Hola, hola, aquí el poderoso y genialistico Erick Kingdom, les traigo otro capitulo de mi nuevo fic de minecraft, no olviden comentar sus sugerencias de que clase de rumbo quieren que tome la historia aunque seré yo quien tenga la decisión final, lamento los errores ortográficos si es que hay, mi corrector de palabras no funciona bien, también quiero aclarar que cuando vean diálogos con siglas "así", serán pensamientos, cuando no tengan comillas serán palabras dichas en voz alta o en murmullos.
El videojuego de Minecraft no me pertenece, solo esta trama.
Capitulo 2.-El mundo es grande.
Dentro de una pequeña y cuadrada casa de dos pisos podemos ver a un joven humano escribiendo lo que parece ser una nota, de repente dejó la pluma y se dispuso a poner la hoja de papel en uno de los muchos libros que tenia en sus repisas, el chico se acercó a la puerta de su casa deteniéndose a unos cuantos pasos de ella.
—Armadura, lista—dijo Steven estirando el cuello de su chaleco de cuero, debajo de el tenia su habitual camisa verde azulada—Provisiones, listas. Armas, listas—los humanos tienen la habilidad de guardar objetos en una dimensión de bolsillo para usarlos cuando quieran, sin embargo, es limitada la cantidad de cosas que pueden llevar consigo.
Steven salió de casa para no volver probablemente nunca, había leído todos y cada uno de los libros que su padre les había conseguido a él y a su hermana para que supieran todo lo que pudieran sobre el mundo, el castaño emprendió su viaje hacia el norte con pensamientos optimistas de los descubrimientos que haría, sin embargo, el chico no se había dado cuenta de que justo detrás de un árbol se encontraba oculta una joven de 18 años, vestía una chaqueta de creeper mas oscura de lo normal pero con la misma cara triste en su capucha sobre su cabeza, su piel era blanca al igual que la de Steven, su cabello naranja salía de su capucha en forma de dos mechones disparejos en sus hombros llegando hasta sus pechos, sus ojos eran azules como el zafiro.
—"¿Me pregunto a donde ira ahora?"—pensó la chica creeper mientras lo observaba con un ligero rubor en sus mejillas, hace muchos meses había escuchado el rumor de que el ultimo ser humano vivía en ese territorio, ella sabia que era mitad humana y que por eso se veía diferente a los demás creepers, todos los días observaba a Steven recolectar recursos y pelear contra los mobs cuando lo alcanzaba la noche antes de llegar a su casa (acosadora ^ _ ^), más de una vez pensó en acercarse a hablarle, pero temía que fuera a atacarla por ser una mob, más aun, una creeper pues lo había escuchado muchas veces decir que odiaba a los de su especie.
El día pasó muy rápido, Steven decidió buscar refugio en la cueva que años atrás había explorado con su hermana, en ese momento se encontraba sentado en el suelo sosteniendo una antorcha en su mano, frente a él se encontraba un mapa extendido en el suelo.
—Veamos...—dijo Steven observando el mapa, había desarrollado la costumbre de hablar soló desde hace tiempo—Supongo que debería ir a las ruinas del antiguo reino en donde vivía papá, aunque me dijo que los zombies se habían apoderado del sitio... Tal vez si voy de día...—
Los pensamientos de Steven fueron interrumpidos por un extraño ruido que provenía de sus espaldas, se volteó solo para encontrarse con un creeper, desde afuera de la cueva pudo verse una explosión.
—Withers...—dijo Steven saliendo de la cueva tosiendo humo, su chaleco de cuero estaba prácticamente destrozado por lo que decidió quitárselo, quedando solo con su ropa habitual—Odio a los creepers—
Los mobs no tardaron en rodear a Steven ya que aun era de noche, el chico solo tenia una opción, su espada de hierro apareció en su mano derecha y se dispuso a pelear contra todos los mobs que tenia enfrente, tras varias horas de lucha finalmente salió el sol, Steven se encontraba tirado en el suelo respirando con dificultad, la batalla fue muy difícil ahora que no tenia armadura que lo protegiera, los golpes de los mobs dolieron mucho más.
—Desearía tener aún mi armadura de hierro—dijo el chico mientras se levantaba y su espada desaparecía volviendo a su inventario, un pan apareció en su mano el cual comenzó a comer para recuperar fuerzas.
Steven continuó su camino hacia las ruinas sin saber que era observado por la híbrida quien se preguntaba por qué no había vuelto a casa, el sol se volvía a ocultar para cuando Steven llegó a la entrada de las ruinas, pensar que esa gran e increíble ciudad solía estar habitada por humanos lo llenaba de orgullo, su padre había nacido y crecido en alguna de esas casas que ahora probablemente esté siendo ocupada por uno o más zombies, el castaño se decidió a construir una pequeña cabaña de madera en las afueras de las ruinas, seria un suicidio entrar de noche sin armadura por lo que esperaría hasta el amanecer, no tardó mucho en construirla pues no necesitaba hacerla tan grande, la pequeña cabaña media cuatro cubos de base y altura con cuatro ventanas en las cuatro paredes, no había puerta pues pensaba que así estaría más seguro y siempre podría salir rompiendo los bloques, adentro tenia solo una cama junto a una ventana y una antorcha en una de las esquinas superiores de las paredes, el chico se encontraba sentado en la cama comiendo pan, guardaría la carne para mejores momentos, finalmente se acostó procurando dormir, sin embargo, afuera de su improvisada casa se formaba un grupo de tres mobs que rápidamente comenzaban a golpear la cabaña en un vano intento por destruirla.
—"Cállense"—pensó Steven intentando ignorar los ruidos de esos monstruos, el castaño casi estaba tentado a salir con su espada y acabar con esas criaturas para conciliar el sueño, pero sabia que aparecerían más y la lucha no terminaría hasta el amanecer, simplemente cubrió su cabeza con la almohada intentando dormir.
