Capitulo 5: Lita

Era una mañana como muchas otras. Una en donde ella no se quería levantar y no porque tuviera sueño; no era por eso. Solo quería quedarse en la cama y bajo las cobijas pensando en el. Recordando aquel beso que él le había robado y que se había sellado en su corazón. Soñando con volver a estar entre sus brazos y aspirar de lo dulce de su penetrante perfume, quería ver sus bellos ojos azul zafiro a través del antifaz y pedirle que no dejara de besarla jamás.

Sonriendo como cualquier encantadora y dulce colegiala, finalmente se levanto de la cama y le hizo caso a Luna. Ella era mucho más implacable que su mama, Luna no temía usar sus uñas para despertarla si tenía que hacerlo. Algo cansada porque había trasnochado la noche anterior por terminar una tarea, salió junto a Luna rumbo a estudiar.

-Serena… ¿qué es lo que te pasa? Te noto muy distraída esta mañana ¿qué ocurre?

-pero Luna ¿Cómo mas quieres que este?—trato de fingir—ser una estudiante de último año y una sailor scout al mismo tiempo ¡no es nada fácil! Trata de entender por favor.

La realidad era que esa no era la razón, la razón era otra. Le dolía pensar que su amado Tuxedo Mask y por quien deliraba, pudiera ser su enemigo. Le preocupaban las advertencias de Luna y eso lastimaba su enamorado e ingenuo corazón.

"no conocemos bien su identidad" "más vale no confiarse"…

-"pero ¿Por qué me dices eso Luna?" "¿Por qué?" "yo…yo siento que lo conozco de toda mi vida" "en sus brazos me siento tan bien" "sus manos, sus labios y todo él es tan suave…" "lo amo y no concibo pensar que pueda ser mi enemigo" "¡no!" "no destino, no puedes ser tan cruel" "mi primer y único amor, no puede ser malo"

-¡Serena….! ¡Cuidado!

Serena estaba distraída, estaba más distraída de lo normal porque estaba pensando en él; en el hombre que amaba. Tan elevada estaba que no vio un auto que venía y cruzo la calle. Siendo muy tarde porque el auto estaba prácticamente sobre ella, ni cuenta se dio cuando aquella chica la salvo.

-¿estás bien?

-sí, si—respondió muy nerviosa—estoy bien. Muchas gracias. Yo no… estaba distraída y…

-sí, me di cuenta. Deberías tener más cuidado. Casi te matas.

-de verdad lo siento y—recogió su paraguas mientras la chica se alejaba— ¡gracias! Guau, que lindo arete en forma de rosa tiene y que olor. Ummmm –sonrió y se levanto para seguir su camino—olía como a galletas recién horneadas. Qué bonita muchacha.

Aquella chica de fuerte carácter que la había salvado, era Lita Kino. Alta, cabello castaño oscuro y recogido en una cola de caballo, ojos verdes y lindas caderas, era una chica de diecisiete años como ella pero aparentaba más; su estatura y su fuerza la hacían parecer mayor de lo que era. Con una linda sonrisa que mostraba muy poco, siguió su camino hasta el lugar en donde estudiaba y que casualmente, era el mismo que el de Serena.

Ya en la escuela y reunida con sus compañeras de clase y Molly, hablaban un poco de todo. Molly les contaba algo triste que tuvo que medirse el vestido de bodas de su prima porque ella se encontraba enferma. Les conto con mucha consternación que había sido algo muy raro. Dijo que el futuro marido de su prima había desaparecido y que al poco tiempo, su prima había caído enferma.

Tan concentradas estaban en su amena charla con Molly, que chocaron con una alta y fuerte chica de extraño uniforme.

-tengan cuidado chicas.

-¿Quién es esa?—pregunto Molly mientras Lita se alejaba.

-oye…-exclamo Serena sorprendida—es la chica que me salvo esta mañana.

-oigan pero—dijo una de sus compañeras—que grande es y que imponente se ve.

Ellas estaban haciendo comentarios sobre Lita cuando el profesor entro y le llamo la atención. Regañándola por tener un uniforme completamente diferente al de sus otros compañeros, se sorprendió por lo que ella con mucha naturalidad le contesto.

