Hola! :D Antes que cualquier cosa quiero mandarle un saludo, un beso y un abrazo de oso a Rossy. ¡muchas gracias por haber leído y haber comentado la primera temporada! jajaja. Muchas gracias por eso y es por ti que hoy estoy publicando el primer capitulo del segundo arco de la serie; es decir, de la semi adaptación que hice del manga.

Gracias y espero te guste y les guste. No publicare mas porque, jejeje, tengo que confesarlo. La verdad este capitulo lo edite. ¡es que este fic lo escribi hace un año! Tenia algunos errores de ortografia y redaccion.

Besitos. Las dejo con el capitulo.


Capítulo 14: la pequeña extranjera.

La cosa es así. Se supone que el capítulo trece contenía parte de la batalla y ahí era en donde aparecía la, jajajaja "pequeña extranjera" que ustedes ya saben quién demonios es pero…. como esto es "mi versión del manga" y yo puedo hacer lo que me dé la gana con la historia, (según la página nos controla de no plagiar, hacer Yuri, Yaoi o lo que sea, pero…. ¡sí! ¡Ni mierda! ) Pues les diré. No tiene sentido venir y leer lo mismo que ya hemos leído. ¿no? ¡Juguemos un rato! Después de todo de la fantasía y la ficción no pasa. A menos que un japonés que dibuje perfecto manga se enamore de mí y vuelva todos mis fics manga, (risa) ¡no pasara jamás! Ok, habiendo dicho todo eso, solo les diré que seguiré haciendo lo que me dé la gana con ellos y cada vez se volverá más picante.

Muy bien, empecemos.

Obviamente la súper fiesta que tuvieron nuestras nenas y esos candentes momentos que vivieron Lita y Serena, ¡no fue pasaron! Pero….en esta historia, sí. Ok, entonces ellos después de esa fiesta siguieron con su vida con mucha normalidad y hasta ese momento todo iba como bien.

De camino para el instituto y estando muy alegres, Serena se encontró con Lita; pues iban para el mismo sitio.

-¡hola Lita!

-¡hola Serena!—le contestó muy contenta—Esto es toda una novedad. ¿levantada tan temprano?

-ya, ya, no olvides que estás hablando con alguien de le realeza eh, mas respetico señorita. —Le guiñó un ojo y le sonrió antes de acercarse a ella—y dime, ¿Cómo van las cosas entre ustedes?

-eh… ¿a qué te refieres?

-ay por favor Lita, no te hagas la tonta. ¿se han seguido viendo o no?

-¿la verdad? ¡Sí!—le sonrió muy alegre—Estoy tan feliz Serena, él me dijo la otra noche que se quedó en mi casa que….

Y como toda malvada que soy juajuajua, no les voy a decir que más se dijeron este par de nenas porque Rei, estaba teniendo una revelación.

En su templo y vestida como la bella sacerdotisa que era, veía muy claramente la nueva figura de su próximo enemigo. Abriendo los ojos y mirando la llama que mantenía siempre encendida en su templo, se le erizaron todos los bellos del cuerpo.

-¿qué es eso? si la llama de la oración se extingue de esa forma, es una mala señal. Lo mejor será llamar a Serena, después de todo es la princesa. Tal vez haya sentido o visto algo que yo no.

Rei fue hasta un gran salón que había dentro del templo y tomando el teléfono, llamó a la casa de Serena. Lo que fue una gran sorpresa, fue escuchar que ya había salido.

-¿de verdad señora?

-si Rei. Serena acaba de salir. Entiendo tu sorpresa porque eso no es algo que pase todos los días. —Río con ella—dime hija, ¿deseas dejarle algún mensaje?

-bueno, entiendo señora Ikuko. No era nada importante de cualquier forma. Muchas gracias y que tenga un buen día. Hasta luego.

-adiós Rei, cuando vuelva le digo que te llame.

.

.

