Un capitulo largo para ustedes 8D~

Disfrútenlo c:


LEVIATHAN

CAPITULO 12: LA SERPIENTE ENROSCADA

PARTE V


ANTES

Ahora Zoro tomó del cuello de la camisa a Sanji para evitar que el ataque de Arlong lo tocara quedando sobre en otra parte del recinto, la espada dentada del tritón abrió otro agujero en el suelo.

¿Qué clase de espada es esa? – dijo Zoro impactado.

Si te toca, te rebanará – dijo Sanji. Desde ese ángulo Zoro pudo ver que las heridas de Sanji eran las mismas que en el mundo real. Tenía que advertirle a Sanji lo que estaba pasando en realidad.

Oye, esto es un sueño, tienes que despertar y decirles a todos lo que pasa, esta cosa es el demonio que intentó robarte el alma en el agua hace una semana, es una serpiente – una nube negra apareció frente a ellos, Zoro sabía que se trataba de la responsable de todo esto que venía a sacarlo de ahí para que no dijera cosas poco convenientes para ella.

¡Escúchame! ¡Esta cosa se alimenta de la culpa de sus víctimas! – Zoro tomó a Sanji por los hombros y lo acercó a él rápidamente para estar cerca de su oído por medio de un abrazo. Sanji abrió los ojos sorprendido por lo que el peliverde le dijo al oído, luego de eso sintió como este lo empujó lejos de él, la nube tomó forma de serpiente y engulló a Zoro.

Esto es un sueño… - repitió Sanji con horror, pero antes de que pudiera ir a salvar a Zoro, despertó en un colchón improvisado en la cocina del Merry. Debía decirles lo que había visto, su ansiedad aumentaba, debía salvar a Zoro con más razón, si él sabía aquello que nadie podía haber descubierto.


AHORA

¡Gyaaaaaaaaa!- Chopper gritó asustado por el repentino despertar de Sanji, se escondió detrás de un barril dejando la mitad de su cuerpo a la vista del susodicho.

¿No debería ser al revés? – dijo Sanji refiriéndose a que el cuerpo que estaba a la vista de él era el que debía estar detrás del barril. Intentó sentarse mejor, pero su brazo inmediatamente se resintió por el movimiento.

¡No hagas movimientos innecesarios! – dijo el reno como regaño – aún estás herido…

¡Sanji despertaste! – dijo Luffy entrando por la puerta con una vasija con agua en su interior y unas vendas en la otra.

¡Estaba preocupado! – dijo el pelinegro acercándose al rubio.

Ellos están atrapados en un sueño – Sanji hizo una pausa – cuando toqué a Nami-san quedé atrapado en su sueño… ella tenía remordimientos por alguien que murió…

¿Remordimientos? – dijo Chopper pensativo.

Sí, eso dijo el marimo – respondió él.

¡¿Zoro estaba ahí?! – preguntó Luffy sorprendido.

No sé cómo llegó ahí, pero me dijo que las serpientes que vimos hace una semana en el mar de barcos son las culpables, una de ellas es la que se alimenta de las culpas de las personas ahora mismo - indicó.

¿Serpiente? ¿Culpa? ¿Estuvieron en ese lugar?– Chopper empezó a buscar dentro de la mochila que había traído, esa descripción se le hacía familiar de algo que leyó en algún libro extraño del doctor.

Si, hace una semana aproximadamente – respondió Sanji.

Hace una semana comenzaron los incidentes… solo puedo pensar que nosotros trajimos a esa serpiente aquí – dijo Robin quien se sentaba con dificultad en el colchón que le servía como cama.

Cuando la serpiente me atrapó en el agua, siento que algo más pasó, pero no logro recordar nada… él dijo que ella robó mi alma por un momento – dijo Sanji mientras se tocaba la frente, la cabeza le empezaba a doler demasiado.

¿Dónde están ellos? – preguntó el rubio.

Están en la isla aún, no han llegado hasta el barco– respondió Luffy.

