Disclaimer:.¡Pardiez¡ Mi mente ya se hacía a la terrible idea de que se habían olvidado de mi persona! Mas honrado me siento de que por fin mi glorioso momento haya llegado pues en lo más profundo de este humilde corazón deseaba que me fuera encomendada esta empresa ya que lo considero una gran aventura. Así pues... ¡felones!.¡malandrines!.¡desenvainad vuestra espada si vuestra visita a este lugar es para apropiaros de lo ajeno, pues con mi vida defenderé la imaginación que aquí se derrocha!.¡En guardia!.¡No huyais, cobardes, no huyais!.¡Vamos, mostrad agallas y blandid vuestra espada! Pero... oh!.¿por qué nadie se bate conmigo en duelo?.¿nadie porta su arma¿todos los aquí presentes son jóvenes gallardos y gentiles damas dignos de confianza? Por las barbas de Merlín! Os presento mis más sinceras disculpas, no quisiera haberos importunado con mi osadía al haberosretado a duelo. Disculpadme, os lo ruego.Tranquila mi alma se queda pues, al saber que sois bien recibidos en estelugar conlo que, en este caso,reclamo vuestra atención por unos instantes antes de que prosigais con la lectura: Aunque sabido es de todos, dejadme recordaros que los personajes que recorren cada línea de esta historia con sus andanzas, penas y alegrías (incluida mi persona) surgieron de una mente extraordinaria cuya dueña es la incomparable JK Rowling y a ella perteneceremos hasta el fin de los tiempos, amén de los dioses. Mas no debéis olvidar que la Magia de las Musas consiguió entremezclar con tan valerosos personajes a otros que, afortunadamente, cayeron en gracia ante vuestros ojos y después de tantas aventuras juntos conocéis bien: la sin par Virgina y su magia tan antigua y misteriosa como el origen del mundo; la dulce Mahe y su corazón compartido con el caballero que más admiración puede despertar en cualquier mortal que conozca su historia; el apuesto Derek junto con la tierna Nora y el pícaro Mark... Todos ellos así como terribles hechizos que solo recordar su nombre hacen erizar la piel y muchas situaciones concretas que dan cuerpo, alma y vida a esta historia pertenecen a dos singulares doncellas conocidas como Guilmains y a ellas me debo ahora puesto que en mi boca las palabras están poniendo en estos momentos: Os aseguro por mi honor, que las defenderé a ellas y a su imaginación de todo maladrín que ose tomar lo ajeno, retándolo a duelo si es preciso. Lo habéis comprobado, no es cierto? Permitidme deciros antes de despedirme que igual que ellas, vuestras gentiles presencias pueden recurrir aeste humilde caballerosi os encontráis en peligro. Buscadme!pues no habrá mejor empresa que el defender y ayudar a tan bellas damas y luchar juntos a tan valerosos caballeros como los que aquí he conocido.
Malandrines! qué tal :D Soy Mahe. Sir Cadogan se ha explayado hoy en el disclaimer pero es que cuando este hidalgo caballero comienza a hablar no hay quien lo pare, jeje. Aunque es un poquito dificil, me divierte mucho escribir como él hablaría : ) Uno de mis minis lo protagonizaba él y tuve que leerme un capítulo del Quijote antes de escribirlo para acostumbrarme a tan elaborada verborrea que tan gentil caballero utiliza para comunicarse :D En fin, loco que está Sir Cadogan, loca que estoy yo, jaja. ¿Vamos con los rr? ; )
Elementh: Welcome back :D Pensaba que te habías olvidado de nosotras y de Batman :D ¿Ya arreglaste el PC? Me alegra saber que te pusiste al día y que te veremos rondando por aquí de nuevo. Cdtm! (echaba de menos decirlo, oye, jajaja)
Kata: No es que seas lenta al no darte cuenta de que los párrafos eran de Mahe, es que están puestos de forma que no pilléis que son de ella :D Uf, ya creía que cambiarías a Mahe por Nicole, jajaja. Tienes todo el permiso del mundo para odiar a Snape pero... recuerda que con nosotras le odias y le tenéis lástima capi sí y capi no. A ver qué sentimiento te dura más después de hoy ; ) Cuando estrenan GoF en tu país? Aquí lo hacen el 25 de noviembre así que... accio 25 de noviembre:D
Stiby: ¿De verdad es el capi que más te ha gustado hasta el momento? Oh, pues gracias : ) Que gracia me ha hecho eso de que nuestros fics se entienden a la tercera vez que se leen, jajaja. Bueno, la verdad es que a veces somos un poquito (bastante) rebuscadas y tienes razón, hay cosillas que cuesta pillarlas pero simplemente es por el hecho de que son fics muy largos y escondemos muchísimas cosas en cada capi,que se descubrirán quizá veinte o treinta capis más adelante. Así que es totalmente lógico que os podáis perder. Como nosotras tenemos que estar pendiente de cada cosa que escondemos para poder desarrollarla posteriormente, tenemos que evitar perdernos y debemos entenderlo todo a la primera (o al final de la historiay aún así sale cuadrado todo, no Nigriv :D ) Te confirmo algo: te has montado una paranoia, jajajja. No se dice nada de que Mahe vea un chico en la casa de enfrente, se describe como una persona de tez pálida, con cabello rubio y vestida de negro pero no se diceque sea hombre o mujer. Snape ha confirmado que debe ser Narcisa pero... quién sabe a quien se nos ha ocurrido meter en esa casa, jejeje. Harry y Mahe, los rompe-normas, jejeje, por verse y estar juntos hacenlo que sea, tienes razón. Veremos a ver si pueden sortear tanto hechizo que Snape va a poner en la casa para que no puedan estar en contacto (creo que va a poner más de lo que ellos pusieron en la habitación el día del cumpleaños :S ) Lo de los SMS es la mejor forma de tener más espacio para escribir, precisamente comiendote esos espacios, jajaja. Pero a veces los escribo más ininteligibles aún, te lo aseguro, porque ahí me como hasta las letras que pueda :D Ains, que Stiby se está pillando por el chico :D Si te gusta de verdad no le dejes escapar que luego es dificil encontrar uno, jajaja. Por cierto¿cómo se llama? Ah! y felicidades por el teórico! Ahora a comenzar las prácticas. Cuando estés ya preparada para arrancar el motor, di: "Dale cañita Ernie! " verás como la cara del profesor debe ser un poema, jajaja. Lo bueno sería que te contestase "Sí! dale caña Ern! abuelita a las doce en punto!" :D Bueno, chica, nos vemos en el próximo capi, no? y... si te angustiaste con este último, ya me dirás cómo te quedas con este de hoy ; ) Besos.
