Jueves, 20 de agosto de 2015.

Muy buenos días, tardes o noches tengan todas ustedes mis queridas amigas y lectoras. ¡hola! Para las que saben y para las que no sabían :P ayer me sentía del carajo o como diría una muy buena amiga mía, de la chingada :P jajaja. Me sentía muy mal y estuve casi todo el día en cama pero oki, ya hoy estoy un poco mejor y con muchas ganas de seguir haciendo maldades con estos bellos personajes. ¡si, me encanta! jajajaja.

Muchas gracias de verdad por todo el cariño y amabilidad que me transmiten con cada review que me regalan y espero el capitulo de hoy les guste; y si no les gusta no hay problema :D también me pueden decir que yo no me enojo. Si me doleria y me darian ganas de cortarme las venas pero nada mas :D naa, yo jodiendolas no mas, jajaja.

Besos y abrazos. Nos leemos abajo.


Capítulo 17: (¡sí!) sailor Júpiter

-Serena, tranquila.

-se llevaron a Amy. —Decía muerta en llanto— ¡a ella también se la llevaron y no es justo!

-lo sé.

La abrazó Darien y la cubrió con su capa.

-nunca me imaginé que iba a pasar algo tan dramático como esto pero debes tratar de conservar la calma mi amor. Si sigues llorando de esa forma mi princesa hermosa, —le tomó el rostro en ambas manos y la miró—te vas a enfermar y no vamos a solucionar nada. ¿no crees?

-sí, tienes razón mi amor.

Se limpió el rostro y le sonrió.

-es solo que se las han llevado delante de mis ojos y yo no he podido hacer nada para ayudarlas Darien. ¡Nada!

-lo sé.

-¡¿Quiénes son?! ¡¿Que buscan?! ¡¿Por demonios se han ensañado así con nosotras eh?! ¡¿Por qué?!

Como ya no había nada más que hacer y además ya cambiamos de escenario en el manga y me toca pasar a otro, Serena estaba en su casa y estaba tendida en la cama llorando sin saber qué hacer.

Mientras lloraba, Rini y su luna P entraban.

-¡no llores Serena! ¡No llores Serena!

-¡¿qué?!—Se levantó y vio como la pelota rebotaba y le hablaba— ¡¿habló?! ¡¿Esa cosa habla Rini?!

-por favor Serena, cálmate. Asustaras a luna p si sigues gritando de esa manera.

-¿qué es luna P? ¿Le has puesto así porque se parece a Luna?

-oye, —se le acercó y le extendió el muñequito de mi amor bello—ten, te lo presto. Sé que te ayudara a sentirte mejor porque a mí me ayudó.

-gracias.

Lo recibió con la misma dulzura con que ella se lo había pasado. Luego al detallarlo dijo…

-oye pero, ¿de dónde sacaste un muñeco de mi Tuxedo Mask?

-me lo dio Darien el otro día que me quede en su casa. —Se le sentó a un lado de la cama— ¿lo recuerdas?

-ah…ya veo.

Contestó con tristeza.

-qué suerte tienes Rini. Al parecer eres amiga de mi Darien y no solo eso, te ha regalado este muñeco tan lindo. Él, es mi novio y aunque sé que me quiere mucho jamás me ha hecho un regalo como este.

-bueno pero no le des tanta importancia a eso porque no la tiene. Después de todo yo soy una niña y tal vez esté pensando en darte un regalo más adecuado.

Luego la miró con preocupación al ver cómo había estado llorando y le preguntó con algo de pena…

- pero Serena, ¿Por qué llorabas de esa forma? ¿Qué es tan grave?

-¿ah? tu… ¿tu estas preocupada por mi Rini?

-claro que sí. —Le sonrió y fue hasta la cabecera de la cama con ella—Vivimos juntas y es normal que me preocupe por ti. Me has recibido en tu casa y me has tratado bien. Sé que no me he portado de la mejor manera contigo pero lo siento. Ven.

Le extendió las manos en señal de abrazo.

-¿quieres contarme que es lo que te duele tanto? ¿Por qué lloras Serena?