-disculpe profesor pero…el otro uniforme me queda muy pequeño ¿no querrá que se me vea todo o sí?

-¡Señorita!—le dijo molesto— ¿qué es esa falta de respeto? Además, no debería traer el cabello recogido de esa forma. No está permitido y…

El profesor regañaba a Lita y Kelvin se acercaba a las chicas y decía…

-es la nueva. Dicen que tiene la misma fuerza de Hércules y que la echaron de su antigua escuela por estarse peleando a cada rato.

-vaya, vaya—dijo Molly con molestia mientras volvía a su silla—pero si es el comunicativo de Kelvin—rio— ¿sabías que los hombres chismosos no le gustan a las chicas?

-oh vamos Molly—se quito los lentes y le sonrió—se que te morías por saber quién era esa chica, no me lo vayas a negar—se le acerco— ¿por qué crees que me acerque a decírtelo? A mí tampoco me gusta el chisme, lo que me gusta—saco una flor de su saco y se le entrego—es verte sonreír.

-uyyyy—dijo Serena muerta de risa a su lado y viendo las mejillas rojas de su amiga—que galán nos saliste Kelvin ¿ya te olvidaste de mi?

-oh no mi amor—saco otra flor y se regalo a Serena—las amo a las dos. Aun no me decido.

-¡eres un tonto Kelvin!—exclamo Molly molesta y giro el rostro, no soportaba verlo más.

Dejando de lado la coquetería de Kelvin y guardando con cariño la flor en uno de sus libros porque era la primera que le regalaban en toda su vida, abrió el libro y empezaron la clase.

Ya a la hora del almuerzo, dos lindas chicas buscaban un lugar para comer tranquilamente.

-¿Dónde comemos Serena?

-hmmmm ya no llueve. Vayamos al patio.

Ellas llegaron al patio. Se dirigieron inmediatamente hacia un lugar al que a ambas les gustaba ir, pero cuando vieron a Lita ahí, se detuvieron en el acto. Gracias a las advertencias de Kelvin, una asustada Molly cambio de opinión.

-oye pero no Molly ¿ya viste su almuerzo? Se ve delicioso y muy bien presentado.

-sí pero…-dijo mientras Serena se acercaba más a Lita— ¡Serena cuidado!

Los chicos estaban jugando un partido de beisbol en el patio. Fue por eso que cuando salió una bola rápida y justo a la cara de Serena, Lita dejo su almuerzo a un lado y la ayudo de nuevo. Poniéndose frente a ella y atrapando la bola rápida con una de sus manos como si se tratase de nada, finalmente se las devolvió y reprendió a Serena.

-ah… ¿eres la chica de esta mañana? Deberías tener más cuidado. Te las pasas en la luna.

-eh….

-¿qué? ¿Qué tanto ves?

-es tu almuerzo—le brillaron los ojos de emoción—tus bolas de arroz tienen un aspecto delicioso.

-ah… —tomo una y le sonrió— ¿quieres una?

-¿Quién yo? Me da mucha pena pero si—la recibió—pero ¿sabes? Yo no suelo comer mucho. Tengo el apetito de un pajarito.

-ok—le dio otra—no hay problema. Oye, no sé porque nadie quiere hablar conmigo. Me da la impresión de que me tienen miedo o algo así— sonrió y vio como comía casi todo su almuerzo.

-ummmm ¡esta delicioso! Tu mama es una excelente cocinera.

-no—dijo con tristeza—yo vivo sola. Llegue hace poco y no conozco muy bien la ciudad ¿podrías decirme dónde encontrar un buen supermercado, tienda o algún lugar de videojuegos? Porque he buscado por todas partes y no… oye ¿me estas escuchando?

-¡¿qué?! ¿Tiendas de videojuegos?—dijo con migajas de comida en la boca—yo conozco una. Si quieres te llevo.

-¿de verdad?—sonrió muy alegre—que amable. Muchas gracias. Por cierto, me llamo Lita. Mucho gusto.

-Serena—le sonrió y tomo otra bola de arroz—mucho gusto. Oh por Dios Lita ¡esto esta delicioso! ¡Eres increíble!

