Se vienen los capítulos más graciosos. Por favor les pedimos que dejen reviews, cuantas más dejen, más capítulos vamos a subir; saben que eso nos levanta el ánimo :D
BellaPOV:
Estaba en mi cuarto, en la cama con Edward, pensando en el asombroso momento que habíamos pasado. Lo miraba dormir, apreciaba sus hermosas facciones iluminadas por la luz de la luna que entraba por la ventana, cuando un grito interrumpió mis pensamientos.
"NOOOO!! LA COMPUTADORA NO! EMMETT, ROSALIE, HARRY, NOOOOOO!!!!", se escuchó la voz de Esme. Qué habrá sucedido? Por qué gritó Harry? Será que volvió otra vez y están teniendo un encuentro? No podía perderme otra vez esa oportunidad, tenía que verlo. Y como otra vez sucedió, un pude con la curiosidad.
Me levanté de la cama, procurando no despertar a mi novio. Por suerte siguió durmiendo, me puse la bata y salí del cuarto silenciosamente. Caminé por los oscuros pasillos y vi cómo se abría la puerta de la sala de la computadora. Esme salía corriendo del cuarto furibunda y bajaba las escaleras a toda velocidad.
"Esme, Esme!" le grité, pero pareció que no me escuchó. De pronto, Emmett salió del cuarto con Rosalie inconsciente en brazos. Ella estaba sangrando mucho, parecía grave.
"Emmett, QUÉ SUCEDIÓ? QUÉ LE PASÓ A ROSALIE? DÓNDE FUE ESME TAN ENOJADA?" pregunté muy confusa, qué era esa extraña situación?
"Nada Bella, no te preocupes. Solamente ve a buscar a Jacob y dile que llame a un doctor urgente." me pidió Emmett calmado, la verdad estaba demasiado tranquilo considerando el estado de su novia.
"Claro, iré a buscarlo inmediatamente. No me tardo." le dije mientras salía corriendo escaleras abajo. Bajé lo más rápido que pude. Fui a la cocina pero no lo encontré, me dirigí al comedor pero tampoco estaba allí. Claro, son las dos de la mañana, Jacob debe estar durmiendo, pensé y recordé por suerte que su cuarto estaba en el segundo piso.
Subí las escaleras al piso superior, buscando su habitación. Pero cuál era, había tantas puertas. Fui al cuarto más cercano a la escalera y toqué la puerta. Nadie me respondió. La abrí pensando que podía estar profundamente dormido y por eso no me había escuchado, pero no fue así. El cuarto estaba vacío. Repetí la misma acción con el resto de las puertas, obteniendo el mismo resultado. Llegué a la última, quedaba en la otra punta del pasillo, bien lejos de la escalera principal.
Toqué la puerta y como resultado obtuve un par de ronquidos. No eran los tan fuertes como los ronquidos de Emmett pero eran sumamente masculinos. Rayos, debía dejar de pensar en ello. Llamé a la puerta unas cuantas veces más pero solo se escuchaban los mismo ruidos que la primer vez. No tuve más remedio que abrir la puerta, pero antes de ver lo que había dentro le rogué a Dios que Jacob no estuviese desnudo o iba a terminar muy mal.
Allí estaba. En la cama, completamente desnudo o eso creía yo porque lo único que lo tapaba era una fina sábana sobre sus glúteos. De esa posición podía admirar su espalda, bien formada y musculosa, pero recordé por qué estaba allí, tenía que ayudar a Rosalie. Me acerqué a su cama para despertarlo más tranquilamente, tal vez le susurraría algo al oído. El cuarto estaba oscuro asique intenté no tropezar con nada que estuviese tirado en el medio, como su ropa. Estaba solamente a unos centímetros de su cama cuando algo se me enredó en el pie y caí encima de él.
Ante el contacto abrupto de nuestros cuerpos, Jacob me agarró violentamente, me tiró a la cama y rodó encima mío. Lo miré muy aterrada y jadeando por lo repentino de su ataque. Cuando estudió mi rostro y supo quién era yo me soltó y se tiró a un lado liberándome. Se bajo de la cama dejando al descubierto la única prenda que tenía, unos negros y apretados bóxers que marcaban excelentemente lo voluptuoso de aquella zona.
"Perdón Señorita Bella, me asusté" me dijo y luego puso una mirada de arrepentimiento que hizo que me olvidara de respirar. Empecé a hiperventilar. Por qué hacía aquello? Quería matarme o qué?
"Claro Jacob descuida, no hay problema" le aseguré y me quedé admirando sus facciones.
"Oh. Y por qué vino usted a mi cuarto señorita Bella?" me preguntó inocentemente.
"Yo vine emmm. . ah si, necesito que llames a un doctor. Rosalie tuvo un accidente" casi había olvidado aquel asunto, perdida en mis pensamientos.