-ay Rini.

Fue con ella y apoyó la cabeza en sus piernas mientras empezaba a llorar de nuevo.

-es como tú dices, no puedo decirte pero estoy triste, muy triste. Se la llevaron. —Lloró con más intensidad mientras Rini la consolaba—Se la llevaron y yo no pude hacer nada….

.

.

Un rato después Serena y Rini se arreglaron y fueron a la casa de Darien; pues fue ese el lugar en donde acordaron encontrarse para hablar de todo lo que estaba pasando porque en el sótano no se podía por obvias razones; a Lita le dolía mucho ver a Andrew.

-hola mi amor.

-hola princesa. —Fue con ella y le dio un beso—Estas hermosa. Oh discúlpame Rini, tú también te ves muy linda.

-gracias Darien.

-oigan pero, —sonrió al verlas juntas y de la mano—que extraño. ¿vinieron juntas?

-¿qué tiene eso de raro amor?

-no, no, nada. Sigan por favor. Las demás aun no llegan pero no creo que tarden en llegar.

.

.

Luego de la reunión, (todas a excepción de Lita) fueron al: "The Crown".

Serena en agradecimiento con Rini por haber sido tan dulce con ella ese día más temprano, la llevó a la tienda de videojuegos de Andrew a jugar un rato. Le alegraba verla más abierta y amable con ella.

Pero algo que pasó iba a acabar con la magia entre ellas.

-Serena, así no se hace y eso es una torpeza. Si sigues jugando así lo único que harás es botar dinero.

-¿así? Pues entonces ven y dame lecciones de como jugar señorita sabelotodo.

-muy bien. —fue con luna P –Te mostraré.

Rini hizo trampa y usando las habilidades de su mágica pelota, sacó dos muñecas de sailor V. Como habían llamado un poco la atención al haber jugado tan bien, Andrew se acercó para ver.

-Serena, Rini, ¡qué bien juegan!

-toma Serena, —le dio Rini la muñeca—te la regalo. Gastaste mucho dinero en eso y sinceramente, —le guiñó un ojo y sonrió—me da mucho pesar contigo.

-¡una muñeca de sailor V!

Dijo con alegría y tenía la misma expresión de alegría que Rini al verla. Expresión que Darien y los demás notaron al instante.

-¡gracias Rini! ¡Es preciosa!

Serena y Rini cada vez se llevaban mejor. Por eso y sin prestar mucha atención a la conversación de Andrew con Darien, Serena fue con Rini a la máquina de su juego preferido, sailor V. Aunque Rini estaba batiendo records en el marcador y se estaba divirtiendo muchísimo mientras Mina recibía una alarma del juego, Andrew no se inmuto porque estaba muy interesado en lo que Darien le estaba diciendo.

-¿entonces no sabes dónde está?

-no. Ella estaba en mi casa con las demás pero cuando Serena invitó a Rini a venir a jugar aquí, se disculpó y se fue. La verdad Andrew es que Lita no se veía nada bien.

-¿Cómo dices?

-no sé, la vi ojerosa y la sentí un poco indispuesta. Debe ser por lo que aún no encuentran a Rei y todo ha sido tan difícil estos días que esta así.

-sí, sí, ni me des más indirectas que ya sé a lo que te refieres.

Lo miró mal.

-¿qué? –Sonrió mi amor bello—Ni me mires así que tú sabes que es cierto. Eso no es un secreto de estado. Desde que terminaste con ella está muy deprimida.

-¡yo no termine con ella!

-shu. —Le pidió que se callara cuando ellas los miraron—cállate Andrew. Yo de eso no sé y solo te estoy diciendo lo que Serena me contó porque como tú no me has querido contar que fue lo que pasó entre ustedes…. o es que no, no es posible. ¿Volviste con Reika o qué?

-¡no! ¿Cómo se te ocurre Darien? Lo que pasa es que… es complicado.

Dijo recordando cuando las descubrió y pensando en que Darien no sabía nada; es decir, en que no debía saber nada.