En la tarde y después de clases, Serena se encontró con Lita para enseñarle la tienda de videojuegos y su preferida. En el camino y por conocerla más, empezó a decirle sus mágicos secretos sobre cómo ganar su juego favorito "sailor V" compartiendo risas y un agradable momento, entraron a la tienda y empezaron a jugar. Con cada minuto que pasaba con ella se daba cuenta de que no era lo que había escuchado. No le parecía para nada agresiva y es más, le parecía muy dulce y tierna.

-¡dale! ¡Dale la súper patada Lita!

-ah… ahí estas Serena—llego Amy con Luna en brazos.

-si—se acerco Andrew muy sonriente—esta chica es buena. Llevan un buen rato jugando y ha pasado de nivel con mucha facilidad.

-¿es compañera tuya Serena?

-¿van a la misma escuela?—pregunto un más interesado Andrew.

-hola Amy, Andrew, ella es…

-acabo de llegar a Jyuban—se giro Lita de su asiento y se levanto—mucho gusto, soy Lita Kino. Serena me trajo a conocer la tienda y –sonrió—está muy buena. Aun no conozco mucho la ciudad y…

-yo soy Andrew, Andrew Furuhata—le sonrió y le extendió la mano—mucho gusto. Pero vaya—las miro a todas—todas las amigas de Serena son hermosas.

-eh…gracias—Lita se sonrojo mucho mas, Andrew le había parecido muy atractivo.

-oye…ahora que lo mencionas, no sabía tu apellido ¿te apellidas Furuhata?

-sí, es Furuhata pero prefiero que me llamen por mi nombre, en especial… —fue con Lita y le sonrio—las mujeres bellas como ustedes. Un gusto y si necesitas conocer la ciudad, yo puedo enseñártela ¿te gustaría?

-eh…yo, este…-estaba roja como un tomate y no sabía que decir—si, este sí, gracias. Que amable pero me da mucha pena contigo.

-a mi no—le sonrió de nuevo—un gusto haberte conocido Lita y ojala te haya gustado la tienda. Nos vemos chicas—se empezó a alejar—hay mucho trabajo hoy. Con permiso.

-uy Lita—se le acerco Serena muerta de risa y le paso un brazo por el hombro— ¡le gustaste a Andrew! El está muy lindo ¿no crees?

-ay Serena yo no….

Y mientras Lita trataba de recuperar el color normal de su piel y Andrew se alejaba muy interesado en ella, Amy refunfuñaba junto a Luna y algo lejos de ellas.

-es el colmo con Serena, se va haciendo amiga de cualquiera sin conocerla.

-sí, es verdad Amy. Todo el mundo le cae bien. Es lo mismo con Tuxedo Mask. Esta como loca con él y yo ya no se qué…

-¡oigan! ¡Oigan!—fue Serena abrazando a Lita por el hombro—les presento a Lita. Es súper fuerte y hace una comida deliciosa.

-mucho gusto—dijo algo tímida sin saber porque—Lita Kino. Soy la nueva compañera de Serena.

Luego de haberse presentado y viendo que Amy ya no estaba tan desconfiada, entraron en confianza y salieron. Mientras caminaban por la calle y veían hacia una hermosa tienda de vestidos de novia, Amy empezó a hablar de la maldición y a contar todo lo que ahí pasaba.

-ah sí ¿Cómo lo que nos conto Molly esta mañana verdad?

-algo así Serena. Se dice que es ahí donde aparece la novia fantasma.

-¡¿un fantasma?!—exclamaron ambas.

-sí, se dice que el maniquí vestido de novia pasea por el barrio y conquista a los transeúntes para casarse con ellos. También he escuchado que las novias que han comprado sus vestidos en ese lugar, quedan malditas. Dicen que les pasan muchas cosas malas.

-ah no si eso es así—dijo Serena algo asustada y mirando hacia la tienda—jamás compraría mi vestido de novia en ese lugar.

Amy que vio el miedo de Serena, le sonrió y camino para alejarse de ese lugar. Ella solo quería tomar un poco su ejemplo y hacer sentir más en confianza a Lita con ellas pero lo único que consiguió, fue asustarla. Amy era muy inteligente para los textos pero no mucho para tratar con las personas.

