Te Quiero y Sufro por ti… pero ¿y tú?
Disclaimer: Los personajes pertenecen a S.M, yo solo los tomé para jugar con ellos. La historia es de mi total autoría.
Nota de la autora: Nos leemos abajo!
Disfruten el nuevo capítulo.
Edward's Pov.
Desperté asustado y cubierto de sudor, este maldito sueño me dejo con una sensación muy extraña, presentía que algo le ocurriría a mi dulce Bella ¿pero qué? Eso no lo sabía, sentía miedo, tenía el estómago hecho un nudo. Sacudí mi cabeza de manera violenta tratando de olvidar aquella pesadilla, miré el reloj de mi mesita de noche y estaba marcando las 2:30 am, suspire, esta sería una larga noche, me levante y me metí al baño, me lave un poco la cara y me mire en el espejo, literalmente me asuste de lo que vi reflejado, no era yo. Moví la cabeza negando lo que miraba, en que momento decidí alejarme de ti hermosa Bella.
Ash, cursilería maldita aun no abandona mi cuerpo; volví a la cama, pero no podía dormir, no me sentía cansado esa pesadilla me había despertado completamente, mire al techo unos momentos, tratando de alejar todo pensamiento negativo que mi cabeza trataba de incautar en mí. Ella está bien, ella tiene que estar bien, solo fue una pesadilla era todo lo que me repetía para convencerme, o al menos intentarlo, de que ella estaba bien. Cerré mis ojos y deje que mi imaginación volara, en mi visión ella estaba a mi lado, podía sentir su cálido cuerpo, oler su cabello, su mirada solo reflejaba amor; amor por mí, sonreí como un idiota y sentí como una lagrima caía por mi mejilla, no me podía retractar la decisión ya estaba tomada. No podía estar con ella solo la lastimaría o la distancia nos destruiría a fin de cuentas. De un momento a otro sentí que el cansancio volvía a mi cuerpo y deje que las manos de Morfeo me arrastraran al mundo de los sueños, donde todo era perfecto.
De lejos sentía mi alarma sonar, no quería abrir los ojos todavía, pero sabía que si no me levantaba luego mi madre vendría a despertarme. Apague el molesto sonido y abrí un poco los ojos, no había podido dormir casi nada, aquella pesadilla se repitió una y otra vez en mi cabeza sin descanso. Me levante y arrastrando mi cuerpo, me metí al baño y me di una ducha, trate de despejar mi mente de ese sueño pero no lo conseguí, resignado termine de bañarme, me vestí y baje a desayunar. En la cocina estaba mi madre preparando las cosas, asumí que mi padre se debió ir hace ya un rato al hospital, sonreí, algún día me gustaría ser médico igual que él.
—Hola hijo, por tu cara he de asumir que no pasaste una buena noche ¿verdad?
—Solo…no dormí bien, pero no te preocupes se me pasara—sonreí un poco para que me creyera.
—Cuando estés listo para hablar sabes que puedes confiar en mí —suspiré y solo asiento, por más que hubiera deseado, sabía que no podría engañar a mi propia madre. Comí en silencio y sin mirar a mi madre, no tenía ánimos de conversar sobre mi pesadilla. Una vez que había terminado, me lave los dientes y Salí rumbo al instituto, en todo el camino no podía dejar de pensar en Bella y en aquella pesadilla que se negaba a dejar mi cabeza en paz.
Cuando baje del auto me reuní con algunos de mis amigos y me dirigí a mi primera clase del día. Sin prestar atención lo único que hacía era estar ansioso, deseaba tanto mandarle un mensaje pero al momento me arrepentía enormemente, debía de dejarla ser feliz, solo la volvería a lastimar y de seguro ella ya no confía en mi aunque no la culpo, le había prometido no dejarla sola nunca y fue lo primero que hice. Edward Cullen eres un idiota y uno muy grande. Mi mente me reprendía por la promesa no cumplida, pero que más podía hacer yo. A miles de kilómetros de distancia, no podía ayudarla cuando estuviera mal, no podía abrazarla cuando más lo necesitara, no podía besarla como tantas veces lo desee, pero bueno como dije antes, no me voy a retractar.
