Capitulo 7: Darien Chiba
-¿Darien?—miro a su alrededor confundida con una manta encima— ¿qué haces aquí? ¿Qué hago yo aquí? ¿Dónde estoy?
-estas… en mi habitación— se le acerco vestido como Tuxedo Mask y sin antifaz— Qué bueno que ya despertaste mi amor ¿estás bien?
-wow, wow, wow—se levanto de golpe de la cama— ¿qué rayos estoy haciendo yo en tu habitación?
-te desmayaste de golpe y te traje conmigo. Pensé que estarías mejor aquí. Has dormido profundamente desde entonces.
-oye—lo miro de arriba abajo, luego vio su capa, antifaz y sombrero de copa con angustia en un mueble cercano—tu….tu ¿no me digas que tu eres…?
Serena al igual que él, estaba sin palabras por lo que veía. Con algo de dificultad fue hasta el mueble en donde estaba el resto del traje y tomando el antifaz sin dejar de decir lo sorprendida que estaba, lo puso en sus bellos ojos y dijo….
-¿Cómo no me di cuenta antes? Esa mirada tan profunda, esa voz, ese lazo…. ¡eres mi amado Tuxedo Mask!
-si—le sonrió y luego tomo el antifaz en una mano—mucho gusto mi querida sailor moon. Soy Tuxedo Mask.
-pero… ¡¿Por qué?! ¿Por qué te transformas? ¿Por qué buscas el cristal de plata? ¡¿Qué es lo que pasa?!
-es por mi memoria –señalo su cabeza.
-¿tu memoria?
-sí, tuve un accidente hace muchos años en donde mis padres murieron y desde ese entonces no sé quién soy. No consigo recordarlo—se le acerco melancólico—me dijeron que me llamaba Darien Chiba. Tenía seis años cuando perdí a mis padres y con ellos, todos mis recuerdos.
-ay no—lloro y lo abrazo con dolor—lo siento mucho.
-yo mucho mas princesa—le acaricio el rubio cabello y la abrazo con más fuerza—desde ese entonces es el mismo sueño. Una mujer, una mujer tan cálida como tú, se aparece en mis sueños cada noche y me pide ¡ese maldito cristal de plata!
-lo siento mucho—lo miro con lagrimas en los ojos—en verdad no sabía que habías sufrido tanto.
-siempre es lo mismo desde entonces—la miro a los ojos—pierdo el sentido y cuando recupero la consciencia, estoy vestido de smoking y vagando por las calles buscando ese cristal. Han sido muchos años en lo mismo y estoy cansado de todo eso—se separo de ella y la miro con seriedad—ahora dime ¿tu porque buscas el cristal de plata?
-eh…bueno la verdad—jugó con sus manos nerviosa—no lo sé. Luna solo se me apareció un día y me pidió que lo buscara. No sé muy bien para qué lo necesita pero aun estamos en busca de eso.
-entiendo—la miro pensativo y se le acerco—dime algo ¿aun desconfías de mi?
-yo no…no sé qué decirte—la voz de Luna retumbaba en su cabeza—Luna me ha dicho que tu….
-creo que ya es demasiado tarde para ambos ¿no lo crees?
-si—respondió nerviosa mientras él se le acercaba—creo que tienes razón. Siento mucho por todo lo que tuviste que pasar y quiero que sepas que nunca desconfié de ti, nunca.
-lo sé—la abrazo con fuerza y respiro del olor de su rubio cabello—ni yo de ti.
-oh por Dios—pensó completamente inmóvil entre sus brazos— ¿qué voy hacer? Lo siento Luna pero no puedo hacer nada. Este es el lugar en el que quiero estar por siempre.
Abrazados y siendo casi uno solo, ella deseaba con toda su alma que el tiempo se detuviera. Estar entre sus brazos, respirar de su masculino olor y sentir su calidez, era lo mejor que le había pasado en la vida hasta ese entonces.
Algo muy similar le pasaba a él. Abrazado a ella como si su vida dependiera de eso, algo que le escucho decir le estrujo el corazón.
-debo irme. Luna debe estar buscándome con las chicas y…
-Serena…-le levanto el mentón y la miro con amor—no te vayas, no me dejes solo. Quédate para siempre conmigo y cúrame de este mal que me atormenta.
-¿Cómo….me llamaste?