Unos pasos más adelante, se encontraron con Rei que estaba barriendo como siempre a esa hora el templo. Dándole de comer a sus consentidos cuervos, las vio llegar y las saludo; al igual que lo hizo alguien más.

-que amigas tan bonitas tienes—se les acerco—señoritas, son ustedes en verdad encantadoras ¿no les gustaría trabajar con nosotros en el templo?

-abuelo…. —apretó la escoba enojada.

-me siento halaga pero no gracias—le sonrió Serena al igual que lo hicieron Amy y Lita.

Y mientras Rei refunfuñaba por la intromisión de su coqueto abuelo, Lita pensaba en algunas cosas.

-"¿la tienda maldita?" "¿la tienda novia fantasma?" "todo eso es muy extraño pero ¿qué es lo que estoy pensando?" "nada de eso me afecta y no debo pensar en eso" "hoy conocí a Serena que ha resultado ser una caja de sorpresas y además…lo conocí a él. Guau ¡qué guapo!" "hace mucho no conocía a un chico tan guapo y atento como él y…"

-Lita, Lita ¿estás bien? Te estás riendo sola ¿si nos estabas escuchando?

-lo siento es solo que—trato de alejarse—su conversación es algo complicada chicas. Creo que lo mejor es que las deje platicar con más confianza.

-oh por favor—rio—no le hagas caso a Rei—luego miro a Rei—ya cálmate Rei, no es para tanto.

-no confió en los hombres ¡ja! Esa chica de la que hablan ¡que no se queje! Se salvo de haberse casado con un fantasma.

-ah… ¿tú crees que el prometido de la prima de Molly…salió con la novia fantasma?

-¿lo ven?—rio Lita y tomo su maleta—es muy complicado. Me dio gusto conocerte Rei, Amy, Serena pero ya debo irme. Estoy algo lejos de mi casa y debo preparar la cena.

Así Lita se fue. Muy sonriente por haber hecho una nueva amiga como Serena y mas por haberlo conocido y haberlas conocido a todas ellas, se marcho muy sonriente para su casa a preparar la cena.

Una hora después y dando por terminada la reunión de siempre, Luna tomo la palabra.

-esta noche iremos a echar un vistazo al lugar ¿de acuerdo chicas?

-¡sí!

-..-

Era la noche y esta estaba siendo una muy fría y particularmente oscura. Andrew ya estaba terminado su turno y estaba cerrando la tienda cuando la novia fantasma lo abordo. Luciendo increíblemente hermosa en ese vestido de novia y con la cara más angelical que él jamás hubiera visto, fue dominado por ella y recibió una orden.

-mírame fijamente. Serás mi esclavo. Ofréceme toda tu energía y búscame más.

Andrew cayó bajo la poderosa energía maligna de ese extraño ser. Completamente dominado y entregado a ese lavado cerebral, se acerco a Lita que había salido por una soda.

-hola Lita…te estaba esperando.

-¿a mí?—pregunto apenada mientras él se le acercaba lentamente.

-si—le tomo el mentón con delicadeza y se acerco aun mas—a ti. Mírame. Mírame fijamente y obedece.

El se acerco a ella, completamente inconsciente de lo que estaba haciendo y obedeciendo las órdenes de aquella novia fantasma, poso ambas manos en el rostro de Lita y la beso. Le dio un apasionado beso que la dejo sin aire y sin energía en muy poco tiempo. Entrelazando su lengua con la suya y dejándose llevar por la pasión y el calor que le despertó, se dejo besar desenfrenadamente por aquel rubio que le parecía tan guapo. Ella al verlo a esos bellos ojos verdes que la hipnotizaron gracias al poder de aquella malvada, perdió la voluntad y accedió.

Darien que pasaba por ahí después de haber salido de clases, se le hizo muy extraña aquella escena. El conocía a su amigo y sabía que él no era de los que se besaba con cualquier chica. Detallando un poco más la situación y viendo como tomaba en brazos el cuerpo desmayado de Lita y se dirigía a aquella tienda, descifro en un instante que algo andaba mal. Ver la mirada perdida de su amigo y sentir toda esa energía negativa, hicieron que él se transformara en Tuxedo Mask y corriera por ayuda.

