Avatar la Leyenda de Aang
Una vida llena de sorpresas...
La Ciudad-Fortaleza
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La noche había pasado, una cálida mañana recibía al joven trío.
Toph aun dormía mientras balbuceaba varias cosas desde comidas hasta el golpear maestros fuego; Ty Lee apenas abriendo los ojos tratando de no volver a dormirse acompañado de un largo bostezo y un par de ligeros golpes en sus mejillas para terminar de despertar, pasados un par de minutos Ty Lee salió de la tienda de campaña, con tristeza recordaba lo cómoda que era la cama en el Templo del Aire, busco a Zuko por los alrededores.
-¿Dónde se habrá metido?
Ty Lee continuo buscando hasta subir en una enorme roca que le permitiría ver todo el horizonte con mayor facilidad, logro encontrar a Zuko que se hallaba entrenando Fuego-control, todo hasta ahí parecía normal hasta que de Zuko empezaron a emanar relámpagos seguidamente de una golpe directo a una roca que despedazo en segundos.
-¡Zuko! – Ty Lee salió corriendo en dirección a Zuko que se sorprendió por el repentino grito.
-Ty Lee, ¿qué haces despierta?
-Ehh, asi es como saludas a tu amiga.
-No es eso, es que…pues buenos días entonces.
Ty Lee sonrio como normalmente lo hacia y devolvió el saludo - ¡Buenos días Zuko!, oye ¿Qué es eso que acabas de hacer? La pobre roca quedo hecha trizas.
-Ah…es similar ala técnica del relámpago, pero mas potente…se podría decir que es Rayo-Control
-Ohhhh- La expresión en el rostro de Ty Lee reflejaba verdadero asombro.
-Bueno creo que es suficiente entrenamiento por hoy, tenemos que seguir, hay una ciudad fortaleza en las proximidades, tal vez ahí podamos saber algo del paradero de mi tio.
Ty Lee y Zuko regresaron al campamento disponiéndose a partir cuanto antes, al llegar notaron que Toph apenas había despertado su cabello era un desastre y apenas podía mantener los ojos abiertos.
-¿Dónde estaban?
-Entrenando, es momento de irnos cámbiate.
-¡EEEEHHHH! Pero si aun no desayunamos - Toph reclamaba y con justa razón a Zuko.
-Si desayunamos tardaremos mas en encontrar a mi tío.
-Por favor no creo que tu tío se moleste por que su sobrino tome un desayuno.
-Vamos Zuko, Toph tiene razón además yo también tengo hambre y dudo que el entrenamiento no te haya dejado hambriento. –Dos contra uno, Zuko no podía ganar esta situación así que simplemente se resigno con algo de molestia.
-Bien ya que…esperen dejo veo que hay en la bolsa…-Zuko se hallaba buscando dentro de una de las bolsas de provisiones que habían traído para el viaje – Que extraño no hay nada.
-¿Cómo que no hay nada? Sigue buscando.
-Ya se, pero te digo que no hay nada, espera dejo veo en el otro morral – Zuko nuevamente busco algo que comer su sorpresa fue ver a su pequeño dragón "Roku" dentro del morral durmiendo plácidamente sin el mayor de los problemas. – Eh chicas…parece ser que "Roku nos dejo sin desayuno…y sin almuerzo y cena, condenado dragón glotón.
-¡Queeee!, pero si esa comida alcanzaba para 2 dias completos.
-Lo se pero tampoco pensamos en "Roku"
-¿Ahora que hacemos?
-Supongo que ir a la próxima ciudad y reabastecernos.
-Zuko, recuérdame matar a tu mascota. – Con sueño y hambrienta Toph no estaba con el mejor humor posible.
-Hahaha, tranquila Toph, ya veras que en la ciudad podremos encontrar algo bueno que desayunar, además cocinar no es el fuerte de Zuko.
-¡Oye! Por lo menos puedo hacer algo.
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Con el sol en el horizonte el dirigible de Azula se aproximaba cada vez mas a la capital de la nación del fuego, Azula ya podía sentir la gloria, tener al Avatar en sus manos, la única pieza que podría representar un obstáculo para la victoria en la guerra estaba en su poder.
Se escucho un golpe en la puerta de su habitación.
-Princesa Azula.
-Adelante Capitan.
-Princesa, tenemos el curso programado, llegaremos a la capital antes del atardecer.
-Bien.
-Con su permiso.
-El capitán se dispuso a retirarse inmediatamente no sin antes saludar a la compañera de la princesa que se encontraba en el pasillo. – Buenos días Señorita Mai.
Mai paso de largo sin devolver el saludo y entro a la habitación de Azula.
-Parecer ser que llegaremos sin contratiempos.
