Disclaimer: Todos los derechos de esta obra le pertenecen a un autor desconocido y los personajes en el mismo mencionados le pertenecen a sus respectivos dueños como al apodado Kaishaku.

Título: Especial

Pasado Alterado

CHIKANE:

8:15 pm.

Noche fresca, estrellas brillantes, los árboles se balancean al ritmo del viento agradable.

(La puerta)

_Señorita Himemiya, Ojou-samaa! - escuché, abrí mis ojos, desperté

_Que sucede Otoha-san - contesté, sin abrir la puerta

_La cena está lista, el señor Himemiya, su padre está aquí

_Ya veo, en seguida bajo - respondí, escuché los pasos de Otoha-san retirándose, de pronto me di cuenta que me encontraba en mi cama, me había quedado dormida, pero lo más raro era que llevaba mi uniforme puesto, el uniforme del instituto, aquel de color rojo.

"¿Que ha pasado?" - me pregunté a mi misma dentro de mis pensamientos, me levanté y fui al espejo, veía mi rostro de una chica adolescente, observé mis manos, me toque la cara y mi cabello

_Que sucedió... - dije sorprendida, de pronto se me vino a la mente la imagen de Himeko y Aiko-chan, mi hija - Himeko ! Aiko! - alcé la voz asustada, fui al closet y la ropa de Himeko no estaba, ni sus zapados, no había rastro de ella, mi amada Himeko...

Salí inmediatamente de mi habitación y me dirigí a la habitación de Aiko, abrí la puerta y para mi sorpresa la habitación estaba vacía, vacía de las cosas de mi hija Aiko, solo era como las demás habitaciones de huéspedes.

_Que rayos está pasando... - me dije a mi misma, me sentía muy asustada - donde están... - susurré

Salí de la habitación y bajé las escaleras, todo estaba normal, fui al comedor y mi padre ahí estaba cenando

_Hola papá - lo saludé - ¿Cuándo regresaste de tus negocios?

_Hija, bueno llegué hace 3 horas, pero estabas dormida, así que por eso no te avisé en cuanto llegué

_Ya veo...

_¿Hija te sucede algo?

_Papá ¿Dónde está Himeko y Aiko? - le pregunté muy angustiada

_¿Himeko y Aiko, quiénes son?

_¿Qué, en serio no sabes? - me sorprendí

_¿Son amigas tuyas? - me preguntó muy natural

_Papá, olvídalo... - me retiré y fui con Otoha-san - Otoha-san! ¿Dónde están Himeko y Aiko? - le pregunté casi desesperada

_¿Himeko y Aiko? Ojou-sama disculpe pero no conozco a quienes menciona - me respondió - ¿Son sus amigas del instituto?

_No puede ser... - susurré - ¿Cuántos años tengo? _Ojou-sama... - me mencionó algo preocupada - usted tiene 16 años - escuché, no lo podía creer.

Me retiré del lugar con un paso rápido, salí de la mansión y llegué al árbol, aquel que de pequeña trepé hasta lo alto.

_No entiendo nada - me dije a mi misma con impotencia - ¿Por qué tengo 16 años...? - toqué mi uniforme que llevaba puesto - ¿Dónde están Himeko y mi hija...? - la voz se me entre cortó - que debo hacer... - susurré

No lo pensé dos veces, fui por mi amigo, mi caballo que siempre me acompaña cuando lo necesito, me subí en él y salí de la mansión camino a los dormitorios, tenía la esperanza de ver a Himeko ahí, aunque no entendía por qué el tiempo había retrocedido, no me hacía la idea de que Aiko, mi hija, no existiera.

Todo era confuso para mí, en un pequeño lapso de tiempo pasé de tener 20 años a 16 años otra vez.

Llegué a los dormitorios, dejé a mi caballo esperando afuera, entre y subí escalones pero de pronto vi a mi querido sol, a mi princesa real en contra de la dirección en que iba, yo me detuve, no di ningún paso más, ella se acercaba, no pude evitar sonreír al verla, cuando de pronto escucho unos pasos atrás de mí, no le puse mucho atención a eso, yo solo miraba y esperaba a Himeko para poder hablarle, en pocos segundos ya estaba casi en frente mío, estaba a punto de hablarle cuando de pronto escuché.

