AN: Perdon por el super atraso, muchas cosas sucedieron que me impidieron escribir y publicar esto, razones que colocare en "7 Dias" ya que es el fic que retrase verdaderamente.

Bueno, a petición de los que dejaron Reviews, aquí ante ustedes la continuación de lo que iba a ser un One-Shot. Hoy serán testigos de hasta donde llega la perversión descubierta de los Charming, Lily y Kathryn enfrentandoce a Regina,Emma siendo Emma y varias locuras mas.(les cuento un secreto, al principio, la historia iba a tener a la ahora viuda Belle como pareja de Lily, pero por alguna razón no lo pude imaginar bien en mi mente, y por alguna razón, siempre queme imagino a Lily con alguien, siempre es rubia. Ej: Su Caballero en Oxidada Armadura, en este primero salia con Emma y luego con Elsa. En 7 días: esta con Kathryn. Y en futuros Fics seguirá así.)

"How ya doing?"- Joey Tribianni.

Bueno el Fic esta marcado M, tal ves por malo, tal ves por el smut y la increíble cantidad de inuendos que coloque. Y quiero avisarles que es la primera vez que escribo uno.


Capitulo 2: Todo en la familia.

El día anterior Emma y Regina ya se habían vuelto pareja, pero ya hoy, Emma se estaba mudando con todo a la mansión en la calle Mifflin al 108.

-Regina, creo que esto de mudarse a la casa de tu pareja apenas se vuelven una, era una clase de cliché lesbico.- Dijo Emma mientras entraba con una caja de cartón marcada como 'Basura que Henry querrá algún día'. Ahí estaban varias de las cosas de las que Henry se canso, pero Emma sabia que querría devuelta en el futuro.

-Si lo se, pero me importa muy poco.- Dijo Regina mientras entraba levitando tres cajas las cuales estaban todas marcadas como 'Cazadoras de cuero'.

Faltaban varias cajas por entrar y Emma ya estaba cansada, Lily no estaba en casa para ayudarla y Maléfica estaba feliz con una copa de vino en sus manos viéndolas trabajar.

Emma paso por el Living para encontrarse a Henry y Nicholas jugando tranquila y apasionadamente con sus videojuegos.

Emma se coloco junto a Henry.

-Hey chico, ¿no pueden tu y tu amigo ser caballerosos y ayudarnos a meter las cajas adentro?- Pregunto molesta Emma. Mientras ella se rompía la espalda el podía jugar videojuegos.

-Ahora no Má, estamos jugando.- Se quejo Henry distrayéndose del juego lo suficiente como para que lo derrotaran.

-TOMA HENRY.- Gritaba Nicholas. -ERES UN PERDEDOR. JUEGAS COMO TU MADRE.- se burlo mientras se reía de la cara de Henry.

Emma coloco las manos en la cintura mientras miraba enojada al muchacho por su comentario. -¿Que. Has. Dicho?- pregunto Emma lentamente.

Nicholas se dio cuenta de la presencia de una de las madres de Henry y su alegre rostro se torno en uno de pánico. -Na.. Na.. na.. nada.- tartamudeo.

-Oh si has dicho algo, has dicho que juega como su madre.- Nicholas se hacia pequeño ante la mirada de Emma.

-Henry dame el joystick.- Demando Emma mientras estiraba su mano hacia Henry sin despegar la vista del muchacho junto a este.

-¿Pero Mamá...- Emma arrebato el controlador de las manos de Henry.

-Ya veremos quien juega como su madre.- Emma no separaba los ojos del muchacho. -Ahora elige un luchador niño, ya veremos quien pelea como su madre.- Dijo desafiante Emma mientras el chico nervioso elegía a su personaje.

Cuando Nicholas finalmente eligió a su personaje Emma simplemente golpeo el botón de aleatorio. Ya con ambos personajes listos apareció la pantalla de carga, luego la presentación y por ultimo el cartel de 'Fight!'.

Emma dejo que el chico la atacara primero, para dar un paso hacia atrás, provocando que golpeara al aire, Emma tomo su descuido como una oportunidad y con cuatro combos de alguien experto en la materia, Emma acabo el primer round.

En el segundo Round Nicholas dejo que Emma intentara golpearlo para probar si podría defenderse y contraatacar, Emma golpeo al aire dándole una falsa seguridad al chico. Nicholas se confió y cayo nuevamente en la trampa de Emma.

Emma no lo soltó hasta que el personaje de Nicholas termino estallando en dos y las palabras 'Brutality' aparecieron en la pantalla. 'Flawless Victory'.

-Toma eso perdedor, ¿Ahora quien juega como su madre?.- Grito Emma al pobre muchacho. -Si quieres ve y trae a tu madre que también le pateare el trasero a ella.-

Nicholas simplemente miro el suelo.

Emma cayo en cuenta de quien era Nicholas. -Oh lo siento, me pase.- Intento disculparse Emma, un poco apenada, la madre del chico había muerto hasta antes de la maldición.

-No, esta bien.- Dijo Nicholas mientras se reconponia. -De todas formas estuvo estupenda Señora.- Respondió este con una sonrisa.

Emma abrió ampliamente los ojos y se acerco peligrosamente a Nicholas. -Vuelve a llamarme señora y te juro que te volteare el trasero pero un la vida real.- Lo amenazo Emma.

-EMMA DEJA A LOS CHICOS Y AYUDAME A METER TU BASURA A LA CASA.- Se escucho gritar a Regina desde afuera.

Emma le regreso el control a Henry antes de salir quejandoce a continuar con su labor.


Emma volvía a entrar a la casa con dos cajas en sus brazos marcadas como 'Mas cosas', para detenerse a medio camino en la puerta de la cocina. -Hey tu, Maléfica, ¿no nos echas una mano con esto?- Pregunto Emma a la mujer dragón que estaba todavía sentada en la cocina con una botella de Ron ahora.

-No.- Dijo simplemente esta.

-¿Por que no?. Vamos, tu tienes magia.- Se quejo Emma como una niña.

-Hey, yo no soy la que se acuesta con Regina.-

-¿y Que diablos tiene que ver eso?-

-Con que yo no estoy obligada a mover nada.- Emma simplemente frunció el ceño ante la actitud de la madre de su amiga, claramente de ella había sacado mucho de su cínica personalidad. -Vamos niña me dio hambre, así que si terminan en menos de veinte minutos las llevare a comer a lo de la chica lobo y su abuela.-

Emma no tubo que escuchar mas y simplemente se fue corriendo a dejar las cajas para ir a buscar mas.


Después de 10 minutos todas las cajas estaban ya dentro de la casa.

-Emma ¿como demonios tienes tantas cosas? Cuando llegaste aquí solo tenias lo que llevabas en tu trampa mortal, y cuando volviste con Henry trajiste lo mismo mas algunas cosas de Henry, ¿Como demonios conseguiste tantas cosas en tan poco tiempo?- Pregunto Regina mientras comenzaban a bajar a la cocina después de colocar las cajas en los lugares donde seria colocado su contenido.

Emma simplemente levanto los hombros, ni siquiera ella sabia como había llegado a tener tantas cosas.

Ambas mujeres entraron en la cocina para encontrarse a Maléfica abriendo una caja que decía 'Tazas' para sacar una que tenia grabado 'I (Corazón) Boston', para luego llenarla de Whisky.

Emma y Regina simplemente la veían sin poder creer que la mujer siempre tuviera algo para beber con ella.

-¿Que buscan chicas?-. Pregunto Maléfica ya sintiéndose molesta ante las constantes miradas. -Si lo que buscan es un trió les aviso que soy un poco dominante.- Continuo la mujer dragón.

-No nada de eso, vengo por tu promesa de almuerzo.- Dijo Emma sonriendo ampliamente mientras pensaba solamente en comer.

-Esta bien.- Dijo Maléfica mientras rodaba los ojos. -Pero este tarro es mio.-

-Esta bien.- Dijo Emma simplemente antes de correr hacia afuera como una niña a la cual llevarían a comer helado.

-¿Estas segura que te conseguiste una novia y no simplemente una hija?- Pregunto burlonamente Maléfica a su vieja amiga.

-Simplemente callate y sube al auto.- Espeto Regina mientras empujaba a Maléfica fuera de a casa.


Emma entraba a Granny's mientras Regina estacionaba su Mercedes.

En el lugar casi no había gente hoy, y la única persona ademas de ellas se estaba yendo por la puerta mientras entraban.

De detrás de la barra una renga Ruby salio para pedirles las ordenes mientras las chicas se sentaban.

