Capitulo 2: Amy
Bueno….llega la parte más aburrida de toda historia, la introducción de los villanos. Pero para su desgracia y mala suerte, yo los odio; así que en mis historias ellos siempre pierden ¡sí! ok, ok, no más intromisión mía ;)
En un oscuro y húmedo lugar, estaba sentada sobre su trono la reina Beryl. Como en el manga a ella todavía no la muestran, pues no se las puedo describir pero ustedes ya saben que es más mala que pegarle a la mama; entonces empezaremos por uno de sus leales sirvientes, Jedite.
-¡su majestad necesita energía Jedite! ¡Reúnela lo más pronto que puedas! ah y por ahí derecho ¡encuentra el maldito cristal de plata!
-como usted diga reina Beryl—hizo reverencia ante ella antes de partir.
Aquel era Jedite, uno de los cuatro sirvientes manipulados por la maldad de Beryl y Metalia. El estaba al servicio de ambas para reunir energía. Alto, rubio y ojos claros, era un malo (como casi todos) muy atractivo. Dueño de una seductora sonrisa, estaba pensando cómo hacer para ir a Tokio y reunir más energía para aquellas desgraciadas más rápido de lo normal; estaba cansado de las quejas de Beryl y temía perder la cabeza pronto si la hacía enojar.
Pero mientras Jedite se instalaba en la ciudad y llevaba a cabo su siguiente plan, Serena estaba llegando de un largo día en la escuela; un muy cansado y extenuante día.
-¿y te piensas quedar definitivamente aquí Luna? ¿Me vas a vigilar o qué?
-es mi deber Serena, aun tengo que enseñarte muchas cosas y…. no solo eso. Debes estar preparada cuando los enemigos vengan de nuevo y…
-¡hey, hey, hey! ¿Cómo así? ¿De nuevo? No, no, no ¡olvídalo! Casi me matan ayer y si no hubiera sido por él…-suspiro—no sé lo que me habría podido pasar.
-tienes que entender Serena, tu y las demás scouts, son seres muy especiales. Por si no te diste cuenta esos seres no son humanos. Son cosas maléficas y solo personas como ustedes pueden hacerles frente ¡¿entiendes?! Es obvio que no vas a poder tu sola con la misión, mucho menos la de proteger a la princesa por tu propia cuenta. Es por eso que debemos buscar a las demás sailor scouts lo más pronto posible.
-oye pero si eso es así… es posible que Tuxedo Mask y "sailor V" sean nuestros aliados ¿no? digo, ellos son…
-¿Cómo dices? ¿Otra sailor scout?
Luna espero hasta que Serena estuviera profundamente dormida y prendió su computador. Accediendo a una base de datos y después de introducir una búsqueda especifica, dio con la fotografía de una chica muy bonita.
-Amy Mizuno, del diez de septiembre, hmmmmm que raro tipo de sangre, A. Oh pero la edad ¡la edad corresponde! ¡Diecisiete!
-Tuxedo Mask…. —decía Serena entre sus sueños—vete de aquí antipático, estoy hablando con Tuxedo Mask, Tuxedo Mask….
-..-
Al otro día y gracias a la ayuda de Luna que estaba muy interesada por conocer a Amy, Serena se levanto temprano y llego por primera vez en la historia a tiempo al salón de clases.
-¡hola Serena! hoy llegaste temprano.
-hola Molly—le sonrió—si, algo así.
Y mientras ellas se saludaban, algunos hacían comentarios de pasillo acerca de Amy. Muchos ahí le tenían envidia porque era la mejor de todo el lugar. Tenía un coeficiente intelectual de más de trescientos y era muy inteligente no solo a nivel escolar, sino también nacional.
-…ah ya ¡es una genio!
En eso se acerco Kelvin a lucirse, como siempre hacia.
-¿conoces el curso privado Cristal que acaba de empezar Serena?
-¡sí! ¡Es el sitio para los cracks! ¿No?
-si, Amy está en ese curso y es la mejor de todos ellos.
-hmmmm pero ese lugar queda al lado de los videojuegos y según se, la inscripción es muy cara.
-ah pero es que la mama de Amy—intervino Molly y miro mal a Kelvin—es doctora. Es rica e inteligente ¡qué suerte tienen algunos!
-tal vez pero—dijo otra chica que estaba con ellos mientras Amy leía un libro—es un poco fría y antisocial. Es muy difícil de tratar. Dicen que no tiene ningún tipo de amigos, que mal.
