¡Hola! ¿Cómo están todas? Lamento haber tardado tanto en actualizar, tenía planeado subir el capítulo desde el jueves, pero mi computadora me traicionó y eligió el peor momento para tomarse unas vacaciones. Afortunadamente la arregle pronto con la ayuda de una prima, así que ya está como nueva.
Quiero hacerles una pequeña aclaración de este capítulo. Este capítulo estará dividido en dos partes, tal vez se pregunten por qué y es porque presentí que iba a ser un capítulo bastante extenso como para ponerlo en una sola hoja, además de que tuve que editar este capítulo como mil veces (y aún le faltan correcciones) para que la historia no se viera incompleta.
Espero que les guste, y no se preocupen porque ya estoy a la mitad de la segunda parte de este capítulo, el cual posiblemente publique dentro de un rato más.
El nombre de este capítulo fue demasiado largo que no pude ponerlo en el buscador, pero de todas maneras el nombre aparece en la lectura.
Por cierto, ¡feliz día a todos sus padres!
De antemano gracias, y al final del capítulo responderé a los reviews.
¡Gracias por el apoyo! ¡Que lo disfruten!
Capítulo dos parte I
La llegada del Futuro a Delfos
La joven se tensó y paso una mano por su cabello desesperadamente. No daba crédito a todo lo que sus ojos observaban por primera vez. El santuario de Delfos había cambiado súbitamente, parecía como si la arquitectura del lugar hubiese regresado en el tiempo hasta llegar a convertirse en lo que un día fue.
— Esto no está pasando…Zaira me matará cuando la encuentre…si es que la encuentro.
Liv no era de las personas que acostumbraba perder la calma en momentos como aquellos, no, ella era todo lo contrario. Era alguien decidida y valiente, pero tarde o temprano esa valentía puede llegar a ponerse en duda estando en un lugar desconocido.
Quedarse ahí sin hacer nada no era una opción, no regresaría al santuario que ella recordaba por quedarse sentada y sin hacer algo al respecto. Camino hasta salir del santuario de Delfos y llegar a la entrada del gran bosque, observando todo el paisaje a su alrededor. Un escalofrío recorrió el cuerpo de Liv, de repente comenzó a sentir mucho frío y miradas sobre ella, como si alguien la estuviera vigilando.
— Este santuario podrá ser mucho más bonito que el otro, pero definitivamente algo no se siente bien en este lugar.
¿Entrar al bosque o no entrar? Esa era la pregunta que se rondaba sus pensamientos. ¿Sería peligroso? Tal vez, pero preferible pasar por uno que otro peligro que esperar a que algo la atacara de repente.
Entró al bosque después de tomar una gran bocanada de aire e inspirarse valor a sí misma. Apartó las ramas de los árboles y comenzó a inspeccionar el interior del bosque. Los árboles eran enormes, de colores oscuros y con aromas agradables, el viento recorría el interior de la arboleda haciendo que algunas ramas crujieran.
La oscuridad no era tan profunda, sin embargo una espesa niebla comenzó a aparecer alrededor de la joven, impidiéndole continuar con su camino por el bosque.
— ¿Y ahora qué?
El ambiente se tornó más tenebroso, causando que otro escalofrío recorriera la espalda de la chica. Su respiración se volvió agitada y sus hombros se tensaron. A lo lejos se escuchaban pasos que comenzaron a hacerse más audibles con el pasar de los segundos. Dentro de la neblina comenzaron a aparecer varias siluetas, todas de una altura similar y con la misma aura hostil y sombría. Liv alcanzó a distinguir unos pares de ojos rojos entre la niebla mientras retrocedía lentamente.
De la niebla salió un gran lobo de color blanco con unas extrañas marcas rojas debajo de los ojos, los irises del hermoso animal eran bicolores lo cual significaba que poseía heterocromia. Más lobos comenzaron a salir de entre la neblina, sin embargo permanecían detrás del lobo con heterocromia, quién se alzaba más imponentemente que los demás.
Todos se sitúan detrás de él. Debe ser el alfa.