-Entonces... ¿Que van a ordenar señoritas?- Dijo Ruby mientras sacaba su anotador.

-Hey Rubs, ¿Que sucede con tu pierna?- Pregunto alegremente Emma a su renga amiga mientras su novia y su amiga revisaban el menú.

-Es que tu madre tiene un strap-on muy grande y mucha energía para usarlo.- Dijo como si no fuera nada.

Emma se tapo la cara por la vergüenza ante tal cosa, Regina estallo en risas y Maléfica escupió el whisky que tenia en la taza sobre el menú.

-Cuando Snow me dijo lo del trió creí que seriamos yo y ella contra David, pero al parecer entre los dos querían dar...-

-POR FAVOR RUBS YA PARA.- Grito Emma mientras se tapaba los oídos con las manos. -Son mis malditos padres de los que estas hablando. Ya fue suficiente con que haya entrado con Henry mientras estaban asiéndolo.-

-¿QUE?.- Grito Regina ahora.

-Una vez entraba con Henry al departamento de Mary Margaret y los atrapamos.- Emma contaba, mientras Regina miraba horrorizada a Emma por lo que había visto su hijo, y Maléfica se reía abiertamente de su amiga.

-Lo siento Em, aveces me olvido que son tus padres.- Se disculpo Ruby.

-¿Que? No, por favor sigue contando.- Dijo Maléfica con una sonrisa.

-Por favor Señorita Lucas tome nuestras ordenes y deje de molestar a la Señorita Swan.- Dijo molesta Regina.

-¿Señorita Swan?- Pregunto Emma como una niña pequeña. -¿Ya te enojaste conmigo? ¿Por que?-

-Por que nunca me contaste sobre el percance con tus pervertidos padres. Ese par de idiotas que tienes por padres se expusieron ante nuestro hijo.-

-Pero eso sucedió hace ya mucho tiempo.-

-ESO LO HACE AUN PEOR, Henry era mas pequeño.- Grita Regina complemente enojada por lo que escucho.

-Bueno, ¿Que van a ordenar?- Pregunto Ruby antes de que esta discusión subiera de tono como siempre sucedía cada vez que Emma y Regina discutían sobre algo.

-Hamburguesa y papas fritas grandes.- Pidió Emma.

-Filete y ensalada.- Dijo Regina.

-Yo quiero una de esas cosas que llaman hamburguesas, y un batido de chocolate con ron.- Pidió Maléfica como si fuera lo mas común.

-No tenemos de esos.- Explico Ruby.

-Entonces has uno.- Fue lo que dijo simplemente Maléfica mientras entregaba su menú a esta.

-Esta bien.- Dijo raramente Ruby mientras se marchaba.

Emma no podía ni siquiera mirar a su amiga, ya que el simple hecho de verla renguear le recordaba lo que sus padres le habían hecho.


Cuando por fin llego la comida Emma intento no mirar a Ruby mientras comía su hamburguesa.

Emma intentaba tanto no mirar a su amiga mientras intentaba distraerse con la conversación de Maléfica y Regina, quienes hablaban de los viejos tiempos, que no noto como sus padres entraban por la puerta.

-Emma.- La misma levanto lenta y temerosamente la cabeza ante la alegre voz de su madre. "¿Como una mujer tan tierna puede dejar de esa forma a una chica como Ruby?" -¿Como estas cariño? Me entere que te estas mudando, entonces supongo que salio todo bien con Regina.- Dijo Mary Margaret mientras se acercaba a Emma con David tomado del brazo.

Emma bajo rápidamente el rostro, y sin mirarlos a la cara respondió. -Si... salio bien.. estamos muy bien... Maléfica nos invito a almorzar.- Respondió Emma incómodamente sin poder ver a sus padres en el rostro.

Snow tomo esto como algo común. -Me alegro querida. Regina espero que cuides bien a nuestra hija.- Regina frunció el ceño ante la advertencia que venia por parte de su archi-suegra-hijastra-enemiga. -Maléfica.- Eso sonó como un saludo pero Emma sintió movimiento sobre ella, aunque no logro verlo ya que no podía ver a sus padres al rostro.

-Y también yo espero que por favor aprendan a cerrar sus puertas, par de...- Regina se detuvo en medio de su reprimenda a los Charming por la mano que coloco Emma sobre la suya. Los ojos de Emma le decían 'por favor no'. Claramente la rubia quería pasar la menor cantidad de tiempo con sus padres hasta que se le pasara la vergüenza. Regina desidio respetar los deseos de su pareja.

Siguieron comiendo en paz, Emma comía lo mas educamente posible que le permitía su hambre, Regina comía de a pequeños pedazos su filete y Maléfica llamaba a Ruby por otra copa de su recién creada malteada de chocolate con ron.

Ruby llegaba con la chocolatosa bebida para Maléfica un minuto después.

-Sabes que te cobrare por dos bebidas distintas ¿no? Una por la malteada y otra por el ron. ¿Entiendes?- Dijo Ruby mientras colocaba la malteada frente a Maléfica, la cual sin pensarlo simplemente se la arranco de los dedos apenas Ruby la coloco en la mesa.

La mesera número uno de Storybrook se alejo lentamente de la mujer dragón y coloco su atención en los Charmings, que para desagrado de Emma se habían colocado exactamente en la mesa detrás de ellas.

-Hey chicos, ¿Como están?- Se acerco lentamente Ruby a la pareja, mientras Emma se hundía en su banco intentando ignorar la conversación que sabría que vendría. -Disfrute mucho lo de anoche.- Emma deseaba con todo su ser que esto terminara ahí. -Aunque todavía no puedo caminar ni sentarme bien por el ardor que me provoco tanta fricción.- No fue así. -¿Entonces que van a ordenar?- Pregunto sonriente como siempre Ruby, mientras Emma intentaba olvidar lo había oído e intento regresar a su comida.

-A nosotros también Red.- Dijo alegre David.

-Si, David tiene razón a nosotros también, aunque te pido disculpa por lo del ardor me emocione mucho jugando con tu...- Emma no pudo escuchar mas de la conversación ya que tomo la mano de Regina y se paro corriendo de su asiento llevándose a Regina con ella.

-Por favor Gina sacame de aquí.- Rogó Emma mientras se dirigían hacia la puerta.

-HEY, NO SE VAYAN, ¿QUIEN SE SUPONE QUE PAGE LA CUENTA?- Grito Maléfica desde su asiento sin soltar su bebida.

-Tu nos invitaste, se supone que tu pagues.- Dijo Emma mientras tomaba el picaporte.

-Yo las invite, nunca dije que pagaría yo.- Se quejo Maléfica. -¿Como se supone que pague? Ni siquiera tengo empleo, ni tampoco de esos papeles verdes.- Grito Maléfica al aire, ambas mujeres ya habían desaparecido.

-Nosotros pagaremos.- Dijo Snow con una sonrisa en el rostro a Maléfica quien la miraba confundida.

-Es lo menos que pueden hacer.- Dijo con falsa molestia Maléfica. -Tu niña-lobo otra de estas.-


-Oh dios, nunca sentí tantas ganas de escapar.- Decía Emma mientras suspiraba. Ahora ambas mujeres se encontraban en el auto de Regina conduciendo de regreso a la mansión.

-Dios Regina, has algo malo, algo bueno. No me importa has algo que me haga olvidar esa conversación.- Rogaba Emma.

-Dios, la pequeña Snow nos salio un poco...-

-REGINA. No. Hables. De. Eso. Nunca. Jamas.- Dijo Emma seriamente separando cada palabra.

-Esta bien.- Dijo Regina mientras doblaba en la esquina. -¿Que dices si nos divertimos con Kathryn y Lily? Las obligare a que nos compren un nuevo sofá.- Regina con una sonrisa respondía a los ruegos de Emma.

-Esta bien.- Dijo Emma con una sonrisa, eso fue suficiente como para alejar de su cabeza la idea de sus padres abusando de su mejor amiga. -Imaginate como estaría el libido de Henry y su amigo si se enteraran que dos chicas tuvieron sexo en ese mismo sofá en el cual estaban jugando.- Dijo Emma con una sonrisa mientras el rostro de Regina se transformaba completamente, de una seria y templada, a uno lleno de ira y un firme ceño fruncido.

-Cerdas.- Grito Regina mientras aceleraba. -Se revolcaron donde mi pequeño Henry inocentemente juega con sus amigos.- Regina estaba completamente furiosa, apenas encontrara a Kathryn y Lily las destrozaría.