-Serena….Serena mi amor, no te vayas. Quédate un poco más conmigo ¿por favor? Hasta hace unos instantes no sabías quien era y yo….yo te necesito más tiempo a mi lado. Tu compañía—le sonrió y la miro con profundidad—me hace mucho bien. Ya sea si estas enojada o así como estas ahora—le acaricio el rostro—sonrojada y temblorosa, yo….
-¿sonrojada yo? ¿Temblorosa? ¡Ja!—le dio la espalda y sonrió—no me hagas reír.
-Serena, mi amor—la abrazo por la espalda—no intentes negarlo. No lo hagas porque a mí también me pasa lo mismo —le corrió un mechón de cabello y le dijo al oído— Ven, solo un rato más ¿sí?
-¿sabes?—se giro, entrelazo sus manos al cuello y le sonrió—me gusta más este Darien. Este amable, valiente y sufrido hombre que me suplica que me quede con el más tiempo. Me encanta.
-a mí también me gustas—le acaricio la mejilla—me gustas toda tu. Me gusta Serena y me enloquece sailor moon. Creo que—dijo a centímetros de sus labios—las amo a las dos.
-Darien…
Fue lo último que alcanzo a decir antes de que la besara. Sintiendo la gloria, el amor, la dicha en ese beso y entre sus brazos, pronto sus caricias y la intensidad de su beso, hicieron que por su frágil cuerpo empezara a recorrer algo que era completamente desconocido para ella pero que la hacía sentir como en las nubes; empezó a sentir calor y mucho deseo.
Debajo de él y cayendo sobre la suave cama en donde hasta hacia unos instantes había dormido tan profundamente, sintió algo sobre su vientre mientras él la besaba y acariciaba sin cesar.
-esto….esto no está bien Darien, Tuxedo Mask, mi amor….no mas, no es correcto.
-¿que no es correcto?—la miro y apoyo su cuerpo sobre los brazos en la cama— ¿lo que sientes o lo que te hago? dime—cayó sobre ella y le beso el cuello con insistencia, luego el lóbulo de la oreja—dime mi amor si no sientes lo mismo que yo ¿no me deseas? ¿No te sientes bien al estar así junto a mí?
-oh si….si y mucho pero….
-¿pero qué?—la beso en los labios y luego la miro— ¿es por los demás? ¿Por qué ellas creen que soy su enemigo? ¡Que se vayan a la mierda entonces!
-¡Darien!—rio y le acaricio el rostro—no es por eso. Es que yo….yo no, eh bueno, yo este soy….
-¿es un chiste verdad?—levanto una seductora ceja y sonrió con suficiencia aun sobre ella—no puedes estar hablando en serio.
-completamente en serio.
-Serena….mi amor ¡¿es de verdad?!—le pregunto con exagerada emoción— ¿lo dices en serio?
-sí. Sé que a mi edad medio mundo lo ha hecho pero yo no. Nunca he tenido un novio antes y pues….
-oh nena ¡nena! que feliz me haces al decirme eso. Si sabía que eras inexperta y algo ingenua pero ¡no sabía que tanto! Serena mírame—le tomo el rostro cuando ella lo giro avergonzada—no te sientas mal, nunca fue mi intención hacerte sentir mal. Es solo que me hace muy feliz que me hayas escogido a mí y que estés aquí conmigo. Quiero que sepas que para mi…también es importante. Eres una mujer muy especial y lo eres porque te amo, te amo Serena.
-¿en serio? ¿Lo dices de verdad o solo lo dices para que me acueste contigo?
-mi amor—la beso y le acaricio la mejilla—no, no lo digo por eso. Por mi si no lo quieres hacer ¡no lo hacemos y ya!—rio muy feliz—yo lo que quiero es estar contigo. Quiero tenerte a mi lado toda una noche. Si te lo digo es porque lo siento aquí—señalo su corazón—te amo y siento que no es de ahora, es de toda mi vida.
-en ese caso…-empezó a levantarse la blusa—yo también te amo Darien. A ti y a quien te dé la gana ser. Te amo y hazlo—se sonrojo mas—yo también te deseo y mucho.
-Serena….
Maravillado al verla semi desnuda, el color de su piel que parecía de porcelana, el de sus mejillas y la delicadeza del encaje de su sostén rosa, lo iban a volver loco. Luego se sorprendió aun más y se alegro cuando ella se llevo las manos a la espalda y se lo desabrocho frente a él. Ayudándole a desprenderlo totalmente cuando ella bajo las manos y las puso sobre el colchón en señal de rendición y amor, el se lo quito y su erección palpito sobre ella cuando al fin los vio.
