Disclaimer:
El Cáliz de Fuego resplandeció en la penumbra del Gran Comedor y sus llamas azules se transformaron en otras rosadas expulsando el primer nombre.
-¡JK Rowling!
Exclamó la presencia que representaba a la Magia y la Inspiración cuando leyó el nombre en el trozo de pergamino ligeramente quemado. Los aplausos se sucedieron por la estancia mientras la mujer avanzaba por el pasillo hasta situarse junto a la mesa de profesores. De pronto, el Cáliz advirtió con su cambio de color que el siguiente nombre se daría a conocer en cuestión de segundos.
-¡Harry Potter!
Los aplausos y ovaciones rompieron la quietud del lugar incluso antes de que el apellido fuera pronunciado por completo. No había duda de que aquel era el nombre más esperado de todos. El chico de verde mirada, gafas redondas y cabello azabache caminó con paso vacilante por el pasillo, siempre captaba demasiada atención cuando él solo quería ser Harry, Harry a secas. El Cáliz volvió a resplandecer...
-¡Guilmains!
Las dos amigas se levantaron y siguieron el mismo camino hasta llegar a la mesa de profesores ante las miradas y algunos aplausos de los congregados.
-Sois los participantes del Torneo -les dijo la Magia- y cada uno tenéis una función. Tú -comenzó a explicar dirigiendose hacia JK- eres la mente que ha creado todo este mundo, solo a ti pertenece y solo tú obtendrás beneficios de él -se giró hacia Harry y continuó hablando- Tú eres a quien todos esperan, el protagonista, el héroe aunque... solo quieras ser Harry -el chico asintió- pero sabes las ilusiones que despiertas en la gran mayoría y te debes a ellos -miró hacia las Guilmains y prosiguió- Vosotras dos, Nigriv y Mahe, sois las que proseguís la vida de este chico desde vuestra imaginación, aportando nuevos personajes, nueva trama, nuevos hechizos y obteniendo solo la diversión y el reconocimiento de quien os lee. -volvió a mirar a los cuatro- Así pues, sois...
Pero el Cáliz volvió a vibrar con fuerza interrumpiendole y resplandeció expulsando otro trozo de pergamino. La Magia se acercó a cogerlo y exclamó.
-¡Vaya! es cierto, no se pueden quedar atrás...¡los lectores!
En representación de ellos, se levantó uno de los presentes y se acercó al grupo que lo miraba atentamente.
-Lógicamente sin vosotros, los que leeis estas historias, no podríamos hacer nada. Pero al igual que disfrutais con este mundo, tenéis unas normas que cumplir que se resumen en una: respeto. Eso significa no apropiaros de lo que no es vuestro, sea oficial o inventado. Es algo fácil y comprensible, que espero que todos cumplan. -extendió sus brazos y exclamó- Reunidos todos los participantes, podemos anunciar ¡el comienzo de la lectura!
Hola! soy Mahe. Después de un fin de semana con el Cáliz de Fuego, no podía dejar de dedicarle un disclaimer : ) ¿Habéis visto ya la peli? Nigriv y yo fuimos el viernes y repetimos el sábado. Y personalmente decir que me encantó! Cierto que le faltan muchas cosas del libro pero después de haber visto tantas noticias y tantos videos, iba preparada sabiendo lo que me encontraría y lo que no. Así que yo estoy encantada con la película. En fin, no me enrrollo más y pasamos a los rr. Según me comentó Nigriv parece ser que no hay problemas en contestaros a los rr antes del capi porque lo que no quieren en ffnet es que se suba un supuesto capi solo de respuestas. Pero tendremos que averiguar si es cierto vaya que tengamos problemas. La verdad es que no me gustaría tener que dejar de hacerlo por aquí porque es más cercano, y así sabéis también lo que os decimos a unos y otros, de forma que también os podéis conocer. Pero bueno, por lo pronto hoy contestaré como todos los díasy cruzaremos los dedos. Por cierto... un secretillo... hoy no traigo un mimado, traigo es un mimadísimo ;)
Paty: Hola! me alegro que te guste ver a Virginia de nuevo. Aclararte que la sanación no es nuevo para ella, es una de las facetas de su poder de antigua. De hecho, en MA ya recuperaba a Harry de algo más queun desvanecimiento. El enamoramiento de Nicole hacia Harry con 10 años es platónico, eso es verdad pero en caso de que sea real... que se ponga a la cola de la lista :D La "varita amiga" supo dar en el clavo, la cuestión es ¿por qué? es un dato a analizar ; ) Creo que no nos hubiera importado que la peli durara 10 horas, verdad? jeje. Besitos y hasta el próximo rr.
Marc: Goldfinger-potter! wow :D No sabía de ese otro nombre tuyo, mezcla JamesPotter, digooo, James Bond y Harry Potter, jeje. Eres un encanto, gracias por postear desde tu cuenta por nosotras. Posiblemente, por lo que he leído, tendremos que contestaros a vuestra cuenta así que lo mismo la respuesta a tu rr del próximo capi lo verás allí. Es verdad lo que dices, la soledad no es buena consejera aunque a veces es muy necesaria (yo es que soy persona solitaria por eso me gusta) Lector de mañanas, noches o tardes, te espero en el próximo capi. Besitos y ala adios! ;)
LiRaY: ¿Qué te ha pasado para necesitar cura de Virginia? también problemas con el brazo o la muñeca? Espero que estés mejor. Que gracia me hace cuando decís que os damos miedo por lo que podamos hacer, jajaja¿sabes lo que contesto siempre? que hacéis bien en tenernos miedo :D No es bueno cogerle cariño a Snape, mira su hija que no se lo coge ni aunque casi muera por ella. Pero a saber por donde andará volando el murcielago después de haberse quedado solito. Como te gusta Sirius, jeje. Deberías formar parte de una la Orden Sirusiana como Seika, una de nuestras lectoras, que por cierto, echamos de menos, dónde te has metido!. Ellas veneran al "mayor y más guapo de los merodeadores" : )Espero que si has visto ya la peli, esa parte no quite el sueño, ahora solo te lo quitaremos nosotras, jejeje. Besitos.
