Oda al disclaimer
Oh, disclaimer que precedes a cada capítulo
¡qué empeño pongo cada día para que no suenes ridículo!
Avisas y previenes que sobre lo que escribimos no es nuestro
y nosotras lo aceptamos gustosamente con el sombrero de bruja puesto.
Pero nunca olvides, amigo mío
que hay gente de la que no me fío
así que recuerdales también a ellos
que nos lanzaremos a sus cuellos
porque esos otros personajes y escenas son de nuestra propiedad
y te aseguro que con esos osados, las Guilmains no tendremos piedad.

Definitivamente, creo que deberían dejarme recluída en San Mungo y no dejarme salir para subir capi xD ¿Pensabais que os ibáis a librar de mí y de mis disclaimers tan pronto? nooo :D Hola! soy Mahe ; ) Tranquilos que tras este capi, Nigriv seguirá subiendo. Vamos a por los rr, que hay mezclados un par de mi último capi, que llegaron después de que Nigriv subiera, y los de su capi.

Paty: Hola!Me alegra saber que te tendremos por aquí ; ) Tu rr es de mi capi, así que te contesto encantada :) A pesar del carácter de Mahe, sí es verdad que se identifica mejor con Lupin pero porque él es un cielo. Snape se está encontrando con lo que se merece por ser tan celoso y tan odioso. Si al final consiguiera reaccionar y cambiar aunque sea un poquito ante todos, y no solo cuando está a solas, sería todo un logro. Pero el que es borde, es borde. Mahe deberá intentar por todos los medios cumplir su promesa porque dio su palabra de bruja y eso es algo muy serio. Así que por su bien, mejor que lo consiga... Otras razones que tenga Virginia para llevarse bien con Lupin, pues se han dejado entrever desde UP :) habrá que recordar un poquito ;) Te esperamos en el siguiente capi, besitos.

Stiby: Que sorpresita te llevaste con dos capis a la vez, eh? jeje, me alegro.No sé si es que las alertas no funcionaron porque me sorprendí que casi nadie de los que sois habituales dejó rr en el capi de "Palabra de bruja" y ya no sabía si es que no gustó o pudo dejaros tan confusos que preferíais no dejar rr o qué. Me dio penita porque también es un capi querido y de los más largos hasta ahora. Pero bueno, ya estáis de vuelta por lo que veo ;) Snape piensa que está cerca de conseguir la poción pero la cuestión es que Mahe siga los pasos correctos y la consiga porque como por alguna razón, se desvíe del camino que tiene que seguir para elaborarla... mal asunto. ¿A que Lupin es para comérselo? aunque vaya vestido con la ropa de Snape :D Es que ante la noticia de que era su padrino la dejó petrificada, pero realmente es lo que le alivió el día porque tal y como dices, la casa de enfrente... uff, cuidado con ella aunque pensaréis ¿por qué? ya lo veréis ;) Sobre el otro capi ¿te olvidaste de Virginia? jajajaj, es que tanto sobre Snape y Mahe es demasiado. Nicole es todo un misterio pero cuidado, las cosas misteriosas pueden ser buenas o... malas ;) Hasta el próximo rr! Besitos.

Element: :Lánzale un "Reparo" a tu Pc! no nos abandones! ; ) Bueno, espero que pronto se arregle lo que le ocurra a tu ordenador y te tengamos seguidito por aquí, oki? Hasta entonces... cdtm!

Marc: Uy, que bonita la definición para Nicole: alguien entrañable, antiguo y blanco como la luz : ) pero tú mismo lo has dicho, demasiado buena pinta le pones, jeje. Esperemos que sea blanca como la luz y no oscura como la noche... Ya se verá de donde es la plaza en cuestión. ¿A ti también te falló el aviso de capi? es que contigo fue con uno de los que más me extrañé que no dejaras rr porque, aunque sea para saludarnos entras, siempre. En fin, cosas de ffnet, supongo. Adios, ala!(uy, lo he dicho al revés :D )

Celina: hola linda! haces bien en intrigarte con Nicole y tranquila que leerás más sobre ella. Me alegro un montón de que el fin de semana te haya terminado de levantar el ánimo pero no tienes por qué agradecer el apoyo electrónico, lo hacemos encantadas porque no nos gusta saber que estáis mal. Pero tienes mucha razón, hay épocas en las que hacen falta mucho apoyo y ánimo de la gente. Tu enorme beso llegó impulsado por los vientos y de vuelta te mando otro igual, así que agárrate a algún lado vaya que sople muy fuerte ;)

