Disclaimer: Por orden de Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore, Jefe Supremo delWizengamot se hace saber..."Que todo aquel mago, bruja, squib o muggle que ponga mano o varita sobre la propiadad intelectual de estas dos brujas llamadas Guilmain, sufriran todas las consecuencias de la lei mágica y no mágica: conoceran el verdadero poder de los antiguos y se promulgará una ley de caza y captura contra ellos; por la cual maldiciones y dementores podrán acosarle de por vida haciendole revivir sus peores pesadillas pues ya se hace saber que ninguna de ellas es tan generosas como Joanne Kathleen Rowling"

Esta noche me toca a mí subir, Nigriv, y espero que lo disfrutéis al menos como yo disfruté ciertas escenas mientras las ideaba y escribía. A proposito sale Ron... ¡No me lo creo! Avanzo escribiendo por que el chico no suele inspirarme demasiado y ahora de vez en cuando sale algo.Venga me dejo de chorradas y vamos a lo importante, osea, las respuestas a vuestros rr ;) que a propósito creo que no os ha dejado enviar¿verdad? Toda una pena... ya llevamos dos capítulos mimados de mi hermana que le pasa lo mismo lo cual me da muchísimo coraje incluso a mí, así que imaginaros a ella. Si alguna vez os vuelve a pasar que no os de corte decirnos lo que queraís usando el mail, igualmente os responderemos en el capítulo siguiente.

Layn: Como se que mi memoria no da para dentro de dos semanas... te felicito por adelantado. Espero que tengas a alguien "especial" que pueda hacerte un regalo algo aproximado al que tuvo Mahe, aunque para tenerlo igualito necesitarías a Harry y... eso lo veo dificil. En fin tienes toda la razón "casi" podría competir con Tocando la luna pero me parece a mí que el otro es incluso aún más querido que este. Cuidate y bicos también para tí.A propósito... tu rr nos entró al poquito de subir el capitulo, que gozada!

Kata: Me parece a mí que Mahe te supera en el sentimiento y como bien dices, creo que a todos nos encanta que le den en las narices a Snape de este modo. ¿Qué significa "uta"? Lo doy por expresión de algo muy bueno pero no atino con lo que es. Nos leemos!

Celina: Linda, me puedes poner todas las caritas que quieras de niña pidiendo su regalito pero te advierto que este Harry no se presta! Ojala que tu también encuentres uno propio que te haga sentir así, creo que es lo que toda mujer espera¿verdad? Espero que tengas otros momentos fabulosos, aunque sabes que nosotras intentamos hacertelo pasar así para que las cosas vayan a mejor. Un grandísimo beso también para tí que estoy en el ciber y no tengoanimo de dar la nota mugiendo :) Eso sí, puedo hacer un "miau"

Stiby: Uno de los rr llegados por mail... Te dije que a las cosas del capítulo te respondería por aquí, pero ante todo gracias por que después de tres intentos de lanzarrr no validos aún te paraste a escribir el correo, se agradece de verdad. Capacidad de plasmar sentimientos... Eso es algo innato en Mahe, es que de verdad, en persona es igual, sabe demostrarlos de una manera muy especial y claro una vez se pone a escribir tiene un arte incleible para describirlos. A mí no se me da tan bien, y fue por ella que me esforzé y parece que mejoró la cosa, realmente lo mio era el angust así que me tuve que poner las pilas para tratar de que mis cosas no desentonaran tanto con las de ella. Pero yo alucino cada vez que me da a leer algo así, y me encanta su forma de describir mucho más que la mía. La verdad es que se inventó un buen regalo y sobre todo muy creible y ESPECIAL. Sobre Snape... pues más le vale ser un poquito más amable y claro que se preocupa por Mahe, te aseguro que en ese sentido está rabiando por que ella le ha pedido tan solo una relación extricta alumna-profesor. Pero el se lo ha ganado. Y fijate que ni siquiera preguntó cuando era su cumpleaños, vaya padre! Supongo que en UP Guilmain no se hubiera negado a decirselo pero allá él. ¿Regalo? Uy... me parece a mí que ya pides demasiado para "ese hombre", pero me ha gustado ese "más vale tarde que nunca" :) No se yo qué opine Mahe al respecto. Lo de Dobby... uno de los puntos de humor que mete mi hermana, increible a mí también me sorprendió, sobre todo las iniciales. A ver si encuentras la frase a la que te refieres sobre la casa por que por mucho que piense no puedo saber cuál de las varias que hemos puesto te deja a tí intrigada (y haces bien en tenerla presente, así que no diré nada más al respecto) Nos vemos y espero que sirviera de algo lo que te dije sobre tu PC y que se arregle pronto! suerte!

