== Capítulo 2
Yo ya estaba de pie pero Aoba parecía no responder, lo esperé un momento hasta que él también se levantó de la mesa aún atontado, salimos de la casa, Aoba sin mucho reparo me siguió por donde yo caminaba, de vez en cuando se distraía con lo que pasaba alrededor, era de mañana así que había mucha gente en la calle, desde niños pequeños jugando en los parques, señoras que charlaban y uno que otro mal conductor; Aoba ya no parecía tan asustado como cuando salimos de la casa, me pregunto si fue buena idea decirle todo eso, ¿habría sido mejor mentirle? Decirle que no sé dónde se encontraba Midorijima, pero supongo que iba a investigar por su cuenta; sin intercambiar palabra alguna, Aoba y yo llegamos a una tienda especializada en videojuegos de computador y sin más entramos.
Aoba revisaba todo a su alrededor, como si un mundo nuevo se abriera ante sus ojos, lo noté extraño, pero supongo que aún tenía incertidumbre de que rayos estábamos haciendo en un lugar como este, tomamos el ascensor para ir unos cuantos pisos arriba de la tienda, ya que era de las mejores tiendas especializadas, los primeros pisos siempre tienen las novedades para todo el público, los pisos superiores son para videojuegos un poco antiguos o de los que no son para todo el público.
Trataba de encontrar el videojuego que quería mostrarle para explicarle mejor, pero al parecer las copias ya se habían agotado. Aoba me miraba, miraba como iba de un lado a otro del piso, algo así como "¿qué rayos estará haciendo esa chica?".
"¿Leslie?"
"¿Si?"
"¿Qué buscas?"
"Algo para explicarte mejor las cosas"
"¿Dónde estamos?"
"Como ves, en una tienda de videojuegos"
"¿Qué hacemos en un lugar así?"
"Ya te dije que busco algo para… mmm…"
"¿?"
"Rayos"
"¿Qué?"
"Ya no hay"
"¿?"
"…."
"¿Ya no hay qué?"
"Lo que estaba buscando"
"¿Qué es?"
"Algo para… ya me preguntaste eso"
"Pero ¿Qué es ese algo?"
"En fin"
"¿? … Leslie no entiendo nada"
Cuando Aoba terminó la frase, giré mi cuerpo para quedar frente a frente, extendí mis brazos y comencé a hablar.
"¡Aoba!"
"¿!¡?"
"Esto es"
"…"
"Tu perteneces aquí"
Al mismo tiempo en que decía la frase señalé con mi dedo uno de los estantes, Aoba seguía mirando con una cara de confusión total, pero parece que le regresó la vida al cuerpo, ya no estaba pálido… no, ahora su cara comenzaba a teñirse de rojo.
"¿Qué demonios? Me tiraste todo ese rollo de -tu no existes- y ahora ¿qué me intentas decir?"
Estaba enfadado, comenzó a gritarme pero después bajo un poco el tono de su voz ya que algún empleado podría escucharlo. Me quedé un rato quieta, respiré hondo, traté de calmarme un poco y tratar así de explicarle las cosas más explícitamente, quizá por eso no ha entendido nada.
"Tal vez estuvo mal decir que no existías, tú si existes pero no perteneces a esta realidad, al igual que Midorijima, existen en otra realidad pero en esta no"
"No entiendo, me estás diciendo que vengo de alguna otra… especie de dimensión o ¿algo así?"
"Exacto"
"… Si es eso entonces, ¿por qué vinimos a una tienda de juegos para que me explicaras mejor?"
"Tu otra dimensión, tu realidad es esta, un juego… por eso te conozco"
"….."
"Tu existencia es en un videojuego que yo jugaba mucho"
"Entonces… ¿Yo formo parte de un videojuego?... ¿cómo esto?"
"Si, tu existencia, Midorijima, tus amigos, familia y todo lo que conoces está limitado al videojuego"
Por alguna extraña razón, Aoba parecía aceptar todo lo que yo le explicaba, ¿él cree en mí?, ¿o será que no me cree y en cualquier momento saldrá huyendo? Ambos estábamos absortos en nuestros pensamientos, pero él abrió la boca.
"No puedo creerte… pero, aun así no creo que seas mala persona, además de que tampoco sé porque me estás diciendo estas cosas"
"Pero, es verdad"
"… Creo que necesito un poco de tiempo para saber dónde me encuentro exactamente"
"Hmm… igual puedes quedarte en mi casa mientras buscas como regresar a la tuya"
"… Está bien"
Me alegró escuchar esas palabras, al menos confiaba en mí, aunque quizá cuando se dé cuenta de la "realidad"… en un principio, ¿Por qué esta él en este mundo? ¿Fui de nuevo yo? … es lo más seguro… yo estaba jugando y él apareció en mi casa… comencé a sentir culpa ya que alguien que no tiene nada que ver ahora "está sufriendo" en este mundo y puede que sea a causa mía; Aoba y yo salimos de la tienda, él aún seguía mirando a su alrededor, pasamos la tarde recorriendo el vecindario y le mostraba las tiendas cercanas, se hizo de noche y regresamos a mi casa.
