Los Giros Inesperados del Destino

Capitulo 7

Misty PoV

Estaba con mi mirada clavada en el sol que comenzaba a ocultarse lentamente, los tonos anaranjados recorrían el cielo brindando una hermosa vista. Suspiré con una suave sonrisa, recostándome, sin pensarlo, en el hombro de Ash, sorprendiéndome un poco cuando me rodeó con su brazo, sintiéndome en verdad, a gusto ahí, tanto así que permití a mis ojos cerrarse lentamente, sintiendo como Ash acababa recostando su cabeza contra la mia, con tal suavidad que parecía tener miedo de dañarme o algo así, era un momento que no era capas de describir, solo en mis más profundos sueños había podido tener algo asi pero, no, este no era un sueño ni nada que se le pareciese.

Los pasos tras nosotros, pisando el césped, seguido de un carraspeo y aquellas palabras acabaron por traernos de vuelta a la realidad. Una mujer excesivamente hermosa, tanto que hasta dolía mirarla, estaba ahí, mirando a Ash con una ceja alzada, una expresión de incredulidad así como de burla y algo de molestia. Sus ojos azulones se clavaron seguido en mi, especulante, observadora, examinándome de pies a cabeza, me sentía tan… mal de repente, aquella chica cuya belleza era increíblemente enorme en comparación a la que yo poseía… si es que tenía algún tipo de belleza física, era algo que mataba la poca autoestima que en los años había logrado construir para mi misma.

Noté a Ash reaccionar, soltándome repentinamente con la cara roja, poniéndose en pie y rascándose su nuca con una sonrisa de esas idiotas que hacía cuando había metido la pata o cosas similares.

-N-No esperaba encontrarte aquí, Sarah.. –fue lo único que dijo Ash para luego reir, yo solo seguí en el suelo, mirándolos desde donde estaba, sintiendo como lentamente mi corazón comenzaba a presionarse en mi pecho.

-Hmp… veo que estabas bien acompañado.. ¿Quién es esa? –preguntó, refiriéndose a mi con algo de superioridad, como si yo fuese una mendiga y ella la reina.. aunque así parecía realmente.

-Ella.. –corrigió Ash, suspirando a la vez, volteándome a ver luego con una sonrisa que no fui capas de interpretar dibujada en su rostro- es Misty Clearwater

-Oh.. –solo escuché decir a la chica- En fin, ¿Dónde está Joe?..

-E-En casa.. –dijo nervioso, al parecer había dejado al niño solo.

Recordé al niño, nuevamente mi corazón se apretujó más, las cosas comenzaban a tener más y más sentido, esa mujer… debía ser la madre de Joe.. por ende, era la mujer de Ash. Me levanté sin mirarlos, con el flequillo cubriéndome los ojos mientras lágrimas se agolpaban en mis ojos a causa de aquello que mi corazón experimentaba, quería irme, huir, no importaba a donde.

-¡Si me disculpan! –dije, o más bien grité con ira sin poderlo evitar, echándome a correr alejándome del lugar.

Pude sentir las miradas tanto de Ash como de la chica esa, Sarah, clavadas en mi. Tambien escuché el intento de Ash por seguirme pero escuché un "déjala y vayamos a casa" por parte de Sarah. Las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas mientras corria, sollozos salían de mi boca sin poderlo evitar, pero no me detenía, podía decir que pasé un par de horas corriendo pues, ya había obscurecido por completo cuando mis piernas ya no dieron más y me dejé caer sobre el césed, cubriendo mi rostro con mis manos y sollozando desconsoladamente.

-¡Idiota!, ¡Idiota!, ¡Eres una Idiota Misty! –me regañé a mi misma, nuca debí de tener esperanzas, nunca debí de soñar despierta.. ni siquiera debía de haber venido.

Continuaba llorando, mis lágrimas no cesaban en ningún momento, y, no era como si quisiera detenerlas, llevaba algún tiempo reteniéndolas y, era el momento de dejarlas salir. Comenzó a llover con fuerza pero, yo me quedé ahí, de rodillas en el suelo, dejando salir todo lo que mi corazón se había guardado, cuando, de repente el chirrido de las llantas de un vehículo frenando en el pavimento me hicieron alzar la vista, solo logré contemplar las luces de el automotor dirigiéndose hacia mi. Cerré los ojos con fuerza por auto reflejo pero.. el golpe nunca se sintió.

...

Abrí los ojos desconcertada, respiraba con fuerza, estaba en mi saco de dormir y, lo primero que contemplaba era el cielo estrellado, ¿Qué estaba pasando?. Me senté mirando a mi alrededor, Brook dormía en su saco de dormir, pikachu sobre un tronco y, por ultimo Ash, roncando sonoramente, dormido a pierna suelta en una posición que no se veía nada cómoda, sobre el saco de dormir. Reí para mis adentros al ver eso y me acomodé mejor en mi saco de dormir, contemplando el hermoso cielo estrellado hasta caer dormida de nuevo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Habían pasado algunos días, no recordaba del todo, pero, era feliz, Ash, Brook y yo viajábamos por doquiera que quisiéramos, el tonto de Ash presumía por los pokémons que atrapaba así como Brook seguí mencionando que algún día se convertiría en un criador pokémon experto, estos días eran hermosos, más sin embargo… sentía que algo me faltaba, que algo no estaba bien aquí, pero, ¿Qué era?, por mas que lo pensaba, aquella incertidumbre no obtenía respuesta pero en fin, aun tengo doce años, no debería de preocuparme por tonterías como esas.

CONTINUARÁ…