Bueno, estoy llorando porque I Almost Do ha terminado, y tenía tantos sentimientos, que tuve que descargarlos escribiendo el siguiente capítulo de Wildest Dreams.

Como notaran o no, las canciones de Taylor Swift significan mucho para mí, así que abuso descaradamente de ellas para inspirarme y escribir. En este episodio abuso principalmente de ENCHANTED, una canción suya que creo, es mi favorita de entre todas.

Sé que quizá les deje un par de dudas este capítulo, pero bueno, sepan desde ya que me encanta intrigarlos, haha.

Agradezco a los que me han seguido desde IAD, y bueno…

¡Disfrutenlo!

NUESTRA CANCIÓN

— ¿Meditación? — Preguntó el señor Blaze mientras tomaba un sorbo de su taza con té. — ¿A la señorita Corona le gustan esas cosas? — Insistió con el ceño fruncido en extrañeza.

— No, claro que no… — Respondió Anna con obviedad. — E-Es decir si, bueno… No… en realidad yo la invité. — Dijo Anna apresuradamente antes de echar su 'mentirilla blanca' a perder. — Ya sabes, padre… Siempre has dicho que es una chica muy impetuosa así que pensé que… Quizá la… Meditación le ayudaría a… Canalizar su energía… Apropiadamente. — Tratando de no atragantarse con el bocado matutino, Anna explicaba a su padre que pasaría la noche en un retiro de meditación en compañía de Rapunzel, la idea la había tenido la rubia sol, ya que Anna no era buena con las mentiras.

— Ah, ya veo… Eres muy buena amiga, Anna. — Sonrió el hombre orgulloso de los buenos sentimientos de su hija. — El que quieras llevar a la señorita Corona por el buen camino es algo que pocos amigos hacen, ella te lo agradecerá en el futuro, estoy seguro.

— Je… Si… Gracias padre… Se hace lo que se puede… — Anna encogió los hombros, sintiéndose incomoda. Le estaba mintiendo a su progenitor y este resultaba sentirse dichoso creyendo que su hija haría una buena obra. Cuando en realidad se escaparía con Rapunzel a un concierto.

— Bueno, dime la dirección del retiro y le diré a uno de los choferes que se prepare para la noche… — Dijo el hombre mientras limpiaba las comisuras de sus labios con la servilleta, había terminado su desayuno.

— ¿La… La dirección? Bueno… Es… Es… — Los nervios de Anna la estaban evidenciando, no tenía una dirección ficticia y no podía darle a su padre la real, pues en seguida sabría que no iría a un retiro de meditación.

— Yo las llevaré padre. — Intervino Hans, quien al igual que el hombre mayor había terminado ya sus alimentos. — Tengo la noche libre, y hace tiempo que no veo a Rapunzel, me gustaría llevarlas… — Continuó el joven, mirando esta vez con tranquilidad hacía su hermana. — Claro, si no te importa Anna. — Agregó, ahora mirando expectante junto a su progenitor a su pequeña hermana.

— C-Claro… — Balbuceó la pelirroja asintiendo. — No hay problema, es decir… Estaríamos agradecidas si nos haces ese favor.

— Bien, entonces quedas a cargo de ellas muchacho. — Dijo Adgar poniéndose de pie. — Perdonen si los dejo antes, pero quedé de ir a jugar golf con algunos colegas… Así que ¿Los veré más tarde, bien? — El hombre pasó por el lado de Hans, desordenando con cariño el cabello de su hijo mayor y luego del lado de Anna, besando su cabeza y al final, salir del gran comedor.

Anna trató de fingir naturalidad, terminando lo que restaba en su plato, evitando al máximo la mirada de su hermano, quien ya había acomodado los codos sobre la mesa y la barbilla sobre el dorso de sus manos, mirando con diversión a su hermana menor.

— ¿No vas a decirme? — Preguntó el joven.

— ¿Q-Qué cosa? — Respondió Anna sin mirarlo.

— Puedes engañar a papá, pero no a mí… Tampoco creo que sea necesario, pequeña bestia. — Sonrió más su hermano, conocía demasiado bien a Anna, sin mencionar lo torpe que ella era para fingir.

— Ah… Cuándo me case y tenga familia, promete que dejarás de llamarme así. — Suspiró Anna dejando los cubiertos sobre la mesa.

— Dime ya. — Insistió el pelirrojo.

