¡Hola pequeños animalitos de la creación!

No creeran el montonal de tarea que he tenido estos días, en serio casi me olvidé de escribir pero, os he recordado, y bueno aquí me tienen. Sabies os tengo que confesar algo. Yo subó un capítulo justo en cuanto ya tengo el siguiente capítulo escrito. Osea, por decir, subó el capítulo 8 cuando acabo de terminar el 9, el 9 cuando tenga el 10 y así. Pero en serio sí he tenido mucha tarea, y ahorita estoy atendiendo mi fic a las 12:14 am. Para que vean que si me acuerdo de ustedes. No quiero que se sorprendan. Pero os tengo una sorpresa...este capítulo esta completamente narrado por nuestro querido Lenny. Así es, el malvado de esta historía podría sorprenderos al final del capítulo. En fin os leo abajo.

Disclaimer: Vocaloid no me pertenece pero la historia si es mía.


Capítulo 8

Charlas

Parte 2

Len

Ella no se movió, solo me veía con una mirada que no supe descifrar. Pero una cosa era segura, ella estaba desolada. Por primera vez en mi vida, sentí que debía pedir disculpas a alguien. Y también por primera vez me fijé en lo bella realmente que era Rin, y al mismo tiempo sentí un enorme remordimiento al ver la gran mancha morada en su rostro. Casi por instinto, me senté a su lado en la cama, y ella se acurrucó en el extremo más alejado de mi ¿Cuán grande era el daño que le había hecho?

-Rin ¿Que ha sucedido?-intenté tomarle la mano, pero ella la retiró asustada. De pronto pude ver en ella a mi madre, cuando después de que mi padre descargara su furia golpeándola, ella se acurrucaba asustada de ese mismo modo. Por primera vez me sentí como un monstruo y me di verdadero asco.

-¿Qué haces aquí?-preguntó ella, casi como un susurro. ¿A que había venido? Me costó recordarlo. ¡A sí! Quería hablarle acerca de algo que habían notado los Kasane, y que era necesario resolver lo más pronto posible. Pero mejor era hablar acerca de cómo sentirme menos como basura.

-Primero quiero que me digas porque lloras, ya después tendrás tu respuesta.-le exigí sin poder evitarlo, al mismo tiempo que posaba mi mano en su pierna. De pronto su mirada rebosaba de furia.

-"¿Por qué?"¿Me dices?-gritó ella, al mismo tiempo que me daba un golpe en mi mano que estaba en su pierna para quitarla.- Tu ¡Eres un maldito bastardo! ¡Por eso!-sin siquiera poderlo prever ella casi salto con las uñas apuntando a mi rostro, calló encima de mí y me empezó a atacar con los brazos mientras yo solo intentaba detenerla tomándola por las muñecas, aunque sin muchas ganas debo decir, pues ella ya se encontraba en cuclillas sobre mí. Por algún extraño motivo me divertía la situación.

Más cuando logró rasguñarme la cara y sentí la sangre cayendo por mi mejilla, decidí que el juego había terminado. Logré someterla debajo de mí, agarrando fuertemente sus muñecas con mis manos, y sus piernas con las mías. Ella forcejeo un poco intentando liberarse, pero paró cuando se dio cuenta de que no podría.

-¿Qué es lo que te sucede?-pregunté. Rin volteo la cara y pude notar que tenía un bonito cuello. Me cosquillearon los labios.

-¿Por qué le inventaste a Mikuo esas calumnias acerca de mí?-dijo ella después de un largo silencio. ¿De que hablaba? Ohm, claro. Había recordado la historia que le inventé a Mikuo, sin embargo no le respondí.

-¡Contéstame! ¡Y suéltame que me lastimas! -exigió como una verdadera duquesa. Yo seguí en silencio. Pero si afloje el agarre de sus muñecas.

-Rin tenemos que hablar como personas civilizadas.-Ella resopló.

-¿Podremos?-dijo mientras se movía abajo de mí. Sentí que en ese momento debería de soltarla. Antes de que siguiera sintiendo cosas que no debería. No, por la memoria de Miku que no debía.

-Prometo no gritar.-la solté, y ambos nos incorporamos, sentados a extremos opuestos de la cama. Así mejor, menos tentación.

-escucha, lamento haberte golpeado, no me he comportado como un caballero.-me disculpé y ella me miro atónita. Sus grandes ojos azules solo me veían desconcertada.

-ciertamente no. ¿Podrías explicarme lo de Mikuo?-dijo ella bajando la cabeza de manera sumisa ¿En dónde había quedado la leona que me acababa de atacar?

-quería que él te olvidara. Era lo mejor para todos.-dije. Rin soltó un par de lágrimas y sentí la necesidad de abrazarla. Jamás me había gustado ver llorar a una mujer, pues me recordaba a mi madre, además porque Rin se veía idéntica a ella y el hecho de que fuera mi culpa me hacía sentir culpable y terrible. Eso fue lo que me motivo a por lo menos por este momento no sentir que traiciono a Miku y su recuerdo, si solo soy amable con la que ahora es mi esposa.

