Kiss me in the darkness.
Autora: Black Song 11.
Disclaimer: Naruto no me pertenece, es propiedad de MasashiKishimoto, pero los personajes inventados son míos y la historia también lo es.
IV
Sakura llevaba ya quince minutos encerrada en el baño e Ino podía oír desde afuera como ésta tocía repetidas veces y podía sospechar lo que estaba pasando allí dentro.
—Sakura, déjame entrar —pidió la rubia tocando repetidamente la puerta, pero recibió de respuesta los sonidos ahogados que hacía la garganta de su amiga.
Miró la puerta con preocupación, estaba asustada, su amiga se encontraba en un estado de depresión profunda y ahora estaba encerrada en el baño vomitando y ella no tenía idea alguna de lo que ocurría; por primera vez no sabía cómo ayudarla.
Intentó abrir la puerta, pero fue inútil, Sakura ya había puesto el seguro. Ino frunció el ceño por la frustración.
—¡Muy bien, frentona, tú lo quisiste! —amenazó alejándose de la puerta del baño y corrió hacia la sala de estar donde encontró unos ganchos en la pared donde habían muchas llaves colgadas, agarró unas llaves pequeñas que estaban detrás de las demás llaves. Corrió de vuelta al baño y metió la pequeña llave en la cerradura consiguiendo abrir la puerta.
Cuando abrió la puerta miró horrorizada lo que había dentro: Sakura se había desmayado junto al retrete. La respiración de la rubia se aceleraba gradualmente, no podía pensar, entró en pánico y como pudo acomodó a su amiga sobre su espalda. Tambaleante, caminó hacia el cuarto de Sakura y la dejó con cuidado sobre su cama y la cubrió con las frazadas. Cuando Sakura ya estaba acomodada y segura sobre su cama, Ino se agarró la cabeza con desesperación. Caminó sin rumbo por la casa de su amiga sin saber qué hacer.
—Cálmate, Ino—se repitió una y otra vez comenzando a caminar en círculos por el lugar— ¿Qué hago? —volvió a repetir una y otra vez. Desvió su mirada hacia un teléfono que había sobre una pequeña mesa de madera. Sin pensarlo dos veces, tomó el pequeño aparto y marcó uno de los números guardados en la memoria del teléfono.
—¿Hola?—oyó la voz al otro lado de la línea y se tensó.
—Lo hago por Sakura —se repitió mentalmente.
—¿Karin? Soy InoYamanaka—habló y escuchó un bufido del otro lado de la línea. Alejó un poco el teléfono de su oreja esperando gritos e insultos por osar llamarla después de todo lo que había ocurrido entre ellas.
—¿Qué quieres?
Ino la había llamado con la intención de pedir socorro ya que Karin es enfermera por lo que ella y su factor zorra serían de ayuda en éste momento.
—Sakura se desmayó —dijo con voz temblorosa y Karin guardó silencio.
—¿Estás en la casa de Sakura? —preguntó sospechosamente calmada. Ino asintió— Allá voy.
Ino se dirigió al cuarto de su amiga nuevamente para verificar su situación, no podía estar más nerviosa, sus manos sudaban, su corazón latia desenfrenadamente y todo su cuerpo temblaba. A pesar de que su nerviosismo era aparente se abstuvo de llorar, no quería porque si Sakura despertaba se pondría más histérica si la veía así. Sintió como su garganta se cerraba e instintivamente se llevó una mano al pecho.
—¡Maldición, no ahora! —pensó ya entrando en un estado de histeria.
Cayó al piso y sintió que su vista se nublaba. No podía respirar. Lo poco de razón que le quedaba le dictó a su cerebro que se arrastrara hasta su bolso en busca de su infaltable inhalador. Siguiendo lo que le ordenaban sus recuerdos de un caso de emergencia, se arrastró torpemente hacia su bolso que estaba al otro lado del cuarto y saco el aparato. Frente a sus ojos todo se movía, se sentía mareada y exhausta. De repente todo se apago y no supo nada más.
Karin tan pronto colgó el teléfono corrió sobre sus tacones aguja de ocho centímetros hacia la farmacia más cercana; terminado de comprar salió de allí, fue por su amado automóvil y condujo tan rápido como las leyes del tránsito le permitieron y llegó en un santiamén a la casa de su amiga.
