Persiguiendo a Harry

Esta historia es de Passo y tengo su completo permiso de traducirla.

Los personajes pertenecen a J.K. Rowling.

Nada de esto me pertenece.

Bueno:

Gracias por leer, así me animo más y sigo traduciendo.

Lamento tárdeme tanto en este capi. Pero la universidad quita tiempo moachos así que nos os desesperéis siempre seguiré.

Reviewsssssssss

Capitulo 3: Impresiones

Un hombre alto de pelo oscuro entro al cuarto apresuradamente.

"Tom Riddle esta vivo."

"Lo se." La persona que respondió dejo de pasear por su estudio y volteo hacia el otro individuo. "Mi hijo me contó."

"Ya veo." El hombre era voluminoso y ancho. Su pelo negro era corto y crespo, le llegaba a en la parte trasera de su cuello, justo sobre el collar de su capa.

"¿Por qué no fuimos informados antes?"

"Recibí la noticia ayer."

El visitante lo miro de una manera cortante. "Tengo la impresión de que tu hijo ya esta un poco… en cariñado con él."

"No lo se," respondió fríamente el mono. "Él no me divulgo que tan unidos eran. ¿Qué tiene esto que ver con nosotros?"

"Vamos, Lucius. Estoy tiene que ver todo con nosotros."

"Harry."

Harry Potter dejo de mirar su libro de pociones y se encontró con unos ojos verdes.

"¿Tom?"

El Slytherin sonrió de manera tímida. "Me estaba preguntando si podría hablar contigo un momento."

"Claro." Harry miro hacia el escritorio donde Madame Pince estaba sentada, mirándolos de manera reprobatoria. Señalo con la cabeza hacia la seña que claramente decía: Silencio por favor.

Tom miro la señal y se encamino hacia la salida. "Talvez debamos continuar esto afuera."

Harry lo siguió hasta el corredor. El lugar estaba medio vació ya que muchos estudiantes estaban en clase o en su sala común.

"Escuche que has estado llevándote bien con Malfoy," Harry dijo de repente. Al darse cuenta de lo que acababa de decir Harry se sonrojo inmediatamente.

La cara de Tom era un poema, primero mostró sorpresa pero inmediatamente se sintió contraído. "Lo siente. Se que debería pasar el tiempo contigo. Dumbledore me dijo—"

"¡No!" Harry le interrumpió. "Lo siento. No quería decir eso, fue algo fuera de control. No debí haberlo dicho de esa manera."

Suspiró y miro a Tom. "Lo que quería decir era que estaba feliz por ti. Estoy contento de que hallas encontrado amigos de tu propia casa."

Tom sonrió. "Estamos juntos de vez en cuando. A pesar de que dos de sus amigos no hablan mucho excepto por los gruñidos que hacen ocasionalmente."

"Ah, si. Crabbe y Goyle." Harry asintió. "Ellos no son conocido por su capacidad de comunicación. ¿Qué era lo que querías decirme?"

"Oh no. Para ser sincero era más pedirte ayuda."

"¿Mi ayuda en particular?" Harry estaba sorprendido.

"Si. Pensé que seria inútil que se la pidiera a alguien más." Tom se encogió mientras miraba alrededor. "Pero si estas ocupado…"

"Será un honor ayudarte. ¿De qué trata?"

"Ginny."

"Ginny?"

"Yo se que le prometí a Ron hablar con ella pero no soy capaz de hacerlo. No que no lo haya intentado. Pero cada ve que me acercor más de veinte metros a ella, sale corriendo en dirección contraria. Además de que no la veo muy seguido en las comidas." Tom respiro fuertemente. "Solo quiero que esto termine pronto."

Harry se preocupo. No estaba al tanto de que Ginny estaba evitando a Tom. "Vaya, Tom… No se que decir. Tú realmente la lastimaste ese año. Ella casi muere."

"Ya se. Ya se y estoy arrepentido de que haya pasado. Si pudiera borraría lo que paso." Toco su pelo con impaciencia. "¡Merlín! No puedes ni imaginar las cosas que tuve que ver para darme cuenta de eso… Pero ella no me quiere cerca. Nunca la lastimaría. Tu sabes eso Harry."

Harry mantuvo silencia por un momento. No, yo no lo se. Nisiquiera te conozco tan bien, Tom. Oh para de ser tan defensivo Harry. El puede estar siendo realmente sincero. Dejo atrás sus dudas y miro a Tom.

"Mira… Yo a arreglar que puedas hablar con ella pero no te ayudare a pedirle perdón. Tu tendrás que hablar con ella."

