LEVIATHAN

CAPITULO 13: SUEÑOS INTERESANTES


ANTES

Si, puedo ver tu verdadera forma al fin… ¿qué te sucedió? - se volteó lentamente para encarar lo que estaba detrás de él. La chica albina de lentes que había visto en el sueño de Nami lo miraba curiosa, pudo ver que en su cuello había una gran herida de la cual seguía brotando sangre como si acabara de recibirla, ella la tapó con su camisa un poco incomoda.

Lo siento, debe ser molesto que tengas que verme así – dijo ella apenada – solo alguien que cayó en la depravación podría verme o también alguien con mala suerte – ella sonrió con lo último.

Mi nombre es Ageha, soy el fantasma de este barco, por así decirlo – ella caminó alrededor de la mesa de madera y tomó una de las sillas que estaba guardada detrás de unos trapos de la cocina, la abrió y se sentó con suma calma. Sanji recordó que esa era la silla que siempre estaba abierta y puesta en ese lugar todas las mañanas en que se levantaba para deambular por el barco cuando no podía dormir bien. Incluso había encontrado los cigarrillos delante de aquella silla.

¿Te gustó mi pequeño regalo? Los cigarrillos… - ella preguntó como leyéndole los pensamientos que surcaban su agitada mente en esos momentos.

Gracias… - la verdad era que Sanji no sabía que más responder, no esperaba tener que hablar con un fantasma ese día.

Sobre tu otra pregunta, solo puedo decirte que Nami fue quien me asesinó, pero no la culpes… hubieron muchas razones de por medio que ya sabrás en su momento, así que no seas malo con ella ¿sí? – le guiñó el ojo a través de sus anteojos.

Además no le guardo rencor ni nada parecido… - dijo ella jugando con un tenedor que había quedado olvidado en la mesa. Sanji observaba maravillado como podía mover cosas a pesar de ser un fantasma, podía decir que tenía bastante poder.

Ella se siente culpable, por eso está atrapada en ese sueño del pasado… - dijo él sentándose en frente del fantasma en las sillas largas de madera que iban con la mesa.

Lo sé, por eso necesito que le envíes el mensaje, yo misma no puedo dárselo… - dijo ella con angustia en su rostro.

No quiero que sufra más… más de lo que ya lo ha hecho – dijo Ageha con una sonrisa.

Por cierto, me he dado cuenta de que tienes algo parecido a una amnesia – dijo ella mirándolo a los ojos.

¿Cómo lo sabes? ¿Es algún poder de los fantasmas? – dijo Sanji sorprendido de que otra persona supiera eso. Primero había sido Zoro y ahora era Ageha quien se lo decía en su cara.

No es por algún poder, lo digo por tu comportamiento con el sujeto de verde, vi su sueño… ¿acaso no lo recuerdas a él? – dijo ella dudosa.

No entiendo lo que quieres decir, ¿recordarlo a él de donde? – Sanji sonaba confundido.

No importa si no lo recuerdas ahora… ahora esto confirma mis sospechas, creo que ahora tu eres el que tiene más ventaja contra ese animalejo – dijo ella con una sonrisa enigmática.

¿Qué se supone que significa eso? – antes de que pudiera seguir preguntando algo más, la puerta se abrió repentinamente dejando pasar a un asustado Chopper que lo miraba como si él estuviera loco. Era probable que lo hubiera escuchado hablar solo y por eso tenía esa expresión.


AHORA

Adrik-sama, hemos perdido a una de las serpientes guardianas – informó una chica de rizos rubios que miraba una pantalla enorme con muchas listas en dónde estaban las diferentes locaciones por todo el mundo. La chica de lentes redondos que solo reflejaban la luz del aparato, volteó hacia un hombre de cabello largo y negro que estaba de espalda a ella.

¿En qué lugar sucedió? – preguntó el hombre mientras encendía un cigarrillo sin dejar ver su rostro.

