Te Quiero y Sufro por ti… pero ¿y tú?

Disclaimer: Los personajes pertenecen a S.M, yo solo los tomé para jugar con ellos. La historia es de mi total autoría.

Nota de la autora al final.


Bella´s Pov

Ha pasado otra semana desde aquel día y el dolor sigue tan latente en mí como el primer minuto ¿Cómo? ¿Por qué si nunca lo vi a la cara, me duele tanto su distancia? Suspire sin ánimos, estar en mi habitación no me está ayudando en nada, ya he faltado tres días a clases y si mis padres se enteran, estoy muerta, aunque pensándolo mejor, estar muerta no sería una mala idea. Sonreí y sacudí mi cabeza, no creo que eso ocurra, conociendo a mi amiga no me dejaría morir tan fácil y de seguro después de que me "recupere" me torturara llevando me de compras aun sabiendo que yo las odio, pero y si ocurriera ¿a él le importaría? No lo sé, con pesar y sin ánimos me senté en la cama y estire los brazos que ya estaban entumecidos, mire la hora y me di cuenta de que eran las 6:00 am buena hora para arreglarme e ir al instituto.

Tome mi celular que estaba en mi mesita de noche, como impulso que no podía controlar, entre a ver si me había mandado un mensaje, grande fue mi desilusión al darme cuenta de que no tenía absolutamente nada de él, una lagrima resbalo por mi mejilla al darme cuenta de la realidad de las cosas, lo extrañaba tanto quería hablarle como antes, pasar noches enteras despierta "junto" a él, pero ya no era así, que cruel ironía del destino. Sonreí triste por esta paradoja que tenía frente a mí, físicamente nunca estuvimos uno al lado del otro, pero siempre lo sentí cerca, como si me abrazara o me tarareaba, pero ahora, ya nada de eso ocurría, ni siquiera a través de una pantalla estábamos en contacto. Deje el celular de lado y tome algunas cosas para meterme al baño y ducharme tranquilamente, mientras tarareaba una dulce canción que le había cantado, al darme cuenta que volvería a llorar decidí cambiar, mentalmente, la canción para tratar de poner una más alegre. Finalmente termine la ducha un poco más relajada, me seque el pelo, enrolle mi toalla en el cuerpo y me fui a mi dormitorio a vestirme. Elegí un conjunto sencillo, de entre tanta ropa que Alice había comprado para mí hasta que encontré el indicado para el día de hoy, sencillo y casual (1). Me seque el cabello, me lo cepille y lo deje suelto, di una última mirada al espejo, tome mi mochila y mi teléfono, baje rápido al ver que eran las 7:00, tome una manzana que me comería en el camino, mande un mensaje a Alice diciendo que la esperaría en la entrada del instituto y salí de mi casa. El camino hacia el instituto se me hizo corto, más de lo que yo esperaba o deseaba, pero que se le iba a hacer. En el estacionamiento esperaba la llegada de mi amiga en su peculiar Porsche amarillo, suspire, pues no la había visto llegar- tal vez no vendrá – me di vuelta para caminar hacia la entrada del instituto cuando sentí que alguien salto encima de mi espalda y literalmente me gritaron en el oído.

— ¡Bella! No sabes cuánto te extrañe querida amiga— si me doy cuenta justo ahora, me tenía tan apretada del cuello que me faltaba el aire, creo que lo efusiva no se le quitara jamás.

—S-si yo también te extrañe, p-pero Alice, me a-asfixias— apenas pude decir una frase coherente con ella sobre mi espalda, pero al menos entendió rápido y se bajó, colocándose a mi lada y sonriéndome en forma de disculpa.

—Lo siento, sabes como soy de "loca", pero sé que así me quieres—sonrió orgullosa de su conclusión. Suspire y sacudí mi cabeza a ambos lados, algún día tendría que bajar ese ego inconsciente que poseía, enserio hay veces en que me da miedo.

—Bueno, bueno, lo que digas. Pero será mejor que nos apresuremos o llegaremos tarde a Literatura.