Mark: Te echabamos de menos! nuestro indicador casi de que el capitulo subió. Espero que la hayas pasado bien este puente. Un chico que parece le gusta el romanticismo, eso es bueno, no vayas a perderlo nunca que te aseguro tienes mucho ganado con las chicas y mira si tienes pareja este tipo de regalo es muy factible de realizar, supongo que para cualquiera es posible llevar a la otra persona al lugar del primer beso, aunque no sea tan mágico como en este caso. Que conste que yo también me quedo con el tuyo, así que eso... Ala, adios ANda! ahora que reviso para subir me acabo de dar cuenta que he puesto tu nombre con "k" en vez de con "c" jajaja eso sería por que mi peluche slytherin estaba rondando esta mañana mi cabeza. Ya lo dejo así pero no te confundo. Ala, adios de segundas!

cote245: Creo que dijiste que en tu país la fiesta duraba hasta hoy miercoles. No se, cuando suba el capítulo aquí ya será de noche pero allá aun estareís en la tarde así que espero que si vuelves pronto a casa tengas para leer. Creo que son dos los que te faltan por que el anterior no creo te diera tiempo a leer. Mahe esperará con ganas a ver que dices de su capítulo. Espero que la hayas pasado muy bien. Y felicidades por tu actuación (te dije que te saldría bien, tienes que confiar un poquito más en tí misma)que ya no recuerdo si te respondí al mail, la semana pasada ha sido demasiado estresante para mí y ni recuerdo la mitad de lo que he hecho, la verdad. Cuidate mucho, besos! Editado... :) A entrado tu rr! como me alegro... Por todo! Me encanta que tu también tengas flores y algo más, por que sí que había leído el mail que enviaste pero como te decía antes no sabía si había respondido (lo siento, de verdad) pero me alegra más saber que tu ex ha vuelto y ha olvidado tus celos, ahora lo que tienes que hacer es controlarlos no vayas a dar lugar a volverlo a perder. Respecto a la historia, pues es verdad, ahora mismo está digamos demasiado centrada en ambas Guilmain, pero es que más adelante ireis decubriendo el por que. Mark y Nora "no eran" tan lindos... "SON" muy lindos y como tienen un añito más verás que también han mejorado en eso, pero como siempre decimos todo a su tiempo... Ya vendrán, y pronto, aunque estemos centradas en cosas de importancia de vez en cuando también salen el resto de personajes, como en este capítulo... Las escenas de romance te confieso que a Mahe le da un montón de apuro hacerlas, en UP lo comprendía por que siempre andaba diciendo que ella era "la extraña y la nueva" pero ahora es que no me lo explico. bueno sí, me lo explico, yo lo pasé fatal haciendo "Historia de un Master" tan mal que aún me queda el último capítulo por hacer y aún no encuentro el ánimo de hacerlo (pero en fin, como tiene que estar hecho por obligación para cierto momento de HH pues no me puedo escapar!) Te aseguro que con la oda, Mahe me sorprendió hasta a mí, yo no soy tan ingeniosa así que siento que mis disclaimer sean más aburridos.En fin espero que te llegue a tiempo el capítulo y puedas tener otros 10 minutos de paz y relax. Muchas gracias por tus palabras! Nos vemos! Y cuidate.

¿Aun queda algún lector oculto que no se atreva a saludar? No se por qué presiento que sí, de verdad aunque fuera solo una vez nos gustaría que nos saludaraís. Y ahora sí, lo que verdaderamente quereís. Hoy os toca sesión de recuerdos - tanto oficiales como nuestros- englobadas dentro de alguna sorpresa, a mí personalmente... me encanta.


CAPÍTULO 16: HERMANOS MÁGICOS

(Por Nigriv)

Llegaba sin avisar pero sabía que eso no les importaría, se alegrarían tanto de verle como él a ellos. Lo que no esperaba era un recibimiento así.

-Harry está en casa.

Fue lo primero que escuchó al dejar de girar entre las llamas de la red flu en la voz animada de la señora Weasley, que en ese momento se acercaba sonriente hacia él procedente de la cocina. Ni siquiera lo dejó sacudirse el hollín de su capa antes de abrazarlo fuertemente con la calidez de siempre. Automáticamente, una melena pelirroja apareció corriendo tras de su madre, quien se apartó propiciando que esta vez el abrazo recibido procediera de la chica.