Layn: La frase de la "varita amiga" ha gustado, eh? jejeje. Veremos a ver si os gusta quién es... (que malvada, jeje) En cuanto a si es también una antigua o no, si te aclaro ahora ese punto, no te llevarás la sorpresa más tarde, así que yo acallar ; ) Cuidate tú también. Besos.
Celina: A Nigriv le tiene que haber encantado saber que echabais de menos a Virginia (hay ciertos lugares donde no es tan bien acogida... les lanzaremos un Avada) ¿Te gustó la peli? Tenías que haber llevado a tu amiga el viernes, lo mismo la conviertes en bruja :D Ya te avisaremos si dejamos de contestar aquí a los rr pero es tal y como tú dices, aquí es más cercano (por cierto, Anilec es como Nigriv ;) ) Ah! que gracia me hizo el otro día cuando te mandé besos de las siete capitales andaluzas porque... en realidad son ocho pero está claro que di a Córdoba por contada dentro del lote y yo tan pancha de que eran siete, jajaja. Bueno, ahora sí que te mando besos pero solo desde la capital mora ; )
Lladruc: Qué velocidades:D No te puedo decir quién es esa mujer! pero... te sorprenderías (te dejó así en la intriga? jajaja) Espero que te gustara la peli. Besos.
Kata: ¿Has estado enferma¿qué te ha pasado? Tenías que haber pasado por la enfermería para que Pomfrey te recetara algo, verás que pronto te pones bien. Nicole será mejor que vaya a Beauxbatons, vaya que con ese enamoramiento que tiene de Harry se quiera meter donde no la llaman :D Como a Snape se le ocurra buscar a Virginia, se tiene el Avada ganado y sin sorteos, te lo aseguro. Y... ¿qué es eso de que si vamos a poner otro demente detrás de la cabeza de Harry? releí por si no había entendido bien pero... seguía leyendo lo mismo, jajaja. ¿A qué demente te refieres, Kata¿las voces interiores que tienen los personajes? jajaja, ya me aclaras el tema que me quedé también o.O :D
Stiby: Siempre una relectura aclara puntos de la historia y recuerda si se ha dejado rr, jaja. Tú ya no desconfías de Nicole, algunos no desconfiaron nunca y otras aún le da mal rollo esta "amistad", que buena variedad de opiniones :D La que ha llegado no es su madre (y eso que lo has releído, eh:D ) Es su tía, la niña cuando se cura le dice "ya no me duele, tita". Es bueno que cuando lees un capi, te entren ganas de saber de los que no han salido y viceversa, eso quiere decir que lo estamos haciendo bien ;)También nos pasa a nosotras cuando queremos contaros más de lo que debemos y queremos subir más rápido para que sepáis que es lo que se nos viene encima pero... no podemos subir más rápido porque nos estáis pillando y eso sí que no es bueno. Hablando de la peli, tu amigo tiene razón, no se puede poner todo lo que hay en el libro, si no tendríamos como ha dicho Paty, una peli de 10 horas. Pero parami gusto han adaptado bastante bien el libro tomando lo realmente importante (aunque hay cosas en la escena del cementerio que me hubiera gustado ver como la Imperius a Harry) pero que no salgan los escregutos de cola explosiva en el laberinto o que no se vea el partido de Quidditch es mucho menos importante a que no explicaran en la peli de PdA de dónde provenía el Mapa de los Merodeadores o quienes eran ellos (y que conste que PdA me encanta también pero ahí cometieron un gran fallo dejándose algo tan importante) Por eso estoy satisfecha con la peli. Además de que los chicos están interprentando cada vez mejor. Si te han entrado ganas de leer HBP, leételo aunque sea en inglés, de verdad que no es tan dificil. Mira, tenemos una amiga que de inglés sabe lo justo pero le regalaron el libro para su cumple a primeros de noviembre. Tardó en decidirse qué hacer porque ya pensaba utilizar el libro para ponerlo debajo de la pata de la mesa si cojeaba. Pero al final empezó a leerlo, diccionario al lado, y no hubo quien la parase. Incluso dejó el diccionario (bien que hizo) y se fue enterando de casi todo. Creo que tardó poco más de una semana y a su nivel de inglés, eso es muy poco tiempo. Si al final no te lo lees en inglés, no te leas ninguna traducción, no merece la pena. Pero de verdad, yo te animo a que le eches un vistazo al original y, lo que no pilles, cuando lo leas en español será como llevarte una nueva sopresa ; ) Por cierto, dile a Paco que no sea tan cobarde y que no le de miedo, que no muerdes (bueno, a él quizá, jaja) Espero que te haya salido bien el examen. Besitos.
Y se acabó por hoy. Como os dije antes, este capi es un mimadiiiiiisimo, me encanta! Ffnet lleva sin fallar en los rr y avisos varios días, así que espero tener suerte y que no falle ahora porque está visto que cuando subo un mimado, desconectan el cable. Pues nada, aquí os dejo con el capi de hoy.