-es normal, mantiene muy ocupada.
-..-
Pasadas las clases todos salieron. Serena iba un poco atrás pero se percato de la presencia de Amy mientras veía de nuevo sus desastrosas notas y pensaba en el regaño de su mama y sobre todo, el castigo que le daría.
Muy asustada cuando vio a Luna sobre Amy, trato de acercarse para ayudarla.
-si no viviera un departamento, me gustaría tener un gato tan lindo como tú. Eres muy dulce.
-lo siento—luego pensó—parece diferente de lo que todos dicen, se ve muy amable— ¿te ha hecho algún daño?— dijo mientras Luna saltaba sobre ella.
-¿un gato caído del cielo?—sonrió con amabilidad—hasta que creí que era un ángel.
-¿Luna un ángel?—rio mientras Luna la miraba mal—lo dudo mucho. Hola, soy Serena Tsukino de la clase uno ¿tú eres Amy Mizuno verdad? ¿La que va a la clase cinco? Mucho gusto—le ofreció una mano—ella es Luna.
-oh, hola—sonrió con timidez y le estrecho la mano—sí, soy Amy. Mucho gusto.
-oye ¿te gustaría venir conmigo a jugar un rato? Queda de camino hasta tu curso, ese, el de Cristal ¿qué dices? ¿Vienes?
-eh… la verdad no sé porque…
-oh vamos—le sonrió con dulzura—se que no es lo tuyo pero ¿vamos? Sería una forma de disculparme porque mi gata, salto sobre ti de esa forma tan grosera—luego pensó—además si me hago tu amiga, me convertiré en una genio y ya no tendré problema con las tareas—vamos, no tardaremos mucho.
-ok, vamos.
Serena camino junto a esa bella chica hasta su tienda de videojuegos favorita. Con cada palabra que intercambiaba con ella, se sentía más cómoda y no solo eso, muy bien en su compañía. Pensando que los demás se equivocaban al decir cosas de ella sin siquiera conocerla, le había parecido una dulzura además de una chica preciosa.
Amy Mizuno era alta, de cabello negro azulado y corto, muy corto. De lentes, linda figura y oculta sonrisa, tenía un tono de voz y una forma de hablar muy especial. Cada palabra que salía de ella, estaba cargada de extrema amabilidad y sobre todo, inteligencia.
Un rato después y sin monedas, Serena invito a Amy a ensayar el juego.
-oye Amy ¿quieres jugar? Anda, es divertido.
-bueno…-le sonrió y tomo su lugar—ya que estoy aquí ¿Por qué no?
Amy empezó a jugar y al poco tiempo, empezó a llamar la atención de los demás de la tienda; en especial la de los jugadores más destacados. Asombrados y tras ella veían como jugaba con mucha facilidad y obtenía sin ningún esfuerzo, el primer lugar en la tabla de puntuaciones.
-oye Amy ¡batiste el record! ¡Increíble!
-vaya…-se acerco Andrew al ver la conmoción—una chica ha conseguido la primera posición del nuevo juego y oye ¡en tan poco tiempo! En verdad es increíble.
-oigan—dijo Amy apenada frente a la maquina—he ganado un premio.
Aquella era un linda pluma, pero ni lo que Amy ni mucho menos Serena sabían, era lo especial que era. Siendo a simple vista una inofensiva pluma, Serena la tomo para verla. Le parecía muy hermosa y también quería una. Fue por eso que golpeando un poco la maquina y haciendo sudar a Andrew de la preocupación, también consiguió una para ella, a lo cual Amy solo pudo soltarse a reír.
-ay Serena…eres muy divertida.
-tú también Amy, me gustaría que de hoy en adelante—le sonrió y se le acerco muy feliz con la pluma en el labio—fuéramos amigas ¿amigas?
-muy bien—le sonrió de la misma forma—seamos amigas. Pero por ahora—se levanto y tomo su maleta—me voy. Debo ir a clases.
-¿a Cristal verdad? ¿El que queda aquí al lado?
-si, a ese. Voy todos los días.
-¡¿qué?! ¡¿Lo dices en serio?! ¿Todos los días?
-si—sonrió al ver su exageración y sorpresa— ¿sabes? me gustaría ser doctora como mi madre. Es por eso que debo estudiar un poco más de lo normal. No es una carrera fácil.