— Un concierto… "El concierto" en palabras de Rapunzel… Frozen… Frozen Heart ¿Los conoces? — Preguntó Anna, estando segura de que Hans no tendría idea.

— ¿Frozen Heart? Pero… Las… Las entradas se agotaron en tan sólo dos horas ¿Cómo es que consiguió tickets? — Preguntó boquiabierto el mayor.

— Espera… — Anna sacudió con debilidad la cabeza y luego devolvió la mirada a su hermano. — ¿Qué? ¿Tú los conoces y yo no? — Preguntó con ademanes inciertos.

— Anna, ¿Quién no los conoce? Aunque en esta cada no suene música como esa… Frozen Heart está por todas partes. — Se excusó Hans para explicar el por qué conocía a la banda. — Y… Bueno… ¿Sólo tienen dos entradas? — Preguntó al final el pelirrojo acariciándose el cabello de la nuca.

— Hans… ¿Eres fan también? — La menor de los hermanos abrió la boca sorprendida, la boquiabierta era ella ahora.

— No… Sólo… He oído un par de canciones… — Negó el pelirrojo, mirando hacia otro lado, era raro verlo avergonzado, pero Anna casi podría jurar que lo estaba. — Y ya sabes… Quizá he leído algunas revistas… ¿Sabías que la tecladista también compone? — Dijo Hans tratando de parecer normal.

— Ah… No… No tenía idea. — Anna estaba sorprendida, parecía que su hermano era tan seguidor como Rapunzel. — ¿Sabes? Puedes ir con Rapunzel si quieres, yo no tengo muchas ganas de todos modos, son entradas vip, ya sabes con pase a ver a la banda… Yo no los conozco así que sería raro estar ahí…

— ¿Qué? ¿V-Vas a conocerlos? — Hans se inclinó más hacía la mensa sin poder creerlo. Se sintió tentado a aceptar el ofrecimiento de su hermana, pero no podría hacerlo. Su amiga la había invitado a ella no a él. — Anna… Podría… Darte un par de CDs… Y… ¿Me conseguirías la firma de Giselle?

— C-Claro… — Asintió Anna con una sonrisa incomoda, su hermano nunca le había dicho que era fan de esa banda, ahora se sentía más como un bicho raro. ¿Qué era la única en el mundo que no conocía Frozen Heart?

El día paso rápido, Anna aprovechó parte de la mañana y tarde para adelantar algunas cosas del trabajo, hacer algunas llamadas, mientras que Hans se decidía por cuál de todos los CDs, afiches y mercancía de FH debía darle a su hermana para que consiguiera la firma de la tecladista.

Rapunzel había salido de compras, estaba dispuesta a vestir increíble, los pases VIP le permitirían conocer a la banda, veía a su amor platónico (de hecho, seguro, el amor platónico de muchas chicas) Flynn Rider, lo conocería en persona y quería lucir simplemente despampanante.

Por otro lado, la banda había llegado al atardecer al gran auditorio de la ciudad. El equipo de soporte ya estaba haciendo su trabajo, ambientando el lugar para que los chicos se presentaran. Hacer algunas pruebas de sonido, trabajar con las luces, e incluso ensayar algunas canciones.

Flynn haciendo bromas, exagerando sus interpretaciones, con gestos y movimientos ridículos en el escenario, Kristoff riendo desde atrás, pero haciendo perfectamente bien su trabajo con los tambores, Giselle corroborando que las luces estuviesen bien programadas mientras tocaba, y Elsa con la plumilla apretada entre los labios y el ceño fruncido, concentrándose en el sonido.

— Las luces son geniales, pero… — Se levantó de su asiento Kristoff mirando no muy convencido hacía la zona de amplificadores.

— La acústica es pésima de ese lado. — Corroboró Elsa señalando con la vista hacía donde Kristoff miraba.

— Cierto, le pediré a los técnicos que echen un vistazo. ¿Eugene, te parece si…? — Giselle dejó de hablar cuando los tres miraron la mirada hacía el castaño y lo encontraron quitándose la camisa, y empezar a hacer círculos sobre su cabeza con la prenda, como si no fuera un cantante y en lugar de ello fuera un bailarín privado.

— Inútil. — Dijo Elsa presionándose el tabique de la nariz.

— Vas… A Pescar un resfriado. — Dijo Giselle con una mano cubriendo su rostro tratando de no verlo.