Capítulo 26: Inquietud
(Por Mahe)
La tranquilidad del lago invitaba a perderse y navegar por los pensamientos y recuerdos. El silencio, solo roto por algún que otro pajarillo que cantaba alegremente en la tarde, era casi absoluto, mágico, como la visión de Hogwarts al fondo. Se podía respirar un aire tan limpio que llegaba a purificar el alma, ver un cielo tan azul como el mar reflejado en verano. Sin duda, aquel era el mejor lugar para poder relajarse y evadirse del mundo real pero cuando los pensamientos fluyen en la cabeza uno tras otro, buscando explicaciones, soluciones a problemas o simplemente intentando entender, no se llega a ser totalmente consciente de la paz de un sitio como aquel.
Estaba sentada en el césped a varios metros de la orilla del lago con la mirada perdida en el infinito, callada, seria, melancólica... Seguía sin saber nada de su madre y le preocupaba sobremanera aunque desde hacía un tiempo podía sentirla: si se concentraba en ella a través de lo antiguo, la sentía relativamente bien, calmada, su poder mejorándose... aunque no tanto como debiera. Le apenaba no poder ayudarla, ver como había rechazado la ayuda de todos y se había lanzado a la aventura de lo desconocido para recuperar su bien mágico más preciado: la magia antigua. Tan inmersa en sus cavilaciones, por primera vez, no se dio cuenta de que se acercaba.
- Mil galeones por tus pensamientos.
Levantó la vista a quien venía a hacerle compañía y sonrió levemente. Sus ojos verdes brillaban tan especiales como siempre pero al ver su semblante nostálgico, el brillo se apagó.
-Que caros compras los pensamientos cuando los puedes tener gratis -trató de bromear pero Harry ya no seguía el juego.
-¿Qué te pasa, Mahe? -preguntó preocupado agachándose junto a ella- Hace rato que bajaste hasta aquí pero no esperaba encontrarte así, no te sentí.
La chica intentó sonreír más pronunciadamente para quitarle importancia y evitar más preguntas pero en realidad le era difícil aunque, interiormente, sí sonrió menos forzada ya que sus palabras la aliviaron: si se había concentrado en ella y no había conseguido sentir su estado de ánimo significaba que ya estaba consiguiendo bloquear sus sentimientos, a pesar del lazo que les unía y del consejo de Lupin, pero así evitaría preocuparle cada vez que le ocurriese algo.
-Nada, Harry, todo va bien.
El chico se sentó junto a ella y le hizo mirarle cara a cara. Lograr que no la sintiese en la distancia era una cosa pero conseguir que no viera en sus ojos lo que le ocurría era otra totalmente diferente, ahí no podía ocultárselo. Igual que al tenerle cerca, su poder hacía que no pudiese mantener esa barrera de bloqueo por mucho tiempo, con lo que terminó desarmándola.
-¿No me lo quieres contar? -insistió Harry acariciándole la mejilla. Mahe cerró los ojos un momento al contacto, escapándose un suspiro de sus labios, y los volvió a abrir. Era imposible negarle el saber cuando su mirada verde, hacía un momento tan alegre, se había vuelto apenada. El siempre había sido la persona a la que más había deseado contarle sus problemas, sus preocupaciones, incluso mucho antes de que se unieran y ahora la necesidad de desahogarse con él volvía a ser tan intensa como entonces.
-Estaba pensando en mi madre -comenzó a contarle- Hace más de dos meses que se fue y sigo sin saber nada de ella. Puedo sentirla, eso es cierto, y la siento mejor pero si es así, si está mejorando... ¿por qué no se pone en contacto conmigo?.¿Por qué no me manda una nota, algo, que me diga cómo está realmente?.¿Acaso cree que no estoy preocupada?
Sentía como el nudo comenzaba a apretarle en la garganta y calló durante un instante. Se le hacía duro e incomprensible la actitud de su madre y le dolía.
-Quizá aún no está preparada para aparecer -contestó Harry mientras acariciaba su cabello.
-No creo que le cueste trabajo dar alguna señal de vida -respondió con cierto rencor- Soy su hija ¿es que se olvidó?
Harry se acercó más a ella abrazándola y Mahe se dejó perder en sus brazos y su ternura.
-No seas tonta ¿cómo se va a olvidar de algo así? -le preguntó y volvió a hacerle mirarle- Mira, Mahe, Virginia lo ha pasado muy mal. No quiero ni imaginarme lo que se tiene que sentir cuando el poder antiguo te abandona pero para todo hay un tiempo y ella necesita el suyo para recuperarse -la chica bajó la cabeza y Harry la tomó de la barbilla para que siguiese mirándole- Que no te quisiera decir a donde iba, que no se haya puesto en contacto en todo este tiempo, que no haya aparecido de ninguna forma son cosas que ahora mismo no importan si con ello está mejorando. Eso es lo verdaderamente importante: que recupere su poder y vuelva a ser ella.
Mahe sabía que tenía razón pero no lo entendía, le era difícilmente comprensible la actitud de su madre y no dudó en decirlo otra vez.
