Capítulo 8

Estaba plácidamente dormida en mi suave cama cuando un ruido bastante brusco me despertó, también escuché la voz de Aoba… ¿Un ladrón entró a la casa? Pero jamás había entrado uno, Noiz tenía razón, los criminales comenzaban a aumentar, ¿Pero por qué?... Dejé de pensar tanto, mi compañero estaba en peligro y yo podía ayudarlo aunque sea un poco, rayos, no tengo armas o algo que se le parezca; decidí ir lentamente, los ruidos comenzaban a hacerse menos frecuentes, ¿Qué sucedía? Me asomé antes de bajar al primer piso y noté como un tipo bastante corpulento tenía sujetado del cuello a Aoba contra la pared, ¿¡Trata de matarlo!? No podía dejar las cosas como estaban, baje lo más silencioso que pude hasta la cocina que estaba al lado de la sala de estar, sin embargo fui notada por el tipo y del susto caí al suelo.

"…."

No solo fui notada por el tipo, Aoba se dio cuenta de mi presencia también y trató de zafarse del tipo sin mucho éxito.

"Le…s…lie… ¡Vete!"

El tipo extraño se molestó por las acciones de Aoba y fácilmente lo azotó contra el suelo, puede ver mejor su vestimenta, era un abrigo largo hasta los pies además de un estilo de cabello bastante raro, yo tenía mucho miedo, sin embargo el tipo después de mirarme fijamente se olvida de mí y sigue asfixiando a Aoba; me levanto enfurecida porque me ha ignorado por completo, tomo una de las sillas de madera que estaban en la cocina, corrí hasta él frenéticamente y le rompí la silla en la espalda… mala idea.

"…"

"¿Eh?..."

"Ugh… Le…"

¿¡Es de acero!? El tipo parece no haber sufrido daño, le acabo de romper una silla… las sillas ya no las hacen como antes… Seguía divagando por la sorpresa, el tipo gigante me mira seriamente y se levanta dejando a Aoba tirado en el suelo, entonces comienza a caminar hacia a mí, por acto reflejo yo camino hacia atrás, caminamos desde la sala hasta la cocina pero di con el borde de la gran mesa que estaba en la cocina, ya no podía huir más. Era demasiado gigante… ¿O era mi perspectiva pues yo soy demasiado pequeña? Nos quedamos mirándonos por un momento hasta que el tipo me toma del cuello sin misericordia y me levanta con facilidad, soy pequeña y no tan pesada así que levantarme no sería tarea difícil para este sujeto, comenzaba a quedarme sin aire, el tipo me había levantado lo suficiente como para que mis pies dieran con la mesa, coloqué uno de ellos para apoyarme y comenzar a patear el costado del tipo, parece que daba resultado pues al menos miraba expresión de incomodidad por parte del tipo extraño… de nuevo mala idea.

"¡Ahhgghh!"

El tipo molesto me azotó contra la mesa dejando medio de mi cuerpo acostado en la mesa, con él encima y siguiéndome asfixiando… De verdad ¿Cómo pasó esto? ¿Qué es lo que quiere este tipo? Dinero y cosas de valor no hay… solo mi computadora, pero nada más, no entiendo.

Aoba se reincorpora y mira la escena aterrorizado, aun tambaleándose por lo que sufrió antes.

"¡Leslie!"

Tengo que hacer algo… lo que sea, antes de que me asfixie por completo este sujeto; me concentré bastante y puse todas mis fuerzas en mi puño derecho y asesté un golpe en el rostro del otro tipo, miré con sorpresa que fue suficientemente fuerte como para hacerle daño, esta si fue una buena idea; el tipo me soltó un poco del cuello y me miró bastante sorprendido y confundido, no tenía idea de porque me miraba así.

"¡Suéltala! ¡Ella es una chica! ¿Cómo te atreves a hacerle algo así a una mujer?"

El tipo volteó para mirar a Aoba, quería aprovechar ese momento para darle otro golpe, sin embargo fallé, el otro tomó mi mano y se giró conmigo de frente a Aoba, me extrañaron sus acciones y por un momento me quedé paralizada y el tipo hizo algo que no creí que haría… tomó con su mano libre mi playera y de un jalón la levantó hasta mi cuello… ¿¡Qué haces!?, Aoba inmediatamente cubrió su rostro con ambas manos.

"¿¡Qué haces!?..."

"¿Te parece una chica?"

"¿Eh…?"

