Esta historia es de Passo y tengo su completo permiso de traducirla.
Los personajes pertenecen a J.K. Rowling.
Nada de esto me pertenece.
Persiguiendo a Harry
Por Passo
Capitulo Once: Llévame a casa
Miro a Tom, se restregó los ojos, y volvió a mirar a Tom. No podía cree que estuvieran vivos después de ver a Lucius Malfoy lanzándoles el Avada Kedavra. No solo estaba vivo, Tom de alguna forma los había tele transportado a un lugar totalmente diferente.
Miro de nuevo los alrededores, había una casa de campo no muy lejos de ellos, se veía caliente y acogedora. El techo rojo estaba lleno de hojas que caían de los arboles cercanos y flora salvaje crecía alrededor de la casa. Todo el lugar estaba rodeado de arboles, estaban en medio del bosque. Había muchas cosas que quería preguntar, necesitaba las respuestas… pero había algo más importante que debía hacer antes.
"¿Estás bien?" Pregunto Harry preocupado, sentándose al lado de Tom. Este seguía con la manta que Harry había usado para cubrirlo.
"Si," Tom cerró sus ojos. Sabía cómo se debía ver. Tan débil como se sentía, sentía algo – un poder exterior que lo estaba cambiando de maneras que no imaginaba. Estaba asustado – asustado de lo desconocido, asustado de lo que aquel hombre susurraba en sus sueños, asustado de sí mismo. Pero estaba agradecido de estar vivo.
"¿Qué te hicieron?" Pregunto Harry con rabia. No podía creer que los Malfoy le hicieran eso a Tom. Se supone que lo iban a cuidar – era un invitado. Pero lo único que hicieron fue tenderle una trampa.
"No estoy seguro." Contesto Tom ásperamente. Las largas horas en el frío le estaban cobrando ahora. Sus ojos temblaron, implorando a Harry que lo ayudara. "¿Me llevarías adentro? No creo poder por mí mismo".
"Si, si, por supuesto. Debí pensar en eso hace unos minutos." Y subiendo a Tom a sus hombros entro a la casa.
***
"¿Qué día es?"
Harry levanto la mirada. Esas eran las primeras palabras que Tom decía desde las tres horas que llevaban adentro. Tan pronto como Harry logro ubicar a Tom en la única cama de la casa, el Slytherin cayó dormido profundamente. Harry había aprovechado para mirar el lugar y se había sorprendido de encontrarlo habitable. Estaba bien dotado de cosas – mantas, muebles, abrigos en el closet, hasta comida – y el sitio estaba bien limpio, como si la persona que vivía allí se hubiera ido a dar un paseo rápido y volviera en poco tiempo. "Estas despierto. La última vez que me fije que día era, era Diciembre 24. Esa fue la noche que fui por ti a la mansión Malfoy. Eso fue hace horas así que debe ser 25, aunque," Harry levanto las cortinas, "no parece. No hay nieve, y estoy seguro que nevó hace unos días."
"La fecha debe ser la correcta. Aunque es complicado aceptar que pase solo un día en ese lugar. El tiempo pasa lento cuando uno está sufriendo, y algunos minutos duran eternidades." Tom seguía en la cama y Harry se había sentado al lado todo el tiempo que Tom descanso. No podía creer que el Gryffindor lo tratara con tanto cariño, estaba seguro que no había hecho nada para merecerlo. "Esta casa está fuera de nuestro mundo. Alguien que la busque no la podrá encontrar, solo la persona que lo creo sabrá cómo llegar."
"¿Tú la creaste?" pregunto Harry. Tenía mucha curiosidad sobre el lugar, y la explicación de Tom solo le traía más preguntas.
"Si. Voldemort la creo. Yo… él nunca tuvo un hogar real así que creo este lugar para sí mismo. Aquí, no existe el tiempo, y uno puede quedarse por un gran período de tiempo para descansar. Aprendí como llegar aquí al estar dentro de él." Miro alrededor. "Supongo que es mía ahora."
Harry asintió. Que tan solitario podía llegar a ser el mundo, que un mago – un poderoso mago oscuro – necesito crear algo, un mundo mágico, un lugar aparte solo para poder tener un "hogar". Bueno, esto probaba que tan poderoso era Tom, incluso a una edad tan corta. Harry no sabe nada de crear estos lugares. Ni siquiera sabía que era posible.
