Capitulo 6
-¡No puedo creer que lo llamaste estúpido!- exclamó emocionada, dando pequeños saltitos como una niña pequeña. Lana se rió y negó con la cabeza.
-Bueno, alguien tenía que decirle la verdad.- Sonrió caminando hacia sus remolques. Desde el ensayo con el director Jennifer traía una sonrisa tonta en su rostro. -Estuviste increíble, ¡Gracias!- se lanzó sin pensarlo y abrazó a Lana. La morena dejó escapar un grito de sorpresa, pero no perdió el tiempo y se abrazó a ella tomándola por la espalda.
Estaban cerca de sus remolques y no había nadie alrededor, así que ¿cuál era el problema? si alguien las veía, eran dos amigas abrazándose. Sí, claro, resopló mentalmente Jennifer. Lana estaba abrazandola tan fuerte como si su vida dependiera de ello. El aroma de la rubia la bañó haciéndola sentir un poco mareada.
Pero luego todo terminó.
-¿Lana?- Se oyó la voz de un hombre viniendo de detrás de ellas. Ambas conocían esa voz, Rompieron el abrazo y se separaron la una de la otra. Se volvieron para mirar la fuente de aquella voz con una culpa creciente en sus corazones.
Fred estaba junto al trailer de Lana a unos metros de ellas sosteniendo un buquet de rosas rojas y una gran sonrisa.
-¡Fred! Has vuelto. -dijo Lana con una sonrisa se acercó a ella y la abrazo, le dio un beso rápido y le entregó las rosas -Para ti, mi amor. Lo siento tuve que viajar de nuevo, necesitaba tiempo con mis hijos. Pero te extrañé mucho, y me volví pronto. -Él sonrió y Jennifer vio los ojos de Lana llenarse de lagrimas. Fred, ajeno a lo que había pasado simplemente pensó que estaba feliz de verlo y la abrazó de nuevo, pero su compañera sabía cual era la razón. Las lágrimas comenzaron a llenar los ojos de Jennifer. ¿Qué he hecho? Pensó. Una lágrima rodó por su mejilla. La limpió rápidamente comenzó a caminar para alejarse de allí, era demasiado. Pero cometió un grave error al mirar hacia atrás. Lana la estaba mirando. Fred aún la abrazaba y ella a el, no tan fuerte como lo habia hecho con ella momentos atrás, pero abrazándolo de todos modos.
Las lagrimas de Lana comenzaron a brotar sin control y sus ojos... sus ojos estaban llenos de culpa, eso rompió aún más el corazón de Jennifer. -Lo siento – pudo leer en sus labios y se alejó sin mirar atrás.
Fred finalmente la soltó y limpió sus lágrimas con el pulgar. -Oye, ¿estás bien?- Preguntó con una sonrisa. -Está bien, estoy aquí.- Dijo acariciando su mejilla con el pulgar. Se apoyó en la mano que cubría su mejilla y cerró los ojos. Su mente le llevó directamente a la cara de Jen y aquel "Lo siento".
Lana abrió los ojos y respiró profundamente. Le sonrió -Lo sé ... Estoy feliz de que estés aquí.-
Fred le sonrió y la besó suavemente. Después que se separaron él frunció el ceño -¿Dónde está Jennifer? ¿Estaba aquí? -
Al oír el nombre de Jen Lana se mordió el labio. -Hm, creo que se fue.-
-¿Estaba bien? Pensé que lloraba... ¿Por qué la abrazabas?
Lana sonrió a la segunda pregunta. -Somos amigas ahora. Y está bien. Lo estará, espero. - dijo lentamente tratando de convencerse de sus propias palabras.
-Está bien. Bueno, vamos a casa. Quiero recompensarte. - Dijo Fred con una sonrisa y Lana sonrió de nuevo. -Está bien-, susurró.
Después de huir de aquella escena, Jennifer llegó a su propio remolque y comenzó a buscar sus cosas tan rápido como pudo. Necesitaba salir de allí, necesitaba alejarse de ella y de la culpa que estaba sintiendo.
Cinco minutos más tarde aceleraba hacia su casa. Decidió que la mejor manera de olvidarla sería bebiendo, por lo que pasó por una tienda de licores y compro un par de botellas de vodka . Bebería hasta perderse en la noche y llamaría excusándose al día siguiente con que estaba enferma. Estaba considerando no volver en absoluto, quizás sólo debería renunciar,quizás irse a vivir a otro país. "Oh Dios estoy siendo ridícula" suspiró. Tan pronto como llegó a casa su teléfono sonó, miró la pantalla y vio el nombre de Seb.
Cogió el teléfono y su voz llegó a su oído
-Hey, pensé que tal vez podríamos sa...- Ella no lo dejó terminar
-Mi casa, ahora.- fue lo único que dijo y colgó el teléfono. Necesitaba una distracción y quizás el ayudaría con eso.
Para cuando Sebastian llegó y se encontró con Jennifer completamente borracha. Ella no perdió el tiempo y tan pronto como entró comenzó a besarlo sorprendiendolo. Cuando se separaron para tomar aire el sonrió.
