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LEVIATHAN
CAPITULO 09: LA SERPIENTE ENROSCADA
PARTE II
ANTES
Entonces lo vio, una colosal serpiente envolvía a Sanji, lo presionaba para que perdiera aire y hacer que se ahogara. Los ojos rojos pusieron su atención en Zoro y luego de nuevo en Sanji, abrió su boca para absorber algo del rubio. Una esfera brillante salía de la boca de Sanji haciendo que este dejara de moverse de repente.
"¿Le ha robado su alma? ¿Qué diablos es esta serpiente?" – Zoro se dispuso a atacar, nadó directo a la cabeza del demonio y sin miramientos le clavó la espada en la frente, sabía que ella no se estiraría para atacarlo porque como estaba enrollada no podía mover más su cuerpo. La esfera regresó al cuerpo de Sanji y este despertó, dándose cuenta de que se estaba asfixiando por abrir la boca, había perdido todo el aire que había retenido hasta hace un rato. Se tocó su boca y se retorcía adolorido, sus pulmones quemaban. Zoro se acercó al rostro de Sanji y haciendo uso de su fuerza para atraerlo, junto sus labios con los de él. El rubio se resistió un poco pero lo dejó proseguir, sentía el aire llegando a sus pulmones por fin.
"Te mataré por esto después" – Sanji hizo señas dando entender este mensaje.
"Te dejaré intentarlo" – él le respondió de la misma forma.
Ambos dirigieron su mirada a la serpiente que seguía retorciéndose del dolor, la espada que Zoro había hundido en su cabeza no era normal. Zoro tomó la espada y con un certero golpe de su pie la envió al fondo no si antes cortarla a la mitad, era mejor acabar con ese enemigo tan problemático de una vez por todas. Los dos nadaron hacia la superficie para ver una escalera que iba hacia el Merry.
¡Suban! – gritó Usopp desesperado, estaba preocupado porque tenían buen rato en el agua sin dar señales de vida.
Eso fue horrible… - dijo Sanji sobre el barco ya.
Esa cosa era un demonio… creo – dijo Zoro revisando su espada – es mejor que hagamos un mejor plan si deseamos regresar…
¡No quiero regresar! – lloró Usopp abrazando el mástil.
Es verdad, lanzarnos ciegamente en busca de tesoros no fue la mejor opción, necesitamos más información, vamos a la isla por mientras – dijo Nami fijando el curso a la isla Orange. Sanji miró pensativo el mar oscuro que estaba alejándose más y más, no estaba seguro si era imaginación suya, pero juraría que había escuchado algo extraño en el agua.
AHORA
La voz de una mujer se dirigía hacia un confundido Sanji que veía hacia todos lados completamente perdido. Estaba en una especie de pantano o eso le parecía, sea donde fuera le daba pavor.
"¿De qué te sirve ese nombre?"
"No has ganado nada con él para estar orgulloso."
"Incluso aunque logres vencerme no cambiará ese hecho, has perdido antes de venir aquí."
La mitad del cuerpo de una mujer de largos cabellos verdes se asomaba en la orilla de un lago de aguas negras, Sanji se percató que incluso el cielo era negro, era impresionante que entre tanta oscuridad la figura de la joven en el agua aún fuera visible para él, casi podía decir que brillaba entre tanta penumbra.
Sanji… - dijo la mujer con una sonrisa enigmática - ¿aún no estás conforme contigo mismo? ¿No es mejor así? Solo tienes que quedarte sin saber absolutamente nada… - la figura irreal le daba la idea de estar viendo una muñeca viviente en el agua, pero como esta provocaba ondas al moverse mínimamente, le recordaba que era una persona real. Al observar bien a la mujer se dio cuenta que esta no tenía rostro, no había ningún medio por el cual él pudiera escuchar su voz, pero aún así sabía que ella lo estaba mirando y él estaba escuchándola.