Es extraño, usando el cuerpo de sus víctimas podría fácilmente llegar aquí, me pregunto por qué no lo hace – dijo Robin-

¡Eso es! ¡Es un demonio que está debilitado! – dijo de repente Chopper.

¡¿Demonio debilitado?! – dijeron todos a la vez, necesitaban una mejor explicación, ya que no entendían nada.

¿Con debilitado te refieres a que esa es la razón por la que no puede llegar hasta aquí? – preguntó Robin y Chopper asintió en respuesta.

Es débil contra el agua, por eso no puede nadar hasta aquí, al menos por ahora – dijo Chopper – los demonios de esa clase se vuelven débiles contra cosas comunes, solo hay que descubrir cuál es su debilidad o eso dijo el doctor una vez…

Ahora solo sabemos que es débil contra el agua, pero eso solo nos ayuda a estar a salvo por un rato… - dijo Sanji, recordó que Zoro dijo hace unos días que él la había herido.

Exacto, no podemos regresarlos a la normalidad con solo saber eso… - dijo Luffy.

Estaba pensando, si dicen que ellos están atrapados en un mal sueño a causa de sus culpa, eso lo limita a que solo necesitan que los ayuden dentro del sueño para escapar – dijo Robin.

¿Qué quieres decir Robin? – dijo Chopper.

Que incluso si los sacamos de ese lugar no hay garantía que la amenaza se detenga una vez que eso suceda – dijo ella.

Es verdad, no podemos dejar que la serpiente salga de esta isla – dijo el pelinegro muy serio, el mundo entero estaba en peligro de quedar dormidos para siempre si aquella monstruosidad conseguía escapar de esa isla, ya se había trasladado usando a Sanji como vehículo, podía hacerlo de nuevo y multiplicarse.

Tengo un plan, pero realmente es algo disparatado, ¿me seguirán? – dijo Robin con su sonrisa que solo daba de vez en cuando. Solo la mostraba cuando algo se le hacía interesante, y si ese el caso, su curiosidad podía hundirlos o sacarlos a flote en ese momento.


¿Quién eres? – dijo Sanji de espaldas a la cocina, estaba parado frente al fregador con los ojos cerrados. Había ido a la cocina para prepararles café a todos antes de ejecutar el plan, a razón de evitar que se durmieran en el trayecto en el que esperaban a que llegara el momento.

Vaya, así que ya puedes notarme – dijo una voz femenina detrás de este. Por la burla con que lo dijo podía darse cuenta de que esa sensación extraña que llevaba sintiendo en el barco era a causa de ella.

Si, puedo ver tu verdadera forma al fin… ¿qué te sucedió? - se volteó lentamente para encarar lo que estaba detrás de él. La chica albina de lentes que había visto en el sueño de Nami lo miraba curiosa, pudo ver que en su cuello había una gran herida de la cual seguía brotando sangre como si acabara de recibirla, ella la tapó con su camisa un poco incomoda.

Lo siento, debe ser molesto que tengas que verme así – dijo ella apenada – solo alguien que cayó en la depravación podría verme o también alguien con mala suerte – ella sonrió con lo último.

Mi nombre es Ageha, soy el fantasma de este barco, por así decirlo – ella caminó alrededor de la mesa de madera y tomó una de las sillas que estaba guardada detrás de unos trapos de la cocina, la abrió y se sentó con suma calma. Sanji recordó que esa era la silla que siempre estaba abierta y puesta en ese lugar todas las mañanas en que se levantaba para deambular por el barco cuando no podía dormir bien. Incluso había encontrado los cigarrillos delante de aquella silla.

¿Te gustó mi pequeño regalo? Los cigarrillos… - ella preguntó como leyéndole los pensamientos que surcaban su agitada mente en esos momentos.

Gracias… - la verdad era que Sanji no sabía que más responder, no esperaba tener que hablar con un fantasma ese día.

Sobre tu otra pregunta, solo puedo decirte que Nami fue quien me asesinó, pero no la culpes… hubieron muchas razones de por medio que ya sabrás en su momento, así que no seas malo con ella ¿sí? – le guiñó el ojo a través de sus anteojos.

