Persiguiendo a Harry
Por Passo
Capitulo Noveno: Indestructible
No podía dormir.
No podía borrar la imagen de Tom – estaba sufriendo, y Harry se sentía inútil estando allí, en el espacio seguro que era Hogwarts. Estuvo en un limbo entre el sueño y la realidad, no dormido pero no despierto, y cuando se levanto de su cama, se sintió cansado como si hubiera acabado un gran entrenamiento de Quidditch.
Se mantuvo despierto una hora, esperando que su cicatriz le volviera a doler. Pero después de un tiempo, se volvió a quedar dormido.
Draco camino por el corredor silenciosamente. Estaba preocupado. No había visto a Tom desde ayer y no estaba feliz con la excusa que le daban los elfos, que el joven Tom se había ido con el Señor Malfoy.
Normalmente Draco no se preocuparía si su padre se iba y no volvía en días o semanas. ¿Pero Tom? ¿Por qué se llevaría su padre a Tom? ¿Lo traería de regreso? Se regaño así mismo, su padre no podría hacer eso, el prometió no hacer daño a Tom.
Además, Draco sentía que Tom no estaba lejos. Lucius también estaba cerca.
Entro al cuarto de Tom para ver si encontraba algo. Debió dejar algo. ¿Una nota talvez? Conocía a Tom de pocos meses, pero sabía que no era del tipo que desaparecía sin razón.
Sus ojos pararon en la maleta al lado de la cama. Tom no termino de desempacar. Decidió que no quería que ningún elfo lo ayudara a desempacar. No pudo evitar sonreír un poco. Había estado divirtiéndose mucho, y no había terminado. Dudo un poco antes de abrir el cerrojo. No le gustaba espiar, pero Tom no aparecía, y eso era una razón suficiente para buscar por una pista o algo que le dijera donde se encontraba.
Después de unos minutos, seguía sin nada. A parte de su ropa tenía unos pocos libros y cosas de la escuela, nada sospechoso. Pasado un tiempo Draco noto la caja sobre la cama. No recordaba que Tom la hubiera traído… ¡A si! Fu el paquete que le dio la lechuza cuando iban saliendo de la escuela. ¿Quién lo habría mandado?
Abrió cuidadosamente la caja y saco su contenido. ¿Campanas? ¿Quién le daría campanas a Tom para Navidad? Hasta donde sabia, los únicos amigos que tenía Tom estaban en Slyhterin, y ninguno de ellos le daría unas campanas. Saco la carta y leyó lo que decía.
Unos segundos después la carta cayó a la cama. Ponlo en un lugar donde pueda ser libre. ¿Tom se seguía comunicando con él? ¡Por supuesto! Habían sido buenos amigos antes. Pero eso era antes, ¿verdad?
[Y piensa en mi cuando lo escuches. ¿Qué pasó entre ellos?. ¿Fue algo especial? Algo tan secreto que Tom lo ocultaba aún de él.
[Feliz Navidad y estaban esas miradas… las de ese día, mirando todo el comedor, como buscando algo, eso fue hace tiempo. Nunca las repitió, y él casi las olvidaba. Hasta ahora.
¿Por qué estaba tan molesto por este regalo? [Harry Volvió a coger la carta y la arrugo. El sabía porque estaba de molesto. Por supuesto, no era algo que pudiera decir a otros. Era su culpa; había sido demasiado débil.
Toco la caja, dejando las campanas encima de la cama. Era chistoso como una cosa tan inocente casi lo hace olvidar a que había venido.
"Harry, ¿cómo dormiste?" pregunto Ron en el desayuno. La cuchara de Ginny paro a mitad de camino.
"¿Yo? Bien, bien," respondió Harry. "¿Por qué preguntas?"
"Nada." Negó Ron. "Pensé que había escuchado algo anoche, pero estaba muy cansado como para mirar que era."
"Solo fue una pesadilla." Dijo Harry. No podía preocupar a sus amigos con cosas de las que no estaba seguro. Conociendo a Ron, se asustaría y le diría a Dumbledore, y justo cuando Hermione no estaba cerca para hacerlos racionar. Demasiado trabajo por una pesadilla.
"Pero que pesadilla. Porque gritaste tan alto como para despertarme, y Dios sabe que se necesita mucho para despertarme," rió Ron.
"Um, si, bastante intenso." Se apresuro a comer algo de su desayuno antes de que Ron siguiera preguntando. Hasta el final de la guerra, a Harry nunca le agrado discutir su conexión con el Señor Oscuro, no importaba que tan importante fuese la información. Era demasiado extraño, para él por lo menos.