¿Quién eres? Tu rostro… – dijo Sanji algo aterrorizado, el ambiente comenzaba a ponerse pesado sobre sus hombros, era como si algo de repente hubiera caído sobre su espalda. Y precisamente eso había pasado, ahora sus rodillas estaban pegadas en el suelo lodoso y su rostro muy cerca de la orilla donde la mujer se acercaba a paso lento. Sentía un miedo inmenso, quería levantarse pero algo se lo impedía, unas manos lo tomaron por el cabello obligándolo a mirar a la mujer.
¿Qué sucederá cuando lo veas? ¿Crees que será algo bueno? – el rostro vacio de la mujer terminó convirtiéndose en la cabeza de una serpiente negra que abrió la boca para devorarlo.
Sanji se levantó y justo en el momento preciso pudo taparse la boca para no soltar un grito de horror, no quería despertar a nadie por una cosa como esta. Ya era la séptima vez que tenía ese mismo sueño esta semana desde que habían llegado a la isla Orange.
Miró a Zoro que estaba dormido con la cara hacia el lado contrario de él. Se preguntarán que hacía Zoro durmiendo en la misma cama con Sanji, la respuesta era simple, Nami había sorteado los cuartos con los chicos en el inicio de la semana a razón de que solo podían alquilar tres habitaciones pequeñas de una cama por el poco dinero que tenían, producto de esto los cuartos quedaron divididos de esta forma: Nami y Robin tenían su habitación propia; Usopp y Luffy quedaron juntos en el cuarto de en medio; finalmente nuestro par problemático se repartía de alguna forma en su cuarto nupcial como había bromeado la pelinegra del barco en el momento.
FLASHBACK
HACE UNA SEMANA…
No quiero que pases de esta línea – advirtió Sanji trazando una línea imaginaria entre Zoro y él, no quería que se repitiera la escena que se habían dado en la ciudad anterior cuando despertó en ese hotel con Zoro.
Ambos estaban listos para dormir, el hotel les había proporcionado ropa a todos así que hasta con pijamas contaban por el momento, aunque a Sanji no le agradaba mucho el hecho de estar usando un pantalón corto para dormir, estaba acostumbrado a dormir con ropa más cerrada debido a que su ex – amo lo dejaba afuera como un perro. Eso era lo aterrador de acostumbrarse mucho a algo por más malo que fuera. Ahora se preguntaba: ¿llegaría a acostumbrarse a Zoro?
¿Eh? ¿Por qué tienes más espacio en tu lado? – reclamó Zoro.
Si no te gusta puedes dormir en el suelo – dijo como si nada él.
Está claro que no – contestó el espadachín de vuelta.
No veo el por qué, cuando estás en el barco duermes en cualquier lado – dijo Sanji en burla.
Sí, pero si hay posibilidad de dormir en una cama la aprovecharé – dijo desafiante Zoro – oh… ¿es que acaso Josephine tiene miedo de estar a solas con un hombre? – puso toda la burla que su cuerpo podía impregnar en sus palabras para herir el orgullo de su nova.
¿Josephine? No vengas con eso ahora, además ella no le tendría miedo a una planta que no puede ser considerada siquiera como humana… menos un hombre pfffff – Sanji tomó una almohada para reírse a carcajadas, no quería hacer escándalo a esa hora de la noche con su risa desenfrenada, le había hecho gracia su propio comentario. Por estar concentrado en esto no vio que unas manos lo tomaron por los hombros haciéndole caer boca arriba sobre la cama.
¿Eh? ¡Oye, suéltame! – dijo molesto el rubio mirándolo con mala cara.
Shhhhh, no quieres hacer escándalo ¿verdad? – Zoro lo miró con sorna - ¿qué sucede? ¿No me considerabas una planta? – dijo él notando un leve temblor al tomar los brazos de su nova.
No pasa nada, solo que… - una vena de fastidio aparecía de pronto en su frente - ¡Esta escena fuera toda erótica y genial si se tratara de una hermosa damisela, maldito marimo! – dio una certera patada que envió a volar a Zoro, este último logró poner su brazo para protegerse y no destruir la pared de paso; sabía que Nami se enojaría y los golpearía si causaban destrozos. Pero lo que le llamaba la atención era la fuerza que últimamente estaban ganando sus patadas, no eran tan potentes al principio pero ahora hacían crujir sus huesos con cada toque.
