Kiss me in the darkness.

Autora: Black Song 11.

Disclaimer: Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto, pero los personajes inventados son míos y la historia también lo es.


II


—Esto no es una broma —susurró molesta—. Un bebé nunca lo es.

Sakura sabía cuán sensible era ese tema para su amiga. Los ojos de ésta se llenaron de lágrimas y Sakura no pudo mantenerle la mirada así que miró al piso.

—Puedes decirme —susurró la pelirroja entre sollozos. Sakura no la miró—. ¿Cabe la mínima posibilidad de que estés embarazada?

—No lo sé —susurró débilmente y Karin casi no la escuchó, pero sí lo hizo y soltó a su amiga quien se subió a su auto y arrancó.

Sakura no podía pensar en nada más que en Sasuke, recordó su rostro siempre tan serio y con esa mirada altanera, pero en el fondo era un hombre callado y misterioso, ni ella sabía mucho de su vida y se odió un instante por no haberle preguntado nada de eso jamás. Él era otro de los jefes de Sakura en la editorial Words are dreams, era el accionista prioritario de la empresa. Desde que se vieron notaron que había atracción entre ellos.

Se mordió el labio en un intento inútil por no llorar, inútil porque terminó llorando como niña pequeña de todas formas. Estacionó el auto en un supermercado a las afueras de la cuidad, ningún conocido la vería allí. Se retocó el maquillaje a duras penas con el pequeño espejo del auto y salió como si nada hubiera pasado.

Entro al recinto e ignoró a toda la gente que la miraba con expresión de asombro al reconocerla por sus libros. Caminó con la cabeza bien en alto por los pasillos del supermercado haciendo caso omiso a las miradas sorprendidas que la seguían a todas partes. Maldijo mentalmente.

Caminó rápidamente y zigzagueó por los pasillos hasta que finalmente perdió de vista a sus admiradores y se dirigió a donde realmente tenía que ir. Llegó a un estrecho pasillo no muy atiborrado de gente y siguió caminando con la cabeza en alto entrando a ese corredor.

En las repisas abundaban distintos tipos de productos femeninos, ella siguió buscando con la mirada y encontró lo que buscaba: una caja rectangular que tenía impreso "test de embarazo" y lo tomó rápidamente mirando hacia ambos lados como si no quisiera que la vieran.

—¿Sakura? —llamó alguien a sus espaldas. Sus ojos se abrieron desmesuradamente, sus manos sudaron y las piernas le temblaron. Por su cabeza pasaba una y otra vez la frase trágame tierra.

Se volteó a saludar al hombre que, últimamente, era el motivo de sus fantasías más locas, pero sintió un balde de agua fría ser derramado sobre su cabeza, lo que vio la desconcertó de sobremanera.

—Hola, Sasuke. Qué gusto —saludo sínicamente sin poder apartar su mirada de la mujer que sostenía la mano del hombre de quien ella se consideraba enamorada. La mujer notó que Sakura la miraba demasiado y le sonrió dulcemente.

—Hola, tú debes ser Sakura —ésta asintió—. Tú eres una de las autoras de editorial de mi marido, ¿no? —preguntó sin quitar su tono dulce y Sakura sintió miles de puñales atravesarle todo el cuerpo, miró a Sasuke y éste aparto la mirada.

No supo qué hacer, podía desenmascarar a ese sinvergüenza delante de su esposa y de paso hacerle una escena o seguir sonriendo sínicamente y esperar a llegar a su casa para llorar desconsoladamente y beber alcohol hasta que todos sus problemas se fueran. La voz de la mujer la sacó de sus pensamientos.

—Disculpa que me entrometa, ¿estás comprando un test de embarazo? —preguntó con los ojos iluminados, una sonrisa de oreja a oreja y un tono de voz dulce que a Sakura ya se le hacía molesto.

—Sí —respondió con un tono de voz fuerte y decidido mirando a Sasuke detalladamente—, tengo ciertas dudas y espero que sean ciertas —dijo mirándolo más intensamente esperando alguna reacción, pero él sólo levantó ambas cejas como si no tuviera nada que ver.

