Kiss me in the darkness.
Autora: Black Song 11.
Disclaimer: Naruto no me pertenece, es propiedad de Masashi Kishimoto, pero los personajes inventados son míos y la historia también lo es.
VIII
Despertó ese día igual que todos los demás: desanimado y con un humor de los mil diablos. Se sentó en la cama y miró por las ventanas cubiertas por los gruesos cortinajes azules, un día nublado.
No había mucho que comentar sobre la vida de Sasuke Uchiha; era un hombre de negocios que sabía lo que quería, pero ya no sabía cómo conseguirlo. El nombre de la persona que quería a su lado tiene tres sílabas Sa-ku-ra, no había por qué negarlo. La había perdido un día que lo vio en un supermercado a las afueras de la ciudad y desde ese día ella no quiso nada más con él.
Hay muchas razones para decir que él estaba loco por Sakura Haruno, interminables razones, diría cualquiera que lo conozca, pero una de las principales era que ella era la primera mujer con la que se proyectaba a futuro, y cuando digo futuro me refiero a llegar a las bodas de oro con ella o quizás más. Otro de los motivos que no dejaban que se la quitara de la mente era la imagen que se grabó de su bella silueta de embarazada; cuando la vio no lo podía creer, todo lo que quería en ese momento era acercarse a ella y acariciar su abultado vientre. Pero en ese momento sufrió el rechazo más doloroso de su vida y como un imbécil se fue con el rabo entre las piernas en vez de luchar por ella.
Los días eran largos y aburridos. Solitarios e indeseables. Por suerte, ese día tan rutinario ya había llegado a su fin.
Caminó tranquilamente hacia el estacionamiento donde estaba su auto; cuando llegó a él lo miró con desgano, no se sentía de humor para conducir. Se devolvió por donde vino. Caminó sin un rumbo fijo con las manos en los bolsillos de su pantalón negro.
Esto era horrible, ¡qué hombre más maldito!
Sakura estuvo cuatro horas en la estúpida cita que Karin le había concertado, lo único que pasaba por su cabeza era un montón de planes descabellados para huir de la estúpida cita. Quizás no era tan malo tener ese tipo de pensamientos.
Sakura Haruno no había conocido hombre más irritante en su vida.
—¿Cuánto ganas, Sakura-chan? —Se atrevió a preguntarle aquel hombre.
Esa había sido la gota que rebalsó el vaso. Podría jurar por lo que sea a que estaba a punto de lanzarle su jugo de naranja en la cara sin importarle lo que las demás personas pensasen.
La interminable velada había llegado, finalmente, a su culminación; habían pedido la cuenta y estaban por despedirse cuando...
—¿Quieres que te lleve a casa? —preguntó.
Sakura fingió una sínica sonrisa y negó con la cabeza enérgicamente.
—No tienes que hacerlo, en serio.
Él le sonrió con confianza en sí mismo y se quitó su chaqueta de cuero para ponerla sobre los hombros fríos de ella.
Sakura se quitó rápidamente la chaqueta y se la devolvió.
—No tienes que hacerlo —habiendo dicho eso le sonrió y se retiró.
"¿Qué debería hacer ahora?" era la pregunta que no paraba de rondar por su cabeza. Caminaba por las frías y semi-oscuras calles sin un rumbo fijo. Luego de unos minutos caminando observó un gran letrero que le hizo sonreír de emoción: "Baby world" rezaba dicho letrero. Si bien, no era momento de ponerse a buscar productos para bebés, ella sintió una extraña necesidad de entrar ahí.
Sus mejillas se sonrojaron al ver unos minúsculos pantaloncillos que se le hicieron de lo más tiernos. Estaba totalmente embobada observando los pantaloncillos cuando una voz familiar llegó a sus oídos.
—Si me lo preguntas diría que será niña.
Podría apostar a que si ella fuese gato se habría engrifado de miedo.
Lentamente se volteó, como si pudiese aplazar lo que estaba por suceder. ¿Qué haría? Ino no estaba allí con ella para apoyarla, ¿lloraría?¿Así de patética es cuando se siente acorralada?
Cuando finalmente se volteó los noventa grados lo observo como si se tratase de otra fantasía de esas que tenía, pero no, era él; él, quien la observaba con un extraño brillo de felicidad en sus ojos. Sakura tembló.
—Eso aún no se sabe —respondió con voz temblorosa y se sintió miserable por no poder ni responder decentemente, ¿así de débil era?
—Es que yo siempre he querido tener una hija —respondió. Sakura pudo notar cierta melancolía en su voz.
"—Sasuke quiere una niña, pero será otro niño." Recordó las palabras de Tenshi. Apretó los dientes.
—¡Será niño! —gritó Sakura y Sasuke guardó silencio— Con permiso.
Caminó a paso rápido fuera de la tienda, pero antes de poder siquiera salir de ahí Sasuke ya la había alcanzado tomándola por el brazo.
Sakura siguió caminando. Trató de ignorarlo inútilmente porque él la detuvo fácilmente.
—¡No quiero verte, entiéndelo! —gritó ya estando fuera de la tienda.
Una punzada de dolor hizo que se doblara sobre sí misma y, por acto reflejo, llevara sus manos a su vientre.
—¿Contracciones? ¡¿Ahora?! —pensó incómoda y adolorida.
Continuará.
Sí, así de desgraciada soy ;).
¿Aún tengo lectores? ¿Alguno? ¡Perdón! Como expliqué en el capítulo pasado tuve que ausentarme por motivos personales y de inspiración que a la maldita se le olvidó fugarse a algún hermoso país tropical y no volver u.u.
Referente a este capítulo, sé que está corto, pero... no sé que decir, el próximo también será corto y.y y todavía no termino el diez.
Nada más que comentar. :D Espero que me dejen sus opiniones, me encanta leerlas :DD.
¡Besos cibernéticos!