-No lo defiendas tanto Regina.- Dijo Emma ganandoce una fulminante mirada de parte de Regina. -La otra vez encontré mi navegador lleno de pornografía, yo pensaba que el chico seria lo suficientemente inteligente como para pensar en utilizar la búsqueda en privado, o por lo menos borrar el historial...- Emma corto su discurso al notar la cara de culpa en el rostro de Regina. -Oh Dios, FUISTE TU.- Se burlo Emma mientras la apuntaba con el dedo y se reía. -Oh mira quien resulto ser tan pervertida como el resto.- Dijo Emma mientras la golpeaba con su dedo indice la mejilla.

-Detente.- Grito seria Regina, ahora era hora de devolver el golpe. -Ademas yo solo me metí en tu computadora para ver tu historial y ya había bastante pornografía cuando llegue... abre buscado o entrado a alguna pagina por mi misma...- Respondió con culpa. -Pero la mitad de la pornografía no era mía.- Dijo completamente roja Regina.

-Entonces tu eres la de 'colegialas rubias siendo dominadas por directora dominatrix'.- Emma tenia una enorme sonrisa en el rostro ante lo roja que se estaba poniendo Regina. -Si quieres en algún momento podemos actuarlo.- Le susurro al oído antes de volver a su posición y volver a pensar. -Solo me falta saber quien anduvo buscando sobre Swingers y grupales, por que yo no fui y las únicas perso...- Emma se dio cuenta de quien había utilizado su computadora y decidió cerrar la boca.

Regina tomo esto como una victoria y sacando una mano del volante comenzó a golpear la mejilla de Emma con su dedo como tan molestamente esta se lo había hecho hace unos segundos.

-¿Quienes son los pervertidos al final, eh?-

Emma simplemente se quedo refunfuñando en su asiento hasta que llegaron a la mansión en la calle Miffin altura 108.


En la entrada de la mansión estaba estacionado el auto de la rubia con la cual tanto quería hablar Regina.

Regina desidio no frenar, a sabiendas de que Kathryn nunca entraría a su casa sin permiso y que Lilith era la única persona que ahora la ocupaba.

Regina continuo con su auto unos metros mas, lo suficiente para que no pudiera verse desde la ventana y lo suficientemente lejos como para que no la escucharan frenar y bajar del auto.

En un muto acuerdo para el cual no se necesitaron palabras, lentamente Emma y Regina caminaron hacia la puerta de la cocina para sorprender a ambas mujeres.

Emma se saco sus botas y Regina sus zapatos, para que no resonaran contra el piso de madera.

Lentamente se fueron acercando al living sin ser escuchadas.

De todas formas no las escucharían sobre los gemidos que soltaba Kathryn mientras rebotaba sobre Lily en el sofá.

Emma y Regina se acercaron para ver mas de cerca la situación.

Kathryn saltaba arriba y abajo sobre la cintura de Lily, quien tenia una mano tomándole un pecho y la otra debajo del vestido de la rubia. Kathryn se sostenía de los hombros de Lily mientras subía y bajaba en puro éxtasis, gimiendo y con los ojos cerrados del placer que le estaba propinando la chica dragón con sus dedos.

Emma tomo a la furica Regina por el codo y la llevo lentamente hacia afuera por la puerta por la cual habían entrado.

Ya afuera ambas se colocaron su calzado nuevamente. -Gina entraremos adentro como si no hubiésemos visto nada y luego se lo tiraremos en la cara. De acuerdo.- Dijo Emma con una sonrisa en el rostro.

-Te dije que no me llamaras así. Y ademas no creo que paren, están muy sumidas la una en la otra.-

-Entonces hagamos ruido, me gustaría ver como intentan ocultarlo.-

-Sabes que te amo mas cuando piensas de esa forma tan malvada.- Regina se inclino y beso a Emma antes de ruidosamente pisar la entrada y sacar las llaves agitándolas lo mas que pudo.

Emma podía escuchar como dentro de la casa se escuchaban rápidos movimientos.

Cuando ambas entraron, ambas chicas que hasta solo instantes estaban en un momento privado, estaban sentadas en lados opuestos del sofá que ya habían mancillado. Ambas actuaban como si nunca se hubiesen hablado.

Lily con su posición casi masculina como si nada le importara, con su mano izquierda en el bolsillo de sus ajustados pantalones y la otra mano colgando de un lado del sofá. En el otro extremo se encontraba Kathryn con un claro vestido celeste de verano y un fino saco rosa sobre sus hombros, hizo lo que pudo, pero no podía ocultar perfectamente lo acelerado de su respiración.

Cuando Kathryn escucho que la puerta se cerraba, se levanto y se volteo para saludar a Regina. -Oh Regina que bueno que llegas.- Regina simplemente rodó los ojos ante la falsedad de esa frase. -Tengo cosas muy importante que hablar co...-

-Oh corta con esta porquería Kathryn, vimos como estabas a gusto dejándote penetrar por esa niña.- Dijo molesta Regina mientras apuntaba a Lily.

Kathryn fingió sorpresa y se llevo las manos a la boca. -Como puedes...-

-Tu novia ya nos contó como lo hicieron anteriormente en el sofá.- Dijo Regina mientras se sentaba en un sillón. -Y lo llamo EL sofá y no MI sofá, por que ahora es tuyo, llevatelo, quemalo, has lo que quieras, pero, tienes que comprarme uno nuevo.- Regina estaba completamente divertida ante las expresiones de pánico que cruzaban por el rostro de Kathryn, mientras esta tomaba asiento en el sofá, ahora un poco mas cerca de Lily.

-Ademas son las peores ocultando cosas.- Puntualizo Emma mientras se sentaba sobre el costado del sillón. -Entre los cojines se puede observar claramente una tanga roja.- Dijo Emma mientras apuntaba a la prenda en cuestión.

Horrorizada, Kathryn la tomaba rápidamente para meterla en su bolso de mano.

-Tu no has podido bajar tu respiración aún.- Apuntando a Kathryn aún.

-Y Lils.- Emma hizo una pausa para no reírse de la estupidez de su amiga. -Te equivocaste de mano, los dedos de tu mano derecha siguen brillando con los jugos de Kathryn, escondiste la mano equivocada.- Finalizo Emma mirando a su vieja amiga mientras esta raramente se limpiaba la mano y se reía de su error.

Lily y Kathryn se sintieron como dos niñas siendo reprendidas por sus madres y simplemente guardaron silencio mientras Regina las reprendía. -La verdad es que las convertiría en cenizas en este instante por ser tan descuidadas y asquerosas como para hacerlo en un lugar donde mi pequeño e inocente Henry pasa parte de su día y …-

-Espera un momento.- La corto Lily. -Tu hijo no es tan santo e inocente como parece, bajo su cama hay más de quince ejemplares de Hustler y...-

-¿Y que hacías tu revisando el cuarto de mi hijo?- La interrumpió molesta Regina.

-Estaba... buscando... sus revistas.- Respondió muy bajo Lily mientras jugaba con sus dedos al admitirlo.

-Demonios, le debo una disculpa a David, pensé que el me las había quitado.- Murmuro Emma. Pero Regina la logro oír de todos modos.

-¿Que dijiste Emma?.- Pregunto Regina mientras lanzaba dagas por los ojos contra la espalda de Emma.

Emma se puso completamente nerviosa y alterada, y comenzó a tartamudear mientras se rascaba la nuca e intentaba contestar. -Ehm... Ehm... Qu-qu-que Henry de se-se-seguro se las robo a David. Si, si, claro a David.- Contesto nerviosa ante la mirada de Regina. -Hay un archivero llena de ellas en la comisaria.- Se le escapo a Emma sin querer.

Regina simplemente la miro con mas fiereza en los ojos. -Espero enterarme que esas revistas dejaron este plano de existencia para el final de esta semana, por que si encuentro una en manos de Henry o de la Sheriff, le juro que habrá que ascender de puesto a David ya que no habrá una Sheriff en este plano de existencia tampoco.- Amenazo fríamente Regina, llenando de temor el corazón de Emma.

-Ahora volviendo al tema.- Dijo Regina mientras volvía su amenazante vista a su amiga y la hija de su mejor amiga. -Me deben un sofá.-


El tiempo paso y las cosas se habían calmado.

Ahora Kathryn estaba sentada sobre las piernas de Lily en el sofá mientras hablaban tranquilamente ahora con una copa de sidra cada una.

-Entonces ¿Tengo que entregarte mi sofá y mi alfombra nueva?.- Decía Kathryn mientras tomaba un trago de su vaso.

-Exactamente querida, pero, también tienes que llevarte este.- Agrego Regina apuntando al sofá en el cual estaban sentadas Lily y Kathryn. -Y de paso, si puedes llevate a la niña contigo.-

-PERO MAMÁ.- Se quejo Lily fingiendo molestia.

