THE BABYSITTER AND ME
CAPITULO IV:
NEVER IS NEVER
Realmente era muy suave la tela de su almohada, tan calida y acogedora.
Abrió los avellana muy lentamente, movió un poco la cabeza para acomodarse mejor en su dura almohada.
Nuevamente cerró los ojos con letargo, la respiración de su almohada la invitaba a seguir en ese sueño tan profundo del que se había despertado. Estaba a punto de caer en ese sueño que la llamaba a gritos, cuando de pronto conecto sus cables. Abrió nuevamente sus ojos avellana con sorpresa las almohadas no respiran¡¡
Notó unos botones…las almohadas no tienen botones…pensó más histérica. Entonces todo llegó a su mente los recuerdos de la noche anterior, enfoco mejor su vista y efectivamente estaba en la misma cama con… Inuyasha…. Pero había algo diferente, ahora no era el quien la abrazaba sino, ella a el y eso no era todo ¡¡lo estaba haciendo con mucha confianza y posesión¡¡. Quitó su mano de la cintura de el con mucho cuidado, tratando de no despertarlo.
Todavía tenía la grandiosa oportunidad de salir de la habitación sin ser vista por el o por su tía Kaede hay Dios mío en que me meto yo¡¡
Levantó suavemente la cabeza, respiro profundo, manteniendo la calma, tenía la cara roja de solo pensar en el atrevimiento que tubo al posesionarse de esa manera de la cintura y el pecho de el habré pasado toda la noche aplastándolo?¡.
Todas sus conjeturas quedaron en el aire al alzar la mirada y encontrar los ambarinos abiertos. La garganta se le reseco, las palabras no salían; esa mirada era perturbadora, y tan descarada a la vez; ese brillo especial se había apoderado nuevamente de los ambarinos ese brillo que la ponía totalmente a su merced como si descubriera cada secreto de ella. Kagome desvió la mirada tratando de no caer nuevamente en el oro líquido de Inuyasha
-bue…buenos días- musito como un susurro
El alzo una ceja divertido, observo como sus mejillas estaban a punto de explotar en llamas –buenos días-
Sin verlo a los ojos- pues… yo yo me tengo que ir tengo cosas que hacer-
Inuyasha frunció el seño- no lo harás…-dijo con autoridad y desición
Kagome alzo su mirada un tanto sorprendida ¿pero que es lo que se cree?- no hablas en serio verdad?
-tu que crees?- con una sonrisa atractivamente burlona
-pero tu no puedes… yo tengo que…-la interrumpió
-tienes que que? Lían aun duerme asi que no tienes nada que hacer - la cortó enseguida
¡¡RAYOS¡¡- pero es que yo….- no le salían mas palabras estaba en blanco, no sabía que inventar
Una posible duda hizo que Inuyasha se pusiera rojo de ira- ¿o es que acaso tienes que ver a alguien en especial?- dijo cada palabra entre dientes como si temiera agregar algo mas ofensivo o mas descarado aun.
Esto si era el colmo de todo- pero quien crees que eres tú para…- Inuyasha la tomo de las muñecas y la jalo para que se recostara nuevamente en su pecho, para luego abrazarla, creando una cárcel entre sus brazos.
Kagome no le dio tiempo de nada, ahora estaba como en el inicio, o peor aun, ahora no podía mover ni un músculo, y no era que le molestara lo que sucedía es que DE POR DIOS ES CASADO¡¡ que?? Ni el mismo se acuerda o que¡¡
- solo duerme… aun es temprano…-dijo tranquilizándola un poco, solo un poco
La escucho suspirar fuerte
Como podía ignorarla de esa manera, que su opinión no contaba o que? Pero en cierto modo, solo eran excusas para huir de el, no quería por ningún motivo enamorarse de el, aunque muy a su pesar, el era todo lo que deseaba en un hombre.