"Estoy seguro que esa parte la puedo hacer sin problema."

"Bueno, entonces esta dicho." Harry mira su reloj. "Tengo clase pronto. Voy a hablar con ella esta tarde y te mandare un mensaje cuando ella acepte verte."

"Gracias Harry. No te vas a arrepentir."

Se separaron minutos después. Harry camino al salón de pociones, apretando su maleta fuertemente. No podía dejar de pensar en la conversación que tuvo hace poco, en especial la parte acerca de Draco Malfoy.

¿Por qué rayos tenia el que decir eso? ¿Por qué le importaría que Tom se volviera amigo de su archienemigo? De hecho, sería muy oportuno: la parte joven de Voldemort y Draco Malfoy juntos contra Harry Potter. Pero, a pesar de que Draco estaría profundamente feliz, Tom nunca haría eso. ¿Cierto?

El debería estar feliz de que Tom encontrara un amigo entre todos los estudiantes que salataban fuera de sus botas si el camina cerca a ellos. Tom necesita a alguien que lo comprenda. Incluso si es Draco Malfoy.

Pensó en Dumbledore y en su plan de que Harry y Tom fuesen amigos. Bueno, mal para él, porque por primera vez el director se a equivocada en sus planes. Antes de la conversación en la biblioteca, Harry no había visto a Tom desde la vez que le presento a Ron, y eso fue casi una semana atrás. Los últimos 6 días, Tom a estado feliz de compartir su tiempo con Draco y los otros Slytherins. Bueno Harry, no puedes obligarlo a ser tu amigo si él no quiere.

Talvez ellos nunca serán cercanos, pero seria divertido si por lo menos pudieran ser algo cercano a amigos y así dejar el pasado atrás. El caso de Ginny podría ser un comienzo. Con eso Harry dejo atrás sus pensamientos de Tom y entro a las mazmorras.

"¡No quiero verlo!"

"Ginny, el solo quiere disculparse." Harry tomo el brazo de la pelirroja de forma consoladora. No esperaba que esto fuera fácil.

"No tiene nada que decirme y yo no tengo nada que decirle. ¡Harry! ¿Cómo siquiera puedes soportar estar cerca de él? ¡Es un mounstro!" Lloro y se sentó en uno de los sillones de la sala. "No puedo ni verlo."

"Él no es un mounstro." Harry se sentó a lado de ella y tomo su mano. "Gin, yo se que esto es muy difícil para ti pero por favor, yo quiero que lo reconsideres. No te hará daño. No te dañara escuchar su lado de la historia."

"Nada de lo que el diga me hará olvidarlo. Casi me mata, después de hacerme creer todos esos meses que era mi amigo. Casi me hace matar a todos esos hijos de muggles. ¿Cómo puedes pedirme algo como esto?"

"Porque estoy cansado de tanto odio." Harry se levanto y miro hacia la ventada. "He tenida suficiente para toda mi vida. Solo quiero que esto acabe y sigamos con nuestras vidas."

"Necesitamos superarlo." La miro de nuevo. "Por favor Ginny. Solo escúchalo. No tienes que aceptar sus disculpas si no quieres."

Después de un momento de tenso silencio Ginny asintió. "Estoy haciendo esto por ti. Pero no prometo nada."

"Gracias."

Tom Riddle caminaba hacia el lugar de encuentro. Normalmente no se sentía así de nervioso, a menos de que fuera algo sumamente peligroso.

Harry estaba esperando fuera de un salón. Saludo con la cabeza al Slytherin.

"Esta adentro. Voy a estar aquí afuera mientras hablan."

"No te arrepentirás Harry." Tom estaba apunto de abrir la puerta cuando Harry lo detuvo.

"Esta asustada. Se amable."

Verde miro a verde. "Lo prometo."

Harry lo soltó y miro como entraba al salón. A pesar de que quisiera que ellos resolvieran sus problemas, no podía evitar sentirse intranquilo al dejarla sola con Tom. Ella era más que una amiga o una compañera de casa. Siendo tan cercano a los Weasleys Harry había llegado a amar a Ginny como su propia hermana. Odiaba verla contraída por algo.

Después de quince minutos Harry dejo de moverse y miro la puerta cerrada. ¿Qué les esta tomando tanto tiempo? ¿Estará ella bien? ¿Esta él bien? ¿Por qué me estoy preocupando por él?