Las clases pasaron y Rei estuvo todo el día intranquila. Podía sentir que algo muy malo estaba a punto de ocurrir y si no fuera así, ¡pues no habría historia! (risa)

La cosa es que yo no entendí muy bien porque Serena sale con Molly y Kelvin y luego de la nada, aparece mí, eh perdón, su amor. Darien.

Yendo hacia donde él estaba, lo vio sentado en el parque leyendo uno de sus complicados libros de medicina; luego lo sorprendió con un beso a un lado de la frente.

-hola mi amor. ¿Cómo has estado? ¿Me extrañaste?

-ah…vienes temprano. —se levantó de la banca con una medio sonrisa—No te han vuelto a castigar por desjuiciada cabeza de chorlito.

-¡oye!—fingió enojo cuando él se soltó a reír muy alegre—que mal hablado eres ¡ja!—se giró y le dio la espalda—me voy.

-princesa… —fue con ella y le tomó la mano—no te enojes mi amor. Si alguien debería estar molesto, ese soy yo. Te he ayudado con todas tus tareas y tú ni una miserable llamada me das en las noches para decirme que llevas puesto. —La abrazó por la cintura—Eso sí es una grosería.

-mi amor…. —río y lo miró muy enamorada—lo siento. Sabes que mis papas aún no saben nada de lo nuestro y pues bueno…creo que es mejor evitar problemas, ¿no? creo que este fin de semana si me voy a poder quedar contigo.

-¿sí?

-si mi amor. —Le sonrió y le dio otro beso—Dime, ¿ya no estás tan enojado?

-bueno…con una noticia de esas, ¿quién podría? —Le levantó una ceja muy seductor—Las noches son muy duras sin ti y siempre me haces mucha falta. Afortunadamente, —se llevó una mano al bolsillo de la chaqueta y sacó su pañuelo—siempre llevo esto conmigo. No huele tan delicioso como tu exquisita piel desnuda sobre mi cama pero….

-hablando de eso, —se llevó una mano al bolsillo de su falda—ten amor. Prometí que te lo devolvería justo en este lugar. ¿lo recuerdas? Mira, —le mostro el reloj—funciona muy bien.

-claro, —le tomó el rostro en ambas manos— ¿cómo olvidarlo? Si mal no recuerdo señorita, te prometí llevarte a dar un largo paseo cuando me devolvieras este reloj. ¿quieres venir a dar una vuelta al cielo conmigo?

-¿no me llevaste ya la otra noche?

Le guiñó un ojo muy picara y lo hizo sonrojar, luego más seria y sin apartar la mirada de la suya le dijo….

-iría al mismo infierno solo por ti, iría solo por estar contigo mi amor—le sonrió y luego, lo besó.

Darien se acercó a ella y posando una de sus suaves manos sobre su cintura y la otra sobre su mejilla, la atrajo hasta su pecho y la besó. La besó como se moría por besarla desde que se le acercó. Estaba feliz al tenerla entre sus brazos y pensaba llevársela para su casa para cumplirle la promesa que le había hecho un día pero…. (Momento que odio por cierto) un fuerte golpe en la cabeza arruinó su perfecto y mágico idilio.

Después de que esa misteriosa pelota golpeó la bella y perfecta cabeza de mi amor lindo, Serena cayó al suelo cuando le cayeron encima.

-¡Serena!

-¡aahh!—se quejó en el suelo mientras Darien sostenía una niña en brazos—Creo que me partí el cuello en dos.

-pero no, no está roto. No seas exagerada anciana. —replicó una chillona voz.

Cuando Serena se levantó y vio a esa pequeña niña en brazos de su amado, se sorprendió mucho. Mientras se levantaba y no le quitaba la mirada de encima, se acercó a preguntarle quien era y porque demonios se abrazaba tanto a Darien.

-pero, ¿Quién eres tú y por qué abrazas tanto a mi amado Darien eh niña?

