Avatar la Leyenda de Aang

Una vida llena de sorpresas...

Dolor

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Sokka meditaba su plan de escape, cada idea era mas tonta que la anterior, iban desde hacer bombas para detonar la celda, pero la explosión también acabaría con ellos dentro, hasta esperar simplemente el que podría pasar, Haru no podía hacer nada estando rodeado de acero, la situación tampoco era mejor para Teo y el Duke que esperaban en una esquina sin mucho que hacer, Duke jugaba con sus dedos mientras se perdía en sus pensamientos para ignorar que se encontraba encerrado, Teo solo miraba lo poco que podía desde la única ventana de la celda observaba el cielo azul y recordaba lo que era volar usando su planeador, lo que era sentirse vivo sin estas atado al suelo, sentirse "normal".

- Esto de ser prisioneros no es agradable.

- ¿Y desde cuando estar encerrado en contra de tu voluntad ha sido agradable?

- Tienes razón, ¡No mas encierro! – Un furioso Sokka corrió a toda velocidad en dirección de la puerta de acero dispuesto a destruirla solo con su fuerza y el peso de su cuerpo, el chico golpeo con todas su fuerzas la puerta, mas esta no se movió ni un centímetro, pero si dejo al pobre Sokka fuera de combate.

- ¡Sokka!, ¿sigues ahí? – Haru preocupado por su amigo trataba de reanimarlo, el golpe había sonado fuerte, pero realmente el afectado fue Sokka que perdió el conocimiento al momento – Al parecer no fue buena idea amigo.

- Bueno al parecer ya perdió la cordura, me pregunto quien será el siguiente

- Teo no hay necesidad de hacer ese tipo de comentarios.

- Perdón, creí que animarían un poco el ambiente, no estamos precisamente en la mejor situación del mundo.

- ¿Crees que saldremos con vida?

-No te preocupes Duke lo lograremos…solo que aun debemos esperar nuestro momento – Haru sonrió al pequeño niño, debía darle fuerzas aunque el por dentro se preguntara si habría salida, solo podía confiar en que Aang o Katara encontraran la forma de librarse de sus celdas y liberarlos.

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Dentro del bar, ambas chicas continuaban esperando, habrían pasado, tal vez una hora, pero para ellas la espera se hacia eterna, mientras Toph solo veía al vacío aunque ahora pudiera ver, era una cualidad que nunca perdería, solo escuchaba, sentía, mas ignoraba su vista…tantos años ciega dejaron huella en su manera de actuar. Ty Lee solo se ocupada de sus pensamientos, y veía a la gente, se emocionaba por la aventura que estaba teniendo, se sentía muy distinta a cuando perseguía al avatar junto a Azula y Mei, era completamente distinto y extrañamente mas placentero estar del otro lado del bando.

-Me pregunto si tardara mucho mas – Una impaciente Toph regreso a si misma y comenzaba a preocuparse, claro ya no era solo su aliado, su amigo, ahora también era su protector, su novio, quien la entendía en una manera que jamás creyó encontrar en alguien.

-¿Acaso una novia que conozco espera impaciente a su príncipe? – El sonrojo de Toph fue inmediato y negó lo dicho por Ty Lee.

-¿De que hablas?, es natural preguntarlo ya ha pasado un buen tiempo desde entro a esa habitación.

-Bueno yo solo lo decía…sonrojada.

-¡Calla! – La actitud que Toph tomo solo hizo reír a Ty Lee le pareció adorable su manera de ser, sentía que ella y Zuko eran tal cual sus maneras de ser tan opuestas, pero compatibles, ambos testarudos era esa la única cualidad que compartían pero ambos tenían su manera de expresar su afecto el uno por el otro.