Además no le guardo rencor ni nada parecido… - dijo ella jugando con un tenedor que había quedado olvidado en la mesa. Sanji observaba maravillado como podía mover cosas a pesar de ser un fantasma, podía decir que tenía bastante poder.

Ella se siente culpable, por eso está atrapada en ese sueño del pasado… - dijo él sentándose en frente del fantasma en las sillas largas de madera que iban con la mesa.

Lo sé, por eso necesito que le envíes el mensaje, yo misma no puedo dárselo… - dijo ella con angustia en su rostro.

No quiero que sufra más… más de lo que ya lo ha hecho – dijo Ageha con una sonrisa.

Por cierto, me he dado cuenta de que tienes algo parecido a una amnesia – dijo ella mirándolo a los ojos.

¿Cómo lo sabes? ¿Es algún poder de los fantasmas? – dijo Sanji sorprendido de que otra persona supiera eso. Primero había sido Zoro y ahora era Ageha quien se lo decía en su cara.

No es por algún poder, lo digo por tu comportamiento con el sujeto de verde, vi su sueño… ¿acaso no lo recuerdas a él? – dijo ella dudosa.

No entiendo lo que quieres decir, ¿recordarlo a él de donde? – Sanji sonaba confundido.

No importa si no lo recuerdas ahora… ahora esto confirma mis sospechas, creo que ahora tu eres el que tiene más ventaja contra ese animalejo – dijo ella con una sonrisa enigmática.

¿Qué se supone que significa eso? – antes de que pudiera seguir preguntando algo más, la puerta se abrió repentinamente dejando pasar a un asustado Chopper que lo miraba como si él estuviera loco. Era probable que lo hubiera escuchado hablar solo y por eso tenía esa expresión.

¡O-Oi humano, ¿aún no está listo el café?! – preguntó escondido detrás de la puerta el reno mostrando una valentía fingida.

¿Quieres pelea? Comida de emergencia – dijo amenazante Sanji en broma mientras tomaba la bandeja con las tazas de café de cada uno.

¡Gyyaaaaaaa que miedo! – Chopper volvió corriendo al cuarto de las chicas en el barco, habían decidido moverlos en caso de que alguien llegara al barco sin que nadie se diera cuenta, costaría más saber que ellos estaban escondidos en otra parte. Sanji caminó en dirección a esa habitación no sin antes mirar atrás en busca del fantasma que había estado hablando con él, claro que ya no había rastros de ella ahora.

Ya te he dado una pequeña pista cocinero-chan~, trabaja duro por favor – dijo ella mirando a Sanji desde la parte más alta del mástil del Merry.


¿Listos? – preguntó Luffy.

¡Sí! – dijeron todo como respuesta.

Luffy dile a Nami-san que Ageha-chan espera que vuelva y que no le guarda rencor – dijo Sanji sentándose junto al cuerpo de Zoro y tomando la espada blanca que este siempre llevaba.

¿Cómo conoces ese nombre? – dijo Luffy con la misma sorpresa que ahora presentaba Robin en su rostro por la mención de aquel nombre, Sanji no debería saber nada de ese asunto.

Luego les explicaré, solo les diré que su fantasma habita este barco y espera que todo esto se resuelva rápido – dijo él tomando la muñeca de Zoro, plantó una mordida en su morena piel para beber sangre y caer dormido junto con él.

Ya se fue… - dijo Robin – Luffy haz lo mismo – dijo ella sentándose junto a Nami con preocupación. Sin esperar a que se lo dijeran por segunda vez, Luffy mordió la muñeca de Nami, si era cierto lo que decía Robin, podían vencer a esa serpiente desde su propio territorio desde el sueño de su navegante. Con estos pensamientos en mente al igual que Sanji cayó dormido junto a su nakama.

¿Por qué bebieron sangre de sus compañeros? – preguntó Chopper sin entender las acciones de ambos.

Hay culturas que sostienen que beber sangre de otra persona crea un vínculo espiritual. En el caso de Luffy por ser vampiro y rubio-san por ser un Nova, pueden ejecutar está conexión mucho mejor que un humano normal y también crear un camino directo hacia donde están cautivos… - explicó la pelinegra mientras tomaba en sus brazos al pequeño reno.

