Sabado, 31 de octubre de 2015.
Gracias a las que leen y comentan este fic! se los agradezco mucho!
Continuación….
Serena que estaba desesperada por encontrar a sus amigas y salir de ahí, aun no podía asimilar muy bien que lo que escuchaba fuera cierto. Si se imaginó que Diamante era un sádico perverso pero no que lo era tanto.
Al pie de la puerta y haciendo un gran esfuerzo, escucho a Zafiro hablar.
—…es normal que nadie quiera acercarse a esa habitación Rubeus.
—es cierto pero…
—no olvides que él estuvo preso y murió ahí. Es horrible incluso para nosotros entrar y ver su cuerpo momificado—hizo una corta pausa y suspiro—a veces creo que debido a ese sujeto tan extraño, esa habitación haya quedado embrujada con su espíritu. Me gustaría que nos deshiciéramos de ese cuerpo, me incomoda.
—no hay nada que temer—sonrió Rubeus y lo miro—no sabemos que haya pasado con ese imbécil pero tranquilo, eso es historia.
—sí pero sea como sea, este planeta es más peligroso de lo que crees—dijo con una mirada muy seria.
Serena que por fin sabia donde estaban sus amigas, se giro para irse pero alguien la descubrió en medio de sus pensamientos.
—"están en la cámara oscura. Debo ir y…"
—¿Neo reina?—se acerco Diamante y extendió su mano para dominarla— ¡¿qué estás haciendo fuera de la habitación?! ¡¿Cómo saliste?!
—¡Diamante! Yo no…
—tienes que aprender a no desobedecerme, mi reina —la durmió con su poder y esta cayó al suelo, luego este idiota fue y la levanto en brazos— Me encargare de que lo entiendas, mi hermosa reina.
Diamante tomo el delgado y delicado cuerpo de Serena en brazos y la llevo a su habitación. Con ella en brazos y antes de depositarla en la suave cama de sabanas blancas, acaricio su rostro pero cuando ella menciono el nombre aun dormida del hombre que amaba, a Diamante se le pararon los pelos hasta de los pies de la ira que le dio escucharla.
—Darien….
—¡¿Quién es Darien?! ¡Maldita sea! mínimo debe ser el futuro rey de Tokio de cristal —dijo yendo a una ventana y alejándose de ella— Pero no temas mi amor—se giro y la miro—me desharé de todo aquel que se interponga entre nosotros. Te lo juro.
Diamante se sentaba a la orilla de la cama con su amado tormento y Darien, luchaba entre la oscuridad y la tormenta por encontrar a Rini.
—¡Rini! ¡¿Dónde estás?! ¡Rini!
Darien transformado en Tuxedo Mask trataba de encontrar a su futura hija desesperadamente sin resultado y Serena, era despertada abruptamente por un ansioso príncipe malvado.
—no es hora de dormir mi reina, necesitamos hablar.
—¡no te me acerques engendro!—se sentó en la cama y tomo el cristal de plata en ambas manos— ¡no te atrevas a volver a tocarme!—luego pensó—tengo que encontrarlas. No puedo rendirme ni morir ahora.
—eres una futura reina muy grosera preciosa. Vas a tener que ser más amable y respetuosa conmigo, créeme, no soy tan dulce como me ves aquí.
—¡¿Dónde están mis amigas?! ¡¿Dónde está la cámara oscura?! ¡Devuélvemelas!
—oh que pena mi linda y grosera reina pero para esta hora, ya deben estar muertas —fue con ella y la tomo por la cintura muy sonriente— Oye pero, relájate mi amor. Estas muy tensa.
—¡estas mintiendo!—se libero de su agarre— ¡voy a buscarlas! Ellas no pueden estar muertas, no…
Serena empujo a Diamante lejos y de una patada, lo estrello contra una de las paredes. Asustada y sin saber por dónde iba en medio de ese gran pasillo, entro a la primera puerta que encontró para escapar de las garras perversas de su acosador y encontrar a sus amigas.
