Jueves, 15 de octubre de 2015.
Hola a toda aquella persona que este leyendo en este momento :D Espero quien siga este fic, que ya no sé de verdad si alguien lee :P pues le guste el capitulo de hoy que ah si queridos, muy difícil de editar porque me quedó larguísimo, ¡muy largo! jajaja.
Besos y abrazos. Nos leemos.
Capítulo 20: Némesis
— ¡Serena! ¡Serena...! ¡No! ¡No!
— No sailor moon, tú no… — dijo Mina horrorizada mientras veían como la resplandeciente luz desaparecía y con ella su amiga— No puedes desaparecer igual que las demás. ¡Tú no! ¡No!
— ¡Sailor moon!— Exclamó Rini sin poder evitar las lágrimas.
Mina y Rini, al igual que le pasaba a una angustiada Luna mientras Artemis trataba de darle aliento, se lamentaban con profunda tristeza y dolor por el rapto de Serena pero si a ellas les dolía y les preocupaba, a él le dolía más. A Darien eso lo estaba matando y por eso y porque Mayayi me lo pidió, yo no lo podía dejar así, tirado en ese suelo tan desconsolado y tan abatido. Todas las que lo amamos, odiamos y más que nada nos duele hasta el pelo verlo así.
— Mi amor lindo, mi querido Darien, levántate y trata de tranquilizarte. Todo estará bien y te, no espera, te lo prometemos todas nosotras que te amamos con locura y con desesperación. Te prometo que Serena estará bien, te lo prometo mi amor lindo.
—"¿Eres tú de nuevo escritora?"—Me habló mentalmente y elevó la mirada al cielo—"¿De verdad todo va a estar bien? Porque tú me disculpas pero no me lo parece. Ese, ¡maldito imbécil! Se acaba de llevar a MI mujer y eso es imposible de aceptar para mí. ¿Adónde se la llevo y no solo eso, que le va a hacer a mi Serena? ¡¿Qué?!"
— Mira mi amor lindo, yo no te puedo decir porque eso sería spolearme pero lo que si te puedo asegurar por el cariño que siento por ti, que creo que será por toda la vida así me hayas dicho que no…
—"Oye escritora pero, yo ya te había explicado porque. ¿No?—Medio sonrió y se veía divino con esa blanca y hermosa sonrisa—Serena es muy celosa y aunque tú eres como bien loca y todo eso, yo no…."
—Eso, así si me gusta verte mi amor lindo, nuestro querido y muy amado Darien, Armando, Mamoru y todos los nombres que les dé la gana ponerte. —Sonreí encantada—Me gusta verte sonreír así sea por un instante pero tranquilo, tranquilo que te prometo por el amor que le tengo al lemon y por lo mucho que me gusta escribir sobre él, que todo saldrá bien y luego, después de que acaben con toda esa mierda de los Black Moon y todo eso, va a ver un relleno como el de la otra vez. ¿Te acuerdas?
—"¡¿En serio?!"—Me dijo mentalmente y si le vieran la sonrisa mis niñas ¡de oreja a oreja mis amores! —"¿Lo dices de verdad?"
— Oye Darien, ¿qué te pasa? ¿Estás bien?
— Sí, sí, si Mina, estoy bien. No te preocupes. —Luego pensó y me dijo— Confió en ti escritora y oye, ¿falta mucho para el relleno o qué? Amo tus rellenos. ¡Me va súper bien en todos ellos! ¡Me encantan!
—Ay si mi amor, yo sé pero aunque todavía falta un poquito más para eso, sé que te gustará porque después del drama y toda esa mierda mi amor, ¡viene sexo intenso por toda la noche y cuantas veces quieras mi rey! ¡El que quieras mi bello Dios del sexo!
Darien tuvo que hacer uso de todo su poder para no soltarse en una estruendosa carcajada y luego escuchó con mucha atención, lo que le dije a continuación antes de despedirme.
— Tú tranquilo mi amor y mejor ve, ve con los demás y mira a ver como haces para encontrar a Serena. Yo ya tengo que cambiar de escena y tengo que seguir con la historia. ¿Oki mi amor? Pero tú tranquilo, todo estará bien. Te lo prometo mi vida.
—"Está bien y como te dije confío en ti pero oye, —sonrió ya de camino con los demás dentro del palacio—es increíble que para ser tan dulce y amable, ¡seas tan loca! Vaya que te gusta el lemon y diría que eres buena en eso; digo, escribiéndolo. Espero ver a mi Serena pronto y por lo que más quieras, que el relleno llegue rápido. ¡Lo estoy esperando con ansias!