Eso molesto enserio a Regina. -NO ME LLAMES ASÍ.-

-Gina deja a la niña en paz.- Dijo Emma haciendo enojar mas a Regina.

Regina comenzó a levantar su mano para formar una bola de fuego y poder acabar con la insolencia de ambas ex-huérfanas.

Emma coloco una mano sobre la suya para detenerla y que viera lo que sucedía.

-Lily hace muy poco que nos conocemos, pero, ¿Quisieras mudarte a mi casa?- Dijo Kathryn rápidamente colocándose en su rodilla frente a Lily, quien simplemente la miraba con los ojos bien abiertos.

Lily abría y cerraba la boca como una idiota ante la oferta que le hacía la rubia frente a ella. -¿Lo dices enserio?-

-Si.- Dijo Kathryn emocionada por la sonrisa que se iba formando en la cara de Lily. -Tengo una enorme casa solo para mi, seria bonito compartirla con alguien... antes de que comience a coleccionar gatos.- Continuo raramente Kathryn recordando que la semana pasada ya estaba buscando un gatito para hacerle compañía en la enorme casa que tenia.

-Si, acepto.- Dijo alegremente Lily mientras saltaba de su asiento y abrazaba a Kathryn dándole vueltas en aire en medio del living.

Ambas estaban muy felices. Lily le daba vueltas tan rápido que el vestido de Kathryn se levanto y se expuso completamente ante Emma y Regina.

Lily termino de darle vueltas a Kathryn para luego tirarla en el sofá debajo de ella y comenzarla a llenarla de besos.

Emma comenzó a bajar poco a poco la cabeza para intentar captar una pizca de la anatomía interna de Kathryn, para recibir un golpe en la nuca de parte de Regina por su indiscreción y descaro de hacerlo frente a ella.

-¿Que? Intentaba ver si era rubia natural.- Se excuso Emma en un susurro.

Regina miro enojada a su novia, pero, le entro la duda y poco a poco ella también comenzó a bajar la cabeza para intentar ver por entre las piernas de su amiga quien estaba siendo atacada a besos por Lily.

-Sep. Rubia.- Dijeron ambas mientras asentían entre ellas ante su 'descubrimiento'.

Lily detuvo su ataque y se sentó en el nuevo sofá de Kathryn mientras tomaba a la misma por la cintura y la sentaba sobre sus piernas. Lily coloco algunos tiernos besos contra su nuca y luego coloco su mentón sobre el hombro de la rubia.

-Bueno parece que me llevare una dragoncita, antes que un gatito.- Dijo feliz Kathryn mientras besaba la cien de Lily antes de colocar su cabeza sobre la de esta.

-Mañana comenzaremos la mudanza.- Dijo Lily con una sonrisa. -Sera rápida, después de todo no tengo muchas cosas.-

Emma y Regina sonrieron ante el cariño que se tenían ambas. -Eso es excelente.- Dijo Emma alegremente. -Pero ¿Como diablos sucedió esto?- Termino preguntando Emma mientras apuntaba raramente a ambas mujeres.

-Bueno, yo estaba sola en la casa mirando la tele...- Comenzó Lily a relatar mientras entrelazaba sus dedos con los de las manos de Kathryn y las colocaba sobre las piernas de esta. -Y luego sonó el timbre de la puerta y...-

Todas se habían volteado a la puerta para ver como de una aglomeración de humo azul, aparecía Maléfica.

Kathryn se hundió lo mas que pudo en el sofá.

Aunque no fue suficiente ya que estaba sentada sobre Lily, quedando en plena vista de la mujer dragón.

Maléfica llevaba con ella la taza que había tomado de Emma y se sentó de costado en el sofá mientras se sirve de la botella de sidra colocada en el centro de la mesa ratona del living, antes de voltear su atención a la nerviosa Kathryn sentada sobre su hija.

-Entonces.- Comenzó Maléfica, logrando que un terrible escalofrió subiera por la espalda de Kathryn. -Tu, debes de ser Kathryn.-

Kathryn nerviosamente estiro la mano para saludar a Maléfica. -Kathryn Nolan, gusto en conocerla.-

-Así que Nolan.- Dijo la recién llegada como si saboreara el nombre. -¿No es ese el nombre del príncipe Charming, padre de la pequeña Emma?-

-No soy pequeña...- Comenzó a quejarse Emma.

-Tienes la misma edad que mi Lilith, para mi eres pequeña.- Emma simplemente refunfuño en su asiento.

-Si, ese es el apellido de David, pero ya nos divorciamos hace tiempo, unos dos meses después de que se rompió la maldición, solo que quería mantener el apellido por que no me gusta el nombre de soltera que me dio Regina.- Explico Kathryn completamente nerviosa.

Maléfica tomo la mano que le seguía ofreciendo la otra rubia y la saludo fríamente mientras levantaba una ceja ante los nervios de esta. -A si que tu eres la chica que se acuesta con mi pequeña Lilith.- La forma en la cual Kathryn se retorció sobre Lily del terror fue suficiente como para crear una sonrisa en el rostro de Maléfica.

-Su-su-supongo.-

-Entonces.- Dijo Maléfica mientras tomaba su rodilla con ambas manos. -¿Que intenciones tienes con mi hija?-

-Yo-yo-yo quisiera que su hija se mudara conmigo y-y ver como va avanzando nuestra relación con el tiempo.-

-Uh, ya veo.- Maléfica mostraba un semblante serio que estaba poniendo en los nervios a Kathryn. -Solo quiero avisarle princesita que si le rompes el corazón a mi pequeña... Te prenderé fuego hasta que te derritas como el oro.- Amenazo completamente fría Maléfica mirando fijamente a Kathryn quien estaba a punto de orinarse sobre Lily.

Lily intentaba calmar a una completamente asustada Kathryn mientras Maléfica se sentaba tranquilamente como si nada hubiese sucedido.

Maléfica dio un largo trago a su taza antes de servirse más.

Cuando coloco la botella en la mesa nuevamente centro la vista en Emma que estaba sentada en el brazo del sillón en el cual estaba cómodamente sentada Regina.

Cuando Emma sintió la mirada de Maléfica sobre ella decidió preguntarle si necesitaba algo. -¿Tienes que algo que decirnos?- Pregunto Emma levantando una ceja.

-Solo a ti pequeña Charming.- Dijo burlonamente Maléfica.

-¿Y eso es..?- Dijo Emma expectante ya que Maléfica no continuo.

-Que si ves a tus padres mas tarde en este día, diles que iré a jugar con ellos a eso de las siete y que llevare mis propios juguetes.- Respondió Maléfica con una sonrisa.

Emma se cubrió la cara con las manos avergonzada completamente de la actitud de sus padres. -Dios Kathryn, no crees que podrías llevarte a tu suegra contigo.-

Emma no pudo verlo por que tenia las manos en su rostro, pero lo que dijo Emma hizo que el mas potente de todos los escalofríos subiera por la espalda de Kathryn dejándola completamente paralizada.

Lily intentaba mover a Kathryn o que por lo menos reaccionara pero esta no hacia nada, al parecer la idea de que Maléfica se mudara con ella la dejo tiesa. -Bien hecho Emma, rompiste a mi novia.- La regaño Lily.

Maléfica produjo una pequeña petaca de un bolsillo interno de su saco. La abrió lentamente y luego virtio el liquido en la boca de la paralizada novia de su hija.

Kathryn comenzó a sentir como el fuerte alcohol le comenzaba a quemar la garganta. -OH DIOS.- Grito Kathryn mientras se tomaba de la garganta fuertemente, ¿como hacia Maléfica para tomar bebidas tan fuertes y no quedar en coma? -¿QUE DIABLOS ERA ESO?.-

-Exactamente eso, tequila El Diablo.- Dijo con una sonrisa Malefica con una sonrisa mientras ella le metia un largo trago, bajando a la mitad la pequeña botella. -Lo importaron hasta aquí desde una tierra llamada Me-xico.- Explico Maléfica intentando pronunciar el nombre del lugar. -Debe de ser un lugar asombroso si hacen tan buen alcohol.-

Emma ya no aguantaba más, ahora ya tampoco podía mirar bien a Maléfica sin pensar en lo que sucedería con sus padres. -Regina, por favor, sacame de aquí.- Rogaba Emma mientras se seguía cubriendo el rostro. -Vamos a buscar a Henry de lo de Williams y llevemoslo por un helado o algo parecido.- Decía Emma mientras se seguía tapando el rostro para no mirar a Maléfica.

