Capítulo 9

Miré hacia atrás y al parecer ya no había presencia policial detrás mío, así mismo tampoco logro ver a Koujaku, al otro sujeto y vi algunas de las chicas dispersas entre la gente que transita por la calle, avancé un poco más para no toparme de casualidad con ningún policía, sin darme cuenta ya me encontraba caminando en un callejón retirado y solitario, miré hacia un pasaje que conducía a una calle ligeramente transitada y pude divisar a varios tipos que parecían estar molestando a una señorita, en ese momento seguía siendo un chico así que decidí ayudar a la damisela en peligro, aun siendo chica hubiera interferido de todos modos; me acerco lo más calmada posible intentando dar un look cool.

"¡Hey!"

En cuanto me detectaron dejaron de poner atención a la chica, parecen ser de los tipos abusivos que creen que las chicas están a su disposición o están deseosas de tener una cita con ellos, lamentable, unos problemáticos.

"¿Qué demonios quieres? ¿No ves que estamos ocupados?"

"¡...!"

Los tipos se veían enojados, la chica volteó conmocionada...

"¡!"

La miré completamente sorprendida, ¡Se trataba de mi amiga Akane! Estos tipos la están molestando y no me voy a quedar de brazos cruzados, estaba molesta pero aun así traté de quedar bien.

"¡Largo!"

"¿Por qué debo irme? Este es lugar es público y puedo transitar por el cómo me dé la gana."

"Parece que no eres muy listo"

Se acercó otro tipo a tratar de intimidarme.

"No deben molestar a una dama, ¿Que no saben modales?"

"Tch... ¿Quién te crees que eres?"

"... Tú... ¿Qué haces?... ¿Eres...?"

Akane ya había visto mi forma masculina, sin embargo no sabe que soy yo, simplemente le dije que... Era el primo de Leslie...

"¡Quieta!"

Uno de los tipos tomó fuertemente del brazo a Akane, sin pensarlo dos veces aceleré mis pasos en una carrera y asesté un fuerte golpe al tipo que la había sujetado y este cayó al suelo arrojando a Akane a tener su misma suerte, rápidamente la sujete y cargué, puesto que los otros tipos se abalanzaron contra mí; esquive a todos con Akane en mis brazos, ella estaba aferrada a mi cuello y me miraba con los mismos ojos que las otras chicas. Bajo a Akane para tener las manos y el cuerpo libres para poder pelear contra los tipos, la dejo cuidadosamente y le lanzo un guiño para indicarle que todo está bien, ella se sonroja; los otros tipos se reincorporan y se preparan para atacarme, sin embargo todos sus intentos son fallidos, se lanzaron contra mí, fácilmente los esquivé y los golpeé fuertemente a cada uno, haciendo piruetas en el aire para impresionar aún más, al terminar mis acrobacias todos quedaron en el suelo.

"Ughh..."

"Para que aprendan a respetar a una dama, ¿Verdad?"

Miré a Akane y ella estaba absorta en el momento, no reaccionó hasta después.

"Ah... Sí... Gracias por salvarme de esos tipos, de verdad, muchas gracias."

"No tiende porque agradecer, era mi deber."

Akane se sonrojó aún más, la tomé del brazo y avanzamos un poco en la calle para no estar junto a esos tipos.

"Oye... Ahora que recuerdo, ¿No eres el primo de Leslie?"

"¿Eh?"

"¡Sí! Eres su primo, gracias por salvarme..."

"Jejeje... Ya he dicho que no es necesario agradecer..."

"No... No me has dicho tu nombre, creo que debo agradecerte como es debido además de saber tu nombre..."

"EH... Mi nombre no es relevante, en serio, no importa."

"¿Pero cómo debo llamarte entonces?... Es de mala educación solo decir 'Tú'."

"E-en serio así está bien... ¡Ah! Mira la hora, tengo que irme, nos vemos..."