Mi casa es estilo occidental así que no hay problema en quitarse los zapatos, le mencioné eso a Aoba pero el decidió quitárselos, así que yo también lo hice, subí las escaleras para ir a mi cuarto y me percaté que Aoba me seguía.
"¿?"
"Ehm"
"¿Qué quieres?"
"¿Eh? … nada"
"Esta es mi habitación… queda prohibido que entres"
"Ah…"
"¡Oh! Espera"
"¿?"
"Entra"
"¿? … ¿no que tenía prohibido pasar?"
"Solo esta vez… quiero mostrarte algo"
Por alguna razón la cara de Aoba se tornó a rojo y giró su cabeza para que no me diera cuenta… demasiado tarde, sin embargo eso también hizo que mi cara se pusiera roja; abrí la puerta de mi habitación, entré primero yo y detrás de mí Aoba, di unos cuantos pasos más y me detuve frente a uno de mis estantes dedicados a mis figuras, Aoba se detuvo también al lado mío y le señale una figura, al verla, sus ojos y su boca se abrieron completamente, las palabras y el aliento se le escapaban.
"…. ¿Qué significa esto?"
"Lo que te trataba de decir en la tienda"
"No puede… ser…"
Le señalé una figura de él… si, la figura que salió después de la preventa del juego, una figura especial de Aoba, obviamente era idéntica a él.
"¿Ahora si me crees?"
"Entonces… tú… ¿tú has jugado un juego donde yo aparezco?"
"Si"
"¿Puedes mostrármelo?"
"¿Eh?"
"Si se supone que estoy dentro de un juego… quiero verlo"
"Ah… espera… no, no puedes"
"¿? ¿Por qué no?"
"Porque no"
"Tú fuiste la que me contó todo esto, ahora termina lo que empezaste"
"¡Qué agresivo!"
"¿Agresivo?"
"No puedes verlo"
Dije lo último cerrando los ojos, al abrirlos vi una expresión de tristeza en el rostro de Aoba, lo cual no me dejó otra opción más que aceptar sus peticiones.
"…. Está bien…"
"!"
Pude ver como el rostro de Aoba se iluminó, el tipo es algo lindo he de admitirlo, pero, ¿en verdad estoy a punto de mostrarle algo "vergonzoso"? ¿Soportará tanto trauma en un solo día? ¿Por qué me hago estas preguntas?... caminé despacio hacia un buró que está a un lado de otro estante de libros, abrí el cajón y saqué una caja, por supuesto que Aoba "vigilaba" todos mis movimientos, cubrí la cubierta de la caja con ambas manos y acerqué la caja a mi cuerpo, preparada para hacer una "introducción" o algo para mostrársela lentamente, sin embargo mi nerviosismo me traicionó y se la extendí de una sola vez.
"¡Este es el juego!"
Aoba miró la caja con detenimiento.
"¿Es una película… porno?"
"¡NOOO!"
"Pero…"
Aoba volteo al reverso, en ese momento mi cara estaba a punto de derretirse… "no, no la veas" pasaba por mi mente, pero ya es demasiado tarde para decir eso; se quedó mirando detenidamente tratando de encontrar que cosa era lo que se veía en la contraportada.
"…"
Aoba se percató de lo que había en ella y al instante su cara se volvió roja, como si hubieran encendido un foco, parecía muy avergonzado, al verlo comencé a estar igual.
"¡Es una película porno gay!"
"¡Qué NO!, Es un juego yaoi"
"¡NO SOY GAY!"
"Si eres gay"
"¡Qué no!"
Ambos comenzamos a gritar desesperadamente tontería y media, además de que nuestros rostros ya habían hecho el color rojo el tono natural de piel, a pesar de ser bastante embarazoso creo que fue muy divertido, Aoba se pasó toda la noche repitiéndose a sí mismo que no era gay, hecho bolita en un rincón, teniéndole un poco de "lastima" le mencioné donde estaba lo que sería su nueva habitación de ahora en adelante ya que había entendido que este era el mundo real y él no tenía a donde más ir; sin embargo el seguía hecho bolita y no quería responder a lo que yo le decía, su reacción de alguna manera me pareció linda, así que después de mencionarle demás aspectos y reglas de la casa, me despedí y me fui a dormir a mi habitación.