Kata: Nicole espacial, jajajaj, parece que la vamos a mandar en el próximo proyecto de la NASA :D Veremos a ver si esconde algo también "espacial" ;)

Y ya está! Ojalá que no os falle el aviso de este capi que es otro muy querido mío y me da penita no saber si os gustó. Aquí os lo dejo : )


Capítulo 15: El mejor regalo

(Por Mahe)

Hay gente a la que no le gusta cumplir años y cuando llega el día, lo pasan de mal humor, algunos no queriendo incluso que les feliciten. Pero a Mahe le encantaba que llegase ese día, el 26 de junio, porque lo sentía como un día diferente, especial. "No es un año menos de vida, es un año más que estás vivo" recordaba las palabras de su profesora de Encantamientos en Beauxbatons cada vez que la mujer cumplía años. Y era cierto. Además, era un día en el que se sentía querida porque habitualmente, amigos a los que no veía o no sabía de ellos en mucho tiempo, solían aparecer para felicitarla y que se acordaran, aunque solo fuese ese día de ella, le hacía muy feliz. Pero ese año era diferente. Muy pocos sabían donde estaba y los que lo sabían tenían que ocultarlo sin poder dar señales. Solo tenía la compañía de su padre y no era precisamente con la persona con la que más ganas tenía de compartir su cumpleaños. Pero decidió celebrarlo y disfrutarlo ella misma, no dejando que aquella casa, aquel hombre y aquel verano trabajando, le amargasen.

Se desperezó en la cama estirándose, con lo que le gustaba dormir, ese sería su propio regalo de cumpleaños: poder levantarse más tarde por una vez y tomarse el día más relajado aunque la costumbre de madrugar hizo que abriese los ojos casi a la misma hora de siempre, pero decidió no levantarse quedándose acurrucada en la cama, abrazando la almohada, con la mente en blanco solo ocupada por unos ojos verdes. Cuando el sueño comenzó a invadirla de nuevo, oyó como llamaban a la puerta y se giró escuchando atentamente.

- Mahe Guilmain, señorita, Dobby le trajo el desayuno.

Suspiró aliviada al ver que no era Snape por la tardanza en bajar y sentándose en la cama, le dio paso.

- Pasa, Dobby.

El elfo entró con la bandeja pero al verla sentada, en lugar de dejarla sobre el escritorio, se la dejó en la cama. Zumo de naranja recién hecho, café, panecillos de leche con mantequilla y mermelada... y una pequeña caja de cartón de color blanco.

- Dobby le trajo un regalo a Mahe Guilmain por su cumpleaños.
Mahe desvió la mirada de la extraña caja de cartón hacia el elfo y sonrió sorprendida al ver como le mostraba en sus manos un par de calcetines de colores con el dibujo de unas iniciales no muy bien bordadas: HP en el izquierdo y MG en el derecho. La chica alzó las cejas al verlo.
- Dobby sabe que no teje muy bien pero lo hizo con todo su cariño.
- ¿Los has hecho tú, Dobby? -preguntó aún más asombrada y el elfo asintió sonriente- Oh, pues... ¡muchas gracias! Me encantan. -el elfo esbozó una enorme sonrisa dando un par de saltitos pero Mahe cayendo en la cuenta, le preguntó extrañada- Pero… Dobby ¿cómo sabes que es mi cumpleaños?
- Porque no es el único regalo que Mahe Guilmain tiene hoy -respondió señalando la caja de cartón. Volvió a mirar a la chica y sin darle tiempo a que le preguntase más, salió sonriendo de la habitación cerrando la puerta.