-Bienvenido a casa, Harry- Le saludó con una gran sonrisa.
-Gracias Ginny- Respondió sonriendo él también al pensamiento de que en unos años su amiga se comportaría exactamente igual que su madre.
-Aprovecha Ginny- oyó la voz de su amigo- por que no podrás tratar así al subdirector de Hogwarts cuando estés en la escuela.- Ginny se hizo a un lado para dejar pasar a su hermano mientras ellos se saludaban los ojos brillantes de emoción.
-Como vuelan las noticias- Afirmó Harry sorprendido, pues su cargo en Hogwarts aún no había sido hecho público.
-Sobre todo cuando llegan vía lechuza y con tu firma- Escuchó otra voz conocida a sus espaldas, y también se giró hacia él animado para saludarle.
-Ven aquí Derek- le alentó a acercarse, pues el chico parecía algo cortado en comparación a sus otros amigos.- Ya me olvidaba que habeís recibido las cartas…. Y yo que quería daros la sorpresa- Dijo desilucionado.
-Tu presencia ya es una gran sorpresa cariño- Afirmó Molly- ¿Te quedarás unos días?- Harry la miró sonriente.
-Si no es molestia, me encantaría.- Al fin y al cabo era lo que quería.
-Nunca lo fue Harry, mucho menos ahora que somos menos.- La tristeza veló su voz y, como para querer esconder su pena, se alejó de ellos en dirección a la cocina, alegando tener que acabar algunas cosas alllí.
-¿Cómo supo que llegaba?- Preguntó a Ron, pero fue Ginny quien se adelantó a responderle.
-Has sido oficialmente adoptado en la familia Weasley- Le informó orgullosa. Y a su cara de asombro Ron le explicó.
-Ahora tu nombre ocupa la aguja del reloj que fuera de Percy. Por eso supo que llegabas.- Harry permaneció en silencio sin saber ni qué decir.- Pero vamos a instalarte- Le animó.- Tú, Derek y yo la vamos a pasar en grande.
-¡EY!. ¿Y qué pasa conmigo?- Replicó Ginny enfadada.
-De verdad, desde que dejó de ser tan vergonzonsa cada día está más insoportable.
-¡Ron!- Exclamaron los dos chicos a la vez a modo de reproche. Ginny, sonriente por su triunfo, se puso altiva ante su hermano.
-Dos contra uno Ron. Yo gano…- Y evitando la embestida de rabia que su hermano iba a darle en el brazo salió corriendo disparada hacia el piso de de arriba,perseguida por su hermano.

Harry sonrió al verlos. En verdad Ginny había cambiado mucho, se había convertido en una chica tan extrovertida como hermosa y se alegraba de que hubiera encontrado a alguien como Derek.

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La vida en La Madrigera siempre era igual. Aunque ahora tenía un hogar junto a su padrino, Mahe y Remus, no podía evitar ver aquella casa y a aquella familia como su primera familia; esa que nunca había tenido junto a los Dursley y la que le acogió tratándolo como a otro hijo desde que llegó al mundo mágico. Es verdad que ya no estaban los gemelos, pero la presencia de Derek hacía que la señora Weasley se mostrara tan activa como siempre y, en la cena, Arthur lo había acribillado a preguntas como cuando era un crío. A pesar de todo, nada parecía cambiar en esta casa, pero eso solo le hacía sentirse como en su hogar.

-¿Y qué tal con Sirius?- Preguntó Ron cuando ya se quedaron los chicos solos.
-¡Genial!. Ojalá hubiera podido vivir con él antes. Es como tener un amigo y un padre a la vez. ¿Y los gemelos?- Preguntó a su vez. Ron sonrió ampliamente antes de responderle.
-Han decidido montar una sucursal de Sortilegios Weasley en Hogsmeade. Están trabajando duro para inagurarla una vez comience el curso.
-¡Wow! Menuda competencia para Zonko -Exclamó Harry.- La que se nos viene encima este curso a los profesores.
-Y que lo digas- añadió Ginny risueña- Aún quedamos muchos alumnos que conocemos la eficacia de sus sortilegios. Y las galletas de canario se han hecho muy famosas desde la fiesta.

"Pio, pio", se escuchó en boca de uno de ellos en directa alusión a la transformación aquel día del director. Los cuatro chicos rompieron a reír al recuerdo de las travesuras de los gemelos aquel día. Ron se puso tan colorado a la nítida imagen de Krum y Corner cuando se les pasó el efecto de la broma de sus hermanos que Harry pensó que no respiraba, pero no se arrepintió de recordárselo; hacía tiempo que no veía a su amigo reír con tantas ganas.