Y mientras ellos charlaban y Mina llegaba como una loca a la tienda, Lita se asomaba a la ventana de su casa.

-vaya….parece que va a llover. Creo que lo mejor será no salir hoy.

Volviendo a la tienda…

-bueno, sea como sea, es mejor que hables con ella. Lita es una de las mejores amigas de Serena y no me quiero meter en problemas por tu culpa idiota. ¿Entendiste?

-sí, sí, eso haré.

-vamos Rini.

-¿qué? ¿Tan pronto?

-si nena. —Le extendió los brazos para cargarla—Serena aún debe hablar con sus amigas y yo tengo clase. Has ganado mucho hoy y te prometemos traerte de nuevo. ¿verdad Serena?

-si mi amor y gracias por llevarla a la casa. Que pena contigo.

-no es nada, me queda de camino a mi clase. ¿Vamos Rini?

-sí.

Dijo muy contenta entre sus brazos (tontita tan de buenas ¡¿quién no estaría feliz ah?!)

-gracias Serena por la invitación y ya sabes, cuando quieras clases de cómo se juega yo con mucho te enseño.

-adiós Rini y no, te equivocas. Gracias a ti.

Cuando Rini se fue, las chicas es decir Serena y Mina, bajaron al sótano para poder hablar. Como siempre y como para no perder la costumbre, Luna regañó a Serena.

-¿estas segura Serena que Rini no se dio cuenta del cuartel?

-si Luna, segura. Solo la invité a jugar porque hoy fue muy buena conmigo y no han sido días fáciles ni para ella ni para mí. ¿me dices que me gane su confianza no? pues bien, eso intento.

-bueno pero dejando de lado eso Serena, ¿algún indicio de ellas Artemis?

-no, nada.

-solo espero que están vivas.

Dijo una nostálgica Serena.

-malditos Black Moon, ¿qué es lo quieren? ¿Será acaso el cristal de plata? ¡Qué rabia me da! ¡No tenemos ni una sola pista!

-oye Mina: "ese maldito conejo"—dijo Lita que llegaba— ¿te acuerdas? Podemos estar seguras de algo chicas, ese conejo del que hablaba Berjerite, la tipa esa de los tales Black Moon, es Rini.

-¡Lita!

-¿qué haces aquí Lita?—se le acercó Serena al igual que Mina—no pero espera, ¿Por qué dices que los Black Moon buscan a Rini?

-tal vez sea cierto Serena.

Dijo Mina.

-solo piénsalo, su llegada fue muy próxima a la de ellos. Tal vez ella sea la clave para resolver este misterio.

-¿pero entonces qué es Rini? ¿Aliada o enemiga?

-no sé Serena pero no debemos permitir que esos infelices se acerquen a ella hasta que no resolvamos este misterio. Al menos ya sabemos que Rini juega un papel importante en esta historia.

Luego Lita estornudó.

-¿estás enferma Lita?

-un poco Luna pero tranquila. —Sacó un pañuelo y se limpió la nariz—No es gran cosa.

-sí, ya llegaron las lluvias y hace mucho frio. Entonces es normal que estés refriada pero no debes estar acá. Deberías irte a casa y tratar de descansar.

Luego se escuchó que un periodista habló por un televisor que estaba prendido.

-no pero pasemos al siguiente tema estimados televidentes. ¿Ya vieron el círculo misterioso? Son círculos como los que se han visto en Inglaterra. La aparición de esos misteriosos círculos…

-¿escucharon? Eso de los círculos…

-Lita…-replicó Serena al verla tan indispuesta—vete a casa. No hay mucho que podamos hacer ahora y tú lo que debes hacer es descansar.

-pero es que Serena, ¡ah, maldita sea! Esos infelices de los Black Moon siguen haciendo sus movimientos y nosotros no…

-Lita, —fue Mina y le sonrió—se te ve de lejos que no te sientes bien y no solo físicamente. Lo mejor es que te vayas para tu casa antes de que empiece a llover. Serena, Artemis, Luna y yo, seguiremos investigando eso de los círculos. ¿Por favor?