Luna bayo: Hola! claro que nos acordamos de ti:D Nos alegra un montón ver que gente que nos falta va llegando poco a poco aunque la historia ya esté empezada. Pero con lo larga que es dará tiempo a que llegue todo un ejercito :D No subimos capi a diario para evitar que nos pilleis y tener que parar forzosamente. Subimos cada dos o tres días, más o menos ¿Qué tal fueron las oposiciones? Me alegra que ya tengas un poquito más de tiempo y podamos verte por aquí. Besitos.
Paty: Hola linda! me gustó el corazoncito que pusiste : ) Dices que Snape es un poco tonto por haber llevado a Mahe a esa casa estando la de los Malfoy enfrente. Pues tienes toda la razón del mundo por eso y más, ya lo verás ; ) Pero a ver, este hombre es a veces demasiado impulsivo y aunque ahora se arrepiente, ya no puede irse en mitad del Master. ¿El sueño será pesadilla o realidad? Uf, si pudiera decirte... :D Besitos.
Celina: Linda, y ese cansancio? A ver si en vez de patronus te vamos a tener que mandar pociones para dormir sin soñar o lanzarte un Enervate a distancia para espabilarte del todo! Espero que estés mejorcita cuando vayas a leer este capi de hoy ; ) Creo que sí, que el libro gordo de Petete (uy, a mi profesor de Física y Química del instituto le decíamos así, jajaja) se quedará pequeñito si comienzas a apuntar todo lo que va a intrigarte del fic porque, como quien dice, solo estamos empezando; ) Espera que piense... sí, pronto sabrás algo de Hermione. Paciencia, que con nosotras hay que tenerla con tanto personaje y cada uno a su bola ; )Cuidate mucho, linda. Besitos desde los califas.
Layn: Hola! que ya mismo tienes vacaciones! yo quiero también¿Piensas que quien sabe dónde está Virginia es Lupin? bueno, es una posibilidad pero siento no poder confirmarte nada. Si quieres te digo que sí y te mareo, jejeje. Deberíamos celebrar cada capi en el que sale algún Weasley, porque nos cuesta un trabajito... Los sueños de Mahe tienen su significado, sabes que nada de lo que escribimos es casual. Y por supuesto que pueden tener relación con el ataque en el callejón o... no ; ) Snape también piensa que Mahe debería romper más el hielo pero ella... uf, que complicada esta relación. Por cierto¿tu familia se parece a los Weasley? entonces debe ser una familia muy guay :D ¿45 primos tienes ? Por Merlín ¿y los conoces a todos? Tienes para formar seis equipos de Quidditch y tres suplentes esperando a jugar :D Bicos ; )
Marc: ¿La poción de las narices? jajajajaja, pues sí a ver si la acaba que ya es hora ; ) Snape dará por saco toda su vida, eso es innato en él como su preciado don para las pociones :D Enga, ala adios!
Pues listo! No hay más rr. Por un momento, solo entró uno el primer día y me temí lo de siempre en mis capis últimamente pero menos mal que después entraron los demás. Bueno, el capi de hoy es un MIMADO, me encanta! por todo lo que esconde y por todo lo que representa para futuros capis. Y además es laaargo. ; ) Espero que os guste y lo sintais... ; )
Capítulo 20: El peor secreto
(Por Mahe)
La desconcentración que durante esos últimos días antes de la luna le había supuesto saber de quien era la casa vecina, la cual seguía dándole escalofríos con solo mirarla, y la prohibición de que existiese cualquier posibilidad para estar en contacto con Harry, hizo que Mahe pusiese, a pesar de todo, más empeño aún en conseguir la poción para huir lo antes posible de aquel lugar. Pero igualmente, no habían faltado los momentos en los que sintió que no podría conseguirlo y el desánimo que ello conllevaba no tardó en hacer mella. Mas Snape, en lugar de reaccionar de forma altiva y déspota como era habitual con sus alumnos de Hogwarts aprovechando el momento de debilidad, se mostraba serio, sí, pero correcto y preocupado sin poder evitar que se viera, aunque lo más disimuladamente posible, ese sentimiento que había despertado en él hacia la chica. "No te rindas ahora ¡puedes hacerlo!" le había dicho en los momentos de mayor desaliento. Y aunque Mahe no lo reconocía, agradecía en silencio que el profesor no echase más leña al fuego de la hoguera que le quemaba. Ya tenía suficiente presión.