Unos minutos después y frente a la ventana de Serena mientras el viento elevaba su capa…

-lo siento pero no hay tiempo que perder.

-¿es…un sueño?—abrió los ojos mientras él la tomaba en brazos y saltaba por la ventana— ¡Tuxedo Mask!

-¡Serena! ¡Serena!—gritaba una angustiada Luna—debo llamar a Amy y a Rei—tomo el intercomunicador— ¡Amy! ¡Rei! ¡Despierten! ¡Tuxedo Mask se llevo a Serena! ¡Debemos ir por ella!

Y mientras Luna pedía ayuda desesperada porque no confiaba en Tuxedo Mask, ella le preguntaba….

-¿A dónde vamos Tuxedo Mask? ¿A dónde me llevas?

-algo muy extraño está pasando ahí—la bajo al llegar a la tienda—yo no puedo hacer mucho pero tú sí. Ve, ve y ayúdalos por favor.

-¡Lita! ¡Andrew! ¡¿Qué es lo que está pasando?!

-¡Serena!—gritaron Amy y Rei que apenas llegaban.

-¡oh claro! ¡Es la novia fantasma!

-debo irme. Pero—dijo al ver su cara tan triste y ver que ellas llegaban. Luego saco una rosa y se la regalo—nos veremos después. Te lo prometo—le guiño un ojo y salto—adiós.

-¡Tuxedo Mask! ¡No te vayas!

-¡Serena!—grito Luna.

A Serena le dolía mucho que él se fuera porque aun había muchas cosas que debía preguntarle. Había muchas cosas que quería decirle y no pudo. Concentrándose en su trabajo y más al ver como Lita, Andrew y los demás estaban desmayados en el gran salón de esa tienda, se transformo junto a las demás en sailor scout para luchar.

-¡tomar la apariencia de una novia y abusar de la gente con palabras dulces…..es imperdonable! Soy sailor moon y he venido, a patearte el culo malvada.

-¡su imaginación debe ser usada para el bien!—llego Amy de un salto— ¡soy sailor mercury y te castigare en el nombre de Mercurio!

-¿atreverte a engañar a las mujeres de esa forma? ¡No nos tomes por idiotas!—llego Rei y tomo posición—la llama de la justicia ardera sobre ti. Soy sailor mars.

Y mientras ellas se presentaban, Lita….

-¡ah….! ¡Maldita!— le dio un gran puño a la demonia— ¡¿Cómo pudiste hacerme eso?! ¡Te matare!

Lita se levanto furiosa del suelo y se dio cuenta de que todo se había tratado de un engaño, de una farsa. Que aquella demonia había manipulado a Andrew para que la hipnotizara y por ende a que la besara; en pocas palabras, nada había sido real y se sentía humillada.

Por eso tomando a la demonia por el cuello después de haberla golpeado y tirarla al piso, le dio una serie de puños en los que descargo toda su ira.

-¡Lita! ¡No puede ser!

Al descargar toda su ira y frustración sobre la pobre demonia que suplicaba piedad, algo paso. El símbolo en su frente le mostro a Luna que se trataba de la cuarta sailor scout y de la más fuerte de todas ellas, era sailor Júpiter.

Tirándole una pluma de transformación al comprobar que se trataba de ella, todas vieron con asombro cómo se transformo. Siendo la misma imponente y hermosa mujer, el verde de su traje de scout le quedaba muy bien. Sus aretes rosa combinaban muy bien con la mini falda y los pequeños tacones verdes.

-¡asquerosos gusanos!—rio Neflyte desde lo alto del techo— ¡aquí estoy! ¡Intenten vencerme!

-¡trueno de Júpiter….! ¡resuena….!

-¡ah….!

-¡mercury! ¡Ataca con una tormenta por favor!

-si—cruzo los brazos Amy para atacar— ¡fulgor acuático de mercurio….!