Detrás de un árbol cercano se encontraba la misma creeper que acosaba al humano, sin embargo, lo que para Steven eran simples ruidos y rugidos de los mobs, para la chica creeper eran palabras.
—¡Sal de ahí maldito humano!—gritaba un zombie golpeando los bloques de madera aunque no podía hacerles ni un rasguño.
—¿Por qué no buscamos a un enderman que nos ayude a mover estos bloques?—dijo un skeleton, sus flechas eran prácticamente inservibles para ayudar en ese momento.
—Desde hace tiempo que dejó de importarles lo que el humano hiciera, ninguno nos ayudara sin un buen motivo—dijo una araña.
—¡Oigan! ¡Miren ahí!—el skeleton señalo hacia los arboles, más específicamente a la chica creeper oculta detrás de uno de ellos.
—¡Oye tú! ¡Acércate!—grito el zombie haciendo señales con sus manos.
La creeper se alarmo al ver que la descubrieron, tímidamente comenzó a caminar hacia los mobs que estaban junto al pequeño refugio de Steven, una vez con ellos, fue el skeleton quien decidió hablar.
—¡Wow!—dijo el arquero—Eres un creeper-humano, nunca había visto uno en persona—
—Por favor, destruye está cabaña—pidió el zombie amablemente, había escuchado que los mobs-humanos eran realmente poderosos.
—¿Qué?—la creeper se había puesto muy nerviosa al escuchar eso y la razón era muy obvia.
—Adentro se encuentra el ultimo humano que queda en Terra—dijo la araña con emoción, pensaba que finalmente esa noche se librarían del castaño de una vez por todas.
—"¡Withers! ¿Y ahora que hago?"—se pregunto mentalmente la creeper bastante agitada, no quería matar al humano, aun estaba reuniendo coraje para hablarle algún día—"De acuerdo, tengo que calmarme, los distraeré hasta que salga el sol, no puede ser tan difícil, digo... Los mobs normales no son muy listos"—esos eran los pensamientos de la chica tratando de ser optimista.
—¡Vamos apúrate!—dijo el zombie molesto por la tardanza.
—¿Alguno de ustedes sabe cómo se llama el humano?—preguntó la creeper tratando de ganar tiempo.
—¿Eso qué importa?—preguntó el zombie extrañado.
—Creo que su nombre es Steve, ¿O era Steven?—dijo el esqueleto rascando su cráneo con su arco.
—Un momento, ¿Por qué casi sabes el nombre del humano?—preguntó la araña intrigada.
—¿No lo han escuchado? Ese chico habla soló gran parte del tiempo—explicó el arquero.
—Creo que han sido 5 años los que ha vivido soló, era de esperarse que enloqueciera—dijo el zombie casi sintiendo pena por Steven... Casí.
Las horas pasaron y la creeper distraía a los mobs con cualquier pregunta que se le ocurriera, por alguna razón, los mobs no podían dejar de responder, la chica creeper estaba matando dos pájaros de una flecha, estaba ayudando a Steven y al mismo tiempo estaba conociendo más sobre él.
—Oigan—hablo la creeper interrumpiendo a los mobs—¿Cómo es que saben tanto sobre el humano?—
—No somos acosadores si es lo que piensas—dijo rápidamente el zombie, no quería que ella sacara extrañas conclusiones—Simplemente lo vigilamos—
—¿Por qué lo vigilan?—
—Para asegurarnos de que no asesine a más mobs inocentes—dijo el skeleton—Si tan solo pudiéramos entrar a su casa mientras duerme no tendría oportunidad—
—Oigan, oigan, ya llevamos mucho tiempo con esto—dijo la araña dándose cuenta de que solo habían estado hablando durante horas—Señorita creeper, ¿Podría destruir la cabaña de una vez?—
—Solo una pregunta más—dijo la chica levantando un dedo, podía ver a las espaldas de los mobs que el sol estaba por salir—¿Por qué lo odian tanto?—
—Eso es fácil, lo odiamos porque él nos odia, ¿Sabes a cuantos mobs a matado?—dijo el zombie apretando los puños con ira.
—Usó parte de los cuerpos de mis amigos para adiestrar a un estúpido lobo—dijo el skeleton agachando la cabeza con rencor.
—No somos más que simples animales a sus ojos—dijo la araña sintiéndose insultada.
—Pero, ¿Qué acaso no son ustedes los que lo atacan primero? Creo que simplemente se defiende—dijo la creeper exponiendo su punto de vista, había presenciado las noches en que los mobs atacaban a Steven en cuanto lo veían.
—Esas son tonterías, lo eh visto atacar zombies inocentes que se ocultaban en las sombras de los arboles durante el día—dijo el no muerto destruyendo la teoría de la chica.
—Así es, ese humano borraría a todos los mobs de Terra si tuviera la oportunidad—dijo el arquero apoyando a su amigo.
—En realidad...—todos voltearon hacia la araña quien tenia algo que decir—Nunca lo había pensado, pero creo que la señorita creeper tiene razón—
—¿De qué hablas?—el zombie no entendía cómo fue que su amigo llego a apoyar la teoría de la creeper.
—Verán, ya saben que durante el día tengo menos coraje y no me atrevo a atacar amenos que me provoquen—la araña hizo una pausa preparándose para lo que diría—Un día, el humano pasó cerca de mi, se detuvo viéndome directamente a los ojos, estaba bastante asustado ya que me encontraba soló, pero al poco tiempo me ignoro siguiendo su camino—
—¡Mientes!—dijo el no muerto molesto por las palabras de su amigo—¡Eso es imposible!—
—¡¿Qué ganaría con mentir?!—contesto el mob arácnido enfadado por el tono de voz del zombie.