Mientras Lita le tocaba hacerles caso porque si no la iban era a sacar de ahí volando, Darien se encontró con una asustada Rini. Ella que extrañaba mucho a su mamá estaba sosteniendo aquella misteriosa llave en sus manos.

-¿viste el relámpago Rini? ¿Rini?

Rini estaba más rara de lo normal. Por eso Darien tomó la mano y trató de despertarla pero lo que vio no se lo esperaba.

Darien pudo ver un reino de cristal en ruinas pero lo que lo desconcentró de su visión fue el sentimiento de angustia que Rini le transmitió.

-¡no…..! ¡Mamá! ¡No!

-¡Rini!—Exclamo igual de asustado a ella cuando Rini lo abrazó con fuerza.

-¿Darien?

-ya, ya, tranquila. Ya pasó pero dime algo, ¿te asustan los relámpagos? No tienes por qué temer porque ellos están muy lejos y no pueden alcanzarnos.

-¿de verdad? ¿lo dices en serio?

-sí, no tienes nada que temer. —Luego pensó mientras ella lo abrazaba—He visto algo cuando tome su mano. Vi una explosión pero, ¿Dónde fue? Era una gran ciudad, de eso no me cabe la menor duda pero….

-mamá…mi mamá Darien. —Lloraba Rini—Mi mamá….

-ya, ya, tranquila Rini. Mejor ven y te llevo a tu casa. Es posible que llueva y no debes estar por aquí solita. Vamos.

De verdad que me estoy exasperando porque yo quiero llegar a la parte de Lita pero, ¡nada! Ahora nos trasladamos al mundo de las tinieblas de Diamante y todo su combo.

-gran sabio, ¿esas dos van a seguir durmiendo como la Neo reina Serena o qué? ¿Van continuar respirando sin envejecer como ella? Dime, ¿Cómo hago para apoderarme del cristal de plata? Quiero verlo reducido a cenizas. ¡Eso es lo que más deseo!

-paciencia príncipe Diamante, la paciencia es una virtud.

-hermano, no te tomes a sailor moon muy a la ligera. Mira que no sé cómo demonios lo hizo pero acabo con Karmesite y Berjerite. Si ellas han perdido, nosotros también.

-¡no me molestes Zafiro! ¡No me digas ni mierda!—Gritó y se le levantaron los pelos de la ira que le dio— ¡Yo solo quiero eliminar a todos aquellos que nos molestan y no necesito tus consejos!

-príncipe Diamante, señor Zafiro, —hizo y una reverencia a este último aquella hermosa mujer.

-ah…

Sonrió Rubeus.

-veo que has decido venir después de todo. Creí que tenías miedo.

-sería un gran honor para mí señor que me dejaras vengar la muerte de mis hermanas. Yo, Petzite, me encargaré de eliminarlas y traerte tu ansiado cristal.

Todas ustedes ya conocen a Petzite entonces está de más decirles que es una alta y hermosa mujer de pelo corto que botaba la baba por Zafiro. Entonces como ustedes ya saben cómo es no creo necesario perder el tiempo dándoles una detallada descripción de su siniestro personaje.

-muy bien Petzite, ve. Haz lo que tengas que hacer pero consígueme el cristal de plata a como dé lugar. ¡Como sea!

-sí señor. —Le contestó a Diamante pero a Zafiro le sonrió—Me gustaría demostrarles a esas imbéciles de lo que somos capaces. Se van a arrepentir de haberse metido con mis hermanas. Eso se los aseguro.

Diamante se retiró y le pidió a Rubeus que hiciera lo mismo. Él no era tan despistado como su hermano y se daba cuenta que Petzite, se derretía de amor por su hermano. Dejándolos solos y dándole algunas órdenes a Rubeus, pronto estuvo frente a su mágico espejo viéndola.

-todo será mío Neo reina Serena y entre todas esas cosas, —la vio con perversidad—estas incluida tu preciosa. Ya lo veras, a mí nadie me dice que no.

-¿qué decías mi apuesto señor?

-oh nada, nada Esmeralda. —Fue con ella y la tomó por la cintura—Justo a ti te estaba necesitando.