-Bueno, creo que beberé algo, se me antojo una de esas bebida, además estar aquí sentada me esta aburriendo – Ty Lee se dirigió a la barra no tenia idea de que ordenaría pero la aventura llamaba a su corazón y no podía evitar dejarse llevar por sus emociones. – Buen día hombre. – El cantinero simplemente ignoro a la chica y siguió con lo suyo – ¡Oiga podría hacerme caso! – Todos en el bar dirigieron su mirada a Ty Lee, sus miradas no parecían muy agradables, mas bien de molestia y Toph lo noto, así que se aproximo a su amiga.

-Bien ya enojaste a medio bar y la otra mitad desde hace un tiempo ya estaba molesta…pide algo de una vez ya que veamos que es esto del alcohol – El rostro Ty Lee se lleno de sorpresa y alegría, sabia que era una mala idea pero saber que alguien mas se metería en líos con ella la lleno de felicidad

– Escúcheme deme su mejor trago. – Una Ty Lee decidida a probar por primera vez el alcohol.

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Una Azula agotada se dirigía a su habitación en el dirigible, sentía todo en su poder el avatar como trofeo lo que su hermano siempre intento ella lo habría conseguido en unas horas.

- Mei me retirare, debo descansar me esperan largas horas de celebración por entregar el avatar al Señor del Fuego.

- Solo falta Zuko.

- Zuko no representa una amenaza, la capital de la nación del fuego estará próxima en unas horas mas, lo que Zuko intente no conseguirá nada y solo se entregara para alzar mas mi triunfo sobre el, olvídalo Mei.

- Bien.

Azula entro en su habitación, cerrando la puerta detrás de si, miro el cuadro sobre la pared de su Padre y ella, sentía cada vez mas cerca la victoria el honor, el reconocimiento, ah tomado al avatar y lo entregara acabando con la única oportunidad del mundo para detener a la nación del fuego, poco a poco se fue quitando su armadura hecha a medida, muy resistente pero sumamente ligera, empezó por sus hombreras, seguidamente por el peto, quito sus brazaletes y las espinilleras, sus zapatos y solo quedaba la ropa que usaba debajo de la armadura, retiro el arreglo de su cabeza que sostenía su cabello, se disponía a tomar una ligera siesta…

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- Señor mire…parecen un grupo de hombres, una especie de campamento.

- Eso es imposible no hay ninguna aldea o pueblo a estas alturas de la montaña… a menos que…

Un fuerte estruendo sacudió toda la nave, seguido de otros mas, y mas, el Capitán tardo en reaccionar era una emboscada, el dirigible estaba siendo atacado.

-¡Suena la alarma nos atacan desde tierra! – La alarma sonó por toda el lugar los soldados se preparaban, tomaban sus puestos de batalla, no sabían que enfrentaban pero estaban listos para luchar. - ¡Avisa a la capital, a todos que estamos siento atacados!

-A la orden señor – El tripulante emitió una señal, una luz de bengala salió disparada desde el dirigible para alumbrar el ocaso del día, el sol se ponía en el horizonte, esperaba que alguien viera la señal y los socorriera.

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- ¡Khan, los arpones dieron directo al dirigible!

- ¡Tiren de ellos, inicien la cadena, para arrastrar la nave a tierra, debemos tenerla mas cerca si queremos abordarla!

- ¡A la orden!

Las largas cadenas que ataron al dirigible de Azula empezaron a tirar poco a poco acercaban mas a tierra lo que fuera la nave insignia de la Nación del Fuego, entre ataques de la nave, bolas de fuego, flechas, bombas trataban de evitar que la nave siguiera descendiendo, trataban de eliminar a sus atacantes pero era imposible, eran demasiadas cadenas, tardarían en destruir todas, la nave descendía mas y mas hasta alcanzar un nivel, donde los asaltantes lograron abordar la nave, aun flotaba pero ahora mas cerca del borde de la montaña, alcanzarla era mas sencillo.

-¡Vamos, hijos del sol!

Un grito al unísono invadió el lugar, la batalla apenas comenzaba.