Entiendo… - tomó un arma entre sus pezuñas – debemos esperar a que algo suceda ahora…


Nami luchaba para deshacer el agarre que tenían sobre ella, el agujero negro de la pared ya casi había absorbido su existencia, a duras penas podía mantener su cabeza afuera. Un remolino oscuro comenzó a formarse delante de ella, la figura de Arlong comenzó a desaparecer para unirse al centro de la tempestad que sacudía todo en la habitación. Poco a poco el recinto desapareció para dar paso a la oscuridad, Nami que pensaba que estaba adherida a la pared, ahora pasó a estar en el suelo y este terminó convirtiéndose en un lago de aguas oscuras. Sobre ella apareció una criatura brillante que se parecía a ella misma.

¿Qué diablos…? – Nami contemplaba a otra Nami delante de ella, flotando en el aire con una sonrisa cínica. La única diferencia entre estas dos era que la impostora tenía su apariencia actual y ella a diferencia la recién llegada llevaba el físico de hace dos años.

No deberías hablarme así, tu impostora – dijo la chica flotante.

¿Impostora? ¿Qué estás diciendo? Yo soy la autentica – contestó Nami hundiéndose más en el fango negro.

¿De verdad? ¿Cómo una asesina puede decir eso? – contestó la otra.

Asesina… soy una asesina… - dijo Nami bajando la cabeza.

¿Cómo alguien como tú puede decir que es autentica? No pudiste detenerte con el sabor de la sangre… la verdadera yo nunca hubiera hecho algo como eso, pero podemos solucionarlo – dijo ella con una sonrisa.

¿Cómo podemos solucionarlo? – los ojos de Nami miraron a la pelirroja que flotaba sobre ella.

Solo tienes que dejarme a mi todo, puedo desaparecer todos tus pecados, no tendrías que llevar aquella carga pesada, solo déjame pasar – rogó pausadamente.

¿Nunca más…? – los ojos de Nami se iban nublando, iban adquiriendo una expresión vacía. Ella se iba sintiendo más y más fría, si eso podía aliviar todo, estaba más que dispuesta a ceder lo que fuera con tal de sentirse menos aplastada por el pasado.

Si, nunca más ~ - la chica iba descendiendo hasta quedar cerca del rostro de Nami, solo debía darle el beso que la haría dormir por siempre y ella podría tomar su lugar.

¡Gomu Gomu no Pistoru! – un brazo se extendió hasta la Nami que estaba flotando en el aire, esta se elevó para poder evitar el golpe.

¡¿Tú qué haces aquí?! – gritó la Nami falsa tomando la forma de una serpiente negra para ver a Luffy.

¡Aléjate de ella! – dijo Luffy furioso - ¡Lo único que quieres es un cuerpo que cuando te contenga no sea débil contra el agua! – él corrió hasta donde se encontraba Nami pero se detuvo a mitad de camino al ver que ya todo lo que había era agua, no podía avanzar hasta donde estaba su navegante.

Ella no lo sabe~ - dijo la serpiente mientras se movía hacia él lista para atacar.

¡Nami! – gritó inútilmente, ella estaba como ausente, por más que la llamara no respondería. Y lo peor era que no podía acercarse más, el no podía nadar, su cuerpo era un martillo en el agua. La serpiente dio vueltas en el aire para al fin dejar caer su enorme cola sobre Luffy, este se lanzó hacia un lado para evitar el golpe, pero no esperó que ella fuera tan rápida, ya que esta vez recibió un golpe con la cabeza de parte de la serpiente.

¡Húndete con ella si quieres, tú también me puedes servir! – dijo la serpiente empujando con todo su cuerpo a Luffy al agua como a Nami, solo que a más profundidad que a esta. Para su horror pudo comprobar que dentro de todo esas aguas se encontraban muchas más personas que se amontonaban en el fondo, aún podía ver que brillaban un poco a pesar de estar rodeados de tanta oscuridad, eso le hizo pensar que quizás podían ser salvados. Pero ahora no podía pensar en los demás, el mismo estaba hundiéndose con ellos, debía subir a la superficie con Nami.