No se dio el tiempo de tocar la puerta, simplemente sacó la llave de repuesto que su amiga siempre guardaba bajo una maseta y entró a la casa, pero grande fue su sorpresa al ver a Sakura dormida en su cama y a una Ino inconsciente en el suelo con la cara un poco morada. Se espantó, si bien no se llevaban para nada bien no era correcto dejarla que se muriera.
Dejó a Sakura para después, ya que sospechaba lo que le ocurría. Se inclinó frente a la rubia y verificó su respiración y sus latidos. No era secreto para nadie que Yamanaka Ino sufría un severo asma y la pelirroja sospechó que se puso tan nerviosa que le vino un ataque. Sonrió aliviada al ver que ella no se había asfixiado y que sólo estaba inconsciente debido al cansancio. Observó la mano de la chica y notó que sujetaba su inhalador y Karin borró su sonrisa poniendo una expresión nostálgica.
Con mucho cuidado, cargó a la rubia y la dejó junto a Sakura; observó a la Haruno un rato y también comprobó sus signos vitales, al ver que todo estaba en orden se dirigió al baño a buscar el botiquín de Sakura.
Cerró los ojos y así logró perderse en aquella utópica fantasía. Se sentía tan llena y feliz y no podía entender porqué, abrió los ojos al sentir un roce cálido en la yema de sus dedos; una lágrima de felicidad se escapó de uno de sus ojos al ver ahí al hombre con el que ella había compartido su ilusión. Él abrió los ojos también presentándole en todo su esplendor aquellos orbes negros en los que ella siempre se perdía cuando los miraba. Sasuke estiró la mano para acariciar la mejilla de su amante y ella cerró los ojos de inmediato para poder sentir el roce que ella siempre quiso sentir.
—¡No puede ser!—escuchó el grito escandalizado y lleno de decepción provenir desde la puerta de la habitación, fue ahí cuando Sakura cayó en cuenta de que no estaban en su cuarto.
Como si de una película de suspenso se tratara, giró lentamente sobre sí misma dando una media vuelta en la cama viendo lo que no pretendía creer: allí, frente a ellos, con una completa expresión de tristeza y horror estaba la señora Uchiha, la cual cargaba un bulto entre sus brazos y a su lado había un pequeño niño mirando la escena confundido.
Cubrió su cuerpo con las sábanas de la cama, pero Sasuke la atrajo hacia sí con sus fuertes brazos.
—No tengas miedo —susurró—. Yo estoy aquí
No supo porqué, pero para ella la esposa de Sasuke desapareció de la escena y se vio a sí misma retornando a su postura inicial abrazando al moreno con todas sus fuerzas, inhaló su aroma para grabarlo a fuego en su mente; fue hipnótico, todos los problemas desaparecían conforme pasaban los segundos, las escenas vividas en aquel horrible supermercado fueron borradas de su mente sólo por respirar el perfume de su amante. De un momento a otro el olor de Sasuke cambió de uno agradable a uno totalmente vomitivo, como si le hubieran puesto un papel con alcohol en la nariz.
Abrió los ojos rompiendo su fantasía y encontrándose con su amiga Karin mirándola aliviada.
—¿Qué ha ocurrido? —preguntó agarrándose la cabeza mareada por el olor a alcohol que su amiga había usado para despertarla.
—No lo sé —susurró encogiéndose de hombros—. Ino me llamó y me dijo que te habías desmayado, pero —cortó la oración inmediatamente apuntando a la rubia quien aun yacía desmayada junto a Sakura.
La Haruno se tapó la boca en un gesto de preocupación e inmediatamente zamarreó delicadamente a Ino.
—No te preocupes, estará bien —Sakura la miró con duda—. Fue sólo su asma.
—¡Entonces debemos llevarla al hospital rápido! —gritó histérica y Karin intentó calmarla.
—Tranquila. No se asfixió así que alcanzó a usar el inhalador. Y olvidas que soy enfermera, si tuviera algo ya la habría llevado.