El skeleton se mantuvo al margen de la discusión de sus amigos, ahora que lo pensaba, siempre eran los mobs los que atacaban al chico, ¿Seria posible que simplemente se estuviera defendiendo? En efecto, esta noche había sido muy reveladora... Espera un minuto, ¿Noche? Si es de noche ¿Por qué el sol esta en el cielo?
—¡Chicos! ¡Ya amaneció!—grito el arquero atrayendo la atención de todos.
En tan solo unos segundos, el esqueleto y el zombie habían comenzado a arder en llamas gritando como locos, rápidamente corrieron hacia el bosque para refugiarse en las sombras siendo seguidos por la araña quien ya no tenia valor para atacar al humano por el día.
—Lo logre—dijo la creeper posando sus manos en sus caderas, estaba alegre de que su plan haya funcionado—Supongo que será mejor que me vaya antes de que...—
La chica no pudo terminar de hablar al ver que todos los bloques de la cabaña comenzaban a romperse desde adentro, rápidamente se alarmó comenzando a correr hacia el bosque, sin embargo, tropezó a tan solo dos pasos de distancia cayendo sobre su cara en el suelo, levanto su cabeza del pasto sobando su frente la cual se encontraba roja por el golpe.
—¿Pero qué Withers...?—se escucho decir una voz masculina detrás de la chica, la creeper volteó tímidamente y con miedo hacia atrás solo para ver a Steven parado detrás de ella con un hacha en su mano, la pequeña cabaña ya no estaba.
—¡Eh! ¡Yo...!—la chica creeper no sabia que decir, estaba completamente nerviosa y asustada, esperaba que su teoría fuera correcta, de ser así, el humano no tendría razones para atacarla... O al menos eso quería creer.
—"¿Una humana?"—pensó Steven esperanzado al verla, pero ese pensamiento cambió al ver su vestimenta—"Una chaqueta de creeper... Es un híbrido, tal y como dijo papá"—
En un parpadeo, el hacha de Steven fue reemplazada por su espada de hierro con la cual apuntó hacia la pelinaranja.
—¡Espera!—dijo la chica cubriéndose con sus brazos mientras temblaba—¡No quiero pelear!—
El primer instinto de Steven fue no confiar en ella, pero era realmente difícil atacar a una linda chica que estaba a punto de llorar, el castaño no pudo evitar sonrojarse al verla de ese modo.
—Si no quieres pelear ¿Qué quieres entonces?—pregunto el humano bajando su espada, eso tranquilizo un poco a la chica.
—M-mi nombre es Tina, ¿Y el tuyo?—pregunto la creeper tratando de sonar amigable, ya sabía que el nombre del chico debía ser Steve o Steven, pero quería conocer cuál era el correcto.
—Steven—contesto el castaño inexpresivo, no es que intentara intimidarla, simplemente no le agradaban los creepers, sin importar lo femenina, linda y sexy que ella fuera—"Llevo demasiado tiempo soló, excitarme por una mob... Estoy enfermo"—
—"Lleva tiempo viéndome de esa forma tan sospechosa, ¿Estará pensando en hacerme algo?"—se preguntaba Tina dentro de su mente con bastante miedo, ella nunca fue buena peleando, nunca tuvo necesidad de hacerlo ya que prácticamente no tenia enemigos, lo mas violento que había hecho era arrojar dinamita en todas direcciones solo por diversión y ni siquiera así lastimaba a alguien.
—Bueno...—dijo Steven rompiendo el incomodo silencio—Nunca antes te había visto por estas tierras, ¿Viniste de otro bioma?—el chico guardo su espada sentándose en el suelo frente a la chica.
—¿Eh?—Tina estaba bastante sorprendida de que Steven intentara tener una conversación con ella, en definitiva, Notch estaba de su lado ese día, tímidamente intento responder—Llevo mucho tiempo viviendo aquí en realidad—
—Ya veo, es extraño que no nos hayamos visto antes—
—Por cierto, quería preguntar ¿A donde se fue la espada que tenias?—la creeper siempre se había preguntado a dónde iban los objetos que Steven recolectaba, simplemente desaparecían en sus manos y reaparecían cuando él quería, pensaba que era magia.
—Mi padre me dijo que todos los objetos que quiero llevar conmigo se guardan en un lugar llamado inventario, una especie de dimensión de bolsillo personal única de cada ser humano—dijo el castaño sonriente, estaba contento de tener a alguien con quien hablar, su sonrisa solo provocó que la chica se sonrojara.
Mientras el humano y la creeper hablaban tranquilamente, eran observados desde el bosque por aquellos mobs que planeaban matar a Steven anoche.
—¿Están viendo lo mismo que yo?—preguntó el zombie escondido detrás de un árbol.
—No la esta matando ¿Cómo es posible?—dijo el skeleton con asombro, se encontraba oculto en los arbustos.
—Se los dije, tal vez si lo dejamos en paz, él nos deje en paz a nosotros—dijo la araña entre las hojas de los arboles.
—Buena idea, ¿Por qué no te acercas para confirmar lo que dices?—dijo el muerto viviente.
—Recuerdo haberles dicho que soy un cobarde durante el día—dijo el arácnido tratando de excusarse.
—Ni el zombie ni yo podemos ir tampoco, arderíamos en llamas—dijo el esqueleto.
—De momento, sigamos espiando, digo, vigilando a esos dos, puede que en algún momento decida matarla, arquero, prepárate para ayudar a nuestra camarada en caso de ser necesario—ordeno el cadáver.
—Entendido—dijo el skeleton preparando una de sus flechas apuntando directamente al humano con su arco.
Mientras nuestro trío de mobs tomaban sus precauciones, la creeper no podría estar mas feliz, había soñado muchas veces con ese momento, el chico estaba resolviendo todas y cada una de sus dudas sobre la vida con simples palabras que ella podía entender fácilmente, fue entonces que...