Parpadeó varias veces para cerciorarse de que los lobos no fueran a atacarla por sorpresa, hasta el momento parecían estar realmente tranquilos, pero eso no la salvaría si decidían atacar.
¿Qué hago?, si comienzo a correr probablemente me alcanzaran y me atacaran en manada. Ay por todos los dioses, ¿Dónde estás cuando más te necesito, Zaira?
La mejor amiga de la castaña además de ser una persona de lo más alegre y optimista, era una amante de los animales, sobre todo de los salvajes. Por otra parte, Liv siempre había tenido mala suerte con los animales que no fueran domésticos o de casa, por eso solamente tenía un gato siamés y un perro golden retriever en su casa en California.
Con las piernas temblándole por el nerviosismo decidió sentarse en el suelo lentamente para no hacer un movimiento brusco y que alertara a los lobos. Pasaron unos minutos en los cuales el lobo alfa solo se dedicaba a observarla mientras los demás miembros de la manada solo se mantenían estáticos, sin moverse.
¿Cuánto tiempo más planean tenerme así? ¿Por qué solo no me atacan y terminan con esto?
Tranquila, no te haremos daño. Solo queremos saber con qué intención has venido a este lugar.
La tranquila voz de una mujer resonó en la mente de Liv haciendo que abriera los ojos desmesuradamente por la sorpresa.
¿Qué rayos fue eso?, ¿ella puede leer mis pensamientos?
Puedo hacerlo, pero no me servirá de nada el poder comunicarme contigo de esta manera si no me dices lo que quiero saber. Lo volveré a preguntar, ¿cuál es tu propósito al venir a este lugar?
El líder de la manada mantenía la mirada bicolor sobre su temeroso cuerpo mientras seguía comunicándose con ella a través del pensamiento.
Ninguno. Ni siquiera sé cómo llegue a este lugar. Estoy perdida.
El pelaje blanquecino del lobo se erizó, causando que Liv comenzara a preocuparse por su vida.
Entiendo. Tu mente está llena de dudas que deben ser respondidas. Entenderás todo una vez que te lo explique. Por ahora, ya no debes temer. Estarás a salvo, siempre y cuando permanezcas en el santuario.
— x —
La joven logró tranquilizarse después de escuchar aquellas palabras. La niebla se hizo más espesa y se extendió por todo el bosque hasta cubrir a los lobos. La mirada ambarina de la joven inspeccionó el lugar con cuidado mientras la neblina comenzaba a desaparecer.
Los lobos habían desaparecido de repente, dando lugar a unas hermosas mujeres con vestidos blancos y una coronilla de hojas silvestres. Todas tenían cabellos largos y de colores claros al igual que sus ojos, la única que poseía ciertas diferencias de las del resto, era la mujer que estaba posicionada frente a todas demás mujeres. Aquella mujer poseía más largo y claro, ojos de una tonalidad ocre y unas curiosas marcas de forma asimétrica debajo de los ojos, haciendo que su belleza resaltara aún más entre todas las mujeres. La mente de Liv se encontraba realmente perdida, ¿acaso los lobos se acababan de convertir en mujeres?, ¿era eso si quiera posible?
La mujer que parecía ser la líder avanzó unos pasos hacia la asustada y confundida chica mientras esta trataba de asimilar lo que acababa de ver.
— Mi nombre es Arkhes, soy una de las encargadas de proteger el oráculo de Delfos y la líder de las pitonisas. Levántate y ven conmigo, por favor pequeña.
Los pensamientos de la joven pronto se dejaron atrapar por las palabras de la mujer, intentando analizarlas con cuidado. La mujer había comenzado a caminar frente a ella a paso lento, Liv se reincorporó del suelo y empezó a seguirla mientras pensaba en lo que le había dicho anteriormente.
¿Pequeña? No soy pequeña, tengo 20 años, literalmente podría decirse que tener la misma edad que ella y… ¿dijo que era la líder de las pitonisas? Debe de ser una broma, según yo las pitonisas dejaron de existir en el siglo IV, poco antes de que Teodosio destruyera el santuario de Delfos en el año 390 a.C. Es imposible que en esta época sigan existiendo las pitonisas.