—Iré a ver a Kenji —le dijo el pelinegro a su esposa soltando su mano y se dirigió hacia un niño que tenía un gran parecido a él.

Esa escena la dejó destruida: Sasuke estaba siendo cariñoso con su hijo. Los miró detenidamente y se sintió terrible por ser el motivo de la destrucción de esa maravillosa familia.

—Yo tuve mis dudas hace unos meses —siguió hablando esa mujer estando totalmente ajena a todo lo que ocurría a su alrededor—, pero por suerte estaba en lo correcto —dicho esto Sakura bajo su mirada hacia el vientre de la mujer y se sintió peor al ver un gran bulto en él— tengo ocho meses —dijo emocionada al notar como la chica la miraba— Sasuke quiere una niña, pero será otro niño.

—¿En serio? —preguntó Sakura curiosa alzando su mirada, su tono de voz sonó apagado y sus ojos estaban algo rojos por las lágrimas que estaban a punto de salir.

—Sí, pero quiero un tercero así que quizás a la tercera salga una niñita —respondió con su ya monótona voz dulce y feliz y sin quitar esa sonrisa de su rostro.

—Bueno, ya debo irme. Fue un gusto —dijo Sakura marcando una falsa sonrisa en su rostro. Había estado reprimiendo sus sentimientos desde que la vio de la mano con Sasuke y era una sensación muy desagradable.

Se dirigió casi corriendo a la caja a pagar el test y salió lo antes posible de aquel horrible supermercado. No tenía intención alguna de volver allí.

Llegó a su casa sin ánimo ni de llorar, sentía como su corazón se estrujaba y le dolía, pero aún así ni una lágrima calló de sus ojos del color del jade. Apoyó su espalda en la puerta y se dejó caer hasta que tocó el suelo y se sentó, no podía pensar, ni llorar, ni siquiera sabía con certeza si estaba respirando, sólo se quedó ahí mirando la nada sintiendo como la temperatura bajaba anunciando que la noche se acercaba.

No tenía la certeza de saber cuánto tiempo estuvo ahí: sentada en el frío suelo mirando la nada con la mente totalmente en blanco, y nada la sacaba de su transe, hasta que el timbre sonó.

No se dio la molestia de ver quién era, simplemente abrió la puerta y allí del otro lado de su jardín estaba el pelinegro que en ese momento ella quería destrozar con sus propias manos, pero estaba tan perpleja por todo lo que había pasado que no hizo nada, sólo se quedó mirando al hombre que la miraba con expresión preocupada y que murmuraba algunas cosas que ella no pudo escuchar.

Ahí estaba ella, seguramente su rostro estaba demacrado, bajo sus ojos se habían pintado ojeras y su cuerpo temblaba mientras observaba como el hombre que la había hecho soñar tonterías románticas movía sus labios como si ella lo escuchara.

—Pierdes tu tiempo —exclamó desde la puerta de su casa—, ya no me importas y no quiero saber nada de ti —dicho esto cerró la puerta y se fue a dormir el timbre de su casa no paraba de sonar, pero por alguna razón a ella le tranquilizaba que él se esmerara tanto en explicarle todo.

Se durmió con la esperanza de que quizás al día siguiente podría llorar y desahogarse de todo. Quizás.

To be continued.


Ya sé, ya sé: corto… no me maten, quería fusionar éste con el anterior, pero decidí que mejor no hacerlo porque si lo cortaba quería hacerlo cuando Sakura se encontraba con Sasuke cuando la descubre comprando el test de embarazo xd y este iba a quedar hiper corto si lo dejaba cuando Sasuke iba a ver a Sakura a su casa así que eso…

¿Qué hubieran hecho ustedes en el lugar de Sakura? :P Yo hubiera hecho una escenita xd por muy cruel que sea para la esposa, pero creo que es más cruel ocultarle la verdad :/. Bueno, ya me extendí. Nos vemos.

Agradecimientos:

Diana master – nekosmile – mussa-luna – anny uchiha 97 – aRiElLa 95 – jan3siitha – yarlaz – Morrigan92. Y al foro: Los malos fics y sus autores.

¡Besos cibernéticos! Cuídense.