—Ok, eso sí que no se te olvide, me debes un día de compras—yo la mire como si estuviera loca y si lo estaba que por favor me matara antes de entrar a un centro comercial. En cambio, ella solo se rió y se encogió de hombros— es lo justo, eso te pasa por no venir tres días, así que me lo debes y aunque no quieras te obligare como sea y sabes que soy capaz. Suspire derrotada, pues por más que quisiera negarlo, la pequeña duende tenía razón, todo lo que quería, lo podía conseguir no sabía como pero siempre lo lograba sobre todo en el tema de las compras.

—De acuerdo, pero por favor que no sean tantas horas, quiero llegar vivía a mi casa por lo menos— luego de mi último comentario ambas reímos y nos encaminamos al salón de literatura. Esa clase me encantaba ahí es donde podía imaginar sin limites miles y miles de historias junto a Edward, suspire triste y como acto de reflejo saque mi celular de mi mochila y lo deje aun lado de mi cuaderno, tenia miedo de ver que no tenia ningún mensaje de él, no quería afrontar esa realidad tan abismante y dolorosa, me negaba a hacerlo. Como un impulso imposible de frenar tome mi celular y comencé a escribirle un pequeño mensaje tratando de ser lo mas distante y fría que mi corazón me permitiera.

Belly dice:

— Buen día, ¿como esta?, espero que este teniendo una muy buena mañana, le deseo lo mejor para este día, cuídese. Adiós

Una lagrima amenazó con salir de mi ojo derecho cuando mande el mensaje, me dolía tanto ser distante, pero no tenia otra forma para hablar con él, lo extrañaba tanto que dolía de una manera indescriptible. Deje rápidamente el teléfono en mi mochila, pues no quería ver su contestación, si es que realmente me llegara a responder. Alice se dio cuenta de mi cambio y me abrazo sin decir ninguna palabra, ella era la única que sabia todo lo que a mi me ocurría, aunque no le había dicho el nombre del chico, si le dije que me había enamorado de el, que se lo había confesado pero que de un tiempo para acá, el se alejo. Cerré los ojos por un momento queriendo que la tierra se abriera y me tragara ahora mismo pero eso no ocurría por mas que lo deseaba.

—Tranquila amiga, se que duele, pero te prometo que pasara, que te pondrás mejor y volverás a sonreír— la mire y asentí como una niña pequeña, sabia que ella se esforzaba al máximo por hacerme sentir bien y que quería verme feliz, me aparte de ella al tiempo que el profesor hacia su aparición en el aula.

Mientras avanzaba la clase, yo me encontraba totalmente encerrada en mi burbuja personal, aislada de todos, sin prestar atención a lo que el profesor explicaba adelante. Garabateaba diestramente en mi cuaderno y cuando caí en la cuenta, había escrito el nombre de Edward en toda una hoja, suspire derrotada, por mas que no lo pensara mi inconsciente lo tenia demasiado presente, sacudí mi cabeza despacio y cambie de hoja, a la vez que trataba con todo mi esfuerzo poner atención a la clase pero aun así me fue imposible.

—Diablos si sigo así de distraída, estaré en graves problemas—susurre

—Tranquila amiga yo te ayudare—mire de reojo a Alice y le sonreí de manera sincera. Ella siempre me ayudaba cuando estaba distraída o en "trance" , por algo era mi mejor amiga. A pesar de ser opuestas en casi todo, nos complementábamos muy bien y por eso la quería. Luego de que terminara la clase suspire totalmente derrotada, sabia que estaría distraída todo el día, y eso no era nada bueno. Así que opte por decirle al Duendecillo maniática de la compras, que necesitaba irme a la biblioteca para estar tranquila y que nos reuniríamos a la salida para ir de compras, al escuchar esto ultimo se alegro mucho que me dejo marchar sin poner objeción. La verdad es que necesitaba estar sola, aun no entendía como si lo había estado durante estos días, pero sinceramente no quería ruido exterior. Camine lentamente sin preocuparme de nada mas que de los metros que estaba avanzando, cuando llegue a mi destino, entre sin hacer ruido, aunque claro, era de esperarse que estuviera totalmente vació ya que todos se encontraban en sus respectivas clases y ademas no era un lugar muy concurrido, para la mayoría la biblioteca era aburrida, pero en cambio para mi era un lugar fascinante, llena e secretos y pensamientos escritos en miles de libros de famosos autores.