-¿Darien?—dijo la niña sin quitarle la mirada a Darien y luego se giró para verla.

Serena sintió un gran shock cuando la vio. De inmediato su cara se le hizo muy parecida pero, sus pensamientos, fueron interrumpidos por su curiosidad.

-dime niña, ¿Quién eres?

-soy Serena y, —respondió con mucha naturalidad pero luego… —la pregunta no es esa. Mejor dime, ¡¿Quién eres tú?! ¿Por qué estas peinada como yo?

-¿pero qué dices? ¡Yo soy Serena! ¡Soy Serena Tsukino!

-¿qué has dicho?—fue la niña con ella y empezó a acercársele completamente sorprendida.

Al igual que lo estaba aquella misteriosa y linda niña que se parecía tanto a Serena, lo estaban Darien y sobre todo Serena. Oh pero lo que pasó después, ¡fue de ripley!

-si tú eres Serena Tsukino…

-¡Serena!—gritó Darien asustado cuando vio que la niña saco una pequeña arma y la apunto a su cabeza.

-….tú debes tener el cristal de plata. ¡dámelo! ¡Lo necesito!

-¡¿de qué demonios estás hablando endemoniada niñita?! ¡Deja de apuntarme con eso! ¡No es un juguete!

-¡dámelo!—llevo el dedo al gatillo y la miro amenazante—Dame el cristal de plata y dámelo ya, ¡rápido! ¿Te ha quedado claro o no? Soy capaz de matarte si no me lo das ahora mismo.

-no…no es posible.

Dijo preocupada por ver la determinación de esa pequeña niña.

Serena estaba inmóvil y no sabía muy bien cómo debía actuar. Frente a esa pequeña niña que la amenazaba y que se le hacía tan familiar, trató de hablarle para ganar tiempo mientras Darien le daba una mirada dándole a entender que él se encargaría.

-cálmate….Serena. Baja esa arma y mejor dime, ¿Por qué vienes preguntando por el cristal de plata? Mejor aún, ¿qué es eso?

-¡no quieras verme la cara de tonta!—le dijo más enojada—Yo sé que tienes en tu poder el cristal de plata y no quiero más juegos. ¡dámelo ya!

Darien aprovechó el momento y levantando a la niña por la pequeña cintura, trató de detenerla. Pero justo cuando la levantó, ella apretó el gatillo y le disparó en la frente a Serena.

No pero tranquilas, ustedes saben que esto no es nada gore, lo que pasó fue que esa pequeña e inofensiva arma, era de juguete. Por eso lo que le disparó en la frente a Serena, fue una pequeña e inofensiva pelota que le golpeó un ojo mientras salía un ramo de flores

-¡por Dios niña! ¡Me has asustado enormemente!—exclamó Darien enfadado, luego fue con Serena—Serena, Serena mi amor ¿estás bien? ¿Te duele mucho?

-tranquilos, —respondió Serena mientras lo veía doble—estoy bien.

-¡hey niña!

Gritó Darien mientras levantaba a Serena en brazos.

-se ha ido. ¡no puede irse así después de lo que te hizo! Mucho más, —dijo preocupado—por lo que dijo. ¿tú entendiste lo mismo que yo mi amor? ¿Te amenazó por el cristal de plata? ¡¿Cómo sabe de su existencia?!

-ni idea amor pero, —respondió mientras él la bajaba al suelo y ella se apoyaba en uno de sus hombros—tienes razón, eso es grave. Creo que tendremos que ir con los demás a investigar. ¡ah! Siempre me quedo sin poder salir a pasear contigo.

-tranquila mi amor que por lo que parece, —me guiño un ojo, ¡sí! ¡Qué emoción! ¡Lo amo!—en cualquier momento nos escapamos. No te preocupes pero de verdad, ¿estás bien? ¿Necesitas ir a un hospital o…?

-con que me des otro besito como el que me estabas dando ahora mi amor, —le sonrió y entrelazó las manos al cuello—yo creo que quedo como nueva.