-oh ok—tomo dirección con ella a la puerta—entiendo. Me dio gusto conocerte Amy. Cuídate y que te vaya bien, hasta pronto.
-adiós Serena—dijo con algo de nostalgia mientras veía como se alejaba de ella con una enorme sonrisa—me divertí mucho.
Amy tomo camino hacia su curso, si bien era cierto que disfrutaba de sus estudios y su sueño más anhelado era ser una excelente doctora como su madre, también era cierto que le gustaba la compañía de las personas. Después de haberse reído un poco con las ocurrencias de Serena y ya en el salón de clases, la maestra la saco de sus pensamientos cuando se acerco y le hablo.
-la gente brillante como usted, son la futura elite de nuestra sociedad. Siga dando el ejemplo señorita Mizuno. Todos aquí desean llegar a su mismo nivel.
-sí, gracias profesora—luego pensó con nostalgia—no le desearía a nadie ser como yo, me siento muy sola.
Mientras Amy estudiaba ese día con algo de pesadez porque deseaba estar con Serena platicando y jugando en vez de estar ahí frente a un ordenador inerte y lleno de datos, Serena estaba en el gimnasio de su escuela con Molly y unas cuantas compañeras más. Hablando un poco del curso especial que tomaba Amy en Cristal, se preparaban para calentar.
Luego de la clase y después de despedirse de las demás, Serena entro al salón de Amy para buscarla.
-¡Amy! ¡Por fin te encuentro! Oye ¿trabajas incluso después del curso?—luego se le acerco porque su actitud se le hizo muy rara—ah… ¿utilizas la pluma que te ganaste en la tienda? Mira—señalo la suya a un lado de su blusa—yo también traigo la mía. Hey Amy— le puso una mano en el hombro— ¿estás bien? ¿No te gustaría venir conmigo a comer un helado?
-disculpa Serena pero—se le separo con frialdad y fue a la puerta—tengo muchas cosas que estudiar. Gracias, hasta pronto.
Serena quedo desconcertada por la actitud de Amy. Hacia unas cuantas horas había sido tan amable que aun no salía de su asombro. Restándole importancia y saliendo de ahí, se encontró con Luna.
-Amy me ha hecho un horrible desplante ¿viste lo pálida que estaba? Creo que trabaja en exceso. Oh pero mira—saco un disquete que Amy había olvidado y se lo mostro—dejo esto en su escritorio antes de dejarme tirada como un pobre pedo.
-pues mira—señalo a una mujeres que repartían panfletos—parece que ese disquete no es cualquier disquete Serena. Vamos, acércate y toma uno.
Serena se acerco con Luna en brazos y tomo uno de los volantes que aquellas chicas estaban repartiendo. Leyendo con mucha sorpresa que usaban el alto nivel de Amy para atraer nuevas estudiantes, lo arrugo y se disponía a botarlo.
-¡oye Serena! podrías intentarlo. Así mejorarías tus notas ¿no crees?
-¡nunca jamás!—tiro el papel tras ella.
-¡hey! –Grito alguien tras ella— ¡no vayas tirando cosas por ahí sin mirar! Por si no lo sabías—se le acerco con el papel en la mano— ¡no soy una papelera cabeza de chorlito!
-tu—se giro y entrecerró los ojos con enojo— ¡¿por qué siempre me tengo que encontrar contigo antipático?!
-también me da mucho gusto verte—se quito los lentes y le guiño un ojo—pero… -dijo serio— me pareció escuchar hablar a ese gato.
-ay por favor…-respondió con Luna en brazos y fingida risa— ¿ya no solo antipático sino delirante? Adiós. Fue como siempre, un disgusto verte.
Y mientras Serena se alejaba con Luna en brazos muy nerviosa, Darien reía de verla enojada y recibía un panfleto de aquellas chicas.
-pruebe usted también joven.
Ya alejadas y prácticamente solas, Luna le pidió a Serena entrar a uno de los salones de la escuela para probar el disquete. Se le hizo muy sospechoso que el disquete que Amy había olvidado, fuera el mismo del anuncio.
Poco tiempo después de haber puesto el disquete y justo cuando Serena estaba diciendo que no veía nada anormal, escucharon algo aterrador.
-conviértete en esclavo de su majestad… reúne información sobre el cristal de plata. Reúne información sobre el cristal de plata….
-¡es un lavado cerebral Serena! eso seguro lo hicieron nuestros enemigos. Ellos están obsesionados con apoderarse del cristal de plata.