Cuando entro y cerró la puerta, no podía creer lo que veía.
Quien estaba ahí muy alegre platicando con una maligna producto de su ingenio y creatividad, era Zafiro. Zafiro estaba teniendo problemas con los ciborgs que había construido hasta ese momento y por eso creando esa sombra de ojos azul aguamarina, la mando a la tierra por medio de un poderoso rayo de luz y energía.
Después de hacer lo que tenía que hacer y percatándose de su presencia, finalmente se giro y le hablo.
—vaya, vaya, pero si es…la futura Neo reina Serena. Se bienvenida al corazón de Némesis, el reactor del cristal negro.
—¡¿el reactor del cristal negro?!
—si ¿eres sorda o qué? No grites—se le acerco irritado, él la odiaba—esta es la puerta que nos comunica con el exterior. Tú y tus estúpidas amigas entraron por este portal. Es la única forma de poder hacerlo.
—no tienes porque ser tan grosero conmigo ¿qué te hice?
—no ¡casi nada cretina!—alzo las manos en un gesto de ira y frustración—tu, tu infeliz, acabaste con la que bien hubiera podido ser mi única oportunidad de ser feliz ¡por eso te detesto! Además, mi hermano esta tan obsesionado por acostarse contigo, que cambio todos nuestros planes ¡¿Por qué demonios no se lo das para ver si con eso nos deja en paz?!
—¡¿qué?!
—sí, no pongas esa cara de estúpida que no te queda. Mínimo si todavía estas viva es porque todavía nada de nada y me tiene harto ¡cansado! no hago sino construirle robots para que invadan tu maldito mundo y hagan lo que él quiere, reescribir la historia.
—"...reescribir la historia…"—recordó Serena cuando Diamante se lo dijo—pero ¡eso no es posible! ¡No pueden hacer eso!
—sí, sí se puede maldita. Dime—señalo el reactor— ¿no es increíble todo el poder que maneja el cristal negro? es como si tuviéramos una poderosa bomba atómica en nuestras manos. No debería ni de decírtelo porque no tiene caso pero ya que; muy pronto vas a morir y no importa si lo sabes o no, entonces te diré. La fabricación de los robots y los viajes en el tiempo, requieren una gran cantidad de energía ¿de dónde crees que salió?
—no soy tan estúpida como crees—miro el reactor—obviamente la han sacado de ahí ¿no?
—¡ding, ding, ding! ¡Es correcto maldita perra!—rió y la miro con odio—así es. La producimos acelerando la reacción de fusión sin conocer las consecuencias. Por eso es posible que la situación se saliera de las manos ¡¿ahora lo ves?! Por tu culpa y por culpa de esa maldita obsesión de mi hermano contigo ¡podemos morir!
—¡deja de decir que es mi culpa!—se le acerco alzando las manos furibunda— ¡¿yo qué culpa tengo de que tu querido hermanito sea un maldito sádico y pervertido?! ¡¿Qué culpa tengo?!
—mira zorra, este planeta está hecho a imagen y semejanza de mi hermano, es impulsivo y destructivo. Esos son defectos para una estrategia de ataque, mucho más si el producto de esos impulsos está aquí para desconcentrarlo.
—¿y tú crees que yo quiero estar aquí? ¡Obvio que no! lo único que quiero es recuperar a mis amigas y volver a la tierra para salvarla de su invasión.
—hey, hey, hey—fue con ella—para tu tren, no hables en plural desgraciada. Invadir tu planeta y destruir Némesis, no estaba entre nuestros planes.
—¿qué?
—nos, digo, mi hermano se ha equivocado porque ha seguido los consejos del gran sabio. No teníamos idea que sobre este planeta se encontraba una piedra tan poderosa capaz de transformar la energía en ondas negativas y desestructurar el espacio tiempo.
—¡no te estoy entendiendo nada tonto!
