Chasing Harry

By Passo

Capitulo cinco: El sentimiento de caer

Al ser empujado contra la pared Harry exclamo por el dolor. De repente se dio cuenta de que no estaba solo, mirando hacia abajo encontró a Tom Riddle en sus brazos. Un inconsciente y denudo Tom Riddle en sus brazos.

Se alarmo al ver el estado en el que se encontraba. Su cara estaba pálida, y sus dedos fuertemente apretados contra la túnica de Harry. Noto los rasguños en sus brazos y su pecho, los cuales seguían sangrando. Para su sorpresa, las heridas se curaron inmediatamente, y toda la sangre desapareció como si no hubiera estado allí.

Todas las heridas habían desaparecido. Pero Harry estaba seguro de que antes había cortadas… Paso sus manos por los brazos de Tom tratando de encontrar alguna señal que pudiera explicar lo que acababa de ver. Pero no encontró nada, nisiquiera una cicatriz, su piel era lisa y sedosa.

Demasiado suave para alguien que se supone había sido torturado. La mano de Harry siguió subiendo hasta el hombro de Tom. De repente no pudo retirar su mano del cuerpo del desnudo de Tom. Por un momento, Harry se sintió extraño, un sentimiento perverso se apodero de él, estaba ahí sosteniendo a Tom, mirando como se movía su mano. Piel contra piel.

El sonido de pisadas saco a Harry de sus pensamiento, mientras recordaba que estaba en el medio del corredor. Acomodo a Tom en sus hombros y entro al cuarto de este, cerrando la puerta al entrar.

"Para"

Lucius tomo la muñeca de Taylor y lo obligo a alejarse de la daga. El otro mago asustado soltó su varita y termino el hechizo que estaba realizando.

"¿Tratas de matarlo?" Lucius siseo. Miro a Taylor mientras este lo miraba sin expresión.

"Solo lo estaba asustando un poco." Sonrió y tomo su varita. "Tiene que aprender a soportar un poco de dolor. Queremos que sea fuerte."

"Vas a arruinar todo lo que hemos hecho." Lucius tapo su cara, y volvió a ser el hombre frío de siempre. "El muchacho necesitara tiempo para ajustarse. Dejémoslo ser hasta entonces."

Encogiéndose de hombros, Taylor no respondió. Hizo un gesto hacia la puerta y salieron de la celda en silencio.

Harry cubrió a Tom con una manta, mientras se aseguraba de que estuviera protegido contra el frío. Parado al lado de la cama de Tom se pregunto que debería hacer ahora.

Había pensado en irse apenas estuviera seguro de que Tom estaba bien. Pero ahora no podía irse, que pasaría si lo que fuera que haya pasado vuelva a suceder. Encontró la ropa de Tom desgarradas fuera de la habitación, esparcida por toda la habitación hacia la salida. Era como si Tom se las hubiera quitado segundos antes de salir del cuarto y desmayarse. ¿Qué le habrá pasado? Pero de algo estaba seguro, no iba a dejar a Tom solo esta noche.

Camino hacia la sala. Tal como lo esperaba encontró los polvos Flu sobre la chimenea. Usando la chimenea se comunico con Hermione y Ron para comunicarles que no se reuniría con ellos esa noche. Decepcionados, le preguntaron el por que. Para no avergonzar a Tom, solo les dijo que estaba haciendo algo urgente para Dumbledore y los detalles podrían esperar. Felicito a Sirius por medio de la chimenea y prometió visitarlo pronto.

Volvió al cuarto y se sentó al lado del Slytherin. Tom seguía inconsciente pero por lo menos respiraba. Sonrió al ver la manera en la que el Tom dormía. Estaba enroscado debajo de las cobijas, como un niño pequeño. ¿Quién hubiera pensado que Voldemort se vería tan simpático cuando joven?

Pero puedes ser el único que piense eso, analizó Harry. Sabia que la mayoría de los estudiantes en Hogwarts tenían un miedo irracional hacia Tom, todo por culpa de lo que su otro yo había hecho en el mundo mágico. Y por lo mismo que Tom ha hecho. Había muchos que recordaban el año de terror que la cámara de los secretos había creado en la escuela. Y no estaban tan preparados para perdonar a Tom después de eso. En especial los que fueron petrificado. Justin Finch-Fletchley siempre huía de Tom cada vez que lo veía en los corredores. Hasta ahora los únicos que hablaban con Tom eran Hermione y Ginny.