"Voldemort tenía estilo," sonrió Harry. "No hubiera pensado que este sitio fuese suyo."
"Ah, si, uno esperaría un castillo oscuro y frio," Tom levanto sus cejas. "Pero cuando tiene que ver con cosas así, todavía recordaba mis pequeños sueños de lo que sería un hogar. Poderoso o no, no necesitaba mucho – solo un pequeño lugar en el cual quedarse… o esconderse, casi todo el tiempo. De igual forma no podía llegar aquí sin un cuerpo."
"Ocultarnos." Harry frunció el ceño. "Eso es lo que hacemos en este momento."
Tom solo dijo, "quieres respuestas." Cuando Harry asintió él continúo. "Solo se un poco, pero tratare de decirte lo que se. Fue una pena. Debí esperarlo. Fui engañado y baje la guardia un poco," dijo molesto.
"¿Tienes fuerza?" pregunto Harry. "Hace rato no podías ni ponerte en pie."
"Puedo hablar." No quería recordar que tan débil estaba. Levantando una mano, Tom dijo, "Accio Espejo."
Para sorpresa de Harry, un espejo llego volando a la mano de Tom. "¡No tienes una varita! ¿Cómo hiciste eso?"
"Solo estaba verificando que mis suposiciones fueran correctas." Se miro a si mismo, notando los ojos rojos, lo piel pálida y lo cansada que se veía su expresión. Bajo el espejo con disgusto. "No necesitare ninguna varita para hechizos sencillos, solo para lanzar Imperdonables y cosas así. Aunque, usar una varita consumirá menos energía, pero no la necesitare mucho." Casi rió al ver la cara de Harry. "No te preocupes… No voy a lanzar ningún Imperdonable."
"Espero que no," respondió Harry. Se tranquilizo después de unos momentos. "¿Qué te hicieron?"
"Nada que no me haya hecho yo mismo antes. O, mejor, que Voldemort no se hubiera hecho así mismo antes." Tom rió (un poco frío, pensó Harry.) "Es chistoso… Lo único que hago es negarlo. No soy Voldemort. Nunca seré Voldemort. Estuve torturándome tanto con esos pensamientos que dure meses tratando de *no* ser él. Seguro era una gran parodia para todo el mundo, insistiendo una y otra vez que no se repetiría el pasado – que merezco vivir y tener un sitio entre la gente que me tiene miedo." Dejo de hablar por un tiempo. "Pero sabes Harry, estaba equivocado. No puedo huir de lo que fui – de lo que soy. No importa lo que haga, Voldemort siempre será parte de mi, y dejare de pretender que somos personas diferentes."
"Durante las dos últimas noches, hicieron un ritual – el primero de otros cuantos que Voldemort realizo en si mismo para convertirse en la criatura poderosa de antes. Lo puedo sentir Harry, puedo sentirlo en mi." Tom se destapo hasta la cintura y tomo la mano de Harry poniéndola en su pecho.
Y Harry lo escucho, o más bien, lo sintió. Algo poderoso que salía de Tom, el palpitar del corazón de Tom, de forma errática, fuerte, ruidosa, totalmente diferente a la de él. Sintió la diferencia, el sentimiento de que Tom es más de lo que era antes – pero al mismo tiempo era el mismo.
"Puedo ver al mago con el que se unió en el pasado en mis sueños. Para él, era un regalo. Creo que espera que sea un gran sucesor, que puedo continuar con el trabajo que no se completo a causa de su muerte." Sus labios se curvaron, como si el pensamiento le fuese gracioso. Cubrió la mano de Harry con la suya "Me debes odiar."
"¿Por qué debería?" susurro Harry suavemente. Seguía en trance, el palpitar del corazón bajo su mano golpeaba sus oídos. Trato de enfocarse en Tom, para entender que decía.
"¿No soy un peligro para ti?" pregunto Tom suavemente, más curioso que asustado.