-Serena…-le sonrió ¡y la muy de buenas! Recibió un amoroso beso de su parte.

Y mientras ellos se besaban antes de partir en busca de los demás y la culicagada esa corría (para los que no saben un culicagado es eso, un niño pequeño que aún no se sabe ni limpiar bien la cola, ¡es una expresión de enojo cuando hablas de un niño!) en otro lugar lejos de ellos, un grupo de extraños sujetos hablaba.

-¿encontraste el cristal de plata?

-si hermano.

-bien jugado Zafiro. —le sonrió aquel imponente y atractivo hombre mientras sostenía una copa en la mano, siempre lo he visto con una copa. Yo creo que es medio alcohólico—gran sabio…. esa piedra es la fuente de todas nuestras desgracias. ¡Maldito cristal!

-encuentra rápido el cristal de plata príncipe.

Ordenó aquel encapotado sujeto mientras sostenía una bola de cristal.

-lo tendremos y cuando lo haga, lo trituraremos ¡lo haremos trizas!—levantó su copa con los demás y sonrió— ¡brindemos por nuestro renacimiento familia!

-¡salud príncipe Diamante!—brindaron todos con él pero más especialmente, una atractiva peli verde.

Muy bien, sé que podrá parecer una estupidez pero…..hay que introducirlos. Todas nosotras los conocemos pero, ¡toca!

Aquel grupo de personas eran la familia de los Black Moon. Encabezada y dirigida por el atractivo y temperamental príncipe Diamante, eran personas llenas de habilidades y al mismo tiempo una gran maldad. Él, alto, de cabello plateado, buen físico, ojos oscuros, y muy elegante, era el líder.

Luego le sucedía su hermano, Zafiro. Zafiro Black Moon no era muy parecido a su hermano pero era muy, muy guapo. Mi amiga Clarissa y yo siempre llegamos a lo mismo y pues me tocara decir que algo de razón tiene. Zafiro es muy parecido a Darien pero…. Darien es único, ¡es irrepetible! (risa) Alto, de cabello negro azulado corto y ojos azules, era el sueño erótico de una de sus sirvientes.

Pasando de los líderes a sus trabajadores, estaban los demás. Las hermanas de la persecución que eran cuatro atractivas mujeres y su supervisor al mando que era Rubeus.

Esmeralda que era la asistente personal de Diamante y el gran sabio que era un total misterio, completaban el clan de los más temidos sujetos que habitaban el universo. Concentrados en encontrar el cristal de plata, aun no sabían a todo lo que se iban a tener que enfrentar.

-siento, una energía muy fuerte. —Dijo una de las hermanas de la persecución—La energía del cristal de plata. Es la sangre de una chica que tiene el mismo poder que yo. El fuego.

-¿de qué hablas Karmesite?—preguntó un curioso Rubeus, a él le gustaba mucho Karmesite.

-espere señor Rubeus.

Le respondió sonrojada y fue con Diamante haciéndole reverencia.

-príncipe Diamante, deje que mis hermanas y yo nos encarguemos de este trabajo. Con la ayuda del señor Rubeus, conseguiremos el cristal de plata para usted señor.

-muy bien, —sonrió y los miró a todos—vayan y encuentren ese maldito cristal de plata que estoy cansado de buscarlo por todas partes. Nos mantendrán informados de todo y, –se giró para buscarla— ¡Esmeralda! Toma nota de su misión por favor. Le reportaran todos sus avances a ella. ¿está claro?

-¡si señor!

-muy bien príncipe Diamante, —le hizo una reverencia a su amante y jefe—como usted ordene. Código Nº 001: Misión reclutamiento. Irán a….

Y mientras esta familia de locos planeaba como dañarles la fiesta a mis personajes, ellos estaban….

-ahí esta amor, es una suerte que la hayamos encontrado. ¿Sabes? Pienso que puede ser nuestro nuevo enemigo.

