Disclaimer: Todos los derechos de esta obra le pertenecen a un autor desconocido y los personajes en el mismo mencionados le pertenecen a sus respectivos dueños como al apodado Kaishaku.

Título: Especial

Bajo las Estrellas

HIMEKO:

Han pasado 4 años, Chikane-chan y yo estamos casadas, tenemos una hija de cuatro años, Ame no Murakumo nos concedió el deseo más bello.

2:40 am.

TOC TOC TOC... (La puerta)

_Himeko... -logré escuchar una voz cerca de mi oído, lentamente abrí mis ojos
_Que sucede Chikane-chan... - le dije aun tratando de despertar por completo, pero veo la alarma y veo que es aun de madrugada.

_Creo que tocan la puerta - me dice, estaba acostada a mi lado abrazándome cálidamente

TOC TOC TOC... (La puerta)

_Mami... - se escuchó una vocecita

_Es Aiko-chan - me levanté de la cama y abrí la puerta, estaba ella con su pijama y un oso de peluche - ¿Aiko-chan que sucede? - la cargué entre mis brazos

_Tengo miedo - me dice con una carita tierna, sus lindos ojos azules tan parecidos a los de mi amada Chikane-chan

_Tráetela Himeko, que se duerma con nosotras - me dice Chikane-chan, cerré la puerta y la llevé a la cama - Ven Aiko... - le dice con cariño y la abraza, acostándola en medio de las dos.

_Aiko-chan ¿por qué tenías miedo? - le pregunté

_Soñé monstruos... - me dice

CHIKANE:

_Bueno Aiko ya no temas, aquí estamos - le digo, mientras le acaricio su pequeña carita

_Duérmete, te amo - le da un beso Himeko en la frente - descansa bebe - le dice de cariño

Aiko al parecer tenía miedo, solo es una niña de cuatro años, mi hija.
Días después...

HIMEKO:

_Rápido Aiko-chan - la tomé de la mano, Chikane-chan nos estaba esperando en el auto, habíamos programado un picnic en un lugar verde y lejos de la aldea Mahoroba.

_¿Por qué tardaron tanto Himeko? - me decía un poco desesperada

_Aiko-chan tenía que ir al baño - le digo

_Suban de una vez - lo digo secamente, subí a Aiko-chan en el asiento trasero, poniéndole su cinturón de seguridad, después yo en el asiento de copiloto, íbamos en la camioneta negra.

Íbamos por la carretera, ella manejaba sin decir ninguna palabra, Chikane-chan cuando se molesta es seria y orgullosa, lo cual me parece lindo de ella.

_Chikane-chan...

_Qué... - dice seria

_No te enojes, perdón si tardamos tanto...

_No estoy enojada – secamente

_Si claro - dije irónica - de aquí a mil metros se te nota tu cara de enojada, como si no te conociera...

_Que no estoy enojada - aun seria

_Que no estoy enojada - la arremedé imitando su voz

_¿Me estás arremedando?

_¿Me estás arremedando? - la volví a imitar

_Ahaha Himeko... - por fin sonríe - pareces una niña

_Tu, que te enojas por cualquier cosa - le digo retándola

_Aiko dile a mami que no estoy enojada con ella - le dice mirándola por el espejó

_Mami no está enojada contigo - me dice sonriente

_Hay Aiko-chan, hermosa - le hago un cariñito

_Bueno si estaba un poco molesta, pero ya no Himeko, tu y Aiko alegran mis días - me dice con un tono de ternura, amo eso de ella, no es muy predecible

_Bueno, vez que te cuesta admitir que estabas molesta - le digo - pero bueno, te amo - le digo acercándome un poco y me da un beso, después vuelve a poner la mirada en el camino para continuar conduciendo

_Himeko yo también te amo - me dice.

Llegamos al lugar, un área verde, lleno de árboles y pinos, nos metimos más a fondo y había pasto corto, un área despejada, estábamos solas en ese lugar.

_Chikane-chaaaaaaaaann, Aiko-chaaaaaaaaaan ! vengaaan - les grito, había puesto el mantel en el pasto, la comida estaba acomodada

_¿Que pasa Himeko? - llega Chikane-chan con Aiko en sus brazos, al parecer estaban jugando por ahí

_Vamos a comer - les sonrió

Nos sentamos, comíamos, reíamos, jugueteabamos con Aiko-chan, después de eso cuando menos nos dimos cuenta la noche llegó, no podíamos regresar, ir en carretera a tales horas de la noche era muy peligroso, por lo tanto le insistí a Chikane-chan que volviéramos mañana, aunque sea dormir en la camioneta, es más seguro.

CHIKANE:

_Aiko-chan se quedó dormida Himeko - le digo, la tenía en brazos

_Acuéstala adentro en la camioneta Chikane-chan - me dice, la llevé y la acosté en el asiento trasero, le puse una manta para cubrirla por si tenía algo de frío

Regresé con Himeko quien estaba sentada en el pasto viendo el cielo lleno de estrellas

_Listo Himeko, Aiko está dormida adentro en la camioneta - le digo mientras me siento detrás de ella abrazándola por la espalda rodeando su perfecta cintura, estábamos unos 7 metros de la camioneta.

_Chikane-chan te amo demasiado - me dice, me sorprendió tanta ternura repentina, noté a Himeko diferente

_Yo también Himeko, te amo - le susurré en su oído, la abracé más fuerte, giró un poco su cabeza y me dio un lindo y tierno beso, amaba a Himeko por su manera de ser, ella es la mujer que amo y amaré por toda mi vida hasta el final.