-Espero que mejoraran los saltaclases,- añadió Derek- por que si son como los desmaius... ¡Me niego a ver a dos Snape!- A su comentario los tres volvieron a romper en risas, lo que pareció no gustar al chico que, algo molesto, replicó- No sé qué os hace tanta gracia…
-Venga Derek, tuviste suerte de que estuvieran allí- Respondió Ginny.
-Sí, eso lo dices ahora… Cómo se nota que no viste tu cara de susto¡y por partida doble!- Ginny se sonrojó a sus palabras y se olvidó de sus ganas de reír.
-¿Y por qué no vamos a visitarlos?- Sugirió Harry, quien tenía ganas de verlos.- Podríamos ir al Callejón y aprovecháis para hacer vuestras compras.

La sugerencia fue recibida por los chicos con gran excitación y mientras Ginny preguntaba a su madre si podían ir, los tres muchachos comenzaron a planear la salida.

-Y podemos avisar a Mark- Oyó decir a Harry a su vuelta, confirmando que Molly no había puesto objección alguna siempre que él y Ron los acompañaran.
-¡Genial!- Exclamó Derek entusiasmado.
-Voy a enviarle una lechuza- Dijo Harry al tiempo que invocaba pliego y pluma.- El domingo estaría bien¿verdad?- Los chicos asintieron sonrientes.- ¿Me prestas a Pig, Ron? Hegwid decidió quedarse con Sirius.
-Claro- dijo su amigo levantándose a buscarla.
-Esto….. ¿Alguien sabe la dirección de Nora?- Preguntó timidamente Derek, haciendo que todos le pusieran atención.
-¿Nora?- Preguntó Ron despistado. Harry sonrió.
-Nora Fox, segundo de Ravenclaw este año. Mi invitada a la fiesta Ron¿no te acuerdas?- Su amigo se sonrojó a su despiste.- No lo pensé, - añadió- pero creo que Mark estaría encantado de verla¿verdad Derek?
-Si. Pero lo mejor sería sorprenderlo, que no supiera que ella también vendrá. ¿Cómo la localizamos?- Harry alzó las cejas divertido a su pregunta.
-Parece que olvidas con quién hablas, Derek. También a ella le envié su carta. Privilegios de subdirector.- Terminó plegando la nota que había escrito a su primo, unas simples palabras para decirle que pasaría a recogerlo el domingo a eso de las nueve. Seguro que los Evans se alegraban de verlo tanto como él.

Momentos después, cuando introdujo la cabeza en la chimenea para comunicarse con la chica no espera una reacción así. A la comunicación respondió la señora Fox, una mujer pelirroja con los rasgos indiscutiblemente característicos de su amiga, quien se sobresaltó visiblemente al encontrar la mismísima cabeza de Harry Potter en su chimenea a esas horas de la noche. Cuando logró tranquilizarla y pudo comentarle su idea la mujer, aunque sorprendida del ofrecimiento, no puso inconveniente alguno a que su hija los acompañara y la vio girarse orgullosa para ir a buscarla. Mientras esperaba a que la chica llegara para darle la noticia pensó melancólico si alguna vez se vería libre de una fama no deseada.

-¡Harry!- Exclamó su pequeña amiga al verlo en el fuego, más su alegría desapareció tan rápido como llegó y, más nerviosa aún de loque le pareció su madre, preguntó acelerad.- ¿Estáis bien¿Le ha pasado algo a Mahe?
-Tranquila Nora- Trató de serenar su preocupación- Toda va bien. Y Mahe sigue haciendo su Master- Afirmó entristecido al pensamiento de que hubiera deseado que los pudiera acompañar ese día.
-¿Entonces?- Preguntó tan dudosa como desconcertada por su presencia inesperada.
-Los Weasley, Derek y yo vamos al Callejón Diagon pasado mañana y, hemos pensado que te gustaría acompañarnos.- Nora abrió los ojos sorprendida.- Mark también vendrá- Añadió premeditamente, viendo como sus ojos se inundaban ahora de luz y una amplia sonrisa adornaba su cara.
-Claro… Claro que ¡si!- Afirmó ilusionada.- Pero tengo que pedir permiso a mamá- Añadió un poco recelosa. Harry sonrió al responderle.
-Ya he hablado con ella y… Te espero a las once en el Caldero Chorreante.- Nora dio tal brinco de alegría que poco más y la hace caer al estar arrodillada.
-Allí estaré Harry- Confirmó excitada antes de que él se despidiera.

