Capítulo 6

Era la hermosa mañana del día siguiente, era un domingo, los domingos me gustaban y no… ya que es un día de descanso pero también el día siguiente es lunes, no me gustan mucho los lunes, esta vez no coloqué la alarma del despertador, sin embargo algo no me permitió continuar durmiendo y me levanté algo temprano. Rayos, detesto levantarme temprano, pero no me molestaré, ya que es una linda mañana dominguera; al salir de mi habitación, veo un Aoba concentrado, me acerqué un poco más y noté que hacía lo mismo de ayer, mirar el periódico en busca de empleo, espero que consiga uno pronto porque no me gustaría mirarlo todos los días así. Como era domingo, decidí ir a caminar un poco al parque, me disponía a salir cuando escucho la voz de Aoba.

"¿Vas a salir?"

"Sí"

"¿A dónde?"

"Al parque"

"…Está bien…"

"¿Necesitas algo?"

"¿Ah?... No, iba a acompañarte pero, creo que mejor sigo con esto, no he tenido suerte"

"Bien, no te presiones mucho"

"Leslie…"

Salí de la casa. Caminaba con la calma de siempre mirando todo a mi alrededor, me gusta mucho mi vecindario, tiene de todo y disfruto mucho del parque porque siempre hay puestos de comida y algunas golosinas, después de comprar algo delicioso puedes sentarte en las banquitas o en el césped destinado a los picnics, además de que hay otro pequeño parque para niños un poco más adelante, con columpios, cosas para trepar y una resbaladilla; las familias y las parejas suelen pasearse a menudo por aquí. Estaba muy distraída con el paisaje hasta que vi un gatito pasar.

"Uuaa… ¡Un gatito!"

Traté de acercarme para no asustarlo, me gustan mucho los animales, sobre todo los gatos y quería acariciarlo, di unos cuantos pasos de manera tranquila, sin embargo el gato echó a correr, decidí ir tras él.

"¡Espera!"

El gato dobló en una esquina cerca del parque, lo seguí a toda velocidad y por accidente choqué con alguien.

"…"

"¡Ah!... Lo siento mucho, no tuve cuidado, lo sie…"

Había chocado con un chico de ropas extrañas, llevaba lo que parecía un traje a camisa y pantalón, no fuera extraño si fueran de unos colores bastante llamativos, era una extraña combinación de verde y azul… y un gorro.

"Hmph"

El chico hizo un gesto de enojo, miré que en su mano tenía una crepa, el contenido de esta se había caído al suelo; supongo que fue mi culpa.

"¡Ah!... en verdad lo siento…"

"Págamela"

"¿Eh?"

"La crepa"

"¿Ah…?"

"Tú chocaste conmigo e hiciste que tirara la comida"

"Ehm… Lo siento mucho, pero no tengo dinero"

"¿Sales sin dinero?"

"¿Eh?"

Qué le importaba si salía o no sin dinero, sin embargo tiene razón, fue mi culpa el que le tirase su comida… sin embargo ¿Quién se pone así por una crepa?

"Creo que tengo algo de dinero en mi casa, no está lejos… ¿Quieres ir?"

"… Mmm, está bien"

Asombrada por la respuesta del chico comencé a caminar un poco tambaleante, ¿En verdad se iba a tomar la molestia de seguirme y esperar a que le pague la maldita crepa? Volví a recorrer el mismo camino pero ahora de regreso a mi casa.

"Aquí es"

"Hmm"

Abrí la puerta y entramos, Aoba seguía sentado en el sofá de la sala de estar con el periódico en las manos, dejó de mirarlo y ahora me miraba a mí.

"¿Leslie? ¿Eh?"

"Hola Aoba, volví"

"Ah, disculpa, ¿Trajiste a tus amigos?"

"No"

"¿?"

"Choqué con él y le tengo que pagar una crepa"

"¿Qué?... ¿No es tu amigo?"

"No"

"¿¡Eeehh!?... ¿Invitas a extraños a tu casa así como así?"

"…"

"¿Algún problema con eso? Ella me debe una crepa, ¿Acaso eres su novio o algo?"

"¡!"

Aoba y el extraño chico se lanzaron unas miradas peligrosas, traté de calmar la situación.

"Ehm… Sí, le debo una crepa y debo pagársela, solo vino a eso, no hay de que preocuparse"

Cuando terminé de hablar, fui a buscar el monedero que siempre dejo en la cocina, saqué lo que tenía dentro… no alcanzaba.

"No tengo dinero…"

"¿Qué? ¿Ni para una crepa?"

"No"

"Qué rayos"

"Me pagan hoy, así que ya no tenía dinero… lo siento por hacerte venir hasta aquí, pero no recordaba cuanto tenía"

"Hmph… Entonces me quedaré aquí hasta que me pagues"

"¿¡Queeeee!?"

"¿Dices que te pagan hoy no es así? Entonces no veo ningún problema"

"¿Qué cosa?"

"Este tipo es muy raro"

"Mira quien habla"

"Estee... ¿En verdad te vas a quedar?"

"Sí"

"Por cierto ¿Cómo te llamas?"

"Noiz"

"Qué nombre más raro"

"Tú"

"¿Yo?... Me llamo Aoba"

"También el tuyo es raro"

"Yo soy Leslie"

"También es raro"

"¿Eh?... En fin, me voy"

"¿A dónde?"

"A terminar mi paseo"

"Yo también voy"

"¿Eh? Yo también"

"…"

Salí de mi casa de nuevo, con los dos chicos detrás de mí, la verdad no sé en qué están pensando. Después de caminar un rato pasamos cerca de un callejón un tanto retirado, pude ver como un tipo trataba de robarle a una chica, me enfadé y le grité.