-príncipe Diamante…..mi amor…

Diamante sin tener otra opción, desfogaba sus deseos más carnales y violentos con Esmeralda. Pero si él estaba contento por tan delicada atención, alguien más también lo estaba.

-¿no es un chiste verdad?

-no, no mi señor Zafiro.

Decía muy cerca de él mientras bajaba esas inquietas manos por su ahora ya abultado pantalón.

-no dije nada por miedo a un regaño del príncipe Diamante pero si fracaso y no vuelvo, quiero que el sueño que tengo cada noche con usted se haga realidad.

-¿y cuál es ese sueño?

Preguntó levantando una ceja y muy excitado.

-tenerlo desnudo en una cama y hacerlo completamente mío mi querido señor.

-pero Petzite…

Decía muerto de risa mientras ella no dejaba de tocarlo y lamer su lóbulo.

-qué cosas tan indecentes me estás diciendo. Yo soy un príncipe y, ¿sabes en el problema que me meterías si hago algo como lo que me estas pidiendo?

-por favor, —tomó su rostro y lo llevó hasta su perfumado y profundo escote—usted es mi sueño más erótico y perverso. Es muy posible que después de hoy no me vuelva a ver y eso será como, —lo miró y lo besó. Luego lo mordió en el labio con suavidad antes de hablarle de nuevo—ummm, como una hermosa despedida.

-ya que insistes… lo haré.

La levantó por el trasero y le subió el vestido para tocarle las piernas mientras entraban a una oscura y lujosa habitación.

Como ya me desvié del tema otra vez, es que si, ¡me dieron la oportunidad! (risa loca) Me toca dejarlas con la duda de todo lo que Petzite le hizo a Zafiro y todo lo que él le hizo a ella. Solo les voy a decir que esa nena es muy de buenas. El tipo le resultó todo un toro y lo hicieron hasta que ella se fue a cumplir con su misión. Feliz porque estuvo entre esos hermosos brazos con los que tanto soñó, no sabía cuál sería su suerte al ir a la tierra y enfrentarlas.

Pero al igual que había quedado Petzite, había quedado él. Zafiro quedó muy satisfecho.

-ah Petzite, ¡mamacita rica y loca!—se vio al espejo que había colgado en el techo y luego se desamarró—Mira no más como me dejaste pero bien que valió la pena. Ojala y vuelvas con vida de ese planeta para que lo volvamos a hacer. Ojala.

Y en la tierra….

-¿Cómo lo arreglo?

-¿tú también Darien?—preguntó Serena irritada— ¡ah, es increíble! En mi casa solo se habla de Rini y ahora tu estas todo preocupado por arreglar su pelota. Me parece que ya te decidiste por creer que es aliada y no enemiga mi amor.

-lo siento Serena pero, ¿no te pasó a ti también?

Le sonrió sentado a la mesa con ella y Luna.

-es que cada vez que me da la mano la siento atemorizada. Siento que me necesita y que además cuenta conmigo princesa.

-pues sí pero…

Ellos estaban hablando y Asanuma (que cada vez se me hace más raro) los veía mientras pasaba.

-"es Darien con su novia"

Y Darien decía dentro de la tienda en donde estaba con Serena y Luna…

-…no sé pero, ¿será que tengo un poder especial sobre ella?

-es posible que después de todo Rini haya venido a refugiarse con nosotros y evitar ser atrapada por el enemigo.

-esas imágenes que vi cuando tome su mano eran de un lugar desconocido. Nunca antes había visto algo así.

-eso también es un problema. Podría ser la guarida del enemigo.

-tal vez tengas razón Serena. —dijo Luna.

-¿capturas? ¿Enemigos?—se acercó Asanuma— ¿de qué hablan eh?

-Asanuma, —se levantó Darien para saludarlo—hola y mejor cuéntame, ¿Cómo va ese nuevo libro de ovnis?

Mientras en otro lado no muy lejos de ellos, Lita tosía y se veía del carajo.

-¿qué tienes Lita? ¿Y esa mascarilla?