A la hora del almuerzo me senté en la mesa de siempre, pero no prestaba atención a lo que mis amigos hablaban. Tanya mi mejor amigas desde hace un par de años, me miraba preocupada, ella era la única que sabía que era lo que pasaba con Bella. Aunque a veces teníamos ciertas discusiones seguíamos muy unidos, algunos llegaban a pensar que éramos novios, pero ambos lo negábamos rotundamente, ella tenía novio y era un chico muy agradable nos llevábamos muy bien.
—Edward—la voz de Tanya me saco de mis calibaciones.
—Disculpa, ¿qué decías?
—Te decía que si podías prestarme tu celular, es que tengo que llamar a mi madre y el mío se quedó sin batería.
—Claro, no tengo problemas—le entregue mi celular y le sonreí un poco. Me sentía raro, algo faltaba, y esa pesadilla no me dejaba tranquilo. Momento después de que le entregue mi celular a mi amiga, note que su gesto cambio de pronto, estaba…molesta por algo, me miro de reojo y comenzó a escribir algo que no le di mucha importancia, luego de eso suspiro y me entrego mi celular. Una vez finalizado el almuerzo me dirigí a mi última clase del día, aún estaba distraído por dos cosas: la expresión de Tanya y la falta que me hace Bella. El día se me había hecho eterno, después de que terminaron las clases no tenía ánimos de irme a casa, así que decidí irme a aun lugar en el que podía estar tranquilo, un lugar que yo solo conocía. Conduje a un lugar apartado de todos, donde podía pensar con tranquilidad y que podía estar rodeado de naturaleza. Descendí del vehículo y camine algunos metros con una manta en mi mano adentrándome un lugar que conocía como la palma de mi mano, seguí de manera recta hasta que llegue a un pequeño claro oculto entre tanto árbol, deje la manta en el suelo y me estire sobre ella sintiendo la brisa sacudir mi cara. Sonreí triste, me el pecho, lo sentía apretado, el aire me faltaba.
Cerré los ojos con fuerza y la imaginé, su rostro estaba tan bello como siempre pero de pronto todo cambió, todo se volvió borroso y cuando comenzó a esclarecerse lo que apareció en mi mente era horroroso, su bello rostro cubierto de sangre y por más que le gritaba parecía no escucharme. Me senté de golpe y agite mi cabeza ambos lados con fuerza en un vago intento de olvidar todo eso...Bella está bien, ella está a salvo, debe estar bien...era todo lo que pensaba, deseaba con todas la fuerzas que tenía creer en eso pero cada vez que su nombre venía a mi mente, el dolor de mi pecho aumentaba como los mil demonios, no quería seguir pensando en eso, más bien no quería pensar en nada por un momento. Me senté dejando mis manos apoyadas para darme soporte. No podía seguir así, pero ¿qué podía hacer yo? -Háblale idiota- suspire, mi inconsciente tenía razón, si quería asegurarme de que ella estuviera bien debía ser valiente y hablarle, di un largo suspiro antes de hacer esto. Tomé mi celular y cuando iba a marcar el contacto de Bella, me entró una llamada de mi madre, extrañado que me llamara y aún más asustado creyendo que algo le pudo pasar a ella o a Carlisle, conteste tratando de mantener la calma.
—Edward, que bueno que contestaste, necesito saber... ¿a qué hora llegaras a casa? Necesito hablar contigo es algo urgente
—Tranquila mamá, estoy por irme para allá, pero dime ¿qué ocurrió? ¿Le paso algo a papá?
—No, él está bien, pero es sobre otra cosa de la que necesitamos hablar, por favor vuelve pronto y aquí te explicare bien ¿De acuerdo?
—Hum, de acuerdo, me iré ahora mismo para allá, nos vemos en diez minutos
—Muy bien hijo, te espero, nos vemos—Corto, dejándome totalmente extrañando, esto estaba mal. Me paré apresuradamente, tratando de alejar todo pensamiento malo que venía a mí. Necesitaba mantener la calma, debía hacerlo, todo iba a estar bien, caminaba apresuradamente hasta llegar a mi auto, definitivamente tendría que hablarle a Bella más tarde. Conduje lo más rápido que podía, pero a la vez lo más calmado que mi mente me permitía estar, sentía ansiedad, escepticismo y por sobre todo mucha, mucha preocupación. Para que mi madre estuviera así, tan angustiada es porque era algo demasiado grave… ¿pero que podía ser? Según ella, mi padre y ella estaban bien, pero entonces ¿qué pudo ser lo tan grave que ocurrió? De pronto a mi mente llegó la imagen de mi prima Alice… tal vez a ella le pasó algo, eso me desespero un poco más de lo que ya estaba, aceleré todavía más si es que eso era posible.
