Capitulo 3: Rei

Como a mí esa parte no me gusta y me parece que hace el capítulo más largo, lo resumiré. La entrada del capítulo la hacen Jedite, Beryl y aquí es donde aparece Neflyte (que al parecer a mi buena adaptadora Lady Serena, le gusta mucho ¡casi siempre lo veo en sus historias!) y pues bueno, ustedes ya conocen más o menos a Neflyte. Al igual que Jedite y el resto de malos, es muy guapo.

Alto, de cabello castaño hasta los hombros, ojos oscuros y seductora sonrisa, aun no sabe que será el novio de Molly. ¡Oh no esperen! jejejeje ¡me equivoque! Leí el manga y hasta donde voy, no salió nada de que Neflyte tuviera algo que ver con Molly. Que mal pero bueno, yo me vi fue la serie y se me confundieron los cables *_* ustedes saben que yo estoy loca, entonces eso no es novedad ;) ahora sí, me voy. Tengo que volver a la historia.

Mientras Beryl regañaba y amenazaba a Jedite porque no hacia bien su trabajo, Neflyte llego a interrumpir.

-¡es la segunda vez que fallas Jedite! Si sigues así, ya sabes lo que te espera ¿lo sabes verdad?

-si su majestad—le hizo elegante reverencia—le pido me perdone. No pasara de nuevo.

-bella reina Beryl—sonrió Neflyte y apareció de repente—sus soldados no son más que inútiles marionetas. A este paso, no conseguirá nada. Le propongo algo, deje que me encargue de reunir la energía para su excelencia Metalia. Le prometo una buena cantidad de energía y más que nada, el cristal de plata.

-hablando de eso—intervino Jedite algo sorprendido—las sailor scouts también buscan el cristal de plata. Con el respeto que me merece reina pero—la miro asustado— usted aun no nos dice porque es tan importante el cristal de plata ¿Por qué es tan importante conseguirlo a como dé lugar?

-el cristal de plata—se le acerco a ambos en su elegante vestido rojo y sonriendo perversamente—es la fuente de toda energía. Se dice que su poder es ilimitado y quien lo posea, será el dueño del universo.

Hubo una larga pausa. Jedite si se imaginaba que ese dichoso cristal de plata era importante pero nunca se imagino que tanto. Al ver la cara de enojo de aquella enojada reina y su imponente presencia acercarse a él, le prometió que ya no fallaría.

-te daré una última oportunidad Jedite.

-le prometo eliminar de una buena vez y por todas—levanto el rostro para verla y quebró su reverencia—a esas odiosas sailor scouts.

Jedite desapareció frente a ambos y se traslado a la ciudad para poner en marcha un plan. Un plan para reunir una gran cantidad de energía para su enojada reina y exterminar a las sailor scouts.

Y mientras el desarrollaba su plan y reunía energía, no muy lejos de él estaba la siguiente sailor scouts en despertar, estaba Rei Hino. Bella, mucho más bella que la Rei del anime, estaba fuera del templo Hikawa barriendo como todos los días.

De cabello negro largo muy largo, ojos oscuros, pacífica y hermosa sonrisa y de amplio kimono, saludo con dulzura a unas niñas que pasaron por ahí. Inocente de que muy pronto su rutina y su vida cambiaria, presintió que algo malo pasaría. Ella poseía habilidades especiales y únicas, era muy sensitiva a las energías.

-va a pasar algo….algo irremediable ¿me pregunto qué será?

Y mientras Rei se sentía muy extraña, Serena escuchaba….

-¿has oído hablar del autobús maléfico de las seis?

-sí, es bastante tenebroso ¿no crees?

-si alguna vez te subes al autobús que se para cerca en el templo Hikawa a las seis, desaparecerás para siempre.

-oh si—se acerco otra curiosa chica—dicen que lo conduce el diablo y que su destino es el infierno.

-Serena, Serena ¿estás escuchando o no?

-ay Luna—dijo medio dormida—no molestes. Por tu culpa y por todo esto de la misión, no he vuelto a dormir bien ¡esos estúpidos demonios!—se levanto del escritorio y se sobo los ojos— ¡solo se aparecen es de noche!

-como sea Serena—dijo tratando de que no la vieran—no olvides que después de la clases no reuniremos con Amy.

-ah sí—le sonrió de mejor humor—a las cinco en los videojuegos. No hay problema.