—Oye, tal vez tú puedas responder esta pregunta que me ha estado molestando desde que nací—Steven estaba por hacer la pregunta más inexplicable en toda Terra, la incógnita que lo había mantenido noches despierto tratando de descubrir una explicación.
—A-adelante, espero poder responderte—Tina estaba bastante nerviosa, ella no era precisamente una conocedora del mundo ya que hasta hace unos meses vivía en una cueva alimentándose de toda la pólvora que podía reunir, no tenia mucho contacto con el exterior.
—¿Por qué el mundo esta hecho de cubos?—preguntó el castaño, un silencio se hizo presente entre ellos durante un momento.
—No lo sé—respondió la creeper bajando la cabeza, estaba decepcionada de si misma por no haber podido saciar la curiosidad de Steven puesto que él había saciado la suya.
—Bueno, será mejor que me vaya, tengo que aprovechar la luz del día—el chico se levanto dirigiéndole una ultima sonrisa a Tina—Me alegra mucho haberte conocido, hay que vernos de nuevo—
El castaño comenzó a caminar hacia la entrada de la antigua ciudad mientras se despedía con su mano sin voltear atrás, Tina también se despidió con su mano mientras seguía en el suelo, de repente se levantó extendiendo sus brazos hacia el cielo.
—"¡Lo logre!—pensó Tina con emoción—"No solo logré hablar con él, ahora somos amigos, nada podría arruinar este día"—
Steven se encontraba caminando entre las calles de lo que solía ser el reino en el que su padre aprendió todo lo que le enseño a él y a su hermana, estaba ansioso por saber que clase de cosas encontraría, según sabia, la ciudad había sido ocupada por los zombies pero no había visto ninguno, en medio de la ciudad se encontraba un gigantesco castillo, Steven decidió ir ahí a explorar, estaba tan concentrado pensando en las cosas que encontraría que no pudo percatarse de algo, en la cima del castillo, en uno de los balcones se encontraba alguien observándolo, esa misteriosa entidad parecía ser un joven al igual que él, su vestimenta era casi igual, a excepción de que su camiseta era en realidad una sudadera con capucha, la cual tenia puesta ocultando su rostro, sus labios se movieron diciendo unas cuantas palabras.
—Así que los rumores eran ciertos... Todavía queda uno... Bueno, mañana el mundo volverá a pertenecerle a los mobs, él no saldrá de este castillo—
Steven se adentro en el castillo explorando cada rincón, tuvo un golpe de suerte al encontrar un cofre lleno de objetos, habían unas cuantas pociones junto con una armadura y espada de hierro, Steven rápidamente se equipó su nueva armadura, ahora tenia un chaleco plateado encima de su camisa de siempre, guardaría la espada hasta que la que ya tenia dejara de servir.
—¿Me pregunto si habrá armadura de diamante por aquí?—se preguntó el castaño mientras seguía inspeccionando.
Steven continuó caminando entre los pasillos de ese magnifico palacio maravillado por todo lo que encontraba, fue entonces que vio algo que lo horrorizo, conforme más pisos subía, comenzaba a encontrar huesos y partes de armaduras en todos los rincones, espadas, arcos, todo cubierto de polvo y telarañas, era bastante obvio que eran de los humanos que solían habitar el lugar, Steven cada vez encontraba esqueletos más completos con sus armaduras aun puestas, no pudo evitar sentir tristeza al ver todo eso.
—Malditos mobs...—murmuro el castaño mirando una y otra vez los restos de su gente.
Steven finalmente llegó a lo que parecía ser el gran salón del trono cuyas grandes puertas estaban destrozadas, habían pocos esqueletos adentro, todos con sus gastadas armas aun en sus manos tirados en el suelo, algunos recargados en los rincones, el chico se acercó a uno de los cadáveres en medio del salón para verlo mejor, presentando sus respetos al muerto, la espada estaba inservible, probablemente la haya usado hasta el ultimó momento, fue entonces que pudo notar algo, en uno de los bolsillos del guerrero caído sobresalía una especie de libreta, Steven la tomó y procedió a leerla.
(Cambio de Narrador, Caballero)
Perdimos la ciudad, algunos de los habitantes pudieron escapar a los bosques pero no espero que sobrevivan, yo y los demás guerreros nos quedamos a defender el castillo, esos malditos mobs nos quitaban los pisos del palacio uno tras otro, no pude contener las lagrimas al ver a mis amigos morir a manos de esos monstruos, en esté momento estoy en el salón del trono junto con los pocos caballeros que quedamos, el rey se encuentra sentado en el trono equipado con su armadura de diamante y su espada de oro encantada para ser irrompible, tratamos de convencerlo de escapar pero decidió quedarse a pelear hasta el final junto a nosotros, en verdad fue un gran honor haberle servido, puedo escuchar los fuertes golpes en las puertas, deben ser esos nuevos y gigantes zombies tratando de derribarla, usaré estos pocos momentos que me quedan para reflexionar sobre mi vida, tengo 30 años, sin hijos, en realidad nunca me casé, aunque hubo noches que me acosté con algunas mujeres, pero nada sentimental, tengo muchos buenos recuerdos con mis camaradas, me alegra mucho que mis padres fallecieran antes de esto, habría deseado también morir de viejo, me pregunto si Steve habrá sobrevivido, todos en la ciudad conocían a ese hombre, apuesto a que no soy el único que se pregunta por su bienestar en este momento, bueno, la puerta ya esta por romperse, con suerte algún humano podrá leer esto en algún futuro, espero que los demás reinos puedan repeler a los monstruos, con los nuevos mobs tal vez la humanidad caiga, pero por Notch que nos levantaremos de nuevo, somos muy superiores a esas cosas y lo demostraremos las veces que hagan falta...