Se recostó en los cojines, mientras observaba a Tom dormir. Se veía más tranquilo ahora, no había líneas de tensión en su cara, sus rasgos apuestos se marcaban más mientras dormía.

Empezó a lloviznar afuera, hacienda que la temperatura descendiera un poco.

Harry suspiro y miro la escena fuera de la ventana. Iba a ser una noche fría. Pero no se arrepentía de quedarse. Las circunstancias detrás del ataque de Tom eran muy extrañas. Se prometió así mismo observar cuidadosamente a Tom para descubrir que era lo que pasaba.

No noto cuanto tiempo espero, pero cerca de media noche sus ojos empezaron a cerrase. Trato de mantenerse despierto caminando por el cuarto. Hasta que un tiempo después, se ubicó en la cama lejos de Tom, puso sus gafas en la mesa de noche, y quedo dormido.

Lo primero que sintió Tom antes de abrir los ojos fue el frío. Se filtraba por su piel, no importaba cuanto intentara cubrirse con la manta. Escucho la lluvia golpear la ventana. El sonido impregnaba sus huesos—rodeándolo de un sentimiento de aislamiento.

Y soledad.

Como muchas noches de su vida.

En ese momento, no podría recordar donde estaba. Y un sentimiento de angustia lo lleno, de repente no podía soportar estar solo. . Deslizo su mano a través de la cama, estiro su brazo, esperando sentir la soledad que siempre lo acompañaba.

Pero esta vez, sintió calor.

Su mano paro por la sorpresa.

De repente una necesidad lo envolvió, necesitaba sentir, perteneces, tener… se agarro a eso como un desesperado. Solo quería que el frío se fuera. Necesitaba que alguien lo terminara.

Con sus ojos aun cerrados, se movió cerca, inhalando, oliendo la fragancia del calor que buscaba. Podía hasta saborear la cercanía, el tangible sabor de la piel burlándose de él, hasta que la más pequeña separación era insoportable.

Sus dedos viajaron sobre… esa persona. Su acompañante.

No era suficiente que estuviera ahí con él. Tenía que ser suyo—y su deseo no podía contenerse más.

Había manos acariciándolo.

Harry gimió mientras sus sueños se volvían cada vez más eróticos. Estaba siendo besado, y estaba besando desesperadamente de vuelta, hambriento devorando los labios que clamaban los suyos. Sus sentidos se intensificaron, y se volteo torpemente mientras su amante de sueños jugaba con él, haciendo que deseara más con cada sacudida de su lengua. Un extraño escalofrío recorrió todo su cuerpo, deteniéndose en medio de sus piernas, mientras enredaba sus brazos alrededor de la ilusión, no quería que se fuera y volviera la realidad.

Sus ojos se abrieron con fuerza mientras sentía el calor recorrer todo su cuerpo. Podía sentir el peso de alguien encima de el, besándolo. Esto no era un sueño.

Sorprendido, su cuerpo se tenso y miro arriba directo a los ojos acalorados de Tom. Se despertó completamente y el miedo se apodero de él, se retorció impacientemente bajo el Slytherin. Tom lo miro notando su silenciosa respuesta. Ojos verdes oscuros de pasión lo miraron. Se hundieron en los suyos, intentos, implorando. Deseosos.

"¿Déjame…?"

Una mano retiro su capa, revelando un hombro pálido. Harry tembló al tiempo que Tom bajaba y respiraba sobre su piel, sus labios rozando su pecho, haciendo que su piel hormigueara de excitación—su cuerpo traidor se movía en contra de su voluntad.

"Solo olvida…"

Manos subían desde sus muslos hasta su cuello, tocando tiernamente, respetuosamente – casi como alabando su cuerpo. Harry se perdió en sus sentidos tratando de recuperar los últimos pensamientos lógicos de su cabeza.

"…Por esta noche."

Tom, despacio se fue acercando a Harry, sus ojos nunca dejaron de encontrarse, encerrando al Gryffindor en su prisión sensual. Sus labios estaban separados por milímetros cuando él paro. Pero había estado jugando mucho y algunos fuegos llevaban demasiado esperando para arder.