Media hora después, Harry estaba apunto de volverse loco de la preocupación. Seguían adentro y no tenía ni la menor idea de que estaban haciendo. Había pensado en irse, pero pensó que era mejor quedarse para poder ayudar a Ginny. Pero por mucho que él la quisiera proteger, odiaba quedarse afuera esperando como ahora – sin saber si las cosas iban bien o mal. Una parte de él quería escuchar la conversación pero se resistía a la tentación. Ellos necesitan privacidad.

Justo cuando pensó que se volvería loco, la puerta se abrió y Ginny salio. Harry se acerco a ella.

"¿Como te fue?"

Ella le sonrió. "Bien, creo. Será mejor que vuelva a mis dormitorios. Nos vemos después."

Con eso se fue dejando a Harry hablando solo.

"¿No te dijo nada?"

Harry volteo a mirar y vio a Tom saliendo. "No. Simplemente se fue. Dijo que todo estuvo bien."

Tom asintió. "Así fue."

"¿Solo eso? ¿Después de que pasaron una hora hablando?"

"Bueno, pienso que estoy casi perdonado. Casi, pero no totalmente." Camino por el corredor con Harry. "Ginny no están tranquila como crees. Ella tiene muchas… sorpresas."

"Entonces tu tampoco me vas a decir nada."

"Los detalles pueden esperar. Lo sabrás con el tiempo."

Estuvieron caminando por largo rato. Harry preguntándose si debía decir buenas noches e irse cuando Tom hablo primero.

"Harry, ¿Me acompañarías a dar un paseo?"

"¿Un paseo? ¿A estas horas?"

"Tenemos media hora antes del toque de queda. Además, hay maneras de volver al dormitorio sin que Filch se de cuenta. Todavía recuerdo ciertos trucos después de cincuenta años."

Harry rió. "Bueno. Yo te sigo."

Salieron del edificio y comenzaron a caminar cerca a la cancha de Quidditch. Era luna llena, y las estrellas se veían perfectamente.

Harry miro el cielo. "Espero que Remus se halla tomado la poción matalobos."

Tom tembló y puso las manos en sus bolsillos. "Recuerdo el día en que me encontró. ¡Estaba asustado!"

Harry sonrió. "Él no te haría daño. Tenia su razón en ese momento."

"Bueno, ojala hubiera sabido eso. Pero cuando es media noche y de repente hay un hombre lobo persiguiéndote, no pensarías que no te iba hacer daño."

"¿Qué paso esa noche?"

"Me subí a un árbol y espere. Naturalmente, cuando amaneció le grite mucho por haberme perseguido. Pero ahora estamos bien. El me trajo hasta Dumbledore."

"Cuando saliste de Lord Volde—"

"No quiero hablar de eso todavía," Tom lo corto. Toco el hombre de Harry, haciendo que este se detuviera. "No quería ofenderte. Pero para ser sincero creo que he enterrado todo eso. Yo… Yo no recuerdo mucho de lo que paso cuando mataste a Voldemort… o a mí. ¿Existe una diferencia?"

"Existe," Harry dijo firmemente. "El era malvado."

"Y yo no," dijo Tom. Derepende necesitaba saberlo. "¿Estas dispuesto a confiar en mi Harry?"

Harry respiro pesadamente. "Supongo que me arriesgare. Te creo Tom. No estoy seguro porque pero se que no eres y nunca serás Voldemort."

La honestidad de las palabras era impresionante. Tom sintió algo extraño, un sentimiento calido que lo acogía—un sentimiento que nunca pensó seria causado por Harry Potter.

"Entonces me encargare de nunca romper tu confianza."

Dejo el brazo de Harry y caminaron en un silencia reconfortante. Harry ya había olvidado el toque de queda, estaba concentrado oyendo la brisa y la suave respiración de Tom.

"Tom, ¿Puedo preguntarte algo? Es algo privado. Pero puedes no responderme."

"Esta bien. ¿Qué es?"

"Tú nombre," Harry evito mirar a Tom y continuo. "En la cámara, me dijiste que odiabas a tu padre. ¿Por qué decidiste quedarte con ese nombre? Digo, no seria más fácil vivir con otro nombre. De esa manera, nadie te molestaría por tu pasado. Comenzarías de nuevo."

Tom frunció el ceño. "Pensé en eso. De hecho, el Profesor Dumbledore lo sugirió. Pero decidí no hacerlo. Veras Harry, mi pasado es parte de mí. Lord Voldemort cambio su nombre para volverse otra persona. Quería olvidar todo acerca de su herencia muggle, y mira donde termino… muerto y enterrado sin nadie quien lo llore. No quiero terminar como él."

