Capitulo 3: Cicatrices en el ayer
-¡Noiz! ¡Despierta! ¡Eh preparado el desayuno, vamos! ¡Se va a helar…! ¡Noiz! – Noiz estaba durmiendo plácidamente en la cama sin escucharme, había perdido el número de veces que me dejaba comiendo solo. Sin quedarme otra opción comencé a moverle para que se despertara hasta que me jaló hacia la cama haciéndome que cayera a esta, atrapándome con sus grandes brazos impidiéndome que me moviera.
- Dejame, Noiz. ¡La comida va a enfriar, vamos a comer de una vez!- Noiz comenzó a deslizar su mano debajo de mi polera moviendo sus manos hacia mi pecho.
- La comida puede esperar… Esto, no.- Dicho esto comenzó con la otra mano a despojarme de mi pantalón al sentir sus manos calientes en mi piel sentí un cosquilleo y un calor que subía a mis mejillas pero, yo quería tomar el desayuno con él ya que nunca lo podíamos hacer porque Noiz siempre se iba temprano dejándome solo en la cocina.
- Acabo de preparar algo para los dos, Noiz. Ya que tú nunca tienes tiempo suficiente para que tomemos desayuno juntos… Solo quiero comer contigo aunque sea una vez a la semana… - Mi tono pareció molesto pero solo estaba triste, últimamente estaba dedicándose mucho al trabajo y no lo culpaba teníamos una buena vida pero, no tenía sentido si no la podía disfrutar junto a él. Detuvo sus manos y me hizo girar para verme la cara a la cual agache la mirada avergonzado.
- Sabes muy bien que estoy todo el día en la empresa de mi familia para que tú y yo tengamos una buena vida ¿o no? – Asentí a su pregunta pero ¿de que servía tener todo los lujos sin compartirlos con la persona amada? Quizás estaba pidiendo mucho o era muy ambicioso era lo más probable.
- A mí nunca me importaron los lujos, Noiz. Deberías saberlo muy bien, a mí lo único que me basta es solo una cosa y la que me hace más feliz que nada… es tenerte a mi lado y yo no lo cambiaria ni por todos los lujos que me pudieras dar…- Dije mordiéndome los labios para acallar las palabras que se supone que no debería decir con tanta facilidad ya que la mayoría de veces me costaba expresar lo que sentía y la gente creía que era porque no los tenía cuando, en realidad no sabía cómo expresarlos. Noiz elevo mi barbilla mirándome seriamente y junto su frente con la mía con una expresión combinada entre pena y disgusto.
- Todo lo que hago, lo hago pensando en nosotros pero si te sentías así antes debiste habérmelo dicho, aoba. Yo no puedo adivinar cómo te sientes te prometo que arreglare esta situación no hay nada más importante para mí que te tu felicidad y yo haré lo que sea para que se cumpla… - Me dio un cálido beso lento y romántico alejando mis preocupaciones haciéndome caer lentamente en el deseo…
-Aoba san…. – Una sonora voz me estaba despertando de mis sueños alguien me llamaba debía despertar pero tenía tanto sueño….
-Aoba san…- De nuevo esa voz pero solo un poco más quería descansar un poco más, de repente sentí un calor abrasador en mi oreja como si alguien… ¡¿Me estuviera lamiendo?! Me desperté de golpe por la sensación en mi oreja y al refregarme los ojos pude ver enfrente de mí a Clear con un desayuno en una bandeja. ¿Qué diablos hacia aquí? ¿Y cómo había entrado? No importaba su lindo gesto, realmente parecía un acosador sexual.
- Buenos días, aoba san. Te eh traído esto a tu cuarto pensé que tenías hambre ¿está bien para ti, cierto?- Clear me miraba con alegría mientras colocaba la bandeja entre mis piernas.
-Buenos días, Clear. ¿Cómo entraste aquí? ¿Cómo la abuela te dejo pasar?- Sin aguantarme la curiosidad le pregunté a clear.
- Intente tocar la puerta pero, Tae san no estaba. Así que pasé por la ventana de tu balcón ¿no te molesta cierto?- Clear colocó una expresión acongojada como la de un cachorrito que hubiera hecho algo malo aunque, si lo había hecho pasar sin permiso a la casa de alguien pero se lo dejaría claro.
-Clear lo más normal es pasar si te invitan por la puerta de entrada si entras por una ventana la gente que te vea pensara que eres un ladrón o algo así- Dije rascándome la cabeza en realidad parecía un niño pequeño a pesar de que tenía el cuerpo ya desarrollado…
-Sí, aoba san. Lo tendré en cuenta.-Dijo en un tono triste agregando:
- Entonces, acepta como disculpa este desayuno. Espero que te guste.- Clear me miraba con ojos animados esperando que lo comiera estaba algo dudosa de comerlo hasta que mi estómago empezó a gruñir y clear se rió del sonido de mi estómago.