(Cambio de Narrador)
El mensaje de aquel humano desconocido ocupaba apenas la ultima hoja del cuaderno, Steven sentía un nudo en la garganta al terminar de leer tales palabras, guardó la libreta en su inventario y agachó la cabeza mientras ponía su mano sobre el hombro del esqueleto.
—Por supuesto que la humanidad se alzara de nuevo...—murmuro Steven mientras se levantaba haciendo aparecer su espada de hierro en su mano.
El chico se encontraba rodeado de zombies en ese gran salón, aunque eso no era lo peor, lo peor era que varios de esos monstruos se encontraban armados con espadas y cascos, seguramente los tomaron de los caballeros del castillo, Steven apretó los dientes con enfado, no iba a tolerar que esas estúpidas bestias profanaran las pertenecías de su gente.
—Los expulsare de este castillo—dijo el castaño mientras una poción celeste (velocidad) aparecía en su mano izquierda, rápidamente la bebió para después arrojar la botella al suelo rompiéndola en pedazos, su cuerpo comenzó a desprender pequeñas espirales celestes, sujetó su espada con ambas manos y calmó su respiración quedándose totalmente inmóvil.
Los zombies fueron los primeros en iniciar el combate, tres de ellos saltaron hacia el castaño en un intento por atacarlo con las antiguas armas de los caballeros caídos, sin embargo, algo increíble sucedió, a una velocidad casi sobre humana, Steven había destrozado a esos muertos vivientes con su espada sin siquiera haber movido los pies de su lugar, el padre de Steven le había enseñado un peculiar arte militar que usaban los mejores espadachines de su reino, consistía en centrarse únicamente en acabar con los enemigos que tenían en frente con poderosos y rápidos ataques, Steven no se estaba enfrentando a muchos zombies, se estaba enfrentando a un zombie muchas veces.
—¡¿Es lo mejor que tienen?! ¡¿De que sirve tener armas si no saben usarlas?!—grito el humano mientras continuaba destrozando a todo muerto viviente que entraba en su rango de ataque.
El efecto de la poción finalmente se agotó, pero ya no quedaban zombies en el salón del trono, Steven creía ya tener la victoria hasta que un temblor sacudió el lugar, el chico se dio cuenta de que no era un temblor cualquiera, eran pisadas, se volteó rápidamente solo para ser golpeado por lo que parecía ser un gran y musculoso zombie, Steven salió disparado por el golpe para estrellarse contra el muro de concreto bruscamente, cayó al suelo de rodillas soltando su espada, el joven guerrero trató de recuperarla pero fue rápidamente aprisionado por el gigantesco brazo del zombie el cual lo estrello contra la pared nuevamente, dejándolo a unos dos metros del piso.
—Te crees muy fuerte ¿No?—dijo Steven con la mirada confiada mientras era sostenido, rápidamente hizo aparecer otra poción en su mano, esta vez era de color negro (debilidad), en lugar de tomarla se la arrojo al zombie.
El colosal muerto viviente comenzó a desprender espirales negras de su cuerpo, Steven levantó sus brazos sobre su cabeza uniendo las manos para inmediatamente bajarlos y golpear con fuerza el brazo del zombie quien de manera increíble pareció sentir dolor, el mob soltó a Steven permitiéndole llegar al suelo, el chico tomó su espada e hizo un gran y profundo corte en el abdomen del mob, de inmediato una barra de TNT apareció en la mano libre de Steven, introdujo con fuerza la dinamita en la herida del zombie para inmediatamente empujarlo con toda su fuerza haciéndolo retroceder, el muerto viviente no tardó mas de un segundo y medio en explotar de adentro hacia afuera, desapareciendo al igual que los demás zombies derrotados sin dejar rastro alguno de su existencia, Steven se sentó en el suelo cansado.
—Impresionante—dijo una madura voz masculina en el salón.
Steven levantó la mirada para ver quien hablaba, se sorprendió bastante al ver a lo que parecía ser un zombie sentado en el trono, pero algo estaba mal, ese zombie no tenia la piel verde, mas bien, estaba bastante pálido, su camisa desgastada tenia una capucha la cual tenia puesta cubriendo parte de su rostro, aunque lo que mas atrajo la atención del chico era que aquel extraño tenia una espada de oro, como si eso fuera poco, la espada brillaba, era una clara señal de que tenia un encantamiento.
—¿Quién eres?—preguntó Steven levantándose del suelo, un filete apareció en su mano, el chico comenzó a comerlo rápidamente recuperando parcialmente sus fuerzas, se puso en guardia listo para cualquier cosa.
—Soy el legitimo soberano de este lugar, el nombre que elegí para mi... Es Shane—dijo el ahora conocido como Shane levantándose del trono, se quito la capucha mostrando su rostro, su cabello era verde y sus ojos completamente negros, ni siquiera podía notarse la pupila—Tú debes ser Steve, el único humano que sobrevivió a nuestro levantamiento—
—Te equivocas, mi nombre es Steven, soy su hijo—dijo el castaño lleno de orgullo—Puedo suponer por tu apariencia que eres un híbrido, mitad mob, mitad humano—
—Por desgracia, así es—dijo el peliverde con asco—Corrí con la suerte de bañarme en demasiada sangre humana hasta cambiar mi ser, no hay día en que no me arrepienta de mi imprudencia, aunque debo agradecerle a Herobrine que mis habilidades hayan aumentado—Shane comenzó a caminar hacia Steven lentamente mientras seguía hablando con su espada rozando el suelo—No sabia que ese tal Steve tuviera un hijo, ¿Qué le pasó a él? ¿Murió?—
—Eso no te importa—dijo Steven tratando de ocultar su ansiedad, en realidad desde hace años que había afrontado la realidad, su padre debió haber muerto en las minas.