Harry subió su cabeza y unió sus labios con los de Tom, en un beso fuerte, mientras rodeaba al Slytherin con sus brazos. Sus cuerpos se tocaron mientras Tom arrancaba el resto de la capa de Harry, dejando que esta cayera al lado de la cama. El beso era húmedo y duro, casi desesperado—como si tuvieran solo un poco de tiempo para estar juntos.

Las uñas de Harry recorrían la espalda de Tom mientras su cabeza se arqueaba y su pelo se esparcía en la almohada. Negro contra blanco. Subió sus piernas y las enredo en la cadera de Tom, esperando por ser llenado, para satisfacer el deseo que el Slytherin había despertado en segundos.

La temperatura subió con ellos, a pesar de la lluvia. Estaban en su propio mundo, un mundo de pasión. Olvidando el tiempo, el lugar, todo excepto su unión. La mezcla de su sudor recorriendo sus pieles, siguiendo su ritmo. Tambaleándose.

Bailando.

Y justo cuando llegaron a la cima, sus manos se unieron, lentamente, dedos unidos llenado cada espacio entre ellos… Perteneciendo. Teniendo.

Y por una corta eternidad, el vacío fue olvidado.

Se levanto sintiendo que algo faltaba.

Tom se restregó los ojos mientras se sentaba en su cama para mirar a través de la ventana. La lluvia había parado y el sol resplandecía por todo el campo de Hogwarts, como si les ofreciera un nuevo día lleno de promesas. Bostezo y se estiro, apoyando sus piernas en al piso preparado para levantarse.

En ese momento noto su estado, estaba desnudo. A pesar de estar solo Tom se cubrió rápidamente con la cobija, su modestia haciendo que se sonrojara un poco. ¿Por qué no estaba usando nada de ropa? Nunca había dormido desnudo en su vida.

Se paro y rodeo su cuerpo con la cobija, mientras buscaba con su mirada la ropa que faltaba. ¿Dónde la dejo antes de ir a dormir?

Se preocupa al darse cuenta de que nisiquiera recordaba cuando se durmió. De hecho, no podía recordar nada de lo que paso la noche pasada. Lo único que pudo recordar fue su reunión con Dumbledore. Eso fue en el crepúsculo, recordaba haber visto el sol esconderse mientras se dirigía a su cuarto. ¿Qué paso después?

Una visión de ojos verdes apareció en su mente. ¿Harry? Tom sacudió su cabeza. ¿Por qué habría visto a Harry la noche pasada? No habían hablado desde hace días.

Miro la sala, sus piernas temblaron un poco. Sintió un calor en su espalda mientras recorría el lugar. No parecía haber nada raro… Excepto por su ropa que se encontraba sobre una silla.

Perplejo, Tom camino hacia ella y tomo su capa. Estaba rasgada de un lado, como si se la se hubiera quitado con demasiada fuerza.

Se quedo ahí parado mirando la capa, hasta que el recuerdo de su ataque le vino a la mente.

Recordaba el dolor, el dolor pulsante que no lo dejaba en paz. Y la sangre que salía de su piel, haciendo que cayera al piso gritando en agonía.

Inmediatamente miro sus brazos, por si veía cicatrices de las cortadas. Pero no había nada. De hecho, estaba intacto excepto por… Sus manos se movieron a su espalda. Sentía un poco de ardor mientras se tocaba la espalda. Miro en el espejo, dándose la vuelta un poco para mirar que tenia.

Habían tres, largas y pronunciadas marcas en su espalda – poco profundas como para ignorarlas, pero lo suficientemente profundas como para haber sacado sangre.

Paso sus dedos a través de las marcas, su frente se arrugo mientras pensaba. ¿Por qué esas heridas si se veían cuando el resto había desaparecido? Además todo rastro de sangre había desaparecido de él, del piso, de la ropa.

Camino a su cuarto con pasos pesados. Se sentía muy cansado como si no hubiera dormido gran parte de la noche. Y no podía recordar la razón. Había estado teniendo unos sueños muy bizarros e inquietantemente eróticos. Habían sido tan reales, como si hubiera alguien la cama con él, pasando la noche con él.

