Encerrados en la mansión Cullen
Capitulo 2:
BellaPOV:
Finalmente llegamos en la entrada de la mansión, la mejor que había visto en mi vida. Tenía 4 pisos y decían que había un subsuelo, un piso secreto, decorado con los más lujosos muebles jamás vistos, pero nadie había encontrado la forma de entrar en ese piso. Me imaginaba a mi y a Edward solos en el subsuelo, disfrutando de las comodidades de los muebles como la cama y el piso alfombrado. Intente dirigir mis pensamientos hacia otra dirección, porque por ese camino iba a terminar mal. Un calor comenzó a invadir mi cuerpo y para distraerme entré a la casa.
Me asombré de lo grande que era, una escalera de roble se encontraba frente a la entrada, llevaba al piso superior donde se encontraba la sala familiar y de juegos. En la planta baja solamente estaba la cocina, el jardín y un baño, por eso sabía que no iba a pasar mucho tiempo en ese sector. Luego de que toda la familia entró al hogar y se estableció cada uno en un cuarto, en el segundo y tercer piso, desempacamos.
En el segundo piso estaba la habitación de Alice, Carlisle y Esme y la del sirviente. En el piso superior estaba el cuarto de Rosalie y Emmett y el mío y de mi novio, Edward. Entramos a la habitación y tiramos el equipaje sobre la cama. Edward me agarró por la cintura y comenzó a besar mi cuello.
"Edward, deberías detenerte antes de que sea demasiado tarde y nos encuentren en una situación comprometedora" le susurré entre gemidos, este hombre sabía como encenderme. Acercó la cabeza a mi oído y musitó "Vamos, Bella, te necesito, además todos están abajo conociendo la casa o en sus cuartos, nadie va a notar nuestra ausencia", al terminar de pronunciar las últimas palabras mordió mi lóbulo.
Ya estaba perdida, qué importaba si nos encontraban, no estábamos haciendo nada extraño que una pareja no haría normalmente. Me di vuelta para quedar frente a él. Bajó un poco la cabeza para poder llegar con su boca a la mía y depositar sus suaves labios sobre los míos. Comenzamos a moverlos lentamente, para luego aumentar la velocidad a medida que la pasión aumentaba.
Mis labios se partieron para poder tomar un poco de aire y aprovechó esto para introducir su lengua en mi boca y comenzar a explorarla. Esto dio paso a una guerra de lenguas que terminó llevándonos a Edward y a mi al piso. Se dio vuelta y quedo sobre mi, apoyando su peso en sus brazos.
"Edward, esto es muy arriesgado, si nos encuentran será una situación muy embarazosa" "Bella, nadie va a encontrarnos, confía en mi" suplicó. Entonces me rendí. Agachó la cabeza para poder besarme y mientras lo hacía deslizó una mano por mi pierna, subiendo y bajando por ella. Cada tanto, se escapaban gemidos de mi boca y Edward sonreía satisfecho. Desabrochó los botones de mi pantalón, para luego bajarlos, mientras yo desabrochaba su camisa.
Cuando se deshizo de ellos, intentaba deshacerse de mi última prenda cuando se escuchó una voz en la puerta, que para colmo habíamos dejado abierta.
"Oh! Lamento haber interrumpido de esta forma, pero Alice me envió a que me presentara formalmente y a ayudarlos con sus maletas." Dijo aquel hombre.
"Oh, descuida no es molestia, te acostumbraras a presenciar estas escenas no solo de nosotros sino de toda la familia" argumentó mi novio, ayudándome a levantarme y ponerme mi ropa. No miré a nuestro acompañante, porque me enfoqué en vestirme para que no me viese desnuda.
"Está bien, soy Jacob Black su sirviente y estoy aquí para que me pidan lo que quieran y los ayude en cualquier urgencia. Estaré en la cocina si me necesitan y por las dudas no comentaré este episodio con ninguno otro miembro de la familia" se presentó.
Cuando terminé de vestirme lo miré y ya estaba por irse. Pero pude ver que estaba sonriendo. No pude apartar mi vista de él, hasta que desapareció por el pasillo. Era alto, muy alto, más que Edward. Su camisa dejaban entrever sus músculos, los cuales se asemejaban a los de Emmett; su espalda medía el diámetro de mi brazo. Tenía la piel tostada de tanto estar bajo el sol y su pelo negro que le llegaba hasta los hombros, estaba atado en una coleta. Nunca había visto a nadie tan atractivo antes. Edward también lo era pero me atraía de otra forma, era encantador, educado y me amaba, pero Jacob era definitivamente diferente, me atraía sexualmente.
Al pensar en Edward me di vuelta y me estaba observando un poco extrañado; me di cuenta que era porque estaba boquiabierta mirado el lugar en el que segundos antes había estado el sirviente parado.
"Bella, te sientes bien? No apartaste la vista de la puerta desde que nos separamos" exclamó Edward un poco irritado. "No sucede nada amor, es solo que no me siento bien, necesito ir al baño, creo que me vino" mentí y corrí al baño.
Escuché en medio de la corrida, como Edward emitía un "Oh!". Cuando llegué al baño, abrí la puerta y me metí. Necesitaba aclarar mi mente, me senté contra la puerta y metí la cabeza entre las rodillas. A los pocos segundos escuché un ruido extraño, acompañado con un olor muy poco agradable. No sabía qué era aquello porque no había nadie más que yo en el baño. Recordando de repente, miré hacia arriba y todo tuvo sentido. Alice estaba en el techo, en posición fetal y con el ceño fruncido y los ojos cerrados. No tenía sus pantalones ni ropa interior y volaba sobre el inodoro.
