Aqui esta el siguiente capitulo, espero que sea de su agrado.
CAPITULO 4: RECLUTAMIENTO
/Mundo Oscuro/
El aire seco a su alrededor, la oscuridad eterna en la que estaba viajando y el etéreo silencio del lugar donde se encontraba hacia que se sintiera realmente feliz, si es que en realidad pudiera sentir dicha emoción. Realmente no sabía si podía sentir felicidad, al menos no como aquellos cuya vida estaba fuera de aquel mundo.
Paso tras paso, entraba en lo más profundo de aquel mundo, enterrándose más y más en las tinieblas. Aunque su paso era lento, entendía que toda su facción estaba corta de tiempo además que el trabajo que realizaba era uno de los más importantes.
Después de lo que parecía ser horas, puesto en aquel lugar no se podía distinguir el paso del tiempo, llegó a su destino. Estando en la más profunda oscuridad, podía sentir la presencia de quien buscaba, y estaba completamente seguro que también podían sentir su presencia. No hizo acción alguna, simplemente se quedó inmóvil y en silencio. Sabía que quien tenía que hacer la primera acción debían ser ellos.
Su paciencia tomo fruto, ya que podía escuchar la respiración y los movimientos de aquellos que estaban en la zona. La oscuridad ilimitada y el sonido de movimiento hubieran hecho que otros seres sintieran ansiedad, se desmayasen o incluso mueran por la incertidumbre y el temor, pero ella se sentía como en casa. Tranquila, calmada, en total control.
Repentinamente una luz tenue, de color gris, iluminó el lugar. Y por fin se pudo divisar la figura del caminante.
Una mujer de ojos azules y cabellos negros, llevaba puesto un vestido provocativo de color morado con correas negras, y bajo su vestido se podía ver que llevaba un traje negro. Cuatro cosas llamaban la atención en su figura. Sus alas negras y de forma demoniaca, que parecía que fueran hechas de cuero. Su ornamento en el cabello, que simulaba la forma de unos cuernos de color dorado. Además en la mano derecha tenía un guante de metal de color dorado y que se veía muy poderoso. Y el pequeño bulto que sostenía en su mano izquierda, abrazándolo a su cuerpo y que estaba envuelto en mantas como si de un bebe se tratase.
En la tenue luz se podía apreciar la placida sonrisa que tenía en su rostro y sus ojos reflejaban la confianza, aunque también pudiera se arrogancia, que tenía en sí misma.
Unos movimientos frente a ella la alertaron que algo pasaba. Poco a poco, se acercaba la figura de quien ella había venido a ver. Enormes patas aparecieron frente a ella, cuatro de ellas, las cuales estaban unidas a un peludo cuerpo inferior que tenía una boca en el centro frontal, y arriba de este estaba el torso, brazos y cabeza. Tenía tres grandes garras en lugar de manos, una armadura gris con detalles dorados cubriéndole el pecho, y su cabeza era plateada con unos cuernos enormes a los lados de esta. Por ultimo un par de gigantescas alas de color marrón salían del lomo de su parte inferior.
Era una bestia en verdad terrorífica, y gigantesca. Ella tenía que alzar su vista lo más que podía para siquiera ver la cabeza. Ciertamente Gulfmon era del tamaño de una montaña.
"¿Qué quieres?" escuchó a una voz decir, en la forma de un mudo rugido. Obviamente era Gulfmon.
"Saludos Gulfmon," dijo ella decidiendo presentarse, "soy Lilithmon."
"Sé quién eres." Respondió rudamente, "Eres la perra de ese falso profeta."
"¿Falso profeta?", Se quedó pensando unos segundos, "¡ah! Demon." Pensó con una risa burlona en su mente. Ciertamente Lilithmon era la 'mujer' de Demon, algo extraño en los Digimon, más aún en los Digimon como ellos. Pero Lilithmon había estado con Demon desde mucho antes de que ellos se volvieran Señores Demonios. "Perra ¿eh? Bueno no me importa que me llames así," dijo para sus adentros con una sonrisa, "mientras al final yo pueda llamarte sirviente."