Harry se mantuvo en silencio, sabiendo que vendría más.

"No estoy orgulloso de mi padre. Sigo odiándolo con todo mi corazón. Lord Voldemort lo mato cuando salio de la escuela. Si mi padre estuviera vivo todavía, no hubiera hecho lo mismo. No puedo y no negare quien soy, no importa que tan doloroso sea. Soy Tom Marvolo Riddle. Lo he aceptado, y ellos tendrán que aceptarme por quien soy."

Cuando Tom termino de hablar estaba respirando agitadamente. No había planeado decir tanto. Para su sorpresa, Harry tomo su mano la apretó un poco y la dejo ir.

"Entiendo Tom. Ven vamos a la cancha de Quidditch. ¿La has visto últimamente?"

"No. Pero me gustaría verla."

Mientras entraban a la cancha, Harry pensaba acerca de Tom Marvolo Riddle. Había pasado por tanto, aun así aquí estaba, esforzándose por salir adelante. Tal vez llegaría a ser el gran mago que Voldemort pudo ser, si no hubiera sido tan egoísta. Harry estudio a Tom, la cara levanta como si mirara de reojo—muy Slytherin. Se veía muy fuerte, tan… decidido. No tenia dudas de que Tom realizaría eventualmente sus sueños, y exorcizaría el fantasma de Voldermot de su vida.

"Subieron las gradas"

Harry se volteo, distraído. "¿Perdón?"

"Las gradas. No eran tan altas." Como un niño excitado, Tom salto la valla y se subió a las gradas, sus largas piernas lo hacían verse aún más alto. "¡Esto es genial! Podremos ver los partidos desde una posición mejor."

Harry lo siguió, disfrutando su reacción. "¿Juegas?"

"No realmente. Digo, ocasionalmente juego de guardián pero no so muy bueno en eso. Me gusta más verlo."

"Oh, bien. Entonces te divertirás viendo nuestros partidos."

"Por supuesto. Escuche de Draco que eres un buen buscador."

"¿Malfoy dijo qué?" Harry dijo con incredulidad.

"Bueno, no exactamente. Dijo que había pasado un tiempo endemoniado tratando de quedarte la Snich de esas pesuñas de Gryffindor que tienes," Tom respondió maliciosamente.

"Suena como él."

"Tengo un gran respeto por tus talentos Harry. Pero no te ofendas si te hago unos cuantos boo durante el juego. Soy Slytherin después de todo." Tom sonrió.

"Estaría decepcionado si no lo haces." Harry sonrió de vuelta.

"Hey, sabes que seria genial… si ellos agregaran otras gradas para que se pueda ver desde todos lados." Tom movió su brazo y accidentalmente golpeo una de las vigas de madera.

"Ouch" exclamo mientras se a sobaba la muñeca, lanzado miradas asesinas a la viga. "Asquerosa viga."

"Ven, déjame ver eso."

Harry tomo el brazo, levanto la manga y examino la herida. Había una astilla enterrada en la muñeca de Tom.

"Voy a sacarla pero no gritas. Va a doler un poco."

"¡Hah! ¿Gritar? ¿Yo? Por ese pequeño… ¡Ouch! ¡No tan duro!"

"Te dije que iba a doler," Harry dijo con tono burlón.

La astilla termino siendo más larga de lo que pensaba y al sacarla la pequeña herida comenzó a sangrar. Tom estaba estupefacto, mirando la sangre.

"Yo… Yo no sangraba desde hace cincuenta años," dijo con preocupación, mirando como la sangre manchaba su capa.

"Será mejor que paremos la sangre."

Atónito, Tom solo pudo mirar mientras Harry tomaba su muñeca y cubría la herida con su boca. Un estremecimiento lo recorrió mientras Harry chupaba su piel. Una caliente y húmeda lengua toco la herida y casi se cae de la grada sin aliento y en shock.

"Será mejor que la cubra para que deje de sangrar." Harry cubrió la herida con un pañuelo blanco.

Todo acabo muy rápido. Tom todavía no se había recuperado después del incidente con la boca de Harry.

"¿Qué fue eso?"

"¿Qué?" Harry lo miro con sus ojos inocentes.

"La cosa que acabas de hacer… con tu boca…" Los labios de Tom se movieron de forma extraña mientras recordaba lo que sintió cuando la boca de Harry toco su piel. De repente, Harry no se veía tan manso e inocente como antes.

"Oh, no estoy totalmente seguro para que es, pero vi a Hermione hacer lo mismo cuando Ron se lesiono. Supongo que es para controlar la sangre."