—Tomare eso como un sí, ¿Te das cuenta de que tu simple voluntad de sobrevivir en este mundo es un desperdicio?—el zombie se detuvo comenzando a explicar su punto de vista—Eres el "ultimo" humano 100% puro en el mundo, los seres mas cercano que encontraras a ti son los híbridos, pero ellos nunca te aceptaran, estas completamente soló—
—¡Te equivocas!—grito el castaño sorprendiendo al peliverde—Tal vez mi padre ya no esté, pero aun tengo a mi hermana, ella debe estar viva en algún lugar, no estoy soló—Steven recordó por alguna razón a la chica creeper con la que se encontró esa mañana, esa mob había sido amable con él, tal vez no todos los mobs eran unos monstruos, al menos ella se veía linda—"¿En que estoy pensando?"—se preguntó mentalmente el castaño sacudiendo la cabeza para despejar su mente.
—¿Tu hermana?—Shane sonrió con arrogancia—¿Y qué? ¿Planeas restablecer a la humanidad con ella?—
—¡Así es! ¡Y juntos recuperaremos nuestro mundo!—dijo Steven lleno de convicción provocando que el zombie quedara en shock (Steven no tiene ni puta idea de como se reproducen los humanos, su padre no pudo decirle y a su hermana le daba vergüenza hablar de ello).
—Creía que eso se consideraba un tabú para los de tu especie—dijo Shane totalmente impresionado, creía que Steven estaba desesperado por el tema de la extinción.
—Seria un tabú no hacerlo—dijo el castaño sonriente, confundiendo aun más al muerto viviente.
—Bueno, nosotros los zombies no necesitamos métodos tan "íntimos" para procrear, una simple mordida a cualquier aldeano aumentara nuestro número—dijo el peliverde.
—Suerte con pasar a los golems de hierro—dijo Steven en forma de burla.
—Ya fue suficiente charla, no necesito seguir intercambiando palabras con un humano, simplemente muere—
Shane corrió a toda velocidad contra Steven, en menos de dos segundos las espadas de ambos chocaron con fuerza generando chispas, los pies del chico se arrastraron un poco por el suelo debido a la fuerza del zombie, los dos espadachines se miraron directamente a los ojos liberando sus voluntades de no retroceder.
—No eres diferente a los demás humanos que eh asesinado durante siglos—dijo el peliverde para con un simple movimiento de su espada empujar a Steven hacia atrás.
—"Es tan fuerte como un enderman"—pensó el castaño impresionado—"Esto será difícil... Pero no imposible"—
Steven se impulsó contra Shane entablando un combate de espadas, las manos del chico temblaban cada vez que sus armas hacían contacto, el muerto viviente no tenia expresión alguna cuando se defendía.
—Tienes potencial, la juventud te favorece pero te falta experiencia—En un rápido movimiento, Shane logro desarmar a Steven con un tajo de su espada dorada, arrojando el arma de su oponente por la ventana hacia las calles de la ciudad.
Shane pensó tener la victoria asegurada, sin embargo, nunca esperó recibir un fuerte puñetazo de Steven en el rostro, el zombie retrocedió un par de pasos sujetando su mandíbula y cerrando los ojos en señal de dolor, el castaño no se detuvo y se acerco golpeando al peliverde con ambos puños en el estomago y pecho, empujándolo hacia atrás, los pies del muerto viviente se arrastraron por el suelo debido al impulso, quedando a varios metros de distancia.
—¿Pero que withers...?—murmuro Shane molestó, una vez que pudo ver bien a Steven pudo notar que de su cuerpo emanaban espirales rojas sangre (fuerza)—"Una poción, ¿Pero en que momento...?"—el zombie estaba muy impresionado, sin embargo, un sentimiento de diversión recorrió su cuerpo—Supongo que es momento de volver a mis raíces—
Shane arrojó su espada hacia un lado, extendió ambos brazos hacia el frente cerrando los puños, el peliverde mostraba una sonrisa de satisfacción, no iba a negar que le gustaba la idea de volver a pelear con sus manos como antes de ser un híbrido.
—Voy a disfrutar mucho comer tu carne una vez que limpie el piso contigo—
—Alimentare a los lobos con tu podrido cuerpo—
Inmediatamente el humano y el híbrido corrieron uno contra el otro iniciando un combate cuerpo a cuerpo, Steven y Shane intercambian golpes como unos artistas marciales, sus puños y piernas chocaban con cada ataque que ejecutaban.
—"Esté infeliz es bueno... Pero yo soy mejor"—pensó Steven al mismo tiempo que lograba acertar una poderosa patada giratoria en las costillas del zombie enviándolo hacia el balcón.
Steven sonreía victorioso pensando que su enemigo ardería en llamas, por desgracia, el sol ya comenzaba a ocultarse pero los últimos rayos de luz lograron alcanzar al peliverde, sin embargo, su cuerpo ni siquiera mostraba signos de quemarse.
—Debe ser una broma—dijo Steven con una nerviosa sonrisa.
—¿En verdad pensaste que me derrotarías tan fácil?—
El efecto de la poción de fuerza se agotó haciendo que las espirales dejaran de salir del cuerpo de Steven, el chico se encontraba realmente frustrado, sin arma, sin fuerza, solo pudo pensar en una cosa, corrió con todo lo que tenia contra el zombie mientras gritaba, Shane esperaba cualquier cosa pero nunca imagino que el humano lo embestiría arrojándolos a ambos desde la cima del castillo hacia las calles de la ciudad, los dos iban en caída libre directo al suelo, Steven rápidamente se reincorporo en el aire al mismo tiempo que sus zapatos eran recubiertos por una capa de cuero color cafe, Shane se estrello bruscamente mientras que el castaño aterrizó suavemente sobre sus pies sintiendo un poco de daño.