Sakura se calmó con las palabras de la pelirroja. Miró a su amiga para detallar su aspecto: su piel tenía su característico tono rosado, pero sus mejillas estaban teñidas por un leve sonrojo; no se notaba que tuviera alguna herida o que Karin tuviera que aplicarle primeros auxilios para parar alguna hemorragia.
—Te interrogaré cuando tu amiguita despierte —le advirtió apuntándole con su dedo índice de forma acusadora y Sakura suspiró.
Dicho y hecho, tan pronto la Yamanaka mostró señales de estar despertando Karin agarró a su amiga del brazo para que ésta no se escapara y esperaron a que la rubia estuviera bien.
—Antes de venir pasé a la farmacia a comprar esto —dijo la pelirroja con una sonrisa ladina que no se la quitaba nadie.
Ino y Sakura miraron la bolsa con algo de desconfianza desconociendo su contenido, Karin le hizo un gesto a Sakura para que sacara lo que contenía: nada más y nada menos que tres pruebas de embarazo que hicieron que Ino abriera los ojos excesivamente.
—Quiero que vayas a hacértelas ahora y que vuelvas aquí con los resultados de las tres.
—En realidad Karin —hizo una pausa al notar que sus dos amigas la miraban intensamente esperando por lo que sea que fuera a salir de su boca—, ayer compré una, creo que está en el auto.
—¡No digas más, yo iré por ella!—exclamó poniendo una mano frente al rostro de Sakura en señal de que se detuviera.
Sakura tomó una de las pruebas y la miró, luego negó con la cabeza y la dejó en su lugar.
—¿Hay algo que hayas compartido con Karin que quieras decirme, frentona?—preguntó la rubia mandándole una mirada entristecida a su amiga quien ya había olvidado su presencia.
—Sí —respondió Sakura, e Ino no pudo hacer más que decepcionarse y Sakura lo notó—. Karin piensa que estoy embarazada —soltó sin más y algo en el semblante de su amiga le dijo que se apresurara en explicarse—, pero no te sientas mal, los indicios comenzaron a notarse cuando tú te fuiste de mi casa.
—¿Ayer vomitaste también?—preguntó Ino preocupada— ¿Por qué no me llamaste, Sakura? —La Haruno agachó la cabeza y negó varias veces con ella. Ino suspiró— No tienes remedio, frentona.
—¡Aquí la tengo! —chilló escandalosamente la pelirroja entrando por la puerta de la habitación de Sakura agitando sobre su cabeza una caja rectangular.
Sakura tomó el test que había comprado el día anterior y con él llegaron los horrorosos recuerdos a su mente, sin previo aviso las lágrimas escaparon de sus ojos y sus labios temblaron.
—¿Qué ocurre, Sakura?—preguntó Karin preocupada al ver a su amiga así de mal.
Ino le hizo una señal de que se callara y abrazó a Sakura, Karin entendió y se sentó en la cama junto a las otras dos chicas y acarició la cabeza de Sakura.
—…Casado —susurró la chica y sus dos amigas se miraron con extrañeza para luego volver a mirar a Sakura—… ¡Sasuke-kun está casado!
Las dos chicas sintieron un balde de agua helada cayéndoles encima al oír las palabras dichas por su amiga. Ino parpadeó muchas veces y Karin abría y cerraba la boca buscando las palabras adecuadas para consolar a su amiga, pero era inútil, ellas estaban casi tan impactadas como Sakura con tamaña noticia.
—¿Qué dijiste, linda? Creo que no te oí bien —dijo imprudentemente Karin, e Ino le mando una mirada asesina por su desatino.
—¡Sasuke-kun está felizmente casado con una mujer encantadora! —soltó entre sollozos y cubrió su rostro entre los brazos de sus amigas— ¡Sólo me usó, me quería para divertirse!
—Se rió tanto de ti como de su esposa —volvió a comentar la pelirroja con desatino.
—¡¿Puedes callarte?!—gritó Ino incrementando su mirada asesina, Karin se tapó la boca.
—…Y ayer vino a verme—siguió susurrando Sakura. Ya no le importaba si sus amigas la escuchaban o si le decían algo de consuelo, sólo quería desahogarse.