-¡ay no Luna!—señalo la ventana— ¡mira! Todos van hacia Cristal. ¡Claro!—dijo mas sonriente—esa es la razón. Por eso Amy estaba tan extraña hace un momento. Debe estar bajo la influencia de ese disquete.
-no hay tiempo que perder Serena. Toma la pluma y transfórmate.
-¿qué? ¿No se supone que es con el broche que…?
-sí, sí, pero esta pluma es especial. Con esta pluma de transformaras en alguien más adulta. Te convertirás en lo que sea que la situación amerite, como ahora por ejemplo. Solo lánzala al cielo y di: "¡poder lunar!" y en lo que te quieres convertir ¡Hazlo ya Serena!
-sí, sí, ya voy. Que estresante eres Luna—luego la lanzo y dijo— ¡poder lunar! ¡Transfórmame en una linda enfermera!
A los pocos segundos Serena se transformo en una adulta y hermosa enfermera. Entrando con Luna a toda velocidad hacia donde estaban todos los estudiantes como Amy siendo absorbidos por los ordenadores y ese extraño disquete, llego con ellos al poco tiempo.
Viendo a Amy prácticamente desmayada en su escritorio, fue con ella para despertarla.
-¡Amy! ¡Amy reacciona! ¡No te dejes manipular por ese disquete! ¡Tienes que despertar!—luego miro a los demás y les pidió— ¡aléjense todos de los computadores!
-¡¿pero quién demonios…?!
-¡Serena!—grito Luna frente a ella— ¡transfórmate en sailor moon!
-ay no Luna… ¡¿otra vez?!
-sí, si no, no podrás luchar contra la maligna ¡apresúrate!
-si tu lo dices…-dijo mientras dejaba con delicadeza el cuerpo de Amy sobre el escritorio— ¡por el poder del prisma lunar….! ¡Transformación!
Como Serena y yo lo habíamos acordado, si se convirtió en sailor moon pero su traje no era el mismo. Tenía los mismos colores pero la diferencia era que en vez de ser una mini falda la que adornaba sus bellas caderas, era un pantalón azul turquí muy ajustado y cómodo. De body blanco y escote al pecho con el broche dorado, guantes estilo motociclista, cómodas zapatillas rojas y su acostumbrada indumentaria, se veía preciosa. La figura dibujada en uno de sus senos en forma de media luna, enloquecería a un apuesto caballero.
-¡sí! ¡Qué bien! Ahora me puedo mover con más facilidad—luego miro a la maligna— ¡aprovecharse de los estudiantes y lavarles el cerebro, es imperdonable! –Hizo sus movimientos de presentación— ¡soy sailor moon y he venido, a patearte el culo maligna! ¡Prepárate!
La maligna estaba de muy mal genio por los insultos de Serena, fue por eso que creó una lluvia de hojas y las lanzo contra ella. Serena ahora mucho más cómoda en su nuevo traje, esquivo sus ataques con más facilidad que la otra vez. Dando saltos triples hacia atrás y luego esquivando uno con un salto de lado, le alcanzo a cortar parte de la mejilla. Sangro pero muy poco.
-¡infeliz! ¡Me cortaste la cara! ¡Ahora veras!
Serena estaba corriendo hacia la maligna para darle una serie de ataques pero ver a Amy de pie, la desconcentro. Fue mucho peor cuando Amy se le acerco a la maligna y asustada le pregunto qué era lo que pasaba.
-¿Por qué no eres esclava? ¿Acaso no has trabajado con el disquete?
-¡no!—dijo mientras la malvada la sostenía por el cuello— ¡trabajo a mi manera!
Algo extraño paso, al sostener a Amy la maligna empezaba a perder fuerza y asustada porque no sabía a qué se debía, empezó a crear niebla para protegerse de ese ataque.
-¡lo sabia! ¡Amy es una scout!—grito Luna llena de emoción— ¡Amy! ¡Lanza tu pluma al cielo!
Y mientras Amy hacia lo que esa extraña voz le pedía y la maligna creaba más niebla para poder atacar a Serena, Serena no sabía qué hacer. Daba puños y patadas por doquier pero al no verla, no lograba golpearla. Llena de adrenalina y al mismo tiempo de miedo, fue abrazada por la cintura por alguien a quien ya conocía.
-viene de frente sailor moon, patéala ya.
-¿eres….?
-¡hazlo!
-¡súper patada!