-Sé lo que me quieres decir pero... no lo entiendo. Hubiera preferido para mi cumpleaños una nota de ella diciéndome cómo está que un hipogrifo de chocolate. -Harry sonrió tristemente y le tomó de las manos- Es que ni siquiera sé dónde está, Harry –dijo angustiada- y tengo miedo de que le pase algo y no saber dónde ir en su ayuda
El chico volvió a apoyarla contra su pecho y se quedaron en silencio. Intentando contener las lágrimas de impotencia y de pena que le suponía la situación, Mahe se aferró a él como a la tabla de salvación de un naufrago en el mar. Odiaba que la viera llorar y le estaba costando mucho pero lo intentó. Trató de respirar hondo para aligerar la angustia y de pronto notó la energía de Harry fluyendo a través de ella aportándole la serenidad que siempre necesitaba, dándole fuerzas para intentar ver las cosas de forma diferente. La tranquilidad y sosiego comenzó a recorrerla y empezó a sentirse mucho mejor a pesar de todo. Al cabo de un rato de silencio, levantó la mirada encontrándola con la de él.
-Creo que terminaría en San Mungo si no estuvieras conmigo –comentó la chica a lo que Harry sonrió negando con la cabeza mientras Mahe, sonriendo ya también, asentía con convencimiento- Por cierto ¿te puedo pedir algo?
-Lo que quieras.
Dudó un momento pero decidió ser directa: tenía sus motivos para pedirle aquello.
-¿Me enseñarías a hacer Legislemens y Oclumancia?
Harry abrió los ojos sorprendido sin comprender a que venía aquella extraña petición.
-Sí, creo que terminarás en San Mungo –contestó él, esta vez convencido, haciéndola reír de nuevo- ¿Por qué quieres aprender Legislemens y Oclumancia?.¿Nunca te cansas de aprender? Te pareces a Hermione.
La chica sonrió, golpeándole levemente en el brazo por el comentario, y se dispuso a explicarle.
-Tengo mis motivos y fíjate qué curioso: ambos por mis padres –Harry frunció el ceño aún más extrañado- Cuando me despedí de mi madre, deseé saber hacer Legislemens para poder descubrir en qué lugar estaba pensando para irse y el no poder hacerlo me irritó –el chico le escuchaba con atención- y en el caso de mi… -se detuvo en seco y rectificó- … de Snape, la primera vez deseé saber Oclumancia para impedirle entrar en mi mente pero la segunda vez, ni te cuento.
-¿La segunda vez? –preguntó Harry tornando su expresión mucho más seria. Mahe se mordió el labio, no le había contado nada antes.
-Intentó hacerme Legislemens este verano en su casa –Harry chasqueó la lengua y la chica apresuró a explicarle viendo cómo comenzaba a molestarse por el nuevo intento del profesor- Pero no pudo. Lo noté en seguida y lo evité.
-¿Pero qué pretendía?
-No lo sé, eso le pregunté yo. Pero el caso es que, aunque sé que no le voy a volver a ver –un suspiro involuntario de alivio escapó de sus labios- es algo que me gustaría aprender por si alguna vez alguien vuelve a intentar hacerme Legislemens sin mi permiso.
Harry la miró no muy convencido de querer enseñarle porque, aunque entendía su motivación por aprender, sabía que sería una excesiva concentración de poder y energía en Mahe, una nueva rama de la magia que unida a lo antiguo y a su poder intuitivo-premonitorio junto a la habilidad aprendida el año anterior para la evaluación ya era mucho, demasiado, y podía ser peligroso. La chica vio la duda en sus ojos y le insistió.
-¿Me enseñarás?
Harry suspiró profundamente mirándola pensativo.
-Lo haré, Mahe, pero prométeme que tendrás cuidado: es demasiada concentración de magia y aunque eres poderosa, no debes mezclar prácticas: intuición con Legislemens, evaluación con Oclumancia… cualquier combinación, da igual, pero ten cuidado ¿vale? –la chica asintió sonriente y Harry alzó un dedo de advertencia- Y lo voy a hacer porque sé lo responsable que eres pero… eres mucho más cabezota y me vas a seguir insistiendo si te digo que no.
Mahe sonrió más aún y se echó a sus brazos derribándole contra el césped. Se echaron a reír por la caída fundidos en un abrazo mientras un "gracias" susurrado sobre sus labios dio paso a un apasionado beso de agradecimiento en aquella tarde de verano.
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Decidieron empezar las prácticas al día siguiente para aprovechar el casi mes completo que les quedaba de vacaciones antes de regresar a Hogwarts a ocupar sus puestos de profesores y jefes de casa. La noticia de que Harry iba a enseñar a Mahe Legislemens y Oclumancia tuvo opiniones para todos los gustos: a Sirius le pareció una buena idea ya que así les mantendría entretenidos además de hacer practicar a ambos, uno para mejorar y la otra para aprender. A Lupin en cambio, a pesar de los motivos que le explicó Mahe de cual era su interés por aprender, no le hizo tanta gracia. Opinaba tal y como Harry, que era demasiada concentración de energía pero finalmente terminó aceptando el empeño que tenía la chica en aprender aunque extrañamente seguía receloso.
Aprovechando el soleado día que había amanecido se fueron al jardín para comenzar su entrenamiento: ya que tenían que "dar clase" lo harían al aire libre.
-Bueno, señorita Guilmain –comenzó Harry a hablar tratando de contener la risa adoptando la pose de un estricto profesor- Vamos a iniciar esta clase sobre Legislemens y Oclumancia ¿de acuerdo? Espero que esté atenta y sea muy aplicada o tendré que quitarle puntos a su casa.
Mahe, aguantando igualmente la risa, intentó mantenerse seria.
-Seré muy buena alumna, profesor Potter.
Se quedaron en silencio unos segundos, metidos cada uno en su papel de profesor y alumna, pero estallaron en carcajadas sin poder evitarlo.