Era el día antes de la luna llena de Julio y un sol radiante brillaba en el cielo como preludio del éxito deseado. Al igual que había ocurrido el mes anterior, profesor y alumna estaban frente a frente, con la poción entre ellos, valorando el resultado. Pero esta vez era diferente, había algo distinto...
- ¿Y bien?
Mahe estaba pensativa, mirando fijamente el caldero con la poción de un aspecto similar al mes anterior aunque más acuosa. Alzó la vista a su padre y le miró a los ojos.
- Creo que ahora comprendo lo que me quiso decir cuando me comentó que el... don -tuvo que terminar diciendo al no encontrar otra palabra que no la relacionase con su herencia genética- y lo antiguo me advertirían sobre el resultado de la poción -una extraña expresión en el rostro de Snape la desorientó ligeramente, hubiera jurado que iba a sonreír, pero se mantuvo serio escuchándola- Porque ahora creo que está correcta.
-¿Cree o está segura? -preguntó sin dejar de mirarla.
La chica dudó un instante meditando su respuesta pero no quería aventurarse a afirmar con rotundidad que había tenido éxito pues el temor de que nuevamente fallase se mantenía en ella hasta que la poción no la probase. Pero su intuición, lo antiguo y el don le decían demasiado aquella vez.
- Prefiero creer antes de afirmar con seguridad. La precipitación no es buena consejera.
De nuevo, esa mueca de disimulada sonrisa cruzó el rostro de Snape mientras sus ojos negros brillaron. El mismo comentario le había hecho él hacía un mes y ahora ella se lo recordaba.
- De acuerdo, al menos cree con convicción -contestó finalmente. Mahe sonrió levemente- A pesar de la desconcentración que ha tenido y el desánimo en el que ha caído en determinados momentos, ha logrado terminar incluso un día antes de la luna. Su capacidad de trabajo es admirable, señorita Guilmain. La felicito -las palabras salían de su boca un tanto forzadas pero Mahe sonrió interiormente ante aquel hecho que a cualquier otra persona que no percibiese las sensaciones de los demás, no podría entender. No eran palabras forzadas por no sentirlas, eran palabras sinceras pero sobre todo meditadas para no decir todo aquello que realmente quería decir como padre- Prepare un vial y mañana haremos la prueba cuando llegue el señor Lupin –la chica no pudo evitar sonreír abiertamente al recordar que vería a su padrino y Snape notó su emoción, transformando su expresión en otra más austera que la mostrada mientras le había felicitado- Ya veo que... se alegra de recibirle de nuevo -dijo de forma algo más cortante haciendo que la joven bajara la vista un tanto apurada por su muestra de expresión ante la próxima visita de Lupin. Se sentía un poco extraña, sentía como aquel hombre realmente estaba falto de aprecio y de alguna forma, sabía que si ella se comportaba como la hija que era, podía hacerle sentir mejor porque, de hecho, sin entender cómo, a veces ya no sentía aquella incomodidad de siempre cuando notaba en él el acercamiento prudente hacia ella. El apoyo que le había mostrado durante aquellos días más duros le estaban provocando un cambio que le hizo pensar que quizá ya iba siendo hora de intentar dejar el rencor a un lado. Snape resopló tras unos segundos de silencio y continuó hablando- Ya que está todo hecho, considere el resto de la tarde y el día de mañana hasta la hora de la prueba como un adelanto de sus vacaciones en caso de que la poción tenga éxito.
Mahe asintió sin decir nada y Snape comenzó a bordear la mesa para salir de la sala. Pero justo cuando pasó por su lado, la chica titubeó pero terminó tomándole del brazo para detenerlo. El hombre la miró frunciendo el ceño ligeramente sin entender qué quería decir aquel gesto pero no hizo ademán alguno de soltarse, era la primera que vez que la sentía cercana. Mahe le miró a los ojos durante unos segundos y sonriendo sinceramente le dijo:
- Gracias.
Snape suspiró profundamente bajando la mirada a la mano con la que la chica le sujetaba el brazo. No se atrevió a seguir la tentación que le provocaba llamarla "hija" o mostrarle algún otro gesto paternal pues sabía que el simple contacto iniciado por parte de ella, era un paso importante dada su relación y no quería estropearlo. Levantó la mano lentamente, temeroso de que ella la apartase, y la posó sobre la que Mahe tenía sobre su brazo izquierdo, apretándola con afecto. Una leve sonrisa apareció en sus labios y volviendo a mirarla a los ojos, le contestó.
- Gracias a ti.