— ¿Sabes algo? ¡Yo también!—Nos soltamos a reír por igual—Yo también mi amor lindo pero como Naoko es más loca que yo, ni modo, toca esperar un poco más para acabar con esa mierda de los Black Moon pero oki, ahora si me voy porque si no, el capi me va quedar muy largo y, ¡no! ¡Se me duermen las nenas como Mayayi o MaryJade! Oye que de hecho, ¿no me les puedes mandar un saludito bien lindo mi amor?
—"¡Pero claro dulzura! ¡Lo que necesites con tal de que me ayudes y me pongas con Serena pero ya!"—Luego buscó mirarlas a ustedes nenas—Un gran, gran beso y abrazo a Mayayi, a MaryJade y a todas las que estén por aquí el día de hoy; según entiendo por parte de esa bonita voz que cada vez me gusta más, leyendo. Muchas gracias y miren a ver si ustedes si me ayudan a convencer a esta mujer de que haga el relleno ya. ¡Pero ya mujeres!—Sonrió y esta vez el rey Endimión lo miró.
— No te preocupes Darien. Yo también la escucho y, ¿sabes qué? ¡Opino lo mismo!
Dejando a este par de idénticos sujetos sonriendo y que además se estaban era pudriendo de los buenos que estaban carajo (risa) ¡los amo! Nos trasladamos ahora si a otra parte, a otra escena más seria y "real" mis amores.
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Un rato después y muy cansada, Serena despertó en una extraña habitación. Oscura pero siendo esa una muy lujosa, se levantó a tratar de investigar en dónde estaba.
— ¿En dónde estoy? Me duele mucho la cabeza. ¿Qué ha ocurrido?
Serena tomó fuerzas y se levantó. Asustada porque no sabía dónde estaba y más porque estaba sola, se llevó una mano al pecho para tomar su broche pero cuando no lo encontró y se vio vestida con esas extrañas pero hermosas ropas de reina, realmente se asustó.
— ¡Mi broche! ¡¿Dónde está mi broche?!— Luego se miró el largo y bello vestido— ¡¿Y este vestido?! ¡¿Qué hago aquí y vestida así?!
Serena algo débil, se levantó y trató de buscar la puerta. Pero cuando vio un extraño holograma con la que parecía ser ella, tuvo que ir a ver.
Serena estaba impactada, muy sorprendida. En aquel holograma que era tan claro, se veía una mujer exactamente igual a ella. La diferencia es que aquella, se veía un poco más mayor y tenía un vestido mucho más lindo que el que Serena llevaba puesto.
Luego empezó a hablarle no se sabía si a ella misma o el holograma.
— ¿Soy yo? No, no, esperen, ¡esa es la Neo reina Serena! ¿Qué está haciendo ahí?
— ¿Te gusta el holograma, mi futura reina? Oh no, es decir futura Neo reina Serena. Ese nombre me gusta más. Te queda mejor preciosa.
— ¡¿Quién demonios eres y qué hago aquí?!
— Soy el príncipe Diamante Black y eres más que bienvenida a tu nuevo hogar...mi reina. Pero ven. —La dominó con su poder—Charlemos un rato.
— ¡Mi cuerpo!—Gritó asustada sin poder moverse— ¡¿Por qué no puedo moverme?!
— La verdad no pensé que fueras a despertar tan pronto después del impacto que recibiste pero, es ahí en donde se nota la fuerza del cristal de plata. Aunque mucho me temo que su poder no te servirá de nada mientras estés en este planeta.
—"¿Estoy en Némesis?"—Pensó y luego dijo— ¡¿Entonces eres tu quien destruyó Tokio de cristal infeliz?!
— Sí, así es. Quería demostrar la existencia de otro poder distinto al cristal de plata. Tu planeta está lleno de recursos y vida. Además de eso, está dotado de una longevidad y un poder ilimitados. Nosotros, que fuimos condenados a vivir en un planeta lleno de oscuridad, odio y maldad, sentimos envidia al verlos tan felices.
Mini Flashback…
— Jóvenes, si quieren poder y conquistar lo que quieren, vayan a Némesis y tomen el poder del cristal negro.
(¿Ven?) Fin del mini flashback…
— Bueno pero…si les gustó nuestro planeta y querían era apoderarse de él, ¿Por qué lo destruiste de esa forma tan monstruosa?