Siendo las cuatro y cuarenta y cinco de la tarde, Serena hacia cualquier cosa menos hablar de la misión.

-¡hola Serena! has progresado mucho y en muy poco tiempo.

-hola Andrew—respondió sin mirarlo y frente a la máquina de juego—es gracias a Amy—rio con ambos—ella ha sido mi maestra.

Serena como lo que era, una chica muy relajada y divertida, estaba concentradísima en su juego. Amy por otro lado no. Ella aun estaba muy sorprendida por enterarse que era una sailor scout y no entendía muchas cosas.

Viendo como Luna le hacía señales para hablar con ella, fue hacia un lugar apartado para preguntarle lo que la estaba volviendo loca.

-Luna… esos enemigos que nos atacaron ¿Cuál es su objetivo? ¿Qué debemos hacer?

-nuestra misión es encontrar el cristal de plata y protegerlo a él y a la princesa. Esa es nuestra misión.

-¡¿el cristal de plata?!—pregunto con mucha sorpresa porque el grito de Serena cuando gano, la asusto mucho.

-¡sí! ¡Pase al segundo nivel!—luego tomo el premio que había ganado esta vez—oye Amy ¿que no tienes clase a las cinco?

-sí, creo que ya debo irme.

-ay no Amy—fue con ella hasta la puerta—si te vas me voy aburrir mucho.

-entonces ven conmigo—le sonrió—si tomas el autobús que pasa cerca al templo Hikawa a esta hora, podrás ver a una chica muy bonita. Es muy linda Serena, deberías verla.

-¿sí? pues vámonos que…

-¡¿qué estás diciendo Serena?!—le pregunto Kelvin con exagerada preocupación que pasaba por ahí y escucho—no te puedes ir en ese bus. Ese bus es el del…

-no me importa lo que digas Kelvin—le dio la espalda y se fue—voy con Amy y sé que nada malo pasara. Solo son rumores y tú estás muy grande para que estés creyendo en ese tipo de estupideces. Adiós, nos vemos después.

Sin dejar que le dijera nada más, tomo rumbo al lugar en donde pararía el bus. Pronto abordaron el bus, sonrientes y mientras platicaban, Amy se percato de la presencia de Rei. Sin perder un solo momento, le señalo a Serena que sonrió al verla.

-mira Serena, es la chica de la que te conté. Va al colegio santa Ana y es muy especial—luego se acerco a la salida—bueno….esta es mi parada. Hasta mañana Serena. Nos vemos.

Serena quedo impresionada cuando la vio. No sabía porque pero le parecía que la conocía de antes, tal cual le pasaba a Amy. Buscándola entre la gente cuando Luna la distrajo, se bajo para buscarla.

-deja de estar persiguiendo personas Serena, además…creo que entro a ese templo.

-¡¿qué es esto?!

De pronto y frente al templo, dos cuervos empezaron a atacar a Serena. Espantándolos lo que más podía pero sin poder hacer nada porque eran grandes y muy fuertes, escucho cuando alguien grito para ayudarla.

-¡vade retro Satanás! ¡Cualquiera que traiga la maldad a este sagrado templo, es mi enemigo!

El pergamino pego justo en la frente de Serena. Quedando un poco aturdida por el fuerte golpe de Rei, la miro mientras esta reía.

-lo siento, no sabía que eras una chica. Estoy muy apenada—le hizo reverencia—lo siento mucho. Me he equivocado. Es solo que sentí una presencia maligna y mis cuervos—alzo las manos para recibirlos—no lastiman a nadie. Fobos, Deimos ¿qué paso?—miro con dulzura a sus aves.

-oh… ¿es una sacerdotisa? – pensó Serena curiosa.

En aquel momento fueron interrumpidas por una desconsolada madre que iba a rezar. Rei se le acerco y le pregunto por su visita y esta le conto que iba a orar por el pronto regreso de su hija. Dijo que había desaparecido después de haber abordado el bus frente al templo.

-…este lugar nunca ha sido muy seguro de todas formas. Oh pero perdón niña, no quise decir que el templo fuera peligroso. Es solo que estoy muy preocupada por mi hija.

