Capitulo 12: la batalla final
-¡no puedo creer que hayamos resucitado para vivir otra vez el mismo drama! ¡No! ¡¿Es que este es nuestro inevitable destino?!
El cuerpo de Darien cayó sobre el de Serena. Siendo completamente inconsciente de todo lo ocurrido, no podía ver, ni oír, ni sentir las lagrimas de Serena.
Pronto lo que necesitaban empezó a aparecer. Aquel trozo de cristal de plata que se incrusto en el, empezó a salir de su pecho.
-¡miren! ¡El cristal de plata se reconstruye!
-¡increíble!—exclamo Lita—el cristal de plata ¡esta envolviendo ambos cuerpos!
-¡debemos detenerlo!—grito Amy—el cristal de plata no debe extenderse aquí.
-oh si—rio Metalia—su energía y su poder, inundan el imperio de las tinieblas. Gracias a esto ¡podre recuperarme por completo!
-¡atención chicas! ¡Apartémonos!
-si no lo hacemos—dijo Artemis tratando de abrir el portal para sacarlas de ahí— ¡seremos absorbidos!
Ok, para resumir, y porque créanlo o no ya estoy cansada jajajaja no mentiras, no es por eso. Es porque ya quiero llegar a la parte en donde todo se arregla ¡odio el drama! Entonces como les decía, para resumir, la maldita de Metalia se los trago a todos y se apodero del poder del cristal de plata.
Mientras Darien y Serena estaban desmayados, ellas se habían adentrado al reino en ruinas de las tinieblas. Sin importar todo lo que lucharon, no lograban salir de ahí. Después de dar vueltas y detallar cada ruina, se dieron cuenta que tanto ellas como Metalia, habían perdido mucho.
En medio de todo eso, Luna tuvo una crisis.
-es mi culpa Artemis, no he podido salvarla. Con lo que estaba sufriendo he dejado que luchara contra Tuxedo Mask—sin consuelo le pidió—Artemis…llévame a la luna.
-¿a la luna? ¿Has perdido la razón?
-llévame al planeta de Serenity, a la sala de oraciones del palacio de la luna. Llévame a la torre sagrada.
Al llegar a la luna…
-¡reina! ¡Por favor…por última vez, aparece ante nosotros!—gritaba al viento para llamarla— ¡reina libera la fuerza que permita encerrar a Metalia para siempre! ¡Libérala te lo ruego! ¡Se que con su fuerza podremos salvar al mundo!
-¡Luna!—exclamo Artemis— ¡¿qué crees que haces?!
Desde la luna y viendo hacia la tierra, veían con preocupación cómo esa negra y malvada energía se iba apoderando del mundo lentamente. Haciendo que la gente se atacara entre si y sin poder hacer nada, Luna suplicaba la ayuda del holograma de la reina.
Y mientras tanto las chicas…
-arriesgaremos el todo por el todo con nuestra energía de transformación chicas—levanto su pluma Mina—utilicemos todo el poder de nuestros planetas protectores.
-¡sailor Venus!
-¡¿quieres que arrojemos nuestras plumas al aire en las condiciones que estamos?! ¡¿Por qué?!
-lo siento sailor Mars pero, ya he tomado mi decisión.
-lo hare—exclamo Lita.
-yo igual—dijo Rei.
-¿tenemos otra opción?—puso su pluma Amy al igual que las demás.
Mina tomo la espada sagrada. Reunió su energía, la de las chicas y elevando una plegaria al cielo de gran y brillante luna llena, lo hicieron al fin.
-¡atravesaras las tinieblas! ¡Por el poder de Venus!
-¡por el poder de Júpiter!
-¡por el poder de Marte!
-¡por el poder de Mercurio!
-¡aaahhhh….!—gritaron todas y desencadenaron todo su poder.
Metalia ataco y burlándose de ellas en su intento de despertar a su princesa, las derroto. Metalia cada vez estaba más fuerte gracias a la energía del cristal de plata. Con las chicas desmayadas y agotadas, ya no quedaba mucho que se pudiera hacer.