"He venido de parte de mi Señor," continuó sin inmutarse externamente, "él está llamando a todos los más fuertes en el Área Oscura para la invasión que se va a desatar en el Digimundo."
"JAJAJAJAJA," se burló Gulfmon, "¿eso quiere? ¿Y manda a alguien como tú?" se mofó, enfatizando la palabra 'tú'. "La más débil de los siete Grandes Señores Demonios, quién no pudo mantener su rango entre los primeros, incluso cuando ese novato Beelzebumon apareció y te quitó el puesto como la sexta más fuerte."
A pesar de sus palabras burlonas e insultos indirectos, Lilithmon ni se inmutó. A decir verdad a ella no le importaba mucho sobre los rangos entre los siete Grandes Señores Demonios. De hecho de entre los sietes, solo a Beelzebumon le importaba tal cosa. Ella y los demás piensan que es porque él es todavía muy joven. "Bueno," ella pensó, "eso es cosa de que viva más tiempo, siempre buscando ser el más fuerte. No me extraña que de todos nosotros siete, siempre es él quien muere más a menudo. Así nunca va a crecer."
"JAJAJAJAJA" continuaba riéndose la bestia, "Ese Señor tuyo es un idiota," dijo, y por primera vez desde que Lilithmon llegó su rosto mostró molestia y enojo. "No pudo hacerlo la última vez, cuando todos nosotros estábamos en la cúspide de nuestro poder y era el Ocaso de los Ángeles. ¿Y quiere volverlo a intentar? ¿Qué nos mostremos solo porque él nos lo pide? JAJAJAJAJA" rio, y luego paró de reír abruptamente y dijo en voz seria y quieta, "¡Sería mejor que desaparezca en este mundo oscuro!"
"Tú, Bestia," susurro con enojo, "¿cómo te atreves hablar así de mi Señor?"
"¿Y qué piensas hacer al respecto?" dijo en tono burlón, "Ya me he cansado de esta perra," por un momento ella no sabía a quién se estaba dirigiendo, hasta que sintió como varias cosas se movían en la oscuridad que los rodeaba. "Quítenla de mi vista."
De entre las sombras varias formas aparecieron, y Lilithmon al ver que Digimon eran abrió sus ojos de par en par.
/Digimundo, 124-Lambda-VERDANDI/
Después de un pequeño descanso, todos los humanos y sus compañeros siguieron su camino hacia la aldea que Ryo les había mencionado, con este último guiándolos. Aunque Tai sabía que Izzi y los demás aún tenían preguntas, y también él las tenía, ellos habían dejado de preguntar cosas. Suponía que todos pensaban que ya había respondido varias preguntas y necesitaba descansar.
"Bueno, de todas formas tenía que hablar con Izzi por un momento," Tai le hizo una seña a Matt para que trajera a Izzi. Este aún no se reponía de su tobillo lastimado, pero ahora solo Matt le estaba ayudando. Después de lo peligroso que este Digimundo era, según Ryo, Tai había decidido que Joe debía estar atento y listo para cualquier eventualidad, cosa que no podía hacerlo estando de apoyo para Izzi. Matt entendía su razonamiento y estuvo de acuerdo, así que decidió llevar a Izzi él solo. "Debería preguntar a los otros grupos si es que tienen a alguien que sepa administrar primeros auxilios. Los otros grupos son jóvenes, así que no espero que tengan a alguien con estudios en medicina como nosotros. Aun así, es preferible que Joe tenga ayudantes y que si no está él que alguien haga las veces de médico."
"¿Qué pasa?" preguntó Izzi, cuando Matt lo trajo a su lado.
"¿Qué opinan?" preguntó, al ver sus caras de confusión él aclaró, "sobre la situación."
"También te diste cuenta." Confirmó Matt, mientras Izzi se quedó callado.