—oh vaya pero que bruta eres—rió y la miro— ¿y dicen que tu vas a ser la futura Neo reina Serena? ba pero en fin, como es bueno que sepas porque está pasando todo esto antes de que te maten y ¡por fin te mueras! Te lo diré.
Aquí lo que paso fue que hubo un flash back pero como a mí, y creo que a la mayoría de los que lee nos les gusta esa mierda, lo resumiré.
Diamante se encontró con el gran sabio y este le dio un poder y recursos ilimitados. Nublando su buen juicio por completo (si es que alguna vez tuvo uno) lo domino. El caso es que le mete la idea a la cabeza de que gracias al poder del cristal negro podrá dominar el universo entero pero que había algo que se lo impedía, eso era la existencia del cristal de plata. Le pidió, no, le ordeno encontrarlo como sea y destruirlo.
Diamante le dijo que sí, que él lo hacía pero que no fuera marica, que le dijera como era el cristal de plata físicamente. Este le dijo que primero no lo insultara, que era mayor y que le tuviera más respeto, y segundo que usara la cabeza más que para sostener el pelo y pensara.
Por eso y como Diamante se las da de genio, se le ocurrió atacar su planeta para que la Neo reina Serena, saliera con el cristal de plata y se defendiera. Era así como lo encontraría y lo destruiría.
Luego de un gran bostezo de Serena por aquella historia tan larga, Zafiro volvía a insultarla.
—¡¿si estas escuchando o no tarada?! Es peligroso. Mi hermano esta bajo la influencia de Némesis y del cristal negro por completo. Ya nada puede detenerlo, ni siquiera yo. Es por eso que tú deberás ayudarlo.
—¡¿yo?! ¡¿Estás loco?!
—maldita desgraciada te guste o no, tendrás que hacerlo. Debido a los planes de mi hermano con la operación "replay" por si no sabes significa repetir; pero en este contexto también puede significar reescribir, como sea, el hecho es que las cosas se van a poner peor. El curso de la historia va a alterarse. Las cosas anormales en la tierra se multiplicaran y para resumir, todo se irá al demonio. Entre todo eso Némesis. Estará en un grave peligro.
—¡¿Cómo se te ocurre que yo voy a ayudar a ese malnacido?! ¡Estas demente!
—bueno—rió y levanto las manos para hacer un chasquido—que después no digan que no te lo pedí amablemente ¡Venecia! ¡Marina! ¡Vengan inmediatamente!
Zafiro perdió la paciencia y si le hablo tanta carreta era porque le tocaba, según Naoko y claro como dibujar no es lo mismo que escribir, él hablo todo lo que hablo para podernos explicar a nosotras como es que era todo ese paseo. Pero bueno, perdiendo la paciencia y llamando a sus sirvientes, la derrumbo y la tiro contra el suelo para así poder atacarla. Zafiro la odiaba por ser la obsesión de su hermano pero sobre todo y más que nada, por haber acabado con ella. Se había dado cuenta y desgraciadamente para él muy tarde, de que amaba con locura a Petzite.
Sobre ella y tomándola por el cuello, descargaba toda su ira y frustración por todo lo que según él, había perdido gracias a Serena.
—¡te matare sailor moon!—rió y la apretó con más fuerza— ¿la guerrera mas invencible de todos los tiempos? ¡Pura mierda! ¡Solo mírate perra! No puedes respirar y estas a punto de morir pero no, no quiero que mueras tan fácilmente ¡tienes que pagarme lo que le hiciste a mi Petzite! ¡Maldita perra desgraciada! ¡Te matare por lo que le hiciste!
—yo…—se aferro de sus poderosas manos que la ahorcaban— ¿que fue…lo que yo te…hice?
—¡me la quitaste! Me quitaste la oportunidad de ser feliz. Pero eso no importa ahora porque después de matarte, viajaremos al pasado y conquistaremos tu mundo ¡haremos lo que nos dé la gana con él!