-¡Hecho!- Afirmó al ponerse en pie- Si a algo no me acostumbro del mundo mágico es a esto de hablar a través de la red flú.- Sus amigos lo miraron en silencio y tan confusos que tuvo que aclararles su comentario.- El teléfono muggle es mucho más práctico.

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El sábado por la mañana fue toda una fuente de sorpresas al desayuno; mientras que él mismo trataba de recoger la respuesta de su primo de la inquieta Pig, Ginny y Ron recibían también sendas cartas en lechuzas desconocidas, aparentemente pertenecientes al servicio postal. Observaba extrañado como su amiga, tras ver el remitente, guardaba celosamente su misiva en uno de sus bolsillos, cuando la voz del hermano les hizo a todos desviar su atención hacia él.

-Esto…. Esto tiene que ser una broma- Dijo Ron buscando los ojos de su amigo, al tiempo que una expresión extraña surcaba su ahora lívida cara. Harry lo miró extrañado mientras que él releía nervioso lo que parecía una carta oficial.
-¿Qué ocurre? – Preguntó.
-¡Alguien ha perdido el caldero!- Exclamó nervioso, revisando atentamente el sello que ponía fin a la carta, asegurándose así que efectivamente pertenecía al Ministerio.- Quieren nombrarme Director del Departamento de Deportes y Juegos Mágicos- Añadió casi sin voz.
-¿Qué?- Exclamó toda la familia casi al unísono, mientras Harry, sorprendido, tomaba la carta de su amigo de un tirón y comenzaba a leer aceleradamente.
-Quieren que me presente allí urgentemente- Dijo sin salir aún de su sorpresa.
-Será una broma de tus hermanos- Afirmó Molly incredula.- Tu padre no me ha comentado nada.
-Creo que no- Aseguró Harry muy serio al reconocer la veracidad del sello oficial.- ¡Felicidades, Ron!- gritó de pronto, soltando la carta y abrazando a su amigo, que estático, aún no salía de su sorpresa.-Eres el nuevo Ludo Bagman- Le dijo riendo feliz, conociendo lo que ese puesto significaría para su amigo.

Rapidamente un gran revuelo inundó la cocina de los Weasley, todos excitados por la noticia, felicitando a un muy atolondrado Ron que no parecía reaccionar a los hechos; la carta de unas manos en otra, todos pendientes de lo que le ofrecían a pesar de no tener mucha más explicación.

-Ron, tienes que darte prisa- Le advirtió su hermana momentos después y casi con sorna.- El Ministro te espera en menos de una hora.
-¿Cómo…?- Molly fue la primera en reaccionar.
-Venga, date prisa.- Dijo empujando a su hijo para que se moviera- En un momento te tendré lista tu mejor túnica- Comenzó a decir nerviosa pero consciente de lo que tenía que hacer y al ver que Ron permanecía estático se dirigió rápidamente hacia la escalera dandole aún indicaciones desde allí.
-Tranquilo Ron.- Le dijo Harry posándole su mano en el hombro.- Todo irá bien, no tienes nada que temer¿no?- Añadió divertido por la cara de espanto de su amigo.
-Si… Ya… Pero… ¿Cómo ha podido hacerme esto?. ¡Ven conmigo Harry!- Le pidó sin pensar y, a su petición, Harry sintió tal vuelco en el corazón que hasta él mismo supo que su cara se había transmutado. Por un momento Ron no reaccionó.- No sé que hacer- Siguió diciendole después nervioso.- Y tú siempre sabes comportate. Además, me sentiré mejor si estás conmigo.- La expresión apagada de los ojos del amigo le pareció extraña, pero más aún el estremeciemiento que su mano le transmitió al hombro.
-Es Hermione la que sabe afrontar estas cosas mejor que yo, Ron- Le dijo entristecido y con un suspiro, deseando poder contar también con su ayuda.
-Pero ella, no está aquí.- Afirmó más apenado que él, reclinando incluso la cabeza al hablar.
-De acuerdo hermano.- Claudicó apretándole el hombro- Aunque creo que esto solo lo haría por ti.

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Cuarenta minutos después, y muchos nervios y ánimos de por medio, la chimenea Weasley se iluminaba con el mágico fuego verde esmeralda que les transportaría al Ministerio. Ron se veía visiblemente nervioso, él se sentía desfallecer.

El rápido girar de la red flú lo hizo marear más que nunca y, cuando al fin cesó, casi cae encima de su amigo tropezando con su espalda, al tiempo que sentía su estómago levantado y retenía una profunda arcada. Su tambaleo fue detenido por Ron y gracias a ello es que no llegó a irse al suelo.