_Te vez realmente hermosa Kurusugawa-san... - escuché a Souma, Himeko paso de lado mío y lo único que escuché de sus labios fue...

_Gracias Ogami-kun - sonrojada - buenas noches Miya-sama... - me saludó con respeto, como si no nos conociéramos

_Buenas noches Himemiya - dijo Souma

_Buenas noches... - dije, me sentía en estado de shock

_¿Nos vamos? - dice Souma

_Claro Ogami-kun... - mi Himeko, mi amada Himeko se aferró al brazo de él, de Souma...

"Por qué... Himeko..." - de mis ojos comenzaron a salir lágrimas, lágrimas de tristeza, los seguí con cuidado, sin que ellos me vieran y observé a Himeko hablando con Ogami ya afuera del edificio, sonreían y sentí que el corazón me dolía, porque mis ojos captaban la imagen de los 2 besándose.

_Himeko... - susurré, me dolía el corazón, mis ojos lloraban y mi mano apretaba parte de mi uniforme, como si quisiera hacerla garras, de pronto Himeko se subió a la motocicleta junto a Souma y se fueron - Himeko... Himekoooooooo! - grité, mi llanto era incontrolable, pero en seguida bajé mi volumen, no quería que alguien me escuchara y me viera en este estado, pero aun así mis lágrimas corrían por mis mejillas

"Himeko es... novia de Souma.." - pensé, tenía que hablar con alguien para que me lo confirmara, regrese al pasillo y me dirigía a la habitación de Himeko, para hablar con Mokoto-san, su mejor amiga.

_Himeko... - susurré... - Aiko... - se me salió de nuevo una lagrima - no puedo llorar, tengo que resolver esto... - me limpié esa lágrima y respiré profundo, estaba por tocar la puerta del dormitorio donde estaba Makoto-san, hasta que escuché...

(Teléfono)

_¿Bueno? ... bien gracias - hablaba Makoto, era su voz, yo solo estaba del otro lado de la puerta, iba a tocar, pero decidí esperar -…si, no está, acaba de salir hace unos minutos con su novio - escuché - Himeko regresará en un par de horas más

"Con su novio..." - pensé lo que había dicho Makoto, con eso era más que suficiente para confirmarlo...

Corrí y corrí, me alejé de esa puerta, ya no quería escuchar más, uno siempre dice que es mejor poder regresar el tiempo, pero yo quiero regresar al futuro, este pasado está cambiado, ¿qué fue lo que causó su cambio? no lo sé, pero ahora soy solo una chica de 16 años, otra vez.

Salí del edificio, me subí al caballo y junto con el me dirigí a mi mansión, llegué y me encerré en mi habitación, me quité las ropas del uniforme y me puse ropa de noche. Una blusa de botones de manga larga color negra, un pantalón de color blanco pegado a la piel, unos zapatos de tacón de color plata y unos aretes de diamante azul.

_Si esto es obra de Ame no Murakumo, le demostraré que mi destino es estar con Himeko - me dije a mi misma viéndome al espejo - quiero de vuelta a mi hija y a mi esposa cueste lo que cueste - susurré con odio.

Inmediatamente salí de mi habitación

_¿Ojou-sama va a salir a estas horas? - me pregunta Otoha-san, quien ya estaba haciendo sus últimos que hacerse para finalizar el trabajo del día

_Si Otoha-san, ¿mi padre está dormido?

_Si…

_No lo despierte, vuelvo más tarde... - me fui, salí de la mansión y le dije a mi chofer que me llevara por las calles a buscar a Himeko, noté que Otoha-san se quedó preocupada.

Íbamos dando vueltas por todas partes hasta que vi la motocicleta de Souma afuera de un restaurante, le dije al chofer que me dejara ahí

_¿Está segura señorita Himemiya? - me preguntó

_Si, no se preocupe, descanse, yo volveré sola a la mansión más tarde

_¿Pero no cree que es demasiado peligroso para una señorita como usted?

