Puff si supierais la semana tan cansada que he tenido. Juro que para cuando acabe mi semestre estaré usando lentillas
En fin os leo abajo
Disclaimer: Vocaloid no me pertenece. Pero esta historia si.
Capítulo 14
Visitas
Rin
Ese cabello revuelto, esos ojos, la sensación de no haberle visto en mucho tiempo...no podía ser otra persona más que mi querida amiga Lady Megumi Kamui.
-¿Podría su excelencia concederme una audiencia?-dijo ella con su típico tono dulce, melodioso pero ácido a la vez. Yo sonreí y deje mi lectura a un lado.
-Charles dejadme a solas con la dama.-dije siendo obedecida tras una respetuosa inclinación.-Megumi querida, por favor siéntete como en tu casa.
-Rin me da tanto gusto verte. Durante tu baile de cumpleaños casi no pudimos hablar.-dijo la peliverde mientras se sentaba en frente a mí.
-Es cierto...-sonreí, casi toda esa velada me la pase en brazos de mi esposo.
-Rinny, por tus cartas, yo esperaba que tu esposo fuera un verdadero monstro, pero en lo personal los vi bastante felices esa noche.-ella rio un poco.
-Es cierto, ahora con el nacimiento de Lily hemos estado muchísimo más felices. Y creo que lo seremos aún más.-le susurré mientras tocaba mi vientre. Ella abrió los ojos y chilló emocionada, al instante la tenía sentada a mi lado.
-¡No puedo creerlo! ¿Ya es seguro?-preguntó.
-Aún no, espero la visita del doctor Herumi dentro de una semana. Él confirmará si mis sospechas son ciertas.- desde el día en que Lady Miriam lo planteó, no había dejado de pensar en eso, y si le sumabas el hecho de que tenía ya un retraso de 3 semanas...
-¡Un hermano para la pequeña Lily! -gritó emocionada.
- O hermana...- dije. Aunque en realidad deseaba que fuera niño.
-Si bueno tal vez. Como sea, Rinny he venido para hablarte de... ¡mi futura boda!-gritó emocionada. Sí, mi amiga era muy entusiasta.
-¿Oh y quien es la victima?-contesté riendo ante su expresión de enfado.
-Es Lord Meito.-dijo ella sin sonrisa alguna. ¿Que? ¿Él?
-¿Lord Meito? ¿Qué paso con Gumiya? yo pensé que tú y él...-dije confundida. Desde jóvenes Gumiya y Megumi habían tenido una relación no tan secreta y clandestina. Se amaban y ¿Ahora ella dice que va a casarse con un hombre 30 años mayor?
-ohm él y yo nos seguimos amando...-dijo como si hablará de pastel.-...pero bien sabes que Gumiya nunca será tan rico como Lord Meito, y Rinny ¡Yo no puedo bajar de mi status solo por un hombre!
-Pero Gumi ¿Lo de tu boda ya lo sabe Gumiya?-pregunté algo incomoda. Mi amiga no era así cuando me fui de Londres.
-Pero claro que lo sabe. Y él está de acuerdo...-ella rio en lo bajo y se acercó a mi como para una confesión.-...incluso dice que será divertido y excitante ser mi amante.
-¡Megumi Kamui! ¡¿Cómo puedes decir eso?!-chillé horrorizada. ¿Qué le había pasado a mi amiga?
-Ah Rin ¿Tu qué me dices? También te casaste por interés.-dijo ella indignada ¿Indignada? ¿Estaba loca?
-Pero Gumi, no es lo mismo.
-¡Claro que es lo mismo! ¡Rin tú te vendiste al mejor postor y no te importó tu amor a Mikuo! ¿O me vas a decir que amas a tu marido?-preguntó con su tomo ácido. Buen, ella ahora estaba enojada ¿Que esperaba? ¿Qué le aplaudiera esas inmorales ideas?
-Le quiero...
-¡Pero no le amas!-me interrumpió.
-Eso es cierto Megumi, yo no amo a mi marido, ¡Pero jamás he pensado en serle infiel! Además, mis motivos para casarme fueron diferentes a los tuyos.-dije yo ahora indignada ¿Cómo se atrevía a compararnos? ¡Yo nunca podría ser como ella!
-¡No fueron diferentes! Rin a ti te daba miedo ser podre al lado de Mikuo, al igual que a mí me pasa con Gumiya. La diferencia es que yo si seré completamente feliz y tú no, o tal vez sí. Si, te decides a hacer a Mikuo tu amante ¿O tú crees que tu esposo te es fiel?
-Megumi ya basta. Las circunstancias tuyas y las mías son totalmente diferentes...-dije parándome de mi asiento.-...Además yo nunca le sería infiel a mi esposo. Y si Len me es infiel prefiero no saberlo. Y lo lamento Megumi pero no puedo hacerle fiesta a esas ideas. Así que te pido que te retires de mi casa.
Ella enojada se levantó y me miró.
-Claro se me olvidaba que tú eres un ángel. Pero recuerda bien amiga mía, yo sé que si Mikuo te lo propusiera te irías corriendo a su encuentro, y más ahora que tu esposo no se puede dar cuenta de que estas usada por otro.- diciendo eso ella se retiró a paso aireado. ¿Cómo podía retorcerse todo? Ella era una chica dulce y enamoradiza ¿Que la habría cambiado así?