Su corazón se estremeció al sentir sus manos en su cabellera azabache, acariciándola suavemente, mientras que con la otra le hacía pequeños masajes en la espalda; se le erizo la piel tan solo con aquel contacto. Pero ahora no era hora de pensar en ello BINGO¡¡ ya no la tenía sujeta con demasiada fuerza; pero, entonces porque no se soltaba y ya, porque no huía de el como hacía ya un rato
Ella no quería
Cerró sus avellanas, consciente de estar cayendo directito hacía un profundo sueño y por su puesto a las telarañas de Inuyasha ¿Por qué todo es tan complicado…? Y entre otras cosas que era ella de Inuyasha?, ¡¡no eran nada¡¡, solo eran jefe y empleada Bahhhhhh los jefes y las empleadas no duermen juntos en una cama matrimonial a menos que…sean amantes… Esas duras palabras mentales le tensaron los sentidos, ella era su amante? ¡Noooo¡¡ ellos no eran nada ¡¡ni un beso se habían dado¡¡ ¿pero si no lo soy por que me trata de esta forma, como si fuese indispensable para el?? No era que le desagradara la idea de serlo, pero para eso estaba su esposa, aunque estuviese loca…muy loca. ¿Pero entonces que sucede entre ellos? Pues nada y no iba a suceder nada.
Un suspiro profundo e inesperado emergió de su garganta, cuando inuyasha bajo su mano lentamente hasta su cintura, acariciándola por encima de la delgada tela.
¿Cómo resistirse a el? …no no en que estaba pensando¡¡ ella jamás de los jamases se metería en el medio de un matrimonio y mucho menos en la felicidad de Lían, el merecía una familia unida ¡¡ELLA JAMAS SERIA SU AMANTE¡¡
Se separó de el de golpe, dejándolo atónito, sus ojos dorados se abrieron aun mas, de par en par al ver como ella se sentaba a horcajadas sobre el, mas exactamente sobre su abdomen bajo, mientras mantenía una mirada firme
-que pretende…señor Taisho?- pregunto seria
-a que te refieres?- de cuando acá señor Taisho?
-sabe a que me refiero
Inuyasha vio la ira en persona- no se de que hablas…
Kagome cerró los ojos con desesperación, tensando la mandíbula, poniéndose roja de puro coraje, ¡¡como puede ser tan cínico¡¡ . Abrió los ojos destellantes de ira contenida, de un movimiento tomo del cuello de la camisa a Inuyasha y lo atrajo hacía ella, quedando a unos centímetros de unir sus labios.
Inuyasha quedó helado por la impulsividad de esa muchacha, hace unos minutos estaba durmiendo de lo más tranquila sobre su pecho y ahora estaba sentada encima de sus caderas y jalándolo del cuello como un perrito; pero debía admitir que la cercanía le encantaba, ahora podía ver más detalladamente el rostro angelical de ella.
Kagome seguía seria, al parecer el coraje que sentía no la dejaba ver la situación tan comprometedora que había creado ella misma.
Aun estaba muy confundida, sus pensamientos no se calmaban aun esperaba una respuesta y el idiota que tenía debajo de ella no le decía nada, mas bien parecía ido y no es que la mirara directamente a los ojos, el estaba mirando… una de las delgadas tiras de su pequeño camisón, que inoportunamente (para ella) se había deslizado un poco por su hombro.
En ese instante se vio a si misma, bajó un poco la mirada, el camisón se le había subido dejando al descubierto casi toda su pierna; soltó por inercia la camisa de Inuyasha sin mirarlo; trató de ponerse de pie, pero el ojidorado la sujeto de la cintura atrayéndola nuevamente sobre el. No quería mirarlo a los ojos, sentía un escalofrío por tenerlo tan cerca.
Inuyasha le tomo la barbilla para que lo mirara a los ojos, ella no opuso ninguna resistencia. Lo que vio en los ambarinos la sorprendió de sobremanera, ella esperaba una mirada diferente a la que le estaba dando, el la miraba con infinita ternura, con un deje de pasión pero más que todo ternura…
- lo prometiste…- dijo muy cerca de su oído
-lo se…- dijo con un suspiro, y puso su manos en su pecho tratando de hacer un poco de espacio entre ellos- Inuyasha…-posando su frente en el hombro de el- yo…yo no puedo hacerlo…- sintió como los músculos de Inuyasha se tensaron debajo de ella.
- porque…?- acaso tenía a otro?