"Oh. Claro. Bajaré ahora mismo a llamarlo, usted vuelva a su cuarto y descanse" exclamó.
No estaba lista para separarme de él. "No, te acopañaré, así ya se qué hacer la próxima vez que haya un accidente".
Bajamos a la cocina. No le había dado ni tiempo de vestirse. Lo agarré de la muñeca y lo empujé hacia las escaleras. Cuando llegamos me senté en la mesada esperando que él haga lo suyo. Me dedicaría a observarlo y luego volvería con Edward, esperé que no se hubiese dado cuenta de mi ausencia.
Jacob sacó una pequeña libreta de un cajón y comenzó a pasar las hojas buscando el número. Luego de unos segundos me miró y me mostró una hoja de la libreta. Decía "Dr. Cormillot" y el número, asique ahora ya no tendría más excusas para pedrile que lo buscara en una emergencia, ya sabía dónde estaba el número del doctor.
Lo miré fijo y le sonreí, me acerqué a él y le susurré "Gracias" en el oído, con las vos que Edward consideraba la más sexy. Mi rostro estaba a unos pocos centímetros del suyo, cuando lo miré tenía los ojos abiertos como platos. Intenté acortar la distancia entre nosotros pero él fue más rápido y se movió para atrás. Se dio vuelta y tomó el teléfono que había en un estante detrás de él. Miraba la libreta que tenía en la mano y luego el teléfono. Comenzó a marcar el número del doctor. Se escuchó que una voz femenina le atendía del otro lado.
No quise mirarlo más. Definitivamente Jacob no sentía lo que yo por él. Me había rechazado hace unos segundos. Una lágrima cayó por mi mejilla, me la quité antes de que él la notara. Se escuchó como colgó el teléfono y se dio vuelta, para quedar frente a mí. Lo miré a los ojos y una sonrisa inundó su rostro. Por qué estaba tan feliz?
De repente, acercó su cabeza a la mía para apoyar sus labios sobre los míos. Comenzamos a besarnos apasionadamente. Se notaba que había una conexión entre nosotros, era evidente. Lo abracé por el cuello y mesclé mis dedos entre su pelo. Sabía tan bien, había estado esperando por esto y por fin lo conseguí.
Jacob me levantó del suelo con sus fuertes brazos y enredé mis piernas en su cintura. Comenzó a caminar a algún lugar. No lo sé, no podía ver nada, solamente sabía que ese hombre me estaba volviendo loca. Nos separamos unos segundos para conseguir un poco de aire los dos. Cuando estaba por continuar, él me detuvo. Me sentí un poco ofendida pero antes de que pudiese protestar Jacob habló:
"Me parece que podrían descubrirnos aquí mientras hacemos semejante ruido" me explicó. A mí no me parecía que hacíamos ruido, pero cuando presté más atención me di cuenta que los dos respirábamos agitados y que habíamos derribado unas cuantas sillas en el camino.
"Pero Jacob no podemos parar ahora. Cuando se nos presentará otra oportunidad como esta?" le preguté apenada.
"No dije que íbamos a parar, sino que podían descubrirnos" me respondió con una sonrisa pícara.
"No me importa que nos descubran, después nos haremos cargo de eso" le dije todavía en sus brazos.
"Conozco un lugar en donde nunca nos encontrarán y cada vez que necesitemos vernos lo haremos allí" me dijo y luego me guiñó un ojo.
Me bajó al piso y me tomó de la mano. Me condujo a su habitación. Entramos en ella. Jacob movió su cama y debajo de ella vi que había una especie de puerta en el piso, de esas de las películas que conducen a los calabozos, etc. Abrimos la puerta y encontramos una escalera que descendía.
Jacob comenzó a bajar por ella y yo lo seguí. Cuando llegamos abajo prácticamente no se veía nada. Mi acompañante me soltó la mano unos segundos y luego las luces se encendieron. Era el salón más grande que había visto jamás. Estaba cubierto por una alfombra roja y las paredes por un empapelado claro. A la derecha había una chimenea con fuego, rodeada por sillones, como formando un sector separado del resto. Los muebles que había en la sala eran los más lujosos que había visto en mi vida.
En el centro había una televisión de aproximadamente 100 pulgadas, de pantalla plana y seguramente era más alta que yo. También estaba rodeada por almohadones gigantes y cómodos en el suelo. A la izquierda de la habitación había una cama enorme en la que cabrían por lo menos 5 personas. Tenía un dosel y las sábanas eran de seda. Estaba decorada con pétalos de rosas por encima.
"Jacob esta habitación es increíble. Pero cómo es que nadie la conoce?" le pregunté pero cuando supe la respuesta gemí de sorpresa. "Es la habitación secreta que siempre se rumoreó. Pero nadie pudo nunca encontrarla". Abrí los ojos del asombro. Siempre se dijo que en esta mansión existía un cuarto secreto pero nunca nadie pudo encontrarlo.