Mientras Rei hablaba con aquellas visitantes al templo y con Serena, Luna que se escondía para disimular su presencia, alcanzo a escuchar algunos comentarios de aquellas mujeres que salian del templo después de orar y hablar con Rei. Muy intrigada al escucharles decir que Rei tenía poderes sobrenaturales, se intereso mas por ella.

-¿Vidente? ¿Una chica con poderes sobrenaturales? Suena interesante…. Un rostro y una actitud noble al servicio de Dios ¿será ella la princesa?

Preguntándose muchas cosas mientras esperaba a que Serena saliera del templo para volver a casa, algunos otros hacían maldades lejos de ellas.

Jedite era quien estaba detrás de aquella "extraña" maldición del bus. Era él quien lo conducía y se llevaba a las jovencitas para absorber su energía. Hasta ese momento todo iba bien pero no contaba con que nuestras valientes y hermosas sailor scouts, arruinarían una vez más sus planes.

-..-

-Serena, debemos ir e investigar ese bus. Puedo sentir la energía maligna de nuestros enemigos.

-si me preocupa lo de la maldición pero—se levanto de la silla y tomo a Luna en brazos—vamos. Esa es nuestra misión.

Serena camino hasta la estación. Absorta en sus pensamientos y asimilando un poco el hecho de que era una sailor scout, se distrajo porque escucho una singular voz a su lado que se sentaba.

-dile a tu gata que puede hablar tranquila. Por mi no te preocupes.

-¿otra vez tú antipático?—lo miro con enojo y Luna en brazos.

-no te excites demasiado por verme cabeza de chorlito—le guiño un ojo y le sonrió.

-¿qué es lo que estás haciendo aquí?

-tomo un autobús para ir a clases. Como muchos aquí cabeza de chorlito—se le acerco un poco más.

-oh si claro… ¿y me imagino que también vas a la preparatoria? No sé porque no me dejas en paz de una buena vez ¿me tienes que perseguir por todos lados?

-no, no es así. Si es muy divertido ver cómo te enojas y me insultas pero—saco un carnet de estudiante y se lo mostro—no voy a la preparatoria. Aunque me encantaría estudiar contigo y verte todo el tiempo mi amor—le guiño un ojo— Soy un respetable universitario. Voy a Motoazabu.

-ah… ¿resulta que si tienes cerebro?—rio con ironía— ¿quién lo diría?— luego más seria—oye ¿has escuchado sobre la historia del bus que…?

-sí, ya se—dijo muy serio mientras se quitaba los lentes—las desapariciones han sido en esta línea. No creo que se trate de una maldición sino de algo más.

-su perfil me recuerda a—pensó con extrañeza mientras no le quitaba la mirada— ¡mi querido Tuxedo Mask! ¡Son igualitos!

Serena enrojeció, recordar a su querido y elegante caballero al ver a ese chico que la traía loca y le encantaba, la puso roja como un tomate. Inclinándose un poco sobre su asiento y dejando ver una conocida posición de perfil, a Darien también le paso lo mismo que a ella, su cara se la recordó a alguien.

-¡sailor moon!

El estaba a punto de decirle algo a Serena pero el autobús había llegado. Tomando a Luna con más fuerza y tratando de alcanzar el bus que se iba, lo dejo lleno de dudas.

-..-

Mientras que en el templo al otro día, muchas madres habían ido a pedirle ayuda a Rei para recuperar a sus hijas. Angustiadas y sin saber que mas hacer, le suplicaban que les ayudara a encontrarlas.

-mis poderes no son tan precisos. Es mejor que vayan con la policía y….

-al menos podrías hacer un esfuerzo ¿o es que…?—se le acerco una de ellas muy desconfiada— ¿...no será que eres tu quien la ha desaparecido con tus extraños poderes?

-¡ya no más! ¡Déjenme en paz!

Serena que estaba a la entrada del templo, vio con pesar toda la escena. Lamentándose y sin acercarse, se fue sin decir nada. Sentada y con la mirada perdida, escucho que Luna le hablaba y sintió que alguien la miraba.

-Serena…recuerda que el cristal de plata no debe caer en manos de nuestros enemigos.

Y mientras Serena esperaba y suspiraba de amor por su guapo caballero de antifaz, Rei estaba teniendo una premonición con ella. Vio frente al fuego mágico de su templo y mientras oraba, como Serena era atacada por un sujeto. Sintiendo una terrible energía maligna muy cerca, salió corriendo para alcanzar el bus y detenerlo. Al llegar y ver al hombre que lo conducía, se asusto aun mas por lo que paso.