"No puedo nadar aquí… si tan solo pudiera nadar" – se decía mentalmente Luffy mientras seguía bajando al fondo.

"Ellos están atrapados en un sueño" – el pelinegro recordó las palabras de Sanji, si este era un sueño, había más de una forma de moverse en uno. Sin pensar muy bien un plan comenzó a mover sus brazos y piernas con rapidez, con bastante asombro pudo ver que comenzaba a subir. Si se trataba de un sueño, él podía hacer cualquiera cosa si tan solo pensaba en ello.

"¡Puedo nadar!" – Luffy no lo podía creer, luego de muchos años lo estaba haciendo y lo que le era más sorprendente era que pudiera recordar cómo hacerlo. Pero se regañó mentalmente, este no era el momento de asombrarse, tenía una misión que cumplir, aprovechó que la serpiente estaba distraída por pensar que lo había derrotado y nadó hasta donde se encontraba Nami.

Salió a la superficie y tomó a Nami por la cintura para acercarla más a él - ¡Nami escucha! – la sacudió un poco pero esta parecía como muerta, Luffy no tuvo opción más que acerca su rostro y estamparle un beso en la boca. Al cabo de unos segundos pudo sentir como el rostro de Nami se ponía tibio, Luffy abrió los ojos para ver que el sonrojo de Nami era peor de lo que se había imaginado y lo que era aun peor era que una mano se dirigía a su rostro, el podía jurar que sintió como un pedazo de hierro se había estrellado contra su cara.

¡Maldito aprovechado, ¿quieres que te mate?! – dijo Nami completamente abochornada.

No me dejaste opción, no me hacías caso – dijo Luffy haciendo puchero y con una mejilla hinchada, a pesar de que era un sueño le dolía como si estuviera despierto.

¿Dónde estamos? – Nami casi se hunde más en el agua, no había percatado de donde estaba.

Eso no importa – Luffy la jaló de vuelta hacia él haciendo que ella se pusiera de nuevo roja e incómoda por la cercanía – escucha Nami, Ageha está en el barco, ahora es un fantasma, Sanji dijo que ella no te guarda rencor y que quieres que regreses sana y salva al barco ¿entiendes que significa eso? - cuestionó.

Ageha-chan… ¿está en el barco? – era mucha información para ella ahora mismo - ¿qué quiere que regrese sana y salva? – y en ese momento se dio cuenta, ella estaba en la posada con Robin y Usopp cuando de repente se sintió mareada.

Esto es un sueñ… - dijo Nami por fin dándose cuenta, pero fue interrumpida por Luffy.

Por la presencia de Arlong y ese sujeto de capucha había quedado desorientada, estaba reviviendo su pasado en esas instalaciones. Eso también explicaba por qué estaban Zoro y Sanji, estaba tan confundida que no había podido darse cuenta de nada.

Aún no lo digas, si sales de aquí antes de tiempo no podremos sacarla… - dijo Luffy acercándose ahora al oído de ella.

¿Eso es todo? – preguntó ella ansiosa – bien… esto es una pesadilla que no quiero volver a tener – se preparó para decir lo que iba a decir que pondría fin a ese predicamento.

¡Baku-sama esto es una pesadilla, por favor ayúdame y devórala! – gritó Nami con toda la potencia que su voz podía dar, justo en frente de la serpiente apareció una especie de quimera. Tenía la cabeza de un elefante cuyos ojos estaban cerrados, el cuerpo era el de un león y la cola de una vaca. Su color era negro, era una criatura muy extraña y algo aterradora, pero al saber que podía ayudarla no le mostró temor.

¡¿Tú?! ¡Aléjate! – gritó la serpiente al darse cuenta de la identidad de la criatura.

¿Qué pasa? ¿No esperabas ver al devorador de sueños aquí? – dijo Luffy con sorna.