Independientemente de que sea una mujer o no, te has puesto nervioso y no lo puedes negar – a pesar de que Nami los podía machacar a golpes, no podía dejar pasar la oportunidad de reñir al rubio. ¿Cómo decirlo? Se había vuelto su rutina de entretenimiento diario.
¿Qué has dicho? ¿Yo ponerme nervioso a causa de una alga inútil? – dijo con sorna, de repente de su vista desapareció el espadachín para luego aparecer a centímetros de su rostro en cuestión de segundos, con la funda de la katana dio un golpe en su abdomen para hacerlo caer en la cama de nuevo. Zoro se sentó sobre una de las piernas de Sanji y levantó la otra a la altura de su propio hombro, siempre sujetándolo con su mano libre, ya que con la otra tenía bien agarradas las muñecas del rubio.
¿Y ahora estás nervioso? – dijo Zoro haciendo brillar sus ojos de color verde.
Para nada, imbécil – sí lo estaba no lo admitiría, no sabía cuál era el plan del marimo al tenerlo de esa forma, pero rogaba que no fuera más allá de una simple muestra de poder debido a su provocación. Sí era así, lo golpearía con todas sus fuerzas, aún no había llegado el día en que le cedería el paso a un hombre, primero la Tierra giraría en sentido contrario.
¿De verdad? Bueno, entonces si hago esto no pasa nada ¿no? – Zoro dio una lamida al tobillo desnudo de Sanji, este se estremeció al sentir su lengua húmeda pasar por su piel e intentó quitarlo, pero el peliverde no lo dejó.
El vampiro se dio cuenta de que estaban en una posición algo sugerente, no tenía planeado hacer aquello, solo pensó que era la mejor manera de inmovilizarlo para evitar que le diera otra de esas patadas que lo dejaban adolorido. De cualquier forma, no era que quisiera molestarlo de ese modo, lo normal sería que lo hiciera con una mujer, pero por alguna extraña razón le satisfacía más aplicar esto en el rubio, le gustaba ver cómo reaccionaba ante este tipo de cosas.
Hazlo, habrán repercusiones después – espetó Sanji sin perder el fuego en su ojo visible. Zoro sintió una especie de excitación al ver su mirada, ese espíritu le gustaba y le obligaba a corresponder su ira de la misma forma.
Me pregunto cómo serán esas repercusiones de las que hablas – Zoro clavó sus dientes en la piel del tobillo sorprendiendo a Sanji, por más que peleó con sus instintos para no morderlo aún, terminó haciéndolo de todas formas. Se había dejado llevar por el calor del momento y eso le gustaba, la sensación de algo cálido bajando por su garganta lo empezó a turbar por dentro.
¡Ahh! – es lo único que pudo articular Sanji luego de sentir que mordían su tobillo, intentó mover sus piernas para golpearlo, pero estas se habían paralizado. Zoro volvió a morder nuevamente su tobillo, solo que ahora en otra parte formando así otro par de puntos rojos en los que resaltaba varios hilos de sangre que bajaban por su pierna.
Quiero más… - el peliverde estiró la pierna para poder apreciarla de frente y así relamer todas las corrientes de sangre que habían escapado de su boca, no podía desperdiciar tan esquicito manjar, ese sabor podía terminar por convertirse en una droga si no tenía cuidado. Pero el cuidado se escapó de sus manos al volver a probar la sangre y fue aún peor al escuchar un débil gemido por parte de su nova que había conseguido taparse la boca para evitar que escaparan más ruidos vergonzosos.
"Sus colmillos… es como si tuvieran electricidad" – Sanji maldecía desde sus adentros la sensación placentera y dolorosa que mandaba Zoro a su sistema nervioso, era como si su cuerpo se hubiera vuelto loco repentinamente, hallaba enviciante ser mordido de esa forma. Debía detenerlo antes de que terminara de encantarle esa situación, sentía que si no lo hacía cruzaría una línea muy delgada y peligrosa. Y sus temores se fueron acrecentando cuando sintió la mano de Zoro aproximándose a su ingle, los escalofríos llegaron de golpe hasta su espalda, si había un momento para detenerlo, ese era el momento.