Rei reconoció al sujeto de su premonición y no solo eso, lo que más le asusto era la cantidad de energía maligna que provenía de él. Por eso subiendo al autobús y sin saber lo que pasaría más adelante, empezó a debilitarse rápidamente; pues el bus estaba hechizado para absorber energía y luego para entrar a un misterioso lugar.

Serena que alcanzo a ver algo de lo que pasaba, se asusto cuando vio a Rei desmayada.

-¡es el autobús maléfico! ¡Hay que salvarla!

Serena uso la pluma y se transformo en una bella azafata. Corriendo hacia el bus antes de que se perdiera en aquel portal, llego hasta la puerta y pidió abordar. Por la carrera del momento y sin tener mucho tiempo, Luna se soltó de los brazos de Serena y cayó en los fuertes brazos de un caballero enmascarado.

-¡Tuxedo Mask!

-¡hey! ¡Vuelve! —trato de darle la mano.

Serena y el autobús desaparecieron rápidamente frente a sus ojos. Desconcertado porque su cara y todo lo de ella se la recordaba mucho, se pregunto así mismo quien era mientras Luna lo arañaba y se liberaba de su agarre.

-se ha transformado ante mi pero ¿Quién es ella? Sé que la conozco, lo sé.

Luna se libero de Tuxedo Mask y corrió a toda velocidad para buscar a Amy. Estaba segura que ella podría ayudarla y además no confiaba mucho en las habilidades de Serena. Estaba muy preocupada por ella porque estaba sola.

Y mientras Luna le pedía a Amy que la acompañara hacia el lugar en donde había desaparecido Serena y le entregaba otra pluma de transformación, Serena no sabía qué hacer. Por más que buscaba una salida o la forma de ayudar a Rei y las demás, no veía como.

-ni modo, creo que no me queda otra opción—tomo su broche—ojala lleguen pronto Luna, Amy. ¡Por el poder del prisma lunar….! ¡Transformación!

Serena se transformo en la bella guerrera en la que se había convertido hacia muy poco tiempo y sin saberlo, Amy también lo hacía. Tomando su pose y alertando a Jedite que ya la había visto, se preocupo cuando tomo de rehén a Rei por el cuello y la miro desafiante.

-sailor moon ¡por fin has llegado!

-¡suelta a Rei ahora mismo!—lo señalo con un dedo— ¡secuestrar inocentes en lugar como este es un delito! ¡Que la sueltes o te va a pesar!

-esa voz…-pensó Rei con sorpresa—yo conozco esa voz.

-ahora si sailor moon—rio Jedite mientras amenazaba a Rei—te matare y acabare contigo de una buena vez y por todas.

-eso lo veremos—llego Amy y dijo—te castigare en el nombre de la luna—hizo un ataque de niebla—vamos sailor moon, aprovecha mi ataque y libera a Rei.

-no será tan fácil como la ultima vez sailor ineptas—rio Jedite y disipo la niebla.

-¡oh no!—grito Serena preocupada— ¡se ha disipado muy rápido!

Jedite empezó a atacarlas. A lo que ellas respondieron con golpes y ataques bien coordinados. Amy miro a Serena mientras luchaba cuerpo a cuerpo contra Jedite y le dio a entender con la mirada que se encargara de distraerlo mientras ella liberaba a las demás chicas y a Rei. Serena le sonrió y le hablo a Jedite para distraerlo aun más mientras lo atacaba.

Después de una fuerte patada que le dio en el estomago dejándolo sin aire por un breve momento, le sonrió y luego le pregunto por el cristal de plata.

-nunca….nunca te lo diría mocosa ¡jamás!

-eso lo veremos. No dejaremos que el cristal de plata caiga en sus sucias manos ¡eso jamás!

-como bien dijiste—le dio un puño en la cara y la hizo sangrar brevemente—eso aún está por verse ¡maldita sailor moon! Por tu culpa y por culpa de la otra desgraciada ¡Beryl me va a matar!

-no si yo te mato primero—se levanto de un salto del suelo y le dio una fuerte patada en la cara volteándole toda la cabeza y azotándolo contra la pared— ¡te matare maldito! No olvides que soy sailor moon. Soy una sailor scout que lucha por el amor y la justicia. Te pateare el culo una y mil veces por haberme golpeado ¡prepárate idiota!