Eran los senos más perfectos y hermosos que jamás hubiera visto. Sin habla y casi sin poder moverse, se sentía como la primera vez con una mujer, no sabía muy bien qué hacer.
-¿qué pasa? ¿Me veo mal o….?
-no, no—sonrió y la miro a las dilatas pupilas celestes—todo lo contrario. Jamás había visto una mujer más hermosa que tu, nunca y creo que para mi fortuna—empezó a caer sobre ella—nunca más la veré. Eres…casi perfecta, eres como un bello ángel que cayó del cielo para condenarme a amarte toda la vida.
-Darien….
El cayó sobre ella y empezó a besarlos. Con extrema delicadeza y suavidad, succionaba uno a uno los erizados y sensibles pezones. Mientras succionaba con lentitud uno de ellos, acariciaba el otro sin descanso. Cada vez más ella sentía su fuerte erección aun sobre el pantalón. Su intimidad empezaba a prepararse para el encuentro pero lo que ni ella ni él esperaban, era lo que pasaría.
Halando su negro y suave cabello con los dedos, disfrutando de sus besos y de las caricias que le daba, estaba muy excitada.
-Darien….Darien…Tuxedo Mask, mi amor….
-¿qué? ¿Que mi amor? ¿Qué quieres? Dime ¿te gusta?—se detuvo y la miro— ¿puedo seguir?
-si….si por favor—arqueo la espalda—no te detengas y….y… ¿podrías…?
-¿quieres que te toque….?—bajo la mano y la metió bajo su falda— ¿…aquí? ¿Puedo tocarte aquí?
-por favor….
Darien más que alegre y excitado, estaba agradecido. Estaba feliz de tenerla en su cama y dispuesta a dejarse hacer lo que él quisiera. El, muy motivado y teniendo su aprobación, corrió un poco su interior cuando le quito la falda. Sin verlo porque si lo hubiera hecho hubiera sido su perdición, la toco con extrema lentitud y delicadeza mientras no despegaba la mirada de su excitado y sonrojado rostro.
-¡ah…..! ¡Ah sí…..! ¡Sí!
-¿sí?—la miro con picardía mientras ella se retorcía por su lenta caricia— ¿mas?
-mas….
El empezó a acariciarla en círculos. El que estudiaba el tema y además tenía experiencia, sabía que esa caricia, que ese roce debía ser muy suave; sabía que la intimidad de una mujer era una parte muy sensible y frágil. Sintiendo la humedad sobre los dedos y el dolor bajo su pantalón por la erección, se sorprendió y alegro cuando ella lo consiguió.
-¡Da….Da…Darien! ¡Ah…..! ¡Ah…..! ¡Ah sí! ¡Si…. ah…..!
El no dijo nada, no quería desconcentrarla de lo que estaba sintiendo y lo que lo estaba enloqueciendo. Sintiendo mucho orgullo así como mucha, mucha humedad sobre sus dedos, le tomo una mano con delicadeza y la puso sobre su abultado pantalón.
-eh…. ¿podrías…?
-sí pero sin ver ¿de acuerdo?—respondió casi sin aliento—aun me da algo de miedo y yo no, nunca he visto uno y….
-mi amor—rio de ternura—tranquila. Todo estará bien, te lo prometo.
Serena bajo la cremallera del oscuro y elegante pantalón. Como él se lo pidió, cerró los ojos y lo desnudo. No pudo ver pero si sintió. Lo tomo en su mano y era lo más suave que había tocado jamás. Pronto sintió algo más que su gran tamaño, empezó a sentir humedad sobre la punta y escucharlo bramar su nombre era muy excitante.
-Serena….oh si Serena….ah sí, si mi amor, si. Serena….
El estaba disfrutando de su inexperta pero suave atención. Ella apretaba mucho los ojos pero no era porque sintiera fastidio o asco, era porque no quería tentarse a ver; le excitaban mucho sus sonidos y quería complacerlo en todo lo que le pidiera. Saber que ella y lo que le estaba haciendo provocaba tanto placer en el hombre que amaba con locura, la hacían inmensamente feliz.
Diez minutos después y abriendo los ojos, vio justo cuando él no lo contuvo mas y se libero.
-lo siento mi amor, no pude evitarlo y…
-Darien…. mi amor… —no dejo de mirar y tocar.
Con la maño bañada y escuchando sus bramidos y sonidos del más intenso placer cuando lo hizo, sonrió al verlo feliz. Cuando el cayo en la cama y se dibujo una enorme sonrisa en su rostro y busco abrazarla, se sintió mejor que nunca.