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Aang se encontraba tirado en el suelo, no podía pensar con claridad, que había ocurrido, solo recordaba estar atado e inmediatamente estaba en el suelo, su celda se encontraba despedazaba, escuchaba una lucha afuera, un gran arpón se encontraba dentro de su celda, de alguna manera esa arma no lo mato y consiguió liberarlo de sus ataduras, ahora solo debía colocarse de pie y buscar a sus amigos.

- Katara, Sokka, Haru, Teo, Duke…alguien…¿Dónde están? – Apenas podía mantener el equilibrio, sentía dolor en todo su cuerpo, su vista aun se encontraba nublada, se dirigió a la puerta mas próxima, al abrirla encontró a Katara totalmente inmovilizada, el aire caliente, la furia, la rabia invadió su corazón, pero unas palabras detuvieron su ímpetu y se dispuso a liberar a quien para el era la mas importante en su vida.

-Aang estas bien, me alegro

- Katara, ¿estas bien?

- Estaría mejor si me ayudaras a quitar estas cadenas

- Enseguida te libero – Aang derritió las cadenas que ataban a Katara y la ayudo a ponerse de pie y salir de esa horrible celda.

- Gracias Aang siempre me salvas cuando veo solo un final. – Katara le dio un pequeño beso en la frente a Aang, en pos de su agradecimiento, el avatar solo se sonrojo y sorprendió, pero este no era el momento de pensar en otras cosas aun debía encontrar a sus otros amigos.

- ¿Katara segura que estas bien?

- No te preocupes solo necesito de unos minutos…y mucha agua… - Aang busco algo de agua, encontró un guardia de la celda desmayado debajo de algunos escombros, llevaba consigo una cantimplora aun tenia agua, corrió inmediatamente hacia Katara para ayudarla a reincorporarse.

- Katara toma, es agua, bebe.

- Gracias Aang, espera – Katara tomo cada gota de esa agua y sintió que volvía en si, recupero su equilibrio y noción, inmediatamente recordó a su hermano y prosiguió a buscarlo

- ¡Sokka!

-¡Por aquí!

- ¡Sokka! Estas bien me alegro – Katara corrió a los brazos de su hermano, tenia miedo de haberlo perdido.

- Oh que pasa no puede un hombre estar solo mucho tiempo sin que se preocupen por el, ya se que soy el mas querido pero no hay por que exagerar.

- Tonto, solo no me preocupes tanto.

- Hermanita, todo esta bien… de hecho fue extraño un gran arpón desprendió todo un muro de la celda y por ahí logramos escapar pero mas arpones atravesaban la nave y debíamos esquivarlos, ¿me pregunto que esta sucediendo?

- Yo te diré que esta pasando – La voz era familiar, la reconocerían en cualquier momento, se trataba de azula.

-¡Azula!

- No escaparan de aquí, sobre todo tu avatar, eres mi trofeo, mi triunfo no dejare que huyas, aunque este dirigible se caiga a pedazos.

- Estas mal Azula, no ves que este lugar esta siendo destruido, y ni siquiera sabemos quien esta detrás de esto

- ¡Solo cállate y ríndete! – Azula ataco con su fuego azul a Aang y los demás, Sokka, Haru, Teo y Duke buscaron protección no tenían mucho que poder hacer sin armas y en un lugar hecho de acero que se desplomaba segundo a segundo, Katara formo navajas con el agua del ambiente, y las dirigió hacia Azula, Aang lanzo una gran ráfaga de aire que entorpeció los ataques de Azula, los demás corrieron detrás de ellos escapando de Azula, solo Aang y Katara le hacían frente a la princesa de la Nación del Fuego.

- ¿Sera correcto dejarlos atrás?

- No te preocupes solo ellos pueden detenerla, nosotros debemos ver que sucede aquí y como lograremos escapar del lugar.