_Descuide, vaya con calma... - le dije, se fue mi chofer no del todo convencido.

"Ahora que voy a hacer..." - pensé detenidamente, voltee y vi a Himeko y a Souma por la ventana, platicaban, reían, pero lo que más me inquietaba era que... estaban tomados de las manos

_Himeko... no... - susurré - no puedo hacer un alboroto, los esperaré hasta que salgan...

30 min después...

HIMEKO:

_Kurusugawa-san!

_Ogami-kun, puedes decirme Himeko.. - le sonreí

_Himeko! No tardo, ahora vengo - se paró de su silla y fue al baño de hombres

"Miya-sama... ¿qué está haciendo ahí?..." - pensé, me sorprendí verla afuera, la podía ver desde mi lugar por la ventana, estaba recargada en un poste como si estuviese esperando a alguien.

_Que raro... - me dije a mi misma, voltee para ver si Ogami-kun ya venía pero no, al momento de voltear otra vez ella ya no estaba.

"Quizás es mi imaginación..."

_Volví Himeko

_Ogami-kun fue un gusto estar aquí contigo

_Gracias Himeko.. - se sonroja - ¿Estas lista, nos vamos?

_Claro - me paré de la silla y Ogami-kun le pago la cuenta al mesero, salimos de ahí y Ogami encendió la moto, yo aún no me subía en ella, voltee atrás y ahí estaba Miya-sama recargada en ese poste que estaba a 5 metros de mi

_Himeko... - logré escuchar mi nombre levemente de sus labios, entendí bien porqué le pude leer sus labios

_Miya-sama...

_Ah Himemiya-san ! Que te trae por acá - le dice desde la moto Ogami-kun, se había dado cuenta de su presencia al momento de nombrarla...

_Nada, decidí tomar aire fresco solamente, Souma... - dijo, su mirada era fría y seria, como siempre ha mirado a Ogami-kun

_Ya veo.. - respondió - Himeko súbete.. - me invita a subir a su moto

_Himeko - me nombró otra vez - quiero hablar contigo a solas...

_Miya-sama...

_Souma! No te preocupes por ella, yo la llevaré a los dormitorios después de que hable con ella _Pero Himeko...

_Ogami-kun no te preocupes, quizás Miya-sama tiene que decirme, algo importante _Pero Himeko...

_Souma! Himeko está en buenas manos, créeme

_Himemiya... está bien, Himeko te veo mañana... - se pone el casco y arranca en su moto

Me toma de la mano y me lleva a un parque, nos sentamos en una de las bancas, todo estaba muy tranquilo debido a que era muy de noche, aunque me sentía un poco incomoda, porque no estaba acostumbrada a estar con Miya-sama...

_Himeko, mírame a los ojos - me dice

_Miya-sama... yo, ¿de qué quiere hablar conmigo?

_¿Himeko en serio no me conoces?

_Am... Eres Miya-sama...

_No, no me digas así... tu siempre me has dicho Chikane-chan…

_¿Qué?

_Tu eres mi esposa, tu y yo tenemos una hija, Himeko...

_¿Miya-sama de que estas hablando? - me sorprendí

_Himeko seguro todo es obra de Ame no Murakumo

_Que es eso...

_Himeko... - se acercó a mí y me robó un beso, me mantuve quieta, Miya-sama se estaba comportando raro...

_Miya-sama! - la alejé de mi - déjeme en paz, dices cosas que no entiendo

_Himeko pero yo te amo y tú me amas - me decía, tenía una cara de preocupación

_No, yo amo a Ogami-kun...- me levante de la banca y la dejé ahí, me tenía que ir al dormitorio

_Himeko nooo! - voltee y sus ojos estaban llorosos

CHIKANE:

_Odio este pasado, está alterado, quiero devuelta a mi princesa y a mi hija, yo quiero regresar al futuro, no soporto más, Ame no Murakumoooooooo! - grité, mi marca de la sacerdotisa Lunar comenzó a brillar sorprendentemente - Himekooooooooooo!