-¿Estás bien?- Oyó a su amigo preguntar como a años luz de allí.- Harry. Harry…

Temblando intensamente alzó despacio la cabeza y la mirada borrosa por el mareo, totalmente ausente, la fijó más allá de su amigo, en pleno centro del largo y espléndido vestíbulo al que habían llegado. Todo estaba como recordaba: el suelo de madera muy oscuro y brillante; el techo azul eléctrico con innumerables símbolos dorados que, incrustrados en las alturas, relucían cambiando constantemente; las paredes mantenían las doradas chimeneas contrastando con la negrura del muro; y, al centro, donde él tenía fija su vista… la fuente.

Las imágenes pasaron ante él como en una película muggle avanzada a doble velocidad. El dolor al verlo caer tras el velo, su persecusión a Bellatrix y el intento de lo que fuera su primera imperdonable; la aparición del cara serpiente, el primer avada interceptado por la figura del mago, Dumbledore apareciendo tras él…. Sin apenas darse cuenta sus ojos iban y venían de un lado a otro del hall a la vez que recordaba todo, como si de verdad lo estuviera reviviendo en ese instante aún sin querer, sus ojos brillantes como el rayo que aquella noche, y en aquel mismo lugar, tantas veces había sido lanzado por aquel odioso ser.

Un escudo de plata, un lazo de fuego convertido en serpiente al tiempo que el verde de la muerte se extinguía consumido en el rojo de unas llamas cuyo estallido, salvaban con una vida a otra imposibilitada a renacer de sus cenizas. Un grito asustado, tal vez el único que hasta ese momento le hubiera escuchadoy como no…. Por una milésima de segundo su cicatriz volvió a escocerle con el mismo dolor e intencidad que aquella noche , como si el recuerdo de aquel ser fusionado dentro de sí aún tuviera algún poder sobre él, pues ni siquiera durante la batalla creía haberla sentido doler así.

Todo esto pasó por su mente en el breve espacio de tiempo entre su tambaleo al salir por la chimenea de la izquierda del hall, el tropiezo con la espalda de su amigo y el girarse hacia él llamándolo.

-Harry. Harry….- Cuando logró ponerle atención sus ojos azules parecieron reflejarle toda su palidez.- Soy yo quién está nervioso¿recuerdas?
-Recuerdo demasiado Ron- Dijo serio, llevándose la mano a la cara, ocultando su rostro a la vez que masajeaba sus párpados bajo las gafas ligeramente levantadas, como si así pudiera librar a su mente de aquella visión. Su amigo permaneció en silencio frente a él y, al volver a encontrar sus ojos, vio una inmensa pena en ellos.
-No habías vuelto.- Afirmó, a lo que Harry simplemente negó con la cabeza tratando de respirar profundamente para senerarse. Ron le colocó la mano sobre el hombro antes de seguir hablándole.- Ahora comprendo tus palabras de antes¿por qué no me lo dijiste hermano?.- Su amigo se veía arrepentido de haberlo hecho acompañarle y Harry se sintió mal por su tristeza pues nada tenía que ver con él.
-Algún día tendría que volver¿no? Mejor por ti que por otro. – Ron suspiró regalándole una tímida sonrisa.- Venga¡vamos!- Trató de alentarse a sí mismo- No querras llegar tarde¿verdad?

Tras pasar por la mesa de seguridad donde comprobaron sus varitas se diriguieron al despacho del ministro. Cuanto más se acercaban más nervioso se ponía su amigo.

-No puedo creer que estés tan nervioso Ron- Le dijo divertido por su actitud.
-Ni yo- Respondió con voz temblorosa al tiempo que, llegando a la puerta de una sala, una bruja de mediana edad se levantaba de su mesa para recibirlos presurosa.
-¡Señor Weasley!- Exclamó al verlo- Pase, pase. El ministro le espera.- Su sonrisa parecía acompañar la condescendencia de su voz. Entonces descubrió la presencia del otro joven y durante un instante lo miró casi asombrada haciendo que Harry retirara la vista avergonzado. - ¡Y trae la mejor escolta!- Dijo haciendo sonreír a los chicos.- Un placer, señor Potter, el ministro se alegrará de verle.
-No creo que…- Comenzó a decir Harry más su amigo le empujó haciéndole avanzar presuroso hacia la puerta del fondo que daba al despacho en cuestión.- ¡Ron¡. Espera. ¡Ron! …- Replicó a su amigo.- Eres tú quién ha de entrar primero.- El muchacho se sonrojó profundamente a sus palabras e inspirando fuertemente, llamó a la cerrada puerta. A la voz de "adelante" cruzó la puerta más nervioso aún que cuando tuvo que enfrentarse a su madre por haber robado el coche volador.