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Saber que no tenía que bajar a la sala y seguir trabajando en la poción, le suponía un gran respiro por el descanso mental y físico que representaba. Pero no poder salir de la casa, ni atreverse a asomarse a la ventana para no ver la mansión de los Malfoy, aunque no olvidaba ni un segundo que estaba allí, hacía que no supiese que hacer con ese tiempo libre que había encontrado de pronto, a pesar de que necesitaba descansar después de esos últimos días tan estresantes. Llevaba un rato en su habitación, tumbada en la cama, bastante aburrida. No escuchaba nada fuera, con lo que no sabía si su padre estaría en su dormitorio o quizá ni siquiera estaba en la casa aprovechando que no tenían que estar trabajando. Se sentó en la cama y pensó qué podía hacer para entretenerse al no conseguir conciliar el sueño para echarse una siesta, y repentinamente se le ocurrió una idea: llevaba un mes y medio en esa casa y apenas la había recorrido, solo de su cuarto a la sala y furtivamente a la cocina en busca de Dobby, pero sabía que era mucho más grande. Las sensaciones extrañas que había percibido de la mansión durante los primeros días habían ido desapareciendo, en parte porque el malestar que le provocaba la casa de los Malfoy era mucho mayor y por otro lado, por las situaciones y experiencias tan agradables vividas en su habitación. Todo ello contrarrestaba de tal forma el resto de la casa que ya no la angustiaba tanto.
Bajó de la cama y se dirigió hacia la puerta: podría entretenerse el resto de la tarde paseando por la mansión. Llegó a la escalera y siguió andando hacia el ala izquierda donde sabía que estaba la habitación de su padre. El corredor a ese lado de la casa era muy similar al de su parte, adornado austeramente con algunos cuadros de extrañas figuras, estandartes y tapices. Llegó a la que suponía era la puerta de su dormitorio y se detuvo escuchando atentamente pero sin querer acercarse demasiado. No había muestra de que estuviese dentro y se convenció de que tenía que haber salido "¡Qué suerte!" . Giró de nuevo sobre sus talones para regresar a las escaleras pero una ligerísima corriente de aire al nivel del suelo la hizo detenerse. Miró a su alrededor pero la única ventana de ese lado del pasillo, justo al fondo, estaba cerrada y por mucho que observaba lo que le rodeaba, no encontraba muestra de dónde pudiera haber salido aquella brisa.
- ¿Dobby?
Llamó, pensando que hubiera podido ser el elfo apareciendo y desapareciéndose del corredor al verla pero no tenía sentido. Si hubiera sido él, estaría dando saltitos como hacía cada vez que la veía. Comenzó a sentirse un poco intranquila cuando de pronto creyó encontrar de donde provenía el aire: uno de los tapices colgados de la pared y que casi llegaba al suelo, se movía ligeramente. Se acercó con cautela, movida por la curiosidad aunque un poco temerosa de lo que hubiese tras el tapiz. "¿Doxys? puede ser pero no suenan" pensó mientras sacaba la varita del bolsillo trasero de sus vaqueros y la empuñaba con fuerza por si tenía que lanzar algún hechizo. Acercó la mano izquierda lentamente y descorrió el tapiz con rapidez apuntando con velocidad: una escalera estrecha y oscura subía a la planta superior. Un ligero desasosiego la recorrió pero era demasiada la curiosidad por saber qué había arriba y decidió no hacer caso de su instinto por una vez. "Lumos", la varita se iluminó y comenzó a subir.
La escalera terminaba en un rellano que daba a una puerta cerrada. Miró hacia abajo antes de seguir subiendo el último tramo dudando qué hacer. Se sentía intranquila pero lo achacó más a no estar haciendo algo correcto que a lo que fuese encontrar dentro de aquel lugar. Recordaba las palabras de Dobby cuando le advirtió que Snape no quería que subiera allí pero la prohibición le empujaba más a querer saber qué había. "Un vistazo solamente" se dijo, así que terminó de subir y susurró "¡Alohomora!" El pestillo dio un chasquido y empujó la puerta abriéndola.
Era un desván enorme, lleno de muebles viejos y polvorientos. Las telarañas colgaban en cada rincón, las sucias ventanas rectangulares casi a la altura del techo daban poca luz al lugar pero al ser aún de día podía verse bien. Las columnas que albergaban las chimeneas de las habitaciones traspasaban el suelo para salir por el techo. Entró despacio, observando con detenimiento el lugar mientras la puerta se cerraba lentamente. No sabía la verdadera razón de Snape para que no quisiera subir hasta allí pero apostaba a que las sensaciones de aquel lugar tenían algo que ver. Se estaba comenzando a sentir cada vez más nerviosa, inquieta, no le gustaba nada de lo que estaba captando y retrocedió un par de pasos pero algo la dejó casi sin respiración, clavada en el suelo...
-¡CRUCIO!
-¡AAAAHH!.¡AAAAH!.¡NOOO!.¡NOOOO!
-¡JAJAJAJAAAA!
Un hombre robusto de aspecto siniestro y terrible mirada, vestido con túnica negra, apuntaba a otro que se revolcaba en el suelo entre gritos y lágrimas de dolor. El rayo que salía de la varita recorría su cuerpo como una descarga eléctrica haciendo que los gritos fuesen cada vez más altos. El hombre que estaba de pie levantó el arma con expresión de asco en su rostro.
