CAPITULO 6: UN DÍA EN LA OFICINA
15 DE JULIO DEL 2541 CORAZÓN DEL BOSQUE CURRAHEE: PLANETA ÓNIX 7:00 pm.
Punto de vista de Brandon.
Las balas acribillaron el polvo cerca de mi cabeza, causando que por instinto me introdujera aún más dentro de la zanja, pegándome lo más posible al suelo.
Había conducido a mi equipo a través del bosque, eludiendo francotiradores y patrullas de instructores aguardando para atacar. Todo fue muy fácil, ese fue el primer punto de que algo estaba muy mal, si algo no hacían era poner las cosas fáciles.
Al llegar a campo abierto comprobamos el perímetro, allí no había nadie, ni un solo sonido ininterrumpía la anormal calma del claro. No obstante ordene que se volviera a comprobar, los instructores no eran fáciles de localizar, aun con los sensores de imagen térmica en el HUD de nuestra armadura SPI.
Después de 15 minutos de espera tomé la decisión de seguir avanzando a través del claro en dirección al punto de extracción de datos. Esa era la misión: robar el hipotético paquete de datos de la ONI de la hipotética base enemiga y regresar al campamento, todo eso en menos de 2 dias.
El error fue conducir a mi equipo a campo abierto, la falta de cobertura comenzó a inquietarlos y en la desesperación de salir lo más rápido posible caímos en la emboscada.
Fuego de ametralladoras procedentes de las copas de los arboles cayó sobre nuestras cabezas, lo que nos llevó a la actual situación de estar enterrados en un fangoso agujero capaz de cubrirnos del acoso incesante.
—Esto es una mierda Brandon— escupió kat a través de su visor embarrado — tenemos que hacer algo antes de que nos destrocen— mi mente corría a la velocidad de la luz en busca de una solución.
—Tendrán que quedarse sin munición tarde o temprano— trate de que mi voz sonara lo más tranquila posible—
—Sí, o uno de los otros equipos vendrá y nos sacara de este problema— me secundo james con tono nervioso.
Kat soltó una risa sarcástica haciendo saber su desacuerdo —si tonto, y la guerra contra el Covenant se acabara mañana, por dios, los otros equipos no se van a arriesgar a salvarnos para terminar como nosotros— el volumen de su voz crecía con cada palabra—es más, para ellos mejor, entre menos equipos haya más posibilidades tienen de recuperar los datos y quedarse con el crédito— prácticamente escupió las ultimas frases.
—por lo menos trato de buscar salidas, no solo me quejo como otras— contraataco james con enojo. La discusión crecía en intensidad con cada argumento de ambas partes. Entre tanto parloteo me era difícil concentrarme. ¿Por qué no escuchamos ruidos? ¿Por qué no aparecen señales termicas en el radar?
Mi paciencia se agotó con los gritos de mis compañeros— ¡ya cállense los dos! — dije con mi mejor voz de comandante, y en medio de gruñidos ambos dejaron de discutir.
—escuchen, ahí arriba hay torretas de ametralladoras automatizadas guiadas por radar de movimiento, en resumen, disparan a todo lo que se mueve. Es por eso que no aparecen en las lecturas térmicas— señale a las copas de los árboles, señalando por lómenos media docena de resplandores.
Si bien, era cierto que las armas no los matarían, los proyectiles aturdidores nos pararían en seco. Aun con la armadura puesta los disparos golpeaban tan fuerte que entumecían todo lo que alcanzaban: piernas, brazos, torso o que dios te ayude si te daban en la cabeza o entrepierna.
Con el pasar de los minutos la tensión crecía más y más, la paciencia de mi equipo se estaba acabando.
—jodanse— exclamó kat fuera de sus casillas, poniéndose en cuclillas lista para saltar. Tenía que hacer algo para detenerla, múltiples impactos podrían lesionarla de gravedad, incluso un impacto directo a la cabeza, aunado a la poca protección que el casco brindaba, podrían hasta matarla.
Así que hice lo único que se me ocurrió: la tomé del tobillo en medio del salto, justo antes de que una lluvia de metralla pasara zumbando por el aire, y le aseste un potente puñetazo en la barriga.
Kat se dobló hacia adelante, pero se recuperó rápidamente para intentar golpearme con un bolado de derecha. Anticipando su movimiento, lo esquivé con un pequeño movimiento de cintura y aprovechando el ligero desbalance del golpe fallido, di un paso colocando mi pierna izquierda flexionada entre las suyas, inclinando el tronco para apoyar mi hombro izquierdo sobre su pelvis y extendiendo la pierna derecha por detrás de mí, coloqué mis manos en la parte trasera de sus rodillas.