Ino y Karin volvieron a mirarse. Ino le mandó una mirada de advertencia a la pelirroja para que no dijera nada, ésta entendió la indirecta y sólo siguió acariciando la cabeza de su amiga.
—El muy maldito quería explicarme algo y que nos reconciliásemos —dijo Sakura, pero lo que salió de su boca no era una completa certeza ya que no escuchó lo que Sasuke trató de explicarle. Su rabia, tristeza y decepción fue tan grande que solo hablaba y hablaba.
La rubia no soltó a su amiga en ningún momento y Karin ocasionalmente limpiaba las lágrimas que no paraban de salir de los ojos de su amiga. Ambas estaban tristes por su amiga y ambas querían lo mejor para ella y que su tristeza se detuviera.
Sakura tomó la prueba de embarazo y antes de arrepentirse caminó hacia el baño bajo las atentas miradas de sus amigas.
—Tú puedes, Sakura —gritaron ambas y ésta se sintió como la mujer más valiente del planeta.
Ino y Karin miraban impacientes la puerta, pero dejaron de preocuparse por un momento ya que sabían que Sakura tenía un lapso de valentía y que no volvería a llorar.
—Gracias por ayudarme, Karin —dijo Ino haciendo que la pelirroja voltee a verla impresionada por no oír insultos por parte de la rubia.
—No hay problema, Ino —respondió sonriendo—. ¿Qué nos pasó?
—No lo sé —susurró Ino tras tomarse unos segundos para tratar de recordar lo que había ocurrido entre ellas.
—Yo sí lo sé, fue mi culpa —Ino ladeó la cabeza y lo recordó todo claramente: Karin se había involucrado con su novio.
—¿Sigues saliendo con Suigetsu?
—No, ya nos casamos —respondió con una pequeña sonrisita acariciando el anillo de oro que descansaba en su dedo anular. Ino sonrió con sincera felicidad hacia Karin.
—Felicidades. Qué maravilla que él haya sido el definitivo —comentó la rubia mirando a la otra chica con una sonrisa pintada en su rostro.
—¿Ya no sientes rencor por lo que pasó?
—Hace mucho tiempo que olvidé a Suigetsu —comentó encogiéndose de hombros restándole importancia al hecho. Karin sonrió amigable y confianzudamente se tiró a abrazar a la rubia. Ino cambió su expresión a una incómoda, habían pasado años desde la última vez que ella y la pelirroja pudieron hablar civilizadamente.
Sakura entró a la habitación con el test tras su espalda para no verlo y miró como sus amigas se abrazaban y sonrió. Y esa fue la primera sonrisa sincera del día.
Ino y Karin alzaron la vista al sentir que tenían público encontrándose con Sakura que tenía una pequeña sonrisa en su rostro; Karin extendió uno de sus brazos hacia Sakura pidiéndole que se uniera y ésta lo hizo sin dudarlo.
El ambiente se tensó nuevamente, las tres ya se habían separado y estaban sentadas en círculo sobre la cama, el test de embarazo estaba en medio dado vuelta de tal manera que no se veía el resultado. Sakura tragó saliva en un vano intento por calmar las nauseas que le provocaba el nerviosismo.
—Tranquila —susurró Karin poniendo una mano sobre el hombro de su amiga—. Sin importar cuál sea el resultado nosotras estaremos contigo.
Sakura estiró una mano hasta rozar el aparato, ninguna de las tres quitó su mirada de lo que la Haruno hacía. Sakura tomó la prueba boca abajo y no la giró, las tres se reunieron, Ino a la izquierda de la Haruno, y Karin a la derecha de ésta.
—Ahora —comenzó a hablar Ino pausadamente—… voltéala.
Sakura cerró los ojos y la volteó esperando la reacción de sus amigas.
—Abre los ojos, Sakura —comentó Karin mirando tranquila a Sakura.
El tono de voz tranquilo que usó su amiga pelirroja la tranquilizó y le dio el valor suficiente como para abrir los ojos. Tan pronto lo hizo se topó con el impactante resultado.
—¿Positivo? —preguntó con voz temblorosa.