-Así es, no te parece estupendo esto Mai, yo por fin logre lo que mi hermano nunca pudo en toda su vida, capturar al avatar, con esto asegurare mi futuro trono y el honor será mio.
-Ah si el honor. – Respondía Mai con un tono de aburrimiento en su voz.
-Vamos Mai no pierdas el interés, hoy es un gran día, vamos acompáñame a las celdas. – Azula y Mai salieron de la habitación y tomaron rumbo a la zona de celdas de la nave.
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-Bien esa es la ciudad fortaleza "Chang Cheng" - Zuko señalaba lo que era una enorme ciudad rodeada por muros de acero y de la cual brotaban decenas de fabricas que escupían humo en todas las direcciones – Debemos aterrizar aquí, no deben descubrir a "Roku" caminaremos el resto del camino.
Roku descendió sobre el terreno y cambio a su forma mas pequeña, se escondió dentro de la bolsa que llevaba Zuko y los chicos continuaron su camino en dirección a la entrada de la ciudad.
-Bien, relájense una vez adentro solo síganme y no se distraigan. – La entrada a la ciudad era verdaderamente enorme, los muros se extendían varios metros arriba, el grupo consiguió entrar sin problemas, la ciudad era diariamente visitada por miles de personas así que el ver caras nuevas cada día no era una novedad.
-Zuko…desayuno ahora.
-No puedes esperar un poco mas.
-Te parece este un rostro que puede esperar mas – Era cierto el rostro de Toph era de temer. Zuko palideció y acepto sin dudarlo dos veces, ya sabia de lo que Toph era capaz cuando estaba molesta.
-Este parece un buen sitio, vamos – Ty Lee entro al restaurante con total tranquilidad y alegría como era de costumbre en ella, seguida por una hambrienta Toph y un extremadamente serio Zuko.
- Bien, bien, esta mesa me gusta sentemos aquí.
- Podrías dejar de ser tan ruidosas Ty Lee, llamas demasiado la atención
- ¡Haha tratare!
- Ya veo que no.
-No te preocupes Zuko, una buena comida y todo estará bien, ahora déjame elegir que todo ahorita se ve delicioso, tal vez el especial del día o que tal la favorita del chef…mmm están difícil, mejor pido ambos.
- ¡Que…no tenemos tanto dinero Toph!
- Aguafiestas, eres un príncipe que no tiene ni donde caerse muerto.
-Aahh ya pide lo que quieras, me da igual
-Así me agrada, disculpe me gustaría pedir esto.
-Que divertido, su forma de llevar la relación. – El comentario de Ty Lee simplemente saco el lado sentimental de Zuko y Toph que se sonrojaron simultáneamente y evitaron chocar sus miradas. – Haha si que hacen bonita pareja.
- Gra…cias. – Fue la única respuesta de ambos al mismo tiempo.
Pasados unos minutos la comida llego a la mesa, unos platos de comida sencillos para Zuko y Ty Lee, y una gran cantidad de comida para Toph que se le dibujaba una sonrisa en el rostro, los chicos continuaron comiendo hasta después de unos minutos Zuko noto algo inusual en el ambiente del lugar.
- Zuko, ya lo notaste. – Una tranquila Ty Lee comentaba mientras seguía comiendo.
- Si, las meseras no dejan de hablar entre ellas y de mirar en nuestra dirección.
- Al parecer nos descubrieron, pero como, Zuko tiene cubierto el rostro para que no puedan ver su marca. – Balbuceaba Toph mientras continuaba comiendo.
- Zuko, en la puerta han llegado un algunos soldados.
- Esto se va a complicar.
- Mira el lado bueno, ya no hay razón para preocuparse por la cuenta, todo será gratis, de haber sabido que todo acabaría así hubiera pedido otras cosas mas.
Uno de los soldados hablo con una de las meseras que señalo directamente donde se encontraban Zuko, Toph y Ty Lee.
- Ya se están acercando Zuko.
- Sigue comiendo, Toph no uses tus poderes yo me encargare de protegerte, Ty Lee si se complica déjalos inmóviles.
Los soldados se aproximaron lentamente a la mesa.
- Bien, que tenemos aquí – Los chicos ignoraron el comentario como si no hubiesen oído nada – Así que no van a responder traidores, captúrenlos – Los saldados rodearon al grupo y se abalanzaron sobre ellos.
- Bien aquí termina nuestra tranquila mañana.
Toph se movió rápidamente y se coloco debajo de la mesa, tomando por los pies a un soldador, unió la armadura de sus piernas para hacerle perder el equilibrio y salir ella huyendo del lugar, seguido por Ty Lee que ya había dejado a varios hombres en el suelo sin poder moverse, aun quedaban soldados y estos habían acorralado a Zuko.
- Ríndete traidor tu revolución no tiene futuro.