-Así no hacemos nada ¿eh? –comentó Harry aún riendo- Venga, vamos a ver. Lo primero, debes saber para qué sirve cada práctica -la chica asintió atenta- El Legislemens te da la capacidad de extraer sentimientos y recuerdos de la mente de otra persona.
-¿Es leer el pensamiento? –preguntó Mahe y el chico rió.
-Bueno, Snape me dijo que la mente no es un libro que se pueda abrir para leerlo pero diga lo que diga… sí, es como leer el pensamiento –asintió seguro de que la explicación que le dio el profesor en su 5º curso cuando trató de enseñarle, seguía sin convencerle-. En cuanto a la Oclumancia es una defensa mental contra cualquier intento de penetrar en la mente. Es una rama oscura de la magia.
Mahe entrecerró los ojos ligeramente y preguntó como si no hubiera escuchado bien.
- ¿Oscura? –Harry asintió y ella alzó las cejas- Oh, no lo sabía.
El descubrimiento de la procedencia de esa práctica no le agradó pero no hizo ningún comentario y animó a Harry para que siguiera explicándole.
-Si te parece, vamos a comenzar como empecé yo: practicando Oclumancia ¿de acuerdo? –Mahe confirmó con un movimiento de cabeza el estar de acuerdo y Harry prosiguió- Tienes que relajarte, vaciar tu mente de todo recuerdo, de todo pensamiento. Yo voy a tratar de entrar y poder ver lo que pueda, voy a intentar leer tus pensamientos –sonrió al volver a definirlo de la forma en que Snape le hubiese gritado que no era correcta- Tienes que concentrarte mucho para resistirte, tienes que repelerme con el cerebro y evitar que vea.
-De acuerdo –contestó Mahe.
-Al principio puede resultarte difícil pero repetiremos las veces que hagan faltan hasta que me bloquees ¿vale? Y por supuesto, puedes defenderte como quieras –Harry hizo una mueca repentinamente y rectificó- Bueno, como quieras no: no quiero que me lances otra vez el lazo de fuego sin darte cuenta –Mahe sonrió al recuerdo de su primera práctica de duelo en Grimmauld Place el verano anterior- Está bien, relájate –la chica cerró los ojos un momento y suspiró profundamente mientras volvía a abrirlos fijando la mirada en Harry- Vacía tu mente… deja fuera todo recuerdo… ¿preparada? –alzó la varita al asentimiento de la chica- Uno, dos, tres… ¡Legeremens!
Mahe sintió como la imagen de Harry se le nublaba y comenzaba a transformarse; una extraña sensación la recorrió, no era la primera vez que lo sentía, no era la primera vez que le hacían Legislemens. Las imágenes empezaron a hacerse más nítidas y…
Escuchaba tras una chimenea del Gran Comedor a Mark y Nora hablando animadamente; Estaba sentada en el baño de prefectos charlando con Hermione antes de la fiesta de graduación; Miraba a Harry y a Snape hablando sentados en la escalera de mármol; Repetía llorando un conjuro una y otra vez inclinada sobre su cuerpo; Una sombra se interponía entre ella y un hechizo; Malfoy la mantenía inmovilizada agarrándole fuertemente del pelo en la oscura noche de la batalla "¿… creías que no iba a poder contigo?..."
Harry notó como Mahe, perdida en los pensamientos, se estremecía a cada recuerdo y comenzaba a respirar más aceleradamente pero al ver que no conseguía bloquearle, decidió continuar a pesar de que se había puesto tan nervioso como ella. Se concentró e intentó acudir a momentos más lejanos de la batalla.
Estaba en su sala común charlando con Nora mientras ésta le quitaba unas ramitas enredadas de su pelo; Dos patronus que avanzaban por entre las mesas de los alumnos; El castillo de Hogwarts iluminado por la luna visto desde un bote que avanzaba despacio por el lago; Una cocina donde varios jóvenes la miraban curiosos ante su llegada…
Cayó al suelo de rodillas intentando pausar el aire que respiraba aceleradamente cuando de pronto fue consciente de que ante sus ojos solo tenía la vista del lago y el verdoso césped.
-¿Estás bien? –preguntó Harry agachándose junto a ella que seguía aún un poco traspuesta. Tardó unos segundos en reaccionar pero alzó la mirada a él.
-¡Vaya!.¡Qué difícil!.¡Uff! –resopló haciendo que el chico sonriera al ver que volvía a ser consciente de donde estaba- No podía pararlo.
-Me has dejado ver bastante, casi todo un año pero bueno, ha sido el primer intento –comentó satisfecho- No ha estado mal.
-¿Lo has visto todo? -Harry asintió. Mahe suspiró profundamente cerrando los ojos y volvió a mirarle con un velo de angustia en su mirada que era compartido por él- No esperaba recordar la batalla.
-Y yo no esperaba verla a través de tus ojos, ver lo que yo no vi.
Mantuvieron el silencio unos segundos. Para ambos seguía siendo duro recordar aquella noche a pesar de que todo terminó de la mejor manera posible y aunque al extraer los recuerdos existía la posibilidad de que los reviviesen, el hacerlo fue más duro de lo que esperaban. Intentaron no pensar más en ello y continuaron con la práctica.
-¿Preparada? Uno, dos, tres… ¡Legeremens!