— No queríamos destruirlo. Nunca me imaginé que un cristal como ese pudiera desplegar tanto poder como para acabar con todo un planeta. Nunca quise acabar con él. Lo que quería era conquistarlo. A él y a la bella Neo reina Serena. —Se le acercó y sonrió mirándola de arriba abajo.
— ¡¿Qué?!—Lo miró con fastidio— ¡Estás loco miserable!
— Nuestro gran proyecto siempre ha sido desde el inicio otro. ¡Vamos a reescribir la historia! —Río— Lo que queremos es cambiar la historia de la tierra antes de la llegada de los habitantes de la luna. Enviando nuestros soldados al pasado cambiaremos el curso de la historia y conquistaremos. ¡Reescribiremos la historia para nuestro beneficio!
— ¡¿Reescribir la historia?! ¡Estas demente!
— Futura Neo reina Serena, mamacita rica, la paz y la eternidad, no son más que utopías. Un cuerpo que permanece joven gracias al cristal de plata, ¡es un sacrilegio a los ojos de Dios! Las personas deben morir y la historia debe ser lo que siempre ha sido, una sucesión de guerras, muerte, codicia y destrucción. Lo único que nosotros haremos cuando tomemos el poder, es volver todo a la normalidad. Como debe ser.
— Rehacer la historia yendo hacia atrás en el tiempo, ¡es una locura!
— No, no lo es. Némesis en un planeta invencible gracias al poder del cristal negro. Controla a su gusto el tiempo, el espacio y la energía que quiera. Gracias a él y al cristal negro, dominaremos toda la galaxia.
Muy alegre al ver la cara de asco y fastidio que la daba Serena que estaba sentada en su trono sin poder moverse, se fue acercando a ella para seguir torturándola con sus palabras.
— ¡Maldito! ¡Estás loco infeliz! ¡Loco!
— ¡Tú cristal de plata será inútil ante nuestra fuerzas y poder!—Río sádicamente.
Mientras se iba acercando a ella, recuerdos de lo que pasó cuando llegó a invadir Tokio de cristal llegaron a su confundida y malvada cabeza. Diamante recordaba con que fiereza la Neo reina Serena protegió a su pequeña hija y a los que más pudo. Lo que más recordaba y lo que más le gustaba de ella, era su mirada. Esa mirada fuerte, dulce y honesta que él no había visto en ninguna parte del universo, le encantaba. Casi que lo hipnotizaba.
—"Nunca vi una reina tan bella como ella…Neo reina Serena…" "Pero al mismo tiempo, esa mirada llena de desprecio que me dio aquella vez, ¡me miraba como si fuera un monstruo! ¡Ja! ¡¿Está loca?! ¿Que no me ha visto?" "Quiero que sea mía, sea como sea reina serás mía"
— ¿Por qué te me acercas tanto miserable engendro?—Preguntó Serena tratando de alejársele.
—Al fin serás mía. —La tomó por la cintura y subió su mano por su descubierta espalda— Esa mirada, oh reina, bella Neo reina. Serás la reina que llenará de una gran luz resplandeciente este miserable planeta.
— ¡¿Pero qué demonios crees que…?!
Serena como no podía moverse gracias al poder que Diamante había puesto sobre ella, no pudo defenderse del apasionado beso francés que él le dio a la fuerza. Llegando hasta su garganta y excitándose rápidamente, de pronto se sorprendió cuando ella lo empujo con fuerza, le dio una patada en la entrepierna y gritó.
— ¡No…..! ¡No te atrevas a volver a tocarme desgraciado! ¡Por el poder del prisma lunar…! ¡Transformación!
Serena pese a todo lo que le había dicho Diamante, intentó transformase en sailor moon para darle una paliza por atrevido pero no pudo. El cristal de plata no tenía ningún poder en ese planeta y eso ella, lo acababa de comprobar.
— ¡¿Por qué no puedo transfórmame?!
En ese momento para desgracia y enojo de Diamante, llegó su hermano Zafiro y compañía.
— En este planeta, el cristal negro absorbe el poder del cristal de plata. ¡No puedes hacer nada! ¿Que no se lo dijiste hermano?—Se le acercó y le sonrió— Siéntete como en tu casa…sailor moon.
—Este lugar será tu hogar y al mismo tiempo tú tumba, maldita perra… —dijo Rubeus de mal genio al recordar lo que les había hecho a sus sirvientas.