-Acabaría con todos los aurores –dijo despectivamente. El hombre en el suelo jadeaba sin apenas poder moverse- Estoy seguro de que mi señor estaría muy satisfecho de cuantas más cabezas de éstos le llevase ¡Jajajajajaa! –se acercó a su víctima y le observó- ¿Qué tal, Bones?.¿te sientes cómodo?.¿echas de menos a tu difunta mujercita y a tus niños? –impulsó el pie hacia atrás dándole una fuerte patada en el estómago haciendo que se encogiera más aún, comenzando a toser. Se agachó cogiéndole con fuerza del pelo para ver su cara- Me estaba preguntando... si una cruciatus bien dirigida haría que se te salieran los ojos de las órbitas ¡Jajajajaja! –soltó la cabeza con brusquedad contra el suelo y se incorporó sin dejar de reír. La expresión de locura en su cara era aterradora. Levantó de nuevo la varita y le apuntó- ¿Dónde te puede doler más, Bones? –preguntó divertido cavilando el lugar propicio. El auror apenas se movía ya, prácticamente inconsciente.
-Vamos, Lestrange, déjale ya.
Rodolphus se giró hacia quien le había hablado mirándole sorprendido.
-¿Que le deje?.¡Pero si acabo de empezar! –exclamó sonriente.
-Está casi muerto, déjale ya –repitió el otro hombre.
Lestrange le miró desafiante acercándose a él.
-Lánzale tú la cruciatus, Snape.
-¿Cómo?
-Demuéstrame a qué lado estás –amenazó mirándole fijamente- Lánzale una cruciatus o te la lanzaré yo a ti.
Snape entrecerró los ojos apretando la varita en su mano.
-¿Me estás amenazando?
-Te estoy enseñando el trabajo de un mortífago. Lánzale la cruciatus, Snape –volvió a repetir amenazante, acercándose aún más a su rostro- Me estás haciendo dudar de tu lealtad... no creo que le guste saberlo al Lord.
Snape miró de reojo al hombre moribundo y se dirigió hacia él levantando la varita
intentando disimular el temblor.
-¡Crucio!
Edgar Bones comenzó de nuevo a gritar y convulsionarse bajo los efectos de la maldición y tras breves segundos, Snape levantó el arma interrumpiendo el rayo. No miró a Lestrange pero sabía que éste le estaba observando con atención.
-Desde luego, Snape, te han ablandado el corazón¿eh? –Severus se tensó por completo por el comentario y Lestrange rió con fuerza- Apártate, se hace así...¡CRUCIO!
Y de nuevo los gritos cada vez más débiles que salían de la garganta del auror. Lestrange echó un vistazo a Snape que evitaba mirar la escena y rió divertido mientras volvía a levantar la varita.
-¿No te gusta verle sufrir? Pues... mátale. -Severus le miró pálido y sorprendido, con todo el odio y frialdad que sus ojos negros podían transmitir en ese momento-¡Venga!.¡Si le harás un favor!.¡Jajajajaja! Además, ya me está aburriendo, ya casi no grita.
-¿Cómo puedes ser tan sádico, Lestrange? –dijo asqueado casi sin pensar pero al momento se arrepintió.
-¡JAJAJAJAJAJAAJAA! –siguió riendo el mortífago- ¿Has escuchado, Bones? Parece que Snape tiene conciencia ¡jajajajaa! –pero repentinamente dejó de reír y miró a Severus entrecerrando los ojos- Mátale... ¡MATALE! -Snape se mantenía inmóvil desprendiendo tal odio por cada poro de su piel hacia el hombre que le hablaba que no podía apenas disimularlo. Lestrange se acercó a él y le cogió por el cuello de la túnica con brusquedad- ¿Dudas?.¿eh? Un mortífago no duda, Snape, un mortífago actúa. Un mortífago no perdona vidas, Snape, un mortífago ¡las quita! Eres uno de nosotros ¡haz tu trabajo!
Severus miró a Bones. Estaba encogido, casi hecho un ovillo sobre si mismo como si así pudiera sentir menos dolor pero... ya no sentía. Se acercó a él observando si mostraba aún algún indicio de estar vivo pero la tortura a la que había sido expuesto había acabado con su vida.
-Ya está muerto –dijo sin girarse hacia Lestrange. Este se fijó en el cuerpo yacido y acercándose, le movió con el pie pero para la desagradable sorpresa de Snape, Bones gimió aún vivo.
-No, no lo está. Mátale –sentenció entornando los ojos para ponerle a prueba. Snape cerró los ojos por un momento, no tenía salida ni excusa, no podía hacerle sospechar más, así que abriéndolos de nuevo, suspiró profundamente levantando la varita, se apartó unos pasos y gritó:
-¡AVADA KEDABRA!
Abrió los ojos. Estaba de rodillas en el suelo sintiendo que se ahogaba y trató de inspirar una bocanada de aire. Nunca había visto un recuerdo tan claro a partir de las sensaciones provocadas por un lugar pero si aquello había sido una nueva forma de manifestación de su poder, no le gustaba en absoluto. Su cuerpo temblaba descontrolado ante la visión que había tenido. Había podido sentir todas las sensaciones que se habían vivido en aquel lugar, desde la locura irracional de Lestrange hasta el terror y dolor intenso de Bones. Cerró los ojos, sin poder aún respirar correctamente, el corazón se le quería salir por la boca latiendo desbocado y en su cabeza seguía resonando el Avada pero de pronto… la voz del mortífago dio paso al llanto angustiado de un bebé. Se quedó quieta, aterrorizada, pero el llanto desapareció y volvió a quedar todo en silencio, solo sus intentos de tomar aire sonaban en el desván así como los latidos incesantes y forzados en su pecho. Como pudo se levantó y tambaleándose llegó a la puerta, tenía que salir de allí como fuese. La abrió de golpe y se quedó paralizada. Snape estaba allí...