Serena pateo a la maligna que iba con un puñal para matarla. Al patearla y así mismo dispersarse un poco la niebla gracias a que la malvada se debilito por su fuerte ataque, fue levantada en brazos por Tuxedo Mask para ser sacada de ahí.
Mientras el daba un gran salto con ella en brazos y caían con el rostro uno frente al otro, ella se sonrojo por lo que escucho.
- te ves muy bien sailor moon—la miro de arriba abajo y le sonrió coqueto— pero tu otro traje, se te ve mucho mejor.
-¿tú crees?
-sí, mucho.
-Tuxedo Mask…-suspiro aun entre sus brazos y mirándolo a los ojos—estoy tan contenta de verte de nuevo.
-yo también—le dio una hermosa sonrisa antes de soltarla y partir—vete hermosa sailor moon. Ve y salva a tus amigos. Te prometo que—saco una rosa y se le regalo pasándola por su mejilla con delicadeza—nos volveremos a ver.
-Tuxedo Mask…..—suspiro mientras él se alejaba saltando por los tejados y sosteniendo la rosa que le había regalado con cariño—es tan bello….
-¡Serena!
-oh si claro—le sonrió a Luna que la regañaba—ya voy.
Serena se quito su tiara y con una estupenda técnica, la lanzo contra la maligna y la venció. Ya sin nada de niebla y viendo como la maligna no era más que polvo, vio con sorpresa a Amy transformada en una sailor scout.
Amy se veía sencillamente increíble en aquel traje de marinera. Siendo este muy similar al de Serena, se diferenciaban en una cosa, el de Amy era mucho más sencillo. Body blanco con moño azul claro en el pecho, mini falda azul, botas altas de tacón altas, guantes blancos y un pequeño lazo en el cuello azul con estrella dorada, la tiara en su frente la hacía ver muy imponente.
Sin ocultar su asombro y acercándose a ella, la voz de Luna la tranquilizo.
-te presento a sailor mercury Serena—miro a Amy— Eres la sailor que maneja el agua y es por eso que la niebla de la maligna no te afecto. Manejas el agua y todos sus componentes. Eres sailor mercury y estas bajo la protección del planeta Mercurio—le sonrió—me alegra haberte encontrado al fin Amy.
-Amy ¡tú también eres una sailor scout!
-¿yo? ¿Una sailor scout? –Dijo Amy algo asustada—eso no puede ser ¿Cómo voy a ser una guerrera que representa el planeta Mercurio? ¡Eso es una locura!
-¡ay si!—la abrazo Serena— ¡Amy está con nosotros! ¡Ya no estoy sola! ¡Sí! ¡Qué gusto me da que seas tú Amy!
-..-
Después de un largo día de actividades y sorpresas, Serena ya estaba en su casa preparándose para ir a la cama. Un poco más tranquila al saber que ya no estaba sola y contaba con la ayuda de una mujer tan inteligente y dulce como Amy, estaba más animada para seguir con la misión.
-oye escritora ¿podemos hablar?
-¿y Luna? ¿Ya se durmió? Como el otro día me regaño por….
-ay si—se rio—pero no te preocupes, comió y se quedo dormida. Pobrecita, hoy fue un día muy difícil. Solo te hablo porque…
-sí, sí, ya lo sé. Yo también pensé lo mismo. Si mi, eh perdón, si tu amado Tuxedo Mask te pide que vayas a Marte por agua…. Tu mínimo tomas el primer vuelo ¿no?
-sí, de eso quería hablarte. El me dijo hoy que le gustaba más el otro traje y pues….
-¡claro!—me reí— ¿Cómo no le va a gustar? ¿Que no ves que se te ve todo de vez en cuando?
-como sea… ¿será que puedes cambiarlo?
-sí, sí, fresca que yo arreglo eso y además—me reí de nuevo— te entiendo. Yo por Da…eh…es decir, por Tuxedo Mask, haría lo que sea.
-oye, oye—me miro curiosa— ¿qué era lo que ibas a decir eh?
-nada, nada. Mejor duerme que tienes razón, hoy fue un día muy difícil y ufff… los que vienen. Hasta mañana preciosa y que descanses.
-lo mismo—se metió a la cama y se arropo—que descanses.
Así, después de que mi nuevo traje fue un fracaso gracias a los cumplidos de nuestro amado Tuxedo Mask, Serena se quedo rápidamente dormida sin saber que muy pronto, encontraría una nueva amiga.