— Apuesto a que no te atreves a hacerlo en el concierto. — Dijo animado Kristoff caminando hacia donde él.

— Ay, por favor, ¿cuánto quieres perder nenita? — Respondió el castaño a su amigo baterista, empezando a hacer negocios de "hombres".

— Estaba pensando… — Dijo Giselle volteando a ver a Elsa. — ¿No es muy rudo abrir con Drum Song? Digo, sé que eso hace feliz a Kristoff… Pero es… — La pelirroja se cruzó de brazos acariciándose la barbilla.

— Le hemos dado ya el tracklist al staff, todo está preparado para que empecemos así. — Dijo Elsa con simpleza.

— Lo sé… Y no es que me desagrade, pero… Bueno, pero… Los fans siempre han pedido una canción, que no sé por qué te niegas a tocar en vivo… — Dijo Giselle jugando con los dedos mientras miraba a Elsa.

— No empieces con eso. No vamos abrir con esa. — Elsa se negó simplemente, devolviendo la mirada a su guitarra, fingiendo que afinaba las cuerdas.

— Pero es una canción muy hermosa, es muy suave, muy tranquila… Y… — La pelirroja suspiró con cierto sentir en su voz. — Sólo te he escuchado cantarla dos veces, cuando la grabamos y… Cuando…

— Es suficiente Giselle, no abriremos con eso. — Dijo Elsa impidiendo que la mayor pudiera completar su oración, había sonado algo ruda, incluso había hecho que la pelirroja retrocediera un paso y escondiera la mirada en el suelo.

— Lo siento… — Se disculpó con la voz ahogada la tecladista.

— Ah…. — Elsa suspiró y se pasó una mano por el cabello hacía atrás. — No, yo lo siento… Es sólo que no quiero tocarla sólo así… No quiero hacerlo si… Si ella no está para oírme. — Elsa terminó por decir, consiguiendo una compresiva pero triste sonrisa por parte de su compañera.

El primer Álbum de Frozen Heart y con el que saltaron a la fama, contenía una canción donde Elsa no apoyaba solo la voz de Flynn, si no, una pieza que era interpretada únicamente por su voz. Y los fans se sentían extrañados de que semejante canción, jamás fuera tocada en las presentaciones en vivo, y siempre hacían lo posible por que alguna vez la agrupación se animara a tocarla, pero nunca ocurría.

El cielo se pintaba oscuro, de pronto había una fila kilométrica por fuera del auditorio donde Frozen Heart se presentaría, había un montón de jóvenes con pancartas, afiches gigantes, grupos de chicas haciendo porras, e incluso varios reporteros que hacían la nota del primer concierto de la banda en la capital después de la salida de su último álbum.

Y en medio de toda esa multitud, Hans aparcaba el auto, despidiéndose de su hermana y su amiga.

— Por favor, no quiero sólo un autógrafo, debe ser su autógrafo ¿Si? — Recordó el pelirrojo a su hermana.

— Ya, ya, la tecladista. — Dijo Anna mientras introducía el CD en su pequeño bolso.

— Siento mucho esto Hans, de haber sabido que eras tan fan como yo habría hecho lo posible por conseguir otra entrada. — Se disculpó Rapunzel, sobando el brazo del mayor de los Blaze.

— No te preocupes, a Anna le hace falta saber de lo que se ha perdido todo este tiempo. — Sonrió Hans, terminando por despedirse de ambas jóvenes, pidiendo que lo llamaran apenas estuvieran fuera y así poder recogerlas. Las llevaría por supuesto a la casa de la rubia sol, para que su padre no sospechara nada sobre el supuesto retiro de meditación.

Para fortuna de ambas, los boletos VIP permitían pase directo al auditorio. Donde ya se encontraban un par de personas más, en las primeras filas, que hablaban con demasiada emoción sobre la banda. Hablando de sus canciones favoritas, sus álbumes favoritos, en que les dirían cuando el concierto finalizara y pudieran hablar con ellos.