— ¡Rubeus! Mucho cuidado como le hablas a mi futura reina.
— ¿Qué? ¿Qué fue lo que dijiste Diamante? No lo habrás dicho en serio, ¿verdad hermano?
— Mira Zaf, —dijo mientras los abrazaba por la espalda y los sacaba de la habitación—ahora no hay tiempo para eso. Mejor ve, y tú también Rubeus, —lo miro—y vigilen que no vayan a venir los imbéciles de sus amigos a rescatarla. Esa mujer es mía y lo será hasta que me canse de ella.
— Con el respeto que usted me merece príncipe pero, —río Rubeus mientras salían y dejaban a una llorosa Serena sola— ¡son humanos! No hay nada que ellos puedan hacer para vencernos.
— Como sea, vayan. Vayan y déjenme tranquilo. Esto hasta hace poco, se estaba poniendo interesante.
Dejando de lado las perversidades de Diamante, volvemos con los demás que pensaban y le daban vueltas a todo el palacio por encontrar una forma de rescatar a Serena.
— Rey, ¿Dónde está Némesis? ¿Por qué no podemos verlo como la otra vez?
— Némesis ha vuelto a desviarse de su órbita. —Lo miró con la misma pena que él sentía— Es invisible.
— ¿Eso quiere decir que el cristal negro altera el tiempo?
— Ese planeta se alimenta de luz y gas como los agujeros negros. Además, la actividad de Black Moon se intensifica a medida que absorbe planetas. El agujero negro es el aspecto de un planeta moribundo. Y sin embargo, Némesis está en pleno crecimiento. Esta emanación de rayos x... Némesis absorbe la luz y el gas que lo rodea, es como un agujero negro.
— ¡Es una catástrofe!— dijo Darien ofuscado— Rey… sailor moon, Mars, Mercury y Júpiter están ahí, ¡debemos rescatarlas inmediatamente!
— Lo sé pero no es fácil. Hay que encontrar el modo de acercarse a ese planeta sin ser vistos.
— Sí pero, — intervino Diana— ellos tienen ese cristal negro. Su poder es tan grande que es casi imposible acercárseles.
—No hay caso, — dijo Mina muy triste— solo el poder del cristal de plata puede salvarlas. Pero, las únicas capacitadas para usar el cristal de plata no están aquí. ¿Qué hacemos?
— ¡Rini!— Exclamó Luna feliz— Ella es la hija de la Neo reina Serena. ¿No debería poder usarlo? ¡Es la heredera del milenio de plata por Dios!
— No, la pequeña dama no posee ningún poder.
Dijo el rey Endimión con tristeza.
— Lo siento mucho.
— Está bien rey entendemos que le preocupe el hecho de que aun sea una niña pero no por eso...
— ¿Cuántos años creen que tiene?— Les preguntó sonriendo— Pese a su aspecto la pequeña dama tiene 900 años.
— ¡¿900 años?!
— Es extraño pero así es. Su crecimiento se quedó bruscamente estancado hace muchos años. Por lo tanto, no tiene la capacidad para transformarse. Incluso siendo la heredera del milenio de plata, sigue siendo un misterio para nosotros. —Los miró con preocupación— Si la pequeña dama no hereda los poderes de su madre...el futuro de nuestro reino será incierto. Pero no, no, — sacudió la cabeza— sé que lo hará ya que su destino es proteger nuestro planeta.
— Rey Endimión, — preguntó Luna y se acercó— ¿desde hace cuánto están luchando con los Black Moon?
— Hace algunos siglos en nuestra hermosa ciudad, un dictador llevó a cabo crímenes y asesinatos en la población que en ese entonces, solía vivir en paz. Lo llamaron el fantasma, el dictador loco. Este llevaba una media luna negra en la frente que lo caracterizaba.
— ¿Y qué fue lo que pasó? ¿Cómo lo derrotaron?
— La Neo reina Serena se enfrentó a él. Ella en compañía con las sailor scouts lo detuvo y lo encerraron en Némesis. Desde entonces ese planeta estuvo cerrado. La paz parecía volver a Tokio de cristal hasta que aparecieron ellos, los rebeldes y sádicos Black Moon. Su misión y principal objetivo era acabar con la gente de la luna.
— Los Black Moon… ¿Acaso son ellos descendientes o tiene relación con el dictador fantasma?— Preguntó Luna.