"Ah, de solo pensarlo, estoy tratando de no temblar." Dijo, "Los humanos solo son llamados en caso de emergencia por el Digimundo, y tomando en cuenta cuantos somos esta vez."
"Cuatro grupos de Elegidos, todos con sus aventuras propias," comenzó Izzi, "Si tomamos nuestro grupo como base para los otros grupos, al menos cuando tenían alrededor de 11 años fueron llamados a sus propios Digimundos para defenderlo, y por lo menos han tenido la experiencia de haberse enfrentado a un Digimon de nivel Mega. Bueno, por supuesto no está confirmado."
"Al menos tenemos confirmado el grupo de Davis." Dijo Matt, "además, no sé de los otros grupos, pero ni nosotros ni Davis y su grupo hemos tenido aventuras desde BelialVandemon. Estamos un poco oxidados creo yo."
"Entonces…"
"Izzi, creo que debemos averiguar sobre las habilidades de los Digimon de todos los grupos y pensar que tan bien se complementan con cada Digimon disponible."
"Tai… ¿piensas mezclar los grupos?" preguntó el rubio, con un tono de incredulidad.
"Tai, cada grupo ya tiene experiencia trabajando en equipo, si los combinamos talvez no podrían adaptarse bien." Dijo Izzi apoyando la incredulidad de Matt.
"Buen punto, aun así…" reflexionó Tai, "Idealmente, los grupos estarían intactos, cada uno con su propio trabajo en equipo funcionarían excelente y solo sería necesario la comunicación entre los grupos." Dijo él, "pero nosotros sabemos que no siempre los grupos permanecen completos. De una forma u otra, los grupos se desintegrarán y tendrán que formarse nuevos grupos según la situación mande. Es mejor que sepan cómo complementar las habilidades de combate desde ya y no en combate donde un error puede ser fatal."
Ante sus motivos Izzi y Matt solo pudieron asentir. "Muy bien, capacidades de combate de los Digimon, ¿algo más?" preguntó Izzi.
"También, cualquier habilidad que tengan los elegidos de cada grupo."
"¿En qué estás pensando, Tai?" preguntó Matt.
"Se me acaba de ocurrir, pero, como médico solo tenemos a Joe." Dijo Tai, "Si algo le pasase o estuviera en otro grupo cuando alguien necesite ayuda, estaríamos en problemas."
"Ya veo, quieres saber si hay alguien más que pueda hacer las veces de médico."
"Por lo menos, necesitamos a tres personas más que sepan de primeros auxilios."
"Muy bien Tai. Me pondré a hacerlo justo ahora."
"Se los encargo." Dijo, y sus dos amigos empezaron a dirigirse hacia uno de los otros grupos.
(-)
Yaksamon jadeaba cansadamente mientras veía como un grupo de tres Evilmon acercarse. A su alrededor estaba flotando los datos de todos los Digimon que lo habían estado atacando. Ya había acabado con otros tres Saberdramon que habían aparecido. Ellos le sirvieron de práctica, para aclimatarse a sus nuevas habilidades y a su nuevo cuerpo.
Pasar de un cuerpo como el que tenía como Mushmon a uno humanoide como el que tiene ahora lo desorientó un poco. Aun así, gracias a que lo atacaron y habiendo peleado y vencido a un Saberdramon antes, él pudo aprender a pelear con su nueva forma y venció a los que lo atacaron.
Saliendo de sus pensamientos, vio como los Evilmon se acercaban a paso firme. Espero a que el Evilmon más cercano este a la distancia adecuada, y una vez que lo estuvo, lo miró a los ojos y susurró, "Kugutsu no Jutsu."