"¡Hey!"

El tipo volteó y la chica salió corriendo a toda velocidad, el tipo ahora se concentró en nosotros, ¿Por qué? Éramos más, el tipo comenzó a acercarse, seguro estaba drogado o algo.

"Oye, ¿Por qué hiciste eso?"

"Iba a lastimar a la chica"

"¿Y eso qué?"

Las palabras de Noiz me sacaron de mis pensamientos, puede que tenga razón, pues ahora nosotros estábamos en problemas, sin embargo no me hubiera gustado ver que pudiera haberle hecho ese sujeto a la chica.

"Leslie…"

"Hmph"

Noiz se ajustó unos nudillos de metal, ¿Qué va a hacer?... Bueno supongo que lo más obvio… ¿En serio? ¿Por qué mejor no salimos corriendo?

El tipo se nos lanzó y Noiz lo recibió con un fuerte golpe que hizo caer al otro sujeto, rápidamente este se levantó y sacó de no sé dónde una varilla de metal acertando en la cabeza de Noiz, Aoba y yo quedamos perplejos al ver la escena, eso de seguro mataba a cualquiera… no podía seguir viendo eso; al mismo tiempo, Aoba y yo saltamos sobre el tipo dándole una patada, tiramos al sujeto al suelo y quedó inconsciente, se había golpeado la cabeza contra el suelo.

"Hey, ¿Por qué hicieron eso?"

"No podíamos quedarnos nada más viendo"

"Te acertaron uno bueno"

"No es nada"

Aoba y yo vimos como sangraba la frente de Noiz, en verdad había recibido el golpe de lleno, pero Noiz no se veía del todo mal, solo un poco desequilibrado, pero no había expresión de dolor en su cara.

"Oye, ¿Estás bien? Te dieron fuerte con esa cosa, debemos llevarte a un hospital"

"Aoba… ¡Sí! Vamos rápido a un hospital"

"Que no es nada"

"Pero si estas sangrando mucho, además ¡Te golpearon la cabeza!"

"Todo ha sido tu culpa, primero la crepa y luego esto"

"Mmm… Lo siento… Deja de ser tan testarudo y vamos a un hospital"

"Que no… tch"

Noiz comenzó a limpiarse la sangre.

"No hagas eso"

"No siento nada…"

"¿Eh?"

"No siento dolor, desde siempre"

"¿No sientes dolor?"

"No"

"¿Cómo es eso?"

"Entonces somos iguales"

Le dije a Noiz…

"¿Eh?"

Aoba me miró bastante confundido, primero Noiz y ahora yo, efectivamente, mi capacidad de sentir dolor no es como la de los demás.

"No siento dolor"

"No seas tonta, en verdad no siento dolor…"

"Yo tampoco"

"¿De verdad?"

"Así es"

Noiz me miró un momento, se acercó poco a poco a mí, no tenía idea de lo que iba a hacer, cuando me percaté ya era demasiado tarde. Noiz levantó su brazo y me asestó un golpe en la cara.

"¡!"

Aoba se quedó totalmente asustado, era normal, si golpean a alguien en la cara entonces puede ser peligroso, me dio con tal fuerza que me derribó y caí al suelo. Me había sacado algo de sangre de la boca, así que me levanté y la limpié.

"Nada…"

Parece que mi comentario hizo enojar más a Noiz y este se lanzó contra mí en una embestida de golpes. Pude esquivar algunos, otros más los bloqueé, y otros más los recibía, sin embargo siempre me levantaba, el último que me dio en verdad dolió; Noiz miró mi expresión, la cual denotaba dolor, Aoba nos gritaba aterrado que nos detuviéramos.

"Mentirosa… Puedes sentir"

Si golpeas a alguien con esa fuerza supongo que sí duele, me levanté de nuevo.

"Creo… la verdad sí puedo sentir, pero el umbral de dolor es muy alto, no siento como los demás, siento un 70% menos que el resto, así que puedo aguantar perfectamente tus golpes y no desmayarme"

"Eso no está bien, eres una chica"

"¿Eh?"

El comentario de Noiz me sorprendió… y me dices eso después de darme una paliza. Miré la hora y no noté como se nos había pasado el tiempo, ya era bastante tarde y tenía que ir a trabajar.

"¿Entonces ustedes dos no pueden sentir dolor?"

"No"

Noiz y yo respondimos al mismo tiempo.

"Eso es algo muy peligroso…"

"En efecto, nunca sabes cuándo parar, mientras no te duela todo está normal… sin embargo para la persona que recibe tus golpes puede significar la muerte; aunque puedes saber algo sobre su dolor con mirarlo a la cara"

Las palabras de Noiz nos dejaron atónitos, era cierto, en una pelea si no sientes dolor llevas ventaja, el dolor puede causar un estado de "desconexión" de tus sentidos, sintiendo dolor puedes quedar inconsciente, si no sientes nada, tu estado psíquico está "fresco". Cambié la conversación.

"Tengo que regresar a casa a alistarme para el trabajo… Noiz, trabajo en un café, puedes acompañarme y te daré la crepa que te debo"

"¡! ¿Le dices a él inmediatamente dónde trabajas y a mí no me quisiste decir nada?"

"¿Ah?"

"Leslie…"

"Me parece bien… y, disculpa por golpearte de esa manera"

"¿?... No tienes por qué disculparte"

"¿? Bien"

Después de eso nos fuimos a mi casa, alisté las cosas para ir al trabajo y darle a Noiz la crepa que le debía.