—¡no! ¡No puedes….hacer eso! no…. —luchaba por soltarse de su agarre, ya se estaba poniendo morada la pobre.
—si ¡claro que puedo! Ya no nos sirves para nada. Tu cristal de plata no sirve aquí y muy de malas por mi hermano pero me tienes harto ¡harto! El solo hecho de que aun sigas respirando es un insulto para la memoria de mi Petzite. ¡No sirves aquí y menos en el siglo 30! Por eso debes morir.
—pero yo…yo…
—¿qué?—le soltó un poco el cuello para que hablara—ahora sí, tus últimas palabras perra.
Serena respiro un poco cuando él la soltó y se llevo las manos al cuello cuando él la soltó definitivamente. Tomando un poco de aliento y sin quitarle la mirada por la cual Zazfiro casi que echaba fuego, le pregunto porque la odiaba tanto. Le pregunto qué era eso tan grave que ella le había hecho para que quisiera matarla.
—no solo mataste a la única mujer que me amo y que yo ame, no solo eso zorra, sino que fuiste tú quien enloqueció a mi hermano hasta tal punto que mira todo lo que ha hecho ¡pagaras por eso maldita sailor moon!
Al tiempo que Zafiro creó un cristal negro muy grande y poderoso para atravesarla con él, ella tomo en su mano el broche con el cristal de plata para defenderse.
—¡maldita mujer! ¡Tú y el cristal de plata desaparecerán para siempre!
Acostada y retenida por el cuello por Zafiro con una mano mientras que con la otra sostenía el cristal para matarla, lo escucho gritar que ese era su fin; lo cual ella creyó también.
—¡muere maldita…..!
—¡¿que yo soy una maldita?!—tomo el broche con más fuerza en su mano y lo abrió— ¡¿dices que todo esto es mi culpa?! ¡Pues no es cierto!
Serena como casi siempre, nos sorprendió a todos. Sacando toda la fuerza de su interior para no morir, le dio vida una vez más al cristal de plata. La luz que esparció por todo el lugar fue tan grande que además de dejar al enfurecido Zafiro ciego por un momento, atravesó incluso las barreras del espacio tiempo.
Como seria el chisme que hasta a oídos del gran sabio llego.
—¿esa luz que atraviesa el espacio tiempo es la del…?
El gran sabio veía todo por su bola de cristal aterrado. Diamante, Rubeus y Zafiro decían lo que era obvio, que esa luz tan rara era increíble y Mina y Darien decían…
—¡Serena!
Serena contrario a lo que todos creían, o bueno, lo que nos hicieron creer durante mucho tiempo, no era bruta. Por eso mientras la sádica y dominada de su futura hija le decía al gran sabio que fresco, que si él quería ella lo llevaba a ver con sus propios ojos la luz del cristal de plata y todo su poder, Serena se metió en el reactor por donde estos zánganos se la pasaban transportándose y se transformo en sailor moon.
Ella que se transforma en la bella guerrera que siempre debió haber sido, y Diamante que llega.
—¡es imposible! ¡¿Cómo ha conseguido transformase?!
—¡ahora sí que ya me sacaron la mierda!—tomo su báculo y lo apunto hacia ellos—si no quieren que los vuelva polvo y les patee el culo ¡díganme donde están mis amigas! ¡¿Dónde está la cámara oscura?!
—al final del subterráneo. Ahí hay una puerta negra y las encontraras.
—¡Rubeus!—dijeron ambos enojados príncipes.
—¿qué?—los miro con ojos desorbitados mientras Serena corría hacia ellos con fuerza—de verdad que la vi enojada. Una mujer enojada y armada, es más peligrosa que dejar la llave del agua abierta.
—¡ahhhhhhhhh!—fue Serena hacia ellos.
—¡no…..!
Serena corrió hacia a ellos y mientras que a Rubeus y a Diamante les dio de a patada en la cara y los tumbo al piso, luego aterrizo frente a un asustado Zafiro y le propino un puño seguido de una patada en el estomago. Dejándolos inconscientes en el suelo, salió a toda prisa a buscar a sus amigas y salir de ahí.