El Evilmon más cercano a él se detuvo por unos segundos, lo suficiente como para que los otros dos se le adelantaran unos metros. Una vez que los dos Evilmon estaban más cerca de él, el Evilmon que estaba inmóvil enloqueció y los atacó. Abalanzándose sobre uno de ellos y mordiéndolo en el cuello lo suficientemente fuerte como para hacer que caiga y tiemble de dolor. El otro Evilmon no perdió tiempo y lo atacó con su [Scrath Beat], haciendo que cuchillas de aire impacten en el lado del Evilmon enloquecido, destruyéndolo a él y al Evilmon que estaba mordiendo.
Cuando vio que el Evilmon enloquecido explotó en pixeles, Yaksamon no perdió tiempo y de una estocada atravesó el cuerpo del Evilmon que aún estaba con vida. Mirando a los ojos del Evilmon, Yaksamon vio como este se deshizo en pixeles.
Yaksamon suspiró y sus ojos que habían estado brillando de un color rojo desde que uso su técnica volvieron a su color original. Con su [Kugutsu no Jutsu] había tomado el control de uno de los Evilmon como si fuera un títere y lo había usado para ayudarlo a eliminar a los otros dos.
Una explosión cerca de él lo saco de sus pensamientos, seguida de otra y otra más. Tras recuperar su equilibrio, Yaksamon miro a quien lo estaba atacando, y por unos segundos quedo petrificado.
Era un Digimon enorme, con la forma de un dinosaurio de color azul y blanco. Además de ser enorme, el Digimon tenía una cabeza en cada brazo en lugar de manos. La izquierda era una cabeza esquelética, mientras que la derecha era una cabeza que estaba reforzada con una armadura de metal. También tenía dos largas y musculosas colas, una que terminaba en una punta de metal y la otra en una punta de hueso.
"Otro Digimon desconocido de nuevo," pensó Yaksamon al verlo. Junto a Saberdramon ya eran dos los Digimon que habían aparecido delante de él que no conocía. Hasta ahora solamente había reconocido a los Evilmon, puesto que estos eran unos Digimon comunes que habitaban en las zonas más oscuras y peligrosas.
Los Digimon de tipo Dragón, Dinosaurio y otros de forma primitiva eran Digimon que habían desaparecido del Digimundo, o al menos eso es lo que el jefe de su aldea les había enseñado a todos.
"Rayos, esto está mal," pensó, "estoy cansado. No creo poder aguantar por más tiempo." De pronto se tiró hacia la izquierda, esquivando la embestida del Digimon desconocido. El Digimon siguió de largo y resbaló, dejando su espalda desprotegida. Yaksamon no desaprovecho su oportunidad y se lanzó hacia el dinosaurio. Cayó en una trampa.
Mientras estaba en el aire, después de haber saltado hacia la espalda del Digimon de tipo dinosaurio, las dos colas de este último se movieron como látigos y le dieron en ambos lados de su cuerpo con tanta fuerza que perdió el aliento. Las musculosas colas lo mantuvieron en el aire, atrapado, y empezaron a presionar su cuerpo con fuerza.
"No… no puedo…," pensó con desesperación, "¡No puedo respirar!"
La presión contra sus lados poco a poco estaba comenzando a destrozar su cuerpo. En un último intento por liberarse, ataco con sus espadas las colas del dinosaurio, lo más rápido que pudo mientras que su visión empezaba a ennegrecerse. "¡NO! No voy a morir aquí. ¡No lo haré!" Pensaba mientras seguía con sus esfuerzos, por más fútiles que pareciesen. Repentinamente pasó, sintió un dolor extremadamente fuerte en su abdomen y le pareció escuchar algo que se rompía mientras la mente se le nublaba por el dolor.
De pronto, a través de la agonía que experimentaba, sintió que caía. ¡El dinosaurio loa había soltado! "Ah! Ya lo entiendo, acabará conmigo devorándome." Musitó mientras esperaba el golpe de gracia y cerraba sus ojos por el cansancio. A través de sus jadeos y el dolor trataba de siquiera escuchar a su oponente acercase, o cualquier indicio de lo que estaba pasando.