- ¿Revolución?
- No te hagas el tonto, llevas el emblema de los "Hijos del Sol en tu muñeca- El guardia señalaba la pulsera que Zuko tenia, la misma que Khan le había dado justo antes de irse.
- Así que fue eso y no mi marca – Zuko se apoyo sobre un soldado y saltando desde su cabeza evadió la captura y siguió a Toph y Ty Lee por las calles de la ciudad.
- Que manera mas entretenida de terminar un desayuno, deberíamos hacer esto en cada ciudad que visitemos.
-No lo creo Ty Lee, ya tenemos suficientes problemas tratando de huir de los soldados y guardias.
La persecución se extendió por las calles de la ciudad, entre callejones intentando eludir a los soldados, y muros que trepar para terminar sobre los techos de las casas, parecía que nunca acabaría.
-Sabes Zuko, creí que hoy seria un día tranquilo, un buen desayuno, caminar un poco, buscar pistas sobre donde estará tu tío, pero me doy cuenta de que estaba equivocada.
-Y por eso me amas no.
-Ese no es el punto…pero…si…tienes razón…¡Ese no es el punto los soldados no se cansan de perseguirnos!
-¡Ya se déjame pensar un poco!
-¡Hey Zuko, mira! – Ty Lee señalo en dirección a unas grúas junto a un edificio en construcción.
- Es perfecto – Ty Lee dio un gran salto, con el que logro tomarse de un cable para caer dentro del edificio, pero a Toph no le convencía del todo la idea.
-¡¿Qué haces? No te detengas salta de una vez.
- Estas loco, yo no soy Ty Lee como para dar esos saltos.
-Pues no me importa. – Zuko tomo a Toph de la cintura y la levanto con intención de lanzarla en dirección a Ty Lee - ¡Ty Lee, atrápala!
-¡Zuko que diantres haces, bájame ahora!
- No hay tiempo para quejas – En ese instante Zuko lanzo con todas su fuerzas a Toph por los aires para que acabara siendo atrapada por Ty Lee
-¡Zuko Te voy a matar!
-Te tengo, te tengo, ¡espera no te tengo! – Toph cayo con fuerza sobre Ty Lee dejando a ambas tiradas sobre el suelo con un fuerte dolor – Al parecer no fue la mejor idea hahaha ¿y Zuko?
Zuko salto igual que lo hizo Ty Lee tomándose del cable para ayudarse a llegar al o extremo.
- Bien parece que tardaran en dar con nosotros, debemos… - Una roca golpeo su cabeza, era Toph que no lucia nada contenta.
- ¡Oye, te salve la vida!
- ¡Casi me matas de un susto!
- Ehh jeje, tranquilos chicos, no hay por que enojarnos
-Como quieras, pero debemos escondernos por ahora.
Los tres salieron con cautela del edificio y se mezclaron entre la gente, logrando evitar a los soldados, terminaron llegar a una especie de bar, donde según Zuko encontrarían ayuda.
- No es el lugar mas adecuado para un par de damas.
- No veo el problema Toph es una Maestra Tierra y tu puedes detener a cualquier persona con solo tocarla.
Zuko se aproximo a lo que esperaba encontrar una mesa para jugar Pai Sho
- Le importaría que me uniese a la partida – Un hombre de media edad y rostro fruncido esperaba sentado.
- No veo inconveniente, adelante joven.
Poco a poco Zuko recordaba las jugadas que solía practicar su tío, el orden, terminando el juego con una forma peculiar formada por las piezas y mostrando su pieza que fue dada por su tío de Loto Blanco.
-Una singular jugada es verdad, y mas viniendo de alguien tan joven.
-Seria de mucha ayuda que pueda brindarnos su apoyo.
El hombre refunfuño y con una mirada al joven grupo asintió con la cabeza. – Bien, sígame. – Aquel hombre los guio a una puerta custodiada por un par de hombres dentro del mismo bar.
-Vamos pase. – Zuko entro con aquel hombre detrás de esa puerta que se cerro enseguida.
-Hey, nosotras también venimos con el.
- Esperen aquí.
-Pero
-Esperen – La voz de aquel sujeto sonaba cada vez mas molesta.
-Jejeje, vamos Toph, no lo hagas enojar.
-Pero yo quiero entrar.
-Tranquila solo sentémonos y esperemos.
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-¡Princesa Azula, bienvenida sea! – Con un fuerte saludo un guardia recibía a Azula y a Mai en la zona de las celdas.
-Bien quiero ver a los prisioneros.
-Enseguida Princesa. – El guardia Introdujo fuego en un pequeño hueco junto a la puerta, con lo que esta conseguía abrirse – Adelante Princesa
-Bien bien que tenemos aquí, espero hayan pasado muy bien la noche.