Ino secó un par de lágrimas que salieron de sus ojos, pero fue inútil ya que Sakura se lanzó a llorar abrazando una almohada. Karin frunció el seño y apretó los dientes.
—¡¿Por qué lloras?!—gritó irritada consiguiendo la atención de sus dos amigas— Es el anuncio de un bebé, no uno de cáncer. ¡No te eches a morir como si tu vida hubiera terminado!
Karin tenía razón, pero Sakura también la tenía al ponerse a llorar ya que un bebé significaba un cambio total de vida. Ino no sabía de qué lado ponerse, para ella ambas tenían razón y ambas estaban mal en cuanto a su razón.
—¡¿Cómo vas a sobrellevar un embarazo si ni siquiera pudiste con la probabilidad de uno?! —siguió gritando la pelirroja, sus mejillas se habían teñido de un leve color carmín ante la rabia.
—Karin tiene razón, Sakura —secundó la rubia—, y también está equivocada —Karin la miró perpleja—. ¡Yo creo que es bueno que llore si se siente angustiada!
Ambas miraron a la rubia como si estuviera loca, al decir que una está en lo correcto y a la vez no, era algo completamente contradictorio.
—Explícate —sentenció Sakura recibiendo un suspiro cansino por parte de Ino.
—Ella tiene razón en que no puedes echarte a morir, pero tampoco puede pedir que te quedes así nada más con tamaña noticia.
Dichas las palabras de la rubia las otras dos asienten. El ambiente seguía siendo tenso, Karin estaba furiosa por una causa desconocida para la Yamanaka.
—Toma —le dijo la pelirroja a la dueña de casa extendiéndole un chocolate, Sakura alzó ambas cejas en una pregunta muda por su acción—. Vomitaste y te desmayaste también, debes tener hambre —Sakura negó porque realmente no tenía hambre, pero la pelirroja la obligó a llenar su estómago con algo y luego se retiro bajo la atenta mirada de las otras dos chicas.
Con desgano, Sakura abrió el paquete del pequeño chocolate en barra y se lo comió. El silencio entre ambas amigas persistió hasta que Ino miró la hora.
—¡4:30!—gritó histérica haciendo que Sakura saltara en su lugar— Lo siento, Sakura, tengo que ir a trabajar.
Sakura la miró e Ino supuso inmediatamente lo que su amiga estaba pensando.
—No te preocupes, frentona, no le diré a Sasuke—Sakura suspiró levemente aliviada e Ino le aconsejó que fuera al médico y luego se fue.
Continuará.
Hola a todos y todas, sé que rompí mi record de actualización semanal y lo lamento de veras mucho u_u, pero lamento informarles que tengo vida xD y que comencé a escribir este fic cuando estaba en vacaciones de invierno, las cuales culminaron para mí (por desgracia).
Cambiando de tema: ¿Notaron que el capi estaba más largo? ¿Ven que me esforcé? Es que tenía dos páginas extras escritas del capitulo 5 y como supuse que siete hojas sería poco para ustedes fusioné ambos capítulos y ahora tenemos 9 hojas :P.
Por cierto, cuando escribí la parte de la asfixia de Ino no pude evitar quitarme el collar que tenía puesto, ¿les pasó algo leyendo esa parte? Si dicen que sí me sentiré bien porque es debido a que estoy mejorando xd.
Bueno, no les quito más su tiempo.
AGRADECIMIENTOS: Morrigan92 – nekosmile – anny Uchiha – aRiElLa 95 – yarlaz – jan3siitha – mussa-luna – Diana master – Z-A-C-G – sakurita haruno – Jess Wazowski – Maria J – harunoakatsuki – natico-yan – Rominitax 15 – Saku-14 the White Rose bloody – airiliz – sombradeluz – lu sh – Hiyoko-sama – DULCECITO 311 – jen1490 – Kimisse – cherry – dany16 – Queen-Of-The Shadow – akemi08 – CrazyMile – Kuran Kitty – kimilunita – titaternura – sakuracr – freisey 1 – Guest – Mitchel0420 – mayu1051 – V-Uchiha – Clau - 2318sasusaku.
Esta lista sí que ha crecido mucho 3. Gracias por sus comentarios, me encanta leerlos ;).
Besos cibernéticos.