-estoy resfriada Unazuki. —Se quitó la mascarilla para poder hablar—Pero tranquila, no es nada grave.

-¡¿Cómo qué no?!

Le tocó la frente.

-tienes fiebre Lita y deberías estar en cama.

-hola Unazuki vengo a…. ¡Lita!

-hola Andrew y ven. —Saludó Unazuki a Andrew dándole una mirada asesina—Llévala a la farmacia. Debe tomar medicamentos y estar en cama. ¡Es el colmo que salgas en ese estado Lita!

-ya, ya, tranquila Unazuki.

Sonrió y trató de esquivar su mirada.

-estoy bien. Como veo que no me vas a dar nada de tomar…—empezó a caminar a la salida—mejor me voy. Gracias pero no es para tanto, yo puedo ir sola a la farmacia. Adiós Unazuki. —luego lo miró—Adiós Andrew.

Lita hizo un esfuerzo por ser amable y sonreírle como si nada pero era inútil. El solo verlo le afectaba mucho. Saliendo a toda prisa para huir de él y de lo que todavía sentía, no escuchó lo que Unazuki le dijo a Andrew.

-¡¿y vas a dejar que se vaya así como esta?! ¡¿Qué clase de novio eres Andrew Furuhata?!

-el peor y tengo que ir con ella. Adiós hermana, nos vemos.

Lita entró a la primera farmacia que encontró. Pidiendo la medicina para su malestar sin que esa pudiera curar su verdadero mal, se percató de que el tipo que la atendía era muy guapo.

-los resfriados de ahora son muy fuertes señorita. Tómese esto y seguramente se sentirá mejor. Cuídese y si puede guarde reposo.

-gracias. —Le sonrió—Que amable.

Lita tomó su bolsa con los medicamentos y empezó a caminar en dirección a su casa. Con el corazón destrozado porque lo había visto y no habían hablado como en todos esos días, creyó que alucinaba cuando escuchó su voz tras ella.

-¡Lita! ¡Lita espera!

-¿Andrew?—vio que iba hacia ella con un paraguas— ¿qué haces aquí? ¿No que no querías hablarme ni mucho menos verme?

-en primera…

Se hizo a su lado y la cubrió con el paraguas.

-eso no es cierto y en segundo lugar, ¿qué te paso? Tú siempre estás muy bien de salud.

-es solo que me he desvelado últimamente haciendo unas investigaciones y me resfrié, eso es todo. Por lo tarde que me acuesto recibí un viento frio de la madrugada y me resfrié. No es nada grave ni de muerte.

-¿lo de Rei verdad?

-no solo ella. —lo miró con dolor mientras caminaban hasta su casa y se acordaba—Amy también.

-¡¿qué?!

-sí, las cosas se están complicando más de lo normal y…

-¿Lita que tienes?—La sostuvo cuando le pareció que se iba a caer— ¿estás bien?

-sí, sí, estoy bien pero lo mejor es que no te me acerques mucho porque ya sabes, tengo este virus y además suelo desprender estática a veces. Uy no, —se mareó de nuevo—ya estoy diciendo disparates y…

-Lita, ¡Lita!

Andrew soltó la sombrilla y sostuvo su caída. Levantándola y caminando hasta la entrada del edificio en donde ella vivía, tuvo que hacer maromas para poder sacar las llaves de su bolso y entrar.

Ya en el departamento y yendo hasta su habitación, la dejó sobre la cama mientras buscaba algo de ropa en el armario para cambiarla. Se había mojado poco pero en su estado no era recomendable que se quedara así.

-es el colmo con esta mujer. —Río al ver su armario—Hasta enferma es ordenada.

Andrew tomó una blusa, un pantalón largo, medias y como buen hombre que era, la combinación de los colores era un desastre. Sentándose a la orilla de la cama y mientras le empezaba a desabotonar la blusa para cambiarla, sintió sus frías manos sobre las suyas.

-¿qué crees que haces Andrew?

-¿que parece?—le sonrió al igual que ella lo hacía—Te quito esta ropa porque se mojó un poco ahora que te desmayaste.