-Tendrá que espabilarse una vez ocupe su puesto, señor Weasley- Dijo el primer ministro de pie tras su escritorio, dandóles la espalda. Ron se paró en seco tan repentinamente que a Harry le faltó poco para atropeyarlo al avanzar.- Ahora no tengo tiempo que perder, Ron, deberías de saberlo- le habló condescendiente al girarse para descubrir entonces la presencia de Harry y, acercándosele veloz, estrecharle la mano tan ansiosamente como si no hubieran compartido la cena la noche anterior.- No pensé que vinieras Harry- Lo saludó animado.- Venga sentaros- Les pidió guiándolos a las sillas que había ante su mesa y yéndose él a ocupar su puesto al otro lado. Ron estaba tan cortado que no se atrevía ni a hablar a su padre.- ¿Dónde lo habré puesto?- Preguntó en voz alta revolviendo entre la gran montaña de documentos que poblaban su mesa.- Todo está dispuesto- Hablaba acelerado sin ponerles demasiada atención.- ¡Voilá!- Exclamó tendiendo un papel a su hijo.- Solo tienes que firmar esto y todo será oficial.- Ron no pudo contenerse más y nervioso le replicó.

-¡Papá!- El señor Weasley alzó la cabeza en ese momento mirándolo asombrado.- ¿Quieres explicarte?- Continuo acelerado como antes el ministro.- ¿Por qué no me avisaste de esto?.- Arthur sonrió ante la angustia que mostraba su pequeño antes de comenzar a explicarle.

-No lo he sabido hasta esta misma mañana Ron. No quería que nadie pensara que utilizaba mal mi cargo y llevé el caso ante el Wizengamot. Apenas ellos aceptaron la proposición es que te avisé.- Los dos chicos escuchaban en silencio.- Las cosas están así hijo; hace unos meses, con… la batalla, los Mundiales de Quidditch quedaron suspendidos, de hecho deberían de estar a punto de celebrarse- Añadió tras una breve pausa en la que pareció recordar en qué día es que vivía.- Queremos retormarlos el próximo verano y tendrás que trabajar mucho para tenerlo todo dispuesto en apenas unos meses; claro que un equipo de brujas y magos expertos en la organización de este tipo de eventos te ayudará. No será difícil te lo aseguro. Hasta yo me he acostumbrado ya a esto.
-Pero… Pero… ¿Por qué yo?- Preguntó tan dudoso como sorprendido. El señor Weasley volvió a sonreír ante la inseguridad de su hijo.
-Necesitamos alguien joven, predispuesto, y que no sea tan incompetente como lo fue Bagman. No queremos una imagen para ocupar un puesto aunque... tú también te has ganado cierta fama- Dijo algo más bajo, pensando en que poca gente no conocía al trío dorado que formaban su hijo y Hermione junto a Harry.- Y Dumbledore ha afirmado que eres el mejor estratega que ha pasado por Hogwarts en los últimos años.- Ron se sintió enrojecer intensamente con tanto halago, más su padre no le dejó ni respirar.- Firma ahí.- Dijo tendiéndole una pluma- Tengo que llevarte a tu despacho.

Momentos después los tres se encaminaban hacia la septima planta del edificio donde Ron ocuparía su lugar en el Departamento de Deportes y Juegos Mágicos. Nada más llegar, tal avalancha de personas acudieron a él requiriendo su atención que Harry pensó que era inútil permanecer allí por más tiempo pues su amigo, aunque algo despistado y avasallado a preguntas, parecía haberse metido de lleno en su nuevo y recien estrenado empleo. Ron ni siquiera pareció percatarse de su despedida pues respondió como ausente, descartando rápidamente lo que no parecía una cuestión importante en aquel momento. Mientras subía en el ascensor Harry no podía evitar sentirse feliz por su amigo.

Cuando las puertas doradas se abrieron dando paso al hall Harry avanzó lentamente hasta volver al centro, frente a la fuente de los Hermanos Mágicos. Por un momento se sintió observado por ellos: el noble mago mirándolo casi con la misma condescendencia que a veces le expresaba el director; la hermosa bruja sonriente, resaltando aún más su belleza; elfo y duende diriguiéndo ahora su adoración hacia él… Solo el centauro parecía mantener más estática su posición, pero aún así, también él lo miraba de reojo, el reconocimiento expreso en sus ojos. Una oleada de gratitud hacia aquellas estátuas lo invadió al tiempo que una voz a su espalda lo hacía girarse sobresaltándole.