Ante los fuertes ataques de Lita y Amy, Neflyte se vio acorralado. Temiendo por su vida y sin querer correr la misma suerte de Jedite, cruzo sus brazos y desapareció. Serena esta vez no hizo mucho pero cuando vio la silueta de su amado Tuxedo Mask sobre un tejado, se distrajo por completo. Ella quería ir con el pero Luna, no se lo permitió.

-"¿fue Tuxedo Mask quien trajo a Serena hasta aquí?" "¿Por qué?" "¿Cuál es su verdadera identidad y que es de nosotras?" "¿aliado o enemigo?"

Las chicas al igual que lo hizo Tuxedo Mask, emprendieron la huida. Muchos de los que estaban ahí ya empezaban a recuperar la consciencia, como Andrew por ejemplo.

-¿ah pero….que hago aquí?

Ya retiradas y sin que nadie pudiera verlas, empezaron a hablar de lo que había pasado.

-¿eres una sailor scouts como nosotras? ¿Por qué no nos habías dicho antes Lita?

-no lo sabía hasta ahora Serena. Todo esto es igual de sorprendente para mí como para ti. Deje mi antigua escuela porque… —se puso triste.

-¿Por qué? ¿Qué paso Lita?

-porque a decir verdad un chico muy parecido a Andrew—tomo aire porque le dolía mucho recordarlo—me rompió el corazón. Me fui porque no quería verlo más, eso solo me hacía daño; pero más importante que eso, fue por la voz que me susurro. Me dijo que me esperaban aquí y—sonrió—ahora entiendo porque.

-oh por favor nena—se le acerco Rei y sonrió— ¿llorar por un chico? Ningún hombre merece una sola lágrima de nosotras ¡ninguna!

-sea cual sea la razón que te trajo aquí—dijo Serena muy sonriente en medio de las dos—nos alegra tenerte en el grupo ¡bienvenida Lita!

-¡bienvenida!—se sumaron Amy y Rei al abrazo de Serena.

-..-

(Esto no pasó, es invención mía jejejeje) Como ya era algo tarde y todas debían levantarse temprano para ir a estudiar al día siguiente, se despidieron y tomaron caminos diferentes. Serena se fue con Luna pensando una y otra vez en su amado Tuxedo Mask; pensando en cómo era que él había descubierto que ella era sailor moon. Mientras Serena le daba una y mil vueltas la cabeza porque no comprendía, Amy acompañaba a Rei al templo.

No muy lejos de ellas, Lita caminaba hasta su casa cuando escucho una voz familiar que le llamaba.

-¿Lita? ¿Lita eres tú?

-ah…-se giro para verlo y se puso muy seria—hola Andrew.

-oye no espera—se le acerco muy apenado—imagino porque estas molesta. Yo solo quería…

-"¿Cómo? ¿Acaso lo recuerda?"

-¿entonces si? ¿Me perdonas?

-¿perdonarte?—levanto una ceja— ¿por qué? ¿Acaso que me hiciste?

-estoy muy apenado contigo porque yo no soy así. Nunca quise hacerte sentir incomoda hoy y eh…-jugaba un poco con sus manos—imagino que es por eso que estas molesta ¿Verdad? Porque hoy en la tarde que te conocí, me porte como un estúpido y la verdad no fue porque…

-ah…. —rio y lo miro—ahora entiendo. No, no te preocupes por nada. No estoy molesta por nada de eso.

-ufff que alivio—soltó el aire que retenía—que gusto haberte encontrado y haberme podido disculpar. Te repito, yo no soy así. Es solo que hmmm, es difícil de explicar sabes. No sé ni porque te estoy diciendo esto pero creo que mereces una explicación—la miro con mucha seriedad—lo que pasa es que mis amigos, en especial Darien, me han aconsejado que hable con otras chicas desde que mi novia me pidió un tiempo y pues la verdad yo no….

-no digas mas—levanto la palma de la mano y le pidió que guardara silencio—no me digas nada más que entiendo mejor de lo que crees. En este momento también, es decir, no es igual porque el mío no me pidió un tiempo—rio forzadamente—el simplemente se fue con ella y no tuvo la delicadeza de… —no pudo evitar llorar—lo siento, que pena contigo. Es lo que te digo, entiendo. Aun estoy lidiando con eso y es una desafortunada coincidencia que tú te le parezcas tanto.