— El caso del fantasma dictador fue un asunto cerrado y que pasó hace muchos años, de hecho, creo que ni ellos mismos lo tienen claro. La ventaja que tenemos sobre ellos es que ellos no poseen vida eterna como nosotros.
— Disculpe rey pero, — dijo Darien mientras se acercaba a una hermosa urna de cristal— ¿y ese cetro? ¿Qué es?
—Ese es el cetro lunar. Le pertenecía a la reina pero como pueden ver, — lo sacó y se los mostró— está roto.
Al igual que el rey, Darien estaba desolado. Viendo el cetro y acordándose inmediatamente de ella, se sintió mal consigo mismo por la pelea que habían tenido y por no haber podido defenderla.
—"Prometí que la cuidaría con mi vida" "Serena... prometo que te rescataré como sea mi princesa"
—¡Darien!— Se despertó Serena juagada en sudor después de un largo sueño en el que solo lo veía a él— Solo fue un sueño.— Luego pensó— Darien, Mina, están tan lejos de mí. Además, me he dejado besar de ese imbécil. Darien... nos hemos separado en medio de una tonta pelea que fue mi culpa. Es normal que también la quieras, pues se trata de nuestra hija. MI amor, Darien, no puedo transfórmame y no puedo salir de aquí pero si voy a morir, solo espero poder verte una vez más y decirte lo mucho que te amo.
Serena era un mar de confusión, de pensamientos y más que nada de mucho sufrimiento. Sola y encerrada en ese lujoso pero lúgubre lugar, solo pensaba en sus amigas y en lo mucho que lo extrañaba. Quería salir de ahí para buscarlo y darle un gran beso.
Pero a sus profundos deseos de liberarse y liberar a los demás, se unieron sus pensamientos.
—"El poder del cristal de plata depende de tu corazón" "Aquello me lo dijo mi madre y creo que tenía razón" "He tenido momentos de duda" "Estuve celosa de Rini cuando Darien se ocupaba de ella como lo hacía" "No tuve confianza en mí misma" "¡Tenía la cabeza en otra parte!" "Entonces... ¿todo esto solo ha sido falta de concentración de mi parte?" "¿Habría podido evitarlo?" "Ay no, ya no sé ni lo que pienso"
A sus pensamientos de culpa se sumaron las imágenes de verse a ella misma como la reina que sería. También, llegaron sin querer y de forma muy dolorosa, los recuerdos con sus guardianas protectoras pero más que nada sus amigas. Recordar sus sonrisas y su camarería, solo le hacía daño. Y como para completar y no poder evitar las lágrimas, recordó la mañana en la que despertó abrazada a él.
No solo recordó su desnudez y la de él después de ese apasionado encuentro, sino que recordó su penetrante mirada que atravesaba sin problemas su alma y esa bella sonrisa que le encantaba.
—Darien...Darien te amo, te amo tanto. ¡Te extraño!
Pero mientras ella lo llamaba desesperada por verlo, él despertaba pensando en ella.
—Serena...por más que quiero no puedo dejar de pensar en ti.
Serena se levantó de aquella cama. Arreglando el largo e incómodo vestido, se vio a un gran espejo que estaba frente a la cama y en su mirada se vio determinación. Era como si de alguna forma, lo hubiera sentido.
—No, no estoy sola. Mis amigos están conmigo y me necesitan. Debo tener confianza en mí misma para que así, el cristal de plata recupere su brillo. Tengo que poder ayudarlos.
Serena elevó una fuerte oración cargada de amor y necesidad. Ahora que sabía que estaba en Némesis, se dio valor para tratar de salir y encontrarlas.
—"Sailor Mars, Mercury, Júpiter, tengo que encontrarlas como sea"
Las chicas se encontraban retenidas en una oscura y horrible habitación; llamada la cámara oscura. Presas de un profundo sueño sin saber dónde estaban, una a una fue despertando lentamente al sentir y escuchar la voz de Serena llamarlas.
—Aahhh sailor moon.
— ¿Rei?
— ¿Amy?— Preguntó Rei mientras Amy hacia un gran esfuerzo por levantarse del suelo.
— ¡¿Lita?!— Gritó Amy sorprendida al verla.
Todas tres estaban aterradas de estar en un lugar tan extraño como ese y no solo eso, lo que más las preocupó fue no estar transformadas, pues cuando ellas fueron raptadas eran sailor scouts.
— No estamos transformadas chicas ¿Por qué?
— Eso es lo de menos ahora Lita. — Se giró Amy para ver más al fondo de la oscura y extraña habitación— Lo importante es saber en dónde estamos.