-no saquemos conclusiones apresuradas princesa y tú solo lo dices porque, —río—te pegó con ese juguete en la cabeza. ¿sigues molesta por eso?

-no, eso no es lo que me molesta. —Se cruzó de brazos—Lo que me, ¡funde de ira! Es que haya caído sobre ti y con esa confianza con que te abrazó. ¡¿Quién se cree que es para tocarte?!

-¿es en serio Serena? ¿Celosa de una niña que bien podría ser… no sé, mi hija? Solo mírala, —la señaló—es algo parecida a ti. ¿No crees?

-sea como sea, creo que tienes razón. Vamos y le preguntamos. Aprovechemos que ya está desarmada.

Ellos se acercaban sigilosamente por la espalda mientras ella balbuceaba sobre el columpio que los extrañaba mucho, sobre todo a ella.

-mama, mi mami…

-hey pequeña…-dijo Darien en tono amable— ¿dónde vives? ¿Te podemos acompañar?

-¿Darien?

-ven, —fue con ella y le extendió la mano—tranquila, no te haremos daño.

-¡papá!—corrió y se abrazó a él—me recuerdas tanto a mi papi. Eres muy agradable.

-vaya, —exclamó Serena con ironía—pero que cambio. Parece que te quiere adoptar mi amor. ¿Seguro está bien?

-no te preocupes, —la miró—parece que ya está más tranquila. Dime nena, ¿de dónde vienes?

-oye nenita, —se le acercó Serena más sonriente— ¿de verdad me conoces? ¿Conoces el cristal de plata? ¿Te llamas realmente Serena?

Aquella niña estaba asustada. Con algunas lágrimas todavía y sin soltar una palabra, no se desprendía del pecho de Darien mientras poco a poco y después de mucho insistirle, se acercaban a la casa de Serena.

Ellos estaban ahí, tratando de sacarle alguna información a esa misteriosa niña, cuando de la nada Luna los sorprendió.

-¡Luna!

-¡Serena! ¡Darien!—luego vio la niña— pero oigan, ¿Quién es la niña?

-aun no lo sabemos con certeza Luna.

Fue Serena con ella y luego le contó brevemente lo que había pasado.

-…y bien, cayó del cielo cuando estaba en el parque con Darien. No nos ha querido soltar media palabra y ya no sé cómo hablarle para que diga algo.

-cuidado, —dijo Darien con la niña en brazos y muy asustada—la asustas cuando la miras así.

-¿pero qué…? ¡Yo no he hecho nada!

Y para completar el panorama, Ikuko salió porque creyó escuchar a Serena.

-¿Serena? ¿Estás por ahí?

-hola mamá. —Contestó algo nerviosa—Sí, soy yo. Mira, te presento a Darien.

-encantado de conocerla señora. Serena me ha hablado mucho de usted.

-encantada muchacho. —Le guiñó un ojo a su hija que estaba muy apenada—Pero dime, ¿esa niña tan linda es tu hermana? Tiene el mimo peinado de Serena. ¿qué casualidad no crees?

-eh…este, no. En realidad la vimos sola por el parque y decidimos tratar de ayudarla a volver a su casa.

-pero, ¿qué dice?—pensó la niña mientras la veía extrañada—me llamo Serena señora.

-¿te llamas Serena?

-vaya, ¿están todos reunidos aquí afuera?—exclamo Kenji quien recién llegaba en compañía de Sammy.

Ok, eso ya parece una de mis locas fiestas. Como hay tanta gente y pues tenemos que ir al grano, les diré. De una forma que yo no entendí y me imagino que gracias a la luna pelota de Rini, ella se quedó en la casa de Serena. Encantándole a sus papas y ganándose su confianza de inmediato, Ikuko invitó a Rini a entrar para comer algo. Ah…. ¡ya entendí! Rini convierte a su luna pelota en una especie de sombrilla hipnótica y los convence de que ella es una prima lejana que hacía mucho tiempo no veían.