Cuando llegué a casa descendí rápidamente de mi volvo, entre corriendo y busque a mi madre por todos lados hasta que llegué a la cocina y ahí la encontré de espaldas a mí.
—Hola—trate de que mi voz sonara lo más tranquila y casual como fuera posible, pero en el fondo sabía que reflejaba una ansiedad horrible por saber que rayos estaba pasando.
—Hola hijo, ¿quieres comer algo antes?—enarque una ceja, no quería dar tanto rodeo cono todo esto. —Es por tu bien, así que sube a tu cuarto y yo llevare algo de comer—suspire y asentí no muy convencido de lo que estaba haciendo, pero sabía que mi madre no me diría nada. Subí literalmente corriendo hasta mi habitación y aprovechando que aún no hablaba con mi madre decidí mandarle un mensaje a Bella.
Saqué mi celular y vi claramente como mis manos tiritaban, estaba demasiado nervioso, ¿Y si no me respondía? ¿Y si ella me odiaba? Bueno eso me lo merecía, la había lastimado bastante, pero aun así, quería estar a su lado, rogándole una y mil veces su perdón, pinche su nombre en el buzón de mensajes y lo que vi me dejo sorprendido ¿Quién le pudo mandar un mensaje a Bella desde mi celular? A mi mente llego la imagen de mi amiga Tanya ¿y si fue ella? No quería pensar mal de ella, pero dentro de mi había cierta certeza de eso y me estaba empezando a llenar de ira, pero preferí calmarla ya hablaría con ella para aclarar todo, respire profundo y cuando estaba a punto de escribirle a Bella, la voz de mi madre me distrajo totalmente.
-Hijo, mira te traje un poco de galletas, son tus favoritas.- dejo el plato en mi escritorio y me miro de una forma extraña.
-Gracias mamá, pero creo que comeré después- me senté en la cama y casi al instante pude sentir como ella se sentaba a mi lado.
-¿Cuando me ibas a decir que estas así por una chica?- la miré totalmente sorprendido y con los ojos tan abiertos que estaba seguro de que en cualquier momento se saldrían de mis cuencas- no me mire así soy tu madre y te conozco muy bien, además tu prima Alice me contó.
-¿Alice? ¿Como sabe ella que estoy así?- mi madre miro al suelo y dio un largo suspiró, había algo que no estaba claro aquí-Mamá ¿paso algo que yo deba saber?-
-Pues verás...esta tarde llamó tu prima y ella me contó sobre lo que pasaba entre tu y su mejor amiga...Bella- al escuchar su nombre mi corazón se aceleró y al mismo tiempo mi pecho volvía a contraerse esto no podía ser bueno.
-Pues bueno, eso ya no es así con Bella ya no hablamos- las lagrimas volvían a aparecer las podía sentir como se acumulaban y luchaban por salir.
-¿Sabes? Si tu decisión fue por la distancia, entonces es algo erróneo. La distancia es algo pasajero algo que se puede cambiar fácilmente, lo permanente sera preguntarte cada día ¿Porque no lo intente cuando tuve la oportunidad?
-Tal vez tengas razón, pero ¿que pasa si le hablo y no responde? no la culparía por eso.
-De eso quería hablarte, si ella no contesta en esto momentos no creo que sea por que no quiera sino porque...-se calló de pronto.
-¿Porque mamá?-La vi tomar aire y arrodillarse frente a mi mientras su expresión era de profunda tristeza.
-Ella...tuvo un accidente hoy cuando salió de compras con tu prima-Me tensé en ese mismo instante, esto no podía estar pasando.