-ay no pero—fue con ella y la miro con dolor— ¡si soy de malas! ¿Cómo voy a ser tan de malas de parecerme a un canalla como ese ah? ¡Es el colmo!

-ay Andrew—se limpio el rostro con la manga de la blusa y rio—muchas gracias. Me da mucha pena contigo que me veas así y no te preocupes—le sonrió—no hay problema. Ahora me doy cuenta de que no eres como él, eres mucho mejor y con el perdón que me merece tu novia…

-ex, ex novia Lita.

-como sea, ella, es muy tonta—se sonrojo— Aun lo recuerdo y me duele su engaño porque era como tu cuando lo conocí, un gran chico. Ojala las cosas entre ustedes se arreglen y me ha dado gusto conocerte.

-si, a mi también. Oye pero ¿no está muy tarde para que estés en la calle?

-¿Quién eres…la policía?—rio a carcajadas.

-no, pero es diferente. Soy hombre y no hay problema. Pero una niña tan linda como tú, corre mucho peligro a esta hora en la calle. Si gustas te acompaño hasta tu casa.

-oh no, no es necesario—le contesto muy nerviosa sin saber porque—no estoy lejos y no quiero quitarte más tiempo.

-quedo más tranquilo si te acompaño ¿vamos?

-si tu insistes… —rio cuando el tomo su bolso y camino a su lado—muchas gracias Andrew.

-no es problema—le sonrió amable— muy bien señorita y dime ¿Por qué tus padres te dejan salir sola tan tarde eh? Es muy peligroso que…

Y mientras ellos caminaban hasta la casa de Lita y platicaban un poco sobre cada uno, Tuxedo Mask veía una vez más la escena de pie en un tejado. Ahora si se sentía tranquilo. Le daba gusto ver que su amigo estaba siguiendo sus consejos y que ya no estaba dominado por aquella energía. Más tranquilo por él y tomando camino hasta su departamento porque todo se había solucionado, aun había una parada que quería y tenía que hacer.

Frente a la ventana de Serena y mientras la veía dormir, pensaba muchas cosas.

-"de no ser por tu protectora, me acercaría para robarte otro beso" "es extraño lo tentado que estoy a acercarme y secuestrarte para siempre mi amada sailor moon, oh no, es decir, Serena" "es una dicha para mí que la mujer que amo y la que me enloquece, sean la misma" "tal vez y con algo de suerte, seas la misma mujer que se aparece en mi sueños cada noche…"

"consigue el cristal de plata" "sálvame por favor porque esa será la única forma de estar juntos y recuperar nuestras memorias, mi amado….."

Sonriente por ver como se abrazaba a una almohada y dormía cual bebe fuera, apareció varias rosas. Esparciendo sus pétalos gracias al fuerte viento de la noche, lleno su habitación de suaves y olorosos pétalos rojos. Abriendo su capa y saltando de tejado en tejado, se fue feliz de haberla visto.

Mientras que ella decía entre sueños…

-ummmm que bien huele. Huele a ti mi amado Tuxedo Mask. Tuxedo Mask….te amo mi amor….

En otro lugar algo retirado de ellos y frente a una puerta, algunos se despedían.

-bueno….ahora si quedo más tranquilo. Buenas noches Lita y que descanses. Me alegra saber que no te hice sentir mal y lo que si me dolió—la vio sonreír—es saber que me parezco a un tipo tan desagradable como ese ¡qué mal!

-oh no—decía entre risas—no digas eso. Tal vez te encuentre parecido a el por eso, porque fue un gran chico y lo quise mucho. Aun es difícil olvidarlo pero sé que con el tiempo, todo irá mejorando.

-creo que puedo decirte lo mismo—dijo con pesar pensando en su ex novia o lo que fuera—buenas noches y que descanses.

-oye—le dijo con las manos cruzadas en la falda—eh no sé, sé que es tarde y todo pero hmmm, estaba por comer y no sé si ¿te gustaría pasar y….?