Mahe miró la caja "¿Un regalo?.¿de quién?" Apartó la bandeja cogiendo la caja y la observó. Era cuadrada, de cartón blanco con un nombre en la tapa "Telehogwarts" que la desconcertó aún más. Curiosa por saber qué había en su interior, la abrió, haciéndole sonreír el contenido: una figura envuelta en papel de colores con la forma de un hipogrifo "¡Chocolate! quien haya sido me conoce bien.".Sacó el dulce y miró si había algo más sorprendiéndose al cogerlo "Esto... esto es un chupachups" pensó sonriendo "¡Me encantaban de pequeña!" recordó y ya no tuvo duda de quien era el regalo. Una nota simple y sencilla al fondo de la caja se lo confirmaba. "Feliz cumpleaños" leyó al cogerla y suspiró. Por un momento, la alegría y sorpresa de encontrar el hipogrifo de chocolate y el chupachups, chucherías que tanto le gustaban, dio pasó a la melancolía de saber que lo había enviado su madre y que seguía sin saber de ella aunque le extrañó que hubiese sabido dónde enviarla ¿Estaría en contacto con alguien? Muy pocos sabían donde estaba realizando el Master: Lupin, Sirius y Harry pero no creía que le estuviesen ocultando el paradero de su madre en caso de saberlo. Entendiendo que aquel pensamiento debía ser erróneo se fijó de nuevo en la nota: le dio la vuelta pero no había nada más escrito. Cogió la caja, la volteó, la puso boca abajo y la sacudió pero... nada. Ni una sola nota más o algún dato que le indicase la procedencia del paquete y con ello la pista para saber dónde se encontraba su madre, solo ese nombre... Telehogwarts. "Piensa, piensa" se decía mientras miraba la caja depositada sobre la cama. Recuerdos que querían venir a ella, lejanos, de su infancia quizás, pero que no llegaban a romper en su mente. Le resultaba todo tan familiar, tan conocido... y no sabía de qué. Se inclinó hacia la mesilla de noche y cogió la varita "Tú me vas a decir de dónde vienes, ya lo creo que sí" Apuntó a la caja y...

- ¡Originae! -el rayo dio en la caja pero sin ningún efecto así que repitió- ¡Originae!

Pero nada. Se estaba impacientando, tener allí algo que suponía que su madre habría tenido en sus manos o por lo menos que venía de donde ella estaba y no conseguir saberlo le estaba poniendo nerviosa. Volvió a intentar el hechizo pero de nuevo sin resultado. "De acuerdo, una caja antihechizos... veremos a ver qué puedes hacer ante la magia antigua" Se concentró y apuntó firmemente:

- Revela tus secretos.

El rayo azul que salió de su encantada envolvió a la caja durante unos segundos iluminándola por completo comenzando a dibujarse extrañas formas de un azul más intenso en la tapa de la caja que iban transformándose para formar una palabra... Hogwarts. Frunció el ceño extrañada "¿Está en Hogwarts?" pero en seguida las letras cambiaron, no era el lugar original, venía de otro. Mahe sintió como su respiración se aceleraba expectante del mensaje que estaba a punto de descifrar, el nombre exacto... pero bajó la varita desanimada cuando de pronto la palabra se borró antes de poder visualizarse de forma legible. "Bueno, lo único que he conseguido saber es que viene de un inmarcable" se dijo desalentada "Al menos estás en un lugar mágico" Cogió de nuevo la nota , releyó las dos palabras y cerró los ojos "Espero que estés bien, mamá y... que al menos tú sí puedas sentirme"

Cuando Dobby fue a retirar la bandeja del desayuno, lógicamente Mahe le acribilló a preguntas sobre cómo había llegado hasta él la caja y si sabía de dónde provenía. Pero el elfo no le dijo mucho más que lo que ella había visto: de Hogwarts pero ¿y antes? Decidió no pensar más en ello porque lo único que conseguiría sería que le diese dolor de cabeza y no era el día. Ya hacía bastante que debía haber bajado a la sala así que se preparó pero antes de salir, cogió el chupachups para comérselo por el camino. Cuando casi había llegado al final del pasillo para girar hacia las escaleras...

-¡Mah... señorita Guilmain! -la chica dio un paso hacia atrás del susto: sin esperarlo, se había encontrado a Snape que llegaba al pasillo desde las escaleras y casi choca con él.
- Me ha asustado, profesor -contestó resoplando. Snape la miró con atención y la chica se extrañó.
- Hace rato que debería estar en la sala ¿se… encuentra mal?
Mahe le miró a los ojos y sorprendida contestó sin dar más explicaciones.
- No, estoy perfectamente -y comenzó a bajar las escaleras sin poder creer lo que había percibido "¡Estaba preocupado por mi! No me lo puedo creer" Snape se quedó sin reaccionar durante unos segundos mirándola bajar y echó a andar tras ella. "Si no te sentías mal ¿por qué no has bajado a tu hora?.¡Esta chica me va a volver loco!" Cuando llegó a la altura de ella, casi estaban ya en los últimos escalones y se fijó en algo que le llamó poderosamente la atención.
- ¿Qué es eso que está comiendo? -preguntó extrañado observándolo cuando Mahe se lo enseñó- Eso... ¡eso es un caramelo muggle! -exclamó señalándolo como si la estuviera acusando de un crimen horrible- ¿Quién le ha dado eso?.¿de dónde lo ha sacado?.¿por qué tiene eso?
Mahe intentó evitar reírse ante la expresión indignada de su padre por una simple chuchería. Estaba de demasiado buen humor como para que la alterase.
- Qué de preguntas, profesor -Snape entrecerró los ojos pero Mahe trató de mantener seriedad aunque le costaba trabajo por la situación tan infantil- ¿Quién me lo ha dado? Dobby; ¿De dónde lo ha sacado? eso quisiera yo saber; ¿Por qué?... -se detuvo unos instantes, divertida, sabiendo de antemano cuál iba a ser su expresión en cuanto escuchara la respuesta-… porque es mi cumpleaños... profesor.