Hasta que el tipo matón habló, ¿Qué quiso decir con eso? Aún estaba aturdida, miré como Aoba se descubría la cara y tenía la misma expresión de confusión del otro tipo… el matón me sostuvo un rato más y después me soltó empujándome contra el suelo, caí de cara contra este… ouch.

Aoba fu corriendo a mi auxilio y el tipo gigante se dirigía a la puerta y se detuvo ahí.

"Yo sólo he venido a salvarlos, no hagan nada estúpido… Volveré... Mi nombre es Mink"

Con esto salió de la casa, Aoba y yo estábamos bastante sorprendidos por todo lo que había pasado… ¿Qué rayos?...

"¿Leslie…?"

"¿Hum? ¿Qué cosa?"

Aoba me miró en confusión y tocó mi pecho, obviamente le di un manotazo y protegí mi pecho con los brazos.

"¿Qué haces?..."

"¿Eres una chica… verdad?"

"Claro que…"

Toqué mi propio pecho… ya no había nada.

"Ah… ya no…"

"¿¡Qué!?... como que 'Ah'… ¿Qué te pasó?... ¿Pero eres chica? ¿Fuiste chica?"

No quería mencionarle nada a Aoba, pero dada la situación creo que no había más que hacer.

"Aoba… te diré mi secreto"

"¿Eres de… aquellos?"

"¿Eh?"

"No… nada, dime"

Di un suspiro y comencé a hablar, era un cuento largo de explicar.

"Verás… Tú y yo tenemos poderes especiales…"

"¿Yo también? ¿Tu 'poder especial' no era ser resistente?"

"Bueno… eso es parte de mi poder 'principal' por un decir… puedo manipular la materia a placer, toda la materia, es por eso que mi resistencia al dolor es más, manipulo mi cuerpo para que la piel sea más resistente, aunque tiene sus limitaciones…"

"Gracias a eso puedes… ¿Cambiar de forma?"

"Así es, puedo transformar cualquier materia incluso la mía y transformarla en lo que yo quiera, además de poder materializar mis pensamientos… solo que cuando me encuentro en situaciones 'extremas' el poder se sale un poco de control y siempre cambio a un ser masculino"

"…Entonces… ¿Biológicamente eres chica?"

"¡Que sí!"

Aoba dio un suspiro, le preocupaba bastante que no fuera un chico.

"Y… ¿Cuál es mi poder especial que dices?"

"Puedes controlar la mente de las personas con tu voz"

"¿De verdad? Mmm…"

"Sí, al parecer también se descontrola en momentos de alta presión… supongo que por eso Mink dijo que nos iba a salvar… pero más que salvar quería matarnos, ¿Esa era su forma de salvarnos?"

"Mink… hay que tener cuidado con ese tipo, es muy fuerte"

"Por cierto, ¿Cómo rayos entró?"

"No lo sé, cuando me di cuenta ya lo tenía enfrente listo para atacarme"

"Lo que significa que ya estaba dentro antes de que llegáramos"

"Supongo…"

Ambos quedamos perdidos en nuestros pensamientos un buen rato hasta que nos levantamos del suelo.

"Incluso eres más alta"

"Es que ahora soy un chico"

"¿Y cuándo o cómo vuelves a la normalidad?"

"No sé"

"¿¡!?... ¿Cómo que no sabes?"

"Siempre regreso sola a la normalidad, no pasa nada"

"¿Ya te ha sucedido esto antes?"

"Sí, muchas veces, así que deja de hacer escándalo por esto"

"…"

"Ahora refiérete a mi como 'compañero'"

"…"

Después de seguir discutiendo un poco y de explicarle mejor la situación a Aoba nos fuimos a dormir. A la mañana siguiente una llamada al teléfono de Aoba nos levantó temprano, tenía que ir a la escuela pero me la salté pues la llamada era más importante, habían llamado a Aoba de la tienda de mascotas, lo requerían para una entrevista definitiva, si la aprobaba el trabajo sería suyo, así que nos alistamos y salimos hacia la tienda; tenía unos atuendos un poco más grandes así que no tuve problemas con la ropa para chico, ambos salimos y llegamos a la tienda, yo esperé a Aoba mientras miraba a los animalitos, noté como varias chicas me miraban y murmuraban entre ellas. Después de un rato vi a Aoba salir con un delantal de la tienda, me alegré al verlo, él estaba feliz así que supuse lo que había pasado.

"Mira Leslie"

"Te han dado el trabajo ¿Verdad?"

"El antiguo dependiente tuvo que marcharse y ahora soy el encargado"

"¡Me parece genial! Encuéntrales un buen hogar a estos animalitos"

"¡Claro! A partir de hoy soy el empleado de esta tienda, ahora podré ayudarte con los gastos de la casa"

Me asombró que con todas sus fuerzas quisiera ayudarme.