—Si Amy tienes razón. — Se levantó Rei finalmente del suelo— Miren, ¿Que será eso? Vayamos a ver.
Las tres hermosas guerreras se levantaron para ir a ver qué era lo que había en esa pila de ramas y oscuridad. Si estaban aterradas de miedo pero necesitaban saber en dónde estaban y como escapar de ahí.
Pero con lo que contaban, era con lo que encontrarían al acercarse.
— ¡¿Un cadáver momificado?!
— ¡Qué asco! —Le siguió Amy— ¡Es un monstruo!
— Oigan pero, — dijo Rei tras ellas— parece moverse.
— ¡Cállate Rei!
Ambas asustadas chicas retrocedieron un paso por el fastidio que sintieron. Fue ahí donde detallaron más el lugar en donde estaban y se dieron cuenta que estaban atrapadas en lo que parecía una cueva.
Una seria y preocupada Rei rompió el tétrico silencio.
— ¿Estamos en una cueva? ¿Desde hace cuánto que estamos aquí?
— Chicas, — dijo Lita mirando al suelo— dirán que estoy loca pero creo que hace un momento escuche la voz de Serena.
—Yo también la escuché. — Dijo Amy mirándolas a ambas.
— ¡Seguro está cerca de nosotras!
— Entonces con mayor razón Rei –Dijo mientras tomaba su pluma— ¡Tenemos que salir de esta cueva cuanto antes! ¡Por el poder del planeta Júpiter...! ¡Transformación!
Las tres sacaron sus plumas para transformarse y salir de ahí pero al igual que le pasaba a Serena, no pudieron. Ninguna de ellas se transformó y lo que era peor, empezaban a atacarlas.
— ¡¿Por qué no nos transformamos?!
— No lo sé Rei pero, — se llevó Lita las manos al cuello— me...me ahogo.
— ¡Aahhhhhhh!
— ¡Chicas!— Gritó Lita de angustia cuando vio como caían— ¡Sailor moon...!
Serena que las sintió solo pudo articular...
— ¡Chicas! Amy, Rei, Lita, estoy segura de haber notado su presencia.
Diamante que sintió movimiento en aquella habitación, organizó su capa y tomó rumbo hacia donde ellas estaban. Entrando y con una gran sonrisa por verlas derrotadas, se acercó y les habló.
— Sailor scouts, ¡sus poderes aquí no funcionan! ¡Son inútiles! Por eso esta prisión de piedra será su tumba. Bienvenidas sean a la cámara oscura ¡disfrútenla!
Mientras él se burlaba de nuestras heroínas y hacia fiesta, el gran sabio llevaba a cabo su plan.
Ok jajajajaja llegó la hora de meterme. Esta parte del capítulo es muy largaaaaaa porque explican porque Rini cae ante los engaños del gran sabio. Entonces como esta es "mi versión del manga" y esta parte no es que me guste de a mucho, lo resumiré.
La cosa es sencilla y sin muchos rodeos, el gran sabio se aprovecha de la tristeza que hay en el corazón de Rini porque como ella tiene más años que Matusalén, quería ser una dama como lo era su madre. Cansada de las burlas de sus compañeros de clase y de muchas personas en el reino al decirle constantemente que ella no era hija de la reina porque no tenía ningún poder como ella, decide aceptar la propuesta del gran sabio; pues lo que más soñaba en la vida era ser una mujer tan bella y elegante como lo era su madre.
Triste, muy triste porque recordó que por culpa de unas bromas pesadas de sus compañeros ella tomo el cristal de plata sin permiso, se culpaba de lo que había pasado. Pues cuando Diamante y su combo llego a joder a todo el mundo a Tokio de cristal, ella lo tomo y la Neo reina por protegerla, no pudo luchar como debía.
— Es culpa mía, todo es mi culpa. Mama todavía estaría aquí si yo no hubiera robado el cristal de plata. Mejor iré con sailor Plut, ella es mi única amiga. Es de las pocas que desde hace muchos años, me trata bien; como mi mama o mi papa.
Rini como que estaba inspirada y tuvo otro flash back. Mientras tomaba a luna p con fuerzas entre sus pequeñas e inofensivas manitas, recordó la primera vez que había visto a sailor Plut.
Rini, recordaba que sola como una triste pendiolin, vagaba por los largos y solitarios pasillos del palacio. Cuando llego a ese misterio y callado lugar, vio la puerta. Sintiendo curiosidad porque esa puerta era muy rara. Tomo la manija y la abrió.