Baje la cabeza un poco triste y me dirigí a la parte mas apartada del lugar, desahogaría mi tristeza dentro de estas cuatro paredes, quería que ellas guardaran mi sufrimiento por ahora, me senté en el suelo y apoye la cabeza en la pared, cerrando los ojos, recordaba los momentos que viví junto a él, creyendo que estaríamos unidos por siempre, pero eso no fue así, me lamentaba una y otra vez por la distancia que nos separaba.

—Edward, no sabes cuanto deseo estar a tu lado, quiero abrazarte y no dejarte ir, quisiera tanto que esta maldita distancia no existiera— comencé a llorar como niña pequeña sin poder controlarme, ¿porque me enamore de ti? ¿porque te conocí a ti? aunque jamas me arrepintiera de el amor que siento por Edward aun me seguía preguntando tantas cosas. Apoye mi cabeza en las rodillas mientras seguía llorando amargamente, no sabia cuanto era el tiempo que transcurrió desde que llegue allí, pero me parecía unos momentos eternos, mi mente creaba miles de momentos con Edward, en los cuales nos encontramos felices y llenos de amor por el otro, sonreí tristemente, eso solo quedaría así en mi mente, porque la realidad era muy distinta a mis sueños y esperanzas de un hermoso futuro. Me jale el cabello como queriendo sacar esos pensamientos de mi cabeza, pero solo me provocaron dolor y tensión en todo mi cuerpo, ya no sabia que hacer, solo quería correr hasta desaparecer o hasta quedarme sin fuerzas para moverme. Suspire por millonésima vez, todo esto me causaba tanto dolor, pero a la vez estaba agradecida de esto, porque era la única forma de saber que todo esto es real y no perderme en otro lugar, alce la cabeza mirando al techo mientras me secaba las lagrimas que seguían cayendo hay ocasiones en que desearía no sentir, pero es imposible que eso ocurra. Cerré los ojos y el rostro de Edward, que vi tantas veces en sus fotos, apareció, tan hermoso como me fuera posible recordar y de mi garganta salio un sollozo amargo mientras cantaba parte de una canción que el me había mandado—Cada vez que intento perder el miedo a caer, me tropiezo en mismo y dejo escapar a quien me ha querido y me quedo sin luz. Adiós mi vida me voy, te dejo marchar, viviré en tus recuerdos...jamas te olvidare, adiós dulcinea me voy...y si nos volvemos a ver solo abrázame sigo siendo aquel niño, con miedo a madurar, duermo pegado a tu foto mi amor...(2)— no pude seguir cantando, me dolía el pecho. Me cubrí la cara con mis manos y respire profundo para luego levantarme y salir de allí. Me dirigí al baño y me mire al espejo—Ash, Bella mírate, estas totalmente patética, de seguro a el no le interesa si tu estas mal o no así que tu no tienes porque preocuparte de él—Sonreí falsamente, tratando de creer mis propias palabras, pero no podía hacerlo, él me preocupaba y mucho. Sacudí mi cara y me la lavé para que no se notara que estuve llorando, me arregle un poco y la campana sonó, sorprendida mire la hora y me di cuenta que había pasado toda la mañana en la biblioteca, planté una sonrisa en mi rostro y me dirigí al estacionamiento para encontrarme con Alice mientras caminaba por el pasillo del instituto, en mi interior tenia el impulso de revisar mi celular para ver si él me había respondido pero me controle lo mejor posible. Cuando vi a Alice en el estacionamiento, ella se encontraba de espalda a mi así que para vengarme por lo de hoy, me coloque detrás de ella dispuesta a asustarla.