Y girándose, entró en la sala sonriendo. La expresión de Snape era tal y como la había imaginado: los ojos entrecerrados los había abierto por la sorpresa y su cara habitualmente pálida adoptó un ligero rubor "Es el cumpleaños de mi hija y ni siquiera lo sabía. Ni siquiera me molesté en preguntarlo" Vio por la puerta abierta, como dentro de la sala Mahe ya se había sentado en su mesa y cogía sus pergaminos así que suspiró con fuerza brevemente, intentó recobrar la compostura y entró como si nada hubiera pasado. Mahe escuchó sus pasos y miró de reojo disimulando la sonrisa: sabía que había estado en la puerta mirándola, suponía que asimilando la noticia que aún siendo padre no sabía y ello le hacía más gracia todavía, no podía evitarlo. Al llegar a su mesa, Snape carraspeó y dijo serio pero en un tono que denotaba una ligera vergüenza:

- Feliz cumpleaños, señorita Guilmain.
- Gracias, profesor - y volvió a meterse el chupachups en la boca.

Realmente, Snape se había comportado mejor de lo que esperaba en aquellos días. Mahe llegó a pensar que la reprendería duramente por el hecho de que Lupin se hubiera quedado en la casa tanto tiempo el día de la transformación y que hubiera estado en su habitación pero no lo hizo. Quizá al haberla visto tan asustada e impresionada aquel día, pensó que con ello ya tuvo suficiente. Le sorprendía bastante esas condescendencias que tenía con ella cuando menos lo esperaba pero lo que más le sorprendía aún era cuando veía en él alguna disimulada expresión, algún gesto, no propio del profesor si no del padre: había percibido su orgullo cuando la veía avanzando en la poción, su preocupación cuando se agobiaba o cuando rato antes iba en busca de ella a su habitación pensando que no había bajado porque se encontraba enferma. Había momentos en los que los ojos negros de Snape no reflejaban esa frialdad habitual, a veces llegaba a pensar que obligada al haberle pedido que mantuvieran una relación estrictamente profesional. En algunos momentos, los veía reflejar una ligera calidez que sin evitarlo le hacía recordar el momento en que más cálidos que nunca los sintió, sin él saberlo: cuando su propio espíritu intentaba acercarle a Harry la noche en que ella murió. Pero a pesar de todo ello, de esa extraña sensación que a veces le provocaba romper un poco la barrera con él, seguía existiendo algo, no sabía qué, que le causaba el rechazo. En algunos momentos, había pensado que era esa crueldad para hablar y comportarse con determinadas personas como por ejemplo Lupin pero su intuición le decía que no era solo eso y mientras no lo descubriera no podría dar ese paso de hija.

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El día fue muy tranquilo, de hecho, se limitó a repasar lo que había realizado hasta ese momento ya que había decidido comenzar de nuevo la poción por si era algún paso inicial el que hubiera fallado. Había dicho que quería un día relajado en su cumpleaños y así fue. Al caer la noche y terminar su jornada, comenzó a subir las escaleras hacia su habitación y cuando llegó a la puerta, la abrió quedándose inmóvil: había algo sobre la cama que la última vez que había subido no estaba. Cerró tras ella y se acercó lentamente mientras la sonrisa se abría en su rostro de oreja a oreja contemplando el inesperado objeto: una bella rosa roja sobre una nota. La cogió y leyó en el trocito de pergamino "Feliz cumpleaños" haciendo que el suspiro escapase de sus labios tan veloz como el vuelo de la snitch que con su Estrella del Viento podría atrapar. Emocionada, pasó sus dedos acariciando las dos palabras, reconocería su letra en cualquier sitio. De pronto, volvió a suspirar sintiendo latir su corazón más acelerado, una sensación agradable recorriendo su cuerpo, calidez, mariposas en el estómago... Casi conteniendo la respiración, totalmente expectante, miró hacia todos lados en la habitación.