Rini entro y cuando estuvo ahí y la vio, no lo podía creer. Era una mujer tan bella y amable que parecía mentira.
Así fue entonces que con los años y después entendiendo que solo pudo verla porque solo la familia real y descendiente de la luna tenía acceso a la puerta y podía entrar, se convirtieron en grandes amigas, las mejores.
Pero bueno ¿ven? les dije que esta escena de Rini era muy larga, pues como lo que a nosotras nos interesa es el momento en que ella se convierte en Black Lady y empieza a joderle la vida a todos, vamos para allá.
Rini entro a la habitación en donde un día hizo una gran amiga para despedirse de ella y no volver jamás.
— Ya no puedo quedarme aquí.
— ¡Pequeña dama!— Gritó asustada al verla partir y con esa llave en la mano— Pero, ¡¿esta es la llave que le permite viajar en el tiempo!? ¡Se le ha caído! sin ella corre un gran peligro.
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Era ya la noche y Rini tenía frio, había caminado mucho y estaba perdida. Confundida y con ideas equivocadas sobre su vida y lo que había pasado, no sabía quién la estaba esperando. Sin saber por dónde iba y empezando a tener mucho miedo, quiso dar media vuelta y volver a su casa pero lo que no sabía, era lo que había pasado.
— Tengo miedo, mucho miedo luna p. Creo que lo mejor es dar media vuelta y volver a casa.
Cuando se llevó la mano al pecho y no encontró la llave, puso cara de espanto.
— ¡Mi llave! ¡¿He perdido mi llave?!
—Vaya, vaya, — dijo el gran sabio que se apareció frente a ella— tenemos visita. ¿No sabes a dónde ir?
— ¿Quién...es?
— Noto tu espíritu muy frágil. — Extendió su mano hacia ella— Si has venido hasta aquí, es porque has roto todo vínculo con tu mundo. ¡Despierta! ¡Ven y únete a mí! Soy la persona que buscabas, puedes contar conmigo y yo me encargaré de cumplir tu más anhelado sueño. No soy como los demás que te han herido y se han burlado de ti, en mi puedes confiar.
— ¿De verdad?
— Sí, ven. — Se le acercó— ¡Coge mi mano y únete a mí!
Rini le creía al farsante del gran sabio y sailor Plut decía...
— ¡¿Pequeña dama?!
Una tormenta empezó a formarse. Sailor Plut que presintió que aquella estaba relacionada de alguna forma con su amiga, se asustó y se asustó mucho.
— ¡¿Esa tormenta...?! ¡El equilibrio de nuestro mundo está roto! ¡Está produciéndose un caos sin precedentes! ¡Pequeña dama! ¡Pequeña dama! le ha ocurrido algo, lo sé. El peligro, el peligro ¡ella está en peligro!
Plut pudo sentir el peligro en el que se encontraba su amiga, pero si ella lo pudo sentir y desde donde estaba incomunicada trataba de averiguar qué había pasado con ella, el rey Endimión también lo noto.
— Tengo un mal presentimiento, ya vengo; iré con Plut a investigar que paso.
El bello, el también papacito rico del rey Endimión, se preocupó mucho por su hija. Estaba en una gran biblioteca del palacio con los demás tratando de investigar la forma de que Darien, Mina, Luna y Artemis pudieran entrar a Némesis, pero la corazonada de que a su hija le había pasado algo, lo obligo a salir.
Darien que no era bobo y conocía esa cara de angustia porque era la suya, lo miro y le pregunto qué pasaba.
— ¿Rey? ¿Qué ocurre?
— No lo sé con certeza pero, todo esto me parece muy extraño. Debo ir e investigar con Plut que le pasó a mi hija.
— ¡¿Rini?!— Saltó de su silla y fue con él— ¡¿Qué le paso a Rini?! Si se trata de ella, yo voy con usted.
— Y yo. — Dijo Mina— Déjenme ir con ustedes.
—Es mejor que te quedes sailor Venus.— La miró el rey con preocupación— No tardaremos.
Viéndolos partir sin entender porque la habían dejado, pensó algunas cosas mientras Luna y Artemis como los buenos nerdos que eran, seguían leyendo los libros y buscando datos.
—"Pero que coraje me da, ¡yo soy una mujer de acción!" "bien me hubieran podido llevar"
— Hey Mina, ¡encontramos el archivo del fantasma!