Regina se paro y tomo a Emma por los hombros para dirigirla hacia la puerta. -Esta bien Emma, vamos a buscar a Henry.- Regina fue dirigiendo a Emma lentamente hacia la puerta y antes de salir ella se volteo. -KATHRYN ES FACIL DE MANTENERLAS, SOLO DALES TRES COMIDAS DIARIAS Y MANTEN LA COPA DE TU SUEGRA SIEMPRE LLENA.- Grito Regina mientras cerraba la puerta y estallaba de risas afuera de su casa por la cara que tenia Kathryn.

-Parece que no comprare gatitos.- Se decía a si misma Kathryn. -Ya me llevo dos dragonas y un sofá conmigo a casa.-


Emma y Regina habían recogido a Henry de la casa de los Williams,y ahora la familia Swan-Mills estaba sentada afuera de la heladería comiendo de sus respectivos helados.

-Entonces.- Comenzó Emma una conversación. -¿Que estabas haciendo chico?- Le pregunto a Henry mientras le sacudía la cabeza.

-Nada, simplemente jugábamos videojuegos.- Respondió simplemente Henry.

-¿Y no sucedió nada interesante en tu vida?- Pregunto Emma ironizando la falta de interés que tubo Henry en responder su anterior pregunta.

-No nada.-

-Hay chico que sucede contigo.- Se quejo Emma. -Mientras mas creces te vuelves mas aburrido. Recuerdo cuando tenias diez años y corrías por todos lados diciendo que todos eran personajes de cuentos de hadas. Ahora solo haces nada todo el día.-

-Emma dejalo ahora es un adolescente, tiene otras cosas en las que preocuparse.- Dijo Regina con una sonrisa mientras acariciaba la cabeza de Henry.

Cuando Henry le devolvió la sonrisa, la de Regina creció pero de un tono muy sombrío.

-Como el de deshacerse de las revistas de debajo de su cama si no quiere que calcine sus videojuegos.- Amenazo alegremente Regina a un Henry que bajo la mirada totalmente sonrojado.

Henry intento desviar la conversación antes de que lo avergonzaran aún mas. -Oh si hoy paso algo.- Emma y Regina le pusieron pura atención a su hijo. -La abuela anduvo preguntando sobre la abuela.- Dijo Henry confundiendo completamente a Emma y Regina.

Emma levanto una ceja y pregunto. -¿Mary anduvo preguntando sobre si misma?-

-No.-

Ahora Regina levanto su ceja. -¿Anduvo preguntando sobre mi madre?-

-No.-

-¿Entonces sobre quien?- Preguntaron ambas confundidas.

-Sobre Belle.- Dijo Henry sonriendo. -Legalmente Belle es mi abuela, ya que ella estaba casada con el abuelo cuando murió.-

-Henry si lo pones así, Kathryn seria mi madrastra, tu eres hermanastro de MM y mi tío, tu mamá mi abuelastra... y puedo seguir hasta darle la vuelta entera a este torcido árbol genealógico.- Dijo Emma mientras seguía pensando en lo chueco que se estaba poniendo este árbol.

-Bueno lo que importa es ¿Para que estaba buscando Snow a Belle? Dinos Henry.- Intento recuperar el hilo de la conversación Regina.

-La abuela me anduvo haciendo preguntas extrañas de que si Belle ya había superado la muerte del abuelo, y si salia con alguien, y varias cosas mas que no recuerdo ahora.- Explico Henry mientras Emma se volvía a tapar el rostro por la vergüenza que le causaban sus padres en estos momentos.

Emma se puso frente a Henry y lo tomo de los hombros. -Henry, escuchame, no quiero que por nada en el mundo te acerques al apartamento de Mary Margareth hasta que te diga que es seguro.- Dijo Emma completamente seria.

-¿Por que? ¿Acaso hay alguien enfermo o algo así?-

-Si muy enfermos.- Dijo Emma confundiendo a Henry, quien había visto a sus abuelos en perfecta salud esta mañana.

-El pequeño Neal esta muy enfermo con una enfermedad del bosque encantado, cariño, y tal vez tu no tengas inmunodeficiencia contra esa clase de bacterias.- Intento excusar Regina. Su hijo no podía enterarse de los placeres recién descubiertos de sus idolatrados abuelos.

-Y por que no queremos que te enfermes es la razón por la cual debes de mantenerte lejos, es como la viruela, si te da de mas grande es peor.- Finalizo Emma revolvía el cabello de un sonriente Henry.


Emma y Regina caminaron con Henry como una verdadera familia un tiempo antes de decidir volver a casa para preparar la cena.


Ya estaban todos sentados en la mesa. Emma ya estaba ansiosa por comer al igual que Henry.

Kathryn y Lily estaban ahí también, estaban presentes para celebrar la ultima noche de Lily en la casa Swan-Mills ya que mañana se mudaría con Kathryn.

-¿Y Maléfica? ¿Por que no esta comiendo con nosotros?- Se pregunto Henry mientras Regina colocaba la lasaña en el centro de la mesa.

-Mami esta comiendoce a los padres de Emma.- Dijo divertida Lily mientras recibía una patada por debajo de la mesa por parte de Emma.

-¿QUE?- Dijo Henry muy confundido sin captar el inuendo en la voz de Lily.

-Que Maléfica esta comiendo con tus abuelos, ella ya estuvo enferma y tiene una especie de cura para Neal.- Intento cubrir Emma mientras miraba enojada a su amiga.

-Y creo que tus abuelos están buscando varias curas.- Incito Lily.

-Si, hoy estuvieron preguntando por Ashley y Sean.- Continuo Kathryn.

Emma ya había perdido el apetito, no es algo bueno que hablen sobre la vida sexual de sus padres mientra comía.

-Me perdí.- Dijo Henry confundido. -¿Acaso todos estuvieron enfermos y no me di cuenta?- Nadie respondió su pregunta.

El apetito de Emma volvió enseguida cuando tubo su plato frente a ella. El aroma de la lasaña de Regina era suficiente como para borrar sus pensamientos.

Regina era la mejor cocinera que podía haber. Claramente después de 28 años tenia que serlo.

-Mamá, ¿Por que Kathryn esta comiendo con nosotros?- Henry pregunto al notar a la rubia extra en la mesa, el chico parecía que perdía neuronas mientras mas crecía.

-Kathryn esta cenando con nosotros por que mañana Lily se mudara con ella.- Explico tranquila Regina.

-¿Por que? ¿Acaso la echaste?-

-No Henry, Kathryn la invito a vivir con ella.-

-Enserio te vas. Fuiste una gran hermana mayor Lily, espero que sigas viniendo.- Dijo Henry con una sonrisa.

-Te promete que seguiré viniendo a patearte el trasero hermanito. No tan seguido. Pero vendré. Lo entenderás cuando tengas una novia.- Dijo Lily sonriente mientras se volteaba a besar a Kathryn.

-Genial.- Dijo Henry antes de voltearse hacía su madre. -¿Mamá?-

-¿Si cariño?-

-No me castigues mas por dejar los calcetines en la escalera, cuando tu y Má dejan sus bras bajo el sofá.- Se quejo Henry.

Regina abrió ampliamente los ojos.

Emma se aguantaba las risas, por fin escuchaba algo que no fuera de su padres.

Lily y Kathryn se hundían lentamente en sus sillas ante las llamas que se podían observar en los ojos de Regina.

-Ma...-

-Animate a llamarme así y te eliminare en este mismo momento.- Detuvo Regina a Lily antes de que lograra decir algo. -Alegrence de que no las incinero en este momento por que esta Henry presente, pero la próxima no se salvaran.- La voz de Regina era tan fría y cortante que ambas mujeres no pudieron formular palabra.

Emma se reía por lo bajo y lentamente todos volvieron a comer.


Cuando por fin terminaron de comer, Regina mando a Henry a dormir mientras ellas disfrutaban una copa de vino.

Después de varios chistes sobre Kathryn siendo la madrastra malvada de Emma por hacer muchos chistes sobre Snow y David, la joven pareja, se fue de la casa Swan-Mills.

Emma y Regina subieron a su habitación finalmente.

Hoy había sido un día bastante largo. Emma no había parado de sentirse avergonzada por la actitud de sus padres, no sabia como iba a ver a su padre en el rostro mañana, ahora la madre de su mejor amiga estaba siendo abusada por ellos o al revés. Regina tampoco tubo un buen día, la integridad de la inocencia de su querido Henry había sido amenazada por la lujuria de su amiga y la hija de su mejor amiga.

