¡Hola queridos lectores!
Aquí reportándose su sinsajo jeje (si, soy tributo xD)
En fin, estoy muy feliz por todos sus reviews que me han mandado, y en serio me pone de humor ver que el fic tiene respuestas. A los que han preguntado que si habrá pronto un Lemmon, mmm...no lo quería poner pronto pero... jeje aún faltaría algo. Tampoco voy a hacer que sea a la fuerza y aunque no me agrada escribir esas cosas haré mi mejor esfuerzo :S
También he de decir que concuerdo con vosotros, aquí el malo es Lenny, pero bueno esta más bien algo alucinado. Osea imaginaos, se casó con el amor de su vida y ella se le muere con todo e hijo ¡Es normal que él pobre de Len este mal de la cabeza! En fin, disfruten de este cap. Nos leemos abajo.
Disclaimer: Vocaloid no me pertenece, pero la historia si es de mi autoria
Capítulo 7
Charlas
Presente
Rin
Volví a usar mi camisón de seda rosa claro, estaba nerviosa, si alguien llegaba a entrar y nos encontrara a Mikuo y a mí, vestida así, se podría mal interpretar la situación.
Me senté frente al espejo del tocador, en ese momento la puerta se abrió dejando ver a mi hombre favorito. Mikuo cerró la puerta y se recargo sobre ella cruzando los brazos en su pecho. Voltee a verle sonriendo como una estúpida, le amaba tanto y le necesitaba aún más.
Rápidamente fui a su encuentro, y le abrace por la cintura, él tenso su cuerpo y no me correspondió el abrazo, ni siquiera descruzo sus brazos, no me cargo por los aires como antes habría hecho. Algo aquí no estaba nada bien.
-¿qué sucede?-pregunte con la voz entrecortada.
-nada.-respondió alejándome de él.- ¿para qué me cito aquí, Lady Kagamine?
Algo en sus palabras me dolió como si me apuñalaran el corazón. Me aparte.
-¿por qué me hablas como a una desconocida?
-porque es la feliz esposa de mi ex cuñado ¿cómo pretende que le hable? ¿Cómo un amante?-cuestiono tensando aún más su cuerpo.
-Mikuo, te amo.-dije casi en susurro, pero sonó más como un gemido de dolor. Él volteo la cara viendo hacia la ventana.
-basta de mentiras.-dijo apretando los dientes. Yo retrocedí unos pasos.
-pero no miento. Mikuo, mi amor por ti es sincero ¿cómo puedes dudarlo?
-Rin déjalo ya. Yo sé que ya no me amas, que jamás me amaste.-se corrigió, me miro dolido.-Sé que te mandabas cartas con Kagamine aun cuando tu decías amarme. Sé que tuviste un gran romance con ambos al mismo tiempo, pero al final elegiste al que te daba mejor posición. Tal vez a él si le amabas y yo solo era un juego para ti. Pero al final él ganó.
Me quede petrificada ¿qué era lo que decía? ¡Yo jamás había hecho eso! Ni siquiera conocí a mi esposo hasta la boda misma.
-pero yo jamás hice eso ¿quién te ha dicho esa calumnia?-cuestione. Él me veía como si le costara asimilar esas palabras.
Después de un largo silencio en donde solo nos veíamos a los ojos él respondió.- Kagamine, Len Kagamine me lo dijo.-dijo con cautela ¡¿que él le había dicho eso?! ¿Qué quiso arruinarme la vida entera por casarme con él?
-También me dijo... Me dijo que cuando se dio cuenta se enojó mucho contigo pero que le rogaste perdón y que como te amaba tanto te perdono para luego casarse contigo. No me mientas Rin, la escena que presencie en el comedor fue la de un hombre enamorado que se preocupa y cuida de su esposa, todo el día no ha hecho más que querer estar a tu lado.-su voz se fue desvaneciendo hasta quedar en un susurro ¡qué gran y malévolo plan había hecho Len en mi contra!
-pero si todo eso es mentira, ¡todo es mentira! ¿Yo amarle a él? Pero ni siquiera le conocía hasta que estuve parada en el altar de la iglesia. No le amo y jamás lo haré, si me case con él bien sabes los motivos, ¿cómo amarle si mira como me tiene? Di que me crees mi cielo, dímelo por favor.-dije entre gritando y llorando señalando el gran morete que tenía en el rostro, las lágrimas salían descontroladas por mis ojos. Mikuo no me creía, ¿que no decía que su amor era más grande que todo? Me di cuenta que eso no era cierto.
-lo siento...-dijo bajando la cabeza.-...no puedo creerte Rin.-en ese momento mi corazón se quebró en mil pedazos, y por extraño que pareciera mis ojos dejaron de llorar. Él le creía más a Len que a mí.
Mikuo volteo a verme.- ¿él te golpeó?-preguntó con el ceño fruncido, la verdad a este punto ya no me importaba lo que creyera, él no confió en mí.
-¿importaría mucho eso? Tu no me creerás así te diga la verdad, así que por mi créete ese cuento de que me caí en la escalera.-dije cruzando los brazos. Mikuo se me acerco y me tomo por los hombros.
-escucha, aunque no te crea no quiere decir que no me preocupe por ti ¿Len realmente te golpeó?-repitió. Mantuve silencio por un rato.
-créete lo que quieras.-dije intentando que mi voz sonara tan fría a como yo sentía el corazón. Él me soltó, se dio media vuelta y se fue cerrando la puerta. Me tumbe en la cama y lloré, lloré sintiéndome más sola que nunca, mi corazón había muerto en ese momento, y yo tanto que necesitaba a Miki y ella desaparecida.
Len
La habitación de Rin estaba en la penumbra, más no por eso sus sollozos no se oían, ella estaba acostada en su cama llorando y abrazando una almohada. Era casi como ver llorar a una niña, y por primera vez la vi como ella sin compararla con Miku.
Me acerque a ella, no sin antes cerrar la puerta.
-¿Rin por qué lloras?
Al parecer no se había percatado antes de mi presencia, pues al oírme se sobresaltó. Yo esperaba ver tristeza en sus ojos, y a pesar de que la vi, estaba acompañada de rabia y dolor, mucho dolor.
Bueno espero os haya gustado. Nos leemos ehh jeje también espero ver sus reviews. y Gracias por todos sus lindos comentarios, en serio hasta dan ganas a uno de escribir más.
Beshitos
Lenka Mockingjay (LeaM para los cuates)