— ¿De verdad? Déjenme verlo.
Mina tomó el archivo y empezó a leer. Decía que aquel peligroso sujeto era conocido como el fantasma de la muerte, uno de los criminales más grandes de la historia, poseía unas manos y mirada demoniaca. El archivo era bastante específico, pues decía que había acabado con casi todo Tokio de cristal y lo había llenado con criminales de todo tipo. Esa época fue un caos total.
El hecho fue que aunque el tipo era más malo que dejar caer la leche, la Neo reina Serena no lo mato porque fuera como fuera, era humano. Por eso lo exiliaron al planeta más lejano del sistema solar, lo encerraron en Némesis. Solo que gracias a toda la maldad que había dentro de aquel malvado sujeto, Némesis ahora representaba un gran peligro.
Nadie nunca debió acercarse ahí.
— Todos los problemas que se han presentado deben ser por eso, por ese maldito planeta embrujado.
Pero mientras Artemis decía lo que era obvio hasta para quien no vio sailor moon, Darien y su doble, el papacito del rey (obvio, también me gusta ¡que no ven que son el mismo!) llegaron con Plut y la encontraron tendida en el suelo.
— ¡Plut!
— Rey...Endimión...
— ¿Qué te pasó?—preguntó mientras Darien la levantaba del suelo— ¿Qué significa esa tormenta?
—Rey, — dijo sin poder mirarlo a los ojos por lo que estaba a punto de revelarle— la pequeña dama se ha perdido en el espacio. Ha olvidado su llave y presiento que algo malo le ha pasado.
— ¡Rini!
— La tormenta viene del lugar en donde se ha perdido la pequeña dama. Estoy segura de que algo malo le paso.
— ¿Qué? ¿Cómo puedes estar tan segura de eso?
— He notado un choque muy violento en el tiempo ¡la pequeña dama ya no es la misma! un cambio tan grande como ese ha provocado un gran huracán.
— ¿Estás diciéndonos que Rini se fue hacia allá?
— ¡No espera Tuxedo Mask! ¡No puedes ir sin la llave...!
Darien apenas se enteró en donde podía estar Rini y haber escuchado que algo malo le había pasado, no lo pensó dos veces y dio un gran salto hacia esa profunda y tenebrosa oscuridad en donde Rini se había perdido.
— ¡Si vas en esa dirección no podrás volver Tuxedo Mask!
— ¡No importa!— La mirÓ brevemente y luego siguió su camino— ¡Hay que rescatar a Rini!
Si por el lado de Darien, Mina y los demás las cosas se habían complicado, para Serena también lo seria.
—"¡Chicas!" "Me pareció haberlas escuchado" "Pero ya no las escucho" "Esto no me gusta nada, tengo un mal presentimiento"
Serena de alguna manera logro salir de la habitación en donde era prisionera y estaba buscándolas por todas partes. Cansada porque Diamante como que si tenía plata y tenía el castillo más grande de todo el universo, no lograba hallarlas.
—"Este palacio parece un maldito laberinto, tengo la sensación de que estoy caminando en círculos" "¡¿dónde están?!" "Sé que no pueden estar lejos" "La verdad es que estoy agotada porque este maldito palacio es más difícil de recorrer que hacer mi tarea con Darien en su casa pero, tengo que encontrarlas" "no puedo fallarles"
Serena buscaba incansablemente a sus amigas con los pies magullados (porque estaba descalza) hasta que por fin llego a una puerta y desde ahí se escuchaban voces.
Sin pensarlo dos veces se acercó para escuchar de quienes eran.
— ¿Sabes algo del príncipe Diamante? ¿Está con la Neo reina Serena?
— No sé Rubeus,— le contestó Zafiro de mal genio— a lo mejor, ya sabes que él...
— Sí, lo sé. Aun no entiendo cuál es su obsesión con ella pero eso no importa. No vivirá por mucho tiempo.
— Hablando de eso... ¿las sailor scouts siguen con vida? ¿Que hizo el príncipe Diamante con ellas?
—Solo fueron secuestradas para atraer la atención de sailor moon. Ahora que esa maldita está aquí, ya no son necesarias. Ya solo queda esperar hasta que se pudran en la cámara oscura.
—"¡¿Qué?!" "¿La cámara oscura?´ "¿Solo las utilizaron como carnada?" "¡Qué plan tan monstruoso!¨
Serena se mordía la mano para no decir nada y seguía escuchándolos hablar.
Continuara...