Me decidí a no darle importancia, de todos modos ella iba a hacer lo que quisiera sin que le importara mi opinión. Mejor fui a ver a Lily. La pequeña dormía en su recamara con la compañía de una nana temporal, Julia. En lo que su niñera volvía de su salida. Mi hija cada día crecía más y más y según todos se iba pareciendo más a mí. Ahora ya tenía cinco meses y medio. Y mi alma descansada, Len adoraba a su hija. Siempre traía juguetes o mandaba a hacerle vestidos. Incluso a veces me ponía celosa, pero también estaba feliz de que él amara a su hija.
-Mi señora, la busca un joven en la salita.-entró diciendo una de las sirvientas. A mi pesar tuve que dejar a mi pequeña que aún dormía. Tal vez sería Rei. Prometió venir a comer conmigo en lo que Len llegaba a casa para que no me sintiera sola. La verdad era muy considerado de su parte. Antes de entrar a la salita arregle un poco la falda de mi vestido. En cuanto entré sentí una opresión en el pecho y abrí los ojos ¿Que hacia él aquí? ¿Cómo se atrevía siquiera a venir a mí casa?
-Tan preciosa como siempre.-dijo él mientras hacia una reverencia. Yo permanecí inmóvil en mi lugar, pero cerré la puerta.
-¿Qué es lo que quieres Mikuo?-pregunté saltándome las formalidades. Él no debía estar aquí.
-Primero no te quedes ahí Rin. Necesitamos hablar.-dijo él. Yo no le hice caso.
-¿Hablar? ¿Después de más de un año lograste superar tu berrinche?
-¿Cómo querías que actuara?...-él se acercó a mí, al notar que yo no me movería.-...Yo aún te amo.
-Que mal por ti Mikuo...-dije mientras caminada lo más lejos posible de él. Me dolía, ya no tanto como antes hubiera sido, pero él tenía que olvidarme y hacer su vida y dejarme a mí con mi esposo.-...Pero para tu mala suerte mi corazón ya no siente lo mismo.
-No es cierto, lo veo en tus ojos Rin.-él se volvió a acercar a mí, salvo que ahora no tanto, apenas rallando los límites de la decencia.-Rin, si tu quisieras, a mí no me importa que este casada.
-¿Cómo dices? ¿Qué crees que soy?-dije indignada. Él me estaba proponiendo tener una aventura. ¡Jamás!- Ciertamente estas mal.
-Vamos Rin. A Len nunca le importará y sé que tú también quisieras. Podríamos intentarlo...-paró al sentir la cachetada que le di.
-Yo no puedo Mikuo. Me insultas nada más proponerlo. Si eso era todo lo que querías hablar conmigo, entonces ya no hay nada más que aclarar.-dije con lágrimas en los ojos. ¿Por qué hacías esto Mikuo? Con esas simples palabras él acababa de terminar con el amor que yo sentía por él
La puerta se abrió dejando ver a Rei Kagene. Este, confundido al verme llorar, en lugar de consolarme arremetió contra Mikuo golpeándolo.
-No sé qué le has dicho a esta dama, pero hacer llorar a una mujer es imperdonable.-dijo Rei enfurecido. Yo traté de pararlo tomando su brazo.
-No Rei, no tiene importancia.-mis palabras fueron ahogadas por la risa áspera del golpeado Mikuo.
-Vaya Rin ya veo porque me has rechazado. Se te juntaría mucho el trabajo para con tres hombres ¿no?-ahora fue frenado por otro golpe de Rei.
-Lárgate Mikuo.-dije ya llorando. Mikuo se fue riendo amargamente. Rei me abrazó para consolarme.
Len
Por fin regresaba a casa. Qué largo viaje había sido, y además infructuoso. La protesta de los granjeros aún no había acabado. Pero debía hacer gestiones en el consejo para reclamar por sus derechos, sin la aprobación de la cámara de Lores yo no podría hacer nada. Al menos me quedaba el consuelo de ver la sonrisa resplandeciente de mi hija y los brazos cálidos de mi esposa. Al entrar en la casa lo primero que pregunté fue por Rin. Charles me dijo que encontraba en la salita, así que ah fue el primer lugar a donde me dirigí. Al abrir la puerta, sentí como si me hubieran golpeado en la cara, en el estómago dejándome sin aire, como si me hubieran tirado un balde con agua fría. Ese maldito hijo de puta. Ese bastardo que se decía ser mi amigo. Ese mal nacido de Rei estaba...estaba ¡ABRAZANDO A MI ESPOSA! ¡A MI RIN!
¡Chan chan chan! Contadme ¿Ustedes que pensáis acerca de la relación de Rei y Rin?
Pero enserio quiero saber. A ver, yo sé que de muchos lugares me leéis pero quiero conocer a los que me leen desde China, EUA, Argentina, Colombia, Reino Unido, España, México, Venezuela. Vamos yo sé que estáis ahí. ¡Vamos quiero ver esos reviews!
En fin, he tenido mucha tarea, ¿Alguno sabe algo de la Batalla de Mühlberg? Ya enserio la alucino. En fin, os mando besitos.
Lenka Mockingjay (LeaM para los amigos)