-Está bien, vamos a ver…- Comenze a ver la bandeja que estaba provista de tostadas con diferentes salsas y jugo de naranja al probarlas las tostadas realmente estaban deliciosas se notaba que Clear tenía experiencia cocinando; al acabar le dí las gracias a Clear por su esfuerzo y luego empezó a retirar la bandeja.
-Aoba san, mira…- Y apunto con sus dedos una migajas que tenía en las comisuras de mi boca y al realizar el ademán de quitármelas, clear procedió y tomo las migajas con sus labios limpiándome cerca de mi boca al sentir su boca tan cerca de la mía no pude evitar sonrojarme y sentirme nerviosa estando cerca de mí.
-Clear!- Pronuncie sonrojada sin poder creer lo que había hecho mientras él me miraba inocentemente disfrutando de mis reacciones a lo cual mi expresión cambio totalmente.
- ¿Cuál es el problema, aoba san? Es normal ¿no crees? Solo te estaba limpiando ¿o te molesta?
No es que me molesta, clear. Pero, es un poco extraño… - Al decir esto se aproximó a mi boca dándome un beso en los labios cariñosamente y pude percibir el dulce aroma que desprendía de su cuerpo mientras su acompasada respiración se unía con la mía.
No tenía una razón ni los fundamentos para corresponder su acompasado beso pero lo hice, solo dejándome llevar por el momento en alguna parte de mi mente sabía que no estaba correcto sin embargo, pude omitirlos de alguna forma. Cerré mis ojos respondiéndole fervientemente a su fogoso beso entretanto coloque mis brazos alrededor de su cuello para juntar su cuerpo contra el mío.
Al abrir los ojos pude ver claramente a Noiz besándome y viendo su cara de pasión sin poder soportarle lo empuje para cortar el beso que nos estábamos dando, seguramente Clear no lo entendería pero, tampoco yo me entendía. Podía engañar a mi piel pero mi mente y mi corazón le pertenecía sería un amarre que estaba dispuesta a aceptar y llevar por el resto de mis días.
-Lo siento, Clear… Yo me confundí un momento espero que me perdones, pero prefiero estar sola por ahora solo consiguiera hacerte daño.- Lo dije en modo de disculpa tratando de también perdonarme a mí misma por el beso.
- Lo entiendo…- Se levantó de mi cama con una sonrisa que obviamente no representaba como se sentía y se marchó por la puerta que daba al pasillo. Me hundí en la almohada estrujando la almohada con fuerza entre mis manos, esto era lo que quería evitar sin embargo había sucedido de alguna forma.
Sin ánimos de dispuse a levantarme y a arreglarme para salir de la casa a pesar de que eran las 11 pm, no tenía tiempo para pensar en las cosas que pude haber hecho y las que no; debía preocuparme por Toue que sin duda todavía seguía afuera buscándome.
Sabía muy bien que al esconderme no tendría ninguna posibilidad, yo debía encontrarlo primero y enfrentarlo por todo lo que me había hecho y el tiempo que había perdido siendo experimentado por un demente que se creía Dios.
Lastimosamente solo me quedaba un camino que me llevaba hacia Toue y eran Virus Y Trip pero, no lo podía hacer solo tenía que pedirle ayuda a Koujaku para que me apoyara.
Así que decidí ir personalmente a hablar de este tema con Koujaku esperando su aprobación y apoyo de seguro ahora, estaría en su peluquería atendiendo como siempre. Al verlo atendiendo a una de sus clientas tan afablemente decidí esperar hasta que se desocupara para hacerle saber de mis planes.
- Buenos días koujaku.- Lo salude alegremente mientras él estaba limpiando la silla de los restos de cabello que quedaban en ella.
- Buenos días, aoba san. ¿Qué te trajo por aquí, hoy?- Agregó pensativo.
- Necesito que me ayudes, Koujaku.- Levanto las cejas en señal de sopresa intentando adivinar de que sería seguramente pero, no era necesario ya que él ya lo sospechaba.
- Claro, tú sabes que te puedo ayudar en lo que sea.- Musito Koujaku en respuesta.
- Pero, tiene que ser en un lugar privado.- Dije observándome hacia todos lados tratando de pasar desapercibida.
- Claro.- Koujaku cerró un momento la tienda y me llevo a su gran living espacioso para conversar con más tranquilidad me llevo a que me sentara en una sofá de cuero negro muy esponjoso.
Nunca había entrado en donde vivía Koujaku pero ahora que lo observaba realmente tenía un gran don de la moda su casa estaba hermosamente decorada a la perfección y ordenada pero, el siempre había sido así de cuidadoso.
- Quiero vigilar a Virus y Trip como ellos, trabajan para Toue será fácil encontrar donde esta él y ellos nos llevaran allí.- Koujaku abrió los ojos de par en par asombrado por esta fugaz y precipitada idea.
- ¿Cómo vas a lograr que ellos nos den la dirección? – Koujaku se tomó de la barbilla meditando mi idea.
- Entonces hay que espiarlos sencillamente no existe alguna otra solución, debemos ser extremadamente cuidadosos ya que solo un error terminaríamos mal.- Sabía muy bien que esta era una situación peligrosa pero era la única manera de llegar allí sin complicaciones.