Cuando llego a aquella puerta, la abrió, entro y las vio, casi se muere de la emoción.
—¡las he encontrado!
Su felicidad fue opacada pronto cuando ella acercándose a cada una de sus amigas y tratando de despertarlas, veía que no pasaba nada.
—chicas ¡chicas! Ah no, a mí no. No he pasado por tanto para verlas dormir bien tranquilas ¡les ordeno que despierten!
Serena estaba cansada de ese palacio y más de ese planeta. Por eso y como energizada por el poder del cristal de plata, le dio un gran puño al suelo y lo agrieto.
Diamante que no quería perderla, se levanto como pudo y fue tras ella. Cuando entro a la habitación y vio lo que hizo, se quedo sin palabras.
Las chicas estaban en un profundo sueño pero no por eso podían dejar de escuchar la vos y la orden de su amiga. Aun en las alucinaciones que Diamante les provoco, despertaron y se transformaron en sailor scouts para luchar a su lado.
Al igual que ellas, Mina también la sintió y la escucho.
—¡sailor moon!
Diamante que se asusto al ver y sentir todo el poder del cristal de plata, llamo con desesperación al gran sabio.
— ¡¿Dónde estás gran sabio?! Me parece que he subestimado el poder del cristal de plata ¡gran sabio! ¡Vegete de mierda! ¡Aparece!
—¡mucho cuidado como me hablas niñito!—apareció el gran sabio—aquí estoy, aquí estoy ¿qué es lo que quieres?
—oiga príncipe—le murmuro Rubeus a Diamante que también veía aterrado al gran sabio, estaba muy raro—como que ahora si le saco la mierda a ese viejo y harto ¿qué es esa sombra tan rara tras él?
Ellos murmuraban y él decía…
—te lo dije Diamante, te lo dije muchas veces. El poder del cristal de plata es tan poderoso que sin importar que estaba rodeado del cristal negro libero todo su poder y atravesó el espacio tiempo. Es realmente asombroso.
—sí, si—lo miro con fastidio— si me lo dijiste. Ahora comprendo mejor porque es que todo el mundo se pelea por él.
—¡cállense todos!—quebró Serena su posición y fue con ambos—el cristal de plata no debe ser usado para el mal. Tiene que traer la paz y la armonía. Si el cristal que ustedes poseen no estuviera contaminado por la maldad del dictador fantasma ¡todos podríamos vivir en paz!
Ella se paro frente al gran sabio y en ese preciso momento, a todos les dio la impresión al igual que al gran sabio, que quien estaba frente a ellos no era sailor moon, sino la futura Neo reina Serena; pues la marca de su frente en forma de media luna, empezó a brillar con mucha fuerza mientras ella hablaba.
—¡no puedo dejarlos hacer lo que se proponen! ¡El cristal negro causa demasiados problemas y debo detenerlo!
—la armonía y la paz son solo una utopía reina—se acerco Diamante a ella—el cristal de plata es lo que genera odio entre nosotros ¿no es así gran sabio?
—exactamente. Es esa piedra lo que desencadena el mal—puso sus ojos rojos y salió mucha maldad de él—no le creas nada a esta escandalosa mujer príncipe ¡te ordeno que la mates y tomes su cristal de plata!
—haz lo que quieras pero si peleamos, quiero que sepas que no tengo ninguna intención de matarte…príncipe Diamante.
Serena se preparaba para luchar contra Diamante mientras que Rubeus y Zafiro que si les dolió el golpe que ella les dio y no tenían intención de repetir, le dijeron que se diera prisa y que escaparan a través del reactor. No había mucho tiempo porque el lugar empezaba a desmoronarse gracias a la liberación de poder del cristal de plata.
—¡deprisa! ¡Tenemos que irnos si no queremos morir aplastados!
—¿quieres huir?