-¡no! ¡No….!

-¡Tiara lunar….!—se la quito y la lanzo— ¡acción…..!

-¡ah….! ¡Perra!—grito mientras la tiara iba hacia el—pero, ya verás ¡ah….!

Con un poco de energía que aún le quedaba, lastimo a Serena y Amy. Lanzándolas lejos y haciendo que cayeran al suelo muy golpeadas, Luna intervino para ayudarlas.

-¡Amy….! ¡Lánzale la pluma que te di a Rei! ¡Hazlo pronto!

Amy saco la pluma y se la lanzo a Rei. Esta la atrapo con mucha rapidez y al estar frente a frente con esa bella pluma roja y dorada con el símbolo del planeta Marte, algo ocurrió. Su frente empezó a brillar y pronto se dibujo en ella el mismo símbolo. Gritando las palabras que Luna le dijo que dijera, se transformo en la poderosa y hermosa sailor mars.

El traje de sailor mars era muy parecido al de Amy, solo que ella llevaba su largo y negro cabello suelto, su mini falda era roja y sus zapatos eran de tacón pequeño. Bella, tan bella como el mismo fuego abrazador, se paro frente a Jedite y lo amenazo.

-¡vade retro engendro del infierno! ¡Fuego de Marte….! ¡Enciéndete!

El poderoso fuego de sailor mars acabo por completo con Jedite. Dejándolo convertido en nada más que cenizas, pronto se vieron envueltas en otra terrible situación. El fuego de Rei desestabilizo el tiempo de aquel agujero negro y debían salir cuanto antes de ahí, era muy peligroso.

Pronto estuvieron afuera. Serena, Amy y Rei; aun con sus respectivas transformaciones, ayudaron a las demás asustadas chicas a levantarse. Luego de calmarlas y explicarles algo de lo que había pasado, sonrieron cuando ellas les agradecieron su ayuda.

Un momento después y frente al templo aun transformadas, Rei aun no entendía muy bien lo que había pasado.

-pero… ¿qué fue lo que paso? ¿Qué es lo que he hecho?

-Rei—se le acerco una sonriente Luna—eres la representante del planeta Marte y dominas el fuego. Has sido elegida junto a las demás para encontrar el cristal de plata y a la princesa. Eres sailor mars y te damos la bienvenida.

-¡¿qué?!

-eres nuestra compañera Rei—se acerco Serena para abrazarla— ¡qué bien!

-buscábamos a alguien como tu Rei—se acerco una sonriente Amy—nos da gusto tenerte entre nosotras.

Y mientras Amy y Serena abrazaban a Rei y le daban la bienvenida, en otro lugar Neflyte y compañía, estaban muy molestos viéndolas celebrar mediante un espejo.

-¡malditas! ¡¿Atreverse a acabar con Jedite?! El era uno de los cuatro guardianes y su muerte… no quedara impune—miro a una bella rubia que estaba abrazada a un platinado de cabello largo tras el—eso se los juro.

-...-

Mas tarde y ya en sus respectivos uniformes, estaban en una heladería compartiendo. Serena las había invitado a comer algo para des estresarse un poco y conocerlas mejor. Sobre todo a Rei.

-como sea Serena, no puedes esperar que este tranquila. No todos los días te dicen que eres una legendaria sailor scout y que debes luchar con un montón de imbéciles que son un peligro. No es nada fácil asimilarlo.

-ok si Rei, eso lo entiendo pero…

-¿y tú que tanto vienes hablar eh Serena?—le pregunto Luna con una gran sonrisa—si el día que te hable y te convertiste en sailor moon, te provocaba que te tragara la tierra del miedo que tenias.

-¡oye!

A la risa de Luna se sumo Amy y Rei. Amy que era una chica tan sola y tímida, se reía mucho cuando estaba con Serena y ella salía con sus singulares ocurrencias. Compartiendo risas y sus deliciosos helados, una seria y bella sacerdotisa se levantaba para irse.

-oh vamos Rei, no te vayas. Aun no has terminado tu helado y…

-si sigues comiendo tanto dulce—dijo una irritante y particular voz que ya conocía tras ella—te vas a poner como un balón. Eres muy linda así cabeza de chorlito. No comas tanto porque tu—se le acerco por la espalda y le dijo al oído—ya eres lo suficientemente dulce ¿no crees?