"Jejeje, no tienes porque, aun así agradezco mucho tu ayuda"

"No me mires así"

"¿Eh? ¿Cómo?"

"De esa manera"

"¿? No te entiendo"

"Parece que quieres ligarme o algo"

"¿Yo?... Jajajaja, no para nada… nos vemos, camarada"

Di un golpecito en la espalda de Aoba, con él confundido me dispuse a salir de la tienda para que se concentrara en su nuevo empleo y no lo sacaran al primer día, me di una vuelta por el centro comercial donde se encontraba la tienda de mascotas, había más tiendas ahí así que decidí dar un pequeño paseo, notaba como las miradas me seguían, siempre pasa, cuando soy un chico me miran más, desearía que multitudes de chicos me miraran cuando soy chica… pero no, a la distancia noté un grupo grande de personas reunidas en un punto, eran todas chicas, me acerqué por mera curiosidad y logré divisar a dos personas en medio del bullicio, eran dos hombres que parecían estar discutiendo.

"Este ha sido mi espacio por mucho tiempo así que yo tengo derechos"

"¿Derechos? Déjame decirte que no estamos en un lugar establecido así que no existe nada como derechos…"

"¿Tú eres parte de esas bandas de mafiosos no? Ustedes juegan por territorios así que debes saber sobre derechos"

"¿Mafiosos? Discúlpame pero yo odio a esos tipos, no soy ningún mafioso, pero me gusta respetar y hacer que me respeten, te llevarás una sorpresa si sigues, además incomodas a los clientes"

Después de esta frase el tipo miró a la multitud con una sonrisa coqueta, como un enjambre de abejas, todas las chicas ahí reunidas gritaron en coro "Koujaku", seguro es el nombre del tipo ese de kimono rojo… Kimono rojo, una espada, chicas gritando… Ah sí, es Koujaku. El otro sujeto con el que discutía parecía un estilista francés o algo así.

"Si aún sigues con esto… ¿Por qué no dejamos que los clientes decidan a quien quieren como estilista de este espacio?"

"¡Koujaku!"

"Tch…"

Todas las chicas aclamaban a Koujaku; me acerqué más para verlo de cerca, por alguna razón no me agradaba que controlase así a todas estas chicas… pero vamos, que ellas lo quieren, Koujaku me miró.

"Es la primera vez que tengo un cliente hombre, ¿Deseas que te corte el cabello?"

"¡EH!"

"Tiene que esperar su turno"

"Sí, atrás"

Tenía dejavú sobre dejavú, me sentía mareada y bastante incomoda con la situación, hasta que las chicas me miraron con atención y sonrieron, se calmaron un poco.

"Si es el primer cliente varón de Koujaku entonces puede que le cedamos el lugar"

"Sí"

¿Eh? ¿De qué me perdí? ¿Ahora quieren que me corte el cabello con él? Mala idea acercarme…

"¿Y bien?"

Koujaku me miraba, las chicas me miraban… no tenía otra opción… así que me acerqué, me quedé ahí parada y alcé la voz.

"A puesto a que soy mejor y más popular estilista que ustedes dos"

Les lancé una mirada sensual a las chicas… ¿Qué?

"Heh~ ¿De verdad?"

"Tch, otro fanfarrón"

"…Sí… Soy nuevo en la ciudad y también soy estilista ambulante, he viajado alrededor del mundo, ¿Por qué? Estoy en busca de las ocho maravillas de este mundo… espero encontrarlas aquí"

De nuevo mirada sensual, ¿Qué? Cuando soy chico parece que algo se apodera de mi… sí, creo que se llama confianza… ¿O estupidez? El otro tipo me miró molesto y Koujaku se limitó a reírse simplemente.

"Debes estar cansado por el viaje ¿No es así? Deberías descansar un poco"

Las chicas gritan ante Koujaku, rayos, no puedo ganarle…

"¿Cansado? Siempre estoy listo para lo que venga, me gustan las emociones fuertes"

Miro a las chicas y estas responden, ¡Bien! Un punto a mi favor… espera, ¿Estoy compitiendo para llamar la atención de las chicas? Soy una chica… En eso entran bastantes policías a detener la situación, parece ser que a los locatarios cercanos al bullicio no les gustaba la competencia, todos salimos despavoridos ante la presencia policial, yo corrí lo más rápido que pude y salí de la tienda intentando perderme entre las personas en la calle.