Su cuerpo se tensó al darse cuenta de la posición en la que se encontraba. Por último, haciendo palanca con mis piernas, la levante y derribe sin esfuerzo para luego inmovilizarla con una llave estranguladora. (NOTA: si no entienden el movimiento solo busque double leg takedown)
— ¡acaso estás loca! — Le grite entre jadeos — ¿estás buscando que te lastimen? —después de unos segundos dejó de luchar y la solté levantando las manos en señal de tregua.
—Vamos—le dije —una tregua. Tiene que haber un modo de salir de esto… un modo en el que no nos maten de un disparo—terminé en tono de broma.
Kat me lanzo una mirada feroz, pero luego dijo — ¿qué tienes en mente? —
—Acérquense—dije, haciendo señas a james, Phil, y Mandí, que hasta ahora se habían mantenido al margen de nuestro altercado, para que se reunieran.
—de modo que las torretas se enfocan en el movimiento, las distraeremos con estas—dije sopesando entre los dedos una piedra llena de barro.
— ¿y si usan sensores térmicos? — la suave voz de Mandí hizo la pregunta del millón.
—En ese caso espero que les acierten a ustedes primero, porque estaremos más que jodidos—finalice con un poco de humor para aligerar el ambiente.
— ¿y después que aremos? — por primera vez preguntó Phil —maniobras evasivas hacia los arbustos. —le señale lo más obvio.
Con un movimiento de cabeza todos estuvieron de acuerdo — muy bien, arrojen las piedras en 3, 2,1 ¡ahora! —
Inmediatamente después de arrojarlas se oyeron disparos, salimos pitando a toda velocidad yo por detrás de mis compañeros, corrí a la derecha, luego a la izquierda, rodé y di volteretas sobrepasando fácilmente a mis amigos, para terminar saltando en medio de los arboles aterrizando violentamente sobre mi estómago.
Segundos después todo mi equipo apareció de entre la maleza, el plan había funcionado a la perfección.
—aaaa mierda— grito James en medio del dolor— me dieron en la pierna, por poco atraviesa la armadura hermano, imagina que nos aran las balas reales.
Esa pregunta me la había hecho ya mil veces, pero me aterraba saber la respuesta.
—atención, estamos fuera del rango de disparo, es hora de darles un uso a esas estúpidas maquinas no lo creen— con un movimiento de manos me hicieron la señal spartan de una sonrisa ya que no podíamos vernos los rostros por el casco.
Con la adrenalina a tope cada uno comenzó a escalar, con la vista fija en las ametralladoras.
FIN DEL PUNTO DE VISTA DE BRANDON
Brandon trepó al interior de las ramas más bajas de una de las acacias que se estremecía con las sacudidas de los disparos. Fue sumamente cuidadoso para eludir las espinas del tronco, y subió diez metros.
Una vieja ametralladora M202 XP descansaba sobre una plataforma conectada a un control de fuego automatizado y se movía a sacudidas de un lado a otro, aguardando a que se presentara un blanco.
Alargó el brazo y desconectó los cables del dispositivo de radar y luego el alimentador eléctrico. El arma se detuvo en seco.
Trepó a la plataforma y desatornilló los pernos de sujeción; luego empujó el arma fuera de la repisa. El arma emitió un satisfactorio ruido sordo al chocar contra el suelo embarrado.
Al bajar del árbol su equipo lo estaba esperando, cada uno con su propia arma apoyada en los hombros. — muy bien equipo Slayer Blade, acamparemos aquí, es zona segura, los instructores patrulleros creerán que esta zona es inaccesible; aun así tomaremos turnos de 2 horas para vigilar. Yo tomare el tercer turno, Phil tu tendrás el primero, y james el segundo, atacaremos la base a las 0400s —
Los instructores del campamento Currahee eran una mezcla de suboficiales seleccionados cuidadosamente, médicos y los miembros descartados de la primera promoción Spartan. Los descartados siempre se tomaban muchas molestias para convertir en un infierno las vidas de los alumnos de la compañía Beta. Unos meses atrás, el equipo Rayos X desapareció en unas maniobras rutinarias en el norte. Un gran número de niños dijo que allí arriba había espectros —ojos que flotaban en la jungla—, pero en realidad todos sabían que era cosa de los instructores. Incluso apareció la ONI y valló el lugar. Lo llamó «Zona 67» y declaró que se encontraba «totalmente prohibido acceder al lugar».