Azula prosiguió su ataque, era cada vez mas impredecible atacaba a diestra y siniestra, ya no mantenía un orden, solo sentía que debía capturar al avatar. Aang esquivaba los ataques, no buscaba dañarla, solo usaba su aire control, para atacarla, Katara hacia lo que podía con el agua del ambiente, la poca que había en el, en un ataque buscando final Aang logro una gran onda de aire que desplomo parte del techo y las paredes dejando esa sección a la intemperie llenándola de niebla que favoreció a Katara y Aang como maestros agua que son, Katara creo una barrera de hielo, y encerró a Azula en una prisión de hielo, sus habilidades para controlar el agua eran impresionantes, aunque Azula no se detendría por nada ni nadie, consiguió escapar de su prisión de hielo, pero el avatar y la maestro agua ya habían emprendido la huida, la furia de la princesa era grande.

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Todos tomen los controles, no los dañen esta nave nos servirá bien para la rebelión, encarcelen a los soldados, los rebeldes lograron vencer a los soldados, habían tomado la nave de Azula, era una victoria para ellos.

- ¡Khan!

- ¿Sokka?

- Hey, ¿es que olvidas a un compañero de celdas?

- ¿Qué haces aquí? se supone que se encontraban en el templo de los maestros aire.

- Han pasado varias cosas desde entonces, pero por ahora ¿que pasa aquí?

- Estamos tomando la nave de Azula, la rebelión ha vencido el día de hoy.

- ¿Rebelión?

- Si, para derrocar al actual gobierno y libarnos de esta guerra y este odio en el mundo.

- Ok, pero y todo esto, ¡tu fuiste el de los arpones verdad, uno de esos casi me mata!

- Perdona, no sabia que estaban aquí, de haberlo sabido…un momento si ustedes están aquí ¿y los demás?

- Aquí estamos no te preocupes, como va todo Khan – Unos agitados Aang y Katara apenas llegaban a la sala de control de la nave.

- ¿Y Zuko, los demás?

- Ellos emprendieron su propia búsqueda, los veremos mas adelante.

- Khan no hay rastro de la princesa Azula.

- Eso es imposible ella estaba en esta nave, búsquenla bien, no debe escapar por ningún motivo.

- Acabamos de luchar con ella en la zona de celdas, la inmovilice por unos segundo aunque conociéndola es probable que ya se haya liberado y escapado.

Khan capturamos a esta joven, parece ser la joven Mei que siempre acompaña a Azula – Mei en un momento de descuido de sus captores logro liberarse, lanzar un par de dardos para inmovilizar a los rebeldes, inmediatamente se dirijo a Katara, pero antes de que Aang o los demás hicieran algo, Khan intervino, ataco a Mei con su fuego-control y haciéndola evadir el ataque tomo uno de sus tobillos y la dirigió hacia el suelo para inmovilizarla, Mei logro evitar el golpe y salto sobre Khan con una cuchilla en mano, pero le fue imposible concluir su ataque, Khan volvió a evadirla y la golpeo fuertemente en su abdomen, sacándole el aliento a Mei dejándola inmovilizada en el suelo, apuntando con su puño en llamas a dirección a su cuello, Mei solo dejo de luchar y se dio por vencida, al estar todos centrados en Mei no se percataron de que Azula estaba detrás de ellos entro furiosamente y ataco a todos con una poderosa llamarada, entre la confusión logro tomar a Katara del brazo y arrastrarla con ella se lanzo al vacío.

- ¡Katara!

- ¡Aang!

De pronto una nave se elevo por encima del grupo, tomo a todos de improviso nadie había notado su presencia, era otro dirigible de la nación del fuego, mas pequeño que la nave de Azula pero igualmente peligroso, se elevo ante el asombro de todos, con Azula en el techo de la nave, había dominado a Katara y la tenia encadenada, sin poder hacer movimientos Katara estaba indefensa, Azula se alejaba del lugar su rostro mostraba locura y satisfacción, tal vez había perdido al avatar pero tomo lo que el mas amaba, sabia que tarde o temprano el vendría por ella y ahí lo atraparía.