"¡Espera!"

Akane me tomó de una manga de mi playera.

"Al menos dame tu número de celular."

"¿¡Eh!?... No tengo celular... Tengo que irme..."

Me libre del agarre de Akane y salí corriendo lo más rápido posible para que no me siguiera... No había pensado en un buen nombre... Y tampoco me había presentado antes.

Vague un poco más por los alrededores, las miradas de las chicas me seguían a todos lados donde fuera, seguí caminando sin rumbo fijo hasta que se hizo de noche, sin darme cuenta había parado en el pequeño parque que está cerca de mi casa, merodeaba otro rato más esperando la salida de Aoba hasta que vi una silueta familiar, me acerqué lo suficiente hasta que el dueño de dicha silueta me notó.

"Veo que aun sigues así."

"¡Tú!"

"Hmph"

Refunfuñó e intentó seguir su camino sin más.

"¡Hey! ¿Por qué entraste a mi casa así la otra noche?"

Si mal no recuerdo, este tipo es Mink, ¿Qué rayos quiere de Aoba y de mí?.

"Cambiaste."

"¿Eh?... ¿A qué te refieres?"

"¿No te has dado cuenta?... Tu cuerpo."

Me miré y efectivamente, mi cuerpo había regresado a la normalidad, he vuelto a ser una chica de nuevo, la ropa ahora me quedaba grande, la tengo que sujetar un poco.

"¿Qué quieres?"

"¿...?"

"Dijiste que ibas a salvarnos o algo así..."

"Ah, eso..."

"..."

"Eso es lo único que tienen que saber, aunque, tú no eres inocente así que ya deberías saberlo, no sé para qué preguntas, lo importante es el resultado independientemente del proceso a seguir."

"¿?... No entiendo."

Ante mi comentario Mink dio un suspiro.

"Siempre se pregunta lo que ya se sabe."

"..."

"Eres débil, no importa si te transformas en algo que no eres, por dentro sigues siendo tú, tan débil... Si quieres cambiar necesitas hacerlo desde dentro, no desde fuera."

¿Eh? Lo único que sé es que me dijo 'débil'.

"¡No soy débil! Peleemos y te lo demostraré."

"... No tiene caso, pero si insistes..."

Mink se colocó en guardia para pelear, parece que está listo todo el tiempo para repartir palizas, yo también me coloqué en guardia, sin embargo ya había adoptado la forma de una chica, aunque por algún motivo Mink se sentía algo raro. Comenzamos un combate un poco flojo, aunque todo iba a favor de Mink, él esquivaba cada golpe que yo le mandaba; algo frustrada decidí mostrarle otro dato especial a Mink, tengo otro as bajo la manga, detuve mis golpes erráticos y me concentré, por unos instantes pude controlar el viento a mi alrededor y lancé una que otra ráfaga contra Mink, este se cubrió, sorprendentemente no lo mandé a volar... ¿En serio? ¡Cuánta fuerza tiene este hombre!

"Tch... Mink..."

Mink sacó de quien sabe dónde un arma y me apuntó con esta, al mirarlo tan decidido detuve mis movimientos, tengo algo de resistencia al dolor pero, no quiero una bala en mi cuerpo...al poco rato bajo el arma y me dijo algo que no entendí a que se refería.

"Dios del aire... Dios"

"¿... Dios?"

"Lulakan"

"¡Oh sí! Conozco eso."

"¿...?"

"Pero..."

No dejo que terminara de hablar cuando me dio la espalda y comenzó a caminar ignorándome completamente, ¿Pero qué te pasa?, iba a iniciar mis pasos pero sale a escena alguien que nos estaba espiando.

"Maniático de la información"

"No lo soy"

Intercambiaban palabras ambos con el ceño fruncido, ¿Noiz conoce a Mink?.

"No vayas tras él, es peligroso."

"Tú qué sabes, metete en tus asuntos"

"Tch."