-¡tú!—se giro de golpe con la cara muy roja y se levanto de la silla con brusquedad— ¡¿por qué no me dejas en paz?! ¡Lo que yo coma o no, no es asunto tuyo y…!

-sí, si cabeza de chorlito—se rio al igual que ellas de verla enojada—como tu digas. Pero oye, no seas tan grosera ¿no me vas a presentar a tus amigas? –luego miro a Amy con detenimiento y se les acerco—a ti te he visto antes ¿no eres tu Amy Mizuno? ¿La genio de…?

-mucho gusto—le sonrió—sí, soy Amy Mizuno y soy amiga de Serena y ella— señalo a Rei a su lado—es ¿Rei…?

-Hino, soy Rei Hino—hizo una pequeña reverencia—mucho gusto. Soy la sacerdotisa del templo Hikawa.

-guau, impresionante ¿qué hacen dos mujeres tan bellas y talentosas con una chica como cabeza de chorlito?—la miro y le guiño un ojo muy risueño—tengan cuidado, es muy linda pero mala estudiante.

-¡soy Serena! ¡Serena!—fue con el dando manotazos y roja de la ira mientras ellas reían— ¡¿cuántas veces te lo tengo que decir antipático?!

-ah cabeza de chorlito, cabeza de chorlito—se le acerco lentamente poniéndola muy nerviosa—créeme, lo sé—se giro para despedirse—mucho gusto chicas. Soy el futuro novio de cabeza de chorlito, soy Darien Chiba y…

-¡Hey Darien!—se acerco Andrew—ya vámonos que… ¡hola Serena! Amy.

-hola Andrew ¿Cómo te va?—le dio un beso en la mejilla y lo saludo.

-bien Serena, gracias. Pero si no me voy ya con Darien a estudiar, no vamos a…

-sí, si Andrew, que inoportuno eres ¿que no ves que estoy saludando a cabeza de chorlito y a sus amigas?

-ok creo mejor me voy Serena—dijo Rei levantándose de la mesa y riendo—tu estas muy ocupada discutiendo con tu "novio" y…

-¡no es mi novio Rei! ¡No digas eso!

-yo me voy contigo Rei— guiño un ojo Amy y tomo a Luna en brazos para salir—creo que tienes razón, es de mala educación estar de mas cuando una pareja…

-¡no más ustedes dos!

-un gusto haberlas conocido chicas y—les dijo Darien mientras tomaba a Serena por la cintura y la atraía hacia el—gracias por dejarnos solos. Tenemos mucho de qué hablar.

-me voy adelantando a la estación Darien—rio también Andrew y salió con ellas—no te demores mucho y despídete de tu "novia" rápido. Aun hay mucho por hacer.

-¡que no es mi novio! ¡No soy su novia y ustedes son…!

-¡adiós Serena!—dijeron ambas muertas de risa—nos vemos ¡adiós Darien!

-¡hasta luego chicas!

Las chicas salieron y no podían parar de reír por el sonrojamiento de Serena y los insultos que le daba a Darien. Mientras ellas se alejaban y gozaban a costillas de una nerviosa y avergonzada Serena, ella trataba de soltarse del agarre de Darien.

-¡¿podrías soltarme y dejarme…?!

-¿en paz?—la atrajo por la cintura hacia su rostro y ambos se miraron con detenimiento.

-tu… tú te pareces mucho a…a…

-¿a una estrella de cine?—le guiño un ojo y sonrió para distraerla y distraerse—sí, me lo han dicho en más de una ocasión.

-¡eres de lo peor!—se le soltó con enojo y le dio la espalda— ¡déjame en paz y deja de decir que eres mi novio! ¡No lo eres y nunca lo serás!

-¡nada está dicho aun cabeza de chorlito! –Dijo muerto de risa mientras ella se alejaba muy enojada dándole la espalda—ya verás que muy pronto lo serás. Lo extraño es que—pensó más serio—tú también me recuerdas mucho a alguien. Que dicha seria que en verdad fueras la mujer de mis sueños y la preciosidad de sailor moon. Pero ¿qué estoy diciendo? Eso es una…

-¡Darien! ¡Darien! ¡Ya vámonos!

-sí, si –rio y tomo camino hacia el— ¡ya voy!