-¡Katara! – Aang se dispuso a salir volando con su planeador para rescatar a Katara, pero Sokka lo detuvo - ¿Qué haces no ves que se escapa?

-Espera, ¿no escuchaste eso?

-¿Qué cosa? – Un fuerte gruñido surgió, era Apa había estado siguiendo el dirigible todo el tiempo, se acercaba a toda velocidad hacia Aang, acompañado de Momo ambos habían roto sus cadenas en el templo del aire, que los retenían.

-Apa me alegro tanto que estés aquí, vamos tenemos que salvar a Katara. – Aang junto con Sokka subieron en Apa y tomaron dirección hacia Azula que aun se encontraba sobre el dirigible esperando a Aang, sentía la adrenalina, el poder de tomar lo mas valioso del avatar, sabia que lo derrotaría a cualquier costo ahora no importaba si el avatar moría ella tenia el derecho, la obligación de matar al avatar.

- Princesa esperamos ordenes.

-Ataquen con todo al bisonte, no dejen que se acerquen a la nave.

-¡Ataquen!

Cientos de bolas de fuego se dirigieron hacia Apa donde Aang intentaba cambiar la dirección de los ataques y Sokka tomaba las riendas de Apa tratando de evitar un daño severo, pero no vio lo pero una gran bola de fuego azul se dirigió a ellos y Apa no logro evitarla, el daño fue considerable Apa perdió velocidad y cada segundo era mas lento y mostraba un rostro de dolor.

-Apa amigo resiste debemos rescatar a Katara – El dirigible se alejaba mas y mas.

-No tenemos tiempo iré yo solo – Aang se disponía a salir con su planeador y alcanzar a Katara, pero un grito de Sokka volvió a frenarlo.

-¡Aang!, no la alcanzaras, y en caso de lograrlo iras directamente a una trampa, es mejor dejar que se marche, Apa también esta herido debemos tratarlo.

-¡No vez que se va con Katara!

-¡Tu no vez que es mi hermana a quien se lleva esa loca, tu crees que es fácil para mi dejarla ir, pero no hay otra opción, Katara tampoco es ingenua, sabe como sobrevivir, la rescataremos!

Aang freno sus impulsos, las lagrimas de los ojos de Sokka no podían detenerse, pudo ver el dolor en su corazón, dejaba a su única hermana, toda la vida cuidándola, ahora ella estaba sola, pero no podía hacer nada, sabia que tenia que atender otras cosas, vio como el casi se desploma pero tubo que mantener la cordura en la locura ahogante de la situación.

-Perdóname Sokka.

-No hay por que…ahora volvamos Apa esta muy herido.

Sokka miro al horizonte su hermana se alejo y desapareció, ahora estaba sola, ahora estaban separados, ahora el destino decidirá sus vidas.

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Sus ojos azules, se llenaban de lagrimas, se había separado de sus seres queridos, miraba el horizonte y trataba de encontrar rastro de ellos, pero todo intento fue inútil, ya estaban lejos de su alcance, ahora solo debía esperar, sobrevivir, estaba sola.

-¿Princesa?

- A toda velocidad en dirección a la Capital, mi padre espera.

- Como ordene princesa.

- Encierren a la prisionera en una habitación.

- Con su perdón princesa, pero ¿no seria mejor encerrar a la prisionera en una celda especial para maestros agua?

-Su espíritu esta roto, no hará nada por escapar, hagan lo que ordeno.

-Perdone la intromisión, enseguida la trasladaremos a una habitación.

Katara vio una vez mas el horizonte en dirección a los demás, antes de cerrar los ojos, para que las lagrimas dejaran de brotar, se levanto y siguió a los guardias en dirección a su habitación, ahora solo debía aguardar.


Lo se, lo se, solo espero hayan disfrutado el capitulo, no tengo perdón de Dios pero mi espíritu por escribir y concluir esta historia esta mas fuerte que nunca, si aun leen mi historia se los agradezco enormemente, si ya la olvidaron no los culpo, un saludo para todos.