Rapunzel no tardó en hacer amigos, pero Anna se sentía un poco desubicada, no podía entrar con facilidad en la conversación, porque simplemente no sabía nada de FH. El tiempo transcurría a pesar de todo, la gente con entradas vip ya estaba en sus asientos, e incluso aquellas personas que tenían entradas en áreas normales ya estaban siendo introducidas. Sólo era cuestión de algunos minutos más para que todo empezara, Rapunzel estaba más que lista para gritar, pero justo en ese momento a su pelirroja amiga le dieron ganas de ir al baño. Rapunzel no quería moverse de su asiento por nada, no soportaría que el espectáculo empezara y no estar ahí, por lo que Anna le dijo que no se preocupara, ella podría ir sola y volver sin problema.

Pero ya había pasado poco más de un cuarto de hora desde que no había podido volver. Estaba perdida entre pasillos, entre señalamientos, cuando se encontraba con miembros del staff estos le decían que el tiempo estaba encima y no podían atenderla, nadie tenía idea que era una espectadora, nadie le indicaba que se había perdido y que estaba muy lejos de donde debería estar.

Cansada, Anna recargó la espalda sobre la pared de uno de los pasillos y lentamente se fue deslizando hacía abajo, se había rendido, nunca pensó que se perdería en un lugar así, pero era realmente grande y siendo sincera no frecuentaba sitios así, era la primera vez que asistía a un concierto y seguramente la última, no se estaba llevando para nada una buena experiencia, se sentía completamente desubicada, sentía que no estaba donde debía estar. De pronto la puerta de final de pasillo se abrió.

Por inercia Anna dirigió la mirada hacía ahí, pudo ver un grupo de ¿Maquillistas? Eso parecía, todos hablaban al mismo tiempo, parecían estar apresurados, caminaban alrededor de una persona, alguien que no podía ver bien, pero no había que ser un genio para saber de quién podría tratarse.

Anna tragó largo, ¿Cómo había llegado ahí sin que nadie le dijera nada? Seguro que esa persona era uno de los miembros de la banda, y ella ni en cuenta, si conseguía salir con suerte de ahí podría ir a donde Rapunzel y contarle, aunque en realidad estaba más interesada por preguntar como volverse a su asiento. Anna caminó hasta un hombre con una diadema de auriculares con micrófono, aunque el hombre estaba apurado, Anna le rogó ayuda. Haciendo que de pronto los maquillistas se detuvieran y miraran hacía ellos.

— ¿Pero cómo llegaste hasta aquí? — Dijo el hombre incrédulo, mirando el gafete de Anna, que la anunciaba como espectadora VIP. — Esta seguridad es pésima. — Se quejó el hombro voceando por el micrófono a algún elemento de seguridad.

— No, no, no, no… No piense que estoy loca, yo no quería llegar hasta aquí, fue un accidente, sólo quiero volver a mi asiento ¿Podría… Podría decirme… Cómo? — Anna le suplicó al hombre, quien no parecía estar dispuesto a ayudarle. Pero entonces una tercer voz intervino en la conversación.

— Haz que la devuelvan a su asiento.

— ¿Ah? P-Pero Elsa… Ha violado los reglamentos de… — El hombre trató de justificarse, pero la guitarrista sólo apretó los labios mirándole mal.

— Quiero decir… Seguro, ya mismo me encargo de eso, por favor perdona las molestias. — El hombre inclinó el rostro, disculpándose en seguida, al parecer el carácter rudo de la rubia era algo contra lo que nadie quería enfrentarse.

Anna quedó con los labios a medio abrir, mirando a aquella chica rubia que de pronto, su cuerpo quedó inmóvil, sus ademanes de súplica se congelaron en el aire, sin ser capaz de apartar los ojos de la guitarrista. Sin explicarse por qué, su rostro de pronto ardió, sintió las mejillas hormigueando, un noséque en el estómago, que la hizo quedar en completo estado de trance, más aún cuando de pronto aquella chica se atrevía a devolverle la mirada y susurrar.

— No puedo creer que estés aquí… — Dijo Elsa mirando con una emoción intensa a Anna, quien no supo descifrar de que se trataba. — Me alegra… — Dicho eso, Elsa tan sólo se dio la vuelta, siguiendo el camino al final del corredor, dejando al grupo de maquillistas asombrados, mirando a Anna como si no fuera de este mundo, pues jamás habían oído a la rubia dirigir palabras como esas a otra persona.

Anna vio la espalda de Elsa perderse tras la siguiente puerta y en seguida al resto de estilistas seguirle el paso, el hombre a quien había pedido ayuda la invitaba a seguirlo para devolverla a su asiento, pero Anna no podía dejar de mirar hacia atrás, tratando de entender lo que acababa de pasar.