- ¿Harry?

Un "plop" y el chico apareció junto al sofá. Mahe echó a correr hacia él que la esperaba con los brazos abiertos: creía estar soñando pero no, allí estaba, junto a ella, abrazándola.

- Feliz cumpleaños -le susurró al oído.

Se separó un poco de él para poder mirarle a los ojos sintiendo como su corazón se le quería salir del pecho de la emoción. Un "gracias" que no llegó a terminar de pronunciar silenciado por los labios de Harry sobre los suyos hizo que ya no le importase ni aquella casa, ni el Master ni nada. Solo quería detener el tiempo y sentir su cuerpo junto al de él y sus labios besándola. Tras unos minutos, volvieron a mirarse sonrientes.

- Como te echaba de menos -dijo la chica acariciando su rostro- Poder verte y tocarte, no solo ver tu cabeza en la chimenea.
- Y yo a ti -contestó sin dejar de abrazarla
- Pero esto es una locura, si Snape te ve aquí... -dijo temerosa ante tal posibilidad.
- Está acostumbrado a que siempre rompa las normas -interrumpió sonriendo- ¿cómo no voy a romperlas en este caso? -la chica sonrió sin poder dejar mirarle, su mirada la tenía hipnotizada- Si desapareces de tu habitación durante un rato, no se enterará¿verdad? -preguntó de pronto.
- Supongo que no -contestó sin entender a qué venía la pregunta- Pero ¿por qué?
Harry fijó más aún su verde mirada en ella llegando a alcanzar su alma y sonrió.
- ¿Vendrías conmigo a un sitio?
- ¿A dónde? -preguntó sorprendida. Harry pronunció aún más su sonrisa pero no contestó, solo le tanteó aunque sabía perfectamente su respuesta.
- ¿Confías en mi?
Mahe suspiró profundamente, sabía que con él iría al fin del mundo si era preciso. De hecho, fue hasta la muerte por él.
- Tienes mi corazón ¿cómo no voy a confiar en ti?
Harry le dio un suave beso en los labios.
- Entonces, cierra los ojos.
Y haciéndole apoyar la cabeza en su pecho, desaparecieron.

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Ser transportada por Harry era una sensación indescriptible. Solo duraba segundos pero le hacía sentir de tal forma, algo tan intenso, que no encontraba palabras para describirlo, solo podía sentirlo... Compartir el corazón y de pronto verse envuelta en su abrazo, notando cada célula de su cuerpo mezclarse con las suyas, la esencia de su magia en estado puro, su alma, su mente... era el momento en que se convertían en solo uno en todos los sentidos.

Cuando notó que volvían a materializarse, sonrió sin abrir aún los ojos. El aire cálido de la noche se contrastaba agradablemente con la frescura del lugar, el aroma de la vegetación, la tranquilidad que se respiraba, la magia... los jardines de Hogwarts. Abrió los ojos lentamente y efectivamente, allí estaban. Mahe miró a su alrededor, todo iluminado por la luna menguante, el lago a pocos pasos de ellos, el haya al fondo... si aquello era un sueño no quería despertar. Miró a Harry que no había apartado la mirada de ella desde que aparecieron comprobando su reacción.

- ¿Y esto? -preguntó la chica.
- Quiero que éste sea mi regalo: quiero besarte donde te besé la primera vez –alzó la mano a su mejilla acariciándola dulcemente- Quiero volver a tocar la luna contigo en este lugar.

No podía evitarlo, se derretía entre sus brazos, con sus palabras, con él. En un instante, sintió tantos nervios como aquel día y se mordió el labio mientras se perdía en su mirada. Cerró los ojos como la primera vez, esperándole, mientras Harry tomaba su rostro entre las manos acercándose lentamente, sintiendo como su cuerpo temblaba igual que aquel día a pesar de tantos besos y caricias que se habían regalado desde entonces. Un leve roce en sus labios recorriéndolos con suavidad, su respiración acelerada, el estremecimiento de sus cuerpos, el deseo... y la profundidad del beso que anhelaban: nada había cambiado...