—Caída de pluma, imbécil—dijo Steven con gracia al mismo tiempo que el cuero de sus zapatos se desintegraba dejándolos como antes, el chico volteó hacia un lado encontrándose con su espada clavada a dos cubos de distancia, se acerco a ella para recuperarla—Tal parece que Notch está de mi lado—
Steven sonreía con confianza al ver como Shane se levantaba lentamente del suelo, se notaba que la caída lo había afectado, sin embargo el oscuro manto de la noche cubría el cielo, docenas de zombies comenzaron a salir de las casas y callejones rodeando a Steven en un gran circulo, el castaño podía ver a lo lejos la salida del reino pero un ejercito de no muertos le impedía el paso.
—Debo admitir... Que eres mejor de lo que esperaba—dijo Shane con una escalofriante sonrisa que le helaría la sangre a quien sea—Ustedes los humanos, un día aparecieron de la nada y arrasaron con todo a su paso, el mundo era perfecto sin su presencia—
—Cállate, los humanos no somos los malos aqui—
—¿Enserio? Todos los mobs vivíamos en armonía, convivíamos con la naturaleza, los animales, disfrutábamos de la noche, pero ustedes llegaron a arruinar todo eso, construyendo sus casas, sus reinos, masacrando a todo ser viviente solo para obtener recursos, arrasaron con los bosques que usábamos como refugio del sol, nos expulsaron de las cuevas enviándonos a morir a la luz del día solo por sus estúpidos diamantes, dime, ¿Cuantos huesos de skeleton necesitaban para adiestrar lobos? ¿Cuantos creepers tuvieron que matar para obtener pólvora y crear sus preciadas TNT? Incluso se atrevían a tacar a los enderman, ellos eran seres pacíficos, simplemente tenias que evitar verlos a los ojos, y aunque ustedes lo sabían decidieron enemistarse con ellos solo por sus ender pearls, arruinaron los hermosos paisajes con sus obras, le doy gracias a Herobrine por haber obtenido la fuerza para exterminar a tu raza, nos daremos un festín con tus entrañas—
Steven estaba nervioso, no importa lo fuerte que sujetaba su espada, simplemente no podía dejar de temblar, eran demasiados enemigos para pelear, había agotado sus pociones.
—"No puedo creer que mi viaje solo haya durado tres días"—pensó el castaño desanimado—"Bueno, no creo que tenga caso intentar sobrevivir, matare tantos zombies como pueda antes de caer, no hay nadie esperándome en casa, ni siquiera había planeado que hacer después de visitar este reino—el chico volteo a ver el cielo apreciando las estrellas con una sonrisa melancólica—"Scott, papá, y probablemente tu también Stella, supongo que los veré en el Aether, espero que ese lugar en verdad exista, por lógica debería existir, después de todo, mi padre me dijo que los humanos confirmaron la existencia del Nether hace muchos años, no puede haber infierno sin cielo...—Steven hizo aparecer un pequeño cubo de madera en la palma de su mano, pensó en hacer una torre para alejarse de los zombies y esperar a que saliera el sol, sin embargo, sabia que Shane como híbrido tenia la habilidad de destruir bloques al igual que él, Steven cerró los ojos dando un ultimo suspiro, sin embargo, una imagen en su mente lo obligó a abrirlos de golpe—"Lo había olvidado... Tina... Que mala suerte, voy a morir el mismo día que hice mi primer amiga"—
Steven levanto su guardia, estaba decidido a pelear hasta el final, fue entonces que algo captó su atención, a los pies del ejercito de zombies rodaba una barra de TNT, no pasó ni medio segundo para que la dinamita hiciera explosión destrozando una gran cantidad de muertos vivientes, Shane volteó totalmente sorprendido al escuchar y sentir el estruendo.
—¡¿Pero que...?!—el híbrido no pudo terminar de hablar gracias a la cadena de explosiones que comenzó a generarse.
Steven estaba totalmente perplejo, pensaba que era una especie de milagro de Notch, sin embargo, su sorpresa aumento al ver a cierta persona en la entrada del reino.
—¡No falles! ¡No falles! ¡No falles!—decía Tina bastante agitada mientras hacia círculos con su brazo, ganando el impulso necesario para arrojar la dinamita lo suficientemente lejos esperando no dañar a su amigo.
Steven observaba como las explosiones limpiaban la calle de zombies, no perdió el tiempo, comió un par de filetes y comenzó a correr con todo lo que tenia hacia la salida, con su espada cortaba a todo muerto viviente que intentaba detenerlo, Shane iba a seguirlo pero se dio cuenta de que las explosiones comenzaba a generar incendios en las casas quemando a muchos zombies, el peliverde no lo pensó dos veces y decidió quedarse a ayudar a su gente, Steven finalmente logró llegar a la entrada del reino encontrándose con Tina.
—¡Steven! ¡¿Estas...?!—Tina no pudo terminar de hablar ya que el castaño la cargó sobre su hombro llevándosela con él sin detenerse en su recorrido.
A muchos cubos de distancia se encontraban Steven y Tina dentro de una pequeña cabaña de madera construida por el chico, ambos estaban sentados en el suelo, el castaño respiraba con dificultad manteniendo su vista en el suelo mientras la creeper lo miraba preocupada, ella estaba por hablar pero el humano se le adelantó.
—¿Por qué?—murmuro Steven sin verla todavía.
—¿Eh? ¿A que te refieres?—preguntó Tina confundida.
—Ellos... Eran mobs... Y tu los atacaste... Por mi...—Steven finalmente levantó la vista, encontrándose con los azules ojos de la chica quien no pudo evitar sonrojarse.
—Es normal... Ayudar a un amigo—dijo ella desviando la mirada un poco apenada por sus palabras.