En la Isla Orange – contestó ella.

Envía un grupo de reconocimiento – ordenó él.

Como ordene, Adrik-sama – dijo ella haciendo una reverencia para retirarse.

¿Quién habrá sido capaz de cargarse semejante monstruo? Me gustaría saberlo – Adrik aspiró con paciencia el humo del cigarrillo, no estaba preocupado en si por el incidente, pero era extraño que hubiera un acontecimiento tan aislado así de la nada, aunque era mejor ser precavido.

Sin embargo, lo que más le intrigaba era ver esa señal en su pantalla personal de su laptop, la marca de cierto prototipo, no sabía dónde estaba, pero estaba seguro que no era un error de la máquina. Había aparecido hace una semana aproximadamente, ya quería saber el misterio de aquello.


¿Y ahora que se supone que haremos? – preguntó Luffy rodando en el suelo, estaba aburrido por no tener nada que hacer.

Tenemos que decidir una ruta pero… - Nami miró un mapa que le había facilitado Hiruluk. En el habían partes en que no había nada dibujado dando a entender que esos sitios no habían sido explorados y eran desconocidos hasta ese entonces. Ella no quería arriesgarse por el mar de niebla, pero no había otra forma de ahorrar tiempo, si seguían así no atraparían al traidor antes de volver a perderlo.

¡No quiero ir por esos lugares que no salen en el mapa! – dijo Usopp lloriqueando y sujetando la pierna de Robin.

¡Oi, maldito nariz larga! ¡Aléjate de mi diosa de cabellos negros! – Sanji lo pateó sin contemplaciones.

¡No quiero ser barbacoa para los monstruos! – dijo Usopp sujetándose ahora de la pierna de Sanji sin que este pudiera despegarlo por más que agitara su extremidad.

¡¿Barbacoa?! ¡Gyyaaa! ¡Tengo miedo! – ahora dijo con miedo otra voz que venía de la puerta del cuarto donde seguían hospedándose, era un bulto pequeño que estaba disfrazado de niño.

¡Chopper! – dijeron todos al darse cuenta que era el peor disfraz que habían visto en su vida.

Hola muchachos – saludó ahora Hiruluk que venía detrás de Chopper, ya podían saber quién era el autor intelectual del disfraz, ambos parecerían sospechosos si no fuera porque sabían quiénes eran ellos dos.

¡Viejo del peinado raro! ¿Qué te trae por aquí? – preguntó Luffy emocionado saliendo de su letargo de aburrimiento total, tal vez podía entretenerse un poco con las visitas.

Quiero saber si van en serio con lo de atravesar el mar de niebla – dijo el anciano algo serio tomando una silla que estaba libre y encarando a todos mientras esperaba una respuesta.

Exacto, eso queremos hacer – contestó Luffy con igual intensidad de decisión que el anciano.

¿Saben que pueden encontrar algo peor que esa serpiente allá adentro? – dijo Hiruluk.

Lo sabemos, pero necesitamos acortar distancia para llegar la Isla de New Orleans y antes de eso encontrar algo que está en el mar de la niebla– contestó Robin, todavía tenían que buscar ese tesoro que habían prometido para reparar el Merry de manera correcta.

Entiendo, así que tienen prisa – Hiruluk parecía pensativo con lo que iba a decir a continuación – hay una manera de entrar a ese mar sin tener tantos peligros o eso he escuchado – dijo él.

¡¿De verdad?! ¡Por favor díganos! – Nami tomó las manos de Hiruluk maravillada.

En realidad es un rumor, pero tengo más de 10 años escuchándolo así que debe ser cierto – dijo Hiruluk algo sonrojado con la acción de la pelinaranja.

¿Rumor? – dijo Sanji cuando al fin logró librarse de Usopp, este yacía estrellado en la pared con sangre alrededor, Zoro solo lo veía espantado desde el lugar donde dormía.