Harry termino el nudo del pañuelo. "Listo, ahora estará bien."

"Estoy bien," Tom repitió. ¿Para controlar la sangre? ¡Pero si no era casi nada! ¿Y por qué estaba tan obsesionado con tan pequeña cosa?

Harry miro su reloj. "Mira que hora. Es casi media noche. Creo que tenemos que volver pronto."

"Oh. Bueno." Se paro y arreglo su capa. "Vamos."

Se apresuraron en volver al castillo. Tom pensando en los métodos de curación de Harry, mientras Harry pensaba en las revelaciones de Tom. Entraron al castillo e inmediatamente se encontraron con un prefecto.

"¡Ernie!" Harry exclamo. "Nosotros estábamos… nosotros simplemente estábamos…"

"Estábamos caminando," Tom continuo, sonriendo fríamente. Harry lo miro sorprendido. ¿Dónde esta el amigable Tom que vio hace solo un momento?

Sonriendo un poco, Ernie MacMillan los dejo ir sin decir nada. Cuando llegaron a las escaleras, lejos de oídos indiscretos, Harry enfrento a Tom.

"No tenias que haber sido tan grosero."

Dos cejas se levantaron inocentemente. "¿Estaba siendo grosero?"

"Creo que estas perfectamente conciente de lo que hiciste. ¿Para qué? Él nos hubiera dejado ir si yo le hubiera explicado que…"

"Estabas tartamudeando, no explicando. Además, prácticamente tembló cuando me vio. Odio eso"

"¡Ah! Ya veo. Tu inaceptable comportamiento hacia gente que piensas es inferior, es solo un mecanismo de defensa hacia la gente que no te acepta por lo que eres."

"No te atrevas a intentar estudiarme a estas horas de la noche. Además, el estaba ocultando algo. ¿Qué hacia dando vueltas por la noche solo?" Tom señalo la puerta que estaba frente a ellos. "Mi puerta, buenas noches Harry."

"Buenas noches Tom." Harry estaba apunto de irse cuando recordó algo. "¡Espera!"

"¿Si?" Tom estaba casi dentro.

"Mañana es la salida a Hogsmeade. Me preguntaba si querías ir con nosotros. Tu sabes, visitar las tiendas…"

"Oh." Tom mordió su labio indeciso. "Me gustaría mucho. En serio. Pero digamos que ya le prometí a Draco que iría con él."

"Veo. Esta bien. Entiendo." Desilusionado Harry se dio la vuelta.

"Tal vez la próxima vez." Tom dijo esperanzado.

"Si, la próxima vez."

Era una hermosa mañana. Como siempre Draco estaría tomando unas deliciosas onces en el Gran comer, pero esta vez no seria así, todo gracias a la llegada de Lucius Malfoy a la escuela una hora antes. No que odiara las visitas de su padre. De hecho, siempre esperaba las visitas ya que extrañaba a su familia al estar tan lejos de casa por tanto tiempo. Era la razón de la visita lo que le incomodaba.

"Padre, no trates de engañarme. No estas aquí para darme algo que mi madre hizo. Lo pudiste haber enviado fácilmente por lechuza.

Lucius miro a su hijo y frunció el ceño. "Draco… ¿Dudas de mi?"

"En estas circunstancias, si." Unió sus manos poniéndolas sobre la mesa. "Es el momento del año donde normalmente no tienes respiro. Se que odias dañar tu rutina de trabajo y es muy sospechoso que vengas a Hogwards a desearme un buen día."

Lucius suspiro. Nunca había tenido una razón para mentirle a si hijo antes. Debía haber previsto que su hijo vería a través de sus mentiras.

"Es acerca de Tom. Tom Riddle."

Draco se preocupo. "¿Qué acerca de él?"

Lucius se disculpo. "No puedo decirlo ahora mismo. Pero será necesario después. Las cosas se volverán muy peligrosas para él."

"No padre. No los dejare." Ojos plateados se oscurecieron. "No te dejare."

"Piensas que estoy aquí para dañarte. No quiero ni pienso dañarte."

"Entonces me estas advirtiendo contra ti."

"No necesariamente. Es peor Draco. Ellos quieren meterte en el plan."

"Entonces así es como va a ser."

Dos Malfoys se sentaron en silencio por largo rato, entendiendo completamente las implicaciones de esas palabras. La guerra no había terminado aún.

Gracias por leer hasta aquí.

nefichan, Shinigamislytherin, SerenitaKou, Orhen Shiy y alguien que se auto denomina YO

jajaja

Se cuidan moachos