La mujer de cabellos rubios se detuvo frente a lo que parecía ser el centro del santuario y donde se encontraba aquel ónfalo que le había causado tantos malestares a Liv desde que pisó Delfos. La fémina se giró hacia Liv y habló tranquilamente, pero con un matiz de seriedad.
Lo primero que debes saber es que cada dimensión tiene su línea temporal del tiempo, todos los acontecimientos no suceden de una misma manera en todos los mundos. Aquí, en esta época el santuario es lugar de gran importancia para el futuro.
Liv tragó seco cuando se dio cuenta de lo que estaba hablando la mujer. Ella había leído sus pensamientos nuevamente. ¿Acaso no tendría privacidad ni en su propia mente? Esa no era una de las dudas que rondaban la mente de Liv; sin embargo, tener esa respuesta ayudaría a que no preguntara lo mismo en un futuro.
— ¿Eso fue lo que te trajo a este lugar?
Los ámbares de Liv miraron a lo que la doncella estaba señalando a lo lejos, justo en el centro del santuario, el ónfalo de Delfos.
— Así es. Lo último que recuerdo antes de haber despertado en este lugar es haber tratado de levantar el ónfalo del suelo y una luz brillante, luego simplemente desperté aquí.
La mirada de la mujer se tornó más oscura y una ligera mueca de preocupación apareció en su bello rostro. La joven al apreciar su semblante se dio cuenta de que algo no estaba bien. Parecía muy preocupada aunque tratara de ocultarlo.
— Lo que me temía. ¿Cuál es tu nombre?
— Mi nombre es Liv.
— Muy bien, Liv. Quiero que escuches atentamente todo lo que te diré ya que no puedo volver a repetírtelo. Después de que escuches lo que tengo que decirte responderé todas las dudas que tengas.
— x —
La voz de Arkhes había cambiado, su tranquila y fina voz se había vuelto seria y taciturna, haciendo que una onda de preocupación comenzará a crecer dentro de Liv.
— Hace dos siglos, en el siglo XVI existió una mujer mortal que enamoró perdidamente al dios Apolo, tanto fue el amor que él le profesaba a aquella mortal que decidió bendecirla con el don de la profecía; sin embargo, ella no le profesaba el mismo amor a él. Ella solía servir como doncella en el templo del dios Apolo por una tradición que su familia mantenía con el santuario del dios. Apolo deseaba que ella fuera su consorte, pero la joven no deseaba ser su cónyuge.
Conforme las propuestas nupciales del dios Apolo aumentaron, la doncella se vio en la necesidad de escapar del santuario. Huyo desde Fócida hasta Atenas, siendo perseguida por guardias del dios de la profecía. Cuando llegó a la ciudad de Rodorio, después de varias semanas de ser perseguida, fue salvada por dos caballeros de la orden de Athena; una vez que la doncella habló con la diosa de la sabiduría, quedo bajo protección de una nueva divinidad. Sirviendo ahora como doncella del santuario de Athena formó lazos con la mayoría de los habitantes del santuario, inclusive con la misma diosa Athena y el Patriarca.
Pero cuando la guerra santa del siglo XVI dio inicio, fue ordenada por la diosa Athena a ocultarse y vivir para ayudar a formar nuevamente el santuario. Ella vivió su vida como se lo había encomendado Athena, y poco después de la guerra santa contrajo matrimonio con un curandero de la aldea. Regresó al santuario cuando finalmente terminó la guerra santa y ayudó con a los sobrevivientes de esa devastación a formar a nuevos santos. Su linaje permaneció desde entonces en el santuario de la diosa Athena, hasta hace catorce años.
La castaña no dijo ni una sola palabra, solo se limitó a observar a su locutora para que prosiguiera con la historia.
