Un pensamiento o más una idea resonaba en mi mente pero algo más que eso como una latente que provenía de alguna parte oscura de ella incitándome a destruir todo; ya la había oído antes y no era la primera vez que me atacaba este deseo de destrucción que agobiaba mi mente por completo. Era él y al parecer todavía seguía conmigo desde siempre la causa de ser una rata de laboratorio se lo debía a él acechándome y esperando el momento preciso para tomar el control de mí mismo por lo cual me había prometido a mí mismo no usar este poder a menos que fuera absolutamente necesario.
Siempre has sido un cobarde.
Eso nunca cambiará en ti.
Yo soy el real, tu solo eres una copia barata e inútil.
Tarde o temprano se intercambiaran los roles.
Su voz cada vez se hacía más fuerte en mi interior reclamándome, llamándome mi atención pero debía ser fuerte y no caer ante sus maquiavélicos deseos de destrucción tratando de olvidar su voz y aguantando la jaqueca que cada vez se hacía más fuerte decidí levantarme y volver al bar. Seguramente Koujaku me estaba buscando con preocupación sin saber dónde estaba y yo me había metido en problemas como siempre, solo esperaba que no estuviera molesto conmigo luego de dejarlo plantado en el bar. Al dar unos pasos encaminándome fuera del oscuro callejón, la jaqueca seguía atacándome era como si varias ajugas se insertaran en mi cerebro impidiéndome pensar. En mi dolor pude divisar a una persona corriendo hacia mí a toda prisa cuando, todo se volvió oscuro de repente y todo se volvió tinieblas.
Algo frio recorría por mi cabeza refrescándome hasta sentirme tranquila al abrir los ojos pude ver que Clear tenía una delicada tela en sus manos con una mirada preocupada y más atrás se encontraba Koujaku con la vista perdida pensativo. Sus ojos se agrandaron cuando me vieron despierta y una sonrisa vino a sus rostros despojándolos de aquel semblante.
- ¿Aoba te encuentras bien? Estabas ardiendo de fiebre cuando te encontré junto a Clear ¿Dónde estabas? Desapareciste pensé que te había pasado algo malo…- Koujaku me miraba molesto y no le culpaba yo igual estaría enfadado si estuviera en su lugar por mi absurdo comportamiento.
- Maestra cuando te encontré te desplomaste en el suelo… ¿Qué te había pasado?- Clear me miraba con curiosidad mientras yo ladeaba la cabeza con una débil mueca en mis labios y con extremada calma me dispuse a contarles sobre el incidente con Virus Y Trip y como habían actuado tras bambalinas con Toue pero, dejé atrás el hecho de mi doloroso recuerdo en el cual había perdido la vida no era necesario contarles aquella tragedia que había sufrido buscando la libertad a través de la muerte.
- ¡Así que esas mierdas ya han mostrado su verdadera cara! Yo desde siempre lo supe que había algo que ocultaban además de su comportamiento especial contigo, aoba. Te dije que no eran de fiar y ahora me lo has confirmado sin embargo, esto no se quedara así… ¡la próxima vez que los vea desearan no haber nacido!- Replico Koujaku enfurecido.
-Maestra quizá sea lo mejor no andar sola, te podría pasar algo peligroso. Yo te podría acompañar donde sea y cuando me necesites, no será ninguna molestia si es por ti, maestra.- Clear me sugirió mientras estaba agachado cerca de mi cama.
- Clear ya te lo eh dicho llámame solo ´aoba san´ no es necesario ´Maestra´. Muchas gracias Clear pero, no quisiera incomodarte y además debes tener cosas que hacer- Dije mostrando una expresión despreocupada tratando de hacerlo entender que en realidad estaba bien por mí misma aunque, no era porque me molestara sino; porque preferiría estar sola.
-Bueno, aoba san…- Clear me miró con ojos de cachorro esperando que pensara mi respuesta, totalmente ignorándolo miré a koujaku en modo de disculpa.
-Lo siento, koujaku fui una estúpida no debí haber salido en este estado ni menos dejarte solo allí…- Lo miré esperando una respuesta a mi disculpa y el solo se atinó a darme una sonrisa de vuelta como respuesta.
- ¡No te preocupes, mi deber como hermano mayor es siempre cuidar de ti! ¡Y regañarte de vez en cuando!- Se acercó a mí y me apretó el brazo como castigo al dejarlo solo.