Te informo que estás en mi sueño, yo soy la única que tenía la potestad de llamarlo, así que no te sorprendas tanto de que esté aquí – dijo Nami. El Baku abrió los ojos y miró a la serpiente, su boca comenzó a crear una espiral de aire que comenzó a absorber todo lo que había en ese espacio de oscuridad que formaba el sueño de Nami, el agua que los mantenía atrapados también comenzó a elevarse para ser guiado a la boca de la quimera.

Los cuerpos de aquellos durmientes que habían caído en el sueño profundo comenzaron a desaparecer de ahí, Luffy lo tomó como que había despertado ya. Ahora el gran monstruo estaba siendo absorbido pero aún se resistía.

¡No me dejaré comer! – la serpiente se desprendió de la mayoría de su cuerpo y se hizo más pequeña para poder abrir un portal que la sacaría de ahí, si no podía tener el cuerpo de aquellos dos vampiros entonces se quedaría con el que aún tenía en su poder.

¡Escapó! – exclamó Luffy pero ya no podía hacer más, todo el espacio había desaparecido delante de él, incluso Nami, estaba claro que él era el próximo en despertar.


Zoro, vas a volver a perder todo, no debiste tomarlo a él, más si sabes quién es – decía una mujer con la figura de una Kuina de 22 años. Zoro estaba amarrado a un gran árbol y cada vez las lianas se enredaban sobre su cuerpo para evitar que se moviera.

No, será diferente… - decía Zoro con dificultad, ver a Kuina sangrando y lastimada le era doloroso, no quería verla en ese estado. Se sentía tan inútil.

Él te va a traicionar… - dijo ella con frialdad y desprecio.

¿Quién va a traicionar a quién? – dijo una voz que le era conocida a Zoro.

Sanji salió corriendo rumbo hacia la persona que tenía cautivo a Zoro, estaba seguro que con una patada sería más que suficiente para alejarlo de él, levantó su pierna y la guió a toda velocidad hacia la persona en cuestión, pero se detuvo en el aire al comprobar que se trataba de una mujer.

¡Qué belleza! – exclamó el rubio al ver a Kuina.

¡Idiota! ¡Ella no es Kuina! ¡Aléjate de ella! – gritó Zoro desesperado al ver que la peliazul había desaparecido de su rango de visión, Sanji la buscó con la mirada, pero esta ya se había colocado detrás de él con una katana blanca, igual a la que llevaba el rubio en la cintura. Solo pudo sentir algo desgarrando la piel de su espalda, era algo fino y veloz que lo envió contra el árbol con un solo golpe.

¡Cocinero! – gritó Zoro espantado, estaba seguro que Sanji no podría pelear con una espadachín experimentada.

¡¿No se supone que ella es parte de sueño?! ¡¿Cómo demonios es tan fuerte aquí?! – dijo Sanji levantándose del suelo, su sangre estaba por todas partes, debía cuidarse de sus movimientos.

Ella tomó mis recuerdos para alimentar a esa copia, ten cuidado, ella sabe sus técnicas también – advirtió Zoro tratando de soltarse, nuevamente Kuina desapareció de su vista para acercarse con una patada hacia Sanji, esta vez él detuvo la patada, pero no se atrevió a seguir de ahí. Kuina sonrió y clavó su espada en el hombro del rubio, este gritó de dolor y solo pudo impulsarse hacia atrás para escapar.

¡Atácala! - gritó el peliverde.

¡No puedo…! – Sanji estaba paralizado, su cabeza le dolía, Kuina se acercó al él lentamente para tomar su quijada y mirarlo con cuidado.

¡Aléjate de mí! – Sanji desenvainó la espada de Zoro con una mano, pero lanzó espadazos en el aire sin conseguir alejar de él a Kuina que comenzaba a cambiar de forma mientras lo forzaba a mirarla a los ojos.

¡Sanji! – gritó Zoro y en ese momento vio como la mano de Sanji se movió de una forma extraña, con un suave zarandeo de su muñeca en dirección al peliverde, un corte cuya dirección se marcó con una ráfaga de viento se impactó contra él.