Kagome con las pocas fuerzas que le quedaban, llevo sus temblorosas manos al rostro de el –…porque yo jamás seré tu amante…- acotó con infinita desición, haciendo callar a inuyasha con sus palabras. Sin más le regaló un fugaz beso en la frente y se fue.
El ojidorado quedó en un profundo shock, no sabía que hacer, no podía lastimar de esa forma a Kagome ella era mucha mujer para ser una simple amante, pero en verdad quería que lo fuera, pero al mismo tiempo la quería para toda la eternidad, ella…, se tumbo nuevamente sobre la cama ¡¡malditasea no la podía dejar ir¡¡
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Kagome entro a su cuarto cerrando la puerta tras de si. No quería llorar y no lo haría ella era fuerte, pero eso no quería decir que la duda se extinguiera por arte de magia ¡¡yo jamás seré su amante¡¡ trató de tranquilizarse y se dirigió al baño para asearse, la vida continuaba y esta no sería la primera vez que dejaba atrás a una persona en especial, aunque el caso fuese totalmente diferente.
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-Miroku déjate de idioteces te estoy diciendo la verdad¡¡
-ya ya cálmate ya comencé el proceso
-por fin y sirves para algo pervertido
-yo no soy ningún pervertido¡¡ y dime como terminaron en la cama?
- deberías alegrarte que no estas aquí porque de lo contrarió te hubiese partido la cara a puños ¡¡ya deja de insistir no te lo diré¡¡
- ok ok Inuyasha no te debes preocupar ya por tu hijo, Kikyo a sido mentalmente incapacitada para ejercer su derecho de madre pero…
-pero que??- dijo exasperado
-no te puedes separar de ella… no por algunos meses
-que diablos estas diciendo Miroku ¡¡a mi nadie me obliga a nada ¡¡
-cálmate amigo…por si no lo recuerdas estamos apunto de cerrar contrato con la empresa de Asia y no estaría bien visto todo lo que ha sucedido
-y que pretendes que haga, que le meta 100 pastillas a Kikyo para que este dormida por algunas semanas y que nadie se de cuenta de lo que esta pasando?
-tu siempre de exagerado, me imagino que ella aun puede fingir en sociedad o no?
- Mira pervertido ignorante ¡¡kikyo esta loca¡¡ como quieres que te lo diga ¡¡ella no puede ni peinarse sola sin arrancarse los cabellos¡¡
-pues eso significan problemas, ella debe estar presente en las reuniones, recuerda que es la esposa del magnate de Japón o eso piensan ellos
-que carajos voy a hacer ahora¡¡
-cálmate, la buena noticia es que ellos no la conocen…
Una sonrisa pícara se les dibujo en el rostro a ambos
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-quien es el más lindo…quien es?- decía kagome de manera mimada a Lían mientras lo aseaba en su pequeña bañera – te han dicho que eres el bebe más hermoso de todos?- mientras enjuagaba sus bracitos y su barriguita – tu si lo eres… tu si lo eres- Lían sonreía mientras jugaba con su patito de hule
- lo saco de su padre- dijo Inuyasha apoyado en el marco de la puerta. La vio tensarse por un momento, pero luego volvió a la normalidad
-su madre es muy hermosa-dijo tratando de alzar un gran barrera entre ellos
- tal vez tengas razón pero por si no lo has notado Lían es mi viva imagen- claro que ella lo había notado pero jamás aceptaría que su belleza se debía a su padre ¡¡que arrogante es¡¡
-señor Taisho- dijo volteándose para verlo, mientras envolvía con la toalla a Lían- que necesita?-
Inuyasha podía sentir su incomodidad- te venía a decir que en quince minutos salimos al centro comercial-
-pero para que?-pregunto dudosa
-para comprar tu ropa- la observo confundida- la que Kikyo destrozo
-ah pero no, esta bien yo después…
-no- la interrumpió- yo dije que me haría cargo y eso haré- sin más se dio media vuelta y se fue
Ushhhhh pero que mandón¡¡ - pero tu me ayudaras verdad- mientras alzaba a Lían
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-kaede, Miroku vendrá en la noche le dices que por favor me espere
-como usted diga- mientras hacía una reverencia para retirarse
Inuyasha miro hacia arriba en las escaleras y hay estaba ella con unos jeans ajustados y una blusa rosa con un escote en v y unas sandalias que le combinaban a la perfección.