-¿Qué fue eso? -
Jennifer apenas se mordió los labios y sacudió la cabeza tratando de no llorar, respiró hondo y le sonrió -cállate y follame- dijo quitándose la camisa y se dirigió a su dormitorio.
Seb casi corrió tras ella y para cuando llegó Jennifer ya estaba desnuda en la cama, esperando por él. Rápidamente se quitó la ropa tirándola por todas partes y saltó a la cama con ella.
El comenzó a moverse dentro de ella muy satisfecho con su trabajo. Jen sin embargo sólo estaba allí contando los minutos para que terminara. Pensó que el sexo podría ayudarla a olvidar a Lana, pero no ayudó en absoluto, en cambio ella terminó imaginando a Lana encima de ella montandola, moviendo sus caderas sobre las suyas, mezclando su hermosa piel bronceada con la suya. La imaginó gimiendo su nombre y lo hermosa que debía verse al llegar al orgasmo. Y eso, sólo eso fue lo que la hizo acabar aquella noche.
Cuando Seb salió de ella, se tumbó de espaldas y quedó dormido de inmediato. Ella suspiró y se levantó de la cama. Después de ponerse su ropa interior y una camisa suelta bajó las escaleras para terminar su botella de vodka.
Todavía era temprano como las 21:30 o algo así, no podía ver bien a causa del alcohol afectando su cerebro.
Jen miró a la mesa de café en frente de ella y cogió su teléfono que parpadeaba por un nuevo mensaje.
-¿cuando puse esto aquí? -se preguntó
Miró el texto de una desesperada Ginny. Bufó; Ginny a veces realmente parecía que era a su madre. Jen decidió sacar a Ginny de su miseria antes de que llamara a la policía, o tal vez al FBI, y la llamó. Ginny atendió al instante.
-¡JEN! GRACIAS A DIOS. ¿Dónde estabas te llamé como veinte veces! ¡Estaba muy preocupada! -
-Hey, cálmese señora.- resopló de nuevo. -Estoy bien. Estoy realmente bien. Acabo de tener sexo con Stan. - rió.
-¿QUÉ?- Gritó Ginny -¿Por qué hiciste eso?- Jen suspiró, pero se mantuvo en silencio.
-Pensé que te estaba engañando y que te gustaba Lana- dijo en voz baja. -¿Qué pasó? ¿Es por eso que desapareciste?-
Jen sintió que las lágrimas caían por sus mejillas. Ella tomó una respiración profunda y habló temblorosa -Fred regresó. Apareció en el set... con un ramo de rosas . -Ella se rió y luego- ¿Puedes creer?! A ella ni siquiera le gustan las rosas. Le gustan las orquídeas, las púrpuras -suspiró,- me sentí culpable huí, sentí celos. Quiero decir, ¡ella es mía! -estaba casi gritando- y sobre seb... estaba bebiendo y él llamó y sucedió, ahora está arriba durmiendo otra vez ... y yo estoy aquí ... hablando contigo ... y acabando la botella de vodka ... después de tener relaciones sexuales con el y queriéndome morir -dijo dando tragos de vodka entre cada frase.
-¿Qué? ¿Estás bebiendo una botella entera de vodka tu sola?- preguntó en un tono maternal. -Detente, ¡ahora!-
-Pero, ya casi termino-dijo haciendo pucheros, aunque Ginny no podía verla.
-Basta, lo digo en serio Jen. Por Favor. Necesitas dormir, tienes que trabajar mañana. - Ginny dijo lentamente, tratando de poder hacer razonar a la rubia.
-No voy a ir mañana. Creo que no voy a ir nunca más. Voy a renunciar -
-¿Qué? No, Jennifer, por favor escúchame. Ve a dormir, olvidarás todo esto y mañana te sentirás mejor ¿Quieres vaya? - Ginny se estaba desesperando de nuevo. No podía dejar que se hiciera eso a sí misma.
-No, no puedo verte en este momento ... mi mamá me dijo que me fuera a dormir.- se rió y oyó a Ginny suspirar al otro lado de la línea.
-Bien, duerme bien. Hablamos mañana, ¿vale? - dijo con esperanza en su voz.
-Hablamos pronto. Buenas noches. - colgó el teléfono antes de que Ginny empezara a hablar de nuevo.
Se acostó en el sofá y suspiró; miró la botella de vodka en su mano y recordó a su amiga pidiéndole que deje de beber...
-Soy un desastre-, Murmuró para sí misma y puso la botella en la mesa de café.
Ella sabía que Stan entendería esta noche como un pase libre de nuevo en su vida; pensaría que lo había perdonado y quizás le dejaría creerlo... lo utilizaría para olvidarse de ella.
Comenzando con la fiesta del sábado. Mañana era Viernes y no pensaba ir a trabajar, sobrevivirían sin ella. Nadie la echaría de menos, excepto Ginny. Y ahora que Fred estaba de vuelta Lana ni siquiera recordaría su existencia.
Jen dormía en el sofá y en su estado borracho no oyó su teléfono sonando poco después de quedarse dormida, ni el nombre LP titilando en su pantalla varias veces ...
Bueno, actualización rapidita. Ando con cero tiempo.
Espero les guste, nos leemos en el que sigue.
pd: no olviden dejar su rw :)