-¿No podías soportar la idea de que te fuera infiel?-ella sonrió tristemente y me vio a los ojos.- No soy esa clase de mujer.

-No quería que él estuviera cerca.-admití casi a regañadientes.

-Yo si podría soportar que tú me fueras infiel.-dijo ella.-no me casé contigo por amor y sé que tú tampoco me quieres ¡Ni siquiera te simpatizo! ¿Por qué te importaría lo que yo hiciera?

Lo pensé un momento. ¿Me importaba? Si lo hacía.

-¿Por qué no podemos seguir nuestras vidas separadas? Yo podría irme con mi madre y tu podrías hacer lo que quisieras.-de pronto me di cuenta de que esa idea no me agradaba.

-Tienes razón, no me quieres, ni yo te quiero.-ella me miro sin expresión alguna.- Pero yo compré una esposa que espero se quede en mi casa. Y he de decirte que me costaste cara, por eso aunque no te amé, no toleraré que te dejes ver por los salones de baile tomada del brazo de tu amante.

-Ya te dije que no soy esa clase de mujer. Pero al parecer si soy un objeto que puedes comprar, maltratar y tirar a la basura en cuanto a ti te plazca.-dijo ella claramente comenzando a exasperarse.

-No quise decir eso...

-Pero lo dijiste...-me interrumpió.-...y yo sé cuánto tuviste que pagar por las deudas de mi padre, y te lo agradezco pero ya no dejaré que me humilles y me maltrates, aunque sea de tu propiedad.

-Admito que te he maltratado y humillado, y de nuevo te pido disculpas. Pero por favor ya no llores. Estoy seguro que podremos coexistir sin más escenas en donde alguno salga herido.-a propósito, toque mi cara en donde ella me había rasguñado y mis dedos se mancharon un poco de sangre. Rin abrió los ojos sorprendida, como si apenas se diera cuenta de que ella me había lastimado.

-Me la debías.-dijo ella con una tenue sonrisa tocando el gran morete que tenía en su cara. Me volví a sentir culpable.

-Solo te pido que ya no llores, y lamento lo de Mikuo-le dije intentando tomar su mano.

-¿Por qué te importa tanto que yo llore?-ella quitó su mano.

-Nunca me ha gustado ver a una mujer llorar y menos si yo he sido el culpable de esas lágrimas.- Sus ojos se empezaron a volver a poner llorosos como si fuera a propósito.

-Ya no importa. ¿Por qué yo debería importarte? ¿Porque te costé cara?-preguntó mientras una lágrima caía por su mejilla, pasando por su blanco cuello y se perdía en su escote. No iba a ser tan terrible...¡Basta! Tenía que concentrarme.

-¿Lloras por él?-dije evadiendo su pregunta. Aunque en su momento me pareció divertido decirle esas cosas a mi ex cuñado, ahora casi me arrepentía. Casi...

-¿Quieres saber la verdad?-preguntó, yo solo atiné a asentir.- si, lloro por él. Me duele porque lo amo con toda mi alma, porque lo tengo metido en mi pecho y por tu culpa ahora ya no tengo a nada a lo que aferrarme para ser feliz o al menos tener esa ilusión. Así que te agradecería mucho si me dejaras sola, por favor.

-Bien.-por algún extraño motivo me molestó lo que dijo. Pero antes de irme había otras cosas que arreglar.- En fin, tenemos que hablar de cosas más importantes.

-en serio apreciaría que me dejaras sola, podremos hablar luego, ahora ¡vete!-pidió ella llorando, sin embargo me quedé en donde estaba en lo que ella se calmaba un poco. No me iba a ir sin haberlo hablado con ella. Pasaron alrededor de cinco minutos, hasta que ella terminó de llorar. En cuanto la vi más calmada me levante y rodeé la cama para sentarme a su lado. Ella estaba con la cabeza baja, y su cabello le cubría la cara. No me atreví a tocarla.

-Los Kasane me hicieron notar algo, poco después de que te retiraras, y yo también creo que es necesario.-le dije con cautela mientas ella lentamente levantaba la cara para verme.

-¿Que te hicieron notar?-preguntó ella. Y aunque me hubiera gustado decírselo con un tono que demostrara que no admitiría una negativa, sus ojos llorosos me lo impidieron.

-no te voy a forzar pero...-me escuché decir.-...quiero un hijo. Y lo más pronto posible, mejor.


Oh My Gatos! Ya sabía yo que Lenny quería algo y no era dinero XD.

¿Ha sido de vuestro agrado? Del mio si jejeje espero y este capi sirva para comprender un poco más a nuestro rubio favorito. Bueno, espero leeros es un hermoso y gratuito review que sería mi más hermosa recompensa despues de una semana atareada y estresante. En cuanto escriba el capítulo 10 actualizo con el 9 jeje que creó que a muchos de ustedes os gustará jeje

Os quiero

Beshitos

Lenka Mockingjay (LeaM para los cuates)