...

Chikane-chan... Chikane-chaan... despierta Chikane-chan... (se escucha a lo lejos)

HIMEKO:

_Chikane-chan despierta, Chikane-chan... - estaba dormida, trataba de despertarla moviéndola

_Himeko... - abrió los ojos poco a poco, lo cuales estaban cristalinos de lágrimas

_¿Estás bien Chikane-chan?... estabas llorando dormida y decías "no" - le dije acercándome a ella, ya eran las 5:15 am.

_Himekooo! - me abraza repentinamente - ¿Cuántos años tengo?

_20 Chikane-chan... ¿Qué sucede?

_¿Dónde está Aiko?

_Está dormida en su habitación...

_Himeko, Aiko no existía, tu no me amabas, amabas a Souma - dijo con odio

_¿Qué? estas mal... yo te amo a ti...

_Es lo que soñé... fue horrible

_Chikane-chan... - la abrasé fuerte

_Odio a Souma ...! - dijo enfadada

_Chikane-chan solo fue una pesadilla...

_No me importa, como quiera odio a Souma ! - lo dice con orgullo

_Ahaha Chikane-chan, estas celosa...

_Himeko pobre de ti si un día me engañas con Souma !

_Chikane-chan! ya basta ! Esa pesadilla sí que te exaltó - le digo - pero mira yo te amo Chikane-chan - la besé apasionadamente, así como a ella le gusta - y tu deber es amarme - le susurro mientras la sigo besando

_Nuestro destino es estar juntas siempre - me susurró despegando levemente sus labios que me volvían loca, la seguí besando sin importar qué - yo te amo Himeko, princesa... - susurró, me pongo encima de ella

_Yo también Chikane-chan...- le dije - tus labios me encantan, podría besarlos todo el día _Himeko... por mi bésame siempre... - aun besándonos desenfrenadamente, los besos ya no eran suficiente, mi querida Chikane-chan metió su lengua en mi boca, es tan fogosa lo cual me encanta _Chikane-chan...

_Hagámoslo ahora... - me dice excitada

_Espera... - paro los besos - Chikane-chan no es cuando tú quieras

_¿Eh? - se sorprende

_Si, esta vez no lo haremos, lo siento, pero será mejor que descanses en unas horas tienes que ir a la empresa

_Pero Himeko...

_Nada Chikane-chan, son las 5 de la mañana y no es tiempo para eso

_Pero Himeko solo un ratito... - pone una cara tierna, sabe que me vuelve loca así

_Nada Chikane-chan, quizás al final del día te recompense como a ti te gusta - le digo tomando su rostro con mis manos - Así que pórtate bien... - le digo pícaramente, le di un pequeño beso en sus lindos labios y me acomodé de lado para volver a dormir.

_...Y Souma? - preguntó con el afán de recordarme el pasado

_Que Ogami-kun se valla al caño!

_Ahaha esa es mi chica...- dice victoriosa - Himeko tu eres mía y de nadie más - me dice mientras me abraza por la espalda, tratando de recuperar el sueño otra vez.

_Descansa Chikane-chan...

_Tu también Himeko... - me envuelve entre sus brazos.
CHIKANE:

"Chikane... sacerdotisa Lunar... valora lo que tienes ahora, no puedes desear una vida mejor que la que tienes ahora, hice que vivieras ese pasado que no existió para que te dieras cuenta de lo afortunada que eres junto a Himeko, la sacerdotisa solar; te has ganado esto por ti sola, esta es tu recompensa por todas tus batallas en tus vidas anteriores, felicidades"

"Ame no Murakumo... sabía que era obra tuya… Nuestro tiempo de vida junto a nuestros seres queridos es precioso y no tiene caso perderlo en zonzeras... muchas gracias"- le contesté mentalmente…

Fin

Nota final: Otra gran historia que finaliza…y quizás sea ese uno de los mejores elementos de las grandes historias: que tengan un final definitivo… ¿no les parece…?