-¿y tú como porque me vas a desvestir?

Se sentó en la cama y se tapó el busto.

-ya no eres mi novio y no le permito a nadie que no sea mi….

-primero, no tienes nada que no haya visto antes y que por cierto, —le sonrió—me encantaba ver. Segundo, ¿Cómo es eso de que no soy tu novio? ¡¿Por qué dices eso?!

-¿qué? ¿de qué estamos hablando? No estoy entendiendo nada mi am… es decir, Andrew.

-bueno, como tú me dijiste que te buscara cuando estuviera listo para hablar contigo, —se levantó y fue a la puerta—eso haremos. Cámbiate y si te da tanta "pena" que te vea en interiores me salgo. Te espero afuera preciosa. Tenemos que hablar.

Lita estaba muy confundida por sus palabras pero más que nada por su actitud. Atrás había quedado su mirada de miedo para encontrarse con una de amor y felicidad. Por eso cambiándose casi a la velocidad de la luz se vistió y salió para hablar con él.

Al salir, lo vio admirando su casa y todo lo que en ella había.

-tienes la habitación llena de plantas Lita. —Luego tomó un portarretratos y se quedó mirando la foto— Pero, ¿y ellos? ¿Quiénes son? No los había visto antes.

-son mis papas.

Respondió muy triste y con los ojos llorosos.

-me sentía tan triste y sola en esta casa que yo… —quebró en llanto—lo siento. Quise poner su foto hoy para sentir algo de compañía.

-Lita, mi amor…

Fue inmediatamente con ella y la abrazó.

-no llores, eso te hace daño. Dime, ¿yo tuve la culpa verdad?

-eh yo…yo no; es todo lo que está pasando. Tú me dejaste, se han llevado a mis mejores amigas y no sabemos cómo….

-yo no te he dejado Lita. —Le tomó el rostro y la miró—Yo te amo.

-yo también. Te amo Andrew, te amo…

Ay sí, me imagino que como yo ustedes deben estar felices de que se hubieran arreglado. ¡Moría por verlos juntos de nuevo! Bueno pero les sigo contando.

Después de declararse sus sentimientos, Andrew la tomó por las sonrojadas mejillas y la besó. Dándole un suave y dulce beso, volvía a sentirse como algunos días atrás, feliz.

Dándose muchos pequeños besos, Lita volvía sonreír como no sonreía desde ese entonces. Sonriéndole y yendo hacia la cocina, se disponía a preparar un té.

-¿y tú como qué crees que haces?

-¿preparo un té?

Respondió con la tetera en la mano mientras él iba hacia ella.

-ah no señorita, —le quito la tetera— ¡olvídalo! A la cama. Yo me encargaré de prepararte el té y de que te tomes la medicina.

-bueno, bueno pero, ¿Cuál es el problema?

Preguntó riendo cuando él le palmeo el trasero y la sacó de la cocina.

-no voy a cocinar nada de comer. Pero ya, ya, no me mires así y está bien. Iré pero no voy a ir a la cama. Voy al sofá a ver la televisión. Me gustaría saber que más han averiguado sobre lo del aterrizaje del ovni y tal vez por la televisión digan algo.

-¿o sea que esos círculos misteriosos que encontraron por allá y el que está en el parque tienen que ver con la desaparición de las chicas?

-es muy probable amor.

-dilo de nuevo.

Pidió sonriente mientras se sentaba a su lado.

-¿qué amor? ¿No escuchaste? Te dije que….

- me encanta cuando me llamas así: "amor". Te amo Lita.

-Andrew… —sonrió con él—yo también mi amor, te adoro. Pero si, —dijo muy seria y cambiando el ambiente entre ellos de repente—para Serena, Mina, los demás y Darien todo lo que ha pasado ha sido muy difícil de manejar.

-bueno preciosa pero hablando de Darien y cosas raras, dime, aquí entre nosotros, ¿cierto que Darien es como ustedes?

-ay Andrew, —sonrió y le besó la mano que la sostenía— ¿qué te hace pensar eso mi amor?