— Giselle, Giselle… Necesito un cambio. — Elsa llegó apresuradamente donde la tecladista, quien hablaba con el encargado de los efectos de luz.

— ¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Dónde están los demás? Salimos en diez minutos. — Dijo con todo el aire de una madre la pelirroja mientras miraba de pies a cabeza a Elsa.

— Necesito que abramos con la canción que querías. — Tragó Elsa, diciendo apresuradamente a Giselle. — Señor. — Ahora la rubia se dirigía al técnico. — Hay que hacer un cambio de luces… Aquí está la partitura, por favor, traté de seguirnos. — Elsa le dejó el papel en las manos al hombre de barba y luego se apresuró a ir en busca de sus amigos, para avisarlas del cambio.

El técnico miro confundido a Giselle y esta sólo asintió dirigiéndole una mirada que sugería comprensión, pero sobre todo aceptación. La banda abriría el concierto con una canción diferente a la que estaba programada.

— Cielos ¿Dónde estabas? Me asusté. — Dijo Rapunzel, quien ya tenía una camiseta con la cara de Flynn Rider, un par de tubos con luz led de colores azules y las iniciales "FH" en las manos.

— Si… Se nota. — Sonrió Anna, aún consternada por lo que había ocurrido. Pero en realidad no tuvo mucho tiempo para pensar, un par de minutos pasaron tan sólo cuando todas las luces se apagaron.

El público expectante guardó silencio. Aunque podían oírse murmullos emocionados que trataban de predecir lo que ocurriría. En el escenario parecía haber siluetas moverse, acomodarse, pero no había seguridad de se trataban de miembros del staff o por fin de la banda.

De pronto, en medio de la oscuridad un haz de luz fue iluminando el centro, pudieron escucharse muy en el fondo fuertes gritos de emoción, apenas la luz se hizo más precisa y dejó al descubierto la identidad de la persona sentada en un banco al centro del escenario, con una guitarra amaderada sobre las piernas y un semblante sumamente serio.

El rostro agachado de Elsa se alzó sólo un poco, miró hacía el gran público que tenía en frente, gradas y gradas llenas, iluminadas por luces azules, observó a toda esa multitud inquieta y muy alterada, gritando, aplaudiendo, haciendo todo lo posible por demostrar cuan intensa era su emoción por estar ahí. Pero bastó sólo un movimiento de Elsa para cambiar el ambiente.

La rubia alzó el dedo índice sobre sus labios y el sonido "shh" fue esparcido por cada rincón del auditorio gracias al micrófono que tenía al frente. Y así, de poco en poco, segundo a segundo, el auditorio quedó nuevamente en silencio, la luz se fue atenuando hasta dejar todo nuevamente en penumbras. Pero de pronto, en medio de la oscuridad el sonido suave de una guitarra se hizo presente, haciendo que el público se mordiera el corazón, soportando no gritar, tratando de mantener la calma, de cumplir el deseo de su ídolo de guardar silencio, pues los fanáticos no tardaron nada en identificar el sonido de esas notas, esa guitarra, esos acordes, era sin duda, la canción que Frozen Heart nunca habían tocado en vivo y ahora lo harían.

Lentamente la luz del centro volvió a nacer, cubriendo a Elsa de un platino azulado, muy parecido al de la luna. Una cortina densa de humo empezó a hacerse del suelo del escenario. Y de pronto la rubia volvió a alzar la mirada, pero esta vez, con un único objetivo. Había oído que Anna tenía asiento preferencial, así que su mirada buscó entre las primeras filas aquel rostro pecoso, ese par de trenzas rojas, esos ojos azul celeste, que no se podrían encontrar en ningún otro lado. Bastaron un par de segundos para que pudiera encontrarla, y sintió perfectamente como su mirada y la de la espectadora chocaron, sin pestañear si quiera, la voz de Elsa empezó a acompañar el sonido tranquilo de su guitarra.

"There I was again tonight

Forcing laughter, faking smiles

Same old tired lonely place"

Su mirada sobre su mirada, su voz contra el micrófono, sus dedos contra las cuerdas de la guitarra, y en su rostro esa expresión que parecía gritarle algo, que no podía entender. Ese fino rostro disfrazado de seriedad, estaba hablándole, esa voz había empezado a cantar, haciendo un esfuerzo sobre humano por conseguir alcanzar a Anna, por atravesar su alma, por hacerla sentir lo que su propio corazón sentía en ese instante.