"Oh!" fue lo único que pude decir ante semejante imagen. Alice reaccionó y miró en mi dirección.
"Bella, si no te importa me gustaría tener cierta privacidad a la hora de usar el baño" me dijo un poco molesta.
"Lo lamento tanto, pero no pienses que tampoco me gusta ver esto a mi. Pero necesito el baño Alice, es muy importante"
"Piensas que para mi no es importante, me interrumpiste en el medio. Ya termino Bella, solo espera unos minutos"
"No puedo Alice, de verdad lo siento pero debe se asi" y la agarré del pie y la saqué del lugar. "Alice, espero que sepas perdonarme". Cerré la puerta un poco dolida por humillar a Alice de esta manera.
"BELLA, BELLA!!!" golpeaba la puerta, pero mi calentura era más importante en este momento. "AUNQUE SEA DIME DÓNDE ENONTRAR UN BALDEEE!"
"Pregúntale a Emmett, si no lo encuentras, busca a Jacob, él te ayudará"
Listo, ya estaba más tranquila y sola en el baño. No sabía qué hacer, si tomar una ducha fría para calmarme o qué otra cosa. Decidí que la idea de un cepillo de dientes "dentro mio" era más atrayente asique tomé uno. No sabía de quién era, pero no iba a agarrar el mio, total nadie se iba a enterar, jajajajaja. Me quite la ropa, preparada para lo siguiente …
AlicePOV:
Luego de que Bella me sacara de mi propio baño, me quedé en la puerta esperando a que ella terminara rápidamente, pero no fue asi. Luego de unos cinco minutos se comenzaron a escuchar gemidos provenientes del baño. La imagen de Bella haciendo algo en el baño que provocaba que gritara de esa forma, no me gustó y por eso decidí buscar a Emmett.
Volé por toda la casa, intentando resistir y no manchar las nuevas alfombras. Volé hacia el cuarto de Emmett en busca de su ayuda. Supuse que estaba en su cuarto con Rosalie haciendo algo. No me interesaba verdaderamente, yo solo quería terminar con lo que había empezado. Golpeé tres veces la puerta de su cuarto pero nadie contestó, la abrí y encontré a Rosalie con la cabeza entre las piernas de Emmett. Estaban los dos tirados en la cama sin ropa, Emmett tenía el rostro con una mueca de satisfacción inigualable.
"Emmett, necesito tu ayuda RÁPIDO! ¿Dónde puedo encontrar un balde? supongo que ya sabes para qué ,no?"
"AHHH, AAAAAHH, OH ALICEEE!! ESPERA ROOSE! AAHHH" Rosalie separó la cabeza de la entrepierna de Emmett y se limpió la boca con la mano.
"Alice que necesitas justo en este preciso momento?" preguntó Emmett.
"UN BAALDEE! YAAAA! DONDE LO ENCUENTRO?" respondió Alice desesperada.
"Oh! Ya te ayudo, espera que me ponga algo decente. Rose quédate aquí ya vuelvo, luego terminamos esto y te devuelvo el favor!" le guiñó el ojo a su novia y se puso los pantalones. Bajamos juntos por la escalera, él a pie y yo volando.
Emmett abrió la puerta de una de las alacenas de la cocina y sacó un balde.
"Listo Alice, ya puedo volver a lo que estaba haciendo? Rosalie debe estar sola y …" me preguntó.
"Emmett necesito que pongas el balde, allí" le dije señalando le esquina de la cocina. "Vamos, apúrate ya no aguanto más!" y volé en esa dirección, esperando que Emmett apurase el paso. Llegó finalmente al lugar indicado, pero muy tarde, cuando apoyó el balde en la esquina no pude contenerme más y una masa marrón cayó en su cabeza. Sabía que iba a tener problemas pero no me importaba en ese momento, solo quería terminar.
"AAAAAALIIIIIIIIIIICEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!! NOOOOOOOOOOO, DIUUGHH, QUE ASCO! COMO PUEDE SSER QUE LO HAYAS HECHO? NUNCA MÁS VOY A AYUDARTE Y VE A DEFECAR EN LA CABEZA DE OTRA PERSONA! PUTA!" gritó Emmett con todas sus fuerzas y arrojó el balde en mi dirección. Me golpeó en la cabeza y lo último que vi fue a mi hermano riendo fuertemente y luego un vacío negro.
BellaPOV:
Pobre el dueño de aquel cepillo de dientes, pensé, y luego lo dejé donde estaba antes de utilizarlo para masturbarme. Se sentía tan bien, no debía guiar mis pensamientos en JACOB BLACK e iba a estar normal por ahora. No podía olvidar aquellos pectorales tan bien definidos y esos brazos bien marcados. No, basta, no debía pensar en él.
Salí del baño en busca de mi novio y lo encontré descansando, en la cama de nuestro cuarto, con los ojos cerrados. No pude evitarlo y me acerqué lo más silenciosa que pude a él. Deposité mis labios en los suyos y abrió los ojos apresuradamente.
"Bella, pensé que no volverías a salir del baño jamás. Te sientes bien, enserio?" preguntó con una expresión un poco confusa.
"Claro, me siento mejor ahora que estoy contigo"
Volvimos a besarnos. En eso estábamos cuando una vos conocida nos interrumpió otra vez.
"Esme me llamó para que les avisara que la comida está servida en la mesa"
"Oh, gracias Jacob", contestó mi novio un poco molesto. Cuando el sirviente desapareció de la puerta, Edward me susurró "Siempre aparece en los momentos más inoportunos. Esto no me gusta". Luego, me tomó de la mano y nos dirigimos al comedor para encontrarnos con el resto de la familia.