Entrando a la casa, Serena empieza a interrogarla; ella se salvó de ser hipnotizada gracias a Luna.

-bueno ya es suficiente Rini y dime, ¿qué le hiciste a mis papas?

-yo no he hecho nada y no me digas así. —Respondió con cara angelical— Mí nombre es Serena.

-no puede haber dos Serenas en esta casa y ya que te metiste a la fuerza, te llamare así, Rini. —se le acercó molesta—ahora dime, ¿Cómo los hipnotizaste? Dime algo por favor, ¡responde! No te perdonare el que mientas y ocultes cosas solo porque eres una niña muy bonita.

-déjala tranquila Serena. —pasó su hermano por un lado.

A la final Serena no le pudo sacar ninguna información y terminó acostándola en su cama. Arropándola y luego yendo con Luna, le aseguró a una preocupada Luna que el cristal de plata estaba a salvo con ella.

-¿segura?

-no te preocupes Luna, lo llevo siempre conmigo. Pero, ¿de verdad? ¿No crees que sea mala?

-no siento ninguna maldad en ella.

-shu, ¿podrían dejarme dormir por favor?—pidió Rini abrazada a un peluche.

-está bien, está bien, eres una grosera de lo peor Rini. —Salió de la habitación— Si tú lo dices Luna, quedo más tranquila. Adiós. Darien quedo afuera esperando alguna razón y debo ir a decirle. Nos dejó muy preocupados que…

-sí, sí, entiendo. No te preocupes Serena. Parece que duerme profundamente y ve tranquila. Yo me quedare a vigilarla.

Ya afuera, un impaciente chico la estaba esperando en busca de respuestas.

-¿eso te dijo?

-si, dijo que no vio, ni sintió nada malo en ella.

-si ella lo dijo y no encontró nada… —se llevó una mano tras la cabeza—tocara creerle. Lo malo es que aún no sabemos qué es lo que esconde esa niña. Eso me preocupa.

-no te preocupes que yo estaré vigilándola. Me hare cargo de cuidarla. ¿te parece si vamos a la policía y preguntamos si hay alguien buscando una niña? Tal vez encontremos alguna respuesta ahí. ¿no crees?

-sí, me parece bien. —le sonrió y le tomó la mano, luego la entrelazó con la suya mientras caminaban—Cualquier excusa es buena para estar más tiempo contigo pero oye, me dio la impresión de que no le caí muy bien a tu papá.

-pues mi amor…mi papá es muy difícil pero, —dijo mientras se alejaban con las manos entrelazadas y muy enamorados—no, no creo. Es que con la llegada de esa nena tan misteriosa pues….

-igual, eso es un buen síntoma. —río y se detuvo para darle un beso—Si tu padre no me quiere, ¡mejor! Eso quiere decir que tú sí. ¿verdad que si?

-con toda el alma mi vida. —se empinó para alcanzarlo y besarlo.

-yo también mi amor.

Ellos (aquí mis amores) no desaprovechan oportunidad para darse un beso, una caricia o decirse cosas tiernas y bonitas pues, ¿eso no es lo que son pues? ¡¿Una pareja que se ama?! Pues bien, aquí sí. Ok, un rato después y despidiéndose de su amor, se encontró con las demás en la guarida secreta que tenían en, "The Crown". Lita que primero fue y le dio un beso a su amado novio, estaba de muy buen humor.

-ay si amigas, que bueno es esto de estar en paz.

-no hables en general amiga. —dijo una aburrida Serena.

-oh si Serena, lo siento. Olvidaba que tus estas buscando la identidad de la nena esta que te quiso robar el cristal de plata. ¿no?

-hmmmm, ¿qué tal si es tu hija perdida Serena?—dijo Rei riendo.

-¿o una pequeña hermana?—dijo Amy confundida.