- Es muy peligroso, aoba. En realidad prefiero excluirte de esto ¿Qué tal si le pido a uno de mis integrantes de mi grupo?- Negué inmediatamente no quería involucrar a personas externas por si algo ocurriese y saliera mal.
- No te preocupes, aoba. Mis chicos son muy cuidadosos y no dejaran pistas sin duda ellos no serán atrapados luego, cuando tengan toda la información y me la envíen iremos juntos ¿ok? No quiero dejarte solo en esto, aoba y no dejare que nada malo te pase…- Koujaku lo dijo con determinación y termine aceptando su propuesta porque en parte tenía razón no era seguro que los siguiéramos personalmente era alto el riesgo de que nos descubrieran.
Luego de afinar los últimos detalles de nuestro plan koujaku me ofreció tomar un poco de Sake a lo cual no me pude negar y terminamos riéndonos de los viejos tiempos; cuando yo y el siempre pasábamos tiempo juntos. Al terminar el Sake deje a Koujaku para que abriera su tienda en paz y me fui caminando tranquilamente por la acera sin apurarme demasiado ya que no tenía nada que hacer.
Había pasado una semana desde que le pedí a Koujaku su ayuda para llegar hasta Toue, no había tenido ninguna noticia de ningún avance y la verdad la impaciencia me estaba matando.
-¿En qué piensas, aoba?- Ren me despertó de mis pensamientos.
- Pensaba sobre que Koujaku no me ha dado noticias sobre Toue…- A ren ya le había contado mis planes sobre ir a la as instalaciones no obstante al parecer no le gustaba mucho la idea pero, igualmente me apoyaba.
De repente sentí unos pasos aproximarse a mi habitación y sin prestarle atención seguí leyendo unas revistas de computación apoyado en la cama y cuando eleve mi vista viendo a la persona que estaba delante de mí.
Noiz.
No sé si era el nerviosismo pero sentía como si tuviera un torbellino de emociones en mi pecho entre sorpresa y alegría aunque, no me quería confiar él había sido muy grosero conmigo la última vez que nos vimos.
- No tengo mucho tiempo para explicar lo que está pasando así que será mejor que vengas lo más rápido conmigo- Noiz me jalo del brazo para que lo siguiera sin importar mi opinión al respecto, ¿Qué diablos le pasaba? Hace una semana no quería saber nada de mí y ahora quería llevarme a un lugar que ni yo conocía.
Tan rápido como pude solté mi brazo de su agarre y quede quieta en el mismo lugar para confrontarlo como debería sin embargo a Noiz no le asombraba mi reacción y quedo mirándome esperando que le dijera algo.
- Hace una semana me dijiste lo que pensabas de mí y ¿ahora cambiaste de opinión?- Dije entrecerrando mis ojos y colocándome en una posición defensiva esperando su réplica.
-Eh cambiado de opinión. Me comporte como un idiota…- Escapando de mi mirada giro su cabeza hacia el lado agobiado y suspirando se acercó a mi dando grandes zancadas y me apretó contra su pecho, sintiendo sus latidos pude comprender que hablaba con la verdad.
- Podemos conversar de esto en casa, es más importante para mí que nos vayamos de esta casa, ahora. Antes de que te encuentren.- Me susurro al oído y alejándose de mi tomo a ren junto a mi bolso para que nos marchemos; De seguro seria alegro grave para que Noiz actué de esta manera pero permanecí en silencio hasta llegar al lugar.
Noiz tenía un lujoso auto negro en el cual viajamos hasta llegar a una cabaña alejada de la ciudad y antes de bajarnos Noiz hizo que me colocara un gran sweter con gorro negro tapándome el cuerpo y la cara para ocultarme ante cualquier intruso.
La cabaña de por si era bastante grande y lujosa hecha con un acabado perfecto de un mate oscuro y con una chimenea inmensa además de tener dos pisos y grandes ventanales en los cuales se podría observar el exterior.
Noiz me tomo de las manos llevándome a la gran cabaña a veces creía que este tipo no conocía la palabra ´´humilde´´ para él todo debía ser extremadamente extravagante sino no, era de su gusto.
Al entrar se podía observar en el centro un gran living con una alfombra de hilo sobre el piso de madera y unos muebles lujosos como también una gran televisión .A la izquierda se encontraba la cocina y al lado se encontraba el comedor el cual se iluminaba con una gran lámpara de araña; la cabaña tenía una decoración rustica que le sentaba muy bien.
Noiz desapareció por unas escaleras que estaban en el fondo del living poco después volvió cerrando todas las cortinas prendiendo la luz a pesar de que fuera de día, luego se sentó en uno de los sofás llamándome que me sentara a su lado.
Tomo el Mando de la televisión que estaba en una mesita que se encontraba al lado del sofá para ver las noticias cuando coloco un canal y quede pasmada por la imagen que aparecía en ella; ´ Se buscaba urgentemente un delincuente cualquier cosa contactar a este número, es de suma urgencia encontrarla. Se ofrece recompensa.´