Sonrió un poco. Debió haber sido una recompensa después de la mala experiencia que había pasado antes de perder el conocimiento.

Puso su mano en su abdomen, sintiendo algo pegachento mientras movía su… Pegachento!?

Miro abajo. Despacio movió sus manos sobre su piel. Si había algo…

De repente algo llamo su atención, había una corbata en la cabecera de la cama. Era del colegio. Rayas rojas y doradas. Estaba ahí, un poco desatada, como si hubiera sido quitada con mucha prisa y lanzada a cualquier lado.

Un corbata Gryffindor en su cama, su mano con algo pegachento, unos ojos verdes…

Tuvo que agarrase del poste de la cama para no caerse.

Harry, la lluvia… su noche juntos… era todo real!!

Lucius se bajo de la cama, las cobijas de seda moviéndose como agua sobre el. Miro el reloj. Era hora de ir a la casa. Su esposa lo estaría esperando.

Estaba apunto de levantarse cuando alguien tomo su muñeca.

"¿A donde vas tan temprano?"

Se volteo, sus largos cabellos platinos escurriéndose en su cara mientras miraba a su compañero, su rival, su amante.

"Ningún lado"

Taylor sonrío. Empujo a Lucius hacia él, hacienda que este quedara sobre él. Encerrándolo en su abrazo, acerco su boca a su pelo y susurro.

"No te vayas tan rápido. Te extrañare"

"Tengo trabajo que hacer." Lucius respondió sin emoción alguna. Mientras se paraba dejando que los brazos de Taylor cayeran en la cama. "El ministerio no se maneja solo, como sabes."

"Tengo mucho trabajo como para que me lo recuerdes." Taylor miro a Lucius mientras este recorría el cuarto desnudo. El mono encontró su capa la paso entre sus brazos y se la puso rápidamente.

"Veré a mi hijo la siguiente semana en Hogwarts." Azul-plateado miro la cama. "¿Quieres venir?"

"¿Por qué querría ir a una escuela llena de sangre sucias?" Aburrido, Taylor movió su varita, sin sentirse incomodo con su desnudes.

"Podrías ver a tu hijo…"

"… quien es un perdedor que nunca hará nada bueno en la vida," Taylor termino la frase. "No. Prefiero no ir, gracias."

"No es solo Gregory." Lucius peino sus cabellos. "El chico, nuestro Lord."

Unos dientes blancos se vieron mientras Taylor sonreía. "Por supuesto, nuestro Lord."

La ironía de las palabras no paso desapercibida.

"Nuestro Lord mientras el nos necesite." Con esas palabras Lucius salio del cuarto.

Inmediatamente salio de la casa, paro un rato antes de entrar a su carro. Miro la mansión pensando en como habían cambiado las cosas. Pensó en su hijo. Taylor. Y su perdida juventud.

Negó con su cabeza, tratando de aclarar su mente evitando los pensamientos de cosas que nunca pasaran. Lo que pasó paso y no había manera de cambiarlo.

Así como la muerte de Voldemort.

Entro en su carro, el acero negro en sus ojos. Taylor tenía razón, había mucho que hacer.

Fin del capi….

Ja si soy yo volví… y no prometo nada no me gusta dejar la historia abandonada. Pero si no se puede hacer un gran avance rápido no se puede… Bueno esta vez agradeceré a dos personas… q fueron las que me acordaron de que tengo esta historia subida a fanfiction. Si no hubiera sido por ellas, siguiera pensando en si seguir traduciendo o no…

A Polares que habla portugués y no se si de hecho hable español… Pero igual gracias por acordarme q tengo esta historia por aquí…

Y a Amazona Verde que leyó la historia hace como 4 meses y me dejo un comentario… JEJE

Y bueno gracias a los reviews de

Shinigamislytherin (Pues aquí volví a traducir xD)

RAC (Si esta desnudo después de todo se quito la ropa por el dolor que sentía)

Bueno estoy permitiendo reviews de anónimos, pero me gustaría que dejaran un correo así podría responderles y además decirles cuando publique un nuevo capi… ya que no lo hago muy seguido que digamos

Bueno se cuidan y ee bueno lo obvio reviews.

Thanks