-¿saben? No me están ayudando mucho chicas. Toda mi familia la adora y ok, a mí me también me parece muy linda pero me preocupa. Las condiciones en las que la encontramos no son nada normales y mucho más si casi me mata del susto por robarme el cristal de plata.

-bueno, bueno señoritas, —llegó Luna—lo de la identidad de Rini lo vamos a tener que dejar para después porque, ¡les traje nuevas plumas de transformación!

-¡Luna!—exclamaron todas contentas.

-que bien Luna. —dijo Mina—Creí que después de lo que pasó, ya no íbamos a poder transformarnos para defender a Serena.

-sí, yo también lo creí pero miren, —los señaló y cada una empezó a tomar el suyo—parece que el destino quiere que estemos preparados. ¿seguirán apoyando a Serena así sea la princesa?

-sí, cuenta con nosotras Luna. —Dijo Lita con su pluma en una mano—Protegeremos a Serena y a este planeta. ¿verdad chicas?

-¡sí!

Una vez terminada la reunión, ellas salieron de su guarida y entraron a uno de los lugares del papá de Andrew para tomarse algo y platicar un poco; pues con todo lo que habían pasado y lo que vivían, ya eran como hermanas.

En la mesa y mientras reían y charlaban, una bella chica se le acercó a preguntarles por su orden.

-¿ya van a ordenar chicas?

-yo aún no me decido. —dijo Rei apenada.

-ah no se preocupen, —les guiño un ojo muy alegre—me llaman en cuanto se decidan. Mi hermano me dijo que debía estar muy pendiente de esta mesa y sobre todo de ti muñeca.

-ay Unazuki, gracias. Ahora te llamamos.

Y cuando la chica se fue….

-¿y esa muchacha quien es Lita? ¿Por qué te saludó de esa forma?

-ella es Unazuki Serena. Es la hermana de Andrew y empezó a trabajar aquí como mesera hace muy poco. Su papá le pidió que les ayudara porque no era justo con Andrew, bueno, eso me dijo él.

-ah…. ¿no me digas? Pues es muy bonita.

-ah…. —dijo Mina con una risita junto a Rei—ya veo lo que estás haciendo Lita. Te estás ganando la confianza de tu cuñada y te quieres hacer su amiga. ¡eres un peligro!

-ay Mina, —río con las demás—creo que estas exagerando y no, no es eso. Andrew me la presentó y como él la quiere tanto, solo he sido amable con ella. Eso es todo. Que mal pensada eres.

Mientras ellas hablaban y molestaban a Lita, un grupo de chicos muy bien vestidos platicaban afuera de la frutería. Al parecer, ellos iban a la misma universidad que Andrew y Darien. Al ver que Andrew se acercó y saludó con mucha confianza, les había quedado más que claro que así era.

Andrew entró, se acercó a la mesa de las chicas con sus compañeros y después de saludarlas a todas, la saludó a ella muy cariñosamente.

-hola Lita. ¿ya las atendieron? Ya sabes cómo es Unazuki. ¿ya les trajo su pedido?

-tú eres muy estricto con ella amor. —se levantó y fue con él luego de darle un corto beso mientras los demás platicaban—Te he extrañado mucho. ¿hoy tienes clase mi amor?

-no pero ahora hablamos de eso. Mira Asanuma, ella es Serena Tsukino. Es la novia de tu ídolo. Te la presento.

-hola Andrew. –Saludó Serena con mucha amabilidad—oye pero, ¿qué fue lo que dijiste?

-Asanuma es un gran admirador de Darien, Serena. Quiero presentártelo.

-¿un amigo de Darien?—pensó con sorpresa—Mucho gusto, soy Serena Tsukino y los amigos de mis amigos y más de mi novio, —rio con todos—son los míos.

-mucho gusto señorita Tsukino y déjeme decirle que Darien es… excepcional. No solo es un alumno ejemplar, el primero de la clase y también un gran deportista, además es amable con los principiantes como yo. Lo admiro y me gustaría ser tan buen estudiante como lo es él.