-no sé, eso depende de ti—le sonrió y le enterneció ver sus mejillas ruborizadas—me da pena contigo y no quiero que pienses que soy un aprovechado que quiere…

-¡oh no, no! no digas eso, se que no. Si te estoy invitando es porque me doy cuenta que eres un buen muchacho y además es en agradecimiento por haberme acompañado hasta aquí. Solo son unas cuantas galletas y un vaso de…

-¡¿galletas?!—Pregunto emocionado— ¡me encantan las galletas! ¿Entonces si puedo pasar?

-¡claro!—sonrió y abrió la puerta—si fui yo quien te invito.

Cuando subieron las escaleras y Lita abrió la puerta…

-¡Oh por Dios!—detallo cada parte de su ordenado y oloroso departamento— ¡es increíble! ¿Quién te organiza este lugar?

-¿Quién más?—rio y fue a la cocina— ¡yo! Pasa, ponte comodo.

-yo la verdad soy un desastre—dijo riendo y sentándose en una sofá verde en la sala—mi casa parece, dicho por Darien, un nido de locos. No soy muy bueno con el aseo y…

-si gustas yo puedo arreglarlo—llego con una bandeja de galletas y leche, luego se sentó frente a él—es uno de mis pasatiempos preferidos. Me gusta tener todo limpio, organizado y cocinar cosas difíciles.

-guau Lita, es la mejor galleta que me he comido jamás ¡están exquisitas! Estas llena de sorpresas. Serás una gran esposa algún día.

-eh…. Gracias—respondió apenada con una galleta en la mano—hice muchas galletas. Es una manía que tengo de hacer comida en exceso. Si quieres te puedes llevar algunas.

-gracias pero en cuanto a lo que me dijiste hace un momento—remojo una galleta en el vaso de leche como un niño y se le llevo a la boca—me da pena. Si arreglas mi casa, al menos debo pagarte algo ¿te parece?

-está bien pero oye—tomo una servilleta y se le acerco—te ensuciaste un poco aquí y…

Fue un momento extraño, era algo diferente de lo que había pasado entre ellos más temprano. Si bien ese beso le había encantado y fue increíble, en ese momento sentía algo más que pasión, algo más que calor, se sintió muy extraña. Limpiando su rostro con aquella servilleta y levantándose rápidamente, fue a la cocina a empacarle algunas. Fue lo único que se le ocurrió para distraerse.

Media hora después y ya en la puerta…

-muchísimas gracias por las galletas y el vaso de leche, estaba delicioso Lita. También gracias por las que me regalaste. No duraran mucho mañana que las lleve a la universidad y Darien se las coma pero….muchas gracias.

-te repito, no fue nada. Gracias a ti por acompañarme y ser…así.

-¿así como?—pregunto confundido.

-tan amable. No muchos chicos lo fueron conmigo y nunca lo han sido. Pero en fin…-se apeno de nuevo—nos vemos pasado mañana en tu casa para que me digas que es lo que hay que hacer ¿de acuerdo?

-ok pero ¿te gustaría anotar mi teléfono? También me gustaría pedirte el tuyo. Tienes que darme la receta. Mi hermana cocina unas galletas horribles y—rio—estaría bien que aprendiera de una experta ¿te parece?

-oh claro—saco su móvil—mi numero es 55…

Luego de intercambiar números, sonrisas y miradas, llego el momento más incomodo entre dos personas que se gustan, el saber si deben besarse o no.

-Lita…no quiero parecer un patán o un atrevido pero….

-siento lo mismo pero—respondió temblorosa mientras él estaba a escasos centímetros de sus labios—creo que uno solo no haría daño ¿o sí?

-pienso igual—le sonrió y la abrazo por la cintura, luego la beso.

Siendo este beso uno muy diferente del que ya se habían dado sin que él tuviera memoria de nada, ella entrelazo las manos en su cuello y disfruto segundo a segundo de su beso. Mientras el disfrutaba de su dulce olor a galletas y de la suavidad de sus carnosos labios, ella disfrutaba del dulce olor de su colonia cítrica y de sus caricias en la cintura. Sin querer que el momento acabara jamás, se quedaron ahí por unos cuantos segundos que para ambos parecieron una eternidad.