Se veía hermosa pero; no venía sola, venía con Lían que vestía un pequeño conjunto azul de camisilla y sudadera con sus zapaticos blancos muy pequeñitos, y claro también traía el bolso con las cosas del bebe, un gran bolso azul que decía My Baby
- vamos- le dijo kagome al estar a su lado
-pero Lían no va
-claro que si ira, sabes tan bien como yo que a el no le gusta quedarse solo y mucho menos que otra persona lo cuide
TUSHE
A Inuyasha no le quedó otra que gruñir como animal y salir a paso apresurado de la mansión, el quería pasar un día entero con ella, pero tenía mucha razón, Lían no era feliz si alguno de los dos no estaban cerca de el. Pero sabía muy bien que esta era la hora de la siesta de Lían entonces porque estaba despierto?.
Inuyasha abrió la puerta trasera para que acomodara al bebe en su sillita de seguridad, con lo que no contaba el, es que kagome se quedara allí con el bebe y no se sentara a su lado en la parte de adelante del auto.
Cerró la puerta con rabia para luego dar la vuelta y subir en el asiento del conductor para comenzar a manejar.
El camino se hizo eterno porque Inuyasha miraba por el retrovisor cada 2 minutos ¡¡no le quitaba la mirada de encima¡¡ esa mirada ambarina podía perturbar hasta el más santo, no sabía ni que hacer para desviar la mirada. AL FIN LLEGAMOS¡¡ pensó alegre.
Se bajaron del auto y se encaminaron en silencio hacía los almacenes
Inuyasha le entregó un tarjeta de crédito para que comprara la ropa pero Kagome no quería elegir ya que le daba pena estar de recostada y sacarle dinero a el, ella no era de esas
-hola Inu¡¡ como estas?- una voz chillona le llamo la atención
-hola Yira como estas?- dándole un beso en la mejilla a la "desconocida"
Kagome lo veía incrédula de verdad era muy coqueto, no solo con ella
Yira desvió la mirada y vio Kagome – y esa quien es? -Pregunto casi con repugnancia
Kagome ya le iba a dar su buen puñetazo con su mano libre, ya que con la otra sostenía a Lían, pero Inuyasha se dio cuenta de sus intenciones a tiempo
-ella es…-atrayéndola hacía el por la cintura- mi esposa y mi hijo- kagome abrió los ojos más sorprendida aun, que la misma zorra que tenía al frente, iba a decir algo, pero inuyasha la interrumpió- ella es la mujer de mi vida y el es nuestro hijo, Lían- mientras le daba un beso en su pequeña cabecita para luego posar sus labios en los de kagome en un tierno y grandioso roce
Yira vio con desilusión y asco la escena que estaba presenciando en ese momento – eh Inu me tengo que ir, mucho gusto en verte- y sin más se alejo dejando a los dos solos o mejor dicho a los tres solos.
Inuyasha se separo lentamente de Kagome, quien parecía desubicada. Le quitó a Lían de los brazos y le dijo en el oído- nos vemos luego, escoge la ropa que te guste-
Cuando pudo juntar neuronas Inuyasha ya iba a una distancia considerada. Enseguida frunció el seño ¡¡como no le di una cachetada¡¡ refunfuñando entró a otra tienda, ahora si iba a gastar y con mucho gusto. "una tarjeta de crédito y una bestia con sed de venganza son una mala combinación"
Se probo varios vestidos y muchas faldas cortas y claro que muchas blusas muy a la moda, cuatro pares de converse, sin mencionar cada prenda de lencería, de todos los colores y estilos, también compro unos mamelucos para Lían ¡¡es que se vería tan tierno¡¡ pensaba cada que vez que veía una tienda de ropas para bebes
Paso de tienda en tienda, con muchas bolsas dentro de otras bolsas más grandes para que el peso fuese menos.
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Inuyasha y Lían paseaban por el centro comercial desde hace dos horas, ya estaban cansados, asi que emprendieron la búsqueda por Kagome.