-Esperaba verte aquí Harry.

Dumbledore avanzaba hacia él sereno, sus ojos azules fijos en su persona. El extrañamente desierto hall pareciendo propiciar el encuentro.

-Buenos días director.- Saludó sorprendido al encontrarle.
-Harry… Ya no eres ninguno de mis alumnos- Le dijo divertido, a lo que él sonrió pensando que aún no se acostumbraba a no verlo así por mucho que ahora fuera a ocupar el segundo cargo más alto en la escuela.- Supongo que has venido con Ron- Harry asintió.- Bien, ahora solo nos queda la señorita Granger.- Dijo sorprendiendole.
-¿Hermione?- Preguntó- ¿A qué te refieres Albus?.

Más el interpelado alzó la mirada hacia la estatua del mago que presidía la fuente varita en mano y solo obtuvo una misteriosa respuesta de su parte que le hizo erizar los pelos de la nuca.

-Para todo hay un tiempo, Harry.

Dicho esto el director permaneció callado, la vista fija en la fuente como él mismo antes. Harry siguió sus ojos con la mirada y a su silencio preguntó.

-Son los mismos de entonces¿verdad?

Dumbledore asintió en silencio y Harry dudó si sería o no correcto preguntarle algo que hacía años le quemaba dentro la curiosidad. Pero, animado al pensamiento de que él mismo le acababa de recordar que ya no era ningún alumno a su cargo, se decidió a hacerlo

-Albus… ¿Por qué no le mataste aquella noche?- El director se giró y lo miró seriamente, por encima de sus gafas, haciéndole sentir incomodado. Pero ahora que había hallado el valor de preguntar no quería dejarlo a medias.- Los tres sabíamos que podías haberlo hecho- Sentenció más firme de lo que pensó oírse.

-Sí- Le respondió tajante después de unos segundos de silencio.- Pero aquella no era mi guerra, Harry, sino la tuya…- Una pausa en la que Harry esperó ansioso sus palabras.- Cada uno debe de librar sus propias batallas hijo, y saber discernir el momento oportuno para hacerlo.- Harry alzó las cejas soprendido, más siguió en silencio ante él.- Tengo que regresar al Wizengamot- Le oyó decir haciéndole reaccionar.- Solo vine a responder a tu pregunta.- Esto aún lo dejó más sorprendio pues sintió como si el director supiera qué le iba a preguntar y justamente por ello hubiera venido.- ¿Aún sigues sin aceptar el puesto que el Consejo te ofrece?

Su pregunta le hizo salir de sus pensamiento y con una rápida reacción le respondió tan convencido como la primera vez que se lo propuso.

-Sí, Albus.- Sus ojos lo miraban como esperando la explicación que entonces no le diera.- No me interesa política ni cargo alguno- Un suspiro abandonó entonces su pecho y prosiguió.- Solo quiero quedarme en Hogwarts y disfrutar de la vida junto a Mahe.- Dumbledore sonrió plenamente a sus palabras y, colocándole la mano en el hombro, le habló claramente orgulloso.
-Tan decidido como siempre y ¡me alegro!- Harry correspondió a su sonrisa ante la comprensión del director.- Mereces disfrutar un poco de la vida y, tendrás tiempo de ocupar muchos puestos, incluso… mi lugar.

Los ojos de su mentor se velaron con aquellas palabras y aunque Harry quiso preguntar a qué se refería él comenzó a avanzar hacia las grandes puertas que conducían al Wizengamot sin dejarle opción alguna a reaccionar. Sorprendido y extrañamente más relajado que antes, a pesar de hallarse aún en aquel lugar, vació su bolsillo en la fuente y encaminó sus pasos hacia una de las chimeneas que le harían regresar a La Madriguera.


Bueno a ver el título costó! Se me ocurrió justo el día en que lo publiqué por primera vez por que no encontraba lo más apropiado pero al final... Me gusta, si os despistó pues lo siento,aunque claramente tiene doble sentido como casi todo lo que nostras hacemos, yo le veo bastante lógica, aunque mi lógica a veces no tiene ningún sentido ¿verdad? En fin espero que os hayamos sorprendido y despistado por que no creo que esperaráis nada así¿verdad? Ya le hemos buscado ocupación a Ron,( a ver como "escapa de todo esto" Espero no verlo perseguido por duendes como a Bagman) y tenemos nuevo ministro! Vaya con la familia Weasley... Nos vemos!