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Cuando a la mañana siguiente despertó, se mantuvo quieta sin abrir los ojos. A través de los párpados cerrados notaba la leve claridad del amanecer traspasando la ventana de su habitación pero no quiso mirar para confirmar si realmente ya el día se abría en el cielo. Sabía que no había sido un sueño, ni un producto de su imaginación: se sentía tan bien, tan feliz que dejó que su mente volase libre recordando cada momento vivido aquella noche, cada palabra y caricia sentida en su piel, tanta ternura y amor recibido y entregado. Un suspiro a su espalda… y supo que él también había despertado. Sonrió mientras sintió como sus brazos la rodeaban, estrechándola más aún contra su cuerpo y le apartaba el largo cabello, acercándose y dándole un suave pero profundo beso en el cuello que hizo que se estremeciese por completo.

- Buenos días – le escuchó susurrar a su oído. Mahe giró la cabeza hacia la derecha y vio la mirada somnolienta de Harry que le sonreía.
- Buenos días -contestó al tiempo que el chico posaba sus labios sobre los de ella.

Afortunadamente, la cantidad de hechizos de impasibilidad e insonoridad impuestos en la puerta de la habitación les había garantizado una noche tranquila sin la posible inesperada visita por algún motivo de Dobby y, aún menos, de Snape: si los hubiera descubierto, no hubieran existido suficientes hechizos protectores en el mundo para defenderse de todas las maldiciones que el profesor hubiera sido capaz de lanzarles. Mahe se dio la vuelta girando el cuerpo hacia Harry, sin separarse ni un centímetro, rodeada por sus brazos como si la atasen, como si estuviera encarcelada por ellos, una condena de la que no quería escapar. Apoyó la cabeza en su pecho y oyó su corazón latiendo: estaba tranquilo, relajado, tal y como sentía latir el suyo y puso una mano sobre él para sentirlo más cercano. Era difícil explicar con palabras la sensación que le provocaba compartir el corazón con su amor, era algo que solo podía sentirse y disfrutar...

Tras unos minutos en los que el silencio fue lo único que les rodeaba, alzó la cabeza viéndole con los ojos cerrados, haciéndole sonreír tiernamente "Pobrecito, aún tendrá sueño". Lentamente, se situó un poco más arriba, apoyando la cabeza sobre la almohada para poder verle mejor y él, al notar que se movía, giró la cabeza hacia ella aún con los párpados cerrados. Sin poder evitarlo y aún sabiendo que podría despertarle, comenzó a recorrer suavemente con sus dedos el rostro de Harry: bordeó su cicatriz acariciando su frente suave; recorrió sus ojos lentamente, bajando por su nariz, pasando a sus mejillas ligeramente sonrosadas, sus labios dulces que con solo mirarlos le incitaban a saborearlos... Bajó la mano hasta su cuello, rozándolo ligeramente y notó como se le erizaba la piel. Pasó a deslizar los dedos por sus hombros fuertes, su torso desnudo... era como si dibujara sobre él cada sentimiento que le provocaba, quería sentir con su tacto cada centímetro de su piel y memorizarlo en su alma. Perdida en las caricias que le ofrecía en silencio, notó por el movimiento de su pecho, como su respiración se mostraba algo más acelerada y alzó la mirada: Harry había vuelto a abrir los ojos y la observaba fijamente.

-Lo siento, te he despertado –le susurró apenada- Vuelve a dormirte.

Pero Harry negó con la cabeza. Sus ojos verdes reflejaban un brillo especial, intenso, pero tan claro que casi le permitía ver su alma mostrándole el deseo que quería ser correspondido por ella. Mantuvieron durante unos instantes esa conexión en sus miradas mientras Mahe comenzaba a acariciar su suave pelo azabache, perdiendo los dedos en él, para acercarse poco a poco a su rostro y llegar a sus labios besándole, a lo que fue correspondida con pasión. No importaba la hora, ni el lugar, solo ellos dos: aún era temprano, solo estaba amaneciendo...


Ejem... bueno, vaya estos dos pillines, jejeje. Sin duda, ha sido un buen regalo de cumpleaños aunque hayan tenido que hechizar la habitación más que el propio Hogwarts y el Ministerio de Magia juntos ;) Bueno, guiños varios: de nuevo al Telehogwarts de nuestra amiga Aloho; ese "Revélame tus secretos" dicho por Snape en la peli de PdA; y como no, la referencia al primer beso de Harry y Mahe en UP y su correspondiente colateral de "Tocando la luna". Pues nada más que añadir, que gracias por seguir ahí y que nos veremos dentro de bastantes días, ya que ahora sí que os dejo con Nigriv. Besitos y FELIZ HALLOWEEN! ;)