Muchos cadetes se susurraban a espaldas de china. le decían que era un viejo marica, que no iba a sobrevivir a lo que venía.

-Un momento no se supone que si el no sobrevive, toda china iba a ser destruida.

-Ha verdad.

Ellos tienen la capacidad de curar rápido, pero si alguna herida en alguna parte del cuerpo no se cura pues haría un gran terremoto en alguna provincia o región que se encuentre representado.

-Viejo marika nos vas a matar a todos.

China con cara positiva, sigue caminando sin ver a donde caminaba, hasta que choca con una chica que llevaba una cazuela de amarillo líquido salpica sobre China dejándolo todo mojado. La cocinera también queda mojada.

-Ha disculpa-decía la chica algo apenada.

-No, no no está bien. Solo fué algo de sopa.

-Oye te conozco, eres al que llaman viejo Oriku(Marika en chino)

-No soy un oriku, que aveces actúe como tal no significa que lo sea.

-Ha pues hombre cuídate.

-Gracias.

Los cadetes del ejército eran tratados por igual, y no por ser el mismo china el sería la excepción.

Una mañana.

China estaba acurrucado en su camita, de repente entra un tipo a su casa de campaña con una corneta en la mano. Se acerca al camastro donde se encontraba china y...

empieza a tocar su corneta de una manera horrible, despertando a Yoa y haciendo que este salte de el saco, se tira de nuevo a la cama aliviado y dando un suspiro.

-despierta dormilón, vamos al entrenamiento.

Los cadetes se alinean en general está en frente de los cadetes y caminando de un lado al general es un hombre de armadura china, musculoso, cabello negro y recogido con un chongo en la cabeza como todos los del ejé lampiño.

Grita-Escúchenme bien Princesitas. Si quieren sobrevivir en este campamento tendrán que hacer lo que yo diga, No esperarán que sea compasivo con ustedes, no habrá compasión. Pelen duro y sobre todo no se dejen derribar.¡¿alguna duda?!.

-No señor- decían todos los soldados unísonos.

Excepto china que si tenía la mano levantada, el general llega a donde está china y le dice de una manera psicópata.-Algún problema señor Zhu Rong.

-La verdad es que si tenía una duda, pero pensándolo bien me la reservo-Dice china asustado.

-Muy bien el entrenamiento comienza.