— Hace catorce años ocurrió un incidente dentro del santuario. El don de aquella joven amada por el dios Apolo paso de generación en generación, durante dos siglos sus descendientes prestaron servicio dentro del santuario de Athena; una de las últimas descendientes fue la primera en consagrarse no solo a Athena, sino al santuario de Delfos. La primera mortal en considerarse una pitonisa: Íride. Ella fue una gran discípula y servidora del Oráculo de Delfos durante varios años, pero como cualquier ser humano, se enamoró y contrajo matrimonio. Su cónyuge fue un fiel caballero de Athena, el portador de la armadura de Orión. Al poco tiempo Íride dio a luz a una niña, que al igual que todos sus ancestros, había heredado el inigualable don de la profecía.
Esa pequeña niña fue llamada Mirai y nació bajo la constelación de los gemelos. El Oráculo de Delfos y el santuario de Athena fueron su hogar durante unos días, hasta que se presentó ante sus padres una de las estrellas malignas al servicio de Hades: Yoma de Mefistófeles, guardián del templo maligno y la reencarnación de Kairos, uno de los dioses del tiempo junto a Cronos. Yoma descubrió que esa bebé tomaría un papel importante en la esta próxima guerra santa por lo que decidió deshacerse de ella; sin embargo, con la aprobación del Patriarca y la ayuda de una vieja hechicera, se logró crear un vórtice entre dimensiones para mandar a la bebé a un lugar donde no estaría amenazada por el mal que la perseguía.
Fue enviada a una dimensión diferente a la nuestra, donde su vida pasó mucho más rápido de lo que hubiera pasado en este mundo. El Patriarca creó un sello temporal después de haber enviado a la bebé a la otra dimensión para que cuando fuera el momento, ella pudiera regresar a su época. El ónfalo que te trajo a este lugar fue el artefacto que mantenía el sello del Patriarca, que se rompió después de catorce años, ahora cuando la guerra santa parece cada vez más próxima.
La mirada de Arkhes se posó en ella, sombría y severa.
— ¿Comprendes lo que trato de decir verdad, Mirai?
Como se podrán dar cuenta quise (además de que lo vi necesario) poner una parte de la historia de Liv, mi OC, para que ella pudiera comprender mejor por qué había sido teletransportada al siglo XVIII. En la segunda parte habrá un lapso temporal de seis meses y explicaré lo de los catorce años y porque ella dice que tiene veinte, aunque creo que di una pequeña pista pero no sé si todas la captaran.
Espero que sí.
Si se preguntaban el por qué del nombre de este episodio, solo les diré que es porque Mirai es un nombre japones que significa Futuro. ¿Fácil, verdad?
Ya en la próxima parte saldrán dos, posiblemente tres, de los Goldies, ¿pueden adivinar quiénes son? Pueden ponerlo en su próximo review, será divertido.
Ahora sí, responderé los reviews:
Diana de Acuario: Muchas gracias por comentar, ojala te guste la primera parte del capítulo :D
Dizzy Tain: ¡Bienvenida! Muchas gracias por comentar la historia. La verdad es que al primer capítulo le faltan aún bastantes correcciones y ediciones por eso es normal que no le hayas entendido, pero prometo en estos días arreglarlo para que quede un poco más comprensible la historia. La verdad es que esta novela ya la había subido anteriormente pero me decidí a cambiarla un poco después de volver a ver y leer el manga de Lost Canvas, la OC también la cambie drásticamente y la verdad no puedo decir que sea Mary Sue, además de que estoy haciendo todo lo que puedo para que no sea así ya que detesto a las OC Sue también; sin embargo, en esta historia y en los tres capítulos posiblemente ella tendrá un poco más de relevancia en la historia ya que acaba de llegar al siglo XVIII y está completamente perdida. Ya después planeo mantenerla al margen con los demás personajes del mundo de Saint Seiya The Lost Canvas. En fin, ¿también tienes un FF con la misma temática? Sería bueno que me mandarás el link para leerlo algún día. Nos leemos después. ¡Gracias por el apoyo!
Guest: ¡Listo!
Leri: No esperes más que aquí está el capítulo :D ¡Que lo disfrutes!
Sin más que agregar, esperen la próxima parte dentro de poco.
Ciao!