Mientras la forma de Kuina se había perdido, ahora una sirena imponente tomaba su lugar, sus aletas y su modalidad eran las de un tiburón de color negro; sus cabellos largos y verdes lucían esparcidos por todo su pecho, pero lo que más impactaba a Sanji era el hecho de que aún no tenía rostro. Era como el sueño de una semana atrás, no podía ver el rostro de aquella mujer de cabellos verdes que ahora resultaba ser una sirena tiburón.

"¿Por qué no tiene rostro?" – le rubio se preguntaba con horror.

Quiero saber cuál es tu culpa, humano – decía la serpiente de manera obsesiva olvidándose por completo de Zoro. Sanji comenzaba a sentir como los colmillos de muchas serpientes se clavaban en su piel, aquel monstruo estaba resuelto a conseguir de él su pasado, algo que hasta el mismo desconocía. Pero ahí estaba, poco a poco el monstruo completó el rompecabezas de la forma del rostro de aquella desconocida.

Sanji quedó deslumbrado por la belleza de aquella salvaje criatura; su mirada tranquila y la vez feroz; su semblante pacifico y su boca que denotaba una sonrisa traviesa le revelaron por fin a la persona a quien nunca lograba ver su rostro en sueños.

Esta persona es tu culpa, al fin la conseguí – dijo la sirena abriendo su boca para mostrar unos filosos colmillos que estaban por ingresar en su piel para aumentar su dolor. Una espada clavada en su pecho no le dio tiempo de seguir con su maligna empresa, Zoro se había incorporado en el momento indicado, antes Sanji había logrado hacer que ese corte diera justo arriba de sus brazos para poder escapar de las lianas.

¡Maldito! – gruñó la serpiente recobrando su pequeña y debilitada forma. Zoro tiró un corte limpio en contra de ella, abriendo de tajo su lomo.

Es hora de acabar contigo, haz jugado bastante con todos nosotros, voy a regresarte el favor – dijo Zoro poniéndose en posición, su espada blanca tenía el poder de exorcizar criaturas como esas, esta vez si la acabaría por completo.

¡Muere! – una ráfaga de luz se estrelló contra el débil animal y lo hizo desaparecer de una vez por todas. Inmediatamente sintió como que todo se iluminaba dejándolo un poco desorientado.

¡Zoro! ¡Sanji! – gritaron todos al ver que despertaban los dos.

¿Se acabó todo? – preguntó Zoro algo incrédulo, temía estar soñando de nuevo dentro de otro sueño.

Claro, marimo, esa maldita serpiente ya se murió… - Sanji sintió un dolor repentino en la espalda, la herida de la falsa Kuina hacia aparición en su cuerpo, junto a las otras demás heridas que le propinó la misma.

¡No se muevan! ¡Enseguida trataré sus heridas! – dijo con aterrorizado el reno mientras buscaba más vendas.

El den den mushi comenzó a sonar y Robin contestó – diga – dijo ella.

¿Cómo están? ¿Están vivos aún? – preguntó una voz que Luffy reconoció.

¡Anciano! – gritó desde su cama.

Les tengo buenas noticias, todos están despertando solo que están desorientados, ya que aparecieron en lugares extraños jajajaja – rió el anciano.

La serpiente fue derrotada, ya nadie caerá victima de los malos sueños – dijo Zoro victorioso.

Me alegra escuchar eso, trataré de explicarles las cosas a los del pueblo, los llamaré en algunas horas ¿sí? – se podía escuchar el escándalo a sus espaldas, la llamada se cortó de inmediato.

Tienen mucho trabajo – dijo Robin con una sonrisa poniendo el den den mushi en su lugar.


DOS DÍAS DESPUÉS

¿Me vas a dejar esta noche? – preguntó Sanji con impaciencia, las heridas le escocían y necesitaba sangre lo más rápido posible, había dejado que Zoro descansara dos días hasta pedírselo.

Si alguien te escuchara en este momento pensaría otra cosa – bromeó Zoro. Sanji se le tiró encima con fastidio mientras le daba un coscorrón en la cabeza.