Sorpresivamente, en vez de sentir el duro suelo, sintió unos suaves brazos. Hizo un esfuerzo grande para poder abrir sus ojos, y vio la verde forma de un Digimon que él conocía muy bien. "¡Su-Sunflow-mon!" exclamó con las últimas fuerzas que le quedaban.
"Tranquilo, tranquilo," le oyó decir, "ya estamos aquí."
"La… al-aldea…"
"Está bien, recibimos el mensaje," Yaksamon sonrió al escuchar eso, "ya puedes descansar, déjalo todo en nuestras manos."
Sin más fuerzas para hablar, él solo asintió y cerró sus ojos. Ahora que sabía que la aldea estaba a salvo y que los más fuertes Digimon de ella había venido a ayudar pudo entregarse al sueño que lo llamaba. Sin más se desmayó.
(-)
Sunflowmon llevo el cuerpo inconsciente de Yaksamon lejos de la batalla y trató sus heridas lo mejor que pudo. Mientras trabajaba sintió que alguien se le acercaba por la espalda. "¿Cómo está?"
Sunflowmon suspiró y se volteó para ver a quien le habló, y respondió, "está muy herido. Si hubiéramos llegado unos segundos más tarde, hubiera muerto." Miró al Digimon que tenía enfrente, lo miró directo a sus ojos rojos. "¿La pelea?"
"Woodmon y tres Zassoumon han contenido a aquel Digimon." Suspiró el Digimon, "Aunque todavía se están acercando más."
"¿Qué haremos, Jyagamon?"
"Si lo dices por la situación, el jefe Jyureimon ha decidido evacuar a todos los que sean de nivel de entrenamiento o menor hacia el norte. Los está mandando con dos Delumon, para que los resguarden. Nosotros nos quedaremos para evitar que los alcancen, y cuando la evacuación esté terminada el jefe mandara una señal para retirarnos."
"Entiendo. ¿Y qué hay de aquel Digimon que le hizo esto a…?" Sunflowmon preguntó mientras señalo con la cabeza al digimon herido tras ellos.
"Es un Yaksamon." Dijo Jyagamon. Sunflowmon asintió, ella sabía que Jyagamon por ser un Digimon en etapa Perfecto siempre viajaba por el Digimundo y había conocido a muchos Digimon que ella nunca había visto o escuchado.
"Sí, ¿qué haremos con el digimon que le hizo esto a Yaksamon?"
Jyagamon lanzó una mirada hacia donde los otros digimon de su aldea habían logrado que el digimon dinosaurio con el que Yaksamon se estaba enfrentando caiga de nuevo. Con su voz franca y seria, Jyagamon respondió, "Lo mataremos."
/Mundo Oscuro/
Lilithmon miró con mucho interés a los pequeños digimon que se le acercaban. Estos tenían el cuerpo de un oso de peluche desgastado y con varias costuras, además con varias cuchillas pequeñas y plateadas saliendo de varias partes de su cuerpo, y una manguera de respiración que salía de su pecho hasta su cara. Eran unos digimon extraños de verdad, pocos sabían de su existencia. Y Lilithmon era una de ellos.
"Porcupamon," ella exhaló, "Pensé que estaban totalmente extintos."
"¡JA! Tú y todos lo pensaron. Imagina mi sorpresa cuando los encontré." Rio el gigantesco Digimon. "Había escuchado que tú y los otros Señores Demonio estaban buscando al menos a uno de ellos. Bueno, los encontraste y ahora te mataran."
"¿Realmente crees que ellos me podrían matar? ¡¿A Lilithmon?!"
"No solos, pero yo estoy aquí."
"Me subestimas Gulfmon y por eso pagaras." Luego empezó a emanar energía oscura de su cuerpo que poco a poco viajo hacia donde estaban los Porcupamon. Empezó con uno, tratando de tomar control de su mente, incitándolo para que la obedezca. Después de unos segundos, ella sintió como la mente de Porcupamon se rindió ante la suya. Uno vez tomada la voluntad de un Porcupamon, los demás fueron más fáciles, mientras ellos se acercaban para atacarla no se daban cuenta que caían en su embrujo más y más rápido.