Para desagracia de ambos, algo los interrumpió. El fuerte ruido de un intercomunicador, los saco de su ensueño.
-no….no contestes mi amor, no lo….hagas.
-tengo que contestar amor—rio y se levanto— ¿hola?
-¡Serena! ¡¿Dónde demonios estas metida?! ¡Te hemos buscado por todas partes! ¡¿Dónde estás?!
-Luna—miro a Darien que tomaba una camisa y limpiaba todo—eh yo, yo estoy con… con, con Molly. Sí, estoy con Molly y me voy a quedar en su casa.
-¡olvídalo! Todas estamos reunidas y estamos esperándote. No te muevas, vamos para allá. Además ¡¿Cómo carajos terminaste tú en la casa de Molly?!
-no es necesario Luna, ya voy para allá.
-no, no, no amor, no te vayas—le decía Darien en voz baja.
-eh…bueno después de que Tuxedo Mask me ayudo—le guiño un ojo y le sonrió— desperté en la habitación de Molly. No sé que mas paso pero no te alteres, todo está bien.
-entiendo, en ese caso y dado que es tan tarde—le hizo caso a las demás que reían al saber que estaba bien y tenían sus sospechas—quédate con ella. Nos alegra saber que estas bien y ¿segura? ¿Segura estas bien?
-sí, me siento un poco débil pero solo necesito dormir. No te preocupes. Me tengo que ir Luna—simulo prisa—Molly está entrando ¡ya voy Molly! Bye, nos vemos mañana.
-ok, nos vemos mañana temprano y descansa—sonrió Luna—me alegra, es decir, nos alegra saber que estas bien.
-¡oye Serena!—grito Rei al otro lado—dile a "Molly" que le mando saludos.
-le diré loca—rio con ellas—adiós chicas ¡debo irme!
Mientras Serena colgaba y le sonreía, Darien la halaba hasta su pecho y reía de puro gusto por lo que había escuchado.
-siempre estuve equivocado. No eres una cabeza de chorlito ¡eres una genio y un peligro!
-qué bueno que por fin lo reconozcas mi amor—le guiño un ojo y rio—ahora dime, ya que me toco quedarme con Molly ¿Dónde voy a dormir esta noche?
-¿Dónde mas princesa? ¡Conmigo!—rio y la beso—como puedes ver aquí solo hay una cama y es muy grande ¿te atreverías a dejarme solito toda la noche? Mira que yo siempre tengo muchas pesadillas.
-ay mi pobrecito bebe—simulo dolor y pego su cabeza a su desnudo pecho— ¿crees que aquí si puedas dormir bien?
-ummmm creo que sí pero lo difícil va a ser—la abrazo por la cintura mientras los veía y llenaba de pequeños besos—no morderlos ni chuparlos. Ummm mi amor, que rica estas y que caliente eres.
-¡Darien!—rio.
-¿qué?—la miro—es la verdad. Bueno pero ahora si ya en serio—se acomodo en la cama, halo la sabana y apago la luz—ven acá. Es hora de dormir.
-¿en….serio? ¿Vamos a dormir?
-si, a menos que tú quieras otra cosa mi hermosa princesa—rio y la recibió en su pecho.
-no mi amor creo que por ahora—poso delicadamente una mano sobre sus abdominales y cerró los ojos—quiero que estemos así, solo así ¿quieres?
-lo que tú me pidas princesa—le acaricio el rubio cabello que caía sobre su brazo—lo que quieras. Gracias por quedarte conmigo.
-te amo Darien…. —dijo mientras se quedaba dormida—te amo Tuxedo Mask….
-yo también mi amor—cerro los ojos y suspiro—las amo y me enloquecen las dos.
De esa forma y tirándome el capitulo porque NADA de eso paso, me toca hacer otro capítulo; esa será una continuación. Pero bueno, siguiendo a lo que iba a decir, ellos se quedaron dormidos uno en brazos del otro.
Esa noche Darien durmió como nunca había dormido. No tuvo el mismo sueño de todas las noches y en su corazón, podía sentir una sensación muy cálida.
Serena, ella soñó toda la noche con él, como siempre lo hacía. Al respirar de su singular y provocativo olor, reafirmaba que todo lo que había pasado, había sido tan real como su existencia. Siendo una mágica noche aunque fue muy corta, fue la mejor de todas sus vidas.