Pero, Emma y Henry tampoco tendrían buenos días mañana, si para el final del día Regina no se enteraba que ambos se habían desecho de sus revistas de contenido inapropiado.

Regina ya se estaba sacando el saco para prepararse para ir a dormir pero las manos de Emma la detuvieron.

-¿Que sucede?- Pregunto lentamente Regina esperando todo menos lo que dijo la rubia.

-No te quites la ropa.-

-¿QUE?- Regina se sorprendió bastante.

-Que no te quites la ropa.-

-¿Por que?- Regina no comprendía que era lo que estaba sucediendo.

-Por que tengo una sorpresa para ti.- Dijo Emma mientras le colocaba un dedo en la nariz antes de correr hacia el baño.

-¿Tienes una sorpresa para mi y no quieres que me quite la ropa? ¿Quien diablos eres tu y que has hecho con mi Sheriff?- Respondió dramáticamente Regina mientras se sentaba pesadamente en la cama.

Ya habían pasado cinco minutos desde que Emma se había metido en el baño y Regina estaba perdiendo la paciencia. Regina se había cansado de esperar y estaba apunto de pararse para revisar que estaba haciendo Emma en el baño, ante de que la puerta se abriera y de dentro de esta saliera Emma.

Pero no solo simplemente Emma.

-Wow.- Fueron las únicas palabras que salieron de Regina.

-¿Quería verme directora Mills?-

Emma estaba en la puerta del baño vestida como una alumna de la secundaria de Storybrook. Su camisa le quedaba muy apretada y su pollera era bastante corta pero le cubría los muslos, llevaba puestas medias hasta las rodilla y pequeños zapatos negros también. Emma estaba parada tomándose de las manos tiernamente como una niña y lo que la hacia lucir mas como una niña eran las coletas que se había hecho, una a cada lado de su cabeza.

-¿Sucede algo directora Mills?- Dijo Emma con su voz de niña manteniendoce en papel.

-Hem, nada.- Dijo Regina mientras caía en cuenta de que era lo que estaba sucediendo y por que Emma le pidió que conservara sus ropas puestas, Regina iba vestida como siempre y claramente podía pasar como directora de alguna institución.

-¿Podría preguntar por que pidió que viniera?- Emma debería de haber sido actriz en otra vida por que aun con las caras que ponía Regina seguía en el papel que ella misma se había dado.

Regina levanto las manos y un resplandor violeta invadió el lugar. -Claro que puede señorita Swan.-

-¿Que fue eso?- Pregunto Emma con voz de niña asustada.

-Eso fue un hechizo silenciador señorita Swan, usted ha sido una niña muy mala.- Dijo Regina con una gran sonrisa en el rostro.

-¿Y por que me pidió que viniera?-

-Exactamente por eso señorita Swan. Usted ha sido muy mala. ¿Usted sabe lo que le sucede a las chicas que se portan mal?- Pregunto Regina con una gran sonrisa.

-Son ¿Castigadas?-

-Exacto, ¿Y como se las castiga señorita Swan?.-

-¿Con nalgadas?- Dijo Emma fingiendo temor, pero muriéndose de ganas por dentro.

-Exactamente, ahora venga y súbase en mis piernas con su falda levantada y sus pantis abajo.- Dijo sonriente Regina mientras Emma fingiendo timidez se acercaba lentamente. -Por su mal comportamiento recibirá diez nalgadas señorita Swan.- Dijo Regina mientras se sentaba perfectamente en la cama y se arremangaba las mangas de su saco.

Emma se coloco junto a Regina y lentamente recostó su estomago sobre las piernas de Regina para luego levantarse la falda.

Regina tomo una de las coletas de Emma y la jalo hasta juntar sus labios con su oreja. -Señorita Swan usted es una niña muy sucia, mire esto de no traer pantis hoy. Creo que se merece un castigo mayor, que tal si en vez de 10 son 20 la cantidad de nalgadas que recibirá.- Antes de soltar la coleta Regina le mordió sensualmente el lóbulo.

Aunque Regina no podía verlo Emma tenia una enorme sonrisa en el rostro.

Regina tomo ambos antebrazos de Emma con su mano derecha y los sostuvo fuertemente contra su espalda. Spank. Sin previo aviso Emma recibió el primer golpe y un pequeño gemido ahogado salio de su boca. -Quiero que las cuentes.- Demando Regina en una voz tan sensual y dominante que excito aun mas a Emma.

-Uno.- Spank. -DOS.- Spank. -TR..Res.- Cada una de las nalgadas iba sumiendo un inentendible placer a Emma. Spank. -Cuatro.- Spank. -CINCO.- Regina comenzó a golpear un lado por nalgada. Spank. -Seis.- Izquierda. Spank. -Siete.- Derecha. Spank. -Ocho.- Izquierda. Spank. -Nue..ve.- Derecha. Spunk. -DIIIIEEEZZ.- Grito Emma. Ese ultimo lo había recibido en la entrada de su sexo.

-Oh le ah gustado eso señorita Swan.- Dijo Regina acercandoce al oído de esta mientras jugaba con su dedo indice en la entrada de la vagina de Emma. -No se supone que le guste.- Spunk. Spunk.

-ONCE, DOCE.- Dos golpes mas en el mismo lugar. Ahora Regina jugaba con dos dedos acariciando la entrada de la vagina de Emma provocando que esta comenzara a mojarse.

Spank. -Trece.- Spank. -Cator..- Spank. -QUI..- Spank. Spank. Spank. Spank. Spank. Los números fueron reemplazados por gemidos. Regina ahora estaba jugando con la entrada de la vagina de Emma, amenazando con entrar, pero simplemente pasando sus dedos lentamente por entre los labios vaginales de Emma.

Regina estiro de los brazos de Emma, los cuales todavía tenia restringido y atrajo a Emma un poco hacia a ella para poder susurrarle en el oído. -Señorita Swan.- Eso fue suficiente para que Emma se mojara mucho mas de lo que ya estaba. -Usted es una niña muy sucia, se a excitado con su castigo.- Regina le dio un pequeño mordisco al lóbulo de Emma antes de continuar. -Mire lo mojada que esta.- Dijo Regina mientras mojaba su dedo indice en los jugos que desprendía la vagina de Emma, para luego colocarlo en los labios de la misma. -¿Acaso le excita que la trate de esta forma?-

Emma no respondió, simplemente se mordió el labio inferior.

Regina estiro mas de los brazos de Emma obligandola a sentarse sobre sus piernas. Con su mano libre Regina la obligo a abrirlas, para luego comenzar a tocarle los muslos acercandoce peligrosamente a su vagina pero sin tocarla nunca. -¿Ahora me dirá si le gusta?-

-Si.- Suspiro Emma sin aguantarlo mas, tenia tantas ganas de que Regina la tocara.

-¿Si que?- Dijo demandante Regina mientras se acercaba mas al centro de Emma y lentamente dejaba besos en el cuello de esta.

-SI ME GUSTA. SI QUIERO. POR FAVOR HAZME TUYA.- Grito Emma quien ya no aguantaba mas la presión en la cual la tenia Regina.

Regina tomo el lóbulo de Emma con sus dientes antes de gruñir. -¿Que?-

-Que me haga suya directora Mills.- Dijo Emma casi rogando.

Regina hizo caso a las plegarias de su 'alumna' y dirigió lenta y tortuosamente su mano izquierda hacia la vagina de Emma. Cuando por fin llego jugo con sus dedos en la entrada de esta haciendo pequeños círculos en la entrada de su centro con dos dedos y otros pequeños círculos con su pulgar sobre su clítoris.

Regina mantuvo su pulgar dándole placer al clítoris mientra lentamente introducía su dedo medio dentro de Emma para empezar a moverlo lentamente.

Emma no paraba de gemir por lo que le estaba provocando Regina con un simple dedo, pero también por como Regina succionaba y dejaba besos a lo largo de su cuello, su pequeña cicatriz en el lado derecho de su labio superior le hacia cosquillas en los lugares sensibles.

-Pon...pon me otro.- Gimió Emma.

Regina hizo caso e inserto otro dedo en la suave vagina de Emma.

Emma se retorcía sobre ella y gemía, eso excitaba mas a Regina y comenzó a mover sus dedos mas rápido antes de insertar un tercer dedo.

Emma se sentía en el cielo, si no fuera por que sentía un poco entumecidos los brazos por el fiero agarre de Regina, pero Emma no estaba ni siquiera enterada.

Regina ya podía sentir como Emma soltaba cada vez mas jugos y estos lograban una mas sencilla penetración. Cuando pudo colocar cómodamente los dedos dentro de Emma sin ninguna dificultad, Regina decidió curvarlos, eso fue la mejor idea que tuvo, ya que con eso alcanzo la parte mas sensible de Emma.