-¡qué lindo!—dijeron Mina, y Molly que recién se unía a la charla.

-me dio mucho gusto conocerla y si usted es su novia, es porque también debe ser tan excepcional o más que él. De nuevo un gusto y se quedaron cortos estos idiotas. —los miró y rio antes de irse—Es usted más que hermosa, es preciosa. Dele mis saludos a Darien si lo ve hoy. Adiós, nos vemos.

-ok, ¡gracias! ¡Yo le digo! ¡Adiós Asanuma!—luego pensó mientras el chico y los demás se iban—No sabía que mi Darien tuviera tanto éxito en la universidad. Definitivamente tendré que cuidarlo mucho.

Aquel atractivo y dulce chico se retiró con sus otros compañeros dejando a Serena muy pensativa. Ella si sabía que Darien era increíble porque ya había sido testigo de eso muchas veces pero no se imaginaba que tanto. Riendo mientras veía como Mina molestaba a Lita por la cara de enamorada que ponía cada que Andrew la besaba, luego escuchó a Rei que se levantaba para irse.

-uy no, ya es hora. Debo volver a las cuatro y media para empezar con los preparativos de la fiesta que vamos a dar en el instituto.

-¿una fiesta Rei?

-si Serena y lo mejor es que me vaya ya. —Salió y tomo su maletín—Ese grupo es un desastre sin mí y no, no puedo permitir eso. Adiós chicas, nos vemos después. ¡Oh sí! casi lo olvido, voy a tener mi propio stand en el evento. Les voy a leer el futuro y si quieren se pasan. A ustedes se los leo gratis.

-¡qué bien!—dijeron todas.

-a mi si me interesa y mucho amiga. —dijo Lita y pensó en él.

-ay Lita, ¡que intensa eres!—la molestó Mina mientras Rei y las demás reían—De lejos se ve que ustedes son el uno para el otro. ¡No te estreses por eso! Mira que tú, y tu Serena, son muy de buenas. Ustedes tienen unos novios divinos, ¡y yo estoy más sola que un hongo! ¡No es justo!

-es mejor así Mina que estar mal acompañado. —río Rei antes de salir—Nos vemos chicas, deséenme suerte.

-¡adiós Rei!

Mientras Rei se iba y las chicas platicaban, Lita se levantaba para ir hasta la caja en donde estaba Andrew dando algunas órdenes.

-ay Mina, no digas eso.

-es la verdad Amy. —Dijo con cara de dolor mientras Serena veía la carta de postres—Se supone que soy la sailor del amor y, ¡mírame! No, eso no es justo. Soy una niña muy bonita y talentosa como para estar tan sola.

-no te apresures al amor Mina. Él llegara a ti cuando deba llegar, tranquila. Ahora vuelvo, voy al baño.

Serena que no aguantaba más, llamó a Unazuki para ordenar. Mientras que Lita reía sin parar.

-¿de verdad? Que malo eres mi amor.

-te lo juro. —río mientras la abrazaba por la espalda y le daba un beso en la mejilla—Yo creía que Asanuma era gay porque, ¡le brillan los ojos cada que habla de Darien!

Río de nuevo.

-por eso le presente a Serena. Quería ver qué cara hacia y que decía. Menos mal que no juega en el otro equipo y no está enamorado de mi amigo.

-menos mal. —río con él y se giró para verlo.

-oye Lita, ¿de verdad me has extrañado mucho?

-mucho mi amor. ¿Quieres que te lo demuestre esta noche?—Le guiñó un ojo y vio cómo se sonrojo.

-no puedo esperar para verlo preciosa. —se le acercó y la besó.


Y ese fue el capitulo :D

Muchas gracias y me gustaría saber cuando quieren las actu.

Hasta pronto. Besos y abrazos. Espero les haya gustado :)