_Mirame a los ojos Chikane-chan... - se voltea y acerca su rostro al mío, puso sus manos en mi rostro - tus ojos... los amo, son tan lindos, aun así en la obscuridad tus ojos son brillantes y hermosos, la luna reflejada en tu mirada...

_Himeko...

_Chikane-chan... - me vuelve a dar un beso

_Himeko tus ojos son más lindos que los míos, tus ojos son tiernos y puros al igual que tu cálido corazón - le dije - estoy enamorada de ti de igual manera o quizás más desde aquel momento en que te vi por primera vez - le dije tocando su bello rostro

_Chikane-chan... - me abraza fuertemente

_Te quiero Himeko... - ambas nos quedamos viendo a los ojos por varios segundos, era inevitable amarnos, es ese nuestro destino - ¿Puedo? - pregunté tocando su espalda por debajo de su blusa

_No tienes que pedir permiso amor - me dijo tiernamente, sus mejillas estaban sonrojadas

_Himeko... - susurré, la recosté en el pasto verde y suave, le quité su blusa, falda y rompa interior dejándola completamente desnuda, mi corazón se agitaba con solo ver su lindo cuerpo, mis mejillas se sonrojaban al ver sus hermosos y perfectos pechos; los toqué, sintiendo su suavidad, me coloqué arriba de ella y comencé a besar sus labios, mi cuerpo descansaba en el suyo, sus brazos rodeaban mi cuello.

_Chikane-chan... - gimió, mi amada esposa no tardó mucho y me quitó mis ropas incluyendo ropa interior; ella tocaba mi espalda, con delicadeza, la masajeaba.

_Himeko, mi princesa... - besaba sus senos, jugaba con ellos, chupaba sus pesones suaves y rosados; mi boca recorría sus abdomen, besándolo, alabándolo.

_Aah Chikane-chan - volvió a gemir, bajé mi mano a su entre pierna, mientras mis labios seguían ocupados besando los suyos; acariciaba su parte más íntima, aquella que solo yo he tocado, su feminidad - te amo - susurró - hazlo... - me dijo, poco a poco introduje mis 2 dedos en su entrada, los metí y los saqué una y otra vez, sentía que mi hermosa princesa llegaba a la cima - Aaah ! - gimió de nuevo.

_Himeko... - la besaba con pasión, merecía más placer por ser una excelente esposa y dueña de mi corazón; de pronto la sentí venir, un líquido blanquecino mojó mis dedos que jugaban en su feminidad - Chikane-chaan – gimió

_Te amo Himeko - le recordé con ternura, ella me ahogo en sus pechos, nuestras respiraciones estaban agitadas, subí a su rostro y besé sus labios de nuevo, yo era adicta a sus besos, junté mi feminidad con la suya, haciéndola una sola, con ligeros movimientos continuos - Himeko... – gemí

_Chikane-chan... - gimió, sus gemidos hacían eco con los míos, nuestros alientos se fusionaban, aun con ligeros movimientos nuestras feminidades se hacían una sola, entre más lo hacia el placer aumentaba, así por más segundos, Himeko y yo sentíamos que llegábamos a la cima, íbamos a estallar de placer

_Aaaah ! - gemimos las dos al mismo tiempo, lo cual indicaba que llegamos al punto máximo, a la cima; de nuevo un líquido blanquecino liberamos las dos.

_Chikane-chan... – susurró

_Himeko... ¿quieres que paremos ya? - le pregunté, ella al igual que yo estaba sonrojada.

_No - me dijo tiernamente, me tocaba el rostro, sus delicadas manos hacían que me estremeciera - sigue Chikane-chan... - susurró coquetamente.

_Himeko... - le sonreí, lo que sea que ella me pidiera yo se lo daré, yo obedezco sus órdenes, las ordenes de mi princesa - te amo Himeko - la empecé a besar el cuello, mi manos masajeaban sus hombros, ella puso su pierna en mi entrepierna, me abrazó fuertemente apretando mi cuerpo con el suyo, sus manos recorrieron mi cintura, espalda y pechos, lo hacía muy bien.

Lo hicimos hasta el cansancio, quedamos satisfechas, nos pusimos nuestras ropas y nos volvimos a acostar en el pasto, ella abrazada de mí, viendo las estrellas y la luna brillante, esperando a que el sol saliera, para que deslumbre con sus radiantes rayos de luz un nuevo día.

_Cómo te sientes... - le dije, acariciaba su cabello, ella me abrazaba fuerte
_Bien - me dice, noté su sonrojo - Chikane-chan... - toma mi mano y entrelaza sus dedos con los míos

_Te voy a proteger siempre Himeko, al igual que Aiko - le digo - ustedes dos son todo lo que tengo, lo más importante

_Chikane-chan... me siento muy feliz de compartir una vida contigo - me dice - porque el sol es incapaz de brillar fuerte si no está la luna, por la luna el sol haría lo que sea con tal de brillar como ella, tan elegante e impresionante

_Himeko... me recuerdas esos tiempos cuando éramos sacerdotisas - le digo - fue duro para las dos, pero míranos ahora, Ame no Murakumo nos dio una recompensa y una bendición

_Aiko-chan...

_Si Himeko... - le digo - ahora nuestra misión más importante es cuidar a Aiko-chan y darle todo nuestro amor - abrazo más fuerte a mi esposa

_Si Chikane-chan... esto apenas comienza.