Desmayada y sin mucha energía, Mina recordaba cosas de su vida pasada. Recordaba cuando siempre tenía que ir por la princesa Serenity y lo divertido que era cuando la veía hacer caras y Endimión recibía los regaños de sus cuatro guardianes.
Una noche en particular cuando fue por ella, alcanzo a escuchar tras la puerta una conversación de la princesa con el príncipe Endimión. Sin saber que ninguno de los dos estaba decente, escucho con atención antes de llamarla.
-dime mi hermosa princesa Serenity ¿Cómo se ve la tierra desde la luna?
-parece una bola de cristal azul amor—respondió sobre su pecho muy sonriente, luego levanto el rostro para verlo—Endimión…mi amor, me das tanto calor. Cuando estoy contigo mi corazón se purifica. Me invade una gran fuerza que me hace sentir ser capaz de todo. Quiero estar a tu lado—se acerco a sus labios—por siempre.
-lo sé princesa—la beso—a mí también me pasa lo mismo. Te amo con locura y con desesperación. Te amo con toda mi alma.
-Endimión…. —cayó en la cama cuando él se hizo sobre ella para amarla.
Mientras Mina decía fuera de la puerta…
-"ni modo" "no le puedo hacer esto a la princesa"
Después todo se complico. A su mente vinieron los recuerdos de cuando la princesa y el príncipe Endimión murieron a manos de Beryl y sintió un gran dolor, tal como en aquella época.
Recordó aun más las palabras de la demás sailors.
-"sabía que esta historia de amor prohibido tendría un final trágico"
-"¡princesa!"—grito Amy seguido de Rei.
Ok, aquí me toca entrar a mi otra vez ¡qué pena nenas! La cosa fue que en los recuerdos de Mina, llego la imagen de la reina que veía con dolor y tristeza como todo se dañaba. Fue justo en ese momento que decidió encerrar a Metalia y con ella, también destruiría el reino de la luna.
Volviendo con Serena y mí, es decir, su amado Darien….
-¿Dónde estoy? Hace frio y está oscuro. Que oscuridad…. —miraba todo con algo de temor— ¿estoy viva? ¿Estoy soñando? ¿Qué?—vio que el cristal de plata flotaba frente a ella y brillaba— ¿el cristal de plata esta? Oh no—lo vio— ¡Endimión!
Tratando de entender que era lo que pasaba, reviso su herida y vio que se había curado. Revisando la de Darien con la esperanza de que él estuviera bien, empezó a llorar cuando vio que no era así. Con el reloj de su amado en una mano y viendo que estaba roto, se dio cuenta que el golpe lo había recibido era él y no ella; por eso se había salvado.
-claro, debió haber recibido el golpe de la espada. Por eso me salve ¡esto es injusto!—lloro y lo vio de nuevo—Endimión, mi amor…. ¡¿Por qué?!
Pronto Serena se dio cuenta porque escucho la voz de Metalia que trataba de manipular a los seres humanos para que se mataran entre ellos, que tanto ella como él, estaban dentro de Metalia.
Sacando fuerza de donde no tenia, tomo el cristal de plata en ambas manos y tomo valor para usarlo contra Metalia.
-¡ayúdame cristal de plata! ¡Por favor!
Al usarlo, logro quebrar la barrera de energía con la que los estaba envolviendo Metalia y salieron de ahí.
-¿lo logramos? –Luego le tomo una de las manos—tu mano, tus manos ¿empiezan a calentarse? ¿Darien?
-¿sailor… moon?—pregunto mientras abría los ojos lentamente.
-¡Darien, Darien mi amor! —Decía llorando— ¡es un milagro!
-no te veo—decía con los ojos abiertos y perdidos—no veo nada.
-Darien ¡tus ojos! ¡¿Qué le pasa a tus ojos mi amor?!
Ante esa gran desgracia de ver a su amado sin vista, ya no sabía qué hacer. Sumado a su dolor, estaba la infeliz de Metalia que no hacía sino decir que la energía del cristal de plata era muy poderosa y que definitivamente debía apoderarse de él.