Después de dejar a sus amigos, Harry entro en el baño de hombres cerca al salón de Transformaciones, sintió su cabeza quemar otra vez. Fue rápido, como la vez pasada. Pero ahora estaba despierto, reconoció el dolor. Corrió al baño y se miró en el espejo, respirando rápidamente, levanto el pelo de su frente y miro la cicatriz.
¡Es imposible! ¿Por qué dolería ahora? Yo lo mate, mate a Voldemort. Tom no podría mandar estas señales. ¿O sí?
Odiaba su estado, su temor. Tenía que hacer algo. Y de repente lo supo, sabía que tenía que hacer.
"¿Dobby?" llamo cuando llego a las cocinas. La luz era pálida y hacía mucho frío. ¿Dónde estaban los elfos domésticos?
"¿Harry Potter?"
Salto y miro sorprendido a Dobby frente a él. Harry sonrió alivio mientras se arrodillaba.
"Dobby, tengo que hacer algo muy importante… y necesito que vengas conmigo," dijo seriamente.
El elfo domestico lo miro. "Si, si," asintió energéticamente. "Dobby hará todo lo que Harry Potter le diga que haga. ¿Pero a donde va Harry Potter?"
Con determinación en su mirada, y lo suficientemente cerca para que Dobby escuchara dijo, "a salvar un amigo."
"¡Por allá!" Dobby señalo un pequeño bosque, habían estado volando por una hora. "Podemos aterrizar allá es seguro."
Harry vio la silueta de la Mansión Malfoy. El sol estaba en sus últimos minutos de gloria, y la oscuridad se acercaba. Tuvo que esperar que fuera seguro salir del colegio, sin que lo vieran. "¿Estas seguro Dobby? La mansión se ve muy lejos."
"No podemos volar sobre los terrenos de la Mansión. Es muy peligroso," respondió Dobby preocupado. "Harry Potter estará mejor si camina."
"Bueno, si tu lo dices." Harry realizo un conjuro sobre su escoba para que esta se encogiera y la metió en su bolsillo. "Será mejor que nos apresuremos."
Caminaron en silencio, con Dobby guiando. Avanzaron rápido, como si el elfo supiera cada detalle del terreno Malfoy. No había casi luz y Harry no podía ver bien el camino. Pero Dobby no le permitió realizar un Lumos, diciendo que seguramente lo atraparían.
Harry le había comentado a Dobby su decisión de sacar a Tom de la Mansión Malfoy, porque creía que, o Lucius o Draco, o podrían ser los dos, le estaban haciendo daño. A pesar de no estar totalmente seguro de que Tom estuviera en peligro, Dobby decidió ayudarlo.
"Aquí estamos," susurro Dobby. "Allí hay una puerta camina directo hacia la derecha. Es pequeña, del tamaño del un elfo domestico, y se ve casi como parte de la pared. Golpea la quinta piedra desde el piso y la octava de la esquina, se abrirá. Te guiara hasta las cocinas. Busca las escaleras que te llevaran a los cuartos."
"Gracias, Dobby." Harry saco su capa de invisibilidad. "No hubiera llegado aquí sin ti."
"Dobby se tiene que ir ahora." El elfo se veía pálido y empezaba a temblar de miedo, con una ultima mirada Dobby se fue.
Harry suspiró fuertemente, se cubrió con la capa, y se acerco a la puerta.
Tratando de encontrar la piedra que Dobby dijo, Harry dio los golpes y la entrada apareció frente a él, como la pared del Caldero Chorreante. La puerta era pequeña, le llegaba a la cintura, de la altura de un elfo domestico. Arrodillándose y entrando apareció en la cocina de los Malfoy.
"¿Draco?"
Draco no respondió. Miro a su padre por un segundo y volvió a mirar a la pared ignorándolo.
"Te estaba buscando."
Rió suavemente. "Gracioso. Veras, yo estaba buscándote a ti." Miro a mal a Lucius. "¿Donde esta Tom?"
"¿Por qué preguntas?" Dijo Lucius fingiendo incertidumbre.
"Me mentiste padre."
"Al principio no." Lucius se sentó al lado de su hijo tratando de tocar el brazo de su hijo. Draco se movió bruscamente. "Entiendo como te sientes, pero tienes que entender de donde vengo."
"Tu quieres que el pasado se repita otra vez. ¿No estas satisfecho con lo que tenemos ahora?" Miro a su padre a los ojos. "¿Qué pasa si termina peor esta vez? Tuvimos suerte que nada malo paso, a pesar de tus vacaciones en Azkaban."