Terriblemente serio, sus ojos reflejaban la desagradable sorpresa de encontrarla en aquel lugar. Las facciones tensas de su cara, la rigidez de su cuerpo... todo indicaba que la había descubierto en el peor sitio posible. Mahe sintió como las rodillas se le doblaban y el pánico crecía en ella por momentos, iniciado por la visión que había tenido e incrementado por la presencia de su padre, el hombre que había asesinado al auror.
-¿Qué estás haciendo aquí arriba? –preguntó con rabia sin apenas abrir los labios.
-Déjeme salir –trató de decir pero Snape no se movió de la puerta. La miraba tan fijamente que hubiera podido traspasar su alma con sus ojos negros como el rayo verde traspasó el cuerpo de Bones. Dio un paso hacia delante y Mahe lo dio hacia atrás empuñando su varita, totalmente descontrolada por la angustia. Le apuntó, gritándole asustada- ¡DÉJEME SALIR!
Snape pareció reaccionar a su grito de angustia y se apartó a lo cual la chica salió corriendo del desván escaleras abajo como alma que lleva el diablo.
No tuvo ni que pensar lo que iba a hacer, lo tenía muy claro y no perdió tiempo. Estaba tan aterrorizada por todo lo que había sentido y visto en el desván que entró veloz a su habitación. Si había algo que odiaba con todas sus fuerzas era la magia oscura en todas sus prácticas y las maldiciones que había visto en ese recuerdo eran un buen ejemplo de ello.
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Snape se quedó como si de una estatua se tratase, de pie en la puerta del desván mirando las escaleras. Abrir aquella habitación fue como abrir la caja de Pandora al destapar de nuevos tantos malos recuerdos de su pasado haciendo que la rabia se apoderase de él. Echó un vistazo de reojo a la estancia vacía y con un fuerte impulso, cerró la puerta de golpe "¡Fermaportus!" y fue bajando por las escaleras en busca de la chica.
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Según se acercaba a la puerta de su habitación, la vio entre abierta pero sabía bien que estaba dentro, no estaba siendo precisamente silenciosa en lo que estuviera haciendo. Estaba enfadado, muy enfadado, por el atrevimiento de Mahe de haber subido hasta el desván pero al mismo tiempo un miedo le recorría el cuerpo como si hubiese sido él quien hubiese descubierto por primera vez aquel lugar y lo que se podía sentir en su interior. Una de las cosas que más había temido desde que llegaron a la mansión era precisamente subir hasta allí, recordar, y peor aún que Mahe subiese y percibiese algo porque hasta él podía sentir las vibraciones de aquel lugar sin tener su sensibilidad. Pero en ese momento, su enojo era tan sumamente grande que la preocupación por lo que hubiera sentido ella se quedaba insignificante a pesar de haber visto su rostro desencajado por las sensaciones captadas. Al llegar al dormitorio, abrió la puerta de golpe.
-¿Cómo te has atrevido a sub...? –la frase quedó inconclusa al ver el panorama de la habitación- Pero... ¿qué... qué es lo que estás haciendo?
Mahe se dio la vuelta asustada dejando caer un pequeño frasco con su perfume de vainilla que se hizo añicos. Su cuerpo entero temblaba, el aire entraba forzado en sus pulmones y su rostro estaba bañado en lágrimas silenciosas que caían de sus ojos aterrados. Estaba totalmente enfrascada en hacer su equipaje sin apenas dar cuenta de cómo iba cayendo la ropa dentro de la maleta ya que la urgencia por salir de aquella casa era tan enorme que preparar el equipaje parecía una carrera contrarreloj para no perder el tren.
-¿Qué es lo que haces? –repitió bruscamente mientras pasaba su mirada con el ceño fruncido por la inesperada sorpresa, de la chica a la maleta abierta en la cama y de vuelta a ella- ¡No puedes irte! -la chica no contestó pero le miraba asustada como si fuese un fantasma aparecido en la noche para robar su alma. Snape parpadeó tratando de recobrar la compostura de lo que ocurría: no podía consentir que se marchara a un día de la luna llena, a un día de conseguir el Master- ¡No puedes irte! –repitió de nuevo cambiando el motivo de su enojo- ¡Ahora no!
-No pienso quedarme en esta casa ni un minuto más –dijo tratando de que saliera la voz de su cuerpo. Snape dio un paso hacia ella y Mahe retrocedió apuntándole de nuevo con la varita como hizo rato antes- ¡No se acerque a mi!
Sabía que podía haber percibido sensaciones confusas aunque horribles en aquel lugar pero su reacción estaba siendo demasiado exagerada, no le cuadraba tanto miedo.
-Estás aquí para realizar un Master ¡no tenías que pasearte por la casa!.¡Olvida lo que hayas sentido en el desván!
La chica le miró incrédula mientras una nueva lágrima caía por su mejilla.