Cuentan los marinos que la Emperatriz Boa Hankock tiene en su palacio una entrada secreta y segura a ese mar, muchos piensan que la riqueza que tiene ese reino es debido a que ella consigue los tesoros perdidos ahí – contó él bajo la atención de todos.

¡¿La emperatriz?! ¡¿Es hermosa?! – fue lo primero que preguntó Sanji.

Idiota – dijo Zoro mirándolo molesto.

Dicen algunos que es la mujer más hermosa del mundo, tan hermosa que puede convertirte en piedra con solo mirarte – dijo él con algo de escalofríos.

¡Ya tenemos rumbo! – dijo Sanji con determinación.

¿Ham…kock? ¿Jamón Kock, escuché bien? ¡Vamos allá entonces! – dijo Luffy con igual determinación que Sanji caminando junto a este rumbo al barco, zarparían ese mismo día si era necesario.

Los idiotas lideran la expedición… – dijo Nami con tristeza mientras veían que se meterían en un lugar problemático. Nami los golpeó a los dos antes de que terminaran yéndose sin recoger al menos algo de provisiones. Zoro vio con horror que el número de victimas ascendía a tres mientras ahora observaba dos charcos de sangre junto a él.

Ya que no hay otra forma, díganos ¿dónde está ese reino? – Nami se rindió por fin.

El reino de Kuja está al Este, solo deben seguir esta niebla, claro que de lejos hasta llegar ahí – indicó con el mapa que le había dado a Nami, las partes vacías resultaban ser las que cubría la niebla, ahora ella había entendido eso. Era aterrador pensar que nadie sabía que había ahí.

¡Gracias! – agradeció Nami marcando el rumbo con un lápiz especial para no dañar el mapa.

Aunque no podrán entrar cuando lleguen – agregó Hiruluk.

¡¿Entonces para qué nos lo sugieres?! – todos gritaron a la vez.

El palacio de Boa Hankock está en la ciudadela; el reino Kuja está dividido en tres partes: la ciudadela, la ciudad de su pueblo y el mercado que ella permite que se aloje a las faldas de la isla. A la ciudadela dejan pasar a las Kuja y a cierto tipo de personas – explicó el anciano.

¿Cierto tipo de personas? – preguntó Robin intrigada.

A parejas que quieran casarse bajo la bendición de las Kuja, es como un negocio que ellas llevan, no sé los detalles pero solo sé que esas personas llegan bajo mucha vigilancia hasta la ciudadela – contestó él.

Entonces tenemos que hacernos pasar por clientes, ¿no? – dijo Nami – suena fácil…

Algo así, también les daré una carta, en caso de que tengan problemas para que busquen a esta persona – le dio la carta a Nami – además de que Chopper irá con ustedes para asegurar que lleguen bien – el reno se emocionó, saldría de paseo aunque sería un corto viaje de ida y regreso.


EN EL BARCO

Intenta mover algo Ageha-chan – pidió Sanji ante la mirada de todos los tripulantes del Merry. Luego de esas palabras un vaso que estaba en medio de la mesa comenzó a moverse hacia Nami quien en primera instancia se asustó, pero luego se relajó, no se trataba de un espíritu maligno si no de su difunta nakama. Así que debía conservar la calma.

Me siento como una atracción de circo, Sanji – dijo Ageha como queja.

No hay otra forma de hacerlo, nunca me creerían de todas formas si se los contaba sin esta prueba – contestó el rubio hablándole a la nada desde la perspectiva de sus compañeros.

Hai, hai, hai, entiendo – dijo ella haciendo que el vaso diera vueltas ante la mirada expectante de Luffy, Chopper y Usopp; habían brillitos de maravilla detrás de ellos.

Necesitarás esto – Sanji le dio una libreta con un lápiz para que pudiera comunicarse aunque él no estuviera cerca.

En ese caso… - Ageha tomó lo que le dio Sanji y comenzó a escribir para luego pasarla al centro de la mesa.