"Esa es la razón por la que hago esto." Lucius cogió la muñeca de Draco fuertemente. "Queremos arreglar el error. Perdimos, Draco, y mira donde quedamos – casi todos los de nuestro lado están o muertos o en prisión. Con Tom aquí, tenemos oportunidad de ganar." Un brillo de fanatismo pasó por sus ojos. "Nuestro Señor volvió por una razón."
Draco miró hacia otro lado. "No me incluyas en tus ridículos planes."
"No te estoy obligando." Dijo con voz calmada, soltó a su hijo. "Solo espero una cosa de ti," miro a Draco seriamente, "no te metas en nuestro camino." Se levanto.
No desperdició su aliento tratando de discutir. "Quiero que me prometas algo…" Digo antes de que su padre se fuera.
"¿Y eso es?"
"No quiero que sufra."
Lucius parpadeo. "No dejaremos que sufra más de lo que pueda soportar," dijo mientras se iba.
Draco sabía que era la mejor promesa que podría sacar de su padre.
Harry trato de caminar silenciosamente. No se había encontrado con nadie por ahora, ni siquiera un elfo domestico. Parecía imposible, pero era probable que solo los Malfoy y pocos sirvientes vivieran en la casa. Ron lo consideraría un desperdicio de espacio. Después de un tiempo Harry se empezó a sentir entupido, que hacia en territorio enemigo y sin pruebas de que pasara algo malo. ¿Qué tal si Tom estaba bien y se encontraba pasando un buen tiempo?.
Cuando empezó a preocuparse por el camino, Harry escucho las pisadas. Se estaba acercando. Por un momento, se asustó, sus ojos buscaron un lugar para esconderse. Entonces se acordó… era invisible. Encontrando un lugar oscuro, Harry trato de hacerse lo más pequeño posible y aguanto la respiración cuando Lucius Malfoy apareció.
El señor de la Mansión Malfoy caminaba elegantemente, con la mirada al frente. Paso al lado de Harry sin notar su presencia. Sin poder evitarlo, Harry lo siguió.
El dolor no desaparecía.
Temblaba al imaginar cada herida de su cuerpo sangrando. Cuando Tom encontraba fuerza suficiente, subía su brazo y tocaba su cuerpo, su piel estaba suave sin heridas.
Era extraño, el dolor. Había momentos en el que no lo sentía. Pero la mayoría del tiempo, era fuerte, tan fuerte que lo mandaba a la inconciencia. Pero no terminaba ahí. Visiones, escenas sangrientas de su pasado lo perseguían, eran tan horrendas que prefería mantenerse despierto.
No recordaba que hora, ni que día era. Parecía que hubiese pasado mucho tiempo desde que Lucius le pidió ayuda en la librería. Desde entonces cada segundo era un largo tiempo en agonía.
A veces veía ilusiones en donde la daga lo atravesaba, y se despertaba asustado… pero no encontraba nada. Estaba solo. Pensó que nunca terminaría – la tortura. Pensar en lo que le pasaba le daba nauseas, pero nunca encontraba la fuerza para levantarse y vomitar. Estaba demasiado débil. Era mejor ir a dormir y esperar que las pesadillas lo dejaran en paz.
Cerró los ojos.
Y cuando una eternidad después los abrió, vio a Harry Potter.
"¡Tom!" Harry susurro preocupado. Trato de evitarlo, pero estaba horrorizado por lo que encontró.
Había seguido a Lucius fuera de la Mansión, tratando de mantener una distancia apropiada. Era difícil, Malfoy no era tonto seguro escuchaba los sonidos que Harry hacía. Lo siguió afuera, pasaron el jardín, y entraron al bosque, del que había salido en menos de una hora. Harry respiro con más facilidad, los árboles y el sonido del viento le hacían pasar desapercibido. Solo tenía que fijarse por donde andaba, la nieve hacía el piso más resbaloso.
Por fin Lucius se encontró con alguien al lado de un cobertizo. Los vio hablar por un rato, las voces muy como se temieran ser escuchados. El hombre alto y pelinegro levanto las manos al aire mientras discutían. Después de un tiempo Lucius gano, haciendo que el otro siguiera de vuelta a la mansión. Harry estuvo quieto mientras se aseguraba que los hombres estuvieran lejos de él, cuando estuvo seguro se acerco cuidadosamente y abrió la puerta.
"¿Harry?" susurró Tom débilmente.
La cara frente a él se preocupo. Debía estar soñando. Si, lo estaba. Harry no podía encontrarse en ese pedazo de infierno. Los ojos verdes de la ilusión se abrieron, y la boca se abrió, diciendo cosas que no escuchaba. Tom parpadeo cansadamente. Debía de estar más mal de lo que pensaba, alucinando con el Gryffindor.