Emma se curvo del placer curvando su espalda y clavando su nuca sobre el hombro de Regina mientras se mecía hacia atrás y hacia delante intentando aumentar la penetración.

Regina también obtuvo placer de este momento. La forma en la que Emma curvo la espalda le permitió una gran vista del prominente escote que tenia Emma con esa apretada camisa.

Regina comenzó a sentir como las paredes vaginales de Emma comenzaron a apretarse una poco a poco.

Emma estaba a punto de acabar. -Ohhh...Ohhh... Ya me vengo... Regina.. Ohhh... Uh.-

Los dedos de Regina ya no estaban dentro de ella y la mano de Regina ya no restringían sus brazos que ahora estaban hormigueando, ¿Que sucedía?

Emma estaba confundida, estaba tan caliente y excitada, ademas ya estaba a punto de acabar y abruptamente Regina se detuvo.

Emma sintió como bruscamente Regina tomaba sus muslos y su espalda para luego arrojarla a la cama.

Regina la miro con una cara de depredadora.

Regina miro a su asustada y confundida presa sobre su cama, la falda escolar subida hasta el ombligo revelando completamente su vagina y muslos, su camisa mal abotonada con esos senos que claramente querían salir de su prisión de algodón y por ultimo la tierna cara de confusión en el rostro de Emma.

Regina se subió salvajemente a la cama, sacandoce los tacones en medio camino. Se coloco sobre Emma y apropósito coloco su rodilla entre las piernas de esta presionando lentamente contra la vagina palpitante de Emma. Tomo ambos brazos de la rubia y los sostuvo sobre la cabeza de esta mientras con su otra mano presionaba los cachetes de esta sacandole ambos labios hacia afuera.

-¿Como me a llamado señorita Swan?- Pregunto Regina.

-Perdóneme Directora Mills.- Rogó Emma pero sin poder mantener su cara en una expresión gracias a la fricción que provocaba Regina con su rodilla cada vez que se movía.

-¿Usted cree que soy una simple noviecita suya? O ¿Su amante? ¿o alguna estupidez así?- Siseo Regina mientras se acercaba lentamente a los labios de Emma.

-Quisiera que fuera algo mas que eso directora Mills, quisiera que usted fuera miá y solo miá.- Dijo Emma como pudo mientras Regina seguía apretándole las mejillas y moviendo sutilmente su rodilla contra su centro.

-Lo siento señorita Swan, yo nunca seré suya.- La tristeza en los ojos de Emma era casi real, se había metido muy en su personaje. -¿Sabe por que Señorita Swan?- Emma agito la cabeza en negación. -Por que usted es miá y solo miá, nadie podrá tocarla y besarla mas que yo, nadie le hará que tener orgasmos mas que yo, usted es miá y solo miá Señorita Swan.- Los ojos de Regina estaban llenos de tanta lujuria que Emma se perdió en ellos y no sintió nada cuando Regina le soltó la boca para llenarla con la suya, Emma volvió a la realidad cuando Regina comenzó a profundizar el beso.

Regina bajo su mano hasta donde comenzaba el generoso escote de la camisa de Emma. Regina volvió a verla a los ojos. -Ahora Señorita Swan, le permitiré llamarme por mi nombre, solo para escuchar como lo grita mientras la obligo a correrse una y otra vez.- Regina se acerco a besarla una vez mas, solo que esta vez fue mas corto.

Regina todavía mantenía su rodilla entre las piernas de Emma, logrando una placentera fricción con cada uno de sus mas mínimos movimientos, también las manos de Emma seguían restringidas por Regina sobre su cabeza

Sin importarle nada Regina con su mano libre arranco todos los botones de la camisa de Emma, liberando su prominente pecho de esa prisión de algodón.

Tomo el pecho derecho de Emma con su mano libre y comenzó a apretarlo, para luego jugar con su pulgar de este haciendo movimientos como si quisiera destapar una botella con su dedo con el pezón. Mientras con su boca succionaba y lamia el pecho izquierdo de Emma para luego jalar su pezón con sus dientes.

Esto sacaba gemidos y pequeños gritos de Emma quien no paraba de retorcerse por el placer e intentaba liberar sus brazos, tampoco paraba de mover sus caderas arriba y abajo para poder frotar su centro contra la rodilla de Regina.

Regina soltó los brazos de Emma para poder tomar su pecho izquierdo con su mano y darle el mismo tratamiento al otro pecho de Emma.

Después de darle el mismo tratamiento al otro pecho de Emma, Regina desabrocho la falda de Emma y con la ayuda de esta la retiro de debajo de Emma.

Regina tomo las manos de Emma y entrelazo los dedos de ambas. La miro fijamente a los ojos mientras bajaba lentamente a los pechos de Emma para dejar tiernamente un beso en cada uno. Regina comenzó a bajar lentamente por el estomago de Emma, sin separar los ojos de los de Emma.

Sus dedos seguían entrelazados y sus ojos no perdieron contacto hasta que Regina paso de la pelvis de Emma y enterró su rostro en la vagina de la rubia. Antes de empezar, Regina le dio una pequeña mordida al hinchado clítoris de Emma, logrando que esta diera un pequeño grito disfrazado de gemido. Regina le dio un pequeño beso en los labios vaginales a Emma antes de abrirlos con su lengua y comenzar a hacerla bailar dentro de Emma.

Emma comenzó a retorcerse del placer por lo que le provocaba la lengua de Regina. -Ohhh...Ahhhh... Regina...Ohhh...Sigue... mas rápido... SIIIIIII...- Emma ya estaba por acabar.

Regina lo sintió y comenzó a acelerar el paso.

-REGIIIINAAAAA.- Grito Emma mientras acababa y tenia el mejor orgasmo de su vida, hasta había lanzado un poco de sus jugos por lo fuerte que había acabado gracias a la forma en la cual Regina la complacía.

Regina tragaba e intentaba todo el agridulce néctar que le daba la vagina de Emma después de ese orgasmo. Regina lamió la vagina y muslos de Emma hasta que no quedo ni una gota de sus jugos en ella.

Regina se levanto lentamente de entre las piernas de Emma y con sus dedos todavía entrelazados con los de la rubia y su barbilla brillando por los jugos de esta, se arrojo sobre ella y la beso suave y profundo, dándole una prueba de si misma de paso.

Regina se separo de la rubia y mirándola a los ojos le dijo. -Ahora es tu turno.- La mirada lasciva de Regina puso a Emma en todos sus sentidos nuevamente.

Regina se acostó aun lado de Emma para permitirle a esta pararse.

Emma se paro rápidamente y se saco la camisa. Luego se saco rápidamente los zapatos enpujandolos con los pies. Emma tomo la cinta de sus calcetines para poder quitárselos, pero. -No, no te los quites.- Dijo Regina mientras dejaba su fino saco sobre la mesita de luz junto a la cama.

Emma se subió a la cama y se arrodillo frente a Regina quien le estaba dando un hermoso show por la forma en la cual se desvestía lentamente.

Regina tenia una enorme sonrisa en el rostro por la forma en la cual Emma la estaba devorando con los ojos. Regina decidió torturarla un poco y comenzó a desvestirse mas lentamente.

Regina desabrochaba uno por uno los botones de su camisa de seda, dándole a Emma una dulce tortura. Poco a poco iba mostrando mas de su prominente escote y pechos, los cuales estaban cubiertos por un brasier purpura.

Regina por fin se saco su camisa y la arrojo hacia el rostro de Emma.

Emma la movió de su vista tan rápido como pudo para encontrarse con Regina bajándose lenta y tortuosamente, para ella, el cierre de su pollera.

Cuando lo bajo por completo. Regina comenzó a bajar la pollera sensualmente por sus pernas.

Cuando la pollera llego hasta las rodillas de Regina, Emma le presto atención a que Regina no usaba pantimedias completas, si no que utilizaba de esas de las que llegan a medio muslo y luego se sujetan con ligero. También pudo ver lo húmeda que se había puesto Regina con las cosas que le había hecho a ella.

Emma observo como el brasier, las bragas y el ligero de Regina eran todos del mismo conjunto purpura.

Emma tenia las mas grandes ganas de arrojarse sobre Regina y arrancarle lo que le quedaba de ropa con los dientes, pero sabia que no podía tocar a Regina si no hasta que esta se lo permitiera por el pequeño juego que estaban haciendo.

Regina se soltó el ligero y junto a este ese saco las pantimedias.