Se despedía de Lupin en la puerta de la mansión "Te veo dentro de un mes, padrino"; Bailaba con Sirius en la fiesta de graduación; La imagen etérea de un mujer con unos preciosos ojos verdes le hablaba sonriente "Tendrías que ver a su padre. Es su viva imagen"…
Harry contuvo la respiración por un instante: no podía haberse imaginado que vería a su madre en el recuerdo extraído a Mahe y se emocionó sin poder borrar la sonrisa de sus labios pero de pronto fue consciente de que si los recuerdos seguían algún tipo de orden, volverían a la batalla, así que volvió a concentrarse para acudir a pensamientos más lejanos.
Trataba de coger la snitch en el partido contra Gryffindor; Escribía una carta sentada sola en la sala común "…Sam, si le conocieras..."; Lanzaba hechizos rabiosamente a todo lo que se mantenía en pie en la sala de los requerimientos; Hermione la miraba desafiante en plena calle de Hogsmeade mientras ella se encontraba sentada en el suelo tras un puñetazo recibido; Un juego de runas en el tren…
Apoyó las manos en las rodillas y resopló: realmente aquello era agotador haciéndole precisar una gran capacidad de concentración para cerrar su mente al hechizo lanzado por Harry. Notó como acariciaba su espalda y se incorporó.
-¿Bien? –se interesó el chico y ella asintió respirando hondo. Harry sonrió con un brillo especial en sus ojos- Me ha encantado poder ver a mi madre.
Mahe le devolvió la sonrisa y abrazándole, susurró:
-Lo sé.
Eran muchos los recuerdos y pensamientos que podían descubrirse o que aún habiendo sido vividos por ambos, podían resultar diferentes al verlos desde otro punto de vista. Aún tenían un mes entero para practicar y compartirlos…
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Pasaron los días y continuaban practicando la Oclumancia ya que habían decidido que cuando dominará mejor esta rama de la magia, comenzarían con el Legislemens para no mezclar enseñanzas y terminar sin poder defenderse en ninguna. De todas formas, a Mahe le costaba trabajo bloquear los recuerdos a Harry y se desesperaba aunque él estaba contento del resultado que estaban obteniendo.
-¿Cómo lo lleváis? –les preguntó Sirius una noche.
-Bien –contestó Harry
-Mal –respondió a la misma vez Mahe. Sirius les miró a ambos sin comprender.
-¿Bien o mal?
-Mal porque tardo mucho en bloquear los pensamientos, no consigo hacerlo antes –explicó Mahe. Sirius miró a Harry que sonreía abiertamente.
-Cuanto más tarde en aprender a bloquear sus recuerdos… –dijo divertido-… de más cosas me enteraré.
-¡Cotilla! –exclamó Mahe. Sirius lanzó una carcajada y al final terminaron los tres riendo de la situación.
Habían descubierto que existía la posibilidad de poder escoger un momento concreto de la vida de la persona a la que se le estaba haciendo Legislemens y a partir de ahí, comenzaban a surgir los recuerdos y pensamientos. Así que movido más por la curiosidad, Harry propuso seguir practicando pero concentrándose en la época en la que aún no conocía a Mahe para saber como fue su infancia, algo a lo que ella aceptó sin ningún problema.
-Vamos allá –le dijo Harry nuevamente con la varita preparada, un día que se había presentado nublado pero bochornoso- A ver qué conozco hoy de ti –sonrió pícaramente- ¿Lista? Uno, dos, tres…¡Legeremens!
Un bonito castillo rodeado de grandes y espaciosos jardines; Un pasillo por donde corría mirando su reloj "¡Sam!.¡Corre!.¡Llegamos tarde a clase y Madam Maxime nos va a castigar!"; Seis años… se levantaba por la noche e iba de puntillas por la casa para no despertar a su madre llegando a la habitación donde le esperaban los regalos de navidad; Tres años... jugaba en la plaza de una ciudad mientras comía un chupachups de fresa; Un año... lloraba angustiada en una habitación en penumbras...
-¡Wow!.¡Mahe! –exclamó Harry asombrado: había caído de espaldas y estaba sentado en el suelo- ¡Qué forma de bloquear! –la chica, de rodillas, no contestaba pero miraba extrañada con el ceño fruncido a un punto indefinido como si aún siguiera pasando el recuerdo ante sus ojos- ¿Mahe? –parpadeó y escuchó que Harry la llamaba.
-¿Sí?
-¿Estás bien?
-Sí... bien –contestó titubeando. Harry se levantó y fue hacia ella- ¿Por qué… por qué estaría tan asustada? –el chico entrecerró los ojos.
-¿Cómo dices?
-El último recuerdo –le dijo mirándole pero aún metida en sus pensamientos- ¿Por qué lloraría de esa forma tan angustiosa?
-Yo no te he visto llorando, Mahe, el último recuerdo que he podido ver ha sido comiéndote el chupachups.
La chica volvió a parpadear y ya fue consciente de que a quien tenía delante era a Harry que le miraba con una mezcla de desconcierto y preocupación.
-¿No lo has visto? –preguntó extrañada mientras la ayudaba a ponerse en pie. Harry negó con la cabeza- ¿Ni lo has oído? –volvió a negar.
-¿Seguro que estás bien? –ella asintió un tanto dudosa y él le explicó- Estaban pasando las imágenes y de pronto has irradiado tal cantidad de energía bloqueando el recuerdo que me has conseguido tirar al suelo.
Mahe respiró profundamente pero al comenzar a notar como el chico aumentaba su preocupación, controló las sensaciones y trató de sonreírle.
-Venga ¿lo intentamos otra vez? –le propuso lo más convencida posible.
-No –contestó rotundo.