—lo siento mucho gran sabio pero no tengo ninguna intención de morir aquí como un perro.
—¡ja!—apareció a quien estábamos esperando— ¡no eres más que un cobarde!
—¡¿Cómo?!—Pregunto Rubeus con los ojos muy abiertos— ¡¿qué es esa sombra?!
—eso no importa—dijo el gran sabio y con su cuerpo la cubrió— ¡limítate a obedecer y acaba con sailor moon!
—¡no! no lo hare hasta que te muestres ante nosotros ¡a ver! ¡Muéstrate! Quiero conocer el rostro del tipo que nos ha estado manipulando todo este tiempo.
—impertinente—sonrió bajo la capa.
El gran sabio yo diría que no hablaba tanto como Beryl pero, de que era malo, era malo. Por eso y sin decir nada más, dejo salir sus asquerosas y repugnantes manos bajo la capa que lo cubría para estrangular a Rubeus y con eso matarlo.
Rubeus que no podía hacer nada para defenderse, se agarro de las manos que lo mataban y le dio un último insulto antes de morir.
—¡eres un loco maldito hijo de la gran….!
Después de la muerte de Rubeus y de esa diabólica risa tras el gran sabio cuando lo mato, Diamante se disponía a atacar a Serena. Ahora que ella se veía exactamente igual a la que era su adoración y más retorcida obsesión, no la iba a dejar ir tan fácilmente.
—¡Diamante! ¡Diamante hermano! ¡Vámonos!
—¡no Zafiro!—la miro— ¡no voy a dejar que te escapes de mi Neo reina Serena! ¡No lo permitiré! ¡Voy a liberar toda mi energía!
—¿ah sí?—tomo Serena su báculo en mano mientras las chicas también hacían lo mismo—pues no me quedare para verlo ¡vámonos chicas! ¡Unamos nuestras fuerzas para salir de aquí!
De nuevo, este capítulo ha sido uno de los más largos de adaptar ¡he trabajado mucho! entonces para resumir porque es darle muchas vueltas al asunto, Serena y las demás lograron escapar y llegar a salvo a Tokio de cristal. A Diamante no le quedo más opción que morderse la lengua del coraje que le dio cuando la vio partir a ella y las demás por medio de esa cegadora luz y el gran sabio con su "misteriosa" acompañante, se quedaron haciendo maléficos planes.
—sailor moon es muy fuerte pero, todavía no he dicho mi última palabra. Tú acabaras con ella y me traerás su cristal de plata.
—sí señor, como usted diga —se reverencio ante él mientras él veía la imagen de mi amor lindo por la bola de cristal.
Ellos hacían planes, Serena y las demás llegaban a salvo y nuestro amor y por siempre hermoso Darien vestido como Tuxedo Mask, no hacía más que buscar a Rini en medio de esa oscuridad para según él, salvarla.
—¡Rini! ¡Serena! ¿Dónde están?
—¡aquí estoy! ¡Ven!
Darien no tenía idea de que quien lo llamaba, ya no era esa pequeña y dulce niña que él tanto quería.
Pero mientras el corría en la oscuridad para llegar hasta esa voz que se le hacía conocida y lo llamaba, Serena y las demás llegaron al palacio con el rey Endimión y Setsuna.
—un momento, un momento ¿Dónde están Tuxedo Mask y Rini?
Serena se preocupo al no verlos; pues estuvo tan distraída celebrando con Mina y todos que estaban vivas y que habían salido ilesas de Némesis, que no se había percatado hasta ese entonces de su ausencia.
Lo peor de todo eso no era que no estuvieran ahí abrazándola y celebrando con ella, lo peor fue la cara de Setsuna cuando le dijo lo que le dijo.
—sailor moon, la pequeña dama se ha perdido en el espacio tiempo y Tuxedo Mask salió tras ella para buscarla. Ahora los dos están desaparecidos.
—¡¿qué?! ¡¿Es una broma verdad?! ¡Esto no puede ser en serio!