La pelirroja sintió el cuerpo entero temblarle ¿Lo estaba imaginando? ¿La estaba mirando a ella? ¿No había alguien atrás quizá más interesante? El corazón de Anna se estremeció, no conocía a aquella chica, ni en publicidad, ni en televisión, pero y entonces… ¿Por qué sólo verla y oírla cantar le hacían sentir de ese modo? De un modo que ni si quiera podía explicar.

Elsa cerró los ojos por un momento, sólo era ella en el escenario, el público empezaba a mover sus luces de un lado a otro, algunos teléfonos celulares empezaban a alzarse, meciéndose de izquierda a derecha como tratando de seguir el ritmo suave de la canción.

"Walls of insincerity,

Shifting eyes and vacancy

Vanished when I saw your face"

La música continuó, pero la voz de Elsa hacía una nueva pausa, sus ojos estaban cerrados todavía, no parecían querer abrirse, estaba cantando con el corazón. En su mente se pintaban los recuerdos de lo que ella misma cantaba. Se veía entre personas, con tan sólo un par de años menos que ahora, con el cabello cubriéndole la frente en un modesto fleco, gente acercándose, queriendo conversar con ella, incomoda, tratando de evitarlos, tratando de huir con cortesía, cuando de pronto en medio de la gente se encontró con un rostro sonriente, un rostro pecoso que reía con un grupo de personas, un rostro que tan sólo a segundos de haber encontrado devolvió la mirada. Sus ojos chocaron, la habitación parecía haberse vaciado cuando esos ojos celestes se posaron sobre su mirada. Aquel recuerdo, de pronto se veía más nítido, más claro, como si el tiempo nunca hubiese pasado, la guitarrista pudo recrear la escena en su mente sin problema alguno.

Sus ojos se abrieron de nuevo, encontrándose con que tal y como en su recuerdo, tenía encima suyo esa inocente y desconcertada mirada, y así, sin perder el contacto visual, continuó.

"All I can say is it was

Enchanting to meet you"

La voz de Elsa se difuminaba lentamente en la última palabra, sus ojos se mantuvieron puestos en los de Anna, y sin detener el retroceso de recuerdos que tenía tan sólo al verla ahí frente suyo, al sentirse envuelta por esa canción que describía el momento en que su suerte cambió para siempre.

En los recuerdos… La divertida conversación que la pelirroja parecía estar teniendo, pasó a segundo plano. Cuando sus ojos chocaron con los Anna a metros de distancia, su ceño se frunció y su cuerpo se giró en dirección al de la rubia. Como si tratara de reconocerla. Y cuando al fin lo hizo, cuando se dio cuenta de a quien miraba, los pies de la pelirroja se movieron solos, disculpándose a medias con las personas con las que estaba y así empezar un impreciso andar entre las personas, haciéndose espacio entre otras conversaciones, entre chicas y chicos con bebidas en la mano, hasta que por fin se encontró de pie frente a Elsa.

La rubia volvió a mover los labios y un nuevo verso parecía dibujarse en ellos.

"Your eyes whispered, "Have we met?"

Across the room your silhouette

Starts to make its way to me"

El público estaba tan conmocionado, mordiéndose el alma de fanáticos, muchos se cuestionaban porque Flynn Rider era el líder vocal, si Elsa tenía una voz tan angelical, suave y dulce, que hacía que todos se mantuvieran en silencio, susurrando si acaso la letra de la canción que suponían jamás podría presenciar en vivo.

"The playful conversation starts

Counter all your quick remarks

Like passing notes in secrecy"

Como fotografías Viejas, los recuerdos de Elsa se mantenían vivos con cada nuevo verso, se veía a ella misma sonriendo, con Anna al frente, quien con la risa más pura e inocente se atrevía derretir sin si quiera saberlo, la coraza congelada con la que había resguardado su corazón.

"And it was enchanting to meet you

All I can say is I was enchanted to meet you"

Con una expresión sumamente fija, Elsa mantuvo la mirada en Anna, quien había caído hipnotizada en el canto de la rubia, con las manos hechas un nudo contra el pecho, los labios a medio abrir, los ojos enfocando sólo esa perfecta y rubia figura, las mejillas quemándose y el corazón latiendo lenta y tortuosamente.