Inuyasha camino por casi todos los pasillos del gran centro comercial, cuando de pronto la vio pegada contra un aparador donde habían muchas cosas de bebes pero en especial un gran tetero de unos 60 cm. que dentro tenía toda clase de artículos para un bebe recién nacido
-si quieres también te regalo uno de esos- mirando casi con incredulidad la cantidad de bolsas que tenía en el suelo
Kagome solo lo miró de soslayo, estaba muy orgullosa de sus compras y más alegre aun por saber que el insensible que tenía al lado debía de pagar una larga cuenta, sonrió con malicia
- espero que hayas comprado todo, ya nos vamos- dijo con total naturalidad; la quijada casi se le cae¡¡que ni un regaño por todo lo que compre¡¡ - ya es tarde Lían no acostumbra estar despierto tanto tiempo sin una siesta de por medio- le entregó a Lían que tenía los ojitos muy rojos por el sueño y tomo casi todas las bolsas del piso, mientras que kagome tomaba una que otra pequeña
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Iban en el auto de camino a casa, por la cantidad de bolsas, no le quedó de otra que ir al lado de Inuyasha, de cosa y le quedó espacio al pobre Lían.
Kagome venía metida en sus propios pensamientos, la ira ya se le había bajado un poco, ahora solo tenía…desilusión…y mucha confusión… no lo entendía; los besos no se daban porque si, los besos por mínimo que sean, siempre tienen un significado especial.
Sin darse cuenta empuño las manos. En que momento su vida se había convertido en un nudo tan grande. E Inuyasha no es que ayudara mucho, más bien el era el centro de todo, y tras de todo hacía como si nada sucediera ¡¡que coraje¡¡
Sintió el peso de la mano de Inuyasha sobre la suya. Lo miró con mucho resentimiento
-porque me besaste…- pregunto sin dejar aquel rostro serio tan raro en ella
Inuyasha ya se sospechaba que pasaba algo raro con ella- porque quise…
Kagome parpadeo varias veces incrédula como puede haber gente tan tan ¡¡ egocéntrica e impulsiva¡¡- ¡¡a ti nadie te ha dado ese derecho¡¡- grito enardecida- ¡¡no eres el ombligo del mundo¡¡
Inuyasha freno en seco, haciendo que todas las bolsas se voltearan y que kagome se golpeara el codo con las rendijas del aire acondicionado
-que te pasa¡¡- inuyasha la tomo de la barbilla
-desde hace mucho quería hacerlo…- dijo muy cerca de sus labios
-pero yo no soy nada tuyo y no tienes ningún derecho de hacerlo- contrarresto Kagome
-todo este problema es por Kikyo verdad? Por eso no quieres nada conmigo
Kagome desvió la vista – ya te lo dije jamás seré tu amante- mirándolo nuevamente a los ojos- yo jamás seré una rompe hogares-
-me estoy divorciando de ella…- un silencio reino en ese instante
- y pretendes que sea feliz con ello?- dijo confusa, ella no quería ser la causa de todo este problema
Inuyasha suspiro profundamente- Kagome quiero que entiendas algo…-mientras le acariciaba la mejilla- Kikyo me ha lastimado mucho y por sobretodo a Lían y eso nunca se lo voy a perdonar, lo del divorcio ya era una desición tomada desde hace mucho- Kagome bajo la mirada- no quiero que te sientes culpable por nada, Kikyo y yo hace mucho que dejamos de ser felices…desde que…
-desde que?
Inuyasha le regalo un sonrisa- después hablamos de eso
Unas risitas se escucharon en la parte trasera del auto, los dos voltearon a ver. Lían tenía entre sus manos un brasier rojo, parecía examinarlo con sus pequeñas manitas
-espero que lo modeles para mi- dijo inuyasha viéndola con pasión
-créeme, eso no ocurrirá- acomodándose en el asiento- por ahora…
Continuara…
Muchas gracias por esperarme, de verdad siento este gran retraso pero es que estaba en parciales y como comprenderán no me quedaba mucho tiempo para adelantar pero prometo tener el otro cap listo en poco tiempo ¡¡mil disculpas¡¡
Dedico este capitulo a uno de mis grupos de música favoritos ¡Rbd¡- Tokio hotel – fall out boys -