—Un amigo ¿Eh?... Jajaja ¡Jajaja!—el castaño comenzó a reírse a carcajadas preocupando un poco a Tina, sin embargo, su preocupación se fue al mismo tiempo que el chico dejó de reír, pudiendo apreciar las lagrimas de su rostro el cual mostraba una sincera sonrisa—No tienes idea... De lo mucho que eh soñado escuchar a alguien llamarme así—
Steven comenzó a llorar al mismo tiempo que se reía sin borrar esa cálida sonrisa de sus labios, no podía dejar de recordar todas esas veces que imagino a Scott hablándole, o las conversaciones unilaterales que tenia con los golems de hierro esperando que le respondieran, al poco tiempo las risas se distorsionaron por una segunda voz, Tina también había comenzando a reírse pues su situación era igual a la del chico, la única diferencia entre sus expresiones era que ella no estaba llorando.
—Muchas gracias, Tina—dijo Steven dejando de reír pero continuaba sonriendo.
—No soy muy buena peleadora, pero te ayudare siempre que me necesites, Steven—dijo Tina más que contenta.
Los dos se quedaron viendo directamente a los ojos durante un momento sin dejar de sonreír, podía notarse el sonrojo en ambos, fue entonces que un rugido arruino el momento.
—¿Tienes hambre?—preguntó el castaño divertido.
—Perdón, últimamente me es difícil encontrar pólvora para alimentarme—dijo la creeper un poco apenada.
—Bueno—Steven sacó de su inventario un filete—Siendo mitad humana deberías poder comer esto—
Tina tomo el filete en sus manos, lo olfateo, lo lamió, finalmente lo mordió e hizo una expresión de estar en el Aether al saborear la carne en su boca.
—Siempre supe que me perdía de algo pero nunca pensé que fuera tan bueno—dijo ella derramando lagrimas de felicidad mientras seguía masticando.
Steven simplemente sonrió al ver esa infantil reacción, en cuestión de horas el sol finalmente decidió salir, fue una muy larga noche para cierto humano, seguramente se preguntaran ¿Por qué? Pues solo tenemos que ver la siguiente escena para saberlo, ambos se encontraban acostados en una cama dentro de la cabaña, uno pensaría que el castaño tenia mucha suerte de dormir con una preciosura como su amiga, sin embargo...
—Ssss... BOOM—murmuraba Tina dormida mientras abrazaba el brazo derecho de Steven quien no pudo dormir en toda la noche debido al miedo de ser explotado.
—T-Tina, ya amaneció—Steven sacudió con mucho, mucho cuidado a la creeper intentando despertarla.
—¿Eh?—
Tina abrió lentamente los ojos encontrándose con el rostro de Steven a centímetros del suyo, la vergüenza se apodero de ella al mismo tiempo que su cuerpo comenzaba a parpadear con una tenue luz blanca, el chico se asustó demasiado cerrando los ojos, sin embargo, no hubo ninguna explosión, los volvió a abrir para ver a Tina con sus mejillas infladas y rojas, sus ojos estaban húmedos, parecía que se estaba conteniendo de explotar, un rato después, el humano y la creeper caminaban por el bioma, Steven miraba el mapa tratando de decidir a donde ir ahora.
—¿Como dijiste que funciona esta cosa?—preguntó Tina refiriéndose al mapa.
—Registra y traza cada zona en la que eh estado, lo uso para siempre encontrar el camino a casa, pero no nos dirigimos a casa, la pregunta es ¿A donde hay que ir ahora?—
—Mmm... Podríamos ir a mi antiguo hogar, buscas saber sobre los híbridos ¿Verdad? Mis padres saben mucho sobre eso—
—¿Tus padres son híbridos? ¿Los híbridos mob pueden tener hijos?—
—Bueno... Solo si la pareja esta conformada por híbridos, no funciona si un híbrido se aparea con un mob normal—
—Shane menciono algo sobre bañarse en sangre humana para convertirse en híbrido, debí ponerle más atención—
Steven y Tina tenían un nuevo objetivo, por desgracia, el hogar de los padres de la creeper se encontraba bastante lejos en un bioma inexplorado por el chico, Steven guardó el mapa y junto con su nueva compañera de viaje iniciaron su travesía en busca de la verdad sobre los mobs, no avanzaron más de 32 cubos de distancia hasta que...
—¡Señor Steven!—gritó una voz a las espaldas de ellos.
Steven y Tina voltearon para encontrarse con un hombre corriendo hacia ellos con una espada en su mano, aquel hombre tenia el cabello castaño y los ojos verdes, era un aldeano.
—¡Señor!—el hombre finalmente llego frente al humano, respiraba con mucha dificultad, parecía que había corrido mucho—Señor... Vine a...—el aldeano dirigió su mirada a la chica creeper, inmediatamente se asusto y se alejó apuntándole con su espada—¡Un híbrido!—
—Cálmate—dijo Steven colocándose entre su amiga y el viejo—Ella esta conmigo—
Tina se sonrojo al ser protegida por Steven, el aldeano estaba totalmente impresionado ante sus palabras, inmediatamente bajó su espada para disculparse.
—Lo siento—dijo el hombre calmándose
—No importa, a todo esto, ¿De donde sacaste esa espada? Ustedes no pueden forjar armas—preguntó Steven intrigado.
—Es por eso que lo eh estado buscando, escuché, la noche anterior los mobs atacaron el pueblo, el golem de hierro hizo lo que pudo pero fue demasiado para él, perdimos mucha gente, yo estaba a punto de ser asesinado por un zombie con espada pero los primeros rayos del sol me salvaron calcinando a ese monstruo, su espada cayó al suelo, me sentí aliviado pero algunos zombies tenían cascos y eso los protegió de la luz del día, tome la espada del suelo en un intento desesperado por salvar a mi gente y logre derrotar a esas criaturas—
—Increíble—dijo Tina asombrada, ella sabia muy poco sobre los aldeanos pero tenia entendido que no se podían defender ellos mismos, bueno, eso entendía hasta ahora.
—Esa es una buena noticia, ¿Pero por qué me buscabas?—
—Necesito que venga al pueblo... Para fabricarnos armas—