-¿Y lograste hablar con él?- Como respuesta a la pregunta de koujaku giré mi cabeza tratando de esconder mi evidente estado de tristeza al mencionarlo pero, era demasiado tarde estaba tan cerca de mí que ya lo había notado antes de que pudiera detenerlo.
-Él nunca me ha agradado, aoba ni lo hará. Pero si verdaderamente lo amas lo tendrás que dejar solo, ese es mi único consejo. Ahora me iré mañana tengo que abrir la tienda temprano, ¿Clear vas a salir?- Koujaku miro insistentemente a Clear para incitarle a que se vaya de mi dormitorio a lo cual Clear con el tono más natural del mundo le respondió calmadamente.
- Cuidare un poco más de aoba san y luego me iré.- Al escuchar esto Koujaku se despidió y bajo por las escaleras, clear se acomodó su blanco pelo hacia un lado y miró atentamente hacia mi dirección.
Me acomodé y trate de sentarme en la cama para apoyarme en el respaldo de la cama cuando Clear se sentó sorpresivamente en mi cama observándome detenidamente afligido, me sorprendía verlo así ya que él siempre se le veía de buen humor pero, sin lugar a dudas algo le estaba preocupando.
-Aoba san… - Entrecerró sus ojos color carmín paulatinamente tomando mis manos entre las suyas y acariciándolas con las suyas con afecto, al notar su reacción quede desconcertada al ver lo que estaba realizando pero no me molestaba en lo absoluto; de hecho se sentía algo tranquilizador.
- ¿Porque amas a alguien que no te corresponde?- Clear abrió sus ojos y con un tono frio apretó sus manos fuertemente con las mías, esperando mi sentencia. Moví la cabeza de un lado para otro contemplándolo con incredulidad Clear y yo no hablábamos mucho ni compartíamos lo suficiente para que me preguntara aquello sin una razón de ser; me quedé callada sin palabras para responder ni para rebatir su pregunta ya que no las tenía ya que eran verdad.
- Yo, podría aoba san… Amarte más de lo que él haría, podría corresponderte de la manera correcta… Siempre te eh amado pero, jamás lo habías notado. Siempre estabas pendiente de él sin importar nada más pero, aquí estoy yo esperándote desde siempre y nunca dudaría de ti ni un segundo. Solo déjame demostrarlo te cuidaré y te amaré por el resto de mis días; solo permíteme estar a tu lado y no te arrepentirás…- Clear llevo una de sus manos a mi mejilla rozándola con sus dedos y haciéndome cosquillas; al escuchar su confesión sentía que toda la sangre se iba a mis mejillas tiñéndolas de rojo. Sus sentimientos parecían verdaderos además de su tono serio al hablarme de esto; Nunca habría pensado de que de esta forma se sentía por mí sin embargo, siempre estaba cuando lo necesitaba y en el momento más inesperado aparecía con su excéntrica personalidad que me divertía. Sin embargo, corresponderle los sentimientos iba más lejos ya que mis sentimientos le correspondían a otra persona independiente de que fuera mutuo no podía jugar con los bellos sentimientos de Clear no podía herirlo no me lo perdonaría.
- Aoba san, solo dame una oportunidad y yo… te haré feliz…- Clear se acercó a mi boca y deposito un rápido beso en mi boca sellando lo que había dicho quede anonadada sin parar su beso.
- Aoba san, no espero una respuesta ahora. De hecho esperaré el tiempo que sea necesario por ti.- Dicho esto dejo un beso en mi mano y desapareció por la puerta dejándome atónita por su inesperada confesión.
Tenía una imagen muy distinta de él a la que tengo ahora y tal vez lo puedo entender un poco mejor ahora que me ha dado a conocer sus sentimientos. Sin embargo, no podría hacerle daño iba en contra de lo que sentía por Noiz y sin pensarlo mi respuesta ya era inmediata yo lo rechazaría.
Sé que no iba a corresponderme pero el tiempo curaría las heridas que tenía sin necesidad de hacerle daño a Clear ni a ni mismo pero valoraba su atenciones que tenía por mí que eran desinteresadas sin esperar nada a cambio; sin duda era lo más atrayente que poseía. Y no podía negar que no era guapo su pelo blanquecino, sus ojos color carmín y esos dos bellos lunares que poseía en la barbilla le daban el aspecto de un niño descuidado que necesitaba mucho amor y ternura y su piel era perfecta no tenía ningún rasguño o algo por el estilo. De repente me di cuenta de lo que estaba pensando y lo negué para mí misma, solo era una opinión personal nada más no significaba que lo encontrara guapo o algo por el estilo era normal como todos, claro.