"Quiero que le cuenten la historia al marimo y al queso" – leyó Robin en alta voz.

¿Se refiere a Sanji-kun y a Zoro? – dijo Nami.

Ni los fantasmas te respetan Zoro – dijo Luffy riéndose.

¡Cállate! – dijo Zoro a punto de sacar su espada y hacer pedacitos a Luffy. Este junto con Usopp y Chopper al ver el aura amenazante del peliverde decidieron huir de su alcance. Robin sonrió y fue tras ellos, dejaría que Nami le explicara el asunto a los dos nuevos mientras vigilaba a los demás.

Hace 10 años aproximadamente fui capturada por unos sujetos y llevada a unas instalaciones en el North Blue – comenzó Nami su historia mientras miraba sus manos que estaban sobre sus rodillas, sentía que iba a remover algo dentro de ella para explicarles a sus dos compañeros.

No fui la única, muchas personas fueron raptadas como yo para una razón en concreto – dijo ella.

¿Qué razón? – preguntó Zoro.

Para ser el ejército de vampiros de alguien más – dijo ella seria.

¿Ejercito? ¿Cómo? – Sanji la miraba atento.

Un científico llamado Vegapunk, inventó una formula a base de la sangre de un Vampiro Dignatis – contestó Nami – con solo beberla una vez, te convertías en un vampiro de ese clan inmediatamente.

¡¿Qué dices?! – Zoro no lo creía, ¿hasta donde eran capaces de llegar los demás clanes para conseguir sirvientes?, era enfermizo escuchar eso.

Lo que oyes, lo peor es que no te convertías en un simple Nova, si no en un vampiro completo sediento de sangre, imagina a más de 10,000 personas así, era el poder suficiente para acabar con un país entero en una sola noche – dijo ella.

Eso suena nefasto – dijo Sanji.

Hace dos años se planeó un ataque a Water 7 para dejarle una muestra al mundo de lo que El Dignatis Cocodrile podía hacer si se descuidaban un poco. Hasta ese entonces yo no era parte de esta tripulación, ya que era uno más de esos soldados que atacarían esa noche. Es aquí donde entra Ageha – Nami volvió a bajar la cabeza.

Solo conozco estos detalles por lo que escuché de la persona con la que fui y se encontró con el traidor. Ageha interceptó una señal por accidente en un den den mushi negro, en donde hablaban del ataque que se llevaría en dos días y reconoció la voz de la persona que hablaba. Ellos acordaron una cita para terminar los detalles del asunto y es ahí, en esa noche en que atraparon a Ageha.

No recuerdo nada de lo que sucedió después de aquello con claridad… está todo borroso, solo sé que ella ya estaba moribunda cuando desperté – Sanji tocó el hombro de Nami.

No tienes que entrar en detalles, ya sabemos que es doloroso – dijo Zoro, no era su estilo ser así, pero le daba pena ver a Nami de esa forma, no era la usual "ella".

Está bien… - los miró a ambos – el objetivo del traidor era entregar a los tripulantes de este barco como sirvientes a cambio de algo que estaba relacionado al Leviathan.

¿Leviathan? – dijo Sanji, era la primera vez que escuchaba ese nombre.

Es aquella mítica "cosa" que buscan todos los clanes de vampiros desde la antigüedad, aunque no tengo idea de que es o si existe en verdad, nunca estuve interesado de todas formas – contestó Zoro con aburrimiento.

¿Tu clan estaba interesado en el Leviathan? – preguntó Nami con curiosidad.

Lo dudo – hizo una pausa y pensó lo que iba a decir- se cree que cada uno de los clanes tiene una pista de él, pero nunca se ha encontrado porque ningún clan estaría dispuesto a compartir información con otro, así que por eso es que hubieron muchas guerras en el pasado. Nosotros no participamos en ellas, pero aún así nos atacaron - dijo algo sombrío Zoro.