"No veo porque debería pensar eso." Harry separo su mano. No quería hacerlo, pero cada segundo que pasaba se sentía aun más cercano a Tom. Si, Tom era un peligro para él, pero no de la manera en que el otro lo pensaba. "No has hecho nada malo. Y no pienso que lo vayas a hacer," termino antes de que el otro pudiera interrumpirlo. Harry se levanto. "Terminaremos nuestra conversación después de que descanses."
"Pero me acabo de despertar," protesto Tom.
"Necesitas dormir." Harry bostezo. "Y yo también. Duerme, te veré en unas cuantas horas." Sin decir otra palabra, Harry salió y cerró la puerta.
Diez minutes después, seguía allí, con su espalda pegada en la puerta del cuarto, tratando de entender lo que Tom le había dicho. Era más de lo que había pensado. Los mortifagos tenían planeado revivir al Lord Oscuro y transformar a Tom, así este no lo deseara. Tembló ante el pensamiento de que hubiera pasado si él no hubiera llegado. Pero, así él hubiera llegado o no, Tom nunca hubiera actuado de la manera en que ellos querían, teniendo el poder suficiente él podría negarse a hacer lo que no deseaba y se negaría a seguir con lo que sus aliados deseaban. ¿Cierto?
Harry negó con su cabeza. No tenía sentido pensar en lo que hubiera pasado. Lo que había dicho antes era cierto, necesitaba descansar. Ubicándose en el sofá, Harry recordó el colegio. A esta hora, ya habrían descubierto que se había ido. Por un momento se arrepintió de no decirle a su mejor amigo. No espera tardarse tanto. Pero ahora era tarde. Les explicaría cuando volviera.
Con ese último pensamiento, Harry cayo dormido.
***
"No te asuste Ron," se dijo Ron a sí mismo. "Harry debe estar por aquí en algún lado." Entro a su habitación y miro alrededor, por lo que sería la milésima vez. Abrió la puerta del baño y miro allí también. No, no Harry. Ya había buscado en toda la torre de Gryffindor y pregunto a todo el mundo se había visto a Harry. Pero nadie sabía donde se encontraba.
Se supone que irían a la cena de Navidad la noche pasada. Solo que Harry no se presento, lo cual era raro en él. Tampoco había asistido al juego de Quidditch de noche Buena y hoy era Navidad y tampoco aparecía.
¿Quién desearía apoderarse de Harry ahora? Se pregunto Ron. La guerra había terminado, y los peores enemigos de Harry estaban en prisión o muertos.
Busco en las cosas de Harry. No importa cuánto trataron los elfos, Harry siempre lograba desorganizar sus cosas de nuevo. Y los elfos habían estado ocupados esta semana, lo que explicaba porque las camas no estaban arregladas. Alejando una media negra grisácea, Ron siguió mirando en las cosas hasta que saco una -
¿Bufanda de Slytherin?
¿Porque tendría Harry una bufanda de Slytherin?
Y lo entendió.
Ron salió de la habitación con una cara sonriente.
***
"¿Como así que se fue?" Sonaba un poco chillona y ella lo sabía. ¿Pero quién podría culparla? Acaba de ver todos sus planes de navidad escaparse de sus manos. No era lo que esperaba oír. Sus ojos se abrieron sorprendidos, agarrando a su hermano con un poco más de fuerza pregunto. "Pensé que estaba en la cama con un poco de indigestión"
"Bueno eso fue lo que yo dije." Ron se soltó. "Lo dije porque pensé que estaría en algún lugar donde no quisiera ser molestado. Pensé que tendría que darle un poco de espacio y el volvería después."
"¿No puede estar jugando por ahí? ¿Escondiéndose mientras se ríe de nosotros?"
Ron miro a su hermana preocupado. "Ginny, esta noche se cumplirán 2 dos en los que no aparece. El no es así. Lo raro es que no encontré ninguna señal de que fuese secuestrado. Ciertamente, las ventanas estaban cerradas por causa de la nieve. Y nadie puede aparecerse en Hogwarts. Seguro fue decisión de él."
"Eso es injusto. ¿Por qué se iba a ir?" Se estaba empezando a preocupar. Si no lo habían secuestrado… ¿Estaba entonces con alguien más?