Entonces sintió las manos en los hombres, alejando cierta parte de su cuerpo del frío.
"¡Tenemos que salir de aquí!" dijo Harry. Estaba asustado y muy preocupado por la condición de Tom. El Slytherin estaba desnudo, eso se podía ver, y había perdido mucho peso. Había grandes círculos negros alrededor de sus ojos y se veía mucho más pálido, como si hubiera perdido mucha sangre. Y eso era solo lo que podía ver con la suabe luz que había. Se pregunto si tenía más heridas. Se estaba enfureciendo, que le habían hecho para dejarlo en este estado. Casi no se podía sentar, mucho menos levantarse y salir corriendo de ese lugar.
"¿Harry?" dijo Tom. ¿Era un sueño? Harry lo levanto, cubrió su cuerpo con una manta, y lo ayudo a mantenerse en pie. "¿Eres realmente tu?"
"Si, Tom," respondió Harry. Casi no podía con el peso, Tom era mucho más alto y pesado que él. Harry alejo a Tom de la cama. "Tenemos que salir de aquí. ¿Puedes caminar?"
Tom negó con la cabeza, después cambio de idea y asintió. "Si, si, puedo." Sus piernas se sentían de goma pero entendió la urgencia de la situación. De alguna forma, Harry lo había encontrado y lo estaba ayudando a escapar. No podía actuar como un debilucho ahora. Reuniendo toda su fuerza, Tom se obligo a dar un paso, y otro. Estaba en el tercero antes de que una oleada de dolor apareciera y lo desmayara - en los brazos de Harry.
"Enervate," dijo Harry. El podía soportar a Tom si seguían de esta forma. Pero tenían que moverse. ¿Cuando volvería Lucius y el otro mortifago?
Justo cuando se hizo la pregunta, la puerta se empezó a abrir, y la cabeza de Lucius Malfoy apareció. Furiosos ojos miraron a Harry. En un segundo, Harry vio a Lucius apuntar su varita hacía ellos. Simultáneamente, trato de tomar su varita, solo para darse cuanta que no estaba en su bolsillo. Cuando pensó que estaba a punto de morir, vio a Tom levantar los brazos. La varita estaba en su mano, y estaba diciendo algo.
Harry apretó a Tom más hacia si. En ese instante, un rayo verde salio de la varita de Lucius y se dirigió hacia ellos.
Harry sintió que caía… muy muy profundo… en la oscuridad.
Pensó que estaba muerto.
Harry abrió los ojos. Se encontró con la luz del sol, y molesto alejo su cabeza de la luz, moviendo las hojas bajo él. ¿Hojas? ¿No era invierno?
Su brazo se estiro mientras sentía a alguien al lado de él. Harry se levanto lentamente, sosteniéndose con un codo y miro a Tom preocupado. Estaba despierto, y lo estaba observando todo este tiempo. Los labios sonrieron, curvándose con diversión al ver la cara de Harry.
Estaban en un claro, rodeados de árboles. Por lo que podía ver, debía ser verano o estaba comenzando otoño, los árboles se estaban poniendo cafés y las ramas todavía tenían muchas hojas. Una casa de campo estaba en medio, ellos estaban en el piso a unos cuantos metros de la puerta.
"Harry," sonrió Tom orgullosamente. "Bienvenido a mi casa."
- - - - - o - - - - - - o - - - - - - o - - - - - - o - - - - - - o - - - - - - o - - -- - - o - - - - - - o - -
No diré nada… No mentiras si, acepto regaños pero no insultos ¬¬
Muchas gracias a los que siguen con la historia a pesar de mi lentitud.
Y este capi va para leuke, que me acordó que tenía un compromiso con todos ustedes, de terminar esto. Es que eso de "pero mujer" Me acorde tanto de mi misma cuando le peleo algo a alguien. Es que soy así, pero mujer, o hombre pero… jeje
Próximo cap.
"Ocultarnos." Harry frunció el ceño. "Eso es lo que hacemos en este momento."
Tom solo dijo, "quieres respuestas." Cuando Harry asintió él continuo. "Solo se un poco, pero tratare de decirte lo que se. Fue una pena. Debí esperarlo. Fui engañado y baje la guardía un poco," dijo molesto.
"Me debes odiar ahora."
"¿Por qué debería?" susurro Harry suavemente.
Bueno ya saben reviews… aunque no me los merezca… esta vez si que no x)
Dejen sus correos si no tiene cuenta en fanfiction.