-¿Olvidar?.¿sentir?.¿cómo voy a olvidar algo que he sentido y visto tan claramente? –preguntó casi a voz en grito. Snape entrecerró los ojos sin comprender pero un desagradable escalofrío le recorrió la espalda.
-¿Ver?.¿qué quieres decir? –preguntó temiendo la respuesta- ¿Qué has visto?
Mahe cerró los ojos como si la visión del desván estuviese apareciendo de nuevo ante ella.
-He visto a un hombre indefenso y dos asesinos torturándole -Snape palideció quedándose bloqueado ante la respuesta, no podía creer lo que estaba escuchando. El odio que irradió Mahe con la mirada cuando volvió a abrir los ojos, le hizo confirmar sus palabras- ¿Quiere que le dé nombres? –preguntó irónicamente- Bones torturado, Lestrange disfrutando… Snape matándole.
La explicación desarmó a Severus. Ahora comprendía por qué su hija estaba tan aterrada, no podía haber imaginado jamás que su poder intuitivo le hiciera llegar hasta el punto de visualizar una escena tan horrible.
-Déjame que te explique, Mahe –pidió el hombre. Ella negó con la cabeza repetidamente sin quitarle ojo de encima.
-No quiero explicaciones… –contestó volviendo a caer las lágrimas provocadas por el miedo y el nudo que le aprisionaba en el pecho- Solo quiero irme de aquí.
-¡No puedes irte!
-¿Qué no puedo irme? –inquirió con voz temblorosa sin explicarse el por qué de tanta insistencia cuando ella lo que necesitaba era desaparecer urgentemente de allí- ¡Nunca tendría que haber venido! –le gritó sacando todo su miedo transformado en furia- ¿Cómo diablos se le ocurrió venir aquí a hacer el Master ¿eh?.¿tan buenos recuerdos le trae esta casa y por eso quiso volver? –la angustia salía de sus labios convertida en acusaciones que le lanzaba como si fuera la peor de las maldiciones- ¡Mató a aquel hombre a sangre fría!
-¡YO NO QUERIA HACERLO! –gritó Snape. Mahe se encogió temblando más aún pues la furia que expresaba en ese momento su padre le hacía temer una reacción agresiva- ¡No tuve más remedio que matarle! Si no lo hubiera hecho, Lestrange hubiera sospechado aún más de mi y ¡no podía permitirlo!
-Claro, y sacrificó una vida inocente para salvar la suya –comentó con ironía.
-¡No lo entiendes, Mahe! En aquel tiempo yo ya estaba en contacto con Dumbledore y la Orden ¡les estaba pasando información! Pero a ellos, a los mortífagos, tenía que hacerles creer que estaba de su lado ¿Crees que eso fue fácil para mi?.¡No lo fue!.¡Yo avisé a Dumbledore de que iban a por los Potter!.¡FUI YO! –Mahe le escuchaba aguantando derramar más lágrimas pero su rostro mostraba una incredulidad que aumentó al escuchar nombrar a Lily y James- ¿Piensas que hubiera conseguido esa información a no ser que no me hubiera hecho pasar por uno de ellos? –preguntó exaltado señalando hacia el pasillo como si los mortífagos estuviesen allí. Su respiración acelerada mostraba toda la rabia que sentía en ese momento por tener que recordar tantas situaciones del pasado- ¡Tuve que matar, no tenía más remedio!
-¿Y qué hicieron con el bebé? –inquirió Mahe de pronto, aquello parecía no tener fin- ¿También le mataron? –acusó como si toda la explicación que Snape le había dado no hubiese existido. El hombre la miró extrañado.
-¿Bebé?.¿De qué estás hablando?
-¡Oí un bebé llorando!
-¡No había ningún bebé! –exclamó irritado sin saber a que venía aquella acusación infundada- Atacaron a los Bones y traje aquí al auror malherido pero Lestrange me siguió creyendo que lo había traído para sacarle información que nos interesara con "nuestros" métodos –dijo la palabra irónicamente- y pensó en… ¡acabar aquí con él!.¡Pero yo lo que trataba era salvarle!.¡No soy el monstruo que crees! –dijo casi con lágrimas en los ojos negros. Los cerró y tras unos segundos, casi en un susurró, añadió tocándose inconscientemente el brazo izquierdo donde tuvo la marca- Mi mayor error fue vender mi alma al mismísimo diablo a cambio de mi maldito Master.
Mahe se sentó en la cama sin saber qué decir. Las palabras de Snape la confundieron aún más dentro del quebradero mental que ya tenía y el miedo que atenazaba su cuerpo. Se quedaron durante unos instantes en silencio hasta que ella comenzó a hablar de nuevo, como si sus pensamientos surgiesen en voz alta.
-Saber que mi padre es un… mortífago es una de las cosas más duras a las que me he enfrentado. Pero verle matando de esa forma... –Snape apretó los puños-… no puedo… no puedo aceptarlo, es superior a mi –bajó la cabeza mientras volvían a caer las lágrimas. Severus no se había movido de la puerta pero de todas formas, no se atrevía a acercarse a ella. Claramente le estaba confirmando su rechazo. Mahe suspiró y siguió hablando con la voz quebrada y temblorosa- No puedo creer que estuviera pensando en dar un paso más, en acercarme –levantó la vista hacia Snape que la miraba atento- en verte como a mi padre –al hombre se le cayó el alma a los pies. Era la primera vez que Mahe le tuteaba y le hablaba de la posibilidad de que existiera entre ellos la relación normal que él deseaba en secreto pero aquel incidente lo había echado todo por tierra. De nuevo, se volvían a cerrar las puertas- Pero no puedo… después de esto no puedo –repitió cabizbaja. Snape suspiró tratando de decir las palabras adecuadas pero simplemente se dejó guiar por lo que sentía.