No estoy entendiendo nada de nada, Mink parece peligroso pero no tanto, y Noiz parece estar muy a la defensiva... Esperen... ¿Por qué Noiz estaba espiándonos? ¿Porque Mink es peligroso? ¿Debo temerle y mantenerme alejada de él?

"Selecciona mejor tus amistades, estás haciendo las cosas mal."

Es oficial, no tengo idea de lo que Mink me quiere decir, tengo mejores argumentos para confiar más en Noiz que en Mink... Aunque Mink no me parece una mala persona, lo veo con cierta nostalgia porque se parece a mi padre... Supongo que es por eso. Noiz y yo vemos como Mink se aleja en la oscura noche.

"Creo que debemos tener el mínimo contacto con él, no me agrada su manera de hacer las cosas, no pienso que sea beneficioso estar cerca de él... ¿Qué hacías pidiendo un duelo con un sujeto que es lo doble que tú y además está armado?"

"Yo no sabía que estaba armado"

"Como sea... Supuestamente ¿De qué quiere salvarlos?"

"¿Escuchaste eso?"

"Tú lo dijiste... Y ahora lo confirmas."

"Oh... Bien pues, yo no sé tampoco a que se refiera, también me lanza cosas que no entiendo para nada."

"Piensa detenidamente, puede que tenga relación con algo que haces toque tienes."

"Mm... Pues si que lo he pensado, pero lo único que se me viene a la mente es mi poder."

"¿Es lo único?"

"Sí..."

"El dijo que ya sabes todo."

"¿¡Desde cuándo nos estabas espiando!?"

"No importa."

"..."

"Me tengo que ir, nos vemos."

"Está bien Noiz"

Me despedí de Noiz y regresé a casa, Aoba había regresado de su empleo y me estaba esperando con una sonrisa.

"Leslie"

"Aoba, que bien que y estés aquí, ¿Cómo te fue en tu empleo?"

"Bien, es relativamente sencillo atender esa tienda, me alegra haber obtenido un trabajo."

"Te estas adaptando muy bien a este mundo."

"Es muy parecido al de donde yo vengo..."

Una expresión un tanto sombría llegó al rostro de Aoba.

"¿Cuándo crees que podré regresar al mío?"

"¿Eh?"

"A mi mundo, de donde yo provengo... Ya sé que no es exactamente... Olvídalo... Es agradable estar aquí, aunque..."

Aoba detuvo su oración, sentí un dolor en el pecho y no sabía porque, entiendo cómo se siente Aoba... Sentí la necesidad de decirle lo 'correcto', pero... Por alguna extraña razón no fue así, mis sentimientos salieron sin que yo les diera permiso.

"No hay que aferrarse a una idea de lo desconocido, simplemente te traerá problemas y aun sin resolver, yo creo que no pasa nada mientras te sientas a gusto aquí, puedes quedarte conmigo cuanto quieras, no hay necesidad de acelerar las cosas... Estas se resolverán solas a su tiempo..."

Aoba me miró algo sorprendido, parece que no se esperaba una respuesta así de mi parte, sin embargo en su rostro se podía mirar una ligera sonrisa y una expresión de alivio.

"Tienes razón, creo que hay que tomarse las cosas con calma y disfrutar de cada momento, estés donde estés... Me gusta estar aquí, me gusta estar contigo... No sé cómo llegué aquí en un principio, así que es difícil descifrar la forma de regresar, supongo que debo descubrir más acerca de este mundo para entender el porqué vine, puede que esté aquí por alguna razón... Por ejemplo para ayudarte... O algo así."

Dijo con una débil sonrisa en su rostro, al mismo tiempo le di mi aceptación con una sonrisa en mis labios, nos miramos por un momento a los ojos, al procesar la situación en la que estábamos decidí desviar la mirada, estaba avergonzada, no entendía muy bien mi comportamiento así que no le di mucha importancia.