-¡¿qué?! Cada vez es más grande esta maldita ¡¿Por qué?! Se supone que el cristal de plata debería encerrarla. ¿Acaso no tiene la potencia necesaria para hacerlo? ¡¿Que estoy haciendo mal?!
Luego su mente empezó a traicionarla por el miedo que tenia. Empezó a recordar a sus amigas y lloraba porque no estaban con ella. Sosteniendo el cristal de plata en ambas manos y peleando aun sin tener fuerzas, desconfiaba de sí misma.
-"todavía no soy lo suficientemente fuerte" "¡no voy a conseguirlo!" "¡se acabo!"
-siento tu sufrimiento mi amada sailor moon—empezó a acercarse a ella por la espalda—como si fuera mío.
En ese momento Malachite que por alguna extraña razón que no entiendo nenas, se había convertido en piedra. Luego salió y hablo con ah….con mi amado Darien. Sonriendo le explico cómo debían derrotar a Metalia antes de partir junto a su amada Zyocite y sus compañeros. Luego se despidió de él.
-esa marca en su frente, es su corazón. Atáquenla ahí y podrán vencerla. Nos alegramos de volver a verlo príncipe. Siempre nos preocupo su felicidad. Por favor, sea muy feliz. Adiós.
-Jedite, Neflyte, Zyocite, Malachite—los vio antes de ver como se alejaban—gracias. Claro, fue eso. Ellos al haberse convertido en piedra, me salvaron del golpe de la espada.
Luego de entender y meditar muchas cosas, mi amor lindo abrazo a Serena por la cintura tras ella y le dijo lo que tenía que hacer.
-sailor moon, el punto vital de Metalia es su frente ¡atácala ahí con todas tus fuerzas!
-¡Tuxedo Mask! ¡¿Pero qué es lo…?!—preguntaba mientras lloraba.
-no llores mas mi amor y concéntrate—le sonrió—se que puedes hacerlo. Tranquila—dijo sin poder verla y abrazándola con fuerza—se que se encuentran en algún lugar y se preocupan por ti. Te ayudare si lo necesitas—trato de tomarle el rostro—yo si tu lo deseas, ocupare el lugar de tus amigas. Toma toda la energía de mí que puedas necesitar.
-Endimión…-decía en medio del llanto—me siento sola y…
-siempre estaré a tu lado….Serenity, mi amada princesa. Siempre.
-Endimión mi amor… —no dejaba de llorar—siempre has estado aquí para darme fuerzas—sonrió—muy bien ¡acabemos con esa maldita de una buena vez!
Gracias al profundo amor que Darien le daba y con eso adquiriendo fuerzas que ya no poseía, ella se levanto con el cristal y tomando su cetro lunar, libero toda la fuerza que había en su corazón.
-"me da una increíble fuerza a mí y al cristal de plata" "siento que la fuerza surge" "siento que me invade"
-¡¿eres tú la quien maneja la poderosa energía del cristal de plata?! ¡¿Tu?! ¡¿Una insignificante niñita como tú?! ¡¿Cómo te atreves?! ¡Voy a acabar contigo maldita! ¡Te convertiré en cenizas!
-no ¡eres tú quien que se va a convertir en polvo!—apunto su cetro lunar con el cristal de plata hacia ella mientras Darien la abrazaba por la cintura— ¡yo sailor moon y la princesa de la luna….! ¡Te encerraremos para siempre! Gracias al poder de la luna ¡poder lunar! ¡Muérete de una maldita vez!
-¡no…!
-veo—decía Darien tras ella y levantando la vista al cielo—la luna y su luz blanca.
Mientras Serena liberaba todo el poder del cristal de plata y acababa de una vez y por todas con la maldita de Metalia, el reino de la luna se reconstruía. Luna y Artemis que estaban ahí, veían todo con ojos desorbitados.
-¡Luna! ¡La torre de cristal se está reconstruyendo!