Si lo que me contaste de que mi clan fue tachado como amenaza por el gobierno mundial es cierto, entonces ya debes imaginar el por qué de aquello – terminó Zoro.

Ya veo, ahora si tiene sentido – dijo ella.

¿Cuál es el nombre del traidor? – preguntó Sanji.

Su nombre es Coby – contestó ella.

Tendré ese nombre en mente desde ahora – dijo el rubio en llamas.

¿Eso quiere decir que eres un vampiro completo después de todo? Lo sabía – Zoro interrumpió.

Técnicamente lo soy, pero gracias a Luffy puedo ser un Nova con tranquilidad – sonrió ella.

¿Cómo es eso? – preguntó el peliverde.

Luffy también es un vampiro completo; yo me ofrecí a ser su alimento y Luffy el mío – dijo ella – así no atacaré a nadie más… ese es el trato.

Lo mismo va con ustedes, tú no puedes beber de la sangre de nadie más que Sanji-kun y él de nadie más que tú, ese sistema existe también para eso, así nadie más se ve involucrado – explicó Nami.

¡Nami! ¡Hay un rey marino! ¡Ven mira! – gritaba Luffy emocionado.

¡No estés tan tranquilo y acaba con él! ¡¿Qué sucedería si hunde el barco, idiota?! – Nami se levantó mientras daba un largo suspiro.

Este sujeto… - volteó antes de irse – al final creo que si quería buscar al traidor y vengarme por Ageha, sospecho que hice que Luffy se hiciera caza recompensas, así que no mueran si van a ser nuestros compañeros, ¿sí? ~- sonrió.

Ambos quedaron algo embobados con la sonrisa de ella, se podía decir que era la sonrisa más verdadera que habían visto desde que llegaron al barco. Quizás las cosas estaban mejorando, ya que al principio todo estaba sombrío y triste; eso los hacía sentirse un poco mejor con respecto a las cosas que tenían en mente en estos momentos.

Awwww, ella es tan adorable, por eso la amo tanto ~ - dijo Ageha con una sonrisa antes de desaparecer también.

¿Qué? ¿Tú qué? ¿A dónde vas? – Sanji empezó a buscarla con la vista pero fue inútil, ya se había ido. ¿Había escuchado bien?

¿Qué sucede? – preguntó Zoro.

Nada…- contestó Sanji.


DOS DÍAS DESPUÉS EN MEDIO DEL VIAJE HACIA EL REINO DE KUJA

Zoro tenía los ojos cerrados, en esos momentos se encontraba disfrutando la brisa fría de la madrugada mientras hacía guardia, ya había pasado tiempo desde que no dormía en la noche. Ahora era como si jamás hubiera tenido aquellos horarios tan extraños de dormir aunque conservaba la mayoría intactos. Y pensar que hace mes y medio estaba atrapado en aquellas ruinas sin esperanzas de poder escapar. Estaba tan solo que pensó que acabaría suicidándose en cualquier momento, nadie lo podía ver hasta que llegó ese sujeto otra vez.

Sanji salió de la cocina con cara de pensativo y miró sin querer hacia arriba, encontrándose así la mirada de Zoro. Ambos por acto inconsciente voltearon hacia otra parte. El rubio sabía que él no tenía ganas de hablar así que se disponía a irse a dormir cuando la voz de él lo detuvo.

Oi, cocinero, ven acá un momento – dijo Zoro moviendo uno de sus dedos haciendo la señal de que subiera al puesto del vigía.

¿Por qué tengo que obedecerte? Además tengo nombre – contestó él desafiante.

Porque tengo licor y galletitas de niña exploradora, Josephine – dijo él en broma con la mirada clavada aún en Sanji. Este suspiró y subió a paso lento hasta donde se encontraba el vigía de turno.