-¡Sí!.¡Si estoy bien! –exclamó sonriente aunque sentía un pellizco en el estómago que si no se reflejaba en su rostro, poco faltaba- ¿O es que tienes miedo de que te tire otra vez al suelo? –bromeó. Harry la miró en silencio durante varios segundos pero ella apartó la mirada con la excusa de sacudirse los pantalones al haber caído al césped. Afortunadamente, el chico contestó antes de que ella tuviera que volver a mirarle a los ojos.
-De acuerdo, vamos otra vez –se situaron en sus posiciones, frente a frente, y cuando se sintió preparada, Mahe asintió con la cabeza- Uno, dos, tres… ¡Legeremens!
Alguien le colocaba alrededor del cuello un antiquísimo medallón de forma ovalada que al contacto con su cuerpo comenzó a cambiar de color hasta adquirir un tono azul intenso "¡L´Atre de l´Inteligent!"; Tres años… correteaba feliz seguida por su madre por un puente de piedra camino a una bonita casa mientras seguía comiéndose el chupachups; Un año… un hombre y una mujer la miraban mientras ella lloraba de forma desesperada…
De nuevo, ambos chicos cayeron al suelo ante la fuerza del bloqueo pero esta vez Harry no comentó nada, simplemente permaneció en silencio observando la reacción de Mahe. Estaba sentada en el suelo, respirando aceleradamente con los ojos cerrados. Se llevó las manos a la cabeza y se inclinó hacia delante ocultando el rostro con lo que Harry, al verla, se puso en pie y corrió hacia ella.
-¿Qué te pasa? –preguntó intentando hacer que le mirase- Mahe ¿qué te pasa?
-Me duele la cabeza –se le escuchó decir débilmente sin aún incorporarse. Sentía como si le hubieran partido el cráneo en dos pero eso no era lo peor: el escalofrío que aún recorría su cuerpo tras el último recuerdo perduraba intensamente haciéndole sentir aún peor.
-¡Hola!
Harry miró hacia donde les saludaban y vio como Lupin acababa de aparecerse y se acercaba a ellos sonriente pero al ver la situación su expresión se volvió seria pasando la mirada de Harry a Mahe, que seguía en el suelo con la cabeza entre las manos, y de nuevo al chico.
-¿Qué ocurre? –preguntó agachándose junto a la chica- ¿Te encuentras mal?
-Un poco –susurró.
-Harry ¿por qué no te acercas a la cocina y le traes una de las pastillas que hay en el armario del estante superior?
El chico le miró dudoso ya que prefería no separarse de ella pero Lupin le insistió con un gesto de la cabeza y terminó asintiendo.
-Vengo en seguida.
Cuando vio que ya estaba cerca de la puerta, Lupin se situó de rodillas frente a Mahe y le alzó la cabeza para mirarla. Estaba pálida, con los ojos vidriosos y las pupilas dilatadas; le tomó de la mano que estaba fría como el hielo.
-¿Qué te ha pasado, Mahe?
Vaciló en su respuesta y sin casi salirle la voz del cuerpo, le contestó:
-Nada.
-Nada no ¿qué te ha pasado? –insistió. La chica cerró los ojos y respiró profundamente mientras trataba de relajarse aunque la cabeza aún le dolía horrores.
-No lo sé, Lupin –intentó explicar ante la persistencia de su padrino- Todo iba bien, estábamos practicando y empezaron los recuerdos: he visto Beauxbatons, he visto a mi amiga Samantha –una leve sonrisa se dibujó en su pálido rostro- Me he visto de chiquita corriendo por un puente de piedra hacia una casa comiéndome un chupachups como el que me envió mi madre para mi cumpleaños… -Lupin entrecerró los ojos al escuchar el recuerdo y sin poder evitarlo, la interrumpió.
-¿Te envió un chupachups? –preguntó a lo que Mahe asintió. Remus sintió como le daba un vuelco el corazón al creer haber descubierto lo que tanto anhelaba pero antes, tenía que tratar de saber qué le había pasado a la chica- ¿Qué más pasó, Mahe?
-Pues… parece ser que ese recuerdo es el último que ha visto Harry pero… yo he visto algo más –Lupin le preguntó con la mirada- Me he visto siendo un bebé, con un año más o menos. Estaba llorando pero no era un llanto normal, estaba muy asustada y había alguien más conmigo –cerró los ojos con fuerza tratando de recordar- pero… ahora no sé si era una persona o dos, no puedo recordarlo bien. Es como si estuviera desapareciendo el recuerdo de mi mente por segundos –levantó la vista hacia Lupin y se extrañó ante la expresión de su padrino- Remus, tienes mala cara y… te has puesto nervioso.
-No, no…. Es que me preocupa verte así –contestó lo más seguro que pudo "No puedes sentir que te miento porque me preocupa demasiado lo que esto puede significar..." Miró hacia la casa y vio como Harry salía de ella con un vaso de agua en las manos- Venga, no te preocupes, seguro que fue alguna travesura que hiciste y pillaste un berrinche. –Mahe alzó las cejas ligeramente en muestra de darle la razón- Son cosas de bebés.
-¿Bebés? –preguntó Harry perdido de la conversación cuando llegó a ellos al escuchar la última frase de Lupin pero ante el silencio de ambos, miró a Mahe y tímidamente dijo- Eeemm… ¿hay algo que yo no sepa?
Sin hacer caso de la temerosa pregunta que acababa de realizar, Lupin le tendió la mano al vaso que traía para que se lo diese y se lo acercó a Mahe que aún seguía cabizbaja apoyando la frente en su mano.