-no me lo vayas a negar Lita. Yo sé que esos gatos que vi ese día, hablan. Entonces si esos gatos hablan, mínimo ninguno de ustedes es de este mundo. Oh pero yo si debí haberme dado cuenta antes. —La levantó y la puso sobre sus piernas—Tu eres una mujer preciosa, espectacular. No pareces de este mundo y en efecto no lo eres.

-qué pena decepcionarte mi vida pero… si lo soy. En nuestras vidas pasadas éramos…

Así Lita empezó a contarle toda la historia de la luna, la princesa y el cristal de plata a Andrew pero cuando llegó a la parte de Darien, él no lo podía creer.

-¿no me estas jodiendo verdad?

-que no, —río—no mi amor. El poder de Darien es la psicometría, es la capacidad de sentir las cosas al tocarlas. No solo desprende un aura de sus manos y devuelve la energía, además se puede comunicar con las personas y ver cosas de su vida mediante ellas.

-increíble.

-no son poderes comunes pero nosotros somos humanos. Todos lo somos mi amor. Nuestra misión es combatir el mal pero la de ahora sobre todo, es rescatar a Rei y a Amy.

-¿y dónde están? ¿Ya averiguaron?

-no, aun no encontramos su paradero. —Se apoyó en su pecho con tristeza—Oh amor, no sabes lo que me duele no poder hacer nada.

Tosió con fuerza.

-Lita, antes que nada debes calmarte y tomar tus medicamentos. Guardar reposo. —Se levantó y luego la levantó en brazos.

-¡oye! ¿Qué estás haciendo? Bájame.

-tu podrás ser todo lo sailor Júpiter que quieras pero ahora estas enferma y no te queda más opción que dejarte a cuidar y atender de mí. ¿Has entendido? Cuando estés mejor vas y salvas al mundo todo lo que tú quieras pero mientras tanto, —le besó la constipada nariz y le sonrio—cama señorita.

-¿cama?

Le preguntó muy picara.

-sí, cama pero no como me gustaría a mí. Esta vez solo para dormir y descansar. Trata de dormir mi amor. Voy a ir a…

-no, no, —lo haló por una mano y lo dejó sobre su pecho—no seas cansón mi amor y ven. ¿sí? ¿Me das un beso bien rico de esos que tú sabes dar o te da mucho miedo enfermarte?

-a mí no me da miedo ni mierda.

Sonrió con ella y se acomodó mejor en su pecho.

-mucho menos si se trata de ti mi amor. —La besó como ella se lo pidió—Te amo Lita…

Ay si nenas, a mi esta pareja me encanta y por eso me suelto a hablar de ellos cuando me dan la oportunidad pero….a este capi todavía le falta y si sigo así, me va a quedar muy largo. Por eso nos vemos en el siguiente. Me tocó hacerle continuación.


¿les confieso algo? Me encanta la valentía de Andrew ;) jajaja.

Muchas gracias a toda aquella bella lectora que este por aquí leyendo mis cochinadas y nada niñas, yo la verdad ya tengo editado y listo el capitulo que le sigue a este, que es la continuación en donde este par de enamorados lo hacen pero... pero, jajaja, pues no :P Yo sé que a muchas nos gusta leer pero no quiero suturarlas. Me gustaría que pudieran disfrutar de una lectura pausada y amena.

Gracias de verdad y ya saben. Pueden dejar todas sus bellas apreciaciones (o criticas) del fic por medio de un review o las que tienen mi pervertido face y son mis amiguitas allá ;) pues pueden ir allá y lanzarme los tomatazos mas directamente :D Yo generalmente mantengo super pendiente de mi face delicuencial ;) entonces les puedo responder mas rápido por ahí que por un review; aunque ustedes ya me conocen :) yo mantengo muy pendiente de lo que me dicen y siempre les contesto lo mas rápido que puedo.

Un beso y un abrazo desde lo mas pervertido de mi corazón mis niñas. Que las luz de la luna las ilumine y en el caso de las que son como yo, escritoras locas, que siempre las llene de inspiración. Bye, bye. Gracias por leer y comentar.