"No lo se." Era todo un rompecabezas. Tenía cierta idea pero no lo iba a decir a ella acerca de la bufanda de Slytherin que encontró. Podía ser que Harry estuviera viéndose con un Slytherin y no quisiera que nadie supiera. Y cual Slytherin, Ron no deseaba pensar en Tom de aquella forma. "Tal vez esta con Sirius. Voy a ir allí en cuenta pueda."
"Por favor dime si esta allí." Se había calmado un poco. Si, estaba exagerando. Por supuesto que estaba con su padrino. ¿Qué tan tonta podría ser?
Ron se alejo de su hermana y empezó a caminar por el castillo.
Ron sabía que había algo extraño. No era común para Harry desaparecer tanto tiempo, pero tampoco era común que Ginny se preocupara tanto porque alguien desapareciera. Fred y George casi siempre desaparecían por mucho tiempo y Ginny nunca parecía preocuparse demasiado. Y la verdad, los gemelos siempre aparecían después sin ningún rasguño.
Tal vez solo estaba estresada.
El no estaba simplemente caminando por ahí. Tenía un lugar a donde ir, ya que había escuchado que cierta persona había llegado al colegio más temprano de lo planeado – alguien a quien deseaba ver. Golpeo fuerte la puerta. Solo él estaría allí.
"¡Malfoy!" Pump. Pump. "¡Se que estas allí!"
Golpeo más fuerte por algunos minutos más, hasta que la puerta de la Sala Común de Slytherin se abrió revelando a Draco Malfoy. "Que molestia, ¿Qué quieres comadreja?. No aceptamos nuevos miembros."
"Cállate Malfoy." Subió el brazo y evito que el Slytherin cerrara la puerta. "Necesito preguntarte algo."
Draco levanta una ceja. "¿El pobretón necesita mi ayuda?"
Su cara se puso roja, pero utilizo todo su auto control para no pegarle en esa cara de engreído que tenía. Dejo de mirarlo y decidió mirar un punto sobre la oreja del Slytherin para tranquilizarse. "¿Por qué estas de vuelta? Hace poco fue Navidad."
"¿Qué te importa? No es tu problema." Draco trato de cerrar la puerta pero no lo logro. "Bien, si preguntas. Decidí pasar aquí Año Nuevo. ¿Feliz?"
Ron miro a los ojos a Draco. "Tengo que ver a Tom Riddle."
La cara de Draco se volvió frío puro. "Sigue en la mansión."
Campanas de advertencia sonaron en la mente de Ron, pero trato de mantenerse calmado. "Oh, ¿en serio? Solo con tu padre."
Draco cruzo sus brazos. "Estas tomando muchas confianzas, y es un tema que no te concierne" Trato de cerrar la puerta con toda sus fuerzas y cuando estaba por cerrarse dijo. "Le diré que lo estas buscando."
"Dile…" Ron pensó por un momento. "Dile que es sobre Harry Potter."
"¿Qué pasa con Harry Potter?"
"Nada que te importe."
Dejo de un lado lo de Potter. No estaba interesado en Harry--- bueno solo cuando hacía algo que lo involucraba a él y a su círculo. Pero con Potter en Hogwarts, el único problema era su padre y los otros mortifagos.
Y mientras veía a Ron Weasly irse, no pudo evitar sentirse más relajado. Por medio de la conversación (si se podía llamar así). Había hecho saber a Weasly que Tom estaba en peligro.
Cerró la puerta con una sonrisa en la cara. De cierta forma no había traicionado a su padre. No había dicho nada en concreto.
Respirando calmadamente, busco en su bolsillo la varita que encontró el la biblioteca de su casa. De esa forma descubrió que Tom no había ido de forma voluntaria.
Salió de la Mansión tan pronto como pudo. Nadie lo notaría igual. Lucius no lo extrañaría. Su madre entendería. Vicent y Greg estaban juntos para hacerse compañía. Y Tom…
Sonrió con orgullo. Sabía que Tom encontraría una manera de salir. No había hablado con Lucius desde aquella vez, y tampoco había visto a Taylor. Pero había escucho bien, ellos estaban buscando a la persona que perdieron antes.
Tom necesitaría su varita. Cuando volviera.
-TBC-
Sin comentarios lean el próximo capitulo
(Mentira sorry por no traducir antes, no tengo excusa!)