-Tómate esto –ordenó Lupin- te vendrá bien.
-¿Qué es?
-Son unas pastillas naturales que me hizo la señora Pomfrey para los momentos en los que me sentía mal entre las lunas.
-Eeemmm…. Lupin –interrumpió Harry que se había quedado bloqueado sin poder reaccionar y un tanto pálido- No debería tomar nada si… si está… eeemmm….bueno… ¡uff!.¿un bebé?
Vio como Mahe alzaba la cabeza hacia él sonriendo levemente y deletreaba en sus labios "Tonto" a lo que Harry se ruborizó por la inocente confusión. La chica miró la pastilla que tenía en su mano y se la tomó.
-Verás como en seguida te empiezas a sentir mejor –le comentó Lupin.
-Eso espero… no puedo quitarme de la cabeza esa imagen donde estoy llorando de esa forma…
-Los bebés lloran mucho, Mahe –interrumpió Lupin para intentar distraerla del recuerdo- Harry cuando quería algo, no dejaba de llorar hasta que lo conseguía.
-¿Ah sí? –se sorprendió el chico. Lupin asintió.
-Siempre hacía lo mismo el llorón este.
Mahe sonrió comenzando a sentir la mejoría casi instantánea del efecto del calmante.
-No te quejes, Lupin –le reprochó- que cuando Harry llegó, a mi dejaste en segundo lugar y eso que eres mi padrino. Por algo sería –el hombre frunció el entrecejo extrañado de las palabras de la chica pero al momento comenzó a recordar.
-¡Ah!.¡Aquello que dije en la cocina de Grimmauld Place! –exclamó al acordarse- Pero aquello fue una broma, Mahe –trató de disculparse- ¡Tú eres mi niña!
-Ya, ya –siguió la chica con la broma mientras Harry miraba a uno y a otro como si fuera un partido de tenis.
-¡En serio! –exclamó- Lo que pasa es que imagínate a este llorón –repitió Lupin riendo ante la protesta de Harry "¡Oye!.¡No te pases!" – Un bebé chiquitito con esos ojos que tiene.
Mahe, que iba recuperando el color, le miro y sin evitarlo suspiró: aquellos ojos verdes que eran el alma en su vida, su luz en la oscuridad, su corazón latiendo en su pecho.
-Te entiendo, Lupin. –respondió ensimismada.
-Bueno ¿podéis dejar de hablar de mi? –propuso Harry que sentía como iba a empezar a ruborizarse de nuevo pero ahora por las atentas miradas de Remus y Mahe quienes comenzaron a reír al ver su expresión.
-¿Te encuentras ya mejor? –preguntó el hombre y la chica asintió- Quizá sea bueno de todas formas que te eches un poco, que descanses. Ahora te encuentras espabilada pero te va a entrar sueño, ya lo verás.
-Es una buena idea –apoyó Harry- Venga, te llevo a la habitación.
Sin rechistar, Mahe hizo caso de ambos y, ayudada por Harry, se puso en pie ligeramente mareada. El chico vio como Lupin, cuyo semblante se había vuelto sombrío de nuevo, le hacía una señal con la mirada y se llevaba disimuladamente el índice a los labios para indicarle que no dijera nada a lo que Harry, sin comprender exactamente qué quería decir con aquel gesto, asintió levemente con la cabeza y comenzó a andar con Mahe sujetándola por la cintura. Al cabo de un rato, Harry volvió a salir de la casa y observó que Lupin había bajado hasta el lago: no sabía qué ocurría pero la misteriosa mirada que el hombre le había lanzado antes de que se llevara a la chica le tenía intranquilo. Algo pasaba, estaba seguro, y no sabía por qué le provocaba un escalofrío inconscientemente solo pensarlo. Avanzó hacia la orilla del lago viendo como Remus, con las manos en los bolsillos, apenas se movía. Cuando llegó hasta él, el hombre ni siquiera le miró pero su expresión era más que seria y preocupada: era asustada. Harry no pudo soportar más el silencio y le preguntó:
-¿Qué ocurre, Lupin?
El hombre resopló bajando la cabeza y mantuvo el silencio durante un momento más, algo que hizo que la tensión aumentase y Harry se comenzara a poner más nervioso.
-Se acabaron las prácticas, Harry.
-¿Cómo?
-Que se acabaron las prácticas –repitió volviéndose hacia él y mirándole fijamente a los ojos- Se acabó hacerle Legislemens a Mahe.
Harry tragó saliva y se estremeció ante la rotundidad de las palabras de Lupin. Alguna razón de peso tenía que haber para estar siendo tan tajante en lo que parecía no una petición si no una orden.
-¿Pero qué ocurre?.¿Qué le pasa a Mahe? Me estás asustando.
Lupin cerró los ojos un instante y tras resoplar con fuerza como si con ello expulsase la tensión que acumulaba en su interior, volvió a mirar al chico.
-Será mejor que te sientes, Harry. Será mejor que nos sentemos los dos.
Sí, se queda ahí (uy! que viene un rayo hacia mi :D ) Intrigados? así que gusta, jeje. Me encantó escribir este capi, no solo por poder escribir de la parejita, si no por tener que inventar recuerdos de la infancia de Mahe y sobre todo, por el recorrido que tenía que hacer por UP, me gustó mucho de verdad. Algo que iban recordando Harry y Mahe, yo al ir escribiéndolo y ojalá vosotros ahora al leerlo : ) Bueno, pues en unos diitas veremos que le cuenta Lupin a Harry... Hasta entonces, besitos y gracias como siempre.