—No te atrevas ni a pensarlo Bella—me quede estática en mi sitio, maldita enana me había pillado pero ¿como?

—¿Como rayos supiste que era yo si ni siquiera me veías?—

—Pues muy simple, tu perfume de fresias que fue regalado por mi en tu cumpleaños, me fue inevitable no reconocerlo—estaba realmente sorprendida de la respuesta que me había dado, así que como única respuesta, le sonreí.—vamos, súbete, no se porque hoy no viniste en auto.—me subí al copiloto al tiempo que mi "querida" amiga se ponía el cinturón de seguridad.

Arrancamos y pusimos música para distraernos de todo, conversábamos de cualquier cosas que se nos ocurriera, reíamos y todo, pero en el fondo solo gritaba y me derrumbaba, pero no quería preocupar a mi amiga así que no lo demostraba Cuando llegamos al centro comercial, di un suspiro agotado antes de tiempo, Alice al verme solo se rió de mi expresión.

—Vamos Bells no sera tan malo, no te morirás por unas horas de compras conmigo—

—No es eso, es solo que no puedo creer que haya aceptado salir contigo de compras—

—Bueno siempre hay una primera vez para no venir obligada—se ríe solo de ver mi cara de susto cuando menciona la palabra "compras"—ya comencemos esta hermosa tarde mirando tiendas. Nos bajamos en silencio y Alice me agarra de la mano para llevarme tienda a tienda. Me probé demasiadas cosas que perdí la cuenta, literalmente me compró un guardarropas nuevo, estaba demasiado cansada para venir, pero pareciera que la "loca-hiperactiva de la compras" que hacia llamarse mi amiga estaba lejos de estar agotada, mientras mas tienda veíamos mas se energizaba. En una de las tantas tiendas que vimos, Alice me paso un vestido color azul.

—Vamos, Bella debes probarte esto te veras genial con el—suspire derrotada, tomé el vestido y entre en el probador. Deje mi mochila en el suelo. Pero en el momento que iba a sacarme el sweater, mi celular sonó indicando que había recibido un mensaje, ansiosa deje el vestido de lado y revise mi teléfono, una sonrisa cruzo por mi cara, era de Edward. Trate de calmarme y leí su mensaje, pero me arrepentí de inmediato ya que lo hay decía, provoco que mi corazón se estrujara y toda esperanza que tenia cayo al suelo.

Eddy dice:

¿Quien eres tu?, deja a Edward en paz, yo soy su novia y no quiero que te acerques a él. Espero que te quede claro.

La palabra "novia" aun resonaba en mi mente, Edward tiene novia, las lagrimas cayeron sin que las pudiera detener, y el agujero en mi pecho creció cada vez mas. Mentiste fue todo lo que salio de mis labios, guarde el celular como si fuera una autómata, nada de emoción se podía observar en mi mirada, no lo resistí mas y salí corriendo de la tienda sin escuchar los gritos de mi amiga, no podía creer que esto estaba pasando, tenia mi cabeza echa un lío, no escuchaba ni veía nada, todo había dejado de existir con tan solo un mensaje. A lo lejos pude escuchar un grito lleno de miedo por parte de Alice no entendía por que, hasta que de un momento a otro sentí un golpe muy fuerte en mi costado y después otro en mi cabeza, las voces a mi alrededor se escuchaban lejanas, el cuerpo me dolía a horrores, hasta que poco a poco deje de escuchar y sentir todo, me había hundido en la inconsciencia.


(1) Conjunto de Bella:

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(2) Canción: Adiós Dulcinea interpretado por: Mago de Oz

Hola!

No me maten, no me maten por favor*pone cara suplicante* he tenido muchos problemas, tanto personales como con mi computador, pero en fin, finalmente les he traído otro capitulo de este short-fic, espero que lo disfruten y me dejen un review, sus opiniones son muy importantes para mi. Que estén bien :3

PD: tratare de subir otro capitulo cuando pueda.