Emma estaba completamente tensa, ella estaba completamente desnuda, excepto por las calcetas, frente a Regina, una Regina que la estaba torturando desvistiéndose lo mas lento posible.

Regina se coloco de con las piernas abiertas y de rodillas frente a Emma imitando la posición de la rubia.

Regina se desabrocho su brasier por adelante mostrando sus pechos, un poco mas pequeños que los de Emma. La rubia frente a ella se había perdido completamente en el hipnótico movimiento de sus pechos.

Regina carraspeo.

Emma salio de su trance y miro directamente a los ojos de Regina.

En los ojos de Emma había pura esperanza. Esperanza de poder probar lo que había frente suyo. En los de Regina había deseo. Deseo de que Emma la tomara en este mismo momento, ya la había torturado demasiado.

-¿Le gusta lo que ve señorita Swan?- Dijo Regina con una divertida sonrisa.

-Siiiiii.- Dijo Emma alargando la palabra.

-Entonces venga a buscarlo.- Dijo Regina mientras abría los brazos para aceptar a Emma.

Emma se lanzo salvajemente sobre Regina. Enredo sus dedos en el cabello de esta mientras en un rudo beso en el cual se chocaron los dientes de lo rudo y apasionado que fue, Emma se apoyaba sobre Regina.

Comenzó a bajar con besos por el cuello de Regina quedándose unos minutos ahí para marcar su territorio mientras con su mano derecha estrujaba uno de los pechos de Regina y con la otra sentía la humedad de las bragas de Regina.

Emma continuo bajando para colocar un beso en cada uno de los pechos de Regina para continuar bajando por su estomago, colocando besos en todos los lugares que podía.

Emma coloco un beso sobre las completamente húmedas bragas de Regina antes de juntarle las piernas a la alcaldesa y retirarlas de su camino. Emma miro fieramente a Regina antes de bajar a darle una probada a la fruta prohibida de la alcaldesa.

Emma inroducio su lengua entre los labios inferiores de Regina lanzando una corriente eléctrica de placer por todo el cuerpo de Regina.

Regina se ahogaba en sus suspiros por la forma en la que Emma se manejaba entre sus piernas. Ninguna de sus múltiples sirvientas, ni Graham, ni Robin la habían hecho sentir de esta manera.

Mientras Emma se concentraba mas en su tarea de complacerla con su lengua, Regina estaba volando del placer y se sostenía fuertemente de las sabanas pensando que iría al cielo si seguía de esta forma. -Ohhhh... Dios... Em... Ohhh...-

Emma metió tan adentro su lengua que pudo sentir como las paredes de Regina se estaban apretando.

Emma retiro su lengua y le dio un pequeño beso al clítoris de Regina antes de subir y poner su cara frente la de Regina.

Ah Regina no le gusto esto. Estaba tan cerca de acabar y Emma se detenía. -Señorita Swan. ¿Que demonios hace?. Baje a terminar su tra...- Emma metió dos dedos dentro de Regina antes de que terminara. -Uhhh...Ahhh...Ohhh...- Los jugos vaginales de Regina permitieron una mejor penetración.

Regina no paraba de retorcerse junto a Emma por el placer que le provocaban los dedos de esta dentro de ella. Pero Regina pudo sentir como dos ojos esmeralda no paraban de verla directamente. -¿Que le pasa Señorita Swan?- Pregunto rudamente Regina intentando detener sus gemidos.

-Quiero ver tu rostro cuando acabes en mi mano y grites mi nombre.- Fue la alegre respuesta de Emma mientras movía mas rápidamente su mano mientras insertaba un tercer dedo y con su pulgar hacia rápidos círculos contra su clítoris.

-Ohhhh... No le... ohhh... daré ese... ese... OHHHH... placer seño... SEÑO...señorita SSSSS...- Regina no pudo terminar la frase ya que Emma torció los dedos dentro de ella logrando mas fricción y dándole al punto justo. -OHHHH... EEEEEEMMAAA... Ya ME vengo... NO PARES...- Regina casi lo rogaba.

Emma obedeció fielmente las ordenes de Regina con una sonrisa enorme en su rostro. -MAS RAPIDO... OHH...-

-¿Como se piden las cosas Regina?- Dijo Emma con una cruel sonrisa en el rostro al obligar a Regina a rogar por su orgasmo.

-NO ME REBAJARE... Ohhh...- Dijo Regina mientras comenzó a sentir como Emma estiraba los dedos nuevamente y bajaba la velocidad. -ESTA BIEN ESTA BIEN.- Dijo Regina antes de que Emma decidiera sacar su mano de dentro de ella. -Por favor Emma hazme acabar.- Dijo Regina en una baja voz.

Para Emma eso fue suficiente. Se coloco sobre Regina. Volvió a curvar los dedos y arremetió a toda velocidad dando algunos bruscos golpes con su cadera a su propia mano para darle algo de potencia a sus embestidas.

-OHHHHHHH...EEEEEEEMMMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA...- Con ese largo grito de placer Regina acabo violentamente sobre la mano de Emma.

Emma retiro su mano de entre las piernas de Regina y la llevo hasta su boca para probar un poco del agridulce sabor de la acabada de Regina.

Regina estaba agotada en su éxtasis cuando sintió como la lengua de Emma se paseaba entre su sexo y sus muslos limpiando cada gota de su desastre.

Luego de haber limpiado a Regina subió y coloco un tierno beso en los labios de esta, para luego profundizarlo mas el beso y darle una probada de si misma a Regina.

Emma termino por acostarse junto a su agotada novia.

-Fue asombroso.- Dijo Regina recuperando el aire.

Emma comenzó a sacarse las coletas. -Si que lo fue. ¿Por que desperdiciamos cuatro años peleándonos cuando podríamos haberlo hecho hace ya tiempo?- Pregunto Emma mientras se comenzaba a sacar los largos calcetines.

-Creo que por que la maldición estaba puesta y por que nos peleábamos por Henry.- Regina estaba sacando las sabanas desde debajo de ella y de Emma.

-Sabes las de veces que no sabia si besarte o no en tu oficina, durante nuestras discusiones llenas de tensión sexual, aveces tenia ganas de hacerte miá sobre tu escritorio, también aveces fantaseaba con que tu secretaria entraba y se nos unía...- Emma se había perdido en su cabeza hasta que Regina la despertó con su voz.

-Ni siquiera se te ocurra querida. Como ya te dije, eres solo miá y miá nada mas. No te compartiré con esa niña promiscua.- Regina se subió sobre Emma mientras se tapaba a ambas con las sabanas. -Si quieres otro día podemos actuar sobre la Sheriff y la Alcaldesa discuten y tienen caliente sexo lesbico sobre el escritorio pero ahora.- Regina coloco un suave beso sobre los labios de Emma. -Ahora la pregunta es. ¿Lista para otra sesión Señorita Swan?- Dijo Regina con una ferviente sonrisa en su rostro.

Emma coloco su frente con la de Regina, para luego introducir dos dedos dentro de ella. Esto obligo a Regina a cerrar los ojos por el placer del contacto. -Eso responde tu pregunta.- Respondió Emma para luego morderse el labio inferior ante los movimiento de cadera que hacia Regina sobre su mano.

Así ambas se sumergieron en el placer del cuerpo de la otra antes de caer rendidas por el cansancio.

Ambas se fueron a dormir plácidamente, pero no sin antes decir sus respectivos 'Te Amo'. Regina se coloco sobre el pecho de Emma y se dejo llevar por el sueño, mientra Emma hacia lo mismo colocando su cabeza sobre la de Regina.


AN: Como ya dije tengo muchas excusas de por que me demore tanto, pero las colocare en 7 días que es la historia que estoy retrasando demasiado. Y si es que la leen les aviso que ya empece con el capitulo 6.

Este capitulo lo escribí tan rápido como recupere mi computadora, por que prometí que se los traería. Y mientras no tuve mi computadora se me ocurrieron varios plot que les contare mas tarde. Pero les aseguro que tendrán de mi para rato.

Por este capitulo recibí un golpe en la nariz por mi falta de tacto al preguntarle a mi mejor amiga como lo hacia ella con las chicas que salia, lo raro no fue el golpe en la nariz, si no que me sangro la cabeza, vi el golpe y me moví, pero me golpee con una repisa en la cabeza y golpe en la nariz lo volvió mas fuerte y me abrí un pequeño hueco en la cabeza, por donde salio mucha sangre, pero estoy bien. Au Revoir.

"Wargasm, wargasm, one, two, three, Tie a yellow ribbon around the amputee, Masturbate, watch it on TV, Crocodile tears for the refugee."