Como previniendo que se veía el coro de la canción, la batería empezó a sonar atrás, una guitarra eléctrica y algunos vagos acordes creados por el teclado se unieron al final, cuando la canción parecía abrirse a un tinte más sensible y al mismo tiempo más fuerte. El haz de luz que cubría a Elsa de pronto se hizo más grande, como un flash, que mientras se atenuaba dejaba ver al resto de miembros de la banda tocando sus respectivos instrumentos, Flynn con la guitarra eléctrica entre las manos, un micrófono al frente, apoyando a Elsa a pronunciar el color, Giselle al otro lado, con la mirada fija en las teclas, Kristoff tras hechos, haciendo sonar con toda su fuerza el golpe en sus tambores. Y la multitud sintiendo así el permiso de volverse loca.

"This night is sparkling, don't you let it go

I'm wonderstruck, blushing all the way home

I'll spend forever wondering if you knew

I was enchanted to meet you"

Ahí estaba nuevamente Elsa, dejando el corazón el su canción, dejando que los recuerdos pintaran el escenario perfecto entre ella y la única espectadora por la que le importaba ser escuchada. Se veía volviendo a casa, tras haberse despedido de aquel hermoso e infantil rostro pecoso. Recostada sobre su cama, con la mirada perdida en el techo y un sentimiento que hacía lava en su corazón, sin poder quitar de sus pensamientos cada palabra, cada gesto, y cada mirada de Anna.

"The lingering question kept me up

2 AM, who do you love?

I wonder 'til I'm wide awake

And now I'm pacing back and forth

Wishing you were at my door

I'd open up and you would say,

"Hey, it was enchanting to meet you,

All I know is I was enchanted to meet you."

Recuerdos y más recuerdos, de ella con aquel viejo uniforme, que por mera rebeldía se negaba a usar apropiadamente. Sin usar el saco del instituto, con la corbata bastante floja, los primeros botones de la camisa deshechos, el fleco cubriendo su frente, aquella falda corta, aquella pareja de cascos, el sonido del motor de su vieja motocicleta. Rompiendo el aire, manejando a gran velocidad, un par de manos tímidas haciéndose de su cintura tras ella.

El perfume de Anna, su voz, cada momento después de haberse encontrado aquella noche. Y todo lo que había ocurrido después, cada escena se repetía con flashes entre sus pensamientos. Su corazón volvía a latir con la misma intensidad, cantando esa canción, y sabiéndola en frente suyo.

Repitió el coro un par de veces más, dejando el alma en cada nota, dejando sus sentimientos expuestos por primera vez en mucho tiempo frente a la persona que representaba todo el auditorio en ese momento. Tantas veces soñó con que volvería a verla, con que de pronto un día como regalo del cielo, aquella chica estaría frente a ella, y así revivir el amor que había dejado durmiendo durante todo este tiempo.

Elsa bajó el rostro nuevamente, un cumulo de emociones estaba haciéndose de su pecho. Flynn era ahora pasajero centro de atención, demostrando que también tenía cualidades espectaculares para la guitarra eléctrica, haciendo sonar un pequeño solo de algunos segundos, mientras Elsa tan sólo se preparaba para retomar el cantó.

La rubia se puso de pie, mantuvo como pudo su trabajo con la guitarra acústica, ajustó el micrófono para que se elevara algunos centímetros más, y quedara justo frente a sus labios. Cerró los ojos como si contuviera el peor de los dolores, y así retomar el canto.

"This is me praying that

This was the very first page

Not where the story line ends

My thoughts will echo your name

Until I see you again

These are the words I held back

As I was leaving too soon

I was enchanted to meet you"

La música empezaba a atenuarse nuevamente, y lo único que se mantenía vivo, era el sonido vago de su guitarra, aquellas notas con las que había empezado la canción y que nunca habían perdido su ritmo durante todo el curso de la presentación.

Elsa abrió los ojos, tragó largo, sintiendo que de alguna forma sus ojos empezaban a hacerse agua, tenía miedo de perder la voz en medio de la canción, las siguientes líneas habían sido compuestas con su alma, con su corazón, cada palabra estaba dedicada con fuerza hacía Anna, era un mensaje importante, un mensaje que se había vuelto en la súplica de cada noche antes de dormir, soñando con el día en que volvieran a encontrarse.