En ese momento Luna tuvo un flash back. Recordó las palabras de su antigua reina y lo que le había dicho. Dijo que cuando necesitara ayuda, fuera a la torre de las plegarias y le orara, que siempre la ayudaría.
-¿qué? ¿La oración esta reconstituyendo la torre? Oh no esperen—sintió una energía y vio una luz—esta fuerza es de ¡Serena! Serena está combatiendo desde la tierra ¡está rezando!—luego pensó—no te preocupes Serena, yo rezare contigo ¡ahora! ¡Libéranos fuerza sagrada de la luna!
Y en la tierra un guapo hombre pensaba…
-"esta luz blanca que me ciega…es el resplandor de la luna" "Es el mismo que emana el cristal de plata"
Y Metalia que trataba de absorber la energía del cristal de plata y dominarla, poco a poco era vencida.
-¡no consigo absorberla! ¡Mi cuerpo se comprime!
-¡desaparece!—grito Serena con gran valor— ¡toma la energía de la luz sagrada y muere! ¡Redúcete a cenizas!
Ya. Serena lo consiguió. Gasto toda su energía y se podría decir que le costó casi la vida cuando perdió su transformación como sailor moon y cayó al piso siendo la adolescente normal y la estudiante de preparatoria que era tan relajada pero, lo consiguió. Dejo salir todo el poder del cristal de plata y destruyo para siempre a Metalia.
Mientras en la luna, el palacio se había reconstruido al igual que todo el reino.
-¡mira Artemis! ¡El palacio de la luna! ¡Nuestro milenio de plata! La llamada de Serena tiene la fuerza sagrada del cristal de plata ¡ha hecho renacer nuestro reino!
Y en la tierra…
-ya no siento más la luz de la luna ¿la luna ha recuperado su brillo normal?—se pregunto a sí mismo un bello, bello pelinegro de traje— ¿han salvado mi planeta? Mi planeta ha sido un poco perjudicado pero nada grave—dijo al poner una de sus manos sobre el suelo— ¡sailor moon!—corrió hacia ella cuando la vio desmayada.
Yendo con ella y tomándola en brazos, le revisaba todo el rostro, las manos y el cuerpo para saber si aún vivía.
-su cuerpo esta frio. Ha gastado toda su energía, toda su fuerza. Sailor moon—se le acerco a los labios con una profunda tristeza—no, es decir, mi Serena. Despierta mi amor, tienes que despertar.
Darien la tomo con más fuerza entre sus brazos y la beso. Le dio un dulce, suave y lento beso que le devolvería las fuerzas; pues el poder especial de mi amor bello es la sanación. Tomándole una mano mientras no dejaba de besarla, pudo volver a sentir su calidez y no solo sintió la de ella, también sintió esa cálida sensación en su corazón que solo ella le daba.
-tu cara… ¡te veo! ¡Te veo muy bien Serena!
-¡Endimión!—sonrió con fuerza y lo abrazo—Endimión ¡Endimión mi amor! ¡Por fin!—lloraba de felicidad en su pecho mientras él la abrazaba.
-al fin te vuelvo a encontrar princesa—la abrazaba con fuerza mientras el también dejaba escapar unas cuantas lagrimas de felicidad.
-¡al fin!—le tomo el rostro en ambas manos y lo beso— ¡por fin mi amor! ¡Por fin juntos!
Y Luna decía…
-ah… ya veo. El beso del príncipe ha despertado a la princesa.
Y ellos….
-¡Darien! ¡Darien mi amor! ¡Darien!—lo abrazaba con mucha alegría y felicidad—estoy tan contenta de verte ¡Darien! ¡Te he extrañado tanto mi amor!
-Serena—la abrazo fuertemente—he deseado tanto volver a tenerte entre mis brazos mi princesa. Te he amado y te amo tanto, tanto que….
-nosotros dos—le tomo el rostro y lo miro a los ojos muy emocionada—estamos hechos el uno para el otro—luego entrelazo sus manos al cuello y lloro de alegría—te amo Darien. No te volveré a dejar jamás.