-Eso no es verdad mamá, dime que eso no es verdad-Ella dejo escapar un par de lagrimas confirmándome que decía la verdad. Me paré de un salto y camine al rededor de mi habitación mientras me jalaba el cabello tratando de convencerme de que esto era un simple sueño o mas bien una pesadilla y que pronto despertaría pero nada, golpee mi muralla con mi puño y me dejé caer al suelo mientras las lagrimas caían libremente. No sabía cuanto tiempo había pasado hasta que sentí los brazos de mi madre y su abrazo consolador.
-Hijo debes ser fuerte, ella estará bien saldrá adelante.
-Debo ir a verla, tengo que estar a su lado, necesito estar a su lado.-Ella miro un punto en mi habitación como buscando una respuesta y solo en ese momento caí en la cuenta que mi padre nos estaba observando. ¿en que momento había llegado? No lo se. El se acerco a mi y me extendió su mano para ayudarme a ponerme de pie.
-Si quieres ir a verla deberás apurarte en arreglar tus cosas, el avión sale en 15 minutos...-no lo dejé terminar como un loco comencé a arreglar todo, cuando terminé baje hasta la sala y me reuní con mis padres que ya estaban allí. Salimos rumbo al aeropuerto en un tiempo récord ya no encontrábamos en el avión que, según mi padre, se demoraba la mitad del tiempo hasta Forks.
Una vez que aterrizamos, tomamos un taxi directo al hospital, no me importaba el cansancio que sentía en ese momento solo me importaba ver a Bella y comprobar por mi mismo que ella estaba bien. Cuando llegamos al hospital baje corriendo y entré como alma que lleva el diablo.
-Disculpe señorita, ¿la paciente Isabella Swan dónde se encuentra?
-¿Es usted un familiar?
-Soy...- no sabía que responder.
-Somos parientes de su padre-me giré rápidamente y pude observar a mis padres detrás de mi con una mirada que me querían transmitir tranquilidad.
-Muy bien, ella se encuentra en el tercer piso, , es todo lo que les puedo decir...-Corrí rápidamente por las escaleras, no tenia paciencia para esperar el ascensor. El cuerpo se me hacia mas pesado a medida que me acercaba a mi destino, el corazón me latía cada vez mas rápido y no era por el ejercicio, era por ansiedad, por angustia y anhelo.
Corro con mas fuerza y veo a mi prima allí, pero cuando fija sus ojos en mi, me detengo en seco. No...no puede ser posible ella no puede estar...no puede estar muerta. Camino lentamente hasta ella y la abrazo, escucho sus sollozos mientras trato de aguantar los míos.
-No es lo que piensas Edward, ella sigue viva-Al escuchar eso me relajo, saber que seguía con vida me alegraba.-Se dio un fuerte golpe en la cabeza...cuando la vi allí tirada inmóvil yo...-No pudo seguir hablando debido a las lágrimas. La abracé más fuerte aún.-Sus padres están en la cafetería en este momento, si quieres puedes pasar a verla-Yo solo me limite a asentir y Alice me guío hasta la habitación donde tenían a Bella, cuando me dejo en la puerta ella se fue y yo tome una gran bocanada de aire antes de entrar. Gire la perilla lentamente y cuando la vi el aire se me quedo estancado en la garganta. Me acerque lentamente hasta su cama y cogí una de sus manos, la suavidad de su piel era increíble mejor que todas las fantasías que había tenido. A pesar de los cables y los pequeños rasguños en su rostro seguía siendo demasiado hermosa.
-Bella, por favor...despierta, te lo suplico, abre tus ojos, déjame verlos personalmente, no sabes cuánto lo siento, rogare tu perdón una y mil veces si es necesario...pero por favor despierta-bese su mano y acomode mi cabeza sobre su regazo mientras volvía a llorar, hasta que un leve movimiento hizo que levantara la cabeza de golpe. Cuando pude ser consciente de dónde provenía una gran sonrisa se apodero de mi rostro...
Hola! Wow hace ya un año que no publicaba aqui, han pasado tantas cosas que me lo impidieron...y no saben cuanto lo lamento...incluso habia perdido el interes en escribir pero me di cuenta que no podia vivir sin esto...ojala me disculpen...ya estoy por salir de vacaciones de mi primer año de universidad :D Asi que podre estar mas seguido (Espero).
Lo otro por si no estoy aquí me veran en Wattpad estoy como RainbowEyes58.
Besos