Sanji se incorporó como pudo, sentándose para quedar de frente al rostro de Zoro, un momento de silencio reinó entre ellos, es como si el tiempo decidiera poner punto final a su labor por unos instantes. Estaban tan cerca que incluso Zoro podía sentir el olor adictivo de la nicotina en Sanji, pero esa cercanía nuevamente no lo dejaba del todo satisfecho y sin pensar mucho en ello lo besó, le hizo probar el sabor de su propia sangre.
Y Sanji en respuesta al choque de sus lenguas, mordió el labio inferior de Zoro para agregar más líquido carmesí al sangriento beso. Sin darse cuenta de que estaban en el borde de la cama a causa de tanto movimiento, la gravedad les hizo recordar que aún estaban en la tierra y que el tiempo estaba corriendo de nuevo. Ahora Sanji quedó sobre Zoro con una mirada de total confusión en su rostro. ¿Qué demonios estaban haciendo?
V-Vamos a dormir – dijeron ambos al unísono algo incómodos mientras se levantaban.
T-Tú toma el lado de la cama que te venga en gana – volvieron a decir a la vez. Sin decir nada más se tiraron en la cama cada uno hacia su lado y con muchas almohadas de por medio, era mejor no estar tan cerca, podía ser placenteramente perjudicial para ambos.
FIN DEL FLASHBACK
Debido a que se había puesto a recordar lo acontecido hace unos días atrás, se había olvidado por completo de su extraño sueño. Curiosamente ahora mismo otra cosa captaba su atención, Zoro estaba dormido de espaldas a él y como este no usaba la parte de arriba de su pijama con la excusa de que le daba demasiado calor. Eso hacía que a su vista estuviera el descuidado cuello del peliverde.
"Vi que disfrutaba clavarme los dientes… " – pensó con fastidio – "debería hacerlo probar algo su propia medicina" – una sonrisa malvada apareció en su rostro. Se acercó a Zoro simulando estar moviéndose dormido en la cama para quedar detrás de él, quitando las almohadas que servían como restricción a su cuerpo. Para comprobar si estaba profundamente dormido pasó sus brazos por debajo de los de Zoro para que su boca quedara sobre su hombro, si a todo eso no se había despertado entonces estaba bien dormido.
"La venganza jeh~" – algo en él se llenaba de una gran excitación y ahora de ansiedad también, ya que al abrir su boca sobre la piel del otro hombre se quedó congelado. No podía hacerlo de esa forma, era ruin pero aún así quería hacerlo.
"¿Qué diablos estoy haciendo?" – el no era un vampiro de todas formas, siquiera tenía colmillos en esos momentos. Se levantó de la cama y caminó envuelto en una sábana hacia la ventana, había una enigmática luna sobre el cielo que iluminaba a su brillante ojo verde que demostraba a qué linaje vampírico pertenecía en esos momentos. Sin él percatarse de que Zoro lo observaba desde la cama…
AL DÍA SIGUIENTE…
Sobre el asunto de Nova-san, a mí también me parece que he visto su rostro en algún lado, aunque por el momento no he encontrado nada – dijo Robin mientras bebía su zumo de naranja.
Ya veo, pero dudo que haya algo de él, fue esclavo hasta hace poco – dijo Nami algo pensativa. Se sentía un poco mal por estar pidiendo una investigación de su nakama, pero debía tomar precauciones, quería evitar otra traición en la tripulación. Necesitaba saber si podían confiar en ellos dos para lo que venía.
¿Cuál era el nombre del esclavista? – preguntó Robin.
Si no mal recuerdo Zoro mencionó que Sanji-kun le llamaba Oscar – contestó Nami tocándose la frente para rememorar.
¡Tengo hambre! – un grito muy familiar les alertó que alguien se aproximaba a la sala comedor que tenía el segundo piso donde se hospedaban.
Hablamos después Robin – dijo Nami haciendo seña de que nadie más además de Usopp debía saber algo de esa conversación, ambas voltearon para ver a los recién levantados hombres de la tripulación de los sombreros de paja.
¡Buenos días! – dijo Usopp sentándose junto a Nami.