Serena estaba tan feliz con Darien que se había olvidado de sus amigas. Después de besarlo incansablemente y recordándolas, su semblante se oscureció.
-¿qué te pasa mi amor? ¿Qué ocurre?
-las chicas ¿qué les habrá pasado? ¿Estarán bien?
-no te preocupes por nada, yo me encargo de eso—le soltó las manos y toco el suelo.
-¿qué estás haciendo mi amor?
-voy a buscarlas. A través del calor de las manos, veo las imágenes de la tierra.
-tu fuerza es la energía de tu planeta ¿verdad amor?
-parece que así es—le sonrió cuando se agacho a su lado.
Cuando Darien al fin las ubico, vio que estaban desmayadas en el suelo. Como ellos eran casi uno solo, ella también pudo verlas cuando el tomo su mano. Triste, muy triste por haber perdido a sus amigas, escucho la voz de Luna que la llamaba telepáticamente. Diciéndole que bastaba con que usara el poder de su cetro con el cristal de plata para salvarlas, le pidió que fuera con ella hasta la luna.
-no puedo transformarme más Luna. Mi broche se ha hecho añicos ¡no me queda ningún poder!
-puedes venir con nosotros Serena—le decía Luna mentalmente—solo basta con utilices el cetro lunar con las incrustaciones del cristal de plata.
Luna digamos que hmmm colgó la llamada y espero a que fuera con ella. Mientras Serena, tomaba con pesadez y dolor el cetro para ir con ella.
-¿adónde crees que vas sin mi eh?
-a ¿la luna?—le sonrió cuando él se hizo tras ella y la abrazo—puede ser peligroso y no quiero que…
-nos vamos—la tomo por la cintura y le beso la mejilla—ya te perdí una vez y no estoy dispuesto a perderte de nuevo ¿está claro?
-muy bien—giro el rostro y lo beso, luego dijo—transpórtanos….
En un parpadeo llegaron al palacio de la Luna. Siendo este tan imponente y vital como lo fue en aquella época donde ella solo era una princesa enamorada e inexperta, lucia más hermoso que nunca.
-si Serena, el milenio de plata ha resucitado. Tú eres la dueña de este palacio. Tú eres nuestra nueva reina. La reina Serenity.
-Luna…-le sonrió con cariño junto a Darien— ¿sabes? Debo volver a mi casa. Papa y mama me esperan. Soy Serenity pero ante todo soy—le tomo la mano a Darien y se la beso con amor—Serena Tsukino. La tierra que es el hogar de mi querido y amado Darien, es también es el mío.
-pero Serena…
-¡reina!—exclamo Artemis cuando la vio.
-mi querida hija—dijo muy sonriente la hermosa reina—Serena….quiero que seas muy feliz con tu amado.
-¿qué es esto?—lo tomo en su mano cuando fue con ella— ¿un nuevo broche? ¡Tiene el cristal de plata adentro! ¿Reina? ¡Reina donde estas!
-no te preocupes Serena—dijo Luna muy sonriente—solo di: "cristal de plata dame el poder" ya verás que tendrás más fuerzas, vamos. Transfórmate de una vez y salvemos a las chicas.
-¡cristal de plata! ¡Dame el poder!
De nuevo, para resumir porque tengo ganas de hacer muchas maldades juajuajuajua, Serena se transformo en sailor moon y se transporto junto a su amado príncipe a la tierra para ayudarlas. Llegando con ellas y usando su técnica de curación lunar, logro despertarlas y ayudarlas a todas.
-¡Serena!
-¡chicas!—lloro de alegría cuando ellas llegaron con ella y la abrazaron—creía que no las volvería a ver ¡estoy tan feliz de verlas de nuevo! ¡Mis amigas!
Y así se acabo toda esta guerra y batalla final. Ella logro salvar al mundo, a su amor y a sus amigas. Ya entre bromas y como lo que serian desde ese día, una gran familia, reían y reían mientras volvían a casa.
Ya que todo lo malo había pasado, era hora de celebrarlo y en grande. Por eso, después de descansar y comer algo, se reunirían para salir a compartir un rato.