Momentos después, ella estaba rodeada por los Porcupamon, eran decenas, pero no se intimido. En primer lugar ella era mucho más fuerte que todos ellos juntos, y en segundo lugar ellos ya le pertenecían. Al unísono los digimon que la rodeaban se arrodillaron ante ella, como si de una reina o diosa se tratara.
Un rugido de furia se oyó y rápidamente Lilithsalto hacia atrás con gran fuerza, cogiendo a tantos Porcupamon como podía. Aun así, muchos de los que se quedaron fueron aplastados por las pisadas que dio Gulfmon por su enojo. "Tch. Que desperdicio. Tantos Porcupamon destruidos en una rabieta." Miró con atención al área del cual había escapado, y se dio cuenta que solo la mitad de los pequeños digimon que se quedaron habían muerto, aún quedaban con vida varios de ellos aunque heridos.
Dejó caer a los Digimon que cogió y estos se alejaron de donde estaban sintiendo que una pelea empezaría. Lilithmon miró la forma furiosa de Gulfmon y sonrió. Acercó el bulto que tenía en manos a su cara y le susurró. "Gulfmon está que arde en furia y está desatando su poder." Dijo en forma burlona, "¿Por qué no le muestras lo que es furia y poder? Y además vengas la humillación e insultos que este monstro se atrevió dar a nuestro señor y a mí, Belphemon cariño."
Después de decir eso quitó la manta del bulto y mostró la forma sellada y encadenada de Belphemon. Lo cogió de las cadenas que tenía y lo lanzó hacia Gulfmon, a la vez que rompia las cadenas.
El cuerpo diminuto de Belphemon mientras estaba en el aire tras ser arrojado empezó a crecer y crecer hasta que tomo un tamaño colosal y luego despertó. La primera cosa que hizo al despertad fue lanzar un gran rugido de furia al mundo con el nombre de un digimon en particular, "¡EXAMON!"
"Siempre que despierta es lo primero que grita," musito Lilithmon, "¿Qué es lo que sueñas cuando tus ojos se cierran Belphemon? ¿Siquiera lo sabes? ¿O será que tu mente sigue encerrada en aquella pelea de hace tanto tiempo?"
Belphemon pareció no oírla, simplemente poso su mirada sobre Gulfmon y se lanzó repentinamente contra él. Los dos Digimon de tamaño titánico empezaron a pelear a garras y colmillos.
"Que pelea más absurda," opinó Lilithmon mientras veía como ambos Digimon gigantes arremetían el uno contra el otro. "Ambos tienen grandes poderes, y solo están usando garras y colmillos para pelear."
Ninguno de los Digimon le prestó atención y siguieron con su lucha. Ella solo sacudió su cabeza en forma negativa y les dio la espalda para mirar a sus nuevos esclavos. Hizo una seña y los Porcupamon que estaban escondidos empezaron a acercase a ella. "Me pregunto, ¿serán todos ustedes los últimos Porcupamon que quedan o hay más?" musitó mientras los miraba.
Un gran estruendo la hizo mirar hacían donde los dos titanes combatían, ahí Belphemon había logrado que Gulfmon cayera y posándose encima de él empezó a atacarlo ferozmente con sus garras. Una y otra vez Belphemon desataba su furia sobre el otro digimon a la vez que rugia con fuerza.
Lilithmon se quedó mirando el espectáculo por unos instantes sin decir palabra alguna, eso cambió cuando se dio cuenta que Belphemon no pararía. Entonces se acercó, "¡Belphemon! ¡Lo necesitamos con vida, maldición! ¡Belphemon!"
NOTAS: Para ver imagenes de los digimon mencionados vayan a la pagina web: Wikimon . net, esta en ingles, pero tiene buena informacion e imagenes de varios Digimon.
Hasta la proxima :)