- Mahe, no puedo obligarte a que me veas como a un padre. Solo está en tu corazón la posibilidad de que lo hagas. Pero hasta que no aceptes mi pasado, no podrás aceptarme a mí –suspiró de nuevo profundamente. Con solo una persona en su vida se había llegado a quitar la coraza que le hacía ser conocido como a un hombre frío y altivo pero ahora lo estaba haciendo precisamente ante una persona que llevaba la misma sangre que la primera- Yo también tuve que aceptar mi pasado, todo lo que hice… si no llego a hacerlo, yo mismo hubiera acabado con mi vida.
Mahe no le miraba, se sentía tan desconsolada en ese momento que no podía reaccionar, ni decir nada más. Cada palabra que le estaba diciendo Snape, las estaba sintiendo sinceras, dolidas, y eso le hacía sentir a ella aún peor porque, por alguna razón, no podía quitarse de la cabeza el saber que había estado en el lado oscuro. Solo pensarlo, desagradables escalofríos recorrían su cuerpo.
-Solo te pido una cosa, Mahe: no te vayas –la chica alzó la vista hacia él- Quédate hasta que hagas la prueba. Te prometo que en cuanto la hagas te irás, haya salido bien o no. Pero haz la prueba –repitió casi en una súplica- Tienes el Master en tus manos, Mahe. Si te vas ahora, no podré darlo por válido.
-Si la poción está correcta, como creo que está, podré desarrollarla en cualquier otro sitio –dijo de pronto.
-No lo entiendes, no es tan fácil –trató de explicar sin volver a exaltarse- Esta poción ya pertenece a este Master, aunque la quieras desarrollar, no será válida en ningún otro. Cualquier tutor te requerirá que formules una poción nueva, desde su inicio, no una que ya está prácticamente terminada. –calló durante unos segundos para intentar ver en la expresión neutra pero asustada de Mahe algún gesto que le indicase qué podía estar pensando pero no pudo averiguarlo- No dejes que el miedo a esta casa, a lo que has visto… el miedo y el odio que me puedas tener a mi –añadió con un tono de voz que reflejó el daño que le producía la idea de ese sentimiento hacia él- haga que por un día pierdas todo lo que has conseguido. Piénsalo, por favor.
Snape miró a Mahe durante unos segundos más y, viendo que no daba respuesta, bajó la cabeza, se dio la vuelta y cerró la puerta despacio. Ya se habían dicho suficientes verdades por aquella noche.
La chica le vio salir y suspiró profundamente cerrando los ojos. Simplemente no sabía qué hacer, no sabía si realmente aquella excusa sobre el Master era real. Pero lo que la bloqueaba no era terminar o no, eran los sentimientos contradictorios que albergaba en ese momento su corazón ¿Cómo podía rechazar de esa forma el pasado de un hombre que le mostraba estar tan arrepentido?.¿Por qué sentía tanto aborrecimiento a todo lo oscuro, haciéndolo extensible a él? Se tumbó en la cama, abrazando la almohada y volvió a llorar desconsoladamente por el miedo, la tristeza y la rabia que la invadían.
Snape avanzó lentamente por el pasillo sintiendo su corazón, en parte liberado por haberse mostrado tal cual, en parte atado a la condena que le había supuesto haber sido un siervo de Voldemort. Al llegar al tapiz aún abierto, cogió la tela apretándola con fuerza entre sus manos y tiró de ella arrancándola. No sabía qué hacer para desahogar la ira que sentía mezclada con tanto dolor del recuerdo que le quemaba. El recuerdo de un pasado que había hecho que perdiese al amor de su vida y la posibilidad de que el fruto de aquel sentimiento, su hija, se apartara de él para siempre. Miró el tapiz en sus manos dándose cuenta de que haberlo arrancado y haber dejado la escalera a la vista no aliviaba precisamente su estado de ansiedad así que sacó la varita y con un Reparo, volvió a tapar la entrada con la tela. Apoyó la mano derecha en la pared con el brazo en alto y suspiró bajando la cabeza. No había nada que hacer, solo esperar a que el nuevo día amaneciese y las sombras de la noche desaparecieran dando claridad a los pensamientos, aunque las sombras impuestas que anidaban en su alma no desaparecerían tan fácilmente...
Bueno, vaya! La verdad que no me gustaría subir a ese desván. Que digo, si tuve que "subir" para poder escribir algo así, jajaja. Ay, que penita, que parecía que padre e hija se iba a acercar y fijaos. A saber si ahora odiais a Snape o sentís lástima por él, porque arrepentido está. Eso sí, Mahe está echita polvo, a ver si puede irse pronto de ahío se va a terminar volviendo loca. Y Lestrange es un poquillo malvado, no? Cuantas cosas importantes se esconden en este capi :D Os lo recordaré cuando llegue el momento, jajaja. Pues nada, gentiles caballeros y dulces doncellas, os espero en unos días que tenemos que probar una poción ; )