16 DE JULIO 2541 CORAZÓN DEL DEL BOSQUE CURRAHEE: PLANETA ÓNIX 3:00 am.
Brandon se retorcía incomodo en su puesto de guardia, el cansancio empezaba a hacer mella en él. Solo faltaba una hora para asaltar la base y recuperar los datos de la ONI, miró a sus compañeros dormitar en silencio y sonrió.
Se sentían como una familia, personas en las que podría confiar su vida sin dudarlo, James: un chico pelirrojo con la cara llena de pecas, bastante temperamental que no dudaba en decir su opinión, disfrutaba de sus muy frecuentes peleas con kat, muy hábil con los explosivos. Mandí: una chica menuda y muy pequeña de apenas 1.70 m. con el cabello marrón y una sonrisa alegre, una de las spartan más agradables que conocía, un poco tímida pero muy valiente a la hora de curar las heridas del equipo. Phil: un tipo corpulento de cabello rubio oscuro y ojos azules, el más reservado de todos, no sabía mucho de él, muy confiable con las armas a larga distancia.
En su mente siempre imaginaba a todos como piezas de un rompecabezas, que tenían que embonar a la perfección. Y valla que lo hacían, como decía kat: eran una maquina bien aceitada.
Y qué decir de Catherine, muy inteligente, desde temprano en el entrenamiento demostró ser la mejor en sistemas, muy buena en armas de corta distancia. Una mujer bonita con cabello negro como el ébano y un cuerpo voluptuoso. Su temperamento a veces lo desquiciaba pero no dejaba de ser la chica bromista y divertida, no dejaba de ser su mejor amiga.
El sonido de pisadas lo sacó de sus pensamientos, solo para ver como una kat sin el casco, se sentaba frente a él.
—deberías estar durmiendo—Brandon se dirigió a ella sin voltear a verla aun, todavía molesto por el percance que tuvieron.
—talvez, pero quería hablar contigo—dijo kat en voz baja y al ver que no contestó decidió continuar—escucha, sé que cometí un error y que puse la misión en peligro, no fue mi intención actuar tan impulsiva. O vamos no estés tan molesto, todo salió bien después de todo—terminó, queriendo aligerar el ambiente.
—No entiendes ¿verdad?, si esto fuera un misión real contra el Covenant o la insurrección ya estarías muerta—él spartan le dijo aun con la mirada en el cielo.
—Pero no lo es, además la misión será un éxito—interrumpió la mujer con el ceño fruncido.
— ¡no se trata de la misión! ¡Es sobre tu bienestar! — Por fin exploto el líder, dejando a una sorprendida chica sin saber que decir— eres como mi familia, y cuando nos conocimos me hice la promesa de que te cuidaría y eso planeo hacer—
Una sonrisa de felicidad apareció en el rostro de la bella mujer, quien sin aviso y por impulso atrapo al colosal joven en un abraso incómodo.
—no puedo creer que diga esto, pero te quiero Brandon, y te agradezco que estés siempre junto a mí—y con un beso en la mejilla le susurro despacio al oído—gracias, vamos, ya casi es hora de la fiesta—y con eso se fue dejando al spartan de nuevo solo perdido en sus pensamientos.
No era común para los futuros spartans compartir sus sentimientos, pero en esa ocasión, ambos lo dejaron pasar.
16 DE JULIO DEL 2541 BASE CURRAHEE: PLANETA ÓNIX 5:00 am.
La luna llena brillaba por encima de la base "enemiga", los rayos de luz blanca traspasaban los cuerpos de los 5 spartan con el camuflaje activado, tumbados en la espesa maleza que rodeaba la pequeña estructura.
La hierba estaba húmeda de rocío y el estómago de Brandon gruñía tan fuerte que éste pensó que podría revelar su posición en la oscuridad. El muchacho estaba hambriento, mojado y helado, pero no se habría cambiado por nadie en toda la galaxia.
La sensación de peligro y la adrenalina que sentía era adictiva, la expectación de la pregunta ¿Qué sucederá ahora? Se incrementaba con cada minuto que esperaba.
El plan era simple: disparar sobre la estructura para provocar la salida de la mayor cantidad de enemigos, mientras menos gente haya protegiendo directamente los datos, más fácil sería infiltrarse y recuperarlos.