No estoy para tus bromas con doble sentido, tengo hambre – dijo el rubio mirando el cuello de Zoro. Al peliverde le sorprendía que ahora Sanji fuera más abierto con sus necesidades, tal vez pudiera pensar que quizás ya se habían ido algunas de las barreras que tenía este con él en un principio.

Está bien hombre impaciente, déjame cortar un poco mi… - Sanji puso un dedo sobre los labios de Zoro deteniendo lo que pudiera salir de estos con una sonrisa.

Yo puedo hacerlo – Sanji clavó sus colmillos en su muñeca. Zoro se sorprendió de sentir aquellos colmillos, aún era muy pronto para que estos salieran. No pudo seguir pensando sobre el por qué de su aparición ya que la ola de sensaciones llenó su mente.

Oye… ten más cuidado – sentía como lamía con hambre su piel y volvía a morder. Debía intentar conversar para no dejarse llevar como hace una semana.

¿Cómo supiste que vendría a mí la serpiente al final? – preguntó Zoro ahogando un pequeño sonido.

¿Eh? Sabíamos que algo tenía con los que eran vampiro y Nova, ya que Nami-san y tú no se movían como los demás en el pueblo, simplemente se quedaron dormidos, ella quería un cuerpo fuerte – dijo él con un rastro de sangre en la comisura de los labios.

Cuando llamaran al Bake, la maldita serpiente iría corriendo hacia ti y entonces yo la distraería mientras tú acababas con ella – dijo Sanji.

¿Y esa sirena que apareció? – preguntó Zoro.

No la recuerdo – dijo incomodo Sanji – solo recuerdo a partir de los 8 años, antes de eso nada de nada – concluyó.

Por cierto, ¿Qué era eso de que yo te iba a traicionar? – preguntó Sanji directamente.

Eso… no es nada – Zoro besó el rastro de sangre que estaba en Sanji, por ahora era mejor no tocar ese tema, era algo que no deseaba hacer.

No te aproveches… - Sanji lo alejó – tengo que advertirte, no puedo atacar a ninguna mujer… no me pidas que lo haga, aunque esté a punto de morir – le dijo.

¿Por qué no puedes? ¿Qué harás si eso sucede? – preguntó Zoro, ciertamente Sanji se había mostrado terco en la pelea contra Kuina, le pareció extraño pero pensó que había sido por respeto a los recuerdos de él.

No lo sé… - se sentía confundido, no entendía por qué, pero sabía que no podía hacerle daño a una mujer aunque su vida estuviera en peligro. Era como un mecanismo que solo se activaba en esos casos. Se tocó su cabeza, por más medicamentos que tomara siempre el dolor regresaba.

Eso no importa ahora, si hay algo que no puedas hacer yo intentaré hacerlo, ya sé que eres un inutil – dijo Zoro simulando fastidio, Sanji lo miró con rabia y volteó la mirada hacia otro lado un poco sonrojado.

Lo tiró hacia atrás en la cama. Podía sentir que Sanji seguía perturbado, a pesar de no recordar ese rostro que había olvidado y del cual no tenía nada más que una apariencia, sabía que su significado hacía temblar al rubio. Por ahora no diría nada más y lo haría descansar. Tomó su quijada para obligarlo a mirarlo a los ojos.

¿Marimo…? – Sanji vio como los ojos verdes de Zoro se iluminaron. Aquella mirada de cansancio que llevaba Sanji comenzó a desaparecer hasta quedar sumido en un profundo sueño reparador. Luego de una semana ambos podían dormir en paz por fin.

Buenas noches… - dijo Zoro al ver que Sanji ya dormía junto a él.


FIN DE LA SAGA DE LA SERPIENTE ENROSCADA

Al fin terminó esta saga 8D, ya conocemos un poco más de la situación de Sanji y también un poco de lo que sabe Zoro sobre este último. Incluso de la existencia de Ageha-chan en el Merry, ¿qué será lo que pasó con Nami y ella? ¿Y cómo está involucrado Luffy? ¿Qué contiene el pasado perdido de Sanji? Oh, tantos misterios DX


DEATH GOD RAVEN :3