¡Comida! – dijo un babeante Luffy sentándose junto a Robin.
¡…! – Zoro respondió con un gran bostezo.
¡Buenos días…! – un demacrado Sanji se sentaba junto a un hambriento Luffy.
¿Nova-san no durmió bien? ¿Espadachín-san estuvo muy interactivo contigo otra vez? – dijo Robin, la lengua más rápida de todo West Blue a la hora de molestar a alguien.
Etto… no sé qué quieres decir con eso Robin-chan – dijo Sanji entendiendo claro y alto lo que estaba detrás de las preguntas de la pelinegra, pero fingiría inocencia para su propia salud mental.
¿Interactivo? ¿Qué quiere decir eso? – peguntó Luffy atacando el desayuno de Zoro, este le respondía con un golpe al chico de goma.
Quiere decir… - Robin comenzaría a explicar algo que tendría consecuencias contraproducentes para todos.
¡Nada! ¡Ella… ella solo está preocupada por Sanji-kun! – dijo nerviosa Nami mirando molesta a Robin, esta solo sonrió, como le encantaba hacer este tipo de cosas que causaban reacciones en las personas a su alrededor.
Solo tuve otra pesadilla – dijo Sanji probando el onigiri que tenía en frente, el sabor le dejaba mucho que desear pero no le metería mente a ello. Solo necesitaba apaciguar su creciente hambre que llevaba devorándolo toda la madrugada.
¿Pesadilla? Eso puede ser preocupante – dijo Robin.
¿Por qué lo dices? – preguntó ahora Zoro.
Es que casualmente hoy que salí a dar una vuelta por el pueblo escuché algo parecido – dijo ella mirando a todos.
¿Qué escuchaste Robin? – dijo Usopp algo asustado, sabía que venía algo tétrico de la boca de la chica.
Personas que se quedan dormidas y no despiertan; los hospitales están repletos, aparentemente no muestran signos de estar heridos o enfermos, solo duermen – Robin sacó de su cartera un periódico – mírenlo ustedes mismos…
El número de los durmientes aumenta, el alcalde no sabe qué hacer con esta situación – leyó para todos Nami quien tenía el periódico en mano. Salían de un ataque de serpientes para ahora caer en una isla donde una situación así de extraña se estaba dando.
Nadie sabe cómo se contagia ni tampoco a qué tipo de personas ataca – siguió leyendo ahora Luffy quien le parecía un suceso misterioso.
Pero esa no es la peor parte, esto no lo sabe nadie pero hoy estaba espiando por los alrededores y resulta que todos los barcos que estaban en el muelle han sido destruidos – dijo ella calmadamente.
¡¿Qué?! – exclamaron todos a la vez.
Fue una suerte que no desembarcáramos en el muelle por miedo a la marina, solo espero que el Merry no haya sido visto… pero esto no me gusta – dijo Nami preocupada.
Esta epidemia y la destrucción de los barcos puede que tenga relación… - dijo Sanji mirando su comida algo pensativo, todos voltearon hacia él, sintió la mirada de todos y agregó – solo decía, es algo sospechoso que esas dos cosas pasen a la vez…
No está de más pensarlo, estamos cerca de un lugar misterioso, todo puede pasar… - dijo Luffy.
Cuando vayamos al centro a buscar más información procuren tener cuidado… - dijo Nami.
Trabajar por equipos parece una mejor forma para ir el pueblo, si estamos todos juntos corremos el riesgo de que alguien nos reconozca de paso – dijo Zoro. Todos asintieron en respuesta aprobatoria, era mejor de esa forma, más cuando no sabían que era lo que sucedía en ese lugar.
Realmente me demoré esta semana para escribir el capitulo porque no me gusta hacerlo de día, pero ahora resulta que no tengo tiempo en la noche a causa de mis clases ¬3¬, me tocará acostumbrarme, lo triste es que cuando tengo la inspiración es cuando se supone que debo prestar atención y cuando tengo el tiempo no tengo la inspiración XD, que fastidio…
En fin, espero que les haya gustado el capitulo, dejen comentarios, me interesa mucho saber su opinión *-*
XD
DEATH GOD RAVEN :3