Las pisadas de no menos de 30 instructores resonaban cada vez más cerca de su posición, era hora o nunca.
Una pequeña señal de su mano, e inmediatamente salieron disparados todos sus subordinados a excepción de kat. Tal y como lo planeo, los estúpidos instructores corrieron inmediatamente tras de los spartans fugitivos, una sonrisa rápidamente se plasmó en el spartan de verdes ojos. Habían picado el anzuelo.
"1,2,3,4,5" mentalmente contando en la espera de que sus compañeros llevaran a los instructores directo a la trampa.
Haciendo una señal a kat, se pusieron rápidamente en marcha hacia la base, deteniéndose en la entrada. — seremos rápidos y silenciosos. Entramos y salimos, nada más, solo as contacto si es estrictamente necesario. Quiero ráfagas controladas de no más de 3 disparos— kat movió afirmativamente su cabeza en acuerdo.
Al abrir, se enfilaron rápidamente por el largo pasillo lleno de puertas que no llevaban a ningún lado, "creen que nos van a confundir tan fácil mente" el pensamiento resonó en ambas mentes.
— ¿kat, hacia dónde? — el líder cuestionó. Tener a un genio, capaz de hackear la cualquier computadora tenía sus ventajas.
—Según los planos que robe la noche anterior a la misión, al fondo de este pasillo de la derecha— señalo el camino. — encontraremos una puerta de metal sin nada fuera de lo común. —
— ¿y los datos? — el spartan fue al grano. — En la computadora central— termino con voz cansada de recibir tantas órdenes.
Tal como dijo kat, la puerta de metal no llamaría nada la atención. —Imágenes térmicas muestran a media docena de guardias en la alcoba—en voz baja la chica informó.
El ataque tendría que ser rápido, —esto nos creara la ventana que necesitamos—dijo Brandon levantando ligeramente un granada de luz, agitándola en señal de triunfo.
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Dentro de la habitación, 6 guardias protegían la computadora central armados con pistolas de munición aturdidora, alertas a cualquier sonido proveniente de las transmisiones del personal que salió a investigar los movimientos fuera de la base.
Las cosas no parecían estar nada bien afuera, hace 10 minutos habían perdido todo contacto con las fuerzas exteriores, como si se los hubiera tragado la tierra.
Un movimiento en la cerradura de la puerta los alerto al instante, instantáneamente alzando sus armas listas para atacar a los invasores. Esos niños no los iban a vencer.
Los nervios aumentaban con cada segundo, mientras la puerta se habría poco a poco y un objeto redondo era lanzado por la pequeña rendija.
Un segundo después, un resplandor intenso los cegó. Y el infierno se desato.
Gritos, disparos y maldiciones llenaron la habitación. Uno por uno fue reducido por ráfagas certeras provenientes de la nada, las articulaciones y entrepiernas fueron los blancos preferidos.
De repente, tan pronto como el caos comenzó, termino. Dos figuras aparecieron entre los cuerpos inconscientes de 6 hombres armados. Vapor caliente saliendo de los cañones de las viejas Torretas, haciéndose paso hacia el gran monitor.
—Descarga los datos kat, tenemos que irnos antes de que lleguen los refuerzos y…. — fue cortado por una iPad frente a su cara—todo listo jefe, ¿nos vamos? — una sonrisa socarrona plasmada en su rostro mostró la suficiencia de sorprender a su líder.
Antes de tener algo que decir, Oyó un susurro detrás y se dio la vuelta con la ametralladora apuntando a la altura de la cintura.
Una mano se cerró con fuerza sobre su hombro mientras otra le arrancaba el arma de las manos.
El Jefe Méndez se alzaba junto a él. Y a su lado estaba el teniente Ambrose.
Brandon casi esperó que Méndez le disparara allí mismo.
—Creo que ya es suficiente —gruñó Méndez.
El teniente se arrodilló junto a Brandon y susurró: — Muy buen trabajo, hijo—
Brandon le dirigió una mirada rápida a su fiel compañera. Una sonrisa por parte de ella y un pulgar arriba por parte de él, dijeron más que 1000 palabras.
MISÍON CUMPLIDA.
Hola a todos, no me había dado cuenta de que al subir los caps anteriores algunas cosas se borraron o se movieron. una disculpa por eso pero ya los corregí.
gracias por los comentarios, estoy tratando de mejorar la ortografía pero aun pueden pasar algunos errores XD
Hasta el próximo cap. =D