Jacob me miró a los ojos y se acercó a mi. Me levantó y me llevó a la cama. Me recostó sobre ella y rodó para posicionarse sobre mi, apoyando su peso en los brazos. Comenzó a besarme apasionadamente para luego descender por mi cuello hasta mi escote. Pareció que mi prenda lo molestaba asique se deshizo de ella rápidamente. Comenzamos a besarnos otra vez pero a diferencia de la vez anterior introdujo su lengua en mi boca. Comenzamos una lucha.
En cuestión de segundos estábamos completamente desnudos los dos. Empezó a introducirse dentro mío con cuidado. No podía esperar tanto asique le dije que se apurara y que no sea tan cuidadoso, que sea salvaje. Cuando terminé de decir eso una sonrisa iluminó su rostro.
Aumentó la velocidad de las envestidas y los dos estábamos a pronto de llegar al clímax. Jacob jadeada incontrolablemente y comenzó a gritar.
"SRITA BELLAAAAAAAA, SRITA BELLAAAAA, OH OH, SRITA BELLLLAAAAAA!". Maldita sea, pensé, cuándo iba a parar de decirme SEÑORITA, no lo soy, yo soy una P-E-R-R-A.
Me sentí mal por unos instante por no estar gritando su nombre asique decidí complacerlo.
"SIRVIENTE JACCOBB, SSIRVIENTE JACCCOOB" fue lo único que alcancé a decir porque su mano me tapó la boca. Me miró con el ceño fruncido y expuso:
"Si bien reconozco que soy un sirviente, tengo algunas pretensiones: esa no es la manera de gritar mi nombre."
"Oh lo lamento. Entonces JACCOBB JACOBBBB!!!!"empecé a gritar.
"Tampoco debe hacerse de ese modo. Le enseñaré como se hace para la próxima vez, Srita. Bella" me aclaró luego de guiñarme el ojo. Se separó de mí y bajó de la cama. Se agachó y desapareció bajo esta. No podía ver adonde había ido. Pero no me quedé con la duda mucho tiempo porque a los pocos segundos apareció nuevamente saltando de debajo de la cama. Llevaba una pollera del estilo de las porristas que no alcanzaba a tapar totalmente su miembro. En las manos llevaba dos porras rojas.
Se acercó a mí, levantó su pequeña pollera y se introdujo dentro de mí nuevamente. Luego me dio una de sus porras y me pidió que la agitara cuando él me pidiera.
"De este modo debe hacerse Srita. Bella" me dio un rápido beso en los labios. Comenzó a agitar su cuerpo contra el mío, además de la porra.
"DAME LA "J". Yo no sabía que responder a eso asique le sonreí tímidamente.
"DIJE QUE ME DES LA "J"
"te doy la "j"?" pregunté un poco sorprendida por su pedido.
"DAME LA "A" Luego de eso ya entendí como venía el juego. Y comencé a disfrutarlo y gritar.
"TE DOY LA "A"
"DAME LA "C"
"TE DOY LA "C"
"DAME LA "O
"TE DOY LA "O"
"DAME LA "B"
"TE DOY LA "B"
"QUÉ SE FORMÓ?!! QUÉ SE FORMÓÓÓÓÓ!!!!!!!!!!" Jacob estaba cada vez más excitado por mi movimiento entre sus piernas y porque estaba cantando su canción. No respondí a su pregunta y me volvió a mirar enojado.
"Oh, lo siento. JACOB!"
"MÁS FUERTE!!!"
"JAAAAAACOB!!!!!!!"
"TRES VECEEEEEEEEEES!!!!", esta petición la contestamos los dos juntos.
"JAAACOB JAAAAACOB JAAAAAAACOB!!!!!!!". En ese momento, los dos alcanzamos el orgasmo a a la vez.
"AHHHHH, que bonita canción Jacob, pero debo irme. Mi novio debe estar preocupado porque no estoy en la cama con él." le dije apenas nos separamos y caímos los dos agotados en la cama.
"No hay problema Srita. Bella, yo me quedaré aquí limpiando y guardando estas cosas. Recuerde que puede volver a visitarme cuando desee" me dio una sonrisa y me marché.
Mientras subía las escalera me puse la remera y al llegar a su habitación el pantalón. Me dirigí a mi cuarto. Edward todavía estaba durmiendo, por suerte.
EdwardPOV:
Hace una hora que Bella había desaparecido. Dónde había ido? Por qué no me había despertado? Estaba sumido en mis pensamientos cuando escuché unos pasos afuera del cuarto. Cerré mis ojos levemente para poder espiarla sin que lo nota y escuché como mi novia entraba al cuarto. Qué había estado haciendo? Y por qué tenía el pelo tan alborotado y tarareaba una extraña canción?
Se acostó en la cama junto a mí, me dio un beso y se durmió.
Muchas gracias, dejen reviews y subiremos el próximo capítulo cuando lleguemos a las 25.