Azula se dirigió a la primer celda donde se encontraban Sokka, Haru, Teo y el Duke.
-Pues fue fría, y con hambre ah y lo olvidaba nos encerraste aquí, eso te parece una buena noche – Azula simplemente sonrió y siguió de largo dejando a Sokka con la palabra en la boca.
La siguiente celda tenia una puerta de hierro reforzada, y una única ventanilla para mirar dentro de la misma.
- Abra la celda.
- Enseguida Princesa
El guardia procedió a abrir la pesada puerta, de la cual despedía una temperatura elevada, el aire dentro de la celda era sofocante apenas se podía respirar dentro de ella se encontraba Katara encadenada de manos y pies, que limitaban su movimiento.
- Así que por fin apareces.
- Pensé que venir a saludar haría mas ameno el viaje.
- Crees que este lugar me detendrá, solo espera.
- No seas tan egocéntrica, esta celda esta diseñada especialmente para maestros agua, el aire caliente que apenas y guarda humedad, las cadenas a tus pies y manos, sin mencionar la postura en la que te encuentras y las paredes reforzadas.
- Aun no has visto nada.
-Si como quieras – Azula se retiro de la celda, la puerta volvió a cerrarse detrás de ella y Katara veía con angustia que quizás ella tuviese razón, escapar ahora parecía imposible.
Finalmente llegaron a la celda principal, la de Aang, no era una celda común, estaba reforzada con el mejor acero posible, la única manera de abrir la puerta es usando fuego-control y una llave especial que solo Azula poseía.
- Bien, saludemos al Avatar
La puerta fue abierta y Aang en un estado de completa meditación notaba como entraba algo de luz a la habitación, se encontraba completamente encadenado, colgando de cabeza desde el techo y varias cadenas mas lo sujetaban a los muros de la celda, en completa oscuridad no podía realizar movimiento alguno, sus manos se encontraban selladas en bloques de acero.
- No crees que es un poco excesivo todo esto.
- Pero si has recibido la mejor de nuestras habitaciones.
- Azula detente ahora, no conseguirás nada con todo esto.
- ¿Seguro que nada?, que te parece la gloria por atraparte, el honor que tendré, la aprobación de mi padre y de todo un pueblo que busca la victoria.
- Zuko pensaba lo mismo y mira lo que paso.
- No menciones a mi hermano, el no tiene derecho alguno, el ya no es parte de nuestra nación, es un traidor.
-Un traidor que conoció la verdad y ahora busca redimirse, tu aun estas a tiempo de cambiar.
- No digas tonterías, ¿cambiar?, que tendría que cambiar yo, que estaría mal en mi.
- Que necesitas aprobación para olvidar tu propio temor, buscas que te quieran.
- ¡Callate!
Las ultimas palabras de Aang perturbaron fuertemente a Azula que estallo en un fuerte grito.
-¿Estas bien Azula?
-Si…solo fue un segundo de poca cordura, no sucederá de nuevo Mai, cierre la celda inmediatamente.
-Claro princesa. – Azula y Mai salieron de la celda y el guardia cerro la puerta y una vez mas el lugar quedo en completa oscuridad.
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El dirigible de Azula volaba cerca de una cadena montañosa, pasaba de medio dia y la capital de la nación estaba mas próxima a cada minuto.
Desde el suelo entre las montañas un grupo se preparaba para abordar.
- ¿Y bien es?
- Si es ese, el Dirigible insignia de la Nación del Fuego, comandado por la Princesa Azula.
-¡Muy bien, muévanse preparen esos arpones, hoy tomaremos esa nave!
Un campamento cubierto por la espera niebla de la montaña preparaba una emboscada, su misión tomar la nave y en el mejor de los casos tomar por rehén a la Princesa Azula.
- Ha pasado tiempo desde que estuviste con nosotros, es bueno volver a verte.
- Si… 2 años en la prisión de la Roca Hirviendo.
- Es bueno tenerte de nuevo con nosotros liderándonos, Khan – El joven que Zuko rescato en el motín de la prisión, se encontraba preparando una emboscada.
- Le debo mucho a varias personas, que me ayudaron a escapar…por ahora debemos hacer bien nuestro trabajo, ¡VAMOS, HIJOS DEL SOL, QUE NUESTRA REVOLUCION SEA PARA SALVAR A NUESTRA NACION, DISPAREN LOS ARPONES, YA!
Mi mayor disculpa, va verdad que si me merezco los insultos y llamadas de atencion, este capitulo lo tenia hecho desde hace 3 semanas, de verdad disculpen mi poca continuidad a la historia, gracias a afrodita110 por recordarme que aun tengo esta historia y es mi deber concluirla, y nos estamos leyendo espero lo mas pronto posible en el proximo capitulo.