"Please don't be in love with someone else

Please don't have somebody waiting on you"

Con dolor en la garganta, Elsa cantó, mirando con suplica hacía los ojos de Anna, mirando casi con dolor y sufrimiento, rogando mientras cantaba.

"Please don't be in love with someone else

Please don't have somebody waiting on you"

El verso se repitió dejando a la pelirroja con lágrimas en los ojos ¿Por qué? No tenía idea, porque esa voz le dolía, porque su corazón se oprimía de ese modo tan terrible contra su pecho. Por qué… ¿Por qué quería subir al escenario y responder que simplemente no podría hacerlo, responder ante esas suplicas, responder y deshacer esas lagrimas que amenazaban con salir de esos perfectos y claros ojos azules?

El coro se repitió nuevamente, tan fuerte, tan emotivo, haciendo que todo el auditorio coreara la canción, la letra resonaba en los oídos de Anna, la gente cantaba con fuerza, gritaba, lloraba, el sitio estaba completamente encendido, los sentimientos de Elsa no eran los únicos a flote en ese momento, la multitud se estaba entregando por completo a la canción, a sus ídolos, sin duda más de uno relacionaba sus propias vivencias con semejante letra.

Sin entender por qué, la primera lágrima cayó por la mejilla de Anna, siguió otra, y otra, pero no se molestó en limpiarlas, no… Sólo mantuvo la mirada sobre Elsa, y Elsa sobre Anna.

Las luces empezaban a apagarse, de nuevo sólo había un aro de luz cubriendo a Elsa, quien repetía con un muy vago apoyo de la batería tras suyo, el último verso de la canción.

"Please don't be in love with someone else

Please don't have somebody waiting on you"

Desde lo más profundo de su corazón, era lo que más deseaba, desde el día en que la conoció, hasta ahora, no temía más a nada… Pero si a imaginarla enamorada, imaginarla esperando por alguien que no fuera ella misma.

Las luces se apagaron completamente, y miles de gritos se hicieron uno, aplaudiendo, reforzando, dejando el alma en las ovaciones. Había sido la mejor manera de abrir el concierto, había personas a punto de llorar, fanáticos muertos de impresión, fanáticos llenos de tantas emociones que no podrían describirlas.

Pero entre tanta gente, no había sentimientos como los golpeaban el corazón de Anna, confuso, descontrolado ¿Qué había significado todo eso? ¿Quién era ella? ¿Y por qué…? ¿Por qué?

CONTINUARA…

- REVIEWS -

Danae Endemyon. Yeah baby, but… Don't worry… I won't make her life hard, thanks, see you son, thanks for reading.

A-little-death-for-you Me intimidan mucho tus comentarios, a veces no me siento a la talla, haha, pero quiero que sepas que me esfuerzo. Este fic pretende no tener tanto drama como I Almost Do, quiero hacerlo más fresco y más cómico, pero bueno, a veces se me sale el romance corta venas, así que espero que puedas entenderme. Y debo decir que he fangirleado un poco sabiendo que también eres swiftie. ¿No amaste Bad blood? My godness… Como puede ser tan hermosa. En fin… Mil gracias por seguir el fic, espero vernos pronto.

Madh-M Tengo el maravilloso talento de escribir mientras hablo con vos. Deberías intentar desarrollarlo también, tenes que esforzarte más en eso. Gracias por interesarte por el fic, no sé si vaya a ser lo que te guste, por que si me dejas adelantarme un poco… Bueno Elsa es una bad girl, y… Ya te he hecho odiarla antes, así que no se si tu pobre corazón pueda resistirlo de nuevo, aún estas a tiempo de alejarte.

Crhismas-Machine Mi buen Carlos, gracias por interesarte por esta historia, pienso que puedes leer lo que sea y te va a gustar de todos modos, haha, quiero decir cualquier tipo de temática, quizá me quivoque aunque espero que esta historia no sea la excepción.

TheSleepyKnight Debo decirte que me sorprendí un montón cuando ayer casi en seguida de leer tu review para IDA, me llega la notificación de que hay review tuyo en WD también, haha. Eres una lectora muy apreciable. No te preocupes por Hans y me atrevo a decir que tampoco por Giselle, no espero jugar al triangulito amoroso esta vez, así que anda con cuidado. Ah y por cierto, sobre la información de Giselle en IDA, si, tuviste que ver, muchas gracias. ¡Nos vemos la próxima!