¿Desde cuándo las algas pueden vender galletitas? – Sanji quitó la mano de Zoro para pasar al puesto y sentarse a una distancia prudencial de él. Tomó la botella y dio un sorbo bastante profundo, sintió como su garganta se calentaba un poco, hacia mucho frio a esa hora de la madrugada, estaban a mar abierto así que eso era normal, sin embargo, le costaba dormir con tan bajas temperaturas.

Desde que tenemos el control del licor tal vez – Zoro le quitó la botella para beber él y Sanji lo miró mal. Observó ahora la caja de galletas que estaba en el suelo y tomó una, estaban deliciosas a pesar de que habían pasado 4 días desde que las hicieron.

Ahora que lo pienso, esa mujer que te dio esas galletas… se sonrojó – una sonrisa que denotaba que el rubio se preparaba para molestarlo. Este se acercó a Zoro y acortó la distancia que en un principio él había puesto entre ellos.

¿Y eso qué? – Zoro dijo mientras Sanji volvía a robarle la botella para dar otro largo trago.

Que tu éxito con las mujeres es bastante notable – dijo Sanji.

¿Y eso no te agrada? – dijo Zoro acercando su rostro al de él.

Claro que no… ¡no me agrada la competencia! – Sanji esbozó una sonrisa nerviosa, la cercanía hacia desastres en él en ese justo momento. Su corazón latía de una manera extraña, quería ignorarlo y escapar de ahí. Pero Zoro no le dejaría hacerlo, lo tenía donde quería.

Mentiroso, no quieres que se acerquen a mí, ¿es que ya consideras que soy solo tuyo? – Zoro acercó los labios a los de él, Sanji podía sentir su respiración sobre su piel, el aire embriagante del licor llegaba a sus fosas nasales, aunque por alguna razón no le disgustaba.

¿Crees eso? ¿Te caíste de cabeza de la hamaca recientemente, marimo-chan? – dijo el rubio burlándose tratando de esconder su nerviosismo.

Tal vez – sin darle un previo aviso, Zoro juntó sus labios con los de él, en un beso suave que terminó siendo uno devorador en cuestión de segundos. Sanji en respuesta solo cerró su boca para evitar que siguiera avanzando mientras pensaba en una forma de escapar, para su mala suerte su cuerpo no se movía. El peliverde tomó sus dos muñecas y las llevó hasta arriba de su cabeza, usando solo una mano las atrapó en un fuerte agarre.

Sanji retornó sus ojos a él cuando sintió algo sospechoso en sus movimientos, su sorpresa fue que sintió la mano de Zoro muy cerca de su vientre, eso lo puso en alerta porque podía imaginar que era lo que seguía después. La mano de Zoro rozó superficialmente la parte más baja de él sobre la ropa, a pesar de que solo había sido un toque, fue suficiente como para que se estremeciera.

¡Espera, Zoro! – forcejeó bruscamente pero no podía soltarse.

¿Esperar? No me hagas reír – Zoro abrió el cierre del pantalón de Sanji para su propio bochorno. Esto era una vergüenza para él, no podía ser que se excitara con el toque del maldito marimo. Era inaudito, no lo creía, quería que la tierra se lo tragara en ese momento.

En eso sintió un fuerte golpe en la espalda, abrió los ojos con pesadez para encontrarse con un rayo de luz que caía desde la compuerta del cuarto de los chicos. Se sentó con lentitud y se dio cuenta de que se había caído de la hamaca, entonces cayó en cuenta de lo que había pasado. Había tenido algo que todos llamaban "sueño mojado"; lo peor de todo es que había sido con el espadachín que era hombre y no una hermosa chica.


¿Qué demonios fue eso…? – ahora era Zoro el que se despertaba en el puesto del vigía, había tenido un sueño muy extraño con el cocinero. Tal vez había comido demasiado antes de dormir, pensó él…


Vaya, ahora comparten sueños indecorosos jojojojo